Las otras caras de la moneda

Algunos se preguntan si la impresión de nuevas denominaciones de billetes no entraña oportunidad para que en ellos también se rinda homenaje a las mujeres destacadas de nuestra historia. Foto: Freepik.
La electricidad, el gas, el helado en Coppelia, el Servicio de Atención a la Familia, los almuerzos en los centros laborales, los parques de diversiones... Los salarios que aumentan y los precios que, a veces, crecen de más. En días de ordenamiento económico, de unificación monetaria y cambiaria, llegan también, por suerte, las dudas, críticas y debates para encaminar el proceso hacia un rumbo mejor. Las redes sociales vuelven a ser espacio para que las personas cuenten sus preocupaciones y se quejen, por qué no, en función de rectificar errores más pronto que tarde.
Otros asuntos, quizás no tan visibles, pero también importantes, encuentran lugar allí. En medio de una unificación monetaria que implica un incremento del uso del peso cubano, algunos se preguntan si la impresión de nuevas denominaciones de billetes no entraña oportunidad para que en ellos también se rinda homenaje a las mujeres destacadas de nuestra historia.
Sin embargo, quienes diseñan nuestros billetes solo tuvieron en cuenta, en una pálida transparencia y como confirmación de legitimidad, a Celia Sánchez, heroína de la Sierra Maestra que dedicó los primeros años de la Revolución a la lucha por sacar a miles de la pobreza y ofrecer a más personas de este terruño una vida digna.
Tal contexto definitivamente amerita la pregunta que por estos días se ha movido en las redes, ¿dónde están las mujeres en los billetes cubanos? Pero también levanta interrogantes más complejas. Para la máster en Ciencias Yamilet Hernández Galano, profesora auxiliar del Departamento de Historia de Cuba de la Universidad de La Habana (UH), el desarrollo de la Tarea Ordenamiento es propicio para destacar ciertos temas sensibles como el de la identidad.
“El debate suscitado a raíz de la emisión de nuevos billetes levantó criterios acerca de por qué no aparecían en el papel impreso las imágenes de mujeres de nuestra historia nacional. Alguien con curiosidad preguntaba: ¿Es que acaso no había mujeres en la historia de Cuba? ¿A qué se debe tal omisión?”, insiste la también especialista en estudios sobre la República, historia de Mujeres y patrimonio histórico cultural. Y bien vale la pena buscar algunas respuestas.
Mujeres en la historia: ¿No están o no se les cuenta?
Varios estudios en el mundo han confirmado cierta invisibilización de las figuras femeninas en libros de historia, documentos de consulta y otros espacios, lo que supone menos paradigmas para niñas y mujeres de hoy.
Un análisis de las psicólogas norteamericanas Lin Bian, Sarah-Jane Leslie y Andrei Cimpia, publicado por la revista Science, refleja que las niñas, a partir de los seis años, son menos propensas a relacionar la genialidad con su propio sexo, porque apenas tienen referentes. La investigación, que indaga sobre la influencia de los estereotipos de género en la capacidad intelectual y los intereses durante la primera infancia, confirma que dichos prejuicios y el modo en que se educa a las pequeñas, las empujan a limitar sus aspiraciones, a construir muros en sus propias cabezas.
En tanto, el Global Early Adolescent Study, de la Organización Mundial de la Salud (OMS), asegura que sobre los diez años las niñas pueden empezar a dudar si podrán llegar a ser científicas o políticas, sobre todo porque apenas conocen a ese tipo de mujeres. Es la etapa de la vida en que las expectativas de género quedan firmemente arraigadas, aunque la presión social comienza antes, apunta.
En el manual Educar para la Igualdad, realizado como parte de la Campaña ÚNETE, Yoanka Rodney, Kenia Lorenzo, Yuliet Cruz y Jesús Muñoz analizan los diversos aspectos que limitan la igualdad de género en los centros educativos de la Isla. Confirman que en las escuelas se propicia más la participación de niñas en las actividades socio-culturales, se exaltan los personajes masculinos en las clases de Historia y otras asignaturas y hay diferencias sexistas en el lenguaje utilizado.
Todas estas investigaciones confirman las consecuencias de la escasez de referentes femeninos en los libros de Historia, una situación que parece repetirse en nuestros billetes. Pero otra vez urge ir más allá: ¿Dónde radican las causas de estas ausencias? ¿Acaso hay menos mujeres protagonistas de la historia porque contextos económicos y sociales que las relegaron? ¿O lo que existe realmente es una invisibilización simbólica añadida?
Según el doctor Fabio Fernández, también profesor del departamento de Historia de Cuba de la UH, es necesario tener claridad “de que, lamentablemente, nuestro devenir como nación se caracterizó, al menos hasta 1959, por la hegemonía patriarcal y ‘blanca’”. Esto implica, añade el historiador, que los "protagonistas de nuestra historia" -en el sentido de extrema personalización del decurso con el funcionan las representaciones al uso en billetes y monedas- son casi en exclusiva hombres de tez clara.
Desde su perspectiva, “la sobrerrepresentación de hombres blancos en nuestros billetes no es hija de una conspiración”. Aunque no niega que también expresa la falta de pluralidad que aún lastra nuestra representación de la historia nacional y cree que es pertinente dar espacio a los históricamente olvidados, considera que “es -ante todo- manifestación objetiva de cuál ha sido el camino de esta Isla en los mares del tiempo”.
La profesora Yamilet Hernández Galano añade otras variables al asunto. Recuerda las alertas de la historiadora Nataly Zamon Davis sobre la existencia de mujeres alejadas de los centros de poder y confirma la necesidad de una readecuación en la manera de ver el poder femenino. Al fin y al cabo, las mujeres suelen estar ausentes de las narraciones históricas porque muchas veces fueron consideradas irrelevantes.
Tal análisis conduce, además, a redefinir qué es lo relevante en la historia. “Si nuestra definición fuese la de una sucesión de hechos y procesos, ligados a la economía y a la política, inevitablemente las mujeres estarían ausentes de los relatos. De ahí que sean las grandes olvidadas de la historia”, comenta Hernández Galano.
Esta manera de entender la historia y su uso público descansa en el hecho de que el hombre ha sido tomado como factor de cambio. “En esto ha influido, sobre todo en la modernidad, la división de la vida en esferas: la privada y la pública. Según esta división las mujeres debían asumir las responsabilidades propias del hogar, mientras el hombre se ocupaba de lo ‘trascendente’: las leyes, la política, las relaciones comerciales, la diplomacia, entre otras. Eso explica por qué la experiencia de los hombres ha sido más visibilizada. Apenas hacían aparición las reinas, monjas o brujas, consideradas grandes excepciones”, amplía la historiadora de la UH.
Sin embargo, para suerte de quienes nos interesamos en estos temas, desde hace unos años la historiografía ha sido renovada. Explica Hernández Galano que han surgido nuevos paradigmas, enfoques y teorías que proponen girar la mirada hacia aquellos individuos silenciados a lo largo de la historia de la humanidad, cuyas experiencias no eran conocidas: los campesinos, los obreros, los locos, los homosexuales y las mujeres.
“Los estudios sobre la vida cotidiana, la microhistoria, la historia social y fundamentalmente la historia de mujeres, han hecho emerger del ostracismo a mujeres que han sobresalido en el campo de las letras, en el arte, en la educación. Incluso, si seguimos el criterio de la historia tradicional, también podríamos aportar nombres femeninos vinculados a los movimientos sociales, la política, los procesos independentistas, la ciencia”, indica.
No obstante, necesitamos ir más allá. No basta con rescatar nombres olvidados y añadir historias de mujeres excepcionales a los libros. Solo con ello no se soluciona la invisibilidad de siglos. “Se trata de utilizar modelos interpretativos inclusivos, pues ¿dónde quedarían las mujeres desconocidas? Me refiero concretamente a superar los esquemas eurocentristas que solo mencionan a mujeres blancas, empoderadas, educadas, que constituyen una excepción”, precisa la investigadora.
En el caso particular de Cuba, alerta, la historiografía ha destacado el paradigma de la madre sacrificada, cuya total entrega fue definitoria en las gestas independentistas. “Mariana Grajales, Lucía Íñiguez, Leonor Pérez, entre muchas, han sido visibilizadas por su condición de madres de hombres relevantes de la historia nacional. En cuanto a su dimensión simbólica, el imaginario social reconoce, en particular, el mito de ‘La Milagrosa’, a la que, hasta nuestros días, miles de cubanos rinden culto en la necrópolis de Colón”, relata.
Queda claro más que nunca la necesidad de contar otras historias, de desempolvar el pasado y mirar, también hacia allí, con lentes de género. Para superar ese denominador común, descrito por Hernández Galano, según el cual “las mujeres que aparecen en los libros de historia de Cuba han estado emparentadas con figuras masculinas de relieve. Han sido madres de, hijas de, esposas de y no parecen haber asombrado sus logros personales”.
En su opinión, hay que mencionar también las excepciones, mujeres como Marta Abreu, la Avellaneda, María Dolz, Aurelia Castillo que tienen sus propios logros para sobresaltar. Y, además, no deben ser los únicos referentes femeninos que los infantes conozcan. Urge visibilizar también a deportistas, científicas, artistas, periodistas.
Mujeres en los billetes, ¿cómo funciona en el mundo?
El debate sobre la representación de las figuras femeninas en billetes y monedas no es, en ningún caso, exclusivo de Cuba. Sin embargo, muchos países del mundo ya las han incluido. Y desde hace mucho tiempo.
Refiere Hernández Galano que, aunque en Roma no gobernó ninguna mujer, en el anverso de la moneda aparecía la figura de alguna madre, como Agripina; en España, Isabel la Católica; en Alemania, la pianista Clara Schumann; en Italia, María Montessori, la gran pedagoga y en Chile, la premio Nobel Gabriela Mistral.
Un sondeo realizado por estas periodistas en torno al tratamiento del tema en varios países en la actualidad, encontró una de las decisiones más salomónicas en Australia. Allí la moneda impresa tiene un rostro femenino y otro masculino, e incluye a mujeres activistas, pero también empresarias.
Mientras, en Suecia incluyeron a grandes de la cultura nacional y mundial. En el billete de 20 se ve a la escritora de niños Astrid Lingren, y en el de 100, a Greta Garbo. En tanto, Nueva Zelanda ubica en el billete de 10 a Kate Sheppard, una valiente luchadora por el derecho al sufragio femenino que empujó, en 1893, la aprobación de la primera ley electoral universal que permitió a las mujeres votar. A ella, sin dudas, le debemos mucho de lo que podemos ser y hacer hoy.
En nuestra región también varios países tienen a mujeres ilustres en sus billetes. En México, la iconoclasta pintora y activista Frida Kahlo comparte con su esposo, el muralista Diego Rivera, el billete de 500. Mientras, el de 200 conmemora la vida de Sor Juana Inés de la Cruz, esa erudita cuya obra ha de ser obligatoriamente estudiada.
En el caso de Argentina, la presencia de Evita Perón en los billetes de 100 fue promovida por la ex presidenta, ahora vice presidenta, Cristina Fernández. Pero la presencia de la esposa de Juan Domingo Perón en la moneda impresa ha sido motivo de enfrentamientos políticos.
Cristina Fernández, la primera mujer presidenta electa en la historia de ese país, quiso rendir tributo a la considerada “madre de los pobres” por sus simpatizantes, pero severamente criticada por sus detractores. Sin embargo, Mauricio Macri sustituyó a la defensora del voto femenino por un ciervo andino a punto de desaparecer. Si bien ambos billetes coexisten, dejar de imprimir el rostro de Evita en el billete fue para la administración Macri una forma de expresar su agenda antiperonista, y también machista.
Por suerte, el nuevo gobierno de Alberto Fernández, que asumió en diciembre de 2019, anunció que un nuevo grupo de billetes serían impresos con figuras relevantes para la historia argentina, incluyendo Evita y otras mujeres ilustres del país andino. El país que recién aprobó la legalización del aborto confirma sus aires de equidad.
En Estados Unidos, después de años de debate, discusión, consenso logrado y diseño, todos esperaban ver en el billete de 20 dólares a Harriet Tubman, una valiente mujer nacida esclava, que se liberó a sí misma y ayudaba a otros esclavos a cruzar a salvo miles de kilómetros hacia el norte no esclavista. Sin embargo, la administración de Donald Trump, en la voz de su secretario del tesoro Steven Mnuchin, afirmó que no tenían apuro y que, si acaso, el rostro de la abolicionista en los billetes quedaría para el 2028.
Con la llegada de Biden a la Casa Blanca la historia del billete dio otro vuelco. La secretaria de Prensa de la nueva administración, Jen Psaki, afirmó el pasado enero que el plan de sustituir al esclavista de marca mayor, Andrew Jackson, por Harriet Tubman sigue en pie.
¿Y en Cuba...? Una oportunidad
El debate sobre el reconocimiento de las mujeres cubanas en nuestros nuevos billetes, a raíz del actual proceso de ordenamiento monetario, tuvo uno de sus orígenes en un post publicado por el doctor Alberto Roque Guerra en su perfil de Facebook. En él sugirió que “sería una excelente oportunidad para imprimir algún billete nuevo con rostro femenino. La historia nacional los tiene en abundancia”.
Efectivamente, Cuba tiene una larga lista de mujeres que pudieran honrar nuestro papel moneda, más ahora, cuando el peso cubano recobra su protagonismo. ¿Pero, quiénes encabezarían la lista? Preguntamos en otro post que, compartido varias veces, tiene más de una decena de propuestas.
Mariana Grajales y Celia Sánchez fueron las más mencionadas por la mayoría de quienes nos dejaron su opinión. Para el historiador Fabio Fernández, podríamos tener ahora una moneda/billete de 2 pesos con el rostro de Mariana. “Sería de utilidad, sobre todo en La Habana, en el contexto del nuevo precio de las guaguas”, comentó.
También sobresalieron Vilma Espín, Melba Hernández, Ana Betancourt, Tamara Bunke, Haydée Santamaría, Lidia Doce y Clodomira Acosta. Otras personas incluyeron a Alicia Alonso y a Laura Martínez de Carvajal, la primera mujer médica de Cuba y también la primera oftalmóloga. En esa línea, habría que mencionar también a científicas contemporáneas como Rosa Elena Simeón, gracias a quien Cuba enfrentó efectivamente la fiebre porcina, o a Concepción Campa.
Para la historiadora Yamilet Hernández, “nuestra historia nacional está llena de ejemplos femeninos de todas las épocas y cualquiera que fuese seleccionada para representarnos en el papel moneda, prestigiaría a la mujer cubana”.
Mientras, Fernando Martínez Martí, que se describe así mismo en su perfil como narrador y comentarista deportivo en Radio Rebelde, pone el dedo en varios temas controvertidos: “Me gustaría Celia, para que no sea una sombra de seguridad, sino una presencia firme, como lo es en nuestra historia”. Y agrega, “el tema de los billetes es interesantísimo, porque tenemos más historia que dinero, haya la inflación que haya”.
Y nuestra breve investigación lo confirma: las opciones abundan. Porque las mujeres, que nadie lo dude, están en la historia. Y también deberían mostrar sus caras en nuestras monedas. ¿Cuál pondrías tú?
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Ver a Celia como una sombra en los billetes cubanos, demuestra un desconocimiento total de lo que es un billete y sus características. Quieran o no es un reconocimiento a su figura histórica. Por otra parte incluir una nueva denominación lleva un análisis más allá del precio de la guagua (que puede cambiar mañana).
Excelente artículo por su contenido y profundidad. Me sumo!!!
Aunque han estado permanente en las marcas de agua que autentican los billetes y garantizan seguridad, el sólo hecho de estar traslucidas no las visibiliza como debe ser. Sería agradable ver a nuestra Mariana Grajales, Celia Sánchez Manduley, Haydee Santamaria entre otras grandes mujeres que dieron todo por nuestra Patria, encabezando alguna denominación pronto.
Muy interesante e instructivo el artículo y sobre todo me reído a carcajadas con este párrafo que cito... “el tema de los billetes es interesantísimo, porque tenemos más historia que dinero, haya la inflación que haya”.
Es muy buena idea. Sin duda para encabezar la lista debería ser Mariana Grajales, todos los cubanos sentimos tanto respeto x ella como x sus hijos. En segundo lugar estaría bien la figura de Alicia Alonso para no solo centrarnos en figuras relacionadas con la política o la guerra. Alicia es posiblemente la cubana más universal de nuestro tiempo aunque también esta Gertrudis Gómez de Avellaneda
Buena iniciativa, pero un poco tardía, en mi modesto criterio. Para reparar el daño haría falta ahora una buena inversión. Creo deberíamos esperar un mejor momento para hacer un cambio de este tipo o crear un billete de nueva denominación.
Indudablemente en mi modesta opinión,Mariana Grajales ,Celia Sánchez,por ser pilares primordiales de dos etapas importantes de nuestra historia,aunque no descarto otras con muchísimos méritos.
Por que opinan mas los hombres que las mujeres en este mismo articulo? Porque estamos mas ocupadas con las cada vez mas demandantes tareas domésticas. Las periodistas tienen mucha razón esta es una sociedad machista y ojalá fuera solo con los billetes.
Este tema es muy profundo, y a lo largo de la segunda mitad está última década, se ha abordado ineficientemente el tema del empoderamiento de la mujer.
En mi opinión, darle privilegios a las mujeres, ya sea en plazas académicas reservadas para mujeres(Camilitos y luego para ingresar de cadete a estudios superiores), o en tratar de facilitarle a la mujer algún cargo, para embellecer los números, este tipo de empoderamiento no ataca a la raíz. Si miramos a Cuba (que es la que importa), puedo afirmar que menos del 1% de las mujeres están interesadas en temas de economía, política etc, esto se debe a qué no sienten que es algo que les importe, como si fuese lo natural, lo normal. Solo un número muy reducido se destaca dentro de la multitud, pero las más comunes (intelectualmente hablando) ni siquiera se preocupan por expandir su horizonte de conocimientos mas allá de lo útil para su vida practica, achacando al hombre siempre la tarea de hacer cambios, ser el genio, resumidamente el que mueve la sociedad.
Estos profundos problemas no se resuelven de la noche a la mañana, con leyes ni privilegios como mencione antes, sino desde la educación en los inicios de la niñez hasta la juventud, impartiendo los conocimientos de grandes mujeres que existeron en el ámbito militar, económico, en la ciencia, sociólogas etc, no solo de la historia de Cuba. Desde 5to grado hasta 2do año de universidad se estudia la historia de Cuba una y otra vez, tanto que ya uno siente aversión a su estudio, si se optimiza dicho programa se pueden sacar varios cursos a dedicarlos a la historia de otros lugares del mundo, dónde se destacaron tmb grandiosas y valiosísima mujeres. El tema de la mujer en la moneda es una buena acción, las acciones deben ser poco a poco, pues esto viene de una tradición milenaria que no podemos pretender cambiar en 2 o 3 años.
Pero las mujeres son las primeras que tienen que cambiar la forma en la que se auto, dejar de siempre ser receptoras de ideas a ser emisoras (no sé si se me entiende )
Solo espero que el feminismo en Cuba no se convierta en un discurso de odio hacia el hombre, que es en lo que se ha convertido hoy en día el movimiento feminista a nivel global
Muy atinado el artículo, en estos momentos en que tanto se lucha por empoderar a la mujer en nuestra sociedad, no exenta de la herencia machista y patriarcal. A ver si a esto sigue la tan reclamada ley referida a poner fin a la violencia contra la mujer.
Hace unos días le comentaba ese detalle a unos compañeros mios. Les comenté además que otros de seguro lo habían notado.
Yo pondría a Dulce María Loynaz, una de las más grandes escritoras que ha dado este país, ganadora del premio Miguel de Cervantes. A Gertrudis Gómes de Avellaneda, gran poetiza, a quién en su día le negaron formar parte de la academia por el único crimen de ser mujer. Pondría a Carlota, una esclava negra que se alzó contra el horror de la esclavitud. Pondría a Adela Azcuy, capitana del ejército mambí, a quien los brigadires y generales que no habían tirado un tiro en la guerra quisieron negarle la liquidación de sus armas porque "no era posible que una mujer hubiera realizado tales proesas". Adela murió en 1914 luchando por los derechos de la mujeres, decepcionada de que la contitución de 1901 les negara el derecho al voto, como si éstas no hubieran hecho nada por la patria, como si no hubieran peleado, sufrido y sangrado junto a los hombres. Esas mujeres merecen reconocimiento y honor.
Los billetes deben tener imagen de nuestras heroínas. Cada denominación de billete puede tener una tirada con una figura masculina y otra femenina. La mujer cubana se lo merece. Saludos
Este es un fenómeno muy arraigado en la historia numismática de nuestro país. Estimo que es una buena oportunidad para rendir homenaje a nuestras heroínas. Los ejemplos son muchos. Nunca es tarde para rectificar.
Mariana Grajales
Hay que poner mujeres, de acuerdo, pero si vamos hacer un billete por cada uno uno de los estratos de la sociedad habría que hacer un billete de 1,2,3,4,5.6,7,8.....n infinitos billetes. Lo otro lo importante no son las caras lo importante es TRABAJAR dignamente para tener el dinero necesario para nuestras necesidafes.
Si es cierto q la mujer cubana ha sido degradada desde tiempos antaños e incluso cuando se estudia en secundaria se habla de Juani Azurduy y es el paradigma más importante q tienen, de tal modo q vemos a: Melba Hrndz, Haydee Sta M ... Célia Sánchez q es la más mencionada de todas pero como una simple mención de nuestra historia a pesar de haber sido grandes personalidades de nuestra historia x mencionar algunas. Pienso q se debe incluir la mujer cubana no solamente en los billetes sino en lugares de referencias
Sin dudarlo un instante Haydeé Santamaria.....hermana de nadie, mujer de nadie ,grande por ella misma. No solo Cuba le debe América toda le agradece su casa.
Muy buen artículo este. Ahora es que muchos nos damos cuenta de algo que aunque obvio, nos ha pasado por delante de los ojos y nunca nos percatamos: nuestra moneda no visibiliza a las muchísimas mujeres valiosas que en todos los frentes ha tenido Cuba a lo largo de la historia. Propongo que en el sitio de Cubadebate se haga un acceso mediante el cual los cubanos podamos enviar los nombres de varias mujeres cubanas cuyo aporte a las luchas por nuestra libertad, en la ciencia, en el arte u otros sectores de la vida nacional, se proponga reconocer para situar sus imágenes en los diseños de nuestro sistema monetario. Carlota debe estar entre ellas, al igual que Alicia Alonso, Mariana Grajales. Hay muchas y todos deberíamos participar en proponer. Gracias a las autoras por este aporte.
Llevo mucho tiempo preguntándome eso!!!! Pq no hay mujeres en los billetes cubanos. Desde que se habla de la eliminación del CUC pensé que los nuevos billetes traerían a mujeres (no ocultas) pero die muy decepcionante vverque no.
Gracias por este necesario articulo!
Necesario, bueno y bonito comentario. ¡De acuerdo!
Terrero y Escobar: Para otro artículo, por favor, analicen el tema de que, al menos en La Habana, los choferes u otras personas a su lado, son los que cobran las guaguas, pero no veo, nunca, que depositen el dinero en la alcancía. ¿Fuente ilegal de "incremento salarial"?
Creo que se podría hablar más de las mujeres cubanas como Celia, Mariana, Marta Abreu, etc. en las clases de historia, ciencias y también imprimir sus imagenes en alguna moneda
Hablando de billetes, a quién se le habrá ocurrido designar el color del billete de 500.00 pesos, la cantidad de personas que equivocadamente lo han confundido al pagar con un billete de 5.00 pesos ya debería llamar la atención de los encargados de diseñarlos.

Excelente análisis. A pesar lo que algunos digan seguimos los cubanos perdiendo oportunidades, seguimos siendo un país donde la mujer en la historia nacional sigue están invisible. Esto es un buen tema para uno de los programas de Europa
Es algo que vengo diciendo desde hace muchísimo tiempo, no solo diciendo, sino también preguntandolo.
¿Dónde están esas mujeres en la historia de Cuba?
Por esa razón cada vez que tengo tiempo las pongo en la palestra, hubo muchas grandes mujeres en nuestra historia, más allá la gran Mariana, que fue una titana, más allá de Celia.
, como siempre digo, esas mujeres santiagüeras, que fueron capaces de salir a la calle, durante la dictadura de Batista, pidiendo el cese del asesinato de sus hijos, esas mujeres que en 1952 fundaron, en La Habana, en Frente Cívico de Mujeres Martianas, bajo la dirección de la gran Aida Pelayo.
Esas mujeres intelectuales negras que se reunieron alrededor de la Revista Minerva y sacaron a la luz los problemas de las mujeres negras.
En fin la lista es larga, pero creo que esas, todas las mujeres cubanas, pasando por las de nuestras familias, que en pleno período especial, siguieron haciendo Revolución desde sus casas, a esas y a todas se merecen un gran monumento y reconocimiento.ARIEL LAMAS
nuestras marianas seran siempre el ejemplo de nuestra sociedad Cubana
Hace un mes comenté sobre el tema de los artículos electrodomésticos que sólo están en las tiendas en MLC, que si yo no tengo familiar, amigo o a alguien que me envíe USD como puedo adquirir un equipo. Tengo entonces que comprarlo a $ 50.00 y hasta 80.00 pesos, porque no se habilitan tiendas en las que se vendan equipos electrodoméstico en CUP al equivalente a la divisa?. O es que todos no tenemos los mismos derechos
Oh. Me imagino a los extranjeros llegando y riéndose de los artículos deplorables que hacen aquí. Con esta pandemia, la crisis y los problemas nos ponemos para esto? Vamos hay mejores maneras de buscar temas. En cuanto a la mujer en los billetes si está como marca de agua. El USD tiene mujer? No. El euro? El Yen? Ven a alguien protestando???
Exelente trabajo mi saludo para Cristina, coincido con los criterios, y mis votos para Mariana Grajales, Vilma y otras heroinas.