Béisbol cubano en busca de nueva estructura competitiva

Higinio Vélez. Foto: AIN.
Un encuentro sostuvieron la máxima dirección de la pelota en el país y dirigentes del INDER en Camagüey, con la participación de glorias del deporte, peloteros en activo, entrenadores, representantes de las peñas deportivas y parte de la prensa especializada.Higinio Vélez, presidente de la Federación Cubana de Béisbol, encabezó la reunión en compañía de Frángel Reinaldo, metodólogo de la Comisión Nacional de esa disciplina. El objetivo: dialogar sobre la posible estructura de la próxima Serie Nacional.
Los especialistas camagüeyanos hicieron ocho propuestas, en tanto Vélez manifestó que todos los proyectos debían ser sobre la base de 16 equipos.
La Federación Cubana de Béisbol tiene diversas variantes, una de ellas, comenzar en la segunda quincena de noviembre, luego de que la preselección nacional cumpla sus compromisos de topes internacionales, con la mira puesta en el Tercer Clásico Mundial.
Otra ubica ese momento en la primera quincena de octubre, pero no hay nada definido hasta tanto no se analicen las propuestas que escucharán en todas las provincias del país.
Camagüey fue la segunda, después de Las Tunas.
Aun si el inicio de la campaña fuera en noviembre, me parece poco el tiempo que resta para definir la estructura, teniendo en cuenta que varias cuestiones relacionadas con el aseguramiento de la Serie no son patrimonio del Instituto Nacional de Deportes Educación Física y Recreación (INDER), como la alimentación de los atletas, el alojamiento, la transportación y otras cosas que sería necesario coordinar con antelación.
Otro asunto es la preparación de los peloteros en la etapa previa a la competencia, pues los planes de entrenamiento se hacen adecuados a la fecha de inicio y si no se tiene, pues entonces... a pensar.
De todas formas, confiamos en que se tomará la decisión adecuada para bien del principal entretenimiento de los cubanos: la Serie Nacional de Béisbol.
Se seguirán valorando proposiciones de estructura, que se pueden hacer a través del correo electrónico de la Federación Cubana de Béisbol: fcba@inder.cu
(Con información de Radio Cadena Agramonte)
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España tine dos o tres copas al año de futbol, y todo el mundo sabe quienes son los campeones de cada una. si pienso que necesitamos una serie nacional para la representatividad, pero necesitamos una liga mas concentrada
Ñoooooo...¡¡¡¡ cada cuban@ es un MUNDO¡¡¡
Agradecemos la oportunidad que la Comisión Nacional de Beisbol brinda esta vez a todos los que amamos la pelota cubana. Confiamos en que el resultado de este intercambio sea una reestructuración PLANIFICADA de todo nuestro sistema beisbolero.
Pensamos que se impone hacer causa común para que los 90 juegos se preserven, sea cual sea la estructura definitiva. La uniformidad estadística es un argumento convincente, muy convincente, para que se entienda que en nuestro torneo mayor se deben jugar 90 juegos en temporada regular; también el hecho de que todas las ligas de beisbol importantes (y la nuestra es una de ellas) conservan inamovible sus estructuras a lo largo de los años, contra viento y marea. Pero sobre todo hay que destacar que en todas esas ligas se juegan más de 100 juegos en la temporada regular de sus primeros niveles y ligas secundarias. En Estados Unidos se juegan 162, en Japón 144, en Corea 133, en México 113 este año. En Taipei y Cuba se ha estado jugando alrededor de 90 juegos. Sería contraproducente pensar en cambios para desarrollar el beisbol cubano reduciendo la cantidad de juegos en la Serie Nacional. Si el profesionalismo apunta a jugar más de 100 juegos por temporada regular, 90 no está mal, tampoco 96, pero reducir esa cifra en la Serie Nacional sería un crimen, absoluto. El hecho de analizar cómo funciona el beisbol en el mundo no debe arrojar otra conclusión que no sea que reducir la cantidad de juegos de nuestro campeonato élite sería un disparate.
¿Cómo es posible que en Cuba estemos tan empeñados y enfocados en el techo y no en los cimientos? Analizando cómo funciona el beisbol en los países que indiscutiblemente mejor organizado lo tienen: Estados Unidos, Japón y Corea reparamos sin tanta complicación en que es una condición sine qua non de buen funcionamiento de un sistema beisbolero el tener un sistema de ligas alternativas.
Los ejemplos más claros de rápido desarrollo en el beisbol internacional en los últimos años se ve en los resultados del beisbol coreano y el beisbol holandés, ambos en la práctica dependen de lo que hacen sus ligas, muy estables (en el caso de Corea muy joven, instaurada tan sólo en 1982). Haciendo la salvedad de que en el caso de Holanda no se juegan tantos partidos por temporada, porque sólo se juega los fines de semana, al igual que en Italia, pero se juega ininterrumpidamente de abril a agosto. La mayoría de los que nos ganaron dos veces en el mundial de 2011 juegan allí.
Algo tienen en común ambas ligas y es la razón principal de su desarrollo beisbolero, se trata de la existencia de ligas de desarrollo, en Corea se llama Liga de Beisbol del Futuro (dividida en dos ligas) y en Holanda Liga de Novatos. En ambos casos juegan cantidad de juegos similares a la de la liga premier de esos países y el objetivo primordial es el de desarrollar peloteros para las franquicias del campeonato mayor.
De la eficacia para desarrollar peloteros del beisbol estadounidense y japonés se conoce de sobra, pero siempre partiendo de la premisa de crecimiento de talento a través de sus ligas menores y beisbol universitario, de ahí que un sub 21 estadounidense o japonés le pueda ganar eventualmente al equipo senior de Cuba y otros, porque juegan muchísimo y sólo jugando tanto como es posible logran ese oficio y profesionalidad desde tan temprano.
Sin embargo nosotros estamos pensando en un torneo “superior”, con talento concentrado (¿habrá pitcheo para concentrar?) y en detrimento de la Serie Nacional, sin abogar por la reinstauración de la Serie de Desarrollo y sin exigir que en las categorías inferiores se juegue mucho más.
No se ve mucha preocupación porque muchos jóvenes talentosos que salen de los juveniles van directo al banco en la serie nacional o no integran los equipos, perdiendo uno, dos y hasta tres años sin jugar. Eso no le sucede a los juveniles talentosos estadounidenses, japoneses o coreanos. De ahí su desarrollo, de ahí la calidad de sus torneos.
Lo ideal para la serie nacional cubana es mantener sus 90 juegos, para que las estadísticas se mantengan, para que los peloteros cubanos jueguen en su temporada regular un número de juegos cercano al alto standing.
¿Cómo lograrlo eludiendo la actual estructura en la que 17 equipos son demasiado? Pues considerando seriamente dividir la Serie nacional en primera división y segunda división, con un sistema de ascensos y descensos, como sucede en el beisbol holandés e italiano o en el futbol de Europa.
¿Si Estados Unidos siendo tan grande sólo tiene 30 equipos en su liga premier, Japón sólo 12 y Corea sólo 8 cómo es posible que nosotros tengamos 17 equipos en nuestro principal torneo beisbolero?
El atractivo, competitivo y concurrido beisbol holandés, se juega con dos divisiones y una liga de novatos. También en Italia se juega con dos divisiones. Pero igualmente nos sirve el ejemplo de las principales ligas de futbol en Europa.
Si se hiciera lo que indica la lógica, que es tener un equipo sucursal en una liga alternativa, jugada al unísono, para cada uno de los 17 equipos que juegan en la Serie Nacional se pudiera pensar en una estructura en la que tuviéramos una primera división con 10 equipos: los 10 primeros de la última serie nacional jugada con la actual estructura; una segunda división con los restantes 7 equipos más el equipo sucursal del campeón nacional de la última serie jugada con la actual estructura; y por último la Liga de Desarrollo se jugaría con los 16 equipos sucursales restantes.
Para la primera división basta con jugar 10 juegos contra cada contrario para que sean 90 (en Corea los contrarios juegan 19 juegos entre sí, la misma cantidad que los rivales de división en las grandes ligas, por lo que 10 juegos contra cada rival no es nada del otro mundo), en el primer tercio las subseries serían de 3 juegos, de 4 en el segundo (en grandes ligas se juegan muchas subseries de 4 juegos) y nuevamente de 3 en el tercer tercio.
La post temporada puede ser para 8 equipos, aunque pienso que lo ideal es que fuera para 4. Los dos últimos descienden. La segunda división podría ser de 70 juegos por equipo, 10 contra cada rival. Los 4 primeros juegan play off. Los dos finalistas ascienden. El ganador sería el campeón de segunda división. Para la La Liga de Desarrollo lo ideal sería dividirla en 2 grupos de 8 equipos para que igualmente jueguen 70 juegos. Luego los dos primeros de cada grupo juegan la post temporada (el 1 del A contra el 2 del B y viceversa). Luego el campeón de la Liga de Desarrollo podría enfrentarse al equipo sucursal presente en la segunda división para discutir qué equipo obtiene ese cupo de equipo sucursal para la segunda división para el siguiente campeonato.
Si esto se diera pudiera darse el caso de que al fin Santiago e Industriales o Villa Clara y Pinar del Río, por ejemplo, se enfrenten en play off sin que necesariamente tengan que llegar a la final, más otras posibilidades de inéditos y atractivos pareos en post temporada. Además de que será muy interesante que en una misma temporada estos equipos se enfrenten por lo menos 10 veces. Ya no habría subseries fáciles y si la postemporada fuese sólo para 4 equipos la lucha sería sin cuartel hasta el último momento.
Al dividir la serie en primera y segunda división habrá muchos jugadores de calidad arrastrados por sus equipos a la segunda división, lo cual entraría en contradicción con el afán cualitativo de dicha medida, eso debe solucionarse. La Comisión Nacional debería definir cuáles son los 30 o 40 atletas de los que bajan a segunda serían imprescindibles en primera. Luego se repartirían equitativamente entre los equipos de primera, pedidos por los directores empezando por el director del décimo equipo y obviamente terminando en el primero en cada ronda. Pudiera ser también que la comisión sitúe 30 imprescindibles y que los otros 10 sean escogidos por cada director según su conveniencia para la serie, dando el derecho a no escoger al director que considere que tiene completa su nómina.
Eso le daría mucha más fuerza a la primera división, pues no tendría sentido que Pedroso, Lahera, Pablo Millán, Giorvis Duvergel, Michel Enríquez, etc, estén en la segunda división. Lo que los resultadistas puedan ver de negativo para los equipos que se quedan en segunda división hay que verlo de positivo en el desarrollo en el joven tercera base que podrá jugar 70 juegos en la segunda división gracias a que Michel no lo relegará al banco. la Isla estaría desarrollando uno en segunda división y otro en la Liga de Desarrollo, lo mismo sucederá con el torpedero que ocupe el sitio de Yordan Manduley en Holguín o el pitcher que abrirá más juegos con Artemisa. Positivo para el BEISBOL CUBANO a largo plazo.
Y no hay que analizar la propuesta con rigidez, pues también se puede hacer con 8 equipos en la primera división, también con 3 o 4 refuerzos por team, jugando 91 juegos cada equipo, con los 4 primeros jugando play off y el último bajando a segunda división al año siguiente.
La segunda división se puede jugar entonces con 10 equipos, pues sería muy bueno que siempre uno de los equipos sucursales juegue en segunda división; jugando 72, 81 o 90 juegos (que fuera lo ideal, en Cuba lo que hay es que jugar mucho, en todos los niveles, para desarrollar beisbolistas); los 4 primeros juegan van a play off; el campeón sube a la primera división al año siguiente.
Igualmente si se encontrara una forma de volver a 16 equipos no habría más que dividir por dos, para tener primera y segunda división con 8 equipos en el campeonato premier. En la primera primera división puede jugar 91 juegos cada equipo, en la segunda división 70 o 91. El octavo de la primera desciende, el campeón de la segunda asciende. La Liga de Desarrollo se jugaría con 16 equipos divididos en dos grupos.
Por otra parte es hora de pensar en el intercambio organizado de peloteros entre provincias, implementar reglas al respecto, para propiciar que, siempre y cuando haya consenso entre al menos dos provincias (aunque pudiera darse el caso de que al menos tres se involucren en un trueque) se puedan intercambiar peloteros en función de intereses provinciales que sean de beneficio para el beisbol nacional. Eso sin duda proporciona equilibrio, más posibilidades de desarrollo para un buen número de atletas y propiciaría orden en ese sentido. Con organización al respecto se pacta la cantidad de años según las previsiones e intereses de los involucrados, pero mediando la Comisión Nacional y definiendo un número mínimo de años para las cesiones o intercambios.
En nuestro beisbol por fortuna el concepto de cantera está bien enraizado, no hay que temerle a que peloteros por su desarrollo y el del beisbol nacional jueguen en otros equipos. De esta forma también podemos ajustarnos un poco al estandar internacional, Derek Jeter no nació en New York, ni Hiroyuki Nakajima en Saitama, tampoco Sergio Ramos en Madrid, ni Iniesta en Barcelona, Kobe Bryant en Los Angeles o Kevin Durant en Oklahoma.
Pensemos en grande para obtener grandes resultados a mediano o largo plazo, quizás hasta corto, pues con dos o tres años de concentración de talento en la primera división, más las posibilidades de juego en la segunda división y la Liga de Desarrollo se verá el cambio.
En este momento sería más importante que los profesionales de la prensa deportiva abogaran por prestarle más atención al nuevo calendario IBAF. En las condiciones actuales debemos eliminar de la concepción de nuestro beisbol las categorías 13-14 y 15-16 y empezar a organizar bien los campeonatos nacionales sub 12 (y sobre todo en esta categoría garantizar que al equipo Cuba vayan los mejores de Cuba, que no sea tan subjetiva la selección), sub 15 y sub 18. Al juvenil actual hay que agregarle la participación de los jóvenes de 16 y el probable estancamiento en el desarrollo de los de menos edad en cada categoría debe resolverse con la posibilidad de más juego, los juveniles tienen que jugar más.
En el caso de la importantísima categoría sub 21 con una competitiva Liga de Desarrollo y la concentración anual de la preselección sub 21 se puede garantizar un buen resultado en el primer mundial de la categoría en 2014. Hay que pensar en que para 2014 tendremos como base de ese equipo a jóvenes talentos como Yoan Moncada, Andy Ibáñez, Lourdes Gourriel Jr, Rogelio Armenteros, Sefer Ríos, Norberto Castellanos, Guillermo Avilés, Yunior Valiente, Rogelio Quesada, Yosibel Castillo, Darién Núñez y otros con mucho potencial. Ese potencial debe desarrollarse jugando y la mayoría donde debe jugar de momento es en la Liga de Desarrollo. Pues aunque algunos ya han mostrado credenciales en el primer nivel del beisbol cubano la mayoría debe foguearse. A lo mejor ya en 2014 la mayoría de ese grupo ya se ha ganado la titularidad, como la ostentan hoy jóvenes recién salidos de los juveniles como Guillermo Heredia, Luis Yander La O, Daniel Carbonell, Julio Alfredo Martínez, Pavel Pino, Alain Delá y Raimar Navarro; pero para 2014 ya estos no serán sub 21. Aparte de que de ese grupo muchos talentosos peloteros no han podido desarrollarse por falta de juego (Gelkis Jiménez, Aníbal Medina, Onel Vega...) ¿A nadie le preocupa eso? ¿No es más importante garantizar el desarrollo de estos jóvenes?
Por otra parte hay que considerar seriamente comenzar más temprano la Serie Nacional, para evitar los problemas que trae consigo la lluvia al final de temporada y posibilitar que después de un breve descanso se puedan concentrar cuatro equipos a jugar una cuadrangular con 27 juegos por bando (se enfrenta 9 veces a cada contrario en subseries de 3). Ahí lo ideal es que cada año se concentre el sub 21, un equipo con los de mejor rendimiento en la segunda división, dirigido por el manager campeón de la segunda división, más dos equipos seleccionados hombre a hombre por los dos managers finalistas de la serie nacional, que estarían integrados por los mejores peloteros de Cuba. Estos dos equipos al pedido de los directores finalistas sin duda estarían muy parejos y competitivos. Las sedes de los equipos serán para el sub 21 la del equipo campeón de la Liga de Desarrollo, para el equipo all star de la segunda división la provincia del equipo campeón de segunda división y para los otros dos las provincias de los respectivos managers, finalistas de la primera división.
En el renglón en el que más debemos buscar fortalecernos es en el pitcheo. Somos del criterio de que la Comisión Nacional debe crear una Escuela Nacional de Pitcheo, sobre todo para que haya uniformidad metodológica. Hay que tratar por todos los medios de que jóvenes talentos del pitcheo mantengan una secuencia lógica de desarrollo. Tenemos entrenadores muy buenos en el país, informados, capaces; pero también entrenadores y especialistas no tan buenos rigiendo los destinos de jóvenes talentos. En Santiago de Cuba por ejemplo en los últimos tres años de los 5 o 6 talentos con potencialidades en bruto para con una secuencia lógica de desarrollo convertirse en grandes lanzadores para el país, tres se han malogrado por deficiencias en el funcionamiento del sistema de pitcheo en esta provincia: Alejandro Bicet, Davier Riveaux y Elvis Juan Martínez, más la lenta secuencia de desarrollo de otros.
Al no haber una bitácora nacional hay mucha subjetividad metodológica en las provincias y en jmuchos casos como el ya mencionado mucha desinformación, desactualización, proliferación de métodos inadecuados de entrenamiento. Si hubiera un centro rector del pitcheo a nivel nacional hubiera mejor preparación en los entrenadores de todo el país, se pudieran concentrar jóvenes talentos en el rango 18-21 en el tiempo muerto, etc, etc, etc.
Estas son nuestras consideraciones ojalá puedan ser de utilidad. Nuestro email está a la orden para cualquier intercambio.
Saludos.
Alden González Díaz
alden_gd@yahoo.com
Veo que se propone bastante la idea de 6 u ocho equipos, pero CUIDADO!!!, a juzgar por el desempeño en la ultima SN, con 8 equipos quedarían fuera Santiago y Pinar, dos de los conjuntos que forman parte de lo mejor de la historia en SN.
Si vamos a los detalles, es más fácil reforzar 10 equipos, que conformar 8 o 6 sin que queden fuera jugadores de cierto rendimiento, algunos de ellos le podrian discutir la titularidad a otros de más nombre.
Si se hiciera una serie clasificatoria y despúes una serie nacional en la que clasifiquen los primeros diez de la serie anterior, estarían en esta serie:
-por Oriente CAV, GRA, VCL, LTU y SCU
-Por Occidente IND, MTZ, CFG, SSP y PRI
Si estos diez se refuerzan con los 6 restantes, podríamos tener algo así. El campeón y subcampeón pedirían primero, siempre priorizando que los refuerzos sean más o menos de la misma zona.
CAV- Dalier Hinojosa, William Luis y Juan Pablo Millan
IND- Yadier Pedroso y Jose Angel García
GRA- Vicyohandry Odelin, Alexander Rodriguez y Alexander Ayala
MTZ- Jonder Martinez, Yuliesky Gonzalez, Ernesto Molinet, Dainier Moreira y Leinier Rodriguez.
VCL- Giorvis Duvergel, Yordan Manduley, Yoilan Cerce, Leris Aguilera y Yormany Socarrás.
SSP- Michel Enriquez (si por fin...), Dayán García y Danni Aguilera
LTU- Yunior Paumier, Elier Sanchez, Fidel Romero y Frank Madan
CFG- Miguel Lahera, Yunier Corvo, y Ariel Miranda
SCU- Yoenni Southeran, Yeison Pacheco, Roberto Borrero, Frank Navarro, Raimar Navarro, Carlos A. Santiesteban y Yoeni Turcas
PRI- Eliut Torres, Denis Laza, Pedro William Castillo, y Wilber Perez
Es solo un ejemplo de como 10 equipos pueden ser reforzarse, son apenas tres o cuatro refuerzos y estos cambian por completo el equipo anterior.
Con 8 equipos me parece que quedan fuera muchos buenos jugadores, que creen al respecto?
HOLA,NO SOY MUY PELOTERO QUE DIGAMOS,PERO TENGO ENTENDIDO QUE AGUSTIN MARQUETTY ES EL MEJOR INDUSTRIALISTA DE TODOS LOS TIEMPOS Y SIN EMBARGO NO HAY VALLA DE EL EN EL LATINO,QIZAS NO TENGAN FOTOS DE EL,JAJAJA
Don Lino Marquetty esta en Miami y los que estan alla no tiene valla en ningun estadio
No me gusta el bèisbol, lo que pasa es que no comprendo nuestro afàn de querer ser diferentes al resto del planeta. Hay aspectos en los que como cubanos debemos sentirnos orgullosos de serlo, pero me parece que la estructura de la serie nacional no es el caso. En el resto del mundo (que yo sepa) existen varias divisiones donde se agrupan los equipos de acuerdo a su calidad, ¿por què aquì no? Eso no implica pèrdida de representatividad, es solo sentido comùn, es solo sentido del espectàculo.
Agradecemos la oportunidad que la Comisión Nacional de Beisbol brinda esta vez a todos los que amamos la pelota cubana. Confiamos en que el resultado de este intercambio sea una reestructuración PLANIFICADA de todo nuestro sistema beisbolero.
Pensamos que se impone hacer causa común para que los 90 juegos se preserven, sea cual sea la estructura definitiva. La uniformidad estadística es un argumento convincente, muy convincente, para que se entienda que en nuestro torneo mayor se deben jugar 90 juegos en temporada regular; también el hecho de que todas las ligas de beisbol importantes (y la nuestra es una de ellas) conservan inamovible sus estructuras a lo largo de los años, contra viento y marea. Pero sobre todo hay que destacar que en todas esas ligas se juegan más de 100 juegos en la temporada regular de sus primeros niveles y ligas secundarias. En Estados Unidos se juegan 162, en Japón 144, en Corea 133, en México 113 este año. En Taipei y Cuba se ha estado jugando alrededor de 90 juegos. Sería contraproducente pensar en cambios para desarrollar el beisbol cubano reduciendo la cantidad de juegos en la Serie Nacional. Si el profesionalismo apunta a jugar más de 100 juegos por temporada regular, 90 no está mal, tampoco 96, pero reducir esa cifra en la Serie Nacional sería un crimen, absoluto. El hecho de analizar cómo funciona el beisbol en el mundo no debe arrojar otra conclusión que no sea que reducir la cantidad de juegos de nuestro campeonato élite sería un disparate.
¿Cómo es posible que en Cuba estemos tan empeñados y enfocados en el techo y no en los cimientos? Analizando cómo funciona el beisbol en los países que indiscutiblemente mejor organizado lo tienen: Estados Unidos, Japón y Corea reparamos sin tanta complicación en que es una condición sine qua non de buen funcionamiento de un sistema beisbolero el tener un sistema de ligas alternativas.
Los ejemplos más claros de rápido desarrollo en el beisbol internacional en los últimos años se ve en los resultados del beisbol coreano y el beisbol holandés, ambos en la práctica dependen de lo que hacen sus ligas, muy estables (en el caso de Corea muy joven, instaurada tan sólo en 1982). Haciendo la salvedad de que en el caso de Holanda no se juegan tantos partidos por temporada, porque sólo se juega los fines de semana, al igual que en Italia, pero se juega ininterrumpidamente de abril a agosto. La mayoría de los que nos ganaron dos veces en el mundial de 2011 juegan allí.
Algo tienen en común ambas ligas y es la razón principal de su desarrollo beisbolero, se trata de la existencia de ligas de desarrollo, en Corea se llama Liga de Beisbol del Futuro (dividida en dos ligas) y en Holanda Liga de Novatos. En ambos casos juegan cantidad de juegos similares a la de la liga premier de esos países y el objetivo primordial es el de desarrollar peloteros para las franquicias del campeonato mayor.
De la eficacia para desarrollar peloteros del beisbol estadounidense y japonés se conoce de sobra, pero siempre partiendo de la premisa de crecimiento de talento a través de sus ligas menores y beisbol universitario, de ahí que un sub 21 estadounidense o japonés le pueda ganar eventualmente al equipo senior de Cuba y otros, porque juegan muchísimo y sólo jugando tanto como es posible logran ese oficio y profesionalidad desde tan temprano.
Sin embargo nosotros estamos pensando en un torneo “superior”, con talento concentrado (¿habrá pitcheo para concentrar?) y en detrimento de la Serie Nacional, sin abogar por la reinstauración de la Serie de Desarrollo y sin exigir que en las categorías inferiores se juegue mucho más.
No se ve mucha preocupación porque muchos jóvenes talentosos que salen de los juveniles van directo al banco en la serie nacional o no integran los equipos, perdiendo uno, dos y hasta tres años sin jugar. Eso no le sucede a los juveniles talentosos estadounidenses, japoneses o coreanos. De ahí su desarrollo, de ahí la calidad de sus torneos.
Lo ideal para la serie nacional cubana es mantener sus 90 juegos, para que las estadísticas se mantengan, para que los peloteros cubanos jueguen en su temporada regular un número de juegos cercano al alto standing.
¿Cómo lograrlo eludiendo la actual estructura en la que 17 equipos son demasiado? Pues considerando seriamente dividir la Serie nacional en primera división y segunda división, con un sistema de ascensos y descensos, como sucede en el beisbol holandés e italiano o en el futbol de Europa.
¿Si Estados Unidos siendo tan grande sólo tiene 30 equipos en su liga premier, Japón sólo 12 y Corea sólo 8 cómo es posible que nosotros tengamos 17 equipos en nuestro principal torneo beisbolero?
El atractivo, competitivo y concurrido beisbol holandés, se juega con dos divisiones y una liga de novatos. También en Italia se juega con dos divisiones. Pero igualmente nos sirve el ejemplo de las principales ligas de futbol en Europa.
Si se hiciera lo que indica la lógica, que es tener un equipo sucursal en una liga alternativa, jugada al unísono, para cada uno de los 17 equipos que juegan en la Serie Nacional se pudiera pensar en una estructura en la que tuviéramos una primera división con 10 equipos: los 10 primeros de la última serie nacional jugada con la actual estructura; una segunda división con los restantes 7 equipos más el equipo sucursal del campeón nacional de la última serie jugada con la actual estructura; y por último la Liga de Desarrollo se jugaría con los 16 equipos sucursales restantes.
Para la primera división basta con jugar 10 juegos contra cada contrario para que sean 90 (en Corea los contrarios juegan 19 juegos entre sí, la misma cantidad que los rivales de división en las grandes ligas, por lo que 10 juegos contra cada rival no es nada del otro mundo), en el primer tercio las subseries serían de 3 juegos, de 4 en el segundo (en grandes ligas se juegan muchas subseries de 4 juegos) y nuevamente de 3 en el tercer tercio.
La post temporada puede ser para 8 equipos, aunque pienso que lo ideal es que fuera para 4. Los dos últimos descienden. La segunda división podría ser de 70 juegos por equipo, 10 contra cada rival. Los 4 primeros juegan play off. Los dos finalistas ascienden. El ganador sería el campeón de segunda división. Para la La Liga de Desarrollo lo ideal sería dividirla en 2 grupos de 8 equipos para que igualmente jueguen 70 juegos. Luego los dos primeros de cada grupo juegan la post temporada (el 1 del A contra el 2 del B y viceversa). Luego el campeón de la Liga de Desarrollo podría enfrentarse al equipo sucursal presente en la segunda división para discutir qué equipo obtiene ese cupo de equipo sucursal para la segunda división para el siguiente campeonato.
Si esto se diera pudiera darse el caso de que al fin Santiago e Industriales o Villa Clara y Pinar del Río, por ejemplo, se enfrenten en play off sin que necesariamente tengan que llegar a la final, más otras posibilidades de inéditos y atractivos pareos en post temporada. Además de que será muy interesante que en una misma temporada estos equipos se enfrenten por lo menos 10 veces. Ya no habría subseries fáciles y si la postemporada fuese sólo para 4 equipos la lucha sería sin cuartel hasta el último momento.
Al dividir la serie en primera y segunda división habrá muchos jugadores de calidad arrastrados por sus equipos a la segunda división, lo cual entraría en contradicción con el afán cualitativo de dicha medida, eso debe solucionarse. La Comisión Nacional debería definir cuáles son los 30 o 40 atletas de los que bajan a segunda serían imprescindibles en primera. Luego se repartirían equitativamente entre los equipos de primera, pedidos por los directores empezando por el director del décimo equipo y obviamente terminando en el primero en cada ronda. Pudiera ser también que la comisión sitúe 30 imprescindibles y que los otros 10 sean escogidos por cada director según su conveniencia para la serie, dando el derecho a no escoger al director que considere que tiene completa su nómina.
Eso le daría mucha más fuerza a la primera división, pues no tendría sentido que Pedroso, Lahera, Pablo Millán, Giorvis Duvergel, Michel Enríquez, etc, estén en la segunda división. Lo que los resultadistas puedan ver de negativo para los equipos que se quedan en segunda división hay que verlo de positivo en el desarrollo en el joven tercera base que podrá jugar 70 juegos en la segunda división gracias a que Michel no lo relegará al banco. la Isla estaría desarrollando uno en segunda división y otro en la Liga de Desarrollo, lo mismo sucederá con el torpedero que ocupe el sitio de Yordan Manduley en Holguín o el pitcher que abrirá más juegos con Artemisa. Positivo para el BEISBOL CUBANO a largo plazo.
Y no hay que analizar la propuesta con rigidez, pues también se puede hacer con 8 equipos en la primera división, también con 3 o 4 refuerzos por team, jugando 91 juegos cada equipo, con los 4 primeros jugando play off y el último bajando a segunda división al año siguiente.
La segunda división se puede jugar entonces con 10 equipos, pues sería muy bueno que siempre uno de los equipos sucursales juegue en segunda división; jugando 72, 81 o 90 juegos (que fuera lo ideal, en Cuba lo que hay es que jugar mucho, en todos los niveles, para desarrollar beisbolistas); los 4 primeros juegan van a play off; el campeón sube a la primera división al año siguiente.
Igualmente si se encontrara una forma de volver a 16 equipos no habría más que dividir por dos, para tener primera y segunda división con 8 equipos en el campeonato premier. En la primera primera división puede jugar 91 juegos cada equipo, en la segunda división 70 o 91. El octavo de la primera desciende, el campeón de la segunda asciende. La Liga de Desarrollo se jugaría con 16 equipos divididos en dos grupos.
Por otra parte es hora de pensar en el intercambio organizado de peloteros entre provincias, implementar reglas al respecto, para propiciar que, siempre y cuando haya consenso entre al menos dos provincias (aunque pudiera darse el caso de que al menos tres se involucren en un trueque) se puedan intercambiar peloteros en función de intereses provinciales que sean de beneficio para el beisbol nacional. Eso sin duda proporciona equilibrio, más posibilidades de desarrollo para un buen número de atletas y propiciaría orden en ese sentido. Con organización al respecto se pacta la cantidad de años según las previsiones e intereses de los involucrados, pero mediando la Comisión Nacional y definiendo un número mínimo de años para las cesiones o intercambios.
En nuestro beisbol por fortuna el concepto de cantera está bien enraizado, no hay que temerle a que peloteros por su desarrollo y el del beisbol nacional jueguen en otros equipos. De esta forma también podemos ajustarnos un poco al estandar internacional, Derek Jeter no nació en New York, ni Hiroyuki Nakajima en Saitama, tampoco Sergio Ramos en Madrid, ni Iniesta en Barcelona, Kobe Bryant en Los Angeles o Kevin Durant en Oklahoma.
Pensemos en grande para obtener grandes resultados a mediano o largo plazo, quizás hasta corto, pues con dos o tres años de concentración de talento en la primera división, más las posibilidades de juego en la segunda división y la Liga de Desarrollo se verá el cambio.
En este momento sería más importante que los profesionales de la prensa deportiva abogaran por prestarle más atención al nuevo calendario IBAF. En las condiciones actuales debemos eliminar de la concepción de nuestro beisbol las categorías 13-14 y 15-16 y empezar a organizar bien los campeonatos nacionales sub 12 (y sobre todo en esta categoría garantizar que al equipo Cuba vayan los mejores de Cuba, que no sea tan subjetiva la selección), sub 15 y sub 18. Al juvenil actual hay que agregarle la participación de los jóvenes de 16 y el probable estancamiento en el desarrollo de los de menos edad en cada categoría debe resolverse con la posibilidad de más juego, los juveniles tienen que jugar más.
En el caso de la importantísima categoría sub 21 con una competitiva Liga de Desarrollo y la concentración anual de la preselección sub 21 se puede garantizar un buen resultado en el primer mundial de la categoría en 2014. Hay que pensar en que para 2014 tendremos como base de ese equipo a jóvenes talentos como Yoan Moncada, Andy Ibáñez, Lourdes Gourriel Jr, Rogelio Armenteros, Sefer Ríos, Norberto Castellanos, Guillermo Avilés, Yunior Valiente, Rogelio Quesada, Yosibel Castillo, Darién Núñez y otros con mucho potencial. Ese potencial debe desarrollarse jugando y la mayoría donde debe jugar de momento es en la Liga de Desarrollo. Pues aunque algunos ya han mostrado credenciales en el primer nivel del beisbol cubano la mayoría debe foguearse. A lo mejor ya en 2014 la mayoría de ese grupo ya se ha ganado la titularidad, como la ostentan hoy jóvenes recién salidos de los juveniles como Guillermo Heredia, Luis Yander La O, Daniel Carbonell, Julio Alfredo Martínez, Pavel Pino, Alain Delá y Raimar Navarro; pero para 2014 ya estos no serán sub 21. Aparte de que de ese grupo muchos talentosos peloteros no han podido desarrollarse por falta de juego (Gelkis Jiménez, Aníbal Medina, Onel Vega...) ¿A nadie le preocupa eso? ¿No es más importante garantizar el desarrollo de estos jóvenes?
Por otra parte hay que considerar seriamente comenzar más temprano la Serie Nacional, para evitar los problemas que trae consigo la lluvia al final de temporada y posibilitar que después de un breve descanso se puedan concentrar cuatro equipos a jugar una cuadrangular con 27 juegos por bando (se enfrenta 9 veces a cada contrario en subseries de 3). Ahí lo ideal es que cada año se concentre el sub 21, un equipo con los de mejor rendimiento en la segunda división, dirigido por el manager campeón de la segunda división, más dos equipos seleccionados hombre a hombre por los dos managers finalistas de la serie nacional, que estarían integrados por los mejores peloteros de Cuba. Estos dos equipos al pedido de los directores finalistas sin duda estarían muy parejos y competitivos. Las sedes de los equipos serán para el sub 21 la del equipo campeón de la Liga de Desarrollo, para el equipo all star de la segunda división la provincia del equipo campeón de segunda división y para los otros dos las provincias de los respectivos managers, finalistas de la primera división.
En el renglón en el que más debemos buscar fortalecernos es en el pitcheo. Somos del criterio de que la Comisión Nacional debe crear una Escuela Nacional de Pitcheo, sobre todo para que haya uniformidad metodológica. Hay que tratar por todos los medios de que jóvenes talentos del pitcheo mantengan una secuencia lógica de desarrollo. Tenemos entrenadores muy buenos en el país, informados, capaces; pero también entrenadores y especialistas no tan buenos rigiendo los destinos de jóvenes talentos. En Santiago de Cuba por ejemplo en los últimos tres años de los 5 o 6 talentos con potencialidades en bruto para con una secuencia lógica de desarrollo convertirse en grandes lanzadores para el país, tres se han malogrado por deficiencias en el funcionamiento del sistema de pitcheo en esta provincia: Alejandro Bicet, Davier Riveaux y Elvis Juan Martínez, más la lenta secuencia de desarrollo de otros.
Al no haber una bitácora nacional hay mucha subjetividad metodológica en las provincias y en jmuchos casos como el ya mencionado mucha desinformación, desactualización, proliferación de métodos inadecuados de entrenamiento. Si hubiera un centro rector del pitcheo a nivel nacional hubiera mejor preparación en los entrenadores de todo el país, se pudieran concentrar jóvenes talentos en el rango 18-21 en el tiempo muerto, etc, etc, etc.
Estas son nuestras consideraciones ojalá puedan ser de utilidad. Nuestro email está a la orden para cualquier intercambio.
Saludos.
Alden González Díaz
alden_gd@yahoo.com
Sere breve
1. serie nacional 16 equipos
2. Serie selectiva resultado de los 4 mejores en cada parte Orientales y occidentales.
3. Reforzar estos equipos a razón de 2 por cada equipo de los equipos que no clasifican con prioridad de petición por resultados.
4. Subir el precio del estadio 2 pesos en la selectiva con influencia en el salario de peloteros, directiva y comisiones provinciales incluido el estadio.
5. Play of con resfuerzo igual y subir a 3 pesos la entrada al estadio con influencia en salarios también.
Jugar solo en los estadios clasificados.
Así cada provincia mantiene el interés, los jugadores, el equipo también.
Y el programa de beisbol internacional?
Antes de iniciar el verano, se anunció en la Mesa Redonda dedicada a la programación de la tv, un programa de Beisbol Internacional. Se explició que sería un programa de análisis y no solo poner juegos por ponerlos. Ya se acabó el verano, nunca se ha emitido el mismo, lo curioso del caso que que sí se ha anunciado, en la página web de Juventud Rebelde, en la programación de Tele Rebelde los viernes a la 8:00 pm se anuncia en varias ocaciones “PROGRAMA DE BEISBOL INTERNACIONAL” y nunca se ha emitido.Eso es faltarle el respeto al televidente por donde quiera que se mire. Quisiera saber que piensan los directivos del ICRT de todo esto.
Increiblemente ya roza con lo molesto ver tanta gente que proponen eliminar al equipo de los Metros. Soy Industrialista acerrimo. Pero no por eso quiero opinar con un criterio que pueda ser acusado de parcialidad por los equipos capitalinos. Resulta que se está analizando en cómo mejorar nuestra Serie Nacional y sobretodo en cómo mejorar la calidad de nuestro Beisbol. Si ese es el análisis que hay que hacer; entonces no veo lógico que el punto de mira sea Metropolitanos a eliminar. Resulta que quienes quieren eliminar a los Metros no han seguido la linea de pensamiento, ya que precisamente los Metros como equipo es mas fuerte que otros que ni por asombro se haya pensado eliminar. Muchos de los equipos que se creen sólidos en la Serie Nacional han perdido su subserie en algun momento con los Metros. Ahora bien; se dice que Industriales se nutre de los peloteros de Metropolitanos. Quisiera acabar esa discusión y pongo al ruedo mi opinión. Si por el bien del Beisbol cubano lo que hace falta es quitar a los Metros (entre otras cosas), pues que lo quiten. Lo digo como todo un capitalino que lleva sangre azul de Industriales. Pero también digo que quitar a los Metros no puede ser hechar a boline las aspiraciones de muchos peloteros capitalinos. Esos que no podrian hacer el grado para integrar a los Industriales; entonces deben tener la posibilidad de eliminarse en otras provincias para ver si hacen el grado por esos equipos. Siempre con la condicion de que NADIE OLVIDE QUE SON PELOTEROS DE LA HABANA y cuando quieran o los necesite LA HABANA podrian regresar a eliminarse para ver si hacen el grado para los Industriales. Deberia ser asi y que nadie se ponga bravo. Si un pelotero de la habana va a jugar a Las Tunas y después de 2 o 3 series es elegible para los Industriales por su calidad y desarrollo; entonces que nadie salga con el criterio de que eso seria robo de talentos. A esa hora que a nadie se le olvide que ese pelotero tuvo que irse para Las Tunas porque en toda Cuba (excepto en la Habana) quisieron desaparecer a los Metros que era otro equipo de la capital y que por demas no era el equipo mas malo de la Serie Nacional. Aplaudo el cómo Edilse Silva se fue a Holguín y ahi aumentó su desarrollo y ahora si es elegible en su equipo Santiago de Cuba (su provincia). Ya veran que por esgrimir el estúpido concepto de que los Metros son el equipo sucursal de los Industriales, se empezará a correr el riesgo de que muchos equipos de la Serie Nacional pasarian a ser sucursales de los Industriales, ya que si tienen peloteros de la Habana deben saber que correran el riesgo de que retornen a su origen y el hecho de haber emigrado a otra provincia fue por culpa del supercacareado tema de que hay que eliminar al segundo equipo de la capital. Basta de envidia y mejoremos todos. La solución no es desaparecer a los Metros, la solución debe ser desaparecer todo lo que atente contra el desarrollo del Beisbol cubano, empezando por personas.
Saludos a todos
Omar, sólo una aclaración, era al revés, LA NACIONAL SOLO DURABA 48 JUEGOS Y LA SELECTIVA 63, FUE LA MEJOR PELOTA QUE TUVIMOS, SIN DUDAS.
Les sugiero que hagan una recopilación de las propuestas y se las hagan llegar a la Comisión.
Alejo Julián, yo estoy de acuerdo en que muchos peloteros de la Habana se quedan fuera del pastel si eliminan a Metros, pero usted y tantos olvidan que si esos muchachos han logrado cierto nivel, es precisamente porque tienen la oportunidad que no tienen otros de jugar en el máximo nivel de la pelota cubana. Por Metros pasan todos los años cientos de muchachos que luego no son nadie, pero unos pocos logran mejorar porque juegan en nuestro máximo nivel y luego los aficionados capitalinos piden espacio para ellos en la SNB. Mire, Matanzas tenía dos equipos y mientras eso fue así, a pesar de que la provincia repartía a sus atletas entre ambos equipos y fue así hasta la Serie 26, luego de eso convirtieron a Citricultores en lo que es Metros hoy pero la Comisión sólo les permitió eso durante 5 Series, luego de eso, los eliminó pero sabe qué? en ese Lapso los Henequeneros, que quedaron como equipo fuerte, ganaron dos campeonatos seguidos y quedaron subcampeones en el siguiente, el mejor momento sin dudas de la pelota matancera, así que dígame usted si es ventajoso o no tener equipo escuela. Estoy seguro que provincias como Santiago de Cuba con su millón de habitantes, perfectamente podría tener un equipo escuela en la SNB y se volvería un supertrabuco a la vuelta de un par de años. Pero como he dicho otras veces, lo que hace falta es la Selectiva, ya a estas alturas da lo mismo si se elimina o no a Metros, si no se hace una Selectiva estamos j... Lo que justifica la eliminación de un equipo es más bien un problema económico porque en definitiva todos estamos de acuerdo en que hay que concentrar la calidad. Sí, yo soy de los que extraña las Selectivas, no lo niego, fue uno de nuestros mayores errores eliminarlas.
Bla,bla,bla
AGD: De acuerdo en que jugar menos de 90 juegos no tiene sentido alguno para un país de gran tradición como el nuestro. Las principales ligas del mundo, las más fuertes, de más tradición e historia tienen todas más de 100 partidos al año, y además son ligas que concentran la calidad.
Solo quedan 151 días para el Clásico, si se hace una serie preliminar de 16 o 17 equipos con 45 o 48 juegos, contando los días sin juegos, solo quedarían unos 60 días para jugar un torneo más selectivo.
De acuerdo con tener una segunda division con los equipos restantes, y a la par una liga de desarrollo. Estas ligas no tienen que jugar todos los días por lo que más o menos pueden parecerse al torneo holandes al respecto, lo importante es que estos peloteros puedan jugar bastante.
Si casi todos coinciden en que se necesita un torneo que concentre la calidad y que la mejor etapa del beisbol cubano fue la era de las Selectivas, porqué insistir en jugar un campeonato con 16 equipos? Porqué no pasar directamente al torneo más concentrado?
Las provincias que queden fuera podrían discutir su futura inclusión en una serie clasificatoria que pudiera hacerse cada tres años a algo así. Estas provincias tendrían a sus mejores jugadores en el torneo élite y el resto en la liga de desarrollo, a los tres años rearmarían su equipo y tratarían de clasificarse.
En un futuro incluso podría valorarse si pudieran introducirse dos equipos más al torneo élite, pero que sea cuando las condiciones reales así lo permitan.
QUE CLASE DE MEDIOCRIDAD PENSAR QUE EL PROBLEMA DEL BESIBOL EN CUBA ES EL DISEÑO DE LA SERIE NACIONAL.COMPAÑEROS DE LA CNB POR FAVOR CUANDO VAN A ENTENDER QUE EL PROBLEMA NUESTRO VIENE DE LA BASE, QUE NO HAY IMPLEMENTO NI CONDICIONES ADEMAS DE LA DOBLE SESION DE CLASE, QUE CON TODO ESO NO PODEMOS COMPETIR CON EL FUTBOL, YA TODOS LOS NIÑOS Y JOVENES DE ESTE PAIS PREFIEREN EL FUTBOL QUE EL BEISBOL. SI VEN EL NOTICIERO NACIONAL DEPORTIVO Y AGARRAN UN CRONOMETRO PUEDEN APRECIAR QUE EL 40 O EL 50% DEL MISMO TIENE QUE VER CON COMENTARIOS O NOTICIAS DEL FUTBOL, ENTONCES LO UNICO BUENO QUE TIENE EL BEISBOL QUE ES LA SN LA QUIEREN REDUCIR SI LO QUE TIENEN QUE HACER ES QUE HAYA PROVINCIALES EN TODAS LAS CATEGORIAS TODO EL AÑO, QUE HAYA LIGA DE DESARROLLO TODO EL AÑO Y DESPUES DE LA SERIE NACIONAL QUE HAYA UNA SUPER SELECTIVA COMO ANTES Y ASI EL AÑO ENTERO QUE HAYA BEISBOL,NO PIENSEN QUE CAMBIANDO LA SERIE NACIONAL VAMOS A OCUPAR UN BUEN LUGAR EN EL CLASICO. SALUDOS
ALEJO JULIAN: De acuerdo % con su comentario. En el atolondramiento de quitar la "sucursal" TODOS, van a ser las "sucursales", el problema aquí es que hacen el papel del "hermano celoso", ¿por qué le diste 2 caramelos a él y 1 a mi? No ven lo tenebroso del asunto, tenemos el Clásico en las narices, y lo que piensan es quitar a los Metros, en vez de pensar por Ej.: como comenta ENRIQUE 15, ¿por qué no hay selectivas? Ya dejen de tapar el sol con un dedo, que para desgracia de todos, nuestro deporte nacional está en decadencia y pienso que el regionalismo nos está matando, no nos deja ver la mediocridad de nuestro actual béisbol. Ojala no me equivoque, pero si no cambian y siguen en la bobería de la Serie Nacional, y pasan y pasan series, sin ir a topes de "categoría", se fue a "pique el barco". Saludos Azules de la vieja leona.
Que opinan de cambiar radicalmente la pelota en cuba. Crear cuatro franquicias. Cada una con sus respectivos niveles inferiores a mí entender dos niveles inferiores. De esta manera quedaría el máximo nivel, un nivel intermedio y el último nivel. De esta forma habría que romper con la territorialidad y todas esas supuestas virtudes. Habría que proceder a ubicar a los peloteros en un gran draff para que pasen a ser elegidos por los 4 cuerpos técnicos ya definidos con antelación. El orden de selección debe ser aleatorio en cada una de las rondas para garantizar la paridad. De esta manera se seleccionan los integrantes iniciales de cada uno de los 12 equipos. 4 por división. Posteriormente los peloteros pudieran ser intercambiados de nivel en la misma franquicia según el rendimiento y las necesidades del equipo. Así garantizamos que en el máximo nivel la calidad siempre sea óptima. Pero además se garantiza que los peloteros que están en niveles inferiores se desarrollen. Pero también los peloteros pudieran ser intercambiados entre los equipos según las necesidades o criterios del cuerpo técnico. Este es el concepto más polémico de mi propuesta pero también atractivo. Además de eso he independiente a estas franquicias se pueden crear ligas regionales donde cada provincia tenga su equipo y se jueguen partidos entre los equipos de la misma región. Aquí estaría presente la territorialidad. De esta manera todos los jugadores estarían siempre motivados porque si estas en el máximo nivel no quieres bajar y si estas en algunos de los inferiores quieres subir. La motivación ya no sería solo hacer el cuba sino también la realización personal de estar jugando al máximo nivel del beisbol en mi país. Porque hoy desgraciadamente el beisbol en cuba carece de calidad esa es la realidad por mucho que nos engañemos.
No creo q este cambio que se plantea resuelba los problemas de nuestra pelota, se han perdido muchas cosas del juego a lo largo de estos años,porque han sido detalles tras detalle y ahora queremos lo areglar cambiando a forma de competencia... y me pregunto cuantas veces se ha cambiando la forma de competencia.....es verdad que nuestra pelota necesita un torneo mas fuerte, pero ya hubo selectivas y que pasó.......
debe quedarse el torneo con 16 equipos...y que estos representen a todas nuestra provicias y ayudar a los mas debiles.....
Me gusta como estan distribuidas las ligas de futbol: por divisiones. Estas en una division y no rindes por puntos pues bajas a la inmediata inferior y por favor dejen el regionalismo. Que los peloteros logren moverse si no tienen resultado en sus provincias (porque hay otro mejor que el, pero otra provincia lo puede necesitar)
Pienso que se debería hacer como antes, se sube y se baja de categoría en dependencia de la calidad y rendimiento de los equipos, creo que esto haria que los peloteros se esforzaran mas en aras de que el equipo suba de división
Disculpen el fallo en la redacción. Quise informar que en Cienfuegos dejaron entrar a la prensa pero sin sus equipos (cámaras, grabadoras, etc), solo con papel y lápiz para tomar notas. !Que falta de respeto!. Una reunión tan importante y que no se tenga evidencias de lo discutido para informar. !!!Que barbaridad!!!
coincido con el articulo publicado por rafael sánchez Serra en el periodico granma sobre la estructura de la serie nacional, eliminando a metros, no tiene por que haber privilegios con industriales, al igual que retomar los juegos de noche, eso del ahorro es relativo, cuantos trabajadores abandonan su trabajo para ir a ver los juegos de día . Cuando el juego se realiza en un municipio determinado todo se paraliza, entonces de que ahorro estamos hablando, cuanto gasta el equipo de metros en una serie,se dice que cuesta a razon de 20 cuc diario, ese dinero se puede invertir en los narradores deportivos viajen con sus equipos a trasmitir cada juego, seguro cuesta menos.
hace varios años se tomo la decición de que los narradores deportivos no siguieran a sus equipo y se eliminaron los juegos nocturnos aludiendo medidas de ahorro, y entonces se aparece higinio el año pasado diciendo que el hecho de tener un equipo mas en la serie no siginificaba gasto adicional alguno, que bochorno,ahora hacen un tour por toda cuba aparentando una reunión para buscar soluciones a nuestra serie, no esta la prensa, se plantea que la serie va a hacer de 16 equipos, tienen a lo muchachos de los metros entrenando por gusto, quien resuelbe este problema, no se quien, pero los que estan ahora solo estan cuidando un puesto y aparentando tener en cuenta criterios que todos sabemos no sera asi, ya el año pasado hicieron algon similar y cual fue el resultado,lo mismo con lo mismo
el problema fundamental del beibol cubano radica en la gran diferencia que existe entre los diferentes equipos de nuestra srie nacional yo comoo licenciado en cultura fisica me atreveria a decir que lo que deberiamos hacer es eliminar esta presente estructura y realizar el cambio de estos equipo que son en la actualidad 17 por solo 8 equipos que aunque van aquedar eliminados varios equipos se comcentraria la calidad y se mejoraria la serie nacional aunque se afecte la afición de varias rovincias creo que el primer objetivo y fundamental en nuestra pelota revolucionaria es el equipo grande lo demás se puede arreglar de una u otra forma que se debe buscar claro, además de que se debe seguir intentando los topes internacionales con equipos asiaticos que ya como todos sabemos poseen gran calidad es su pelota GRACIAS.
Que barbaridad. Como se habla m..... en la mayoria de estos comentarios. Pongan los pies en la tierra y la cabeza donde debe ir. Si debe colegiarse lo de la estructura, a los directores de equipos los quitan y los ponen en las provincias, la CNB e Higinio, no cuentan para esto. Si, nuestro deporte necesita cambios, pero cambios que de frutos, como topar con regularidad con la pelota rentada, o es que uds no se han enterado que si Cuba gana o pierde en eventos internacionales es porque todos los equipos se preparan y reservan a los mejores lanzadores para enfrentarnos y que la pelota rentada entró al ruedo sólo por la obsesión de ganarle a Cuba.Ilusos que son. Y por favor respeten el idioma, no lo modifiquen sin la autorización de el Quijote.