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Agroecología y transgénesis: ¿enemigos o posibles aliados? (+ Podcast y Videos)

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En el Estudio 1 de Radio Rebelde, con Luis Montero y Giraldo Martín.

En el Estudio 1 de Radio Rebelde, dialogando con Luis Montero y Giraldo Martín.

Un saludo a todos los oyentes de Cubadebate que nos escuchan por Spreaker. Hoy tenemos un programa revancha, una segunda vuelta para discutir el tema de la tecnología transgénica, que ha generado una intensa polémica en nuestra web a raíz del primer programa que transmitimos, transcribimos y publicamos, no sólo en versión de audio sino de texto.

Con nosotros ha regresado un especialista que ya nos visitó antes, y ha dicho con pasión, y por ahí titulamos el podcast que publicamos, que es absurdo prohibir los transgénicos.

Y viene por primera vez a nuestro estudio otro experto, en este caso un apasionado de la agroecología quien, por cierto, nos ha inundado hoy de algunos de sus productos el estudio. Ustedes lo verán en las fotografías de Cubadebate, y nos hablará de qué es la agroecología, la agricultura amigable con el medioambiente. Él no coincide necesariamente con todos los puntos de vista del programa anterior, y exactamente es lo que estamos buscando, discutir con los puntos no coincidentes, algo que nos han pedido reiteradamente nuestros lectores en Cubadebate.

Sin más preámbulo los presento. En la esquina roja, tenemos a Luis Montero Cabrera, doctor en Ciencias y miembro titular de la Academia de Ciencias de Cuba, preside la Sociedad Cubana de Química y el Consejo Científico de la Universidad de La Habana desde el 2005. Es también columnista de Cubadebate.

En la esquina azul está con nosotros el también doctor en Ciencias y agrónomo de profesión, Giraldo Martín, quien dirige la Estación Experimental de Pastos y Forrajes Indio Hatuey. Salió a las cuatro de la mañana de Perico, Matanzas, donde está la Estación, que es un centro de producción e investigación del Ministerio de Educación Superior, el primero de su tipo fundado por Fidel, en 1962. Giraldo es un apasionado de la agroecología, como es lógico.

Bienvenidos a nuestro programa, y entremos en materia. Mi primera pregunta es para Giraldo, que es nuestro invitado, porque a Montero lo podemos considerar ya un anfitrión. ¿La agroecología es una alternativa a la tecnología más moderna? ¿Puede considerarse una agricultura de alta tecnología?

La agroecología es una ciencia

Giraldo Martín: Es un placer estar acá, intercambiar con mi amigo Luis Montero, con el que hemos compartido varios escenarios de comisiones de trabajo, incluso en el mismo pleno de la Academia de Ciencias. Nuestro objetivo aquí no sería quizás polemizar tanto, sino defender nuestros puntos de vista, nuestros criterios, sobre la posibilidad real de una agricultura diferente para Cuba.

Primero me gustaría aclarar que quizás sea un error decir que la agroecología no es ciencia y no es ciencia de alta tecnología. En ella confluyen muchos saberes de las diferentes ciencias -de las ciencias agronómicas, las ciencias ecológicas, incluso hasta las ciencias empresariales, si valoramos la necesidad de saber cómo vender mejor un producto, cómo llegar a un mercado con un producto orgánico, etcétera. La agroecología es de por sí una ciencia. ¿Y es una ciencia de alta tecnología, por qué?, porque en ella, como le decía, es posible utilizar diferentes tecnologías, incluso tecnologías modernas de variedades, de riego, de fertilización biológica, tecnologías apropiadas para el uso de fuentes renovables de energía, etc.

Por ejemplo, en una finca, en un ambiente productivo, si usted va a cultivar diferentes tipos de plantas, debe hacer una selección de las mejores variedades adaptadas a determinadas condiciones; si estamos hablando de frutales, de hortalizas, granos o pastos, que es lo que más ha hecho nuestra institución durante ya casi cincuenta y cinco años. Nosotros hemos estudiado más de mil especies, sobre todo variedades diferentes de gramíneas, de leguminosas, de especies herbáceas y arbóreas, para llegar a un nuevo concepto de pastizal, que es diferente al que se conoce. Es una comunidad vegetal de alto valor biológico, donde conviven de forma eficiente diferentes tipos de plantas, desde las herbáceas, hasta las arbóreas, y todas ellas aportan alimentos y otros beneficios al ganado, y eso es agroecología, porque lo hacemos sin ningún tipo de químicos o plantas transformadas genéticamente, es decir, lo hacemos con variedades seleccionadas. Sí hay híbridos, hay plantas híbridas, ha habido programas de mejoramiento en gramíneas y leguminosas, trabajos de selección de variedades y de clonación por embriogénesis somática. Pero sin cambios genéticos, es decir, tenemos un clon que sale de un cruzamiento y después usted lo puede multiplicar a través de la embriogénesis somática, y no necesariamente tiene por qué introducir cambios genéticos.

Entonces la agroecología sí es una ciencia, una ciencia de alta tecnología y de alta complejidad, porque en el medio rural, si quiere practicar la agroecología, usted tiene que tener en cuenta muchas cosas, desde la diversidad de plantas y animales con los que va a trabajar, hasta con el sistema de nutrición de esas plantas, el sistema de protección fitosanitaria que se va a aplicar con medios biológicos.

El cuidado del suelo, por ejemplo, debe ser de máxima prioridad y si estamos ante la presencia de suelos con pendientes, el manejo de estas debe estar diseñado con barreras de contención, curvas de nivel, zanjas de infiltración, etc. Todas estas son tecnologías que surgieron del estudio de otras ciencias y del saber tradicional campesino e indígena, y demuestran entonces en un sistema socioecológico, que es donde se pone en práctica la agroecología como ciencia, que todas las demás se aplican.

¿Cuál es su aprehensión con las modificaciones genéticas en las plantas?

Giraldo Martín.

Frutos de agricultura ecológica en Radio Rebelde. Habla Giraldo Martín.

Giraldo Martín: Cuando comencé a trabajar en Indio Hatuey lo hice en un programa de mejoramiento genético de leguminosas forrajeras, incluso incursioné un tiempo en una leguminosa, en la que queríamos buscar un cambio genético, y trabajamos con radiomutagénesis.

Nosotros no estábamos satisfechos con lo que estábamos haciendo y abandonamos el programa, a pesar de que la tutora, doctora del INIFAT (Instituto de Investigaciones Fundamentales en Agricultura Tropical “Alejandro de Humboldt”), en aquellos momentos, veía avances, y entonces decidimos seguir trabajando en los métodos de selección, de búsqueda de la diversidad de plantas en el ambiente, evaluarlas, o caracterizarlas incluso in situ, en el mismo lugar donde ellas estaban, y después las traíamos al centro para evaluar su potencial de respuesta a los animales, entre otros aspectos.

Contra la genética no tengo nada, porque considero que es una ciencia, y junto a la bioquímica explican el por qué de la vida y su desarrollo. Considero específicamente que el tema de los organismos genéticamente modificados es un gran logro de la ciencia. Que el hombre sea capaz de cortar un gen y ponerlo en una planta y que esta exprese sus cualidades, es un gran avance. Lamentablemente, el problema fundamental que ha tenido la transgénesis sobre todo a nivel internacional, es que se ha usado para lucrar, para el beneficio de las grandes transnacionales, para dañar a los desposeídos, en este caso a los campesinos, a las personas que tienen menos posibilidades de enfrentar ese mundo o esa tecnología.

En Cuba nosotros defendemos otra cosa, estoy claro que, por ejemplo, un transgénico en Cuba no va a ser el transgénico de la Monsanto ni de otra empresa. Cuba tiene un modelo de sociedad que no es posible hacerlo, ni se le permitirá nunca a ninguna entidad nacional o extranjera que venga a hacer algo aquí como hace la Monsanto en otro lugar, porque estoy seguro que nos levantaríamos en masa contra eso.

Ahora, la cuestión fundamental está en el modelo de agricultura que exigen los transgénicos. Es ahí donde viene la contraposición entre la agroecología y la agricultura industrializada o convencional, industrial, como se le llama también en el mundo de hoy a la también conocida como “la agricultura de la revolución verde”, la cual es la responsable de los grandes daños que tienen los ecosistemas agrarios en el mundo. Esa está basada en los grandes paquetes de insumos, de fertilizantes, de plaguicidas, y este sería el modelo ideal para los transgénicos. Hoy la tercera parte de las tierras que existen en el mundo están muy degradadas, y algunas desechadas, por los problemas de la degradación de los suelos. Los suelos son en muchos casos sustratos inertes, que si usted le aplica algún insumo responden, y si no, pues no responden.

Por otra parte, internacionalmente se pensó que los transgénicos iban a quitar el hambre, y este ha crecido, porque los transgénicos no vienen como una solución social, vienen como una solución económica y de poderío tecnológico.

Todo lo que comemos es producto del cambio genético

-¿Qué responde Montero a tales argumentos?

Luis Montero Cabrera: Hay un montón de cosas de las que acaba de decir Giraldo que son irrebatibles. El placer que puede causar ir a una finca, producto del trabajo de una persona, de su esfuerzo, con su selección. El placer del disfrute de los bienes naturales, ese es un placer incomparable. Es un placer que le causa a uno, aunque a uno no le guste la fruta uno disfruta el entorno, uno disfruta la concepción, uno disfruta la laboriosidad. Lo que pasa es que hay algunas cosas que son conceptualmente importantes de definir.

Todo lo que tenemos sobre la mesa, absolutamente todas las frutas que tenemos sobre la mesa son el resultado de un cruzamiento genético. Más o menos natural, pero ha sido producto de trabajo genético. Lo sabe Giraldo seguramente mucho mejor que yo. Un mango de ese tamaño…; así no era el mango que primero se encontró en la India. Ese mango se trabajó, se cruzó, se buscaron variedades, se hizo genética desde hace muchos años, desde hace siglos probablemente, para lograr que el mango tenga ese tamaño. El hecho de que hoy en día nazca de forma natural, y aparezca, y florezca de forma natural en una finca que la trabaja una persona con todo su placer, es otra historia. Es el placer que sentimos al consumirlo con esa calidad. Pero eso sí es fruto del trabajo genético. Ahí se hizo, y mucho, genética, y muy bien hecha, y además, con mucha ciencia y mucha tecnología; esa es la primera cuestión.

La segunda cuestión es cuando se habla de los productos químicos. Desgraciadamente se usa mucho la traducción directa del inglés de chemicals a “químicos”. Yo me siento aludido cuando se dice algo así, porque soy químico. No soy un químico que daña la naturaleza, yo soy un químico que ama la naturaleza y ama la tecnología.

Entonces, los productos químicos pueden ser dañinos y pueden no ser dañinos. Decía en la anterior conversación que el veinticinco por ciento del nitrógeno que tenemos en nuestro cuerpo hoy es producto de nitrógeno asimilado artificialmente durante más de un siglo por el proceso Haber-Bosch. Si no hubiera existido ese proceso Haber-Bosch, que es un proceso brutal contra la naturaleza y contra la ecología, no existiría el veinticinco por ciento de la humanidad, porque el nitrógeno no hubiera alcanzado. Y lo sabe Giraldo. Las formas de asimilación del nitrógeno en el ciclo natural son a través de los rayos o de las bacterias nitrofijadoras, sobre todo en las leguminosas. Las gramíneas, también, por cierto. Hay gramíneas que tienen nitrofijadores. Pero entonces ese ciclo natural no hubiera alcanzado para sostener la alimentación de siete mil millones de habitantes en esta Tierra. Y eso es tecnología aplicada, producto de la ciencia. Que nos agrade o no, es otra historia; que nos guste o no encontrarnos en un ambiente artificial, esa es otra historia.

La plantación, la filosofía de la plantación no nació con los transgénicos ni con la tecnología más moderna. La filosofía de la plantación existe desde tiempos inmemoriales. Las plantaciones de algodón en el sur de Estados Unidos eran plantaciones extensivas. En las grandes llanuras de la cuenca del Mississippi, se plantó de todo, con más o menos tecnología, y cuando la tecnología fue necesaria -la tecnología de importar hombres de África para operarla, por ejemplo-, pues aplicaron la tecnología del momento, que fue importar hombres de África para procesar y para manipular todas esas extensiones.

La plantación de caña de azúcar es una producción extensiva, donde usted puede aplicar mayor o menor grado de tecnología. Pero natural no es. La caña de azúcar no nació así, ni le sale negocio a ningún agricultor, ni al más ecológico de los agricultores, cultivar caña de azúcar en un cuartoncito. A no ser que la use exclusivamente para fines muy particulares como alimentar ganado.

Entonces estas cosas tienen muchos puntos de vista. Insisto, están los placeres, que los compartimos, de degustar una excelente fruta, de degustar algo que uno sabe que no tiene posibilidad alguna de estar contaminado. Porque sí, los productos químicos pueden ser dañinos, claro que sí, si no se saben usar. Si usted no los sabe usar o si usted no los usa adecuadamente claro que son dañinos, y hay algunos inclusive que son dañinos y por determinadas triquiñuelas que hacen algunos consorcios pasan las regulaciones, saltan las barreras. Pero las regulaciones que tienen hoy existen, gracias, por cierto, al trabajo que se ha ido desarrollando de conciencia ecológica de la humanidad contra la que, por supuesto, yo no objeto nada. Al contrario, soy partidario absoluto de la conciencia ecológica de la humanidad. Gracias a ella las regulaciones cada vez son más estrictas, son mejores, y cada vez nos sentimos más seguros con ellas. Soy un partidario absoluto de la tecnología bien hecha, y sobre todo, de saberla hacer.

Diferencia entre transgénesis y mutación genética

-¿Cuál es la diferencia esencial entre las técnicas biotecnológicas de transgénesis y las mutaciones genéticas tradicionales, desde el punto de vista de las afectaciones al medio ambiente?

Giraldo Martín: Las mutaciones suceden espontáneamente en la vida natural de las plantas, de los seres vivos. Las mutaciones, de hecho, han sido usadas a lo largo de la historia de la humanidad para los mismos procesos de selección natural. Es también una de las formas en que se expresa la mutagénesis, es decir, en la medida en que se van seleccionando los individuos mejor adaptados, más resistentes a determinadas condiciones, hay genes que se van quedando en ese camino. Ahí se pone en práctica un proceso de la mutagénesis no inducida, sino la mutagénesis espontánea y natural, que sucede en la vida

-Es una transgénesis, pero producida de manera espontánea.

Luis Montero Cabrera: Es una transgénesis no manipulada.

Giraldo Martín: No manipulada. Ahora, hay mutagénesis inducida, que puede ser con agentes químicos, con agentes físicos, y entonces esa, desde el punto de vista del impacto que pueda causar hay que tener cuidado. Por ejemplo, cuando se irradia una semilla se pueden expresar diferentes cambios genéticos, luego se debe saber seleccionar los cambios, y eso lleva un proceso largo.

El proceso de irradiar una semilla hasta tener una variedad con el carácter que se quiere seleccionar le puede durar, depende del sistema de reproducción de las plantas, porque si es una planta que se reproduce por vía agámica, es decir, que no se reproduce por las semillas propiamente que vienen de los gametos. El proceso puede ser más corto, porque ya un cambio inducido en una planta que se reproduce, no por semilla, sino por el propágulo, la estaca (un fragmento de tallo con yemas), etc, se puede quedar ahí y se acorta el tiempo del mejoramiento genético. Pero en las semillas ese proceso es más largo, porque entonces vienen las segregaciones. Tienes que seleccionar y seleccionar, hasta obtener el carácter que se desea.

La transgenia de chiripa

-¿Esto es más seguro que la transgénesis no inducida, la que se produce espontáneamente?

Giraldo Martín: Esa puede ser tan riesgosa como la transgénica, puede ser, y es tan trabajosa o quizás más trabajosa que la misma transgénica.

Luis Montero Cabrera: Es que ahí se logra lo que se logra “de chiripa”. Se usa un término más elegante en inglés, serendipity, de chiripa.

Giraldo Martín: Usted lo hace al azar.

Luis Montero Cabrera: O sea, tú estás provocando un entorno que provoca un trastorno de ese gen.

Giraldo Martín: Claro.

Luis Montero Cabrera: Y estás provocando un cambio, no solamente uno, estás provocando aleatoriamente infinidad de cambios.

Giraldo Martín: De esos genes. De los cuales tú siembras las semillas y lo que te resultó, lo evalúas y seleccionas lo que sea de interés para mejorar un carácter determinado. La diferencia con la transgénesis es que lo que tú obtienes, es lo que tú andas buscando. En la mutagénesis pueden haber muchas segregaciones en diferentes caracteres; en la transgénesis es más específico el cambio genético gracias a las tecnologías desarrolladas para hacerlo. Pero en el caso de la transgénesis, como dice Montero, la tecnología hoy permite al hombre manejar eso, lo cual considero que sí es un gran aporte al conocimiento, que se pueda manipular genéticamente un código genético y poder transformarlo y obtener un resultado deseado.

-¿Tiene algo que ver esto con los injertos que usualmente hace el campesino en su patio o finca?

Giraldo Martín: No, el injerto es un método de propagación que se utiliza en las plantas, por ejemplo, en los cítricos, y fundamentalmente se hace para reproducir sobre patrones resistentes o sobre patrones de cualidades mejores desde el punto de vista de la resistencia a enfermedades, a stress ambiental, adaptación a ambientes, a suelos, etcétera. Se injerta una yema o una parte de una planta que desea por las cualidades del fruto que produce, por las características, por el contenido de proteínas que pueda tener. Toma una yema de esa planta que quiere reproducir sobre un patrón y lo reproduce, y entonces tiene un patrón de naranjo agrio, por ejemplo, y le pone una variedad de mandarina o de naranja dulce de diferentes tipos. Esa es una vía de propagar, pero ahí no hay cambios genéticos. Ahí usted está propagando una variedad que tuvo una selección con un fin, sobre un patrón que tiene una característica deseada.

Fundamentalmente se hace dentro de un mismo género. No me dedico a estos procedimientos. Me he concentrado más últimamente en los temas de agroenergía en el medio rural, es decir, a la producción integrada de alimentos y energía, porque somos del criterio que hay suficientes genes, variedades de todo tipo, de pastos, de frutales, de hortalizas, de todo hay variedades en Cuba para hacer y producir lo que se requiere para la población. Lo que hace falta son las tecnologías, los métodos a utilizar para que esas sean de la mayor o la mejor calidad que podemos aspirar a tener. Pero está claro, sin olvidar la importancia de la genética para fines muy específicos y muy necesarios.

La agroecología como tecnología

-Giraldo, antes usted defendió la idea de la agroecología como ciencia, pero dijo que también es una tecnología. ¿Por qué?

Giraldo Martín: Es un sistema donde confluyen diferentes saberes, que requiere de alta tecnología. Sembrar caña, cultivar caña, cosechar caña, y hacer azúcar, eso se puede optimizar, pero se sabe cuál es el proceso. Ahora, cómo se maneja un ecosistema, o una finca, para que de ese ecosistema salga lo mejor y que a la vez no dañemos, no empeñemos el futuro, eso es súper complejo. Es el reto que tienen hoy los agroecólogos, los defensores de una agricultura donde se respete el ambiente y sea parte importante y no sólo un objeto de producción, sino que haya que tenerlo muy en cuenta, porque si no se puede empeñar la vida en el futuro.

-La pregunta del millón: ¿Puede la agroecología alimentar a la población mundial, a los ocho mil millones de personas que habitamos este planeta, más todos los que se están pronosticando que vivirán en unos cuantos años?

Giraldo Martín: Hoy hay estudios, incluso yo le pasé al profesor un documento publicado en el 2014, que habla sobre lo que está haciendo la agroecología y la agricultura, sobre todo la agricultura de pequeña y mediana escala. En el mundo, según los análisis de la FAO, se producen suficientes alimentos, y la agricultura de finca, la agricultura sobre bases agroecológicas -porque yo no creo que sea totalmente agroecológica-, produce alimentos suficientes en cantidad y calidad para alimentar a la población, incluso para llegar a tener una población mayor de habitantes.

Por los resultados que tenemos de investigaciones y de aplicación y experiencia en fincas, hay conocimientos y tecnología sobre bases agroecológicas para alimentar suficientemente a la población cubana. Según datos de una publicación reciente, hay unas 2,6 millones de hectáreas dedicadas al cultivo de alimentos, sin contar la ganadería ni están los bosques, solo alimentos.

-¿Estamos hablando de Cuba?

Giraldo Martín: En Cuba sí, hay 2,6 millones de hectáreas. Y nosotros estamos logrando en las fincas nuestras, sobre bases agroecológicas, unas cinco, seis, siete, ocho toneladas por hectárea de alimentos con diferentes cultivos y producción animal, y hay quien logra mucho más. Por ejemplo, la finca de Fernando Donis, en Perico (Matanzas), produce ochenta toneladas por hectárea de col, sesenta toneladas por hectárea de remolacha, casi dos toneladas por hectárea de frijol, casi dos toneladas por hectárea de maíz, tres toneladas y algo por hectárea de sorgo, que son plantas que sirven para alimentar al ganado y también a las personas, porque hay sorgo que sirve de consumo humano, incluso para niños que tienen problemas con la asimilación del gluten del trigo.

Digo más, hay conocimientos y tecnologías, por ejemplo, para que la población cubana pueda consumir toda la carne y la leche que necesita, producida sobre bases agroecológicas, pues se disponen de casi tres millones de hectáreas más para la ganadería. No tengo duda de que lo podemos hacer en Cuba sin usar transgénicos y sin usar agricultura de altos insumos importados, es decir, agricultura endógena, una agricultura que utilice eficientemente las tierras y los recursos localmente disponibles con la menor cantidad de importaciones de insumos necesarios. Hasta podemos contribuir con la solución energética, yo no diría que fuera total, pero hay resultados que pueden contribuir con la solución de la demanda energética de esos sistemas agroecológicos.

¿Hay más tecnología que ciencia?

Luis A. Montero Cabrera.

Luis A. Montero Cabrera.

Luis Montero Cabrera: A ver, por supuesto, si usted logra que todos los campesinos y todas las tierras tengan un sistema y unas personas como las que cultivan la finca del amigo de Giraldo, claro que sí, pero es que así no funciona el mundo, ni así funciona la economía. La economía funciona con personas que hacen cada una de ellas lo que estiman o lo que les parece, o lo que económicamente les conviene más, o lo que por sus sentimientos estiman mejor. Porque hay muchas cuestiones de apreciación, que se sabe que en el campo es igual que en cualquier tecnología.

Hay un detalle de lo que decía Giraldo, que yo sí quisiera señalar. La agroecología sí es ciencia y sí, sobre todo, es tecnología. Yo creo que incluso es más, mi apreciación personal siendo un simple observador de estas cosas, yo no soy un profesional. Giraldo es un profesional, pero yo siendo un simple observador veo mucho más en la agroecología tecnología que ciencia. La ciencia se usa en la agroecología, claro que se usa. Se ha usado en toda la genética para buscar las mejores variedades que se utilizan, la genética de todo tipo, aquella sobre la cual tú preguntaste, la mutagenética (que puede ser una mutación del ADN clonado o no).

-¿Y es necesario usar también la transgénesis?

Luis Montero Cabrera: La transgénesis no es el problema, ninguna tecnología esencialmente es el problema si usted la sabe usar. Los problemas son de otra índole. Los problemas son económicos. Los problemas son de relaciones de producción, son de relaciones de trabajo, son de cultura de las personas. Con una adecuada cultura científica y tecnológica de las personas usted puede tener seguridad de que nunca se va a exceder en el uso de un determinado plaguicida. Siempre va a usarlo en las condiciones en las cuales ese plaguicida se puede eliminar naturalmente. O sea, lo que yo defiendo, y creo, estoy seguro, que Giraldo defiende también, es que tenemos que garantizar que las personas sepan lo que están haciendo, y que además, las personas lo sepan hacer con conciencia de que es más valioso, mucho más valioso el futuro de la humanidad que hasta el propio beneficio personal de una persona en un momento determinado. Si se hace así, cualquier tecnología es válida.

Me resulta contradictorio que se la emprenda con los transgénicos, que se emprenda contra el conocimiento, a expensas de que hay consorcios que utilicen más o menos una tecnología para poner en desventaja, digamos, a campesinos, o a personas, o grupos sociales. Ellos están en desventaja, pero no solo por el consorcio. Están en desventaja por el sistema social en el cual se han desenvuelto, porque si nosotros vemos, la mayor parte de los problemas, hasta mis muy modestos conocimientos de los problemas sociales de México, la mayor parte de ellos proviene de la incultura, digamos, profunda, tecnológica y científica, del campesino promedio mexicano.

Por ejemplo, en la zona norte de México, hay áreas cultivadas por unas comunidades que son cerradas, originadas por inmigrantes europeos que se habían establecido allí. Esa gente produce con una eficiencia extraordinaria, tienen sus propios esquemas de cultivo propios, y son competitivos en el entorno mexicano. Se exhiben como triunfadores en el entorno mexicano. Si tú me dices que yo comulgo con cualquier costumbre o sociedad excluyente, ni hablar. No comulgo con que haya exclusividad, que haya personas que no se mezclen, que haya personas que discriminen racialmente a otras personas. Eso para mí es inadmisible, pero es inadmisible no por la tecnología, ni por el éxito económico que logren. Es inadmisible por su contenido ético.

En todas estas cosas el factor de cómo usted respeta la humanidad, cómo usted respeta la condición humana, es lo más importante. Y yo creo que una de las formas mejores de respetar la condición humana es precisamente promover la tecnología de cualquier tipo, sobre todo sabiendo qué se hace.

Admiro muchísimo el aspecto energético que menciona Giraldo de lo que ellos están haciendo. Lo admiro muchísimo, porque efectivamente, un adecuando manejo energético de una finca, incluso yo diría que un adecuado manejo energético de una plantación azucarera moderna, puede provocar que incluso ese central, ese sistema, le sobre energía y pueda vender energía.

Giraldo Martín: Claro.

Luis Montero Cabrera: Energía solar caída sobre la tierra el año anterior. O sea, la caña es tan eficiente que en un año produce tanta energía hasta el punto de que los centrales tuvieron que diseñarse con calderas ineficientes para poder quemar todo el bagazo que producen. Porque si no queman todo el bagazo no había qué hacer con él. Y nosotros llegamos por aberraciones económicas a tal nivel que metimos el petróleo en la producción azucarera, y resulta que en un momento determinado en este país, en los tiempos en que le vendíamos el azúcar a la Unión Soviética, si no había petróleo no había azúcar. Un país que nunca necesitó petróleo en grandes cantidades, por supuesto, para producir azúcar. O sea, usted se da cuenta de que el problema no está en la tecnología. El problema está en cómo usted utiliza la tecnología. Por eso no creo correcto renunciar a la tecnología, ni a los transgénicos, ni a nada comprobadamente cierto y producto del desarrollo del conocimiento humano. Por supuesto que entiendo que si usted pretende desarrollar una tecnología con una determinada restricción, por ejemplo, la restricción de que yo no quiero usar transgénicos, perfecto, eso implica que usted tendrá que desarrollar una tecnología adaptada a no usar transgénicos. Como si decide utilizar una tecnología de secano, sin riego. Usted tendrá que hacer una tecnología en la cual tenga que obtener buenos resultados sin riego.

Fertilizantes artificiales y los pesticidas

-Hay otro tema que se discutió mucho en Cubadebate: los fertilizantes artificiales y los pesticidas. ¿Qué papel tienen estos productos en el trópico? ¿Qué relación guardan con lo que se discute aquí?

Giraldo Martín: : Los fertilizantes son importantes, porque son una vía de nutrición de las plantas, incluso en la propia agroecología se acepta el uso de componentes simples, es decir, si hay que aplicar potasio, fósforo, lo que siempre se trata es de que sea a partir de minerales naturales. Por ejemplo, si usted necesita fósforo puede ir a las rocas fosfóricas, había algo que se producía antes allá en Matanzas, yo no sé si lo hacen todavía, fosforita.

Luis Montero Cabrera: Debe ser en la planta de fertilizantes de Matanzas.

Giraldo Martín: No, no, estamos hablando de un yacimiento que hay.

Luis Montero Cabrera: Un mineral.

Giraldo Martín: Hoy están produciendo un organomineral, que de hecho estamos tratando de negociar con ellos ese tema, porque nos interesa a nosotros. Es una tecnología que pega muy bien en el contexto de los sistemas agroecológicos, y aportan nutrientes suficientes.

Entonces los fertilizantes, o los fertilizantes minerales, son necesarios para usted desarrollar cualquier tipo de producción, ahora, lo que pasa es que si usted es capaz de manejar con eficiencia un sistema productivo usted puede producir su propio fertilizante, es decir, o si no puede producir todo el fertilizante puede producir una buena parte de ese fertilizante, porque generalmente todos los cultivos, incluso los animales, tienen más residuos que productos, por ejemplo, usted cosecha un racimo de plátanos que tiene trescientos plátanos, pero le queda todo ese pseudo-tallo de plátano el cual puede aportar alimentos para los animales o fertilizantes para las plantas.

Luis Montero Cabrera: Claro.

Giraldo Martín: Ahí hay todo lo que hizo falta para que esa planta creciera y después formara el racimo, usted puede volver a reutilizar eso como fertilizante, entonces ahí hace falta tecnología para hacer eso. Hoy muchos productores lo utilizan, incluso sirve de alimento. En los momentos de sequía, el pseudo-tallo del plátano es alimento de las vacas lecheras y tiene un alto contenido de potasio, de minerales en general, que son muy buenos para la alimentación del ganado, por ejemplo. También se puede compostar o lo trocear, y convertir en humus de lombriz, etcétera, etcétera. Se puede producir su propio fertilizante; y si esa persona es aventajada, o fue capaz de construir un digestor de biogás, por ejemplo, entonces tiene la energía para cocinar en su casa, y además, todos los efluentes de ese proceso de fermentación anaeróbica que se sucede en ese digestor, y ahí hay aminoácidos esenciales. Es un fertilizante ideal, eso tiene todo lo que le hace falta a las plantas.

Microorganismos eficientes

Luis Montero Cabrera: Eventualmente tiene energía hasta para ponerle aire acondicionado a su casa.

Giraldo Martín: Correcto. Entonces hoy por hoy, por ejemplo, nosotros tenemos fincas que han sustituido el setenta por ciento de la energía convencional por energía alternativa, ¿por qué?, porque el refrigerador es con biogás, la cocción de alimentos es con biogás, tiene lámparas que alumbran con biogás, pueden tener una pequeña planta, un moto-generador de emergencia para problemas de fallos eléctricos. Ahora consume a lo mejor un treinta por ciento de lo que antes consumía, depende, depende de la eficiencia del productor, pero ahí se puede producir energía en el propio sistema, además de los fertilizantes para la producción del sistema, incluso los medios biológicos, que vendrían siendo parte de los plaguicidas que usted me decía hace un momento.

Nosotros hemos innovado en una tecnología que adoptamos y adaptamos, que personalmente la pude ver en Costa Rica en una visita que hice. Me traje al productor que hacía eso, dimos un curso con profesionales y productores, y hoy en Cuba puedo decir que hay más de quinientas fincas que la usan.

-¿Qué tecnología? :

Giraldo Martín: Los Microorganismos Eficientes, nosotros les decimos microorganismos nativos, porque son aquellos que están en el medio natural.

Luis Montero Cabrera: ¿Micro o mico?

Giraldo Martín: Microorganismos, ahí hay mico, hay de todos.

Luis Montero Cabrera: O sea, no son hongos solamente.

Giraldo Martín: No son hongos solamente, ahí hay bacterias, hongos, levaduras y lactobacilos entre otros grupos microbianos. Esta tecnología proviene del estudio que hizo un investigador japonés, que hoy en el mundo se vende: los EM. Y muy caros, por cierto. Un litro de EM puede costar hasta quince dólares en el mercado.

-¿EM qué significa?

Giraldo Martín: Viene del inglés, microorganismos eficientes, Effectives Microorganism. En Costa Rica lo adoptaron y le llaman Microben, microorganismos benéficos, y nosotros le pusimos aquí microorganismos nativos, y tenemos una marca registrada que se llama IH-Plus, es decir, IH de Indio Hatuey, Plus, porque es bueno para todo. Hay quien dice, “Bueno, si sirve para todo no sirve para nada”, pero nosotros hemos demostrado, por ejemplo, que funciona como fertilizante, como bioinsecticida, como bioestimulante, funciona muy bien como probiótico en la alimentación animal. Tenemos experiencias de alimentación de cerdos que consumen alimentos predigeridos con los microorganismos incorporados, y pueden dejar de consumir hasta un treinta por ciento del alimento convencional con el mismo resultado productivo, pero además, significa un cambio importante en el ambiente porque no permite o controla el exceso de olores desagradables y moscas que hay en una instalación porcina, en una instalación avícola.

Luis Montero Cabrera: De las excretas.

Giraldo Martín: De las excretas, sin embargo, se aplica esos microorganismos sobre las excretas y ese olor no existe. Las trabajadoras están muy contentas cuando tienen ese producto, pero eso hoy lamentablemente no se aplica todo lo que se pudiera aplicar, pero hay más de quinientas fincas y entidades que ya lo utilizan, y han tenido resultados; de hecho, a partir de una planta que se montó aquí en el Finlay con la doctora Conchita (Concepción Campa) y que ahora está en CENPALAB (Centro Nacional para la Producción de Animales de Laboratorio), nosotros producimos el inóculo y ellos producen el producto líquido, para utilizarlo en diversos fines.

-¿El inóculo es…?

Giraldo Martín: El pool de microorganismos.

Luis Montero Cabrera: Lo que se va a reproducir.

Giraldo Martín: Lo que se va a reproducir después en un medio líquido para aplicarlo en diferentes proporciones. Si usted tiene doscientos litros de microorganismos líquido, puede multiplicarlos por diez, por quince, y hasta por veinte, porque puede poner un litro donde hay veinte de agua. Se hicieron varios experimentos con el Finlay y el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos en los momentos en que apareció el cólera, y se aplicó en los lugares, aquí en Güines mejoró todos los parámetros que ellos controlan para medir la calidad de los residuales, y lo aplicamos en Caibarién, y más recientemente en Santiago de Cuba, y en todos los lugares que se ha utilizado ha tenido un impacto positivo en el tratamiento de residuales. Se mejoran los parámetros químicos y biológicos que caracterizan a un residual.

Luis Montero Cabrera: Por eso estamos aquí, se logra ese producto porque triunfan los que se seleccionan en ese entorno tan variado y se hacen sinergias. O si no se seca todo y no funciona nada.

Giraldo Martín: Ahora, esos individuos benéficos, como dice Montero, tienen la capacidad de controlar el medio donde están, ¿pero qué pasa?, ahí hay un pH de 3,2 a 3,5 producto principalmente al ácido láctico que generan los lactobacilos, por lo que mantienen un medio estable.

Luis Montero Cabrera: Ácidos totales.

Giraldo Martín: Ya se han estudiado, hay varios géneros representados por diferentes especies de microorganismos. Hay una clasificación que se ha hecho a nivel internacional, y acá hay un centro nuestro allá en la montaña, el Centro de Desarrollo de la Montaña, de Guantánamo, que es del CITMA, que hizo una caracterización de ese producto. Llegó a identificar alrededor de ochenta tipos de microorganismos diferentes, que lo hicieron allí unos biólogos que tienen muy buena preparación. Nosotros montamos la planta con ellos allí y ellos después hicieron la caracterización.

He aquí la explicación de la diversidad de usos de este producto, incluso se ha desarrollado una línea a partir del producto madre que se está usando como aditivo en los hormigones, con un impacto significativo en el ahorro del agua, en la velocidad del fraguado y en la eliminación de los efectos anticorrosivos de las construcciones que están expuestas a los aerosoles marinos en los cayos. Hay pruebas hechas en cayo Santa María por el Centro de Investigación y Desarrollo de los Materiales de la Universidad Central, el doctor Fernando Martirena con su equipo de trabajo ha desarrollado un producto y hay una pequeña planta en el CBQ (Centro de Bioactivos Químicos) que lo produce y está haciendo una escala de producción y utilización en la construcción, y el origen son los microorganismos nativos.

Luis Montero Cabrera: Y voy a hacer un corolario. Si la patente de ese producto se la apropia un consorcio, lo desarrolla, lo vende, lo comercializa, en un país pobre donde el campesino ignorante no es capaz de saberlo usar, y se lo vende a los campesinos más exitosos, inmediatamente veremos en acción un monopolio e inmediatamente generará acciones, manifestaciones contra el producto y no contra el monopolio. ¿El problema lo tiene la sociedad que permite esas prácticas monopólicas o el producto?

Giraldo Martín: Está buena la interpretación.

La tecnología para salvar vidas

Luis Montero Cabrera: Esa es la cuestión; además, es que en realidad tenemos que ir al fondo de las cosas. Quiero hacer una pregunta, si me permiten.

-Adelante.

Luis Montero Cabrera: Supongamos que mañana apareciera un determinado gen que se injerta en un óvulo fecundado con un espermatozoide de un hombre que esa mujer desee que sea su fecundador. Se pone in vitro, y el hijo de esa mujer será inmune al cáncer gracias a ese gen. No se va a morir de cáncer.

Giraldo Martín: Sería un interesante avance de la ciencia.

Luis Montero Cabrera: ¿Ustedes estarían dispuestos a que un hijo suyo sea manipulado genéticamente para que no se muera de cáncer?

Giraldo Martín: La ciencia, con toda la capacidad que ha demostrado, puede llegar ahí, no tengo casi ninguna duda de que puede llegar ahí.

Luis Montero Cabrera: Ya no tiene genes tuyos solamente. Le pusieron algunos otros genes, lo manipularon genéticamente.

Giraldo Martín: Siempre que la tecnología actúe para salvar la vida en la Tierra y no crear efectos secundarios, esta es defendible y es aplicable, porque lo que hay es que buscar la forma de salvar la vida, porque el hombre tuvo la oportunidad de llegar aquí, y tiene que buscar la manera de seguir viviendo, pero para eso hay que hacerlo de una forma muy responsable para que no contribuya un poquito más con el holocausto que se nos viene.

No sé si ustedes vieron el programa de Taladrid con el documental Terra, el análisis que se hace, cómo surge la vida, cómo surge el hombre, cómo después al final el hombre mismo dice: “Pero bueno, y si yo no vuelvo a reencontrarme con la naturaleza yo puedo desaparecer”.

Luis Montero Cabrera: Hay mucha documentación al respecto.

Giraldo Martín: Muy bien elaborada. Pero lo que quiero decir es que lo seres humanos tenemos la gran capacidad de poder interactuar. Recuerdo, cuando era estudiante, que me decían, “El hombre es superior porque el hombre puede controlar la naturaleza”. O “el hombre domina la naturaleza”, y yo creo que en aquellos momentos existía esa percepción; a la luz de hoy el hombre no debe dominar la naturaleza, el hombre debe entender la naturaleza. Y adaptarse a la naturaleza, y convivir con ella, pero cuidándola, porque te puede cobrar lo que tú le estás quitando, y ahí está de la supervivencia.

Entonces eso que tú dices de que si la manipulación genética puede llegar a tener un individuo sano, capaz de vivir, capaz de que eso no sea una agresión para la vida, para el medioambiente, para la naturaleza propiamente, yo creo que eso pudiera ser analizable y pudiera ser éticamente viable, que cada persona pudiera decidirlo, o que cada sistema social pueda decidirlo, considero que eso puede ser, yo no estaría en contra, pero sí pienso que hay que hacerlo desde una posición muy responsable.

Ahora, tengo otra posición, tú que eres químico de los buenos y yo soy solamente un pequeño aprendiz, fui alumno ayudante de química orgánica en la universidad.

Luis Montero Cabrera: ¡Pobrecito, Giraldo, pobrecito! Y yo no fui ni aprendiz de agrónomo cuando estudié. Solo seleccioné de la literatura una técnica para determinar nitrógeno en pastos.

Giraldo Martín: De química orgánica en la universidad fui alumno ayudante, porque creo que no había nadie más que quisiera serlo. Si nosotros nos alimentamos con alimentos sanos, si aprendemos a nutrirnos mejor, que sobre eso también hay mucho que la gente dice que es dogma, otros dicen que son teorías, pero hay que aprender mucho, pues el ser humano en ese gran proceso de desarrollo se ha deshumanizado un poco, se ha industrializado, se ha plastificado –algo que está asociado al cáncer, la peroxidación que sucede a nivel celular (la peroxidación de los lípidos es el fenómeno por el cual ciertos alimentos que contienen lípidos se vuelven rancios). En el ser humano todas las células pueden ser cancerígenas.

Luis Montero Cabrera: Es una mutación maligna la que te produce el cáncer.

Giraldo Martín: Correcto, depende de cómo ese ser humano es capaz de vivir, de comportarse.

Luis Montero Cabrera: Una mutación puntual maligna.

Giraldo Martín: Cómo es capaz alimentarse, entre otras cosas. Eso explica muchas veces por qué una persona que fumó durante cien años vive ciento cinco, pero esa persona a lo mejor nunca fue un estresado, nunca tuvo un problema, se alimentó correctamente. Lo que quiero decir es que hoy todavía -como la tecnología no tiene eso que tú dices, Montero-, hoy tenemos la posibilidad de salvarnos o de ayudar a salvarnos, que es alimentarnos mejor y buscar un estándar de vida y un nivel de vida que no creo que sea de consumo, sino de satisfacción de necesidades lógicas, imprescindibles de la vida, para que entonces ahí el ser humano se pueda expresar en pleno potencial como lo es, y no ser un ser humano agredido por la tecnología, por el estrés, por los problemas de malnutrición, etcétera.

Saber qué estamos haciendo

Luis Montero Cabrera: A ver, Giraldo, todas estas cosas se basan en opiniones.

Giraldo Martín: Sí.

Luis Montero Cabrera: Y en estados, y en sentimientos de las personas. Cuando tú dices alimentarnos mejor, eso, el “mejor” aviene a tu concepto de lo que es alimentarte mejor.

Giraldo Martín: Sí, claro.

Luis Montero Cabrera: Los vegetarianos piensan que la mejor forma de alimentarse es solamente con vegetales, y piensan que están muy bien alimentados, porque se alimentan con vegetales. Porque, nada más de vegetales, entonces, eso depende mucho de las personas.

Giraldo Martín: Estoy de acuerdo.

Luis Montero Cabrera: Y yo lo que pienso es que, o por supuesto, que estoy completamente de acuerdo con lo esencial de lo que tú has dicho. Y estoy absolutamente de acuerdo con que tenemos que ser amigables con nuestro medio, que no podemos autodestruirnos. Pero para todo eso tenemos que saber lo que estamos haciendo. Por ejemplo, el artículo que tú me mandaste, el artículo de Esther Vivas, que escribió acerca de los alimentos en Público, donde afirma que lo único que hay que hacer es distribuirlos bien. Detrás de esa afirmación hay algo, que tú coincidirás conmigo, que es una errata. Porque eso implica que todos en el mundo se alimente de vegetales. Eso implica que tú no cedas una parte de la energía que se ha producido con esos vegetales, con esas grandes cantidades de maíz, con esas grandes cantidades de granos que se producen hoy en día industrialmente, para que haya animales que crezcan y te los puedas comer como carne.

Ese animal comiendo maíz está comiéndose también una energía que él necesita para generar proteínas que te vas a comer tú después como carne. Tendrías que exigirle a la gente que no comiera carne o que comiera mucha menos carne. Porque la carne, la que se produce en grandes cantidades como pollo, la que se produce como cerdo en este mundo, es carne industrial, tecnológica. Esa carne sostiene la dieta de proteína de una buena parte de la humanidad desarrollada, y hasta la de los chinos está empezando a serla. Entonces tenemos que darnos cuenta de que todo esto va por el punto inicial, en el cual creo que todos coincidimos, tenemos que saber lo que estamos haciendo y preservar nuestro medio y no alterarlo demasiado.

Lo que tú dijiste que te dijeron cuando eras niño también lo oí yo cuando era jovencito, el “Tenemos que dominar la naturaleza, dominamos la naturaleza”. Eso era una consigna. Con eso los soviéticos secaron el Mar de Aral.

Giraldo Martín: Exactamente.

Luis Montero Cabrera: Secaron un mar, que era uno de los grandes lagos del centro de Asia. Y había un proyecto de virar al revés un río y tirarlo para otro lado. Señores, yo no estoy en contra automáticamente de ningún proyecto. Lo que usted tiene que saber qué va a hacer y qué consecuencias va a tener que usted haga en cualquier proyecto tecnológico. Y si sabe las consecuencias, y si el proyecto le es imprescindible hay que llevarlo adelante, porque estamos aquí por eso. Eso va con las éticas del momento, eso va con los criterios del momento. Lo que no puede variar es nuestra necesidad de supervivencia. Y que la necesidad de supervivencia sea con las normas éticas que el momento que la sociedad impone para que podamos convivir como seres humanos.

Giraldo Martín: Estoy de acuerdo contigo que el problema no se trata ni de ser vegetariano ni de comer carne, sino del que quiera ser vegetariano y no pueda serlo porque no hay vegetales, o que te guste comer carne y no puedas comer carne porque no hay carne suficiente o es muy cara.

Luis Montero Cabrera: Exactamente, exactamente.

En Cuba hay posibilidades para autosostenernos

-Ahorita esbozamos la situación de Cuba. Me gustaría que hagamos una parada en este punto: ¿tiene nuestro país posibilidades de autoabastecerse de alimentos?

Giraldo Martín: Tenemos la posibilidad de tener casi todos los alimentos, con la tierra y el agua que tenemos.

Luis Montero Cabrera: Coincidimos en eso.

Giraldo Martín: Con el conocimiento que hay y las tecnologías que tenemos, en Cuba hay muchos centros de investigación de perfil agropecuario que tienen suficiente conocimiento en todo, en viandas, en hortalizas, en granos, en todo tipo de frutas, en la ganadería, etc.

-¿Por qué no somos entonces autosostenibles?

Giraldo Martín: Porque el problema de nosotros en la agricultura no es de genes, no es de variedades, el problema de la agricultura es de infraestructura y de gestión. Nosotros, si llegamos a un lugar donde hay un buen sistema, donde hay un buen director, donde hay un buen equipo de trabajo, eso ahí funciona bien y ahí los problemas se convierten en soluciones, pero donde no hay eso entonces los problemas son mayores y no hay soluciones.

La agricultura está haciendo un grupo de cambios interesantes, y tengo la esperanza de que eso vaya a pasar, seremos casi autosuficientes en alimentos. Ahora, hay una cosa que nos falta, he tenido la oportunidad de decirlo en algunos lugares y lo he dicho, nosotros estamos obligados a tener un sistema de innovación agraria en el país, mejor concebido, más coherente, más aterrizado a lo local; hoy funciona, la innovación funciona a nivel espontáneo y a nivel de los institutos que trabajamos para la agricultura, es decir, yo tengo mi sistema y otros centros tienen los suyos.

Luis Montero Cabrera: Y por paquetes tecnológicos dictados centralmente.

Giraldo Martín: Y entonces el sistema de la agricultura viene con un paquete tecnológico.

Luis Montero Cabrera: Claro.

Giraldo Martín: Y si tú vas a producir papa te toca esto y esto. Por cierto, la papa la estamos produciendo también ecológica, pero yo no estoy en contra de la papa industrial, porque en ella también podemos reducir u optimizar el paquete de insumos y usar algunos de origen biológico, porque la papa industrial es, en tres meses mucha papa para mucha gente, pero estamos tratando ahora de desarrollarla a pequeña escala para que haya más papa también aparte de la industrial.

Luis Montero Cabrera: Claro, perfectamente.

Giraldo Martín:¿Entonces qué significa esto?, que a nosotros lo que nos falta es ser capaces de utilizar mejor los recursos que localmente tenemos, usar el potencial de la importación para lo que aún nos falta, y como decía Montero, y usar el conocimiento, la tecnología desarrollada, la capacidad de innovación que tiene el ser humano, y que tenemos sobre todo los cubanos, y Cuba no debía tener problemas de esos.

Un problema serio es el enfoque de la cadena productiva, que no arranca en la producción, arranca desde el sistema de logística, es decir, si usted no tiene un buen sistema de logística, cuando usted va a necesitar el insumo tal ese insumo no llegó y el productor tiene que sembrar sin el insumo, y después llegó.

Luis Montero Cabrera: Exactamente el mismo problema que tiene la ciencia, exactamente el mismo problema que tiene la tecnología. Hay un problema de gestión económica del país, de abastecimientos, de gestión, de valor del dinero, de organización interna del país. Que hay que hacer bueno y socialista.

Giraldo Martín: Exacto, pero que aún en medio de toda esa situación yo creo que nosotros podemos hacer mucho más, mucho más, si somos un poquito más coherentes en los análisis, y nos ponemos con el enfoque país, más que con el enfoque institucional, con el enfoque sectorial, con el enfoque territorial.
Estamos obligados a desarrollar una agricultura competitiva y pertinente, que satisfaga en mayoría las demandas de alimentos de la población, que tenga una mayor vocación exportadora para generar ingresos en divisas y contribuir así con su propio desarrollo.

Pero no tengo dudas, Rosa Miriam, que en Cuba hay conocimientos y hay genes, dígase variedades, para producir los alimentos suficientes, sanos, nutritivos, que requiere la población cubana, y un poquito más de la que tenemos hoy, con las tierras y los recursos que tenemos, claro, con conocimiento, con tecnología, y manejando eficientemente ese sistema de gestión, que es muy complejo porque es multifactorial, multidimensional y multiactoral también, porque hay muchos actores en ese proceso que pueden y deben articularse mejor.

Preguntas los lectores de Cubadebate

-Como les dije antes de empezar se nos iba a ir volando la hora, y se nos fue. Y no quiero que dejar fuera los comentarios de los lectores, porque ellos son los responsables de que este segundo programa se esté produciendo, tras la polémica transgénicos vs agroecología que ya vimos en el programa anterior. Algunas de las preguntas que llegaron a la redacción ya las han ido contestando, pero me quedan otras muchas. Por ejemplo, dice Adrián: “¿Los transgénicos serían una solución a los precios de los alimentos? Para ello ¿hay que seleccionar bien las semillas y que sean de producción nacional?”

Giraldo Martín: Sí, las semillas hay que seleccionarlas, y de hecho hay una muy buena experiencia en Cuba con un proyecto de innovación agraria local, el PIAL, que es un proyecto que coordina el INCA (Instituto de Ciencia Animal). Nosotros participamos como institución, que tiene una experiencia muy interesante para el rescate de semillas que fueron un poco perdidas, abandonadas, y sobre todo también de las variedades que existen hoy desarrolladas por varias instituciones, y que ese proyecto ha sido capaz de rescatarlas, y tiene hoy un modelo para eso a escala local.

Considero que sí hay que seleccionar las semillas; ahora, que un producto sea más o menos caro yo no creo que dependa solo de que se seleccionen las semillas. Creo que eso va a depender de muchos factores.

Luis Montero Cabrera: Yo en lo que disiento es ver los transgénicos como la solución a los precios. No son la solución, sino pueden contribuir a la solución.

Giraldo Martín: Correcto.

Luis Montero Cabrera: El problema que tenemos en Cuba con los alimentos no es un problema originado por un solo aspecto, ni tiene una sola solución. Es un problema sistémico, que tenemos que resolver sistémicamente aprovechando todas las ventajas que tenemos, sobre todo las ventajas humanas.

Giraldo Martín: Claro.

-Rafael pregunta si los transgénicos afectan la salud.

Giraldo Martín: Uno de los que comenta en Cubadebate, a propósito del programa anterior, hace un grupo de argumentos largos, por cierto, de varios análisis de científicos en Australia, en el Reino Unido, donde se ha puesto en evidencia un posible daño de la alimentación con transgénicos sobre todo en animales de laboratorio, y hay mucho sobre eso, pero eso es algo todavía por demostrar. Hay que seguir investigando sobre ese tema, si realmente son o no dañinos. Ahora, la literatura científica reconocida sí habla de daños o posibles daños de alimentos transgénicos en la salud de las personas.

Luis Montero Cabrera: Y hay literatura que habla del posible daño a la salud de las personas por causa del agua que se bebe, y el posible daño a la salud de las personas por el pan común. El problema está en que si un producto transgénico pasa todas las pruebas toxicológicas, todas las pruebas de salud que tiene que pasar, no es más dañino a la salud que cualquier otro producto que usted haga que tenga que pasar por las mismas pruebas toxicológicas. Usted no debe vender hoy en día un mango sin control. En Cuba desgraciadamente, a veces lo vendemos sin control alguno. Puede ocurrir que ese mango se haya fumigado excesivamente con un pesticida que no es adecuado y entonces se comió el mango con el pesticida y se intoxicó, y el mango no era transgénico.

Giraldo Martín: Sí, eso pasa.

Luis Montero Cabrera: Pero no pasó las pruebas regulatorias que tiene que pasar cualquier producto que se le dé a las personas, que por cierto, es una asignatura pendiente en nuestro país. Nosotros compramos cosas en el mercado interno de nuestro país, incluso producidas industrialmente, sin marca, sin fecha de origen, sin denominación. Esa es otra discusión, Rosa Miriam, que afecta a la salud.

-Elio Antonio, otro lector, discrepa de una afirmación que Montero hacía en el programa anterior: “Estoy convencido de que será tan eficiente en el futuro la caña para nuestra economía como la soñó el Che”. Él pregunta: “¿Es la caña de azúcar un cultivo ventajoso en el caso de Cuba?”

Giraldo Martín: Para mí sí. La caña es el cultivo bendito, yo diría, para Cuba. Es la reina del trópico, es la planta que mejor utiliza la energía solar y la convierte en biomasa, que es nutrientes y que es energía, y para vivir hace falta nutrirse y tener energía, energía desde todos puntos de vista, energía como medio de nutrición también, pero energía, energía eléctrica, .

Luis Montero Cabrera: Y no nos habíamos puesto de acuerdo.

Giraldo Martín: Sí, claro.

Luis Montero Cabrera: Él dice exactamente lo mismo.

-Pero ahora anda de capa caída.

Luis Montero Cabrera: Hombre, anda de capa caída como anda de capa caída la producción de mangos, como anda de capa caída la producción de aguacates, como anda de capa caída la producción de tantas cosas en nuestro país.

Giraldo Martín: La caña sufrió un proceso de deterioro en Cuba, como lo sufrió toda la agricultura en general. El modelo de producción entró en crisis, porque nosotros teníamos un modelo de agricultura industrial, que requiere de un paquete tecnológico, como discutíamos ahorita, y de insumos que muchos de esos eran importados, sobre todo el combustible, entonces al caerse las fuentes originales de esos insumos importados el modelo entra en crisis. Esto provoca la caída de las producciones como la caña, por eso hubo que hacer las UBPC y después hemos tenido que hacer también todo el proceso de entrega en usufructo de tierras, para buscar una forma más asequible para gestionar esa tierra, porque la gran empresa no funciona adecuadamente si no tiene un paquete tecnológico, si no tiene un modelo de insumos.

Luis Montero Cabrera: Y un sistema de gestión económica adecuado.

Giraldo Martín: Pero la caña per se no es mala. La caña es un gran cultivo, que no sólo da el azúcar, da un grupo de derivados grandísimos, entre ellos alimento animal de altísima calidad, que lo pudiéramos convertir en proteínas para la alimentación humana. Y que además, tiene un elemento de placer que es el tema de las bebidas, de ahí sale el alcohol.

Luis Montero Cabrera: Y el ron.

Giraldo Martín: Y el alcohol no sólo es combustible, el alcohol también es bebida, con control es bueno, no es dañino y puede exportarse. Entonces la caña es bendita. Incluso, hoy para los animales uno de los forrajes que más se está sembrando es la caña, erróneamente. La caña hay que sembrarla, no digo que no, pero hay que ponerle proteínas al lado. Hay un programa ahora con plantas proteicas muy bueno que está en proceso de desarrollo, pero no se puede decir que la caña esté de capa caída. La caña se cayó porque no hubo forma de sostenerla, pero la caña se está levantando.

-El último comentario, y ya con este cerramos. Dice René, y es una afirmación: “Existen muchas alternativas a los transgénicos incluso más productivas en Cuba, sólo falta aplicarlas”. ¿Están de acuerdo?

Luis Montero Cabrera: Yo no sé.

Giraldo Martín: Yo estoy de acuerdo.

Luis Montero Cabrera: Yo no sé, yo no sé. Creo que hay que plantear el problema en términos de alternativa. Lo que discuto es que se excluyan alternativas. Si tú tienes muchos problemas sin resolver, por qué a priori y prejuiciadamente vas a descartar cosas que pueden ser potencialmente productivas sin probarlo.

Giraldo Martín: Ahora, el gran debate, que considero sería bueno para cerrar. Mi posición al respecto es que hoy Cuba no necesita de eso, yo ahí con Montero sí no estoy de acuerdo. Yo creo que la ciencia como ciencia, el CIGB está bien que trabaje la manipulación genética de plantas, está bien que tenga resultados interesantes, que los prueben, que demuestren que sí, pero esa tecnología, o esa variedad va a venir con el mismo paquete tecnológico que ha estado afectando la vida en el planeta, y sobre todo en los ecosistemas naturales. Entonces por qué nosotros vamos a hacer lo que no ha funcionado bien. Cuba es un referente mundial de la agricultura agroecológica y la agricultura orgánica. El mundo ha visualizado a Cuba como un foco, como un posible lugar donde se puede demostrar que hay un país que puede vivir sobre bases ecológicas, y nutrirse sobre bases ecológicas. El mundo valora a Cuba por ello, y nosotros tenemos que luchar porque eso sea así, pues tenemos las herramientas, casi todo lo que hace falta para hacerlo, falta que lo decidamos y queramos hacerlo.

¿Por qué no hay en Cuba un programa nacional de agroecología? No lo hay en el sistema de investigaciones. Hay que hacer investigaciones dentro de los programas de alimento animal, alimento humano, etcétera,; pero no hay un programa nacional de agroecología, ¿por qué no hay?, ¿por qué no hay una certificadora de productos orgánicos? Deberíamos tener una certificadora de productos orgánicos que no sea lucrativa, como pasa en el mundo. La nuestra debe ser una certificadora ética, que te diga “Este mango es orgánico”, y por eso el mango no tiene que valer cinco pesos más, si lo voy a exportar, sí, pero para que se lo coma un cubano no tiene que valer cinco pesos más. No, al contrario, si lo podemos dar más barato es mejor todavía, porque significaría que estaríamos mejor alimentado, o bien alimentado, y de una forma más económica.

Luis Montero Cabrera: En lo que divergimos, evidentemente, es en la apreciación. O sea, yo no excluyo ninguna alternativa. Y no me disgusta, para nada, el concepto de transgénico, creo que es absurdo prohibir cualquier alternativa. Cualquier alternativa bien trabajada, bien hecha, bien manejada, sin recurrir a esquemas excluyentes, es positiva.

Quiero insistir en esto para terminar con este minuto. No debemos ser excluyentes, debemos ser incluyentes. Y si en un esquema agroecológico mañana ocurriera que fuera necesario, fuera bueno, positivo, introducir un determinado transgénico, no debería excluirse, porque eso no tiene absolutamente ninguna contradicción con los principios agroecológicos, porque al final todos estos productos que están sobre la mesa son transgénicos, lo que pasa es que son transgénicos obtenidos a través de millones de años de selección.

Giraldo Martín: Montero, comparto que no debemos ser excluyente, sino incluyentes, pero para poder aceptar lo que dices de introducir un transgénico en Cuba en un sistema agroecológico, eso solo sería analizable si ese transgénico pudiera vivir y demostrar su potencial utilizando los métodos agroecológicos, es decir, no los de la agricultura convencional y sobre todo que eso no ponga en peligro la diversidad genética presente.

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Pintura de la joven artista plástica Chavely Casimiro González, hija de una familia campesina participante del proyecto Biomas-Cuba que coordina Indio Hatuey.

Pintura de la joven artista plástica Chavely Casimiro González, hija de una familia campesina participante del proyecto Biomas-Cuba que coordina Indio Hatuey.

En Video, “El tesoro de la tierra: Finca Fernando Done”

Los ricos del futuro

Se han publicado 32 comentarios



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  • Osmany Ceballo Melendres dijo:

    El gran problema está en que no pensamos casi nunca cuando hablamos de agricultura convencional, industrial, de transgénicos y otros temas sobre el desarrollo y las nuevas tecnologías que Cuba es un gran ecosistema en una isla grande y otras islas y cayos confinados por el mar Caribe, el golfo de Mexico y el Atlántico, donde cualquier tipo de gestión que no sea sostenible va a causar fuertes impactos y casi todos negativos. En la vida real queremos hacer la gestión del agua, los suelos, la agricultura, los recursos forestales, paisajísticos, sociales, económicos y etc, como si el archipiélago cubano fuera Australia (una isla continente); ese es el gran problema, no nos damos cuenta que somos isleños, que no podemos hacer la gestión, como se hace en Rusia, China, Venezuela, Brasil o los E.U.A.

    Entonces muchos de nosotros seguimos pensando en aplicar sólo paradigmas ingenieriles y de tecnologías superdesarrolladas cuando todo se quiere solucionar con concreto, grandes obras hidráulicas, maquinaria, N.P.K, pesticidas, hervicidas, la industria química y ahora además los transgénicos (es la nueva revolución verde). Olvidando nuestros saberes endógenos de producción agrícola, nuestras semillas, nuestra cultura campesina basada en el barbecho, la arboleda de frutales, las cercas vivas, la roturación mínima etc.

    En Cuba se necesita de una gestión integrada en la agricultura y en todas las esferas del desarrollo que piense primero que todo en salvar el agua, la biodiversidad, los bosques, los suelos, la zona costera; y pensar como primera prioridad en como gestionar sosteniblemente los SERVICIOS AMBIENTALES y productivos que se generan en los ecosistemas tanto naturales, agroproductivos como urbanos.

  • Caña dijo:

    Aqui el problema no lo resuelve la trangenesis, si fuera asi, tendrian que inventar o crear una especie alimentaria que sola se sembrara en el campo, que creciera entre el marabu, despues se coseche sola y ella misma se oferte a buen precio en un mercado aun inexistente y que tambien habria que ver si es posible crear con trangenesis

  • edo dijo:

    Esto es mas un debate que el anterior. Me voy también por los injertos en las plantas frutales. Estos son antiquísimos pero funcionan muy bien.

  • barbara dijo:

    No profundice en la lectura porque no dispongo de mucho tiempo pero igual, defiendo la idea de que si somos un referente en cuanto a la agroecologia , no hay necesidad de momento de utilizar una teconlogia que ha creado grandes debates a nivel mundial , los transgenicos , hasta que no exista una certeza de que realmente no afectan la salud ( los pesticidas que se utilizan para fumigarlos ) porque repito el remedio puede ser peor que la enfermedad, hay mucho ruido referente a ese tema de los transgenicos y supongo que no sea por gusto , estoy temporlamente en un pais que todos los productos agricolas en su totalidad son transgenicos , las frutas no saben a nada son insipidas, las hortalizas igual, tomates duros insipidos y si encima estan contaminados con glifosato no veo cual pueda ser el beneficio, hay mucha abundancia pero nada que ver con el sabor de lo que como en cuba que hasta donde se casi todo es organico .
    Ademas hay aca cientos de personas con enfermedades medulares, malformaciones , canceres de todos tipos , ect, que muchos lo atribuyen a esos productos y el pesticida con que los fumigan, hay una alta inicidencia de esas enfermedades que me llama la atencion, ayer mismo vi a un padre joven y su hijo con una discapacidad al parecer producida por una afeccion al sistema nervioso,al parecer el nene la habra heredado o no se , cada dia veo mas personas asi, por lo que como es logico me preocupa sobremanera que en cuba se vaya a masificar el uso de esa teconllogia, repito no se esas afecciones si realmente son causadas por los transgenicos, se dice que si , el dicho no es una verdad , pero seria prudente que se investigara bien y de forma consensuada, no por la opinion de una o dos personas sino de un equipo multidisciplinario, agronomos, quimicos, medicos, genetistas, ect y por suspuesto de los que consumen los alimentos el uso de esa tecnologia, porque la menos yo recurrire a los alimentos organicos que por supuesto seran mas caros como aca , que valen el doble de los transgenicos , es mi opinion referente al tema , puede que debido a mi no especializacion en este asunto haya esgrimido argumentos que a los especilialistas le puedan parecer burdos pero es lo que pienso.

  • Alejandro dijo:

    Me ha encantado el postcast y estoy de acuerdo en que no debemos excluir los transgénico. Cuando uno tiene un problema uno debe poner todas las alternativas sobre la mesa y ninguna en principio es mejor que otra y por lo general la solución es la mezcla de varias. Una alternativa es buena en un momento dado en un contexto determinado y mirar las cosas con perjucio nos limita en la selección de caminos y en las posibilidades de escape a los problemas. Las personas deben tratar en todo momento de tener la mete abierta para el cambio porque es la única forma de lograr avances.
    Algo en lo que si deberían estar de acuerdo es que ni la agricultura orgánica ni la trangéncia es solución mientras persistan, el descontrol y la mala administración. Esos problemas son más complicados de resolver y creo que es donde primero se debe aplicar ciencia. Se debe partir primero en resolver los problemas oranizativos que tenemos, solo con eso la agricultura tendría un salto impresionante y esto se aplica a todas las esferas de la económia. Hay un potencial en Cuba listo para ser utilizado lo que no acabamos de encontrar la fórmula de desatar las fuerzas productivas.
    Estoy muy de acuerdo de que el problema nunca lo tiene la tecnología, es el hombre con sus problemas sociales y su conducta el que genera las dificultades.

  • Alberto Sauri dijo:

    ¡ los felicito por estos materiales !

  • Abel Hernández Velázquez dijo:

    Hola:
    Es un lujo contar con estos panelistas invitados. Complementa el programa anterior. Leyendo el podscat se aprende de mucho de agricultura, ciencia y hasta química. Comprendo que las dudas del Profesor Giraldo se relacionan con la necesidad o no de producir en una agricultura intensiva (independiente de transgénicos) y él es un convencido que no se requiere de este tipo de agricultura en el mundo y mucho menos en Cuba, fundamentalmente por el impacto ambiental. Solo comento algunas cosas. Como cree el profesor que se produce las 800 000 ton de maíz que Cuba importó el año pasado para alimento animal? Estoy casi seguro que no fue mediante agroecología. Cuanto se produjo en Cuba: 430 000 ton en 185 000 ha. Por matemática tendríamos casi triplicar el área, sin contar triplicar el personal que la atiende. El ejemplo del productor de Matanzas que tiene muy buenos rendimientos en hortalizas y granos, está muy lejos de los rendimientos que se pueden alcanzar con el maíz (Superior a las 7 ton/ha sin transgénicos, superior a las 9 ton/ha con transgénicos) Entonces, o hacemos una agricultura intensiva para producción de ciertos granos, no hortalizas, o estaremos condenados para la eternidad a importar maíz y otros granos, y más en un contexto actual de la urbanización de la sociedad o el cambio climático. Sobre los transgénicos, solo decir que no es cierto que literatura científica “seria” hable de daños a las personas o animales que consumen alimentos modificados. Si se han publicado esos temas, pero hay estudios serios que demuestran que los algunos de esos resultados fueron manipulados y recientemente una revisión exhaustiva de la Academia de Ciencias de Estados Unidos emitió una declaración que confirma que no son más dañinos que los cultivos tradicionales, algo que se conoce además después de más de 20 años consumiendo transgénicos. Durante el registro y aprobación de un cultivo modificado genéticamente, las entidades regulatorias evalúan la ausencia de toxicidad previo a la aprobación y es un requisito indispensable. Los resultados del CIGB en esta área de la transgénesis, no solo nos interesa que sean vistos como temas académicos, más nos interesa contribuir a la sustitución de importaciones con una tecnología adicional al igual que la agroecología. Ojala que todos los productos agrícolas que produjeramos tuvieran base agroecológicas, pero esto en un contexto como el actúal en Cuba y en el mundo parece aún utópico y se requiere de la agricultura basada en insumos y tecnología para satisfacer la demanda de alimentos. Las semillas transgénicas pueden ser compatibles con productos ecológicos y tenemos ejemplos de ello. Por último Rosa Miriam, se complementaría bien el tema si se invitara a campesinos o productores nacionales que conocen la tecnología de los transgénicos nuestros y las ventajas que reporta, sería muy interesante conocer sus opiniones. Disculpen la extensión

    • Giraldo Jesús Martín Martín dijo:

      Saludos para Abel, me gustaría primero aclarar que aunque hablamos de resultados en el mundo, mi opinión particular está dada en la posibilidad de lograr casi la autosuficiencia total de alimentos para la población cubana, la cual hoy tiene un poquito más de 11 millones de personas y Cuba dispone de algo más 6 millones de ha de tierra de superficie agrícola, tenemos una proporción alrededor de 0.5 ha por habitante, lo cual pareciera ser bastante tierra para producir suficientes alimentos. Los resultados nuestros con sistemas de producción sobre bases agroecológicos demuestran que es posible satisfacer con 1 hectárea gestionada con ese modelo, las demandas de energías y proteínas de hasta 7 personas, por tanto, con la tierra agrícola disponible no hay duda que es posible lograrlo. Por otra parte es bueno tener en cuenta que el modelo de gestión de la tierra en Cuba sufrió un cambio drástico. En el 2014 el 46 % de la tierra cultivada era gestionada por CPA y CCS y producen ellos el 90 % de las viandas, casi el 80 % de las hortalizas, más del 90 % del maíz y el frijol y más del 80 % de las frutas y la leche vacuna, además de poseer la mayor parte del rebaño vacuno. Este modelo de gestión abarca alrededor 1,5 millones de ha de tierra, lo cual demuestra la reserva potencial de tierras disponibles para producir alimentos si decidiéramos desarrollar un proceso de reconversión progresiva hacia la agroecología como bases del desarrollo agropecuario sostenible.
      Considero que uno de los grandes retos de la innovación es demostrar de que es posible variar las fuentes tradicionales de alimentos para animales monogástricos y por otra parte que no se justifica que los rumiantes consuman granos cuando ellos pueden procesar bien las fibras y la proteína de los pastos y forrajes incluyendo aquí especies herbáceas y arbóreas o arbustivas. Cuba ha demostrado con resultados bien probados que es posible alimentar cerdos con alimentos derivados de la caña de azúcar, de viandas como la yuca, de otros granos proteicos como las Vignas y los forrajes arbóreos (Morera, Moringa y tithonia), hay suficientes resultados de investigaciones que han demostrado eso, por tanto, eso nos haría menos dependiente del maíz y de la soya, ahora nos falta organizar y gestionar esas producciones. En las viandas como la yuca, se puede producir según resultados del INIVIT en Santo Domingo Villa Clara, en cuatro cortes al año 120 t de forrajes con un 25 % de proteína y además producir 10 toneladas de raíces, pero si solo se cosechan las raíces los rendimientos pueden llegar a las 40 t/ha. En plantas proteicas pueden lograrse rendimientos de forrajes para monogástricos entre 10 y 12 t/ha/año con un 20 % de proteínas, entonces el reto es utilizar alimentos alternativos producidos localmente y reducir la dependencia de granos importados.
      Otro aspecto en que debemos meditar es el relacionado con nuestras capacidades productivas y nuestros hábitos de consumo, Cuba es una Isla que puede producir suficiente diversidad y cantidad de hortalizas, granos, viandas, frutales y ganado vacuno, bufalino y ovino-caprino sobre bases agroecológicos, sin embargo, somos más consumidores de cerdo y huevos, pues son fuentes de proteínas que pueden industrializarse pero para ello es necesario producir un alto impacto ambiental, entonces existe la posibilidad de producir más proteínas de animales que consumen preferentemente forrajes y además modificar los sistemas de alimentación en monogastricos para tener menos dependencia de Maíz y Soya, eso es posible, solo que tenemos que lograrlo mediante un modelo de reconversión en el tiempo, pues las tierras destinadas a ganado vacuno por ejemplo son muy improductivas por carecer de tecnologías y sistemas de gestión adecuados, en Cuba se sabe muy bien cómo hacer eso. En ganado porcino nuestra institución ha trabajado la sustitución de la proteína de la soya y la energía del maíz con dietas alternativas a base de sorgo, yuca y forrajes proteicos como la morera, se han obtenido resultados equivalentes al tratamiento convencional y se ha logrado sustituir un 20 % de la proteína necesaria en el ciclo del cerdo y se han logrado resultados similares utilizando en la dieta solo un 15 % de harina de soya los demás son alimentos producidos localmente (sorgo, yuca y harina de hojas de morera).
      Considero que hay conocimientos y tecnologías suficientes para poder lograr la autosuficiencia de alimentos de la población cubana, sin recurrir aun a los transgénicos, al no ser que se cumpla el hecho de que el transgénico pueda cultivarse con métodos agroecológicos y no afectar la biodiversidad, pues insisto el problema fundamental no es de los genes es del modelo de gestión que tengamos para garantizar la producción suficiente y el cuidado de los suelos y el ambiente en general, eso hasta hoy solo lo podrá lograr una agricultura que se desarrolle sobre bases agroecológicas.

  • Andrés dijo:

    Este debate estuvo mucho mejor concebido.

    Yo, en lo personal, coincido con los dos investigadores en el hecho de que es importante usar criterios incluyentes a la hora de aplicar la tecnología. También coincido con la necesidad de importar tecnologías que nos permitan hacer nuestros procesos más productivos y a mejorar nuestros estándares de vida. Es la base del desarrollo económico. En el caso que nos ocupa, existen incluso algunos científicos (no la mayoría), como la genetista Pamela Roland, que son del criterio de que la biotecnología puede ser una herramienta útil para la agricultura orgánica y para el ambiente.

    Por otro lado, ninguna tecnología es una panacea y su empleo casi siempre está asociado a la utilización que se le dé por parte de actores sociales, políticos y económicos. Por esa razón pienso que siempre va a ser importante valorar la evidencia internacional de modo crítico y honesto (incluido la metodología con que se construye esta evidencia y los posibles conflictos de intereses que puedan existir). Como economista dedicado a los asuntos de la innovación soy un defensor absoluto del uso amplio de la tecnología, y en el entorno cubano la biotecnología de la salud es la mejor industria que tenemos. Otro asunto es la llamada biotecnología verde, que es la que abarca el asunto del tratamiento genético inducido de productos agrícolas y otras plantas. En esta última se habla de la existencia de un consenso importante en torno al uso de los transgénicos en la alimentación, pero también existe demasiado ruido en torno a su posible perjuicio. Por ejemplo, si bien en los Estados Unidos la actitud de la agencia reguladora FDA ha sido muy abierta, en Europa, Canadá y en otros lugares (incluyendo algunos sectores de la sociedad norteamericana) existe mucha controversia al respecto. Todo esto debe tomarse en cuenta.

    En términos de agricultura, yo me inclino por la variante agroecológica (sin descartar cooperación entre tecnologías). Aún sin los recursos que ha contado la biotecnología ha mostrado excelentes resultados en Cuba y se ha convertido en un referente mundial en el asunto. Esto debería tomarse en cuenta. Lo que sí es muy importante es la promoción de tecnologías afines, como las referidas en la entrevista, que realmente contribuyan a hacer el proceso más productivo. Además del su empleo como fuente de energía renovable, existen proyectos de 50 tipos diferentes de maquinarias, hechas a partir de plásticos biodegradables como el PLA, obtenidas con impresoras 3D tipo RepRap. Existe, por ejemplo, un proyecto llamado Open Source Ecology, que se apoya en esta tecnología para proveer tractores y otras maquinarias agrícolas biodegradables y controladas directamente por los productores. Sí, un tractor a partir de una impresora 3D. Creo que, al igual que hicimos en la biotecnología, es el momento de saltar a estas cosas, pues están incipientes, y como país referente mundial en agroecología, podemos atraer rápidamente una comunidad tecnológica para estos fines. Ciertamente este asunto necesita infraestructura en Cuba. Evidentemente, existe una fuerte resistencia en nuestras autoridades políticas al respecto.

    Ahora, independientemente de todo lo anterior, en mi opinión, el hecho de que la tecnología puede ser usada, favorable o desfavorablemente, por diferentes actores políticos y económicos es sólo una parte del asunto. Es cierto que la tecnología puede ser tomada como ente físico o proceso que ha sido diseñado para un fin determinado, y que es políticamente neutral. Pero en la práctica, la funcionalidad y objetivos con que una determinada tecnología se diseña no son neutrales. Las necesidades a satisfacer por la tecnología casi nunca vienen de quién la consume, sino que son los mismos tecnólogos los que parten de un criterio social general para funcionalizar determinado artefacto. Durante este proceso existen variadas consideraciones a tomar en cuenta que dependen en gran medida de la visión y preferencia del tecnólogo, o empresa, o ingeniero. Por ejemplo eficiencia y ahorro de materiales fueron paradigmas durante una época, pero al cambiar la época aspectos como la sostenibilidad, la seguridad y la diversidad se han convertido en aspectos importantes del diseño tecnológico. Esa es la razón por la cual nunca ha existido una sola solución para un problema, pero las tendencias sociales y políticas han determinados los aspectos en los cuales los tecnólogos han hecho más énfasis. El hecho de que muchas de las grandes empresas usen las GMO no quiere decir que estas sean mejores que las tecnologías agroecológicas.

    En economía de la innovación existe un concepto llamado “path dependency” (algo así como dependencia de trayectoria) que precisamente se ocupa de explicar los procesos de adopción tecnológica y de evolución industrial. Básicamente, se dice que cuando se adquiere una tecnología, y esta se convierte en estándar, entonces todas las decisiones que vengan detrás dependerán en gran medida de este primer paso, aunque después resulte que la tecnología adquirida no sea la mejor. Así ocurrió con los automóviles eléctricos, los cuales surgieron al mismo tiempo que los de combustión interna, así sucedió con la agroecología, la cual existe desde el tiempo de la explosión de la agricultura convencional, así sucedió con los formatos de video (VHS se consideraba de peor calidad que Betamax), así sucedió con muchas tecnologías renovables, que existían incluso desde antes de la explotación de la tecnologías basadas en combustibles fósiles, así sucedió con los teclados de computadoras (el teclado QWERTY es en realidad más difícil de usar que el Dvorak y sin embargo el primero es el estándar), y así sucesivamente con un largísimo etc.

  • vox (ppCARLITOS) dijo:

    Mi modesta apreciación es que el Sr Giraldo Martín quiere ser incluyente pero con su sistema, creo a priori que estoy más de acuerdo con lo expresado y defendido por el profesor Luis Montero Cabrera.

    Hagamos lo necesario para alimentarnos (protegiendo la salud humana) y luego el que quiera agroecología pues que lo consuma pero primero llenémonos de lo que necesitamos.

  • Yo dijo:

    Imagínate tu, los científicos no se ponen de acuerdo y nosotros seguimos esperando por los productos agrícolas en la mesa frescos y baratos, uf estoy soñando o es el calor que me esta haciendo divariar.

  • Elio Antonio dijo:

    Hola:-)

    Me parece conveniente que este “tema de los transgénicos”, o preferiblemente para mí “tema de la alimentación en Cuba”, debe desarrollarse por mucho más tiempo en nuestros medios, buscando concretar un estado de opinión favorable en la población: más entrevistas en Cubadebate regularmente, sus análisis en varias Mesas redondas, llevar artículos en los periódicos; así como una adecuada extensión a los medios locales, pues cada territorio tiene un contexto físico-sociológico distinto que hace que las producciones de alimentos no tengan el mismo éxito.

    También deberían participar en los debates, otros científicos y tecnólogos; digamos: economistas y políticos. Por qué digo esto: Porque percibo muchos análisis de temas “extremadamente complejos” desde aristas insuficientes. Haber: ¿Cómo pensar que podemos lograr la soberanía alimentaria si los fenómenos climáticos nos afectan enormemente todos los años? ¿Cómo pensar que podemos lograr la soberanía alimentaria si los campos han perdido gran parte de su población? ¿Cómo pensar que podemos lograr la soberanía alimentaria si la mayor parte de los suelos cultivables están clasificados como poco y muy poco productivos? ¿Cómo pensar que podemos lograr la soberanía alimentaria si la mecanización es un elemento extremadamente costoso, depende de importaciones y además contribuye a la degradación de los suelos? Esto adiciónenlo, a las malas prácticas administrativas que los expertos han mencionado.

    En mi opinión, la estrategia para garantizar nuestra alimentación, pasa —digo, si ya no está concebida así— por el uso de la “mejor tecnología”; que es la combinación efectiva de las mejores tecnologías disponibles. En el caso de los temas abordados en esta interesante entrevista sería: Utilizar los transgénicos en Cuba y la agricultura ecológica en las escalas más racionales, donde las dos se complementen; esto sin negar otros tipos de tecnologías, incluso, las menos avanzadas.

    Tengo como una de mis convicciones, que la economía cubana debe convertirse con la consolidación del Socialismo, en una economía de los servicios, de los servicios profesionales; de hecho, éstos constituyen la mayor fuente de ingresos del país. Entonces, aspiraríamos a comprar [en el exterior] los alimentos que nuestras producciones agropecuarias posiblemente, “nunca” lleguen a colmar. Nosotros no podemos satisfacer las necesidades crecientes de la población, necesitamos introducirnos en un gran comercio internacional.

    Por último, agradecer, que parte de mis palabras hayan sido utilizadas para continuar el debate entre los entrevistados; y lamentar, la autoría de una pregunta que no formulé.

    Fe de errata: En mi comentario referido, donde escribí “Si ofender…”, quise poner “Sin ofender…”.

    Saludos;-)

  • c. quintero dijo:

    Sigo el debate por medio de estos escritos, y opino desde una realidad socio-económica y cultural distinta a la cubana. Nosotros estamos, en Colombia, en el corazón de los intereses del gran capital y por ende del control corporativo privado de toda la cadena alimenticia, del control corporativo de la investigación y del conocimiento científico que pivota en Europeo y Norteamérica, del control corporativo de los medios educativos e informativos. Y, el debate frente al modelo de desarrollo agropecuario industrial pasa por los intereses y controles en juego. Todo el modelo de producción convencional está controlado y al servicio del capital especulativo mundial.

    Los campesinos colombianos, los pequeños que trabajan en agricultura familiar y las pocas experiencias cooperativas, aunque es de aclarar que la agricultura familiar contiene elementos de economía solidaria y practicas cooperativas ancestrales como las mingas y convites, sobreviven en las más difíciles condiciones sociales: sin tierra, en medio de la violencia paraestatal, sin servicios públicos, sin crédito y con una asistencia técnica que solo obedece, cuando proviene del estado o de algunas Ongs al servicio de los intereses corporativos en mención, a los determinado por la ” la vieja y nueva revolución verde”. En un país con los indices de pobreza y desigualdad más agudos del mundo, los campesinos le disputamos el territorio a los intereses de la gran minería, a la explotación de hidrocarburos, a los mega proyectos energéticos, a los monocultivos transgénicos, entre otros.

    Al Dr. Montero, que es un eminente químico, debemos recordarle que ni tecnología, ni la ciencia, se utilizan “mal o bien” como instrumentos exentos de contenido ideológico y político, sino que su diseño, aplicación y resultados obedecen a la lucha de clases y a los intereses de profundizar la humanización o deshumanización de la sociedad. Claro, que si un resultado transgénico “cura el cáncer” deberíamos acogerlo como un gran avance para la humanidad, pero si lo hace la Bayer, la Syngenta, se convierte en una patente privada y en fuente de excedentes de capital para esas multinacionales y sus inversores. Ahora, y no es especulación, el cáncer es mejor prevenirlo que curarlo y la alimentación y nutrición sana, la eliminación de la explotación asalariada y de la miseria la pobreza, lo proviene y lo cura .

    Ahora, las circunstancias que rodean el conflicto frente a los transgénicos como tecnología aplicada a a la producción de alimentos : la modificación artificial de las semillas vegetales y animales, es un debate fundamentalmente político y ético, donde los intereses económicos, como es apenas “lógico” en la lógica del capital, saltan a la vista. La iniciativa científica de las corporaciones semilleras y de insumos químicos de síntesis del petróleo -revolución verde-, toma por asalto a la comunidades ancestrales de todo el planeta y hacen énfasis en los “negocios”. Una vez los científicos descubrieron la tecnología, pues ellos no descubrieron la transgénesis. Descubrieron un “nicho de mercado” un filón para la inversión y las ganancias. Esto no tiene vuelta. Aquí no hay altruismo de ninguna clase: ni eliminar el hambre, pues el problema no es de producción sino de distribución y de hábitos de consumo, ni “construir” semillas resistente a plagas y enfermedades, pues estas se tornaron destructivas y en ocasiones “inmanejables” por los desequilibrios en el metabolismo de la naturaleza ocasionada por el modelo de economía privada y de sobreproducción relativa. Ni ahora, de “resistir al cambio climático”, pues está probado que las semillas nativas son las que mejor se adaptan a los cambios naturales, incluso a los detonados o acelerados por acción humana.

    La Agroecología, tanto en Cuba como en Colombia, con énfasis distintos, es una disciplina que podríamos denominar múltiple, en lo científico y tecnológico, que encuentra su abrevadero en doctrinas científicas sociales – como la historia, la geografía, la antropología, la sociología, el derecho, la política; en ciencias aplicadas como la agronomía, la zootecnia y veterinaria; en la economía y también en la química y la física. Pero, tiene una arista fundamental, el respeto por lo que denominamos la ciencia popular, los saberes propios de la comunidades, que éstas no clasifican como conocimiento químicos, ni bioquímicos, sino como saberes ancestrales, es decir otra ciencia, que escapa a parámetros clasificatorios “europedistas” o de la modernidad occidental. Ciencia popular. que acogida bajo los principios de la Educación Popular ( Paulo Freyre), no niega ni rehuye el intercambio creativo y complementario con la ciencia académica.

  • HECTOR Y EL HERMANO dijo:

    Una estadística, los países de mayores índices de consumo de carnes en el mundo son Estados Unidos y Alemania, México está entre los primeros junto a otros dos sur americanos, coincidentemente la estadística de los países de mayor índice de cáncer, son también Estados Unidos y Alemania, en cambio México, y los sur americanos aparecen muy atrás en la lista cuando se trata de esta enfermedad, unos atribuyen este comportamiento en el caso de México al nivel alto de consumo de limón con que el mexicanos acompaña los platos de carnes, en los beneficios de este cítrico encuentran la explicación a tan notable diferencia con respecto a las dos potencias, otros apuntan la diferencia al material que aportan a los alimentos con que crían y desarrollan este tipo de producción animal.
    Es inocente pensar que los mercados mundiales, creados con fines puramente especulativos con el fin de transferir riqueza desde los más débiles y pobres hacia las manos fuertes es un mercado equilibrado, regido por reglas, donde todos somos protegidos de igual forma. Un país como el nuestro, que construye el socialismo y gestiona el mercado sin anarquía, debe guiar estas acciones de desarrollo tecnológico con responsabilidad, así como la introducción de productos alimenticios provenientes de otros países.

  • DAZ dijo:

    Tal como lo veo, la principal dificultad discursiva aquí estriba en los referentes. Desafortunadamente es algo habitual en las argumentaciones actuales de la sociedad cubana. Conceptos como “desarrollo”, “sostenibilidad”, “sustentabilidad”, “socialismo” y “prosperidad”, por mencionar algunos de los más concurridos en el análisis actual de la sociedad cubana, quedan “ocultos”, “sobreentendidos”, “implícitos” en las afirmaciones de los dialogantes como si esos referentes tuvieran codificaciones exhaustivas compartidas por todos o fueran fácilmente deducibles. (Para el caso de Cuba, el peligro está en que la conceptualización globalizada, supuestamente “aceptada”, es la que impone la ideología dominante)… Montero, por ejemplo, pregunta sensatamente (a mi juicio), qué debemos entender por “alimentación adecuada”… Al mismo tiempo, el propio Montero hace una pregunta –que apela a las emociones de los interrogados, dicho sea de soslayo– acerca de la aceptación que a ellos merecería una hipotética modificación genética que impidiera eventualmente la aparición de cáncer en sus hijos… Es una pregunta inválida, creo yo, por varias razones. En primer lugar, porque no hay (por fortuna) modificación genética alguna que impida completamente la muerte. En segundo lugar, porque ella parte de la aceptación de que hay acciones humanas inconsecuentes (sin reacción) o de unipolaridad exclusivamente positiva. O sea, no hay ninguna seguridad de que la modificación genética que conduciría a la reducción en un individuo la probabilidad de aparición de cáncer (es la única afirmación válida al respecto y no la contundente que hizo Montero), bajo ciertas condiciones epigenéticas (solo para ellas, algo que acarrea no pequeñas implicaciones), no incrementa bajo ninguna circunstancia la probabilidad de ocurrencia de otras enfermedades. En tercer lugar, porque –habida cuenta que todos hemos de morir– huir de una enfermedad explícitamente acepta tácitamente que hay otras “muertes mejores”… En el texto se puede comprobar que otras aseveraciones comparten un rigor conceptual de similar laxitud. Gracias.

    • Davo davo dijo:

      Comentario 1/3 “Pérdidas y desperdicios de alimentos en el mundo”. Estudio realizado por la FAO

      Es probable que algunos lectores tengan acceso a estos trabajos, no dudo que otros no tengas las posibilidades. Comparto solo algunos detalles de este importante trabajo.

      Los alimentos se desperdician a lo largo de toda la cadena de suministro de alimentos, desde la producción agrícola inicial hasta el consumo final en el hogar. En los países de ingresos altos y medianos se desperdicia de manera desmesurada, es decir, se tira incluso si los alimentos todavía son adecuados para el consumo humano; no obstante, cantidades significativas de alimentos se pierden y desperdician también al principio de la cadena de suministro de alimentos. En los países de ingresos bajos, la mayoría de los alimentos se pierden en las etapas de la cadena de suministro de alimentos que van de la producción al procesamiento.

      En los países industrializados se pierden (tiran) alimentos cuando la producción excede la demanda. En ocasiones, los agricultores, con el fin de garantizar la entrega de las cantidades acordadas y anticipándose al impredecible mal tiempo o a los ataques de plagas, hacen planes de producción por si acaso y acaban produciendo cantidades superiores a las necesitadas, incluso si las condiciones son «regulares». CUANDO SE PRODUCE MÁS DE LO NECESARIO, UNA PARTE DE LAS COSECHAS EXCEDENTARIAS SE VENDE A LOS PROCESADORES DE ALIMENTOS O COMO COMIDA PARA ANIMALES. SIN EMBARGO, ESTO NO SUELE SER ECONÓMICAMENTE RENTABLE PUESTO QUE LOS PRECIOS EN ESTOS SECTORES SON MUCHO MENORES QUE EN EL SECTOR MINORISTA.

      Prevención: comunicación y cooperación entre agricultores. El riesgo de sobreproducción podría reducirse mediante la cooperación entre agricultores si los cultivos excedentarios de una explotación agrícola resolvieran la escasez de cultivos de otra (Stuart, 2009).

      En los países en desarrollo, y a veces en los países desarrollados, se pierden alimentos debido a una recolección prematura. En ocasiones, los agricultores pobres recolectan los cultivos demasiado pronto debido a deficiencias alimentarias o a la necesidad desesperada de efectivo durante la segunda mitad de la campaña agrícola. De esta manera, los alimentos tienen un menor valor nutritivo y económico y pueden desperdiciarse si no son adecuados para el consumo.

      Fin de la cita de este trabajo
      OTROS APORTES SOBRE EL TEMA DE LA FAO.
      Un tercio de los alimentos producidos para el consumo humano se pierde o se desperdicia en todo el mundo, lo que equivale a cerca de 1 300 millones de toneladas al año.
      Los alimentos se pierden o se desperdician a lo largo de toda la cadena de suministro, desde la producción agrícola inicial hasta el consumo final en los hogares.
      Las pérdidas de alimentos representan un desperdicio de los recursos e insumos utilizados en la producción, como tierra, agua y energía, incrementando inútilmente las emisiones de gases de efecto invernadero (FAO, 2011).

  • Davo davo dijo:

    Comentario 2/ 3 OTRO ESTUDIO DEL BANCO MUNDIAL SOBRE ESTE TEMA PLANTEA
    Entre un ¼ y 1/3 de los alimentos que se producen para consumo humano se pierden o se desperdician. Solo en Norteamérica y Oceanía se desperdician el 61% del total, ellas equivalen a 1520 calorías de las 2000que necesita un ser humano diariamente.

    AGRICULTURA MUNDIAL: EL DESAFÍO DE ADOPTAR SISTEMAS AGRÍCOLAS INTELIGENTES CON RESPECTO AL CLIMA. Enviado por Juergen Voegele. coautores: John Roome ALGUNOS FRAGMENTOS.DEL TRABAJOTal vez usted no lo sepa, pero la agricultura y los cambios de uso de la tierra ya son responsables del 25 % de las emisiones de gases de efecto invernadero . Este es un dato estadístico importante a la luz de dos retos inexorables que enfrenta el planeta: cómo hacer realidad las promesas que se hicieron en el histórico Acuerdo de París sobre Cambio Climático firmado en diciembre de 2015, y cómo alimentar a la creciente población mundial.
    El número de personas desnutridas en todo el mundo ya supera los 1000 millones , y de aquí a 2050 habrá que producir al menos un 50 % más de alimentos para nutrir a unos 9000 millones de personas . Y tenemos que conseguirlo cumpliendo al mismo tiempo lo convenido en París: lograr que el aumento de la temperatura mundial sea muy inferior a los 2 °C, e impulsar iniciativas para limitarlo aún más —a 1,5 °C por encima de los niveles de la era preindustrial.
    Para adaptarse al cambio climático, los agricultores de África occidental se han estado informando sobre las ventajas de la agricultura inteligente con respecto al clima (o “agricultura climáticamente inteligente”) —un enfoque integrado que ayuda a los agricultores a obtener mayores rendimientos de los cultivos, aumentar la resiliencia al cambio climático y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero producidas por el ganado, los cultivos y los cambios de uso de la tierra.

    A través del Programa de Productividad Agrícola para África Occidental (PPAAO) financiado por el Banco Mundial, cerca de 6 millones de agricultores han aprendido sobre esa modalidad de agricultura y utilizan 160 variedades de cultivos desarrolladas en el marco de dicho programa. El resultado ha sido un incremento de la productividad de por lo menos el 30 %.

    Con apoyo del Banco, 1,7 millones de familias dedicadas a la lechería en 18 estados de la India están adoptando prácticas de forraje y alimentación más adecuadas para sus vacas. El uso de cereales y pasto fresco estacionales y de procedencia local ha incrementado la producción de leche, reducido los costos de producción y disminuido en alrededor del 12 % las emisiones de metano, lo que se ha traducido en un incremento de los ingresos netos diarios de casi 25 rupias por vaca.

    Los agricultores que han adoptado la agrosilvicultura están obteniendo abundantes cosechas sin necesidad de aplicar fertilizantes, que son caros. Por ejemplo, en Zambia, los rendimientos del maíz cultivado bajo espinos del género Faidherbia han sido tres veces más altos que lo habitual. En Senegal, los cultivos se han marchitado y los rendimientos han bajado debido a la falta de lluvias durante la temporada de siembra, y los agricultores se han visto obligados a resembrar para tratar de recuperar las pérdidas. Un programa de emergencia en el marco del PPAAO está otorgando un subsidio excepcional a la venta de casi 2000 toneladas de semillas certificadas de maíz, mijo y sorgo. Las semillas mejoradas producen cultivos más resistentes a la sequía y con ciclos de maduración más cortos, lo que se traduce en mayores rendimientos.

    Y en Asia, las técnicas de alternancia humectación/secado aplicadas en el cultivo del arroz en Viet Nam han ayudado a más de 33 000 agricultores a incrementar la producción en hasta un 10 %. Este aumento se ha conseguido utilizando menos fertilizantes, lo cual ha reducido las emisiones de metano y óxido nitroso que generan los arrozales.

    También se reconoce cada vez más la incidencia de la agricultura sobre el total de emisiones que debemos reducir a nivel mundial para alcanzar las metas globales establecidas en París. En el 21.er período de sesiones de la Conferencia de las Partes en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP 21), 113 países se comprometieron a reducir las emisiones generadas por el sector agrícola como
    parte de sus contribuciones previstas determinadas a nivel nacional (CPDN), es decir, sus planes nacionales de acción relativos al cambio climático.
    Asimismo, en todas nuestras operaciones hemos incorporado la agricultura inteligente con respecto al clima como un componente clave. El año pasado, el 50 % de los proyectos agrícolas del Banco cumplieron los tres objetivos de esta forma de agricultura: aumentar la productividad, incrementar la resiliencia y reducir la huella de carbono. Entre sus beneficios cabe mencionar la reducción de la contaminación por nitrógeno en los sistemas acuáticos y de su impacto en la diversidad biológica.
    La transición a un sistema alimentario inteligente con respecto al clima ha dejado de ser una mera aspiración de unos pocos. Aun así, tenemos que ser más ambiciosos. Nuestra capacidad para alimentar a la población mundial en el futuro depende de que todos lleguemos a ser “climáticamente inteligentes”

  • Davo davo dijo:

    Comentario 3/3 Ninguna actividad económica en este mundo es rentable con márgenes de pérdidas de su producción en un rango de 25 al 33%. Países desarrollados como USA, Japón otros, subsidian fuertemente la agricultura. Solo tomemos el caso de USA, con extensos y variados de cultivos transgénicos. Además de subsidiar a sus agricultores que tiene muy buena productividad por N factores, las superproducciones las colocan en los mercados internacionales sobre todo con los TLC. La producción de maíz de México, sin caer en la discusión si este grano se originó en esa región u otra. La realidad concreta que los mexicanos consumen maíz en cantidades industriales. ¿En cuál situación se encuentra la producción nacional? Lo mismo sucede con los ganaderos colombianos, y donde quiera que el TLC con productos agropecuarios funcione. CUESTA MENOS IMPORTARLO QUE PRODUCIRLO. Tal mentalidad la tienen algunos de nuestros dirigentes también cuando importan tantas Toneladas de alimentos anualmente, convirtiendo nuestra seguridad alimentaria dependiente de los vaivenes políticos y de presión de todo tipo de los grandes exportadores.
    Aún con las pobres producciones agrícolas que tenemos, ¿ estamos exentos de pérdidas y desperdicios de alimentos?. Hace unos días referí también un estudio de la FAO sobre este tema, y no estamos diferentes a los demás países. La diferencia la tenemos que no contamos con una oferta segura los 365 días del año en los mercados. Los que hemos visitado diferentes países de LA, hemos visto que los mercados están abarrotados de productos todo el año. Con el esquema productivo de productores nacionales sobre todo, grandes, medios, pequeños y hasta parceleros.
    Tengo la percepción que Luis Montero Cabrera y Girardo Marin, coincidieron que uno de los factores principales de la baja producción agropecuaria es no contar con un sistema de producción bien organizado y sostenible, no solo sostenido.
    Con una agricultura sustentada con la transgénesis, o agroecológica, no dudo que la producción puede incrementarse para satisfacer la mayoría de nuestras necesidades alimentarias. La clave está en el balance de las ventajas y desventajas de una y otra. ¿Sería rentable nuestras producciones tanto con una u otra sin contar con un sistema productivo que agrupe a todas las formas de producción en todo el proceso de forma eficiente? Si hoy en día nuestro % de pérdidas y desperdicios no está muy distante de la media mundial. Incrementando la producción sin antes mejorar el sistema productivo, que incluye la minimización al máximo de las pérdidas entre otros, ¿Cuantos recursos estaríamos botando en cada cosecha? Sin embargo las necesidades son apremiantes en todos los sentidos. Personal científico, profesional, obreros calificados y tierra tenemos, y bastante. Necesitamos inversión extranjera y destrabar o barrer un archivo de medidas, regulaciones, otras que serían grandes obstáculos con cualquier tipo de modelo agrícola.
    Felicito a CUBADEBATE por haber presentado un debate balanceado. Esto no es solo es válido para el tema agrícola

  • Davo davo dijo:

    Mis saludos para los de Indio Hatuey, tuve la oportunidad de conocer a Girardo, desconozco si es su director actual. También a Hilda Machado, la anterior a Girardo. Bueno tenemos la suerte que contamos con muchos centros de investigación en el tema agrícola por todo el país. Ojalá que cada día sus trabajos estén más presentes en el el desarrollo de nuestra agricultura. He visto que los investigadores en USA se vinculan mucho con los productores. Si hicieramos un estimado o en este caso una simulación, asignando unos 150,000 USD en toda su formación de cada profesional de esos centros, a) ¿Cuantos millones hemos invertidos en varias décadas? Y esto no puede parar.. Señores, el potencial que tenemos es enorme. El asunto radica en utilizarlo, y de forma eficiente..

  • Hilda Machado dijo:

    Interesante debate. Personalmente creo que; aunque soy defensora de una agricultura que no agreda el medio ambiente, o al menos lo agreda lo menos posible, lo más importante en este momento crucial de la agricultura es promover el desarrollo de la infraestructura que requiere la misma, así como solucionar los problemas de gestión que nuestra agricultura padece. ¿Para que vamos a usar transgénicos, si no hemos resuelto otros problemas funadmentales? . Está demostrado que los campesinos (CCS y CPA) los cuales se acercan más a una agricultura menos agresiva, por falta de insumos, producen la mayor cantidad de alimentos que encontramos en los mercados. Se necesita un buen sistema de producción de semillas, apropiados sistemas de regadío, ya que nuestro clima nos obliga a producir la mayor cantidad de alimento humano en el periodo seco. Acuartonamiento de las areas ganaderas de manera que se puedan sembrar los pastos adecuados. Está demostrado que con pastos, gramíneas, leguminosas y plantas arboreas se puede producir toda la carne y la leche que Cuba necesita y además exportar, y sin uso de granos importados. La agricultura tiene que acercarse al sector científico donde existen múltiples resultados y soluciones, además de los transgénicos y comenzar un proceso de innovación real en el sector. El gran problema es que la ciencia en Cuba va por un lado y los que toman las decisiones sobre el sistema de agricultura, va por otro. ¿Donde están los mercados donde los productores puedan ir a comprar los insumos que necesitan para producir en el momento en que lo necesitan?. ¿Porqué se sigue dirigiendo a través de los famosos paquetes tecnológicos para los cultivos cuando cada localidad y condición socioeconómica requeriría insumos diferentes?. ¿Porque no se aplican los lineamientos del Congreso del Partido?. Esos entre otros son problemas a resolver antes de pensar en el uso de los transgénicos. Creo que se necesita hablar entre los científicos y analizar en cada caso donde se debe aplicar cada tecnología y cuando. Por otro lado se debe tener en cuenta que la agricultura intensiva es comida para hoy y hambre para mañana, porque cuando se destruyan los suelos, donde vamos a sembrar?. ¿Desarrollaremos grandes sistemas hidropónicos?, porque de otra manera ¿como vamos a producir sin suelos?.

  • Luís Valles dijo:

    Los transgenicos son sumamente peligrosos, porque las interacciones entre los genes, el ambiente, etc. pueden conducir a situaciones irreversibles. Recomiento la página http://www.somosbacteriasyvirus.com.

    • De todo un poco como los locos dijo:

      Luis, interesantes los trabajos de los alumnos del profesor español, pero todos los referidos a transgénicos solo ejemplifican con los usos que las transnacionales como Monsanto han dado de esta tecnología. Ya lo decía en mi comentario anterior, ese es el caso del cuchillo para cortar el pastel en las manos de un asesino. Bajo la política social de un país como Cuba eso jamás pasaría. Los propios científicos no lo permitirían. Nada en contra de los cultivos tradicionales, ni mucho menos de las llamadas tecnologías amigables con el ambiente, al contrario, levanto mis dos manos por un futuro más seguro para mis hijas, pero de ahí a demonizar una tecnología va un trecho amplio. Mi voto por que seamos capaces de hacer coexistir en nuestra agricultura toda las técnicas más eficientes que permitan de una buena vez terminar con las estrecheces alimentarias que al tiempo que discutimos acá, continuamos padeciendo.

  • De todo un poco como los locos dijo:

    Muy buen debate.
    No entiendo porque el Dr. Martin excluye a los organismos transgénicos de los “orgánicos”. Hasta donde entendía, se consideraban “orgánicos” cuando en su obtención no se empleaban químicos, (ya sea en plantas como en animales). Por un ejemplo: Una planta de boniato a la que se le haya conferido resistencia a la plaga de Tetuán, daría un boniato que en todo su desarrollo habrá sido menos expuesto al tratamiento con químicos, pues la planta de manera endógena es capaz de rechazar la infestación con Tetuán. O sea, este boniato clasificaría para ser considerado como un “producto agrícola orgánico”. Otro ejemplo que se me ocurre: Una tilapia que haya sido manipulada genéticamente de manera que sea capaz de duplicar la expresión del gen que codifica para la producción de la hormona de crecimiento endógena (o sea, propia del animal, propia de la especie), sería una tilapia que alcanzaría una mayor velocidad de crecimiento, por lo que sus ciclos de cultivos serían menores, lo que además de disminuir los costos de producción y aumentar la productividad en el tiempo, disminuiría las posibilidades de que este animal sufriera afectaciones por plagas al tener una menor exposición al estrés propio de las condiciones de cultivo, por ende se disminuiría la necesidad del empleo de químicos para su tratamiento, o sea, que se podría decir que la susodicha tilapia reúne las condiciones necesarias para ser considerada más orgánica. O no?.
    Por otra parte considero incorrecto ejemplificar con el caso Monsanto, y fauna acompañante, y la manipulación monopólica, descarada y chantajista que le hace a sus productos para encadenar las economías de los países del 3er mundo, sin duda alguna una actitud reprobable. Mas la generación y uso de los MOG necesariamente tienen que ser usados con esos fines. Como bien dijo Montero, son las políticas, los usos que se les den a las tecnologías los que pueden ser negativos o positivos. Nada, que el cuchillo que corta la torta en un cumpleaños infantil, rodeado de risas y aplausos, puede también servir para asesinar.
    Por último, tengo la impresión de que este asunto de los OMG debería de tener un tratamiento mucho más serio que el que, según mi impresión, tiene hasta hoy en nuestro país. En lo que resolvemos nuestros problemas “GENteticos” (relativo a gente, persona, material humano), los OMGs tienen la potencialidad de ayudar a paliar los requerimientos nutricionales de nuestra población. En fin, no nos tranquemos a priori a la aplicación de las tecnologías, que por demás dominamos a pesar de los bloqueos externos e internos. Actualicémonos y perfeccionemos los mecanismos de control de seguridad de los alimentos (en un final llevamos décadas consumiendo productos transgénicos y nadie ha formado alboroto, ni se ha producido ningún brote epidémico que se le haya podido achacar e ese consumo. Como le oí decir a una compañera de trabajo, si nos ponemos a ver lo de los transgénicos con la mentalidad de los europeos que botan toneladas de alimentos utilizables, porque les sobra, seremos los muertos de hambre más saludables del planeta.
    Resumiendo, estoy de acuerdo 100% con lo planteado por el Dr. Montero. Aunque reitero que el debate estuvo muy bueno, (y da para muchísimo más), y debe continuar con invitados de otros frentes relacionados. La población nuestra tiene instrucción suficiente como para que entienda perfectamente bien los pormenores de estas tecnologías. .

    • De todo un poco como los locos dijo:

      Rectifico error:
      Donde dice: “…Mas la generación y uso de los MOG necesariamente tienen que ser usados con esos fines…”, quise decir: “…Mas la generación y uso de los MOG no necesariamente tienen que ser usados con esos fines…”
      Disculpen. Gracias..

Se han publicado 32 comentarios



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Rosa Miriam Elizalde

Rosa Miriam Elizalde

Periodista cubana y editora del sitio Cubadebate. Es Doctora en Ciencias de la Comunicación y autora o coautora de los libros “Antes de que se me olvide”, “Jineteros en La Habana”, “Clic Internet” y “Chávez Nuestro”, entre otros. En twitter: @elizalderosa

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