Las otras caras de la moneda

Algunos se preguntan si la impresión de nuevas denominaciones de billetes no entraña oportunidad para que en ellos también se rinda homenaje a las mujeres destacadas de nuestra historia. Foto: Freepik.
La electricidad, el gas, el helado en Coppelia, el Servicio de Atención a la Familia, los almuerzos en los centros laborales, los parques de diversiones... Los salarios que aumentan y los precios que, a veces, crecen de más. En días de ordenamiento económico, de unificación monetaria y cambiaria, llegan también, por suerte, las dudas, críticas y debates para encaminar el proceso hacia un rumbo mejor. Las redes sociales vuelven a ser espacio para que las personas cuenten sus preocupaciones y se quejen, por qué no, en función de rectificar errores más pronto que tarde.
Otros asuntos, quizás no tan visibles, pero también importantes, encuentran lugar allí. En medio de una unificación monetaria que implica un incremento del uso del peso cubano, algunos se preguntan si la impresión de nuevas denominaciones de billetes no entraña oportunidad para que en ellos también se rinda homenaje a las mujeres destacadas de nuestra historia.
Sin embargo, quienes diseñan nuestros billetes solo tuvieron en cuenta, en una pálida transparencia y como confirmación de legitimidad, a Celia Sánchez, heroína de la Sierra Maestra que dedicó los primeros años de la Revolución a la lucha por sacar a miles de la pobreza y ofrecer a más personas de este terruño una vida digna.
Tal contexto definitivamente amerita la pregunta que por estos días se ha movido en las redes, ¿dónde están las mujeres en los billetes cubanos? Pero también levanta interrogantes más complejas. Para la máster en Ciencias Yamilet Hernández Galano, profesora auxiliar del Departamento de Historia de Cuba de la Universidad de La Habana (UH), el desarrollo de la Tarea Ordenamiento es propicio para destacar ciertos temas sensibles como el de la identidad.
“El debate suscitado a raíz de la emisión de nuevos billetes levantó criterios acerca de por qué no aparecían en el papel impreso las imágenes de mujeres de nuestra historia nacional. Alguien con curiosidad preguntaba: ¿Es que acaso no había mujeres en la historia de Cuba? ¿A qué se debe tal omisión?”, insiste la también especialista en estudios sobre la República, historia de Mujeres y patrimonio histórico cultural. Y bien vale la pena buscar algunas respuestas.
Mujeres en la historia: ¿No están o no se les cuenta?
Varios estudios en el mundo han confirmado cierta invisibilización de las figuras femeninas en libros de historia, documentos de consulta y otros espacios, lo que supone menos paradigmas para niñas y mujeres de hoy.
Un análisis de las psicólogas norteamericanas Lin Bian, Sarah-Jane Leslie y Andrei Cimpia, publicado por la revista Science, refleja que las niñas, a partir de los seis años, son menos propensas a relacionar la genialidad con su propio sexo, porque apenas tienen referentes. La investigación, que indaga sobre la influencia de los estereotipos de género en la capacidad intelectual y los intereses durante la primera infancia, confirma que dichos prejuicios y el modo en que se educa a las pequeñas, las empujan a limitar sus aspiraciones, a construir muros en sus propias cabezas.
En tanto, el Global Early Adolescent Study, de la Organización Mundial de la Salud (OMS), asegura que sobre los diez años las niñas pueden empezar a dudar si podrán llegar a ser científicas o políticas, sobre todo porque apenas conocen a ese tipo de mujeres. Es la etapa de la vida en que las expectativas de género quedan firmemente arraigadas, aunque la presión social comienza antes, apunta.
En el manual Educar para la Igualdad, realizado como parte de la Campaña ÚNETE, Yoanka Rodney, Kenia Lorenzo, Yuliet Cruz y Jesús Muñoz analizan los diversos aspectos que limitan la igualdad de género en los centros educativos de la Isla. Confirman que en las escuelas se propicia más la participación de niñas en las actividades socio-culturales, se exaltan los personajes masculinos en las clases de Historia y otras asignaturas y hay diferencias sexistas en el lenguaje utilizado.
Todas estas investigaciones confirman las consecuencias de la escasez de referentes femeninos en los libros de Historia, una situación que parece repetirse en nuestros billetes. Pero otra vez urge ir más allá: ¿Dónde radican las causas de estas ausencias? ¿Acaso hay menos mujeres protagonistas de la historia porque contextos económicos y sociales que las relegaron? ¿O lo que existe realmente es una invisibilización simbólica añadida?
Según el doctor Fabio Fernández, también profesor del departamento de Historia de Cuba de la UH, es necesario tener claridad “de que, lamentablemente, nuestro devenir como nación se caracterizó, al menos hasta 1959, por la hegemonía patriarcal y ‘blanca’”. Esto implica, añade el historiador, que los "protagonistas de nuestra historia" -en el sentido de extrema personalización del decurso con el funcionan las representaciones al uso en billetes y monedas- son casi en exclusiva hombres de tez clara.
Desde su perspectiva, “la sobrerrepresentación de hombres blancos en nuestros billetes no es hija de una conspiración”. Aunque no niega que también expresa la falta de pluralidad que aún lastra nuestra representación de la historia nacional y cree que es pertinente dar espacio a los históricamente olvidados, considera que “es -ante todo- manifestación objetiva de cuál ha sido el camino de esta Isla en los mares del tiempo”.
La profesora Yamilet Hernández Galano añade otras variables al asunto. Recuerda las alertas de la historiadora Nataly Zamon Davis sobre la existencia de mujeres alejadas de los centros de poder y confirma la necesidad de una readecuación en la manera de ver el poder femenino. Al fin y al cabo, las mujeres suelen estar ausentes de las narraciones históricas porque muchas veces fueron consideradas irrelevantes.
Tal análisis conduce, además, a redefinir qué es lo relevante en la historia. “Si nuestra definición fuese la de una sucesión de hechos y procesos, ligados a la economía y a la política, inevitablemente las mujeres estarían ausentes de los relatos. De ahí que sean las grandes olvidadas de la historia”, comenta Hernández Galano.
Esta manera de entender la historia y su uso público descansa en el hecho de que el hombre ha sido tomado como factor de cambio. “En esto ha influido, sobre todo en la modernidad, la división de la vida en esferas: la privada y la pública. Según esta división las mujeres debían asumir las responsabilidades propias del hogar, mientras el hombre se ocupaba de lo ‘trascendente’: las leyes, la política, las relaciones comerciales, la diplomacia, entre otras. Eso explica por qué la experiencia de los hombres ha sido más visibilizada. Apenas hacían aparición las reinas, monjas o brujas, consideradas grandes excepciones”, amplía la historiadora de la UH.
Sin embargo, para suerte de quienes nos interesamos en estos temas, desde hace unos años la historiografía ha sido renovada. Explica Hernández Galano que han surgido nuevos paradigmas, enfoques y teorías que proponen girar la mirada hacia aquellos individuos silenciados a lo largo de la historia de la humanidad, cuyas experiencias no eran conocidas: los campesinos, los obreros, los locos, los homosexuales y las mujeres.
“Los estudios sobre la vida cotidiana, la microhistoria, la historia social y fundamentalmente la historia de mujeres, han hecho emerger del ostracismo a mujeres que han sobresalido en el campo de las letras, en el arte, en la educación. Incluso, si seguimos el criterio de la historia tradicional, también podríamos aportar nombres femeninos vinculados a los movimientos sociales, la política, los procesos independentistas, la ciencia”, indica.
No obstante, necesitamos ir más allá. No basta con rescatar nombres olvidados y añadir historias de mujeres excepcionales a los libros. Solo con ello no se soluciona la invisibilidad de siglos. “Se trata de utilizar modelos interpretativos inclusivos, pues ¿dónde quedarían las mujeres desconocidas? Me refiero concretamente a superar los esquemas eurocentristas que solo mencionan a mujeres blancas, empoderadas, educadas, que constituyen una excepción”, precisa la investigadora.
En el caso particular de Cuba, alerta, la historiografía ha destacado el paradigma de la madre sacrificada, cuya total entrega fue definitoria en las gestas independentistas. “Mariana Grajales, Lucía Íñiguez, Leonor Pérez, entre muchas, han sido visibilizadas por su condición de madres de hombres relevantes de la historia nacional. En cuanto a su dimensión simbólica, el imaginario social reconoce, en particular, el mito de ‘La Milagrosa’, a la que, hasta nuestros días, miles de cubanos rinden culto en la necrópolis de Colón”, relata.
Queda claro más que nunca la necesidad de contar otras historias, de desempolvar el pasado y mirar, también hacia allí, con lentes de género. Para superar ese denominador común, descrito por Hernández Galano, según el cual “las mujeres que aparecen en los libros de historia de Cuba han estado emparentadas con figuras masculinas de relieve. Han sido madres de, hijas de, esposas de y no parecen haber asombrado sus logros personales”.
En su opinión, hay que mencionar también las excepciones, mujeres como Marta Abreu, la Avellaneda, María Dolz, Aurelia Castillo que tienen sus propios logros para sobresaltar. Y, además, no deben ser los únicos referentes femeninos que los infantes conozcan. Urge visibilizar también a deportistas, científicas, artistas, periodistas.
Mujeres en los billetes, ¿cómo funciona en el mundo?
El debate sobre la representación de las figuras femeninas en billetes y monedas no es, en ningún caso, exclusivo de Cuba. Sin embargo, muchos países del mundo ya las han incluido. Y desde hace mucho tiempo.
Refiere Hernández Galano que, aunque en Roma no gobernó ninguna mujer, en el anverso de la moneda aparecía la figura de alguna madre, como Agripina; en España, Isabel la Católica; en Alemania, la pianista Clara Schumann; en Italia, María Montessori, la gran pedagoga y en Chile, la premio Nobel Gabriela Mistral.
Un sondeo realizado por estas periodistas en torno al tratamiento del tema en varios países en la actualidad, encontró una de las decisiones más salomónicas en Australia. Allí la moneda impresa tiene un rostro femenino y otro masculino, e incluye a mujeres activistas, pero también empresarias.
Mientras, en Suecia incluyeron a grandes de la cultura nacional y mundial. En el billete de 20 se ve a la escritora de niños Astrid Lingren, y en el de 100, a Greta Garbo. En tanto, Nueva Zelanda ubica en el billete de 10 a Kate Sheppard, una valiente luchadora por el derecho al sufragio femenino que empujó, en 1893, la aprobación de la primera ley electoral universal que permitió a las mujeres votar. A ella, sin dudas, le debemos mucho de lo que podemos ser y hacer hoy.
En nuestra región también varios países tienen a mujeres ilustres en sus billetes. En México, la iconoclasta pintora y activista Frida Kahlo comparte con su esposo, el muralista Diego Rivera, el billete de 500. Mientras, el de 200 conmemora la vida de Sor Juana Inés de la Cruz, esa erudita cuya obra ha de ser obligatoriamente estudiada.
En el caso de Argentina, la presencia de Evita Perón en los billetes de 100 fue promovida por la ex presidenta, ahora vice presidenta, Cristina Fernández. Pero la presencia de la esposa de Juan Domingo Perón en la moneda impresa ha sido motivo de enfrentamientos políticos.
Cristina Fernández, la primera mujer presidenta electa en la historia de ese país, quiso rendir tributo a la considerada “madre de los pobres” por sus simpatizantes, pero severamente criticada por sus detractores. Sin embargo, Mauricio Macri sustituyó a la defensora del voto femenino por un ciervo andino a punto de desaparecer. Si bien ambos billetes coexisten, dejar de imprimir el rostro de Evita en el billete fue para la administración Macri una forma de expresar su agenda antiperonista, y también machista.
Por suerte, el nuevo gobierno de Alberto Fernández, que asumió en diciembre de 2019, anunció que un nuevo grupo de billetes serían impresos con figuras relevantes para la historia argentina, incluyendo Evita y otras mujeres ilustres del país andino. El país que recién aprobó la legalización del aborto confirma sus aires de equidad.
En Estados Unidos, después de años de debate, discusión, consenso logrado y diseño, todos esperaban ver en el billete de 20 dólares a Harriet Tubman, una valiente mujer nacida esclava, que se liberó a sí misma y ayudaba a otros esclavos a cruzar a salvo miles de kilómetros hacia el norte no esclavista. Sin embargo, la administración de Donald Trump, en la voz de su secretario del tesoro Steven Mnuchin, afirmó que no tenían apuro y que, si acaso, el rostro de la abolicionista en los billetes quedaría para el 2028.
Con la llegada de Biden a la Casa Blanca la historia del billete dio otro vuelco. La secretaria de Prensa de la nueva administración, Jen Psaki, afirmó el pasado enero que el plan de sustituir al esclavista de marca mayor, Andrew Jackson, por Harriet Tubman sigue en pie.
¿Y en Cuba...? Una oportunidad
El debate sobre el reconocimiento de las mujeres cubanas en nuestros nuevos billetes, a raíz del actual proceso de ordenamiento monetario, tuvo uno de sus orígenes en un post publicado por el doctor Alberto Roque Guerra en su perfil de Facebook. En él sugirió que “sería una excelente oportunidad para imprimir algún billete nuevo con rostro femenino. La historia nacional los tiene en abundancia”.
Efectivamente, Cuba tiene una larga lista de mujeres que pudieran honrar nuestro papel moneda, más ahora, cuando el peso cubano recobra su protagonismo. ¿Pero, quiénes encabezarían la lista? Preguntamos en otro post que, compartido varias veces, tiene más de una decena de propuestas.
Mariana Grajales y Celia Sánchez fueron las más mencionadas por la mayoría de quienes nos dejaron su opinión. Para el historiador Fabio Fernández, podríamos tener ahora una moneda/billete de 2 pesos con el rostro de Mariana. “Sería de utilidad, sobre todo en La Habana, en el contexto del nuevo precio de las guaguas”, comentó.
También sobresalieron Vilma Espín, Melba Hernández, Ana Betancourt, Tamara Bunke, Haydée Santamaría, Lidia Doce y Clodomira Acosta. Otras personas incluyeron a Alicia Alonso y a Laura Martínez de Carvajal, la primera mujer médica de Cuba y también la primera oftalmóloga. En esa línea, habría que mencionar también a científicas contemporáneas como Rosa Elena Simeón, gracias a quien Cuba enfrentó efectivamente la fiebre porcina, o a Concepción Campa.
Para la historiadora Yamilet Hernández, “nuestra historia nacional está llena de ejemplos femeninos de todas las épocas y cualquiera que fuese seleccionada para representarnos en el papel moneda, prestigiaría a la mujer cubana”.
Mientras, Fernando Martínez Martí, que se describe así mismo en su perfil como narrador y comentarista deportivo en Radio Rebelde, pone el dedo en varios temas controvertidos: “Me gustaría Celia, para que no sea una sombra de seguridad, sino una presencia firme, como lo es en nuestra historia”. Y agrega, “el tema de los billetes es interesantísimo, porque tenemos más historia que dinero, haya la inflación que haya”.
Y nuestra breve investigación lo confirma: las opciones abundan. Porque las mujeres, que nadie lo dude, están en la historia. Y también deberían mostrar sus caras en nuestras monedas. ¿Cuál pondrías tú?
- Sobre fútbol, canciones y violencia… “lo verdaderamente importante”
- Encuesta de fecundidad, en busca de lecturas más detenidas
- Desafíos de género desde el Parlamento cubano: Pistas para un enfoque integral
- Construir estadísticas, otro paso en el camino a la igualdad
- Sara Lovera: El feminismo es un asunto de libertad
- ir aLetras de Género »
- Fidel y la Comunicación Revolucionaria: Lecciones para el Siglo XXI (+ Video)
- La participación laboral en Cuba: Retos y perspectivas desde la base
- ¿Privatización o actualización?: Claves del nuevo Decreto Ley sobre asociaciones entre empresas estatales y privadas en Cuba
- Por el bienestar animal: Formación desde la primera infancia
- El polvo de la derrota
- ir aEspeciales »
- Mis influencers (Parte III): Julián Iglesias y los soldaditos de plomo
- La participación laboral en Cuba: Retos y perspectivas desde la base
- Podcast Las 3 del día: Resumen de las noticias en Cubadebate en las últimas horas
- Israel asesina a trabajadores de Unicef que repartían agua en Gaza
- EEUU: Mueren ocho niños tras tiroteo masivo tras disputa familiar
- ir aSociedad »



Cabe señalar que en nuestros billetes no hay ninguna figura que no sea política o haya luchado en la guerra de independencia.
Donde quedaron las mujeres y donde quedaron las personalidades que hicieron logros de la ciencia y la cultura.
Tenemos a beny more, Carlos j Finlay, no podría parar de mencionar y son símbolos de nuestra nacion
Creo que Mariana Grajales es la mujer que puede ser la representacion de la mujer cubana en algun billete. De estos tiempos puede ser Celia o Vilma asi como Alicia Alonso por sobradas razones
Propongo a Vilma Espín en el billete de 50 mil pesos porque la inflación que se viene es terrible.
Muy buena reflexión, sin embargo deberían concentrar esa sabiduría y ese afán por escribir,en asuntos más urgentes en estos momentos .pongan sus neuronas en función del pueblo que ahora vive y los necesita ,como comunicadores para expresar que las cosas están muy mal y alguien debe decirlas luego hablaremos de nuestra historia y de la diferencia de géneros
Jola. Creo que ya se ha dicho bastante del tema. Y ahora que van a hacer? Haran nuevos billetes o simplemente dejaran este tema al olvido? Publiquennn
Eso es una manifestación de la discriminación contra la mujer cubana que tanto ha hecho por Cuba. Y mi pregunta es: Dónde ha estado el Consejo de Estado de la República de Cuba a la hora de emitir estos billetes que son parte de la divulgación de la historia y la cultura cubanas porque el billete tiene un gran valor numismatico. Por favor la Constitución tiene que ser tenerse en cuenta para todo y en cada paso que se dé. Cuidado, mucho cuidado.
Excelente artículo. Fundamentado, equilibrado, con perspectiva de género. Agradezco mi contribución, pero lo que importa aquí es la hondura con que se trata el problema sobre la universalidad de lo masculino en la historia nacional.
Me gustaría ver en billete Mariana Grajales
Interesante y necesario tema, aunque muy complejo, pues indudablemente tenemos muchas más mujeres que han hecho de este país lo que somos hoy que billetes, por lo que siempre se quedarán muchas que deben estar.
Celia, Vilma, Melva, Aidé, Támara, Tete ...
Ana Fidelia, María Caridad Colón, Mireya Luis, Regla Torres, Yisi Moreno ...
Rosa Elena Simeón, Conchita ...
Alicia Alonso, Rosita Fornés, Rita Montaner ...
Un artículo muy interesante que destaca un hecho que podemos pasar por alto: la ausencia de mujeres en los billetes cubanos. Los billetes son representativos de nuestra nación, opino que es muy acertado reparar la omisión en nuevas denominaciones que sean utiles, como el billete de 2 pesos. Para mi no podría faltar Mariana Grajales, grande entre las grandes. Ana Betancourt por haber sido la primera voz femenina en reclamar nuestros derechos. Tres grandes de la época revolucionaria: Celia, Vilma y Haydée y añadiría la cubana más universal: Alicia Alonso. No todos los representados debían tener vínculo con las guerras de independencia, o la política como en los billetes norteamericanos. Que gran ausente es Carlos J. Finlay, el más grande científico, un Premio Nobel usurpado.
Esta gran cubana que defendio el derecho de la mujer en la Asamblea de Guaimaro (primera Asamblea Constituyente) a ser igual y a luchar por la independencia de su patria podria muy bien honrar nuestro papel moneda.
Pueden poner las mujeres en los.billetes o crear nuevas denominaciones pero si la moneda nacional no toma valor de poco servirá, cada día se manifiesta más el uso del USD y menos el cup, el desabastecimiento en las tiendas de moneda nacional y la apertura de un mercado en USD deja claro que da igual si aparecen mujeres en los billetes o no, es mi criterio
En los billetes nadamás ha estado ausente la mujer cubana? Y en los altos cargos, nunca en la historia, se ha tenido presente el sexo femenino, ahora la Chapman, por primera vez una mujer llega a tan alta posición y sin prejuiciarme últimamente la tienen bastante opacada. Y que me dicen de los grados de generala, en cualquier ejército del mundo hay muchísimas mujeres con ese cargo, en Cuba, ninguna, con la excepción, por historia de la generala Teté , ya anciana e inactiva. No discuto que con la Revolución la mujeres ha alcanzado grandes progresos, pero todavía existe un machismo arraigados en los altos niveles del poder.
Cuando el congreso de la FMC comente que se resolverían muchos problemas de Cuba en organización y economía si ese ejercito de Federadas tuviera mas protagonismo en las altas esferas, en decisiones fundamentales. Son mas osadas que los hombres. Deben haber mas generalas, gobernadoras y ministras y dejarlas trabajar para que vean.
Me parece este un momento oportuno para las mujeres cubanas se encuentren representadas en la moneda nacional, no sería de difícil encontrar nombres e imágenes, pues se cuentan por cientos las féminas que han distinguido por su aporte personal en los más diversos sectores de la sociedad cubana: Vilma, Mariana, María Caridad Colón, Alicia Alonso, la Avellaneda, Miereya Luís, Rosa Elena, Conchita la del Finlay, Celia, Aidee y muchas más.
Pienso que sería excelente publicar billetes con rostro de mujeres...Quizás consideren a Lucía Íñiguez Landín...Haydee Santamaría, Lidia Doce...y tantas otras
No pierda de vista que este es un proceso machista y testicular 100%. ¿De qué se asombra?
Puede ser también una deportista destacada.
Buen artículo y muy necesario
Pues la solució de Australia, comentada por las autoras del artículo, me parece la opción más interesante y justa: en cada billete la imagen un hombre y de una mujer, una por delante y otra por detrás. O juntas. También creo que los primeros lugares los merecen Mariana Grajales y Celia Sánchez, y seguirían otros, desde la negra y revolucionaria Carlota hasta la universal Alicia Alonso.
Un billete grande debe tener la imagen de Mariana Grajales, de los grandes, bien Grande, me parece que no tengo que explicar por que
-1-
Ania despues de leer
Su articulo que promete
Apoyo lo del billete
Con imagen de mujer.
El cual debiera tener
El valor de 15 pesos
Que es esa edad del progreso
Y de las fiestas bonitas
Que todas las jovencitas
Se identifican con eso.
-2-
Si ese billete por ley
Un dia se llega a hacer
La heroina tiene que ser
Celia Sanchez Manduley.
Detras que tenga un batey
Al pie de laSierra hermosa
Un jardin lleno de rosas
Un hospital y una escuela
Y junto a nuestra bandera
La flor de la mariposa.
Considero que sería una buena opción que los hombres quedarán solo en los billetes (Ya que una modificación en los billetes existentes puede generar confusión) y las mujeres en todas las monedas, de esta manera podrían estar su rostro el los 5, 10 y 20 centavos, 1, 3 y 5 pesos e incluso se podría crear una nueva moneda de 50 centavos y una de 2 pesos y 10 pesos, quedando así 9 monedas o sea 9 rostros de féminas.
Sin dudas pondría a Ana Betancourt por ser la primera mujer cubana en reclamar sus derechos
Lamentablemente el machismo está construido socialmente y la intencionalidad es una vía para superarlo.
Propongo a Doña Leonor Pérez, aún es insuficiente el tratamiento de su figura en la historia. Nos hemos preguntado cuánto. simbolismo encierra esa gran mujer.
No creo q debas ser un billete si lo una moneda de 2 cup. Eso hará q el de 1 cup se deje de usar.
Y voy x la opción de la silueta sin rostro. Incluiría a todas las mujeres. Como era antes el de la FMC.
Seria muy acertado la creación de un billete de mayor denominación! No un billete de dos pesos, q a los precios actuales y la tendencia q traen no se utilizara para casi nada. Solo para pagar la criticada cuota del pasaje en guagua de la habana! Me gusto la idea de un billete de 5000 pesos con la imagen de Felix Varela! E inmortalizar los momentos de nuestra historia con la vinculacion de las féminas al dorso del billete! Ejemplo en el billete de 20 pesos hay un hombre con un racimo de platanos burros al hombro! Mantengan lo q ya esta y cambien lo q aparece al dorso. Serian imagenes muy bonitas
Atletas, artistas, cientificas, escritoras, politicas! Todas de renombre!
Machismo en su máxima expresión. Lástima que aún hoy los que deciden estas cosas no nos tomen en cuenta. Mujeres en la história pasada y actual hay muchas.
Sin dudarlo un segundo pondría a esa grande que fue y es Celia.
Los billetes, tienen la marca de agua done está Celia. Claro que también estoy deacuerdo que nos repsresenten nuestras mujeres con algunas denominaciones. Salu2
Excelente artículo.
Mis felicitaciones