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Feminismo en las redes, otro reto al silencio

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Sin escapar a sus peligros, las luchas por la igualdad de género encontraron en las redes sociales un canal de comunicación sin precedentes. Imagen: Zuin.

Hace un par de semanas, imágenes en blanco y negro de miles de mujeres poblaron redes sociales como Facebook o Instagram. El llamado a la sororidad y el empoderamiento de un reto viral en Internet consiguió que muchas subiéramos nuestras fotografías y etiquetáramos a otras mujeres que admiramos, para que también lo hicieran. Bajo el hashtag #ChallengeAccepted o #DesafíoAceptado, influencers, actrices y otras famosas se sumaron a la iniciativa.

Junto con las fotos, por suerte, llegaron las alertas. Pedro, un amigo inquieto que no se queda con la primera versión de ninguna noticia, me escribió para explicar el origen del polémico desafío. En su cuenta de Facebook abundó sobre el conflicto que escondía.

El challenge comenzó en Turquía y buscó visibilizar la violencia de género latente en ese país, que aumentó con la pandemia. Sin embargo, en su camino por las redes hacia el resto del mundo, el reto que inició mostrando los rostros de mujeres asesinadas ganó miles de seguidoras, pero perdió profundidad. Cuando llegó a nuestras cuentas, y a muchos medios de comunicación, ya no hablaba de feminicidios ni de Turquía; apenas buscaba el apoyo entre mujeres.

¿Qué lógicas de consumo y funcionamiento en las redes sociales entran en juego para que esto suceda? ¿Cuánto afecta que un mensaje potente contra la violencia de género se pierda entre los mil y un vericuetos de Facebook o Instagram? ¿Cuánto se gana con el desafío que finalmente quedó? Pero, sobre todo, ¿cómo han cambiado las redes sociales los modos de hacer activismo feminista? ¿Superan las ventajas de un espacio en el que podemos hablar y hacerlo bien alto, sus inevitables riesgos?

Lo que comenzó con un superficial #ChallengeAccepted también puso todas estas preguntas sobre las mesas de debate en las redes. Si bien el análisis de causas y porqués no superó la extensión del reto en sí –sería ingenuo pretender que lo hiciera-, las fotos en blanco y negro consiguieron algo más que un llamado a la sororidad (apoyo entre mujeres, sobre todo frente a comportamientos machistas). Las alertas de Pedro también trajeron el tema hacia esta columna.

Un espacio para unir voces

No es secreto para nadie: las redes sociales cambiaron los modos en que se mueve el mundo.  Para ser un fenómeno relativamente nuevo, sus impactos resultan casi inauditos. Ahora los ciudadanos puedan pasar por alto los grandes medios de comunicación e industrias culturales, y construir sus propias agendas temáticas en sitios donde son leídas, cuestionadas y compartidas.

Estas nuevas tecnologías, en principio, pueden contribuir a una sociedad más democrática con una ampliada capacidad de acción frente al poder, mejor debate, deliberación y, finalmente, más transparencia y rendición de cuentas.

Pero no todo es color de rosas. El investigador mexicano Miguel Lara identifica entre sus riesgos que pueden traer desinformación y subinformación, una nueva y más efectiva propaganda y manipulación, desorientación ante informaciones frívolas y vacías de contenidos útiles para la democracia, y una nueva sociedad orwellizada compuesta de multitudes virtuales.

Sin embargo, reconoce, son herramientas, instrumentos, que bien utilizadas puede contribuir tanto a las dinámicas de control y fortalecimiento del capitalismo, como a los proyectos contrahegemónicos y deliberativos que también tienen lugar en la red.

Sin escapar a sus peligros, las luchas por la igualdad de género encontraron en ellas un canal de comunicación sin precedentes. La feminista mexicana Luisa Velázquez Herrera, autora del blog Menstruadora, asegura que “el ciberfeminismo para las muchas generaciones que se comunican por redes sociales es una punta de transgresión, es un quiebre a la jerarquía patriarcal que nos impedía acceder a un espacio en la arena pública”.

Para confirmar esta realidad, la periodista especializada en género y comunicación, Dalia Acosta, compara el panorama comunicativo actual con el de los años 80. En aquel momento, explica a Cubadebate, “los temas vinculados a la igualdad entre mujeres y hombres, la reivindicación de los derechos de las mujeres o la visualización de la violencia machista, estaban ausentes de las agendas mediáticas y un grupo limitado de agencias, emisoras de radio y suplementos impresos se dedicaban especialmente a estos temas”.

La feminista cubana cita experiencias como Doble Jornada en México, La Cuerda en Guatemala o la agencia FemPress, pero estas estaban hechas por mujeres periodistas y sus públicos eras fundamentalmente mujeres. “Con Internet, la aparición de los blogs y después las redes sociales, las reivindicaciones feministas empiezan a visualizarse de otra manera, aunque su presencia en la web o en las redes siguiera siendo minoritaria comparada con otros espacios pensados desde los hombres y el sistema patriarcal”, relata.

En los últimos años, varias campañas en redes han puesto bajos los focos conflictos asociados a la lucha por la igualdad de género. Hashtags como el #MeToo, nacido entre las cámaras de Hollywood para denunciar casos de acoso y abuso sexual en el sector del cine, o el #NiUnaMenos, que removió Argentina y el mundo mientras llamaba al fin de los asesinatos de mujeres, así lo demuestran.

Otros como #TimesUp, #YoSíTeCreo, #Cuéntalo, #NoEsNo o #BelieveSurvivors evidenciaron la capacidad del feminismo para sacar partido del poder de las redes sociales.

“Experiencias más recientes como #8M o #ElVioladorEresTú, demostraron la efectividad de las redes para generar movimientos que trascienden las fronteras nacionales y, a partir de herramientas atractivas, superan el hecho en sí, lo que sería la noticia, para apuntar a las causas, al patriarcado. Se estima que alrededor del 8 de marzo pasado, con el #8M, circularon 25 millones de tweets feministas”, apunta Acosta.

Aquí no estamos al margen. Con el incremento sostenido del acceso al Internet, cubanas y cubanos, de todas las edades y espacios, también llegaron a las redes. En el 2017, Cuba fue el país de mayor crecimiento en las redes sociales con más de 2,7 millones de nuevos usuarios y 365% de incremento respecto al año precedente, de acuerdo con el reporte Digital in 2017 Global Overview. En días recientes se anunció formalmente que más de cuatro millones de personas en esta Isla tienen acceso a internet desde sus dispositivos móviles.

El activismo por la igualdad de género aprovechó ese despunte. Así lo confirman iniciativas como la Campaña Evoluciona, el proyecto TODAS, de la directora de cine feminista Marilyn Solaya y la corresponsalía cubana de SEMlac, esta última con un trabajo sostenido de varias décadas, entre muchas otras.

“Una de las cosas más interesantes a mi juicio, dejando a un lado los “machitrolls”, es como las denuncias de feministas cubanas y cubanos en las redes se amplifican y generan espacios de participación que trascienden a las personas, involucrando a las instituciones”, sostiene Acosta.

Recuerda que en 2019 compartió en su cuenta en Facebook la dura experiencia de haber presenciado la agresión a una mujer cubana por su pareja.

“El resultado me sorprendió. El post original generó un debate que involucró a más de 200 personas, en su mayoría con opiniones y reflexiones de utilidad, incluidas propuestas de apoyo. A partir de la aparición del primer post se movilizaron actores comunitarios, organizaciones no gubernamentales e instituciones gubernamentales y se generó una respuesta, con acciones en la comunidad, en la escuela involucrada y con la unidad de la policía del área”, relata.

Las redes dan voz a un sector que no siempre encontró donde expresarse. Permiten a las mujeres compartir historias y experiencias, colocar temas, denunciar violencias, promover debates, potenciar movimientos e iniciativas, establecer alianzas, superar las distancias físicas. En palabras de la mexicana Velázquez Herrera, “para las mujeres el acto de escribir es un acto de rebeldía ante el silencio impuesto” y, por tanto, “escribir de manera pública es un acto político”.

Sin embargo, advierte Acosta, no se puede obviar la brecha digital de género, una realidad mundial y, con sus especificidades, también cubana. “En un país como el nuestro hay que seguir apostando a la radio, la televisión, la prensa escrita y ese es otro reto porque, a pesar de todos los esfuerzos que se hacen desde el Instituto Internacional de Periodismo José Martí, las capacidades en género y comunicación en nuestros medios son aún limitadas y es algo que, lamentablemente, constatamos todos los días. Los canales de comunicación tienen que ser múltiples y no pueden sustituir el debate presencial y el activismo en espacios públicos”, detalla.

Las redes sociales también confirmaron la existencia de un patriarcado que no baja la guardia ante el activismo feminista. Un monitoreo de Twitter durante 20 días arrojó que la palabra “feminismo” apareció 14 mil 71 veces en los países de habla hispana, pero 51.8% del total de menciones eran tuits asociados a sentimientos negativos. Resulta obvio, si el feminismo encuentra plaza pública en las redes, también lo hacen quienes lo rechazan.

“Desde el ciberacoso en las redes hasta el uso de las mismas para la trata de personas.  También está toda la resistencia que generan los discursos feministas, incluidas reacciones violentas contra las mujeres, y todo un discurso sexista, misógino, patriarcal”, enumera Acosta.

En paralelo, otro riesgo comienza a despuntar. Con la masificación de los mensajes feministas en las redes, estos pueden perder profundidad. Y eso nos lleva de vuelta al principio.

De challenges y otros asuntos virales

El reciente desafío inició en Turquía para crear conciencia sobre las frecuentes imágenes en los periódicos locales de mujeres que son víctimas de feminicidios y violencia. Imagen: Pousta.

Cuando las redes sociales comenzaron a llenarse de fotos en blanco y negro de mujeres llamando a la sororidad, los medios de prensa no tardaron en hacerse eco del nuevo reto viral. Sin embargo, muy pocos investigaron más allá de que una famosa u otra compartiera su imagen. Limitaron aún más el objetivo de una iniciativa que buscaba mostrar la violencia de género como un problema de todas.

La artista pakistaní Misha Japanwala explicó que el desafío inició en Turquía para crear conciencia sobre las frecuentes imágenes en los periódicos locales de mujeres que son víctimas de feminicidios y violencia. “Las fotos en blanco y negro fueron una forma de solidarizarse y decir que algún día podrían ser sus propias fotos en el documento. Sólo en el último mes, más de 40 mujeres han sido asesinadas en Turquía", expresó.

De hecho, en 2019 ese país tuvo más de 500 feminicidios registrados y otros tantos casos sin reportarse. Japanwala insistió en que, si bien le había encantado ver a tantas mujeres hermosas sumándose al reto, era importante rescatar sus orígenes.

“Te apoyo y te veo. Y espero que juntos podamos hacer lo mismo por los que encabezaron este movimiento: las mujeres (turcas, kurdas, sirias, armenias y cualquier otra etnia) cuyas vidas se han perdido por la violencia de género en Turquía, y las que están arriesgando la suya al hablar en contra de un sistema", dijo.

Varios colectivos y medios feministas se sumaron en una crítica válida al polémico #ChallengeAccepted. Desde el sitio Mujeres que no fueron tapa, llamaron al debate: “El patriarcado y el capitalismo lo devoran todo, especialmente los gestos de resistencia, y lo devuelven deglutido para ser consumido, sin preguntas y sin cuestionamiento. ¿A quién le sirve que en lugar de publicar las fotos de las mujeres asesinadas publiquemos nuestras fotos sonrientes en blanco y negro?”.

Está claro que a la cultura machista le convienen los mensajes aguados, simplificados, porque hacen menos daño. Es de ingenuos pretender lo contrario. Que el reto de las mujeres turcas derive en poco más que un ejercicio de sororidad o empoderamiento, supone sin dudas un desafío para el activismo feminista que hacemos en estos espacios.

Sin embargo, es una consecuencia de las dinámicas de las redes sociales con la que hay que aprender a trabajar. La pregunta salta: ¿cómo enfrentar la simplificación impuesta y promover un activismo más consciente?

Si algo he aprendido de quienes llevan mucho más tiempo promoviendo la igualdad de género es que, en este empeño, siempre se trata de sumar y no de dividir. La cultura patriarcal transmitida durante siglos es aún más fuerte que cualquier corriente contrahegemónica. Varios estudios confirman que tanto mujeres como hombres reproducen prejuicios y estereotipos aprendidos como normales. Eso no cambiará de un día para otro. Hace falta mucho activismo, pero activismo inteligente.

Que miles de mujeres alrededor del mundo compartan sus fotos en blanco y negro para reproducir un mensaje de sororidad, empoderamiento y apoyo entre iguales, no está mal. De hecho, ganamos mucho con ello. Hacen falta más iniciativas como esas y, también, otras que rompan estereotipos y visibilicen a las mujeres que triunfan en escenarios adversos. El problema aquí es que se desvirtúe un mensaje mucho más potente contra la violencia de género.

Efectivamente, la cultura patriarcal tiene un sistema muy bien diseñado para impedir que nos comuniquemos entre nosotras, para enfrentarnos, para simplificar nuestras luchas. Se trata entonces de reposicionar la causa original, de traer al centro otra vez a las víctimas de violencia, sin rechazar, criticar o acusar de narcisistas a los cientos, miles de mujeres, que ya compartieron el reto sin averiguar sus causas. Porque, en mi opinión, lo peor que le puede pasar al feminismo es que intentando visibilizar a un tipo de mujeres termine discriminando a otras.

La pérdida de profundidad en los mensajes feministas que transmitimos en estos espacios es un riesgo con el que debemos aprender a trabajar. En opinión de la periodista Dalia Acosta, quizás la razón se encuentre en la propia naturaleza de las redes.

“Eso me recuerda un ejercicio que se hace en un teatro lleno de personas. En la primera fila se le dice a una persona una frase al oído que ella debe susurrarle a la de al lado y así sucesivamente hasta llegar a la última persona de la última fila del teatro: el mensaje final es totalmente diferente al del inicio. Sin olvidar la interpretación diversa que cada persona hace de un artículo leído en cualquier periódico. Algo similar sucede en las redes, pero, a mi juicio, aunque se banalice la idea original algo siempre queda en el fondo. Y, lo más importante, se está hablando. Mucho peor es el silencio. Alguien, en algún lugar del mundo, se cuestionará algo, buscará información, pensará”, señala.

El debate que originó este desafío y su posterior simplificación, aunque sea a menor escala, así lo confirman. Algo ganamos entonces: otro reto al silencio.

Se han publicado 24 comentarios



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  • arlet dijo:

    En gran parte, el feminismo actual es dañino aún para la propia mujer, detrás de las banderas del feminismo hay muchos intereses.

    • Claudia dijo:

      El "feminismo actual", como el de cualquier otra época ha tenido siempre que luchar contra el machismo, la sociedad patriarcal y quienes lo desacreditan sin tener el más mínimo conocimiento de lo que es el feminismo. En ningún contexto feminismo puede ser más dañino para la mujer, que aquello contra lo que lucha el movimiento. Es difícil ver q mujeres que disfrutan de salario equitativo, licencias de maternidad, educación, acceso gratuito a planificación familiar, etc., se sientan con el privilegio de criticar el feminismo. Un movimiento al que todas debemos tanto no se merece comentarios tan desafortunados, Arlet. De hecho, su comentario demuestra que aún hay mucho por hacer. Y un detalle más, recuerde que la realidad individual no es la del resto del mundo.

    • Daniela dijo:

      Estoy de acuerdo con usted Arlet todo tiene una medida.

    • M dijo:

      Tiene la autora del artículo toda la razón: en Cuba es necesario el empoderamiento de la mujer. Es inconcebible que se siga ejerciendo la discriminación de género a todos los niveles. Las mujeres deben luchar por ocupar el lugar que les pertenece en Cuba. Memes como los que le hicieron a la gobernadora de Camagüey deben ser sancionados con severidad. Y hay que luchar porque en un tiempo más temprano que tarde el presidente de este país sea una mujer, y si es negra, pues mucho mejor.

  • Posdata dijo:

    Hay roles preestablecidos por la sociedad que no necesariamente son malos. Respeto la periodista pero creo q si retórica medio filosófica esconde detrás más complejos patriarcales que los que ella condena. He leído varios artículos por la misma línea y no me convence el asunto . Para todo tiene que haber orden y un modelo de jefatura y al hombre le corresponde por derecho divino llevar la delantera, sin denigrar a la mujer, pero es así. Porque todos los ciudadanos no son presidentes del país? Porque todos no nacen del mismo sexo? Porque hay diferencias de personalidad? Simple !! Por que no todos somos iguales y luchar por el igualitarismo barato ese que se defiende a capa y espada como " feminismo" es una utopía..casi una aberración macabra de un sistema social colapsado y moralmente corrupto. Que ha llegado a niveles de corrupción y decadencia nunca antes vistos. Pero si !! La periodista tiene prosa ligera y creo q puede convencer a alguno. Como un ejercicio de catarsis no está mal. Gracias cubadebate

    • Doris dijo:

      Waoooo!!!!

      Usted disculpe, pero por comentarios como éste se aprecia lo necesario de luchar por los derechos de las mujeres a su emancipación plena. ¿Derecho divino la supremacía del hombre? De qué rincón de la Edad Media salió este concepto?

      Hay que evolucionar...no involucionar

    • Luis 38 dijo:

      Yo pensé que Posdata estaba quemando pero no, creo que habla en serio. Qué modelo divino de qué? Ya esto me supera. Leo estos comentarios y me parece que vivo en otro siglo y la verdad es que soy yo el que no ha querido ver que lo retrógrado, y dogmático convive en estos tiempos como lo ha hecho en épocas anteriores, solo que con otros personajes y otros argumentos. Derecho divino ni derecho divino. La mujer tiene todo el derecho a realizarse plenamente en su profesión, y para eso el hombre tiene que tener tantas responsabilidades en la casa como ella, no tiene ningún derecho a "llevar la delantera" porque no nace mereciendo nada. Supongo que ver una mujer presidente le molesta, no? Digo porque no tiene derecho a llevar la delantera. En todo caso, si hace falta jefatura en un matrimonio, puede ejercerla perfectamente una mujer, tanto como el hombre. De hecho, es probable que lo haga con mayor efectividad que el hombre. ¿Qué dice de feminismo y sistema? Acaso el feminismo nació en el socialismo? Claro que no! Pero qué historia ha leído ud? Su escrito es su propia antítesis, el feminismo sigue siendo tan necesario como lo fue en el siglo pasado.

      P.D.: Las pocas lineas que escribió se asemejan mucho más a la catarsis que el excelente artículo de la periodista.

    • BFG dijo:

      Postdata, con el mayor respeto, usted estaba en hibernación, por un largo tiempo. La delantera le corresponde al más capaz, sea hombre o mujer. Quien lo merezca y no creo que tenga que intervenir ninguna divinidad. Darle derecho a un hombre sin merecerlo, solo porque es hombre, es discriminación, darle derecho a una mujer por ser mujer, es también discriminación. La lucha debe ser por igualdad de derechos y oportunidades. En Cuba se ha logrado mucho, pero falta. A veces no llegamos, a veces nos pasamos. Pongo un ejemplo, no hace mucho aquí en cubadebate salió un artículo sobre nuevos triciclos eléctricos para el transporte público en La Habana. Las plazas serían solo para mujeres. Eso también es discriminación. Deben ser para el o la mejor con independencia de sexo. Si es mujer, bien, si es hombre, bien. Ejemplos sobran. La discriminación no es un gran problema en Cuba, pero existe. Solo debemos tener cuidado. Ya lo dijo el generalísimo Maximo Gómez Báez, "los cubanos o no llegan o se pasan". Ese si nos conocía. Salud para todos los cubanos y cubanas! Viva Cuba!!!

      • Marilin Fernández Leyva dijo:

        BFG
        Totalmente de acuerdo con su criterio
        Todos tenemos los mismos derechos
        "Los cubanos o no llegan o se pasan" desgraciadamente, en mi criterio

  • Lika dijo:

    Yo creo que tanto la mujer como el hombre son iguales creo que la igualdad de género es necesaria

  • EL PROFETA dijo:

    Estamos enfrascados en la pandemia y en la agricultura , y no estamos actualizados en cómo van las cosas en relación a las igualdades de los dos géneros. Dígame alguien : ¿ Qué es en sí Feminismo ?

  • Dailene Dovale dijo:

    Ania, todas las semanas busco esta sección. Es vital pensar las luchas feministas, también, desde las redes y estas reflexiones son vitales para pensar modos más creativos e inteligentes de apropiarse del mundo online. Gracias. Espero la entrega de la próxima semana.

  • P dijo:

    Debemos abogar x la igualdad de derecho para todos x igual, eliminar esos estereotipos que afectan a la mujer pero que también afectan al hombre, frases como: Eso es trabajo para hombre, hazlo tú qué eres el hombre, no vayas a llorar que los hombres no lloran,tu eres el hombre de la relación tienes que ser tu el que de el paso al frente y millones de ejemplos como este. X otra parte creo que se han logrado muchísimas cosas a favor de la mujer y aunque se que falta mucho x avanzar vamos en camino .Ahora pregunto ...Para protestar x los derechos de la mujer hay que salir desnuda a la calle xq el abecedario las oprime según algunas ?? Esto es realmente necesario pregunto ?Ese es el feminismo moderno ?? El que pretende resolver los problemas ? Otras se basan en la estadística que los hombres cobran más que las mujeres pero realmente no ven que muchas mujeres escogen trabajos de oficina y de medio tiempo mientras los hombre x ser "hombres" les toca desempeñar trabajos mucho más duros y jornadas más largas ....X el estereotipo de que el hombre tiene que trabajar más fuerte .....Y así con muchas cosas más como el servicio militar obligatorio solo para los hombres, trabajos más duros etc. Saludos para todos ,seguiremos trabajando x la igualdad de género y recuerden hombres ,cedan el asiento en la guagua xq son los hombres no importa que estén cansados a morirse.Un abrazo

  • Cubano dijo:

    Buen articulo. (Lo lei pensando q era de Ariel Terrero), pero fue bueno aunque no fuera el autor.

    Y la realidad de las mujeres en Cuba difiere muchisimo del resto del mundo, para mejor. Tenemos problemas, pero nada que ver.
    La obra de la revolución y la FMC ha sido magnifica y muy fructífera en este sentido.

  • Greborio dijo:

    El feminismo de hoy no tiene nada que ver con el feminismo de antaño, el de hoy día es abortista, intolerante y violento en algunos casos

  • Miguel M dijo:

    Ya lo dije en otra ocasion. Lo primero que está mal si quieren la igualdad es el nombre FEMINISMO. Si quieren igualdad, y estoy completamente de acuerdo con la igualdad de oportunidades, de igual salario por igual trabajo, la igualdad de derechos en las tareas del hogar, si buscan esa igualdad sería mejor hacerlo bajo otra bandera. FEMINISMO da idea de superioridad de las féminas, de atención solamente a los problemas de las mujeres.

    Llámenle IGUALDAD, lucha por la igualdad de derechos de las mujeres o algo así. De la ideología feminista se aprovechan para intentar introducir ideas realmente repugnantes. La inmensa mayoría de los hombres, creo que defendemos la igualdad de derechos de la mujer y además intentamos apoyarlas en aquellos aspectos donde son más débiles o mas sacrificadas. No se puede decir que todos los hombres sean así, por desgracia y hasta hay países y completas zonas geográficas donde la mujer es tratada casi como animal.

    Pero en Cuba no es así. Queda un poco de machismo batiéndose en retirada, pero adoramos a nuestras mujeres, abuelas cariñosas. madres amantisimas, esposas y novias luchadoras y sacrificadas sin dejar de ser bellas y sensuales.

    Queremos a nuestras mujeres femeninas y sin embargo increíblemente sectores del feminismo intentan quitarles su femineidad, igualarla al hombre en montones de aspectos. Que vida tan aburrida y nos espera, a hombres y mujeres si llega a triunfar toda esa pseudo teoría de género. Y hasta la natalidad y por tanto la existencia futura de la especie humana va a estar en juego.

    Gracias

    • Cubano dijo:

      Excelente comentario el suyo.
      Lo suscribo 100%.
      Solo, que realmente el feminismo, es sustitución del machismo por el predominio de las feminas. Pero aqui en Cuba, se ha tergiversado el termino. Es.decir, realmente feminismo NO es igualdad de la mujer. Sino, superioridad de la mujer.

    • MdF dijo:

      A mí modesto entender, es este el más acertado enfoque. El machismo fundó un bando y el feminismo, otro, en esa batalla no importa quien gane, perdemos todos. Entender que hombres y mujeres somos iguales es sembrar la semilla de males peores, hasta un bebé sabe que somos diferentes, en lo que hay que insistir es en la igualdad de derechos y oportunidades. Se está llevando este tema a extremos tan radicales como lo que se ve en un movimiento feminista Español en que constituye una ofensa ceder el paso, abrirle una puerta o cualquier gesto de atención que se tenga con la mujer. En resumen y en mi criterio, el movimiento feminista y de igualdad de género conspira contra la obtención de los objetivos que defiende en su discurso.

  • Lily dijo:

    Creo q el feminismo es muy importante en la lucha de igualdad de género en la actualidad y debemos abolir esa sociedad patriarcal que hay. Por ejemplo en Cuba tenemos que luchar porque el servicio militar activo sea obligatorio también para nosotras las mujeres ya que somos muy indiscriminadas en este aspecto. Por cierto el movimiento Mee Too surgió por el escándalo del equipo de gimnasia americano que está semana pusieron el documental en el canal educativo

    • Maria dijo:

      Comparto el criterio de que el mismo término feminismo es excluyente y se orienta hacia un polo que supone extremismo. Se debe considerar las diferencias que a cada sexo identifican y disfrutar de ellas plenamente si bien desfe la dimensión social luchar x igualdad de derechos.
      En cuanto al Servicio Militar General :está disponible para cuanta mujer lo desee. Seria aberrante que fuera obligatorio para las mujeres pues a estas alturas es para que fuera optativo tambien para los hombres

  • Greborio dijo:

    ¿El aborto de millones de niños les parece un logro del feminismo?. POr cierto las primeras feministas estaban totalmente en contra del aborto.

  • mercedes dijo:

    Creo que todos y todas debemos estudiar mejor qué representa el feminismo para realizar valoraciones más informadas, aunque estoy de acuerdo en que en Cuba, desde el Triunfo Revolucionario, siempre hemos hablado de igualdad y sobre esa base descansa la lucha por la igualdad de género, refrendada en nuestra Constitución, lo cual no quiere decir que no persistan la violencia de género, y otras manifestaciones patriarcales contra las que se sigue luchando a través de la FMC, el Partido y las instituciones estatales y sociales.

  • Salems dijo:

    Yo no quiero feminismo, no quiero igualdad.

    Quiero EQUIDAD.

  • Lancero dijo:

    Saludos. Lamentablemente si seguimos por el camino de olvidar la diferencia entre los dos sexos terminaremos por extinguirnos. El machismo es una gran calamidad pero el feminismo a ultranza anda por la misma cuerda y los problemas que tenemos en nuestro país son relativamente mas suaves que en muchos otros y el enfoque no puede ser el mismo. En mi ttrabajo más reciente casi todos los jefes eran mujeres y algunas no tenían nada que envidiarle en prepotencia y mala educación aalgunos colegas masculinos. Soy ateo y materialista por mas señas pero el aborto se a convertido en algo deportivo para algunas,escuchar expresiones como me he sacado tres o mas es muy doloroso.

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Ania Terrero

Ania Terrero

Periodista de Cubadebate. Graduada en 2018 de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.
En Twitter @AniaTerrero

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