Club de Aviación de Cuba informa de investigación sobre accidente de parapente en la Isla en que falleció un menor
Información sobre las circunstancias del accidente de parapente del pasado 4 de julio, en que perdiera la vida el menor de 12 años Joel Alejandro Suárez Sánchez.
Como fue informado por el Club de Aviación de Cuba (CAC), el pasado 4 de julio se produjo un accidente fatal, tras el amarizaje de un parapente en la Isla de la Juventud, durante un vuelo tándem, con la pérdida de la vida para un adolescente de 12 años de edad.
La comisión investigadora, que tal como se informó sería enviada por el Instituto de Aeronáutica Civil de Cuba (IACC) y la Junta Nacional del Club de Aviación de Cuba, estuvo conformada por Rex Miguel Greenidge Bernal, funcionario del IACC, y los miembros del CAC Roberto Antonio Urribarres Alfonso, instructor de parapente, Carlos Noel Rodríguez González, jefe de operaciones del CAC, y René González Sehwerert, presidente del CAC.
Tras examinar el lugar de los hechos, escuchar testimonios presenciales y revisar la información previamente recogida por los órganos del orden público, se determinó que la secuencia de eventos se desarrolló de la siguiente forma:
Durante un vuelo de rutina, con carácter deportivo, en el lugar conocido como Playa Paraíso, en la Sierra de Caballos y a lo largo de la línea costera, se improvisó una línea de vuelos con carácter comercial, ofreciéndose la experiencia a los visitantes en la playa por 3000 CUP. El vuelo consistía en un recorrido a lo largo de las lomas, paralelo a la costa, con aterrizaje en la arena. Las condiciones meteorológicas eran buenas en la zona de vuelo.
Como parte de dicha improvisación, se produjeron varios vuelos comerciales, siendo el último despegue el accidentado, alrededor de las 4:00 pm. Luego de recorrer parte del trayecto previsto, y a unos 50 metros de altura sobre la cordillera, se produjo un brusco cambio de viento que elevó repentinamente el parapente, empujándolo hacia arriba y hacia el este, en dirección al mar. Este cambio de viento fue el resultado de la precipitación, originada por una nube de tormenta en el centro de la isla, a varios kilómetros de distancia, con violentas corrientes en dirección a la costa, las que al chocar con la ladera oeste de la cordillera se desplazaron en ascenso y hacia el este, empujando en su flujo al parapente en la otra parte de la ladera.
Por tanto, la causa directa del accidente fue el brusco cambio de viento, que transformó las condiciones de vuelo en el lugar de la operación radicalmente en breve tiempo. No obstante, otros factores contribuyentes, de naturaleza humana, dieron lugar al fatal desenlace.
La realización de manera improvisada, de una actividad no autorizada de carácter comercial, propendió a violaciones de las medidas de seguridad y de los protocolos establecidos para esta actividad, más exigentes que los que requiere una actividad deportiva.
El Club de Aviación de Cuba no ha autorizado, ni gestionado con la Comisión de Aventura y Naturaleza del MINTUR, la realización de actividades comerciales en la Isla de la Juventud. En las finanzas del CAC no aparece un centavo proveniente de otras actividades que no sean las aprobadas por el CAC y el MINTUR, en algunos polos turísticos de la isla.
Dada la naturaleza improvisada de esta línea de vuelos, no se realizaron los registros documentales requeridos, lo cual afectó la capacidad de los familiares para un consentimiento informado. El piloto del parapente, aunque de experiencia como deportista, estaba en el proceso de certificarse como piloto tándem, pero aún no había obtenido su habilitación. Mucho menos estaría en condiciones de ser certificado por el CAC para ofrecer servicios a terceros. El uso de salvavidas, establecido por las Regulaciones Aeronáuticas Cubanas para las operaciones en las proximidades de la costa, pudo haber hecho la diferencia entre el desenlace fatal del vuelo y la sobrevivencia del pasajero.
Los vuelos recreativos en parapente tándem son una opción internacionalmente utilizada, con gran aceptación y seguridad, incluyendo el goce para los menores de edad; pero esto requiere de un riguroso control de las operaciones, con personal cuyas calificaciones exceden las que requiere la actividad deportiva y certificados como tales. Aunque es una actividad que siempre implica algo de riesgo, practicada bajo los estándares de seguridad requeridos estos se minimizan en gran medida, con estadísticas excelentes en términos de seguridad.
Desde que el CAC asumió la oferta de estos productos al público, en 2010, no se había producido una fatalidad, ni aún lesiones serias, en este tipo de operaciones. Duele que se produzca como resultado de una actividad que no debió hacerse, y que un niño cubano haya perdido la vida a causa de este actuar irreflexivo e irresponsable.
Se suspenden todas las actividades deportivas relativas al vuelo libre en la Isla de la Juventud, hasta que se concluyan los análisis correspondientes. Otras medidas de carácter regulatorio, u orientadas a sacar lecciones de esta amarga experiencia, serán evaluadas a lo interno del Club de Aviación de Cuba para su generalización entre la comunidad del vuelo libre cubano.
La presidencia.
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Y a los responsables de incumplir las medidas de seguridad, como la de no exigir el uso del salvavidas adecuado, que les pasará. Se supone que tengan responsabilidad penal. Y los padres porque permitieron ese vuelo si no estaba todo en reglas.
Usted leyó? Es la declaración del Club de aviación, no de las autoridades competentes para presentar las acusaciones y otras diligencias.
Ya de entrada cuando lees IMPROVISADO por todos lados, algo anda demasiado mal para estos tiempos.
Espero tomen todas las medidas civiles y penales en este penoso caso que trajo la consecuencia de perdida de vida de un menor. Y que informen los resultados, para conocimiento y experiencias de todos.
Lamentable accidente. Todo deporte de aventura o riesgo debe practicarse con los medios necesarios y si son menores deben autorizarlo los padres.
Debe además quedar constancia firme de ello.
No creo sea necesario prohibir las actividades de parapente por cuanto los demás no tienen culpa de esta negligencia. Eso es un error del Club o de quien lo conminó a ello ("ahora todo el mundo castigado"). Ahora, este caso fatal sí debe ser procesado seriamente acorde a la ley.
Aquí lo que yo veo es otro infante muerto y una justificación técnica que no devolverá la vida del muchacho,ni aliviará el dolor de los padres.