Imprimir
Inicio » Noticias, Cultura  »

Reynier Mariño: para no perder los sonidos de la tierra (I)

En este artículo: Cuba, Cultura, España, Guitarra, Música, Reynier Mario
| 4

Por Susana Méndez

Reynier Mariño. Foto: Susana Méndez/Cubarte

Reynier Mariño. Foto: Susana Méndez/Cubarte

Reynier Mariño estuvo en días recientes en La Habana. Regresó porque lo necesita, según confiesa; en esta ocasión fue invitado a participar en el programa del Festival La Huella de España.

Mariño nació en La Habana en 1979 y a los 8 años comenzó a estudiar guitarra en el Conservatorio Manuel Saumell del que se gradúa con Diploma de Oro. Luego integró los grupos musicales del Ballet Español de La Habana, y de la Compañía Lizt Alfonso, como primer instrumento.

Su maestría interpretativa en la guitarra flamenca, la concepción de los espectáculos del grupo que fundó y mucho trabajo, le aseguraron la popularidad en Cuba, a pesar de que el género que aborda no es de los más seguidos por el público nacional. En el año 2006 comenzó a trabajar y residir en España.

El periódico Cubarte, conversó con el artista del pasado, del presente y del futuro, que en su caso siempre están ligados a Cuba.

Algunas personas se sorprendieron al conocer que participaría como invitado en el Festival La Huella de España, quizás por los rumores que hace un tiempo se corrieron en Cuba y en el exterior acerca de su status migratorio. ¿Cuál es concretamente ese status?

Actualmente mi status es como artista residente en el exterior. Cuando salí de Cuba en el año 2006, lo hice con un permiso del entonces ministro de cultura Abel Prieto, que me permitía estar en el extranjero sin tiempo límite de estancia y entrar y salir sin problemas, a cambio de que apoyara cualquier acción cultural cubana que se hiciera allá.

Actualmente en el Consulado de Cuba en Gran Canaria me encargo de la organización de las actividades culturales relacionadas con un grupo de efemérides como el 26 de Julio, el Día de la Mujer, el 1º de Mayo; también cuando se reciben algunas visitas, como recientemente la de las esposas de los 5 Héroes, así como las presentaciones artísticas de carácter promocional, de intercambio cultural o de delegaciones oficiales. Vengo a ser como “el hombre en tierra”, para ayudar.

Ciertamente se corrió ese rumor porque mucha gente me pregunta que si me quedé en España; yo en ningún momento me he quedado en España, al contrario estoy allá trabajando para Cuba, porque mi país es éste y sinceramente el día que me digan que se acabó este permiso regreso a Cuba, porque cuando estoy un año o año y medio sin venir como que me entra un… ¡qué sé yo!, no es que me deprima, pero por ejemplo aquí esta semana he compuesto como siete canciones, y allá es como que pierdo la inspiración.

En una ocasión, recién llegado a España, hablando con el que en ese momento era el Agregado Cultural de nuestra embajada allá, el escritor Luis Toledo Sande, él me dijo una cosa que no le creí, me dijo que a él le daba mucha pena con algunos artistas que se quedaban allá y se desarraigaban y su música después no sonaba cubana, cuando pasaban dos o tres años, tenían que empezar a inventar, porque perdían los sonidos de la tierra.

Pensé que Toledo estaba intentando convencerme para que no me quedara y yo de ninguna manera me iba a quedar. Con el paso de los años eso que él me dijo lo vi en mucha gente, pero además me pasa a mí; al paso de los meses como que pierdo inspiración, ganas o se me olvidan algunas cosas por el simple hecho de no oírlas, y cuando regreso aquí, al segundo día “me recargo”.

Y la razón más fuerte por la que nunca me quedaría en el extranjero es porque me pasaría lo que al león cuando le quitan la melena. Quizás a otra gente no, pero a mí sí me pasa eso y además soy de los jóvenes cubanos que sí creen en la Revolución, siempre he creído en Fidel y es una persona a la que admiro muchísimo.

¿Alguna vez ha hablado con Fidel?

Sí, y es lo más emocionante e importante que me ha sucedido en la vida. Tengo muchas fotos y siempre lo digo con mucho orgullo; en esa ocasión estuve de doce de la noche a seis de la mañana con el Comandante. Eso fue en el año 2004, luego de un concierto, y estaban también Abel Prieto, el maestro Roberto Chorens y Aldo López Gavilán.

A mí me dedicó una hora y se la agradezco a él de por vida, y por agradecimiento simplemente, me ofrezcan lo que me ofrezcan nunca voy a hablar mal de Fidel. Él ha hecho muchas cosas buenas, por supuesto sus errores están ahí porque si no, no fuera un ser humano y por las cosas buenas que ha hecho, porque siempre he dicho que si se dice Cuba se dice Fidel y porque me da la gana, seguiré siendo siempre revolucionario.

Hace poco estaba en Argentina y una periodista, que me estaba entrevistando, me dio miles de razones -reales incluso, la mayoría-, para que yo condenara la Revolución, y cuando terminó me preguntó que por qué entonces yo creía en la Revolución y casi me dejó sin razones; de todas maneras pude haberle dado muchas y bien ciertas, pero la respuesta mía fue “porque me da la gana”, porque tengo ese derecho, me pueden dar todas las razones, pero si a mí me da la gana yo voy a seguir siendo revolucionario y esa es la razón más fuerte que yo tengo y por eso mismo lo voy a seguir siendo.

¿Esta es de las entrevistas suyas que están colgadas en YouTube?

Sí, de todos los videos que tengo en la red es el más visitado. Además, tiene muchas críticas y comentarios, ni una palabra bonita tengo. Pero sinceramente me siento orgulloso de haber hecho eso, no hay nada que me haga sentir más orgulloso que defender lo que yo creo y a lo mejor la Revolución no es tan buena como yo creo, pero yo creo en ella.

¿Cómo llega al Festival La Huella de España?

Fui invitado por la Consejería Cultural de la Embajada de España en nuestro país, por lo que estoy muy agradecido a esta entidad al igual que al Ballet Nacional de Cuba y a su directora general Alicia Alonso, alguien a quien admiro muchísimo. Que me hayan escogido para participar es un honor altísimo.

Tengo que agradecer igualmente a Irene Rodríguez, quien fuera la directora artística del festival y una de las personas que más luchó porque yo estuviera; ella es una gran bailarina y gran amiga desde hace muchos años.

Vinimos a hacer dos conciertos, dentro del festival.

¿El primero fue el de Bellas Artes?

Sí, en el teatro del Museo Nacional de Bellas Artes, el cual me encantó y debo también agradecer a todas las personas que fueron sin importarles el torrencial aguacero que cayó y sin embargo el teatro casi se llenó, lo cual fue para mi un asombro, mucha gente llegó empapada. Eso nada más que pasa en Cuba; en cualquier otra parte del mundo, si cae un leve aguacero, olvídate de hacer el concierto. El público cubano es sin dudas el mejor del mundo.

El concierto fue lindísimo, estuvo colmado de flamenco y lo hicimos con las poesías de José Martí, Dulce María Loynaz, Federico García Lorca y Manuel Machado.

En la flauta estuvo Sandra Bustos, de Santa Clara; el bajo, a cargo de Adén Rodríguez, que recién fue premiado con el grupo que integra, Extraño Corazón, en Cubadisco; la cantante fue Alena Iram que hizo conmigo mi primer disco, Alma Gitana; en la percusión participaron Leonardo Cobas, de A Compás Flamenco y Julio César Pérez de la agrupación ­­­Alma flamenca.

En el baile estuvo una muchacha de solo 16 años, excelente bailaora, Ileane Camalleri, a quien vi bailar por primera vez cuando ella tenía 10 años y lo hacía muy bien, y que ahora baila mucho mejor aún; es una de las primeras bailarinas del Centro Andaluz de La Habana.

Tuvimos como invitada a alguien a quien admiro mucho, Olga Navarro, extraordinaria declamadora. Cuando acabó de actuar había muchas personas con lágrimas en los ojos, entre ellas yo, porque ella lo dice todo con el alma.

Oni Acosta fue el director del espectáculo, sus ideas y su forma de dirigir fue algo importante en dicha producción. Él venía pensando hacía tiempo en cómo hacer un espectáculo mío diferente y, ciertamente, lo logró; agradezco mucho su tesón y su manera tan profesional de hacer las cosas.

¿Formó parte de la gala de clausura del evento?

Fue el segundo concierto que hicimos, la gala en la sala García Lorca del Gran Teatro de La Habana, que estuvo dirigida por Irene Rodríguez.

Acompañé a Omara Portuondo, algo que para mí es un honor enorme; yo nunca la había acompañado, sí había compartido escenario con ella aquí, en la UNEAC. La había visto como público allá en España, en un concierto que dio para miles de personas en el que traté de acercarme para saludarla, pero fue imposible.

Omara en Cuba es conocida y querida, pero allá es Dios, en el mundo entero es una leyenda pero no del pasado, no, Omara hoy es, ella en la actualidad llena teatros enormes, de gran capacidad, y por tanto que me haya elegido para acompañarla es de las cosas más lindas que me han pasado en toda mi vida, estoy todavía súper emocionado. Esta fue la primera vez en su vida artística que Omara cantó flamenco; siempre lo quiso hacer, porque de pequeña lo hacía.

En el espectáculo participaron además la compañía de Irene Rodríguez, el Ballet Nacional de Cuba y Cecilia Salerno, que declamó unos poemas. Yo hice un tema en el piano que se llama Irene, dedicado a la bailaora Irene Rodríguez y Entre dos aguas, de Paco de Lucía.

Omara Portuondo cantó Andalucía, de Ernesto Lecuona y Dos Gardenias, de Isolina Carrillo y luego, a insistencia del público, hicimos juntos Veinte años, de María Teresa Vera; este último, yo sentado en el piso del Lorca y ella de pie y sin micrófono ninguno de los dos. Fue muy emocionante, a lo que el público respondió con más aplausos que la vez anterior.

¿Cómo terminó la actuación?

¡Omara salió bailando del escenario! Jamás imaginé que lo hiciera, ella es única, a todos nos puso los pelos de punta, tanto al público, como a los músicos que le acompañábamos.

Ahora queremos organizar conciertos suyos en Canarias y en el teatro Solís, de Montevideo, Uruguay. Trabajar con ella ha sido, sin dudas, una de las experiencias más hermosas y significativas que a mí y a mi esposa, Cecilia Salerno, nos ha pasado en la vida.

¿Qué aprendió de Omara?

No puedo describir con palabras lo que Cecilia y yo sentimos al trabajar con Omara. La puntualidad de Omara es impresionante, si ella decía 8 de la mañana, a las 7 y 58 yo estaba en la puerta esperándola con todo el grupo y ella llegaba a las 8 en punto, ni un segundo más ni uno menos. He trabajando con mucha gente muy puntual, pero no a ese extremo; ella es increíble. Además, su dominio de la escena es algo aplastante.

Aprendí con Omara muchas cosas. La primera, que el talento sin esfuerzo, mucho trabajo y mucho ensayo, no vale de mucho; y la segunda, que por más grande que sea uno, como es su caso, la modestia no se puede perder. Me asombra el modo de actuar y de decir de muchos artistas cubanos, sobre todo en la música popular, la forma de expresarse sobre sí mismos diciendo que son el número uno o que son los mejores o cosas parecidas; hablo de gente sin una carrera.

Entonces oír a Omara, que sí pudiese perfectamente decir esas cosas, diciéndonos que el concierto era de todos, que el alma del concierto eran la guitarra, la poesía, el cajón y la danza, y no su voz ni su presencia, era una lección de humildad en toda regla, creo que muy poca gente en Cuba puede decir, como ella, “Yo soy de lo mejor de Cuba”, y casualmente los que realmente lo son, porque son realmente famosos -no solo conocidos en Cuba o en el extranjero en ambientes latinos o cubanos, si no conocidos de verdad, así como lo es Paco de Lucía en España-, son los más modestos. A mi Omara se me pareció en algo a Paco, en ese sentido.

¿Cuál es el mejor recuerdo que tiene de Paco de Lucía?

Mi encuentro con él fue en el teatro Pérez Galdós, de la capital Gran Canaria, y una de las cosas que más me asombró de él, tanto al terminar su concierto como luego en la calle, cuando salimos juntos, fue su humildad. Recuerdo que solo hablaba de su familia, de su gente, me preguntaba por Silvio y por gente que él conocía de Cuba y el rato que tocamos -de descarga, pues no fue nada formal-, lo hacía muy suavemente, como si fuera un obrero que toca guitarra para entretenerse. Su trato con la gente era cariñoso, así como es el trato de Omara hacia todo el mundo.

La segunda cosa más importante que me ha ocurrido en la vida fue pasar una noche entera en una fiesta -en un sitio en Las Palmas que se llama El Malecón de La Habana-, con Paco de Lucía; él con una guitarra y yo con otra.

En él y en Omara vemos artistas grandes de verdad. Sé que es muy difícil llegar en la vida a donde ellos llegaron, pero si alguna vez logro ser “la chancleta” de alguno de ellos dos, espero que sus ejemplos me sirvan para no caer en lo que muchas veces la fama hace que caiga tanta gente.

(Tomado de Cubarte)

Se han publicado 4 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Atenea dijo:

    Admiro la inteligencia y la “luz larga” de Abel Prieto, cuántos ministros nuestros deberían ser como él. Le deseo salud y éxitos en su nuevo trabajo.
    Felicdades a Reinier Mariño, ojalá pueda ver alguno de estos conciertos que deben estar filmados y lo pongan por tv en Bravo o Espectacular.

  • gema dijo:

    BRAVO a Mariño, si todos los cubanos pensaramos como el ¨por que me da la gana¨ la isla seria un mejor lugar. yo tambien (aunque no se por que) creo en la revolucion, y mas aun creo en los que quieren -como Mariño- hacer revolucion. sino queremos y defendemos los cubanos a cuba ¿quien lo va a hacer?

  • María Elena Martínez Díaz dijo:

    Reinier eres un joven que se destaca por su comportamiento comunicacional maduro, no agredes pero no te sometes a la voluntad de otras personas, comunicas tus ideas y defiendes tus legítimos derechos a toda costa.
    Que te mantengas acumulando victorias para nuestra patria.

    Un saludo afectuoso desde Cuba de Malena y Rigo.

  • Gerardo Hernández dijo:

    Fuí alumno de Reynier en su estadía en Uruguay y puedo decir que fuí un privilegiado al recibir sus clases así es que agradezco a Cuba la oportunidad de dar carta libre a este gran artista y mejor amigo que como una golondrina a retornado a su país, entre otras cosas creo porque allí están sus raíces.

Se han publicado 4 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Vea también