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La “guagua de la música” que alegró fiestas y armó romances

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Corrían los años de la década del 90 del pasado siglo, tiempos difíciles en los cuales se puso más presente que nunca, aquella sentencia que muchas veces escuché en boca de un célebre dibujo animado de mi infancia (Huckleberry Hound) quien solía decir: La necesidad es la madre de la invención.

Fue en ese tiempo que apareció en mi pueblo la “guagua de la música”, algo así como una de las actuales “bocinitas” que pululan en calles y parques, pero aquella podría decirse que era de tamaño familiar y cumplía fines mucho más nobles y menos bullangueros que las pequeñas réplicas actuales.

El artefacto musical rodante tenía su base de operaciones permanente en la Plaza del pueblo, donde amenizaba largas noches de sábado y calurosas tardes de domingo. Poseía una potencia considerable y aunque entonces no se hablaba mucho de contaminación sonora, nuestra guagüita debe haber sido altamente agresiva en esa materia, pero no eran tiempos de andar criticando la iniciativa que había salvado la recreación municipal, bastante afectada después de la desintegración de los Rítmicos del cañaveral, única orquesta que había logrado sobrevivir a los rigores y carencias de instrumentos, en pleno periodo especial.

Los muchachones de ese conjuntico de marras resistieron hasta el final; pero, para colmo de males, una tarde lluviosa le cayó un rayo a la tarima del cabaret, se les quemaron los bafles, se les achicharró el piano Yamaha y del impacto a Rigoberto La Rima, el vocalista estrella, se le fue la voz por más de seis meses.

Después de un tormentoso silencio y algunos intentos de hacer resurgir la música por aquí o por allá, se decidió apostarlo todo a la referida Guagua; así que, manos a la obra, en el taller del central armaron el ómnibus que estaba a media vida, lo pintaron y rotularon con grandes signos musicales y le instalaron dentro todos los recursos sonoros de la Casa de la Cultura.

Su debut fue una noche sabatina y más parecía que vendría a la plaza la orquesta Los Van Van que una simple guagua recién ataviada. La gente se aglomeró temprano, hubo quienes estrenaron sus buenas Manhattan (camisas) y hasta sus coreografías de casino se estuvieron ensayando en casa de Belarmino Patín Feliz.

Por fin llegó la hora cero, el vehículo asomó su cara azul en la punta de la Avenida y una algarabía terrible lo estremeció todo, incluso con más fuerza que los ruidos metálicos del central azucarero aledaño al lugar. El entusiasmo era desbordante, con algunos toques de histeria municipal y uno que otro empujoncito rumbero.

Fue una experiencia, no tanto como religiosa, pero sí muy peculiar. Daba inicio a un largo periodo de guaguificación de la cultura, porque a dos o tres se le fue la mano en el uso del invento y estuvo en peligro la creatividad y el rescate de otras formas de recrearse y como guagua había una sola, cuando rodaba para otro poblado del municipio, la cabecera se quedaba como si por allí hubiesen arrastrado un muerto.

Con el tiempo, la mencionada “guagua de la música”  pasó a la historia y con la aparición de algunas pequeñas unidades de sonido de mejor factura y el renacer del talento local, se diversificó algo la cuestión, aunque a cada rato, cuando regreso por el pueblo, algunos me hablan con añoranza de aquella música enlatada que alegró fiestas y armó romances.

(Tomado de La Bicicleta)

Se han publicado 23 comentarios



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  • ktwr dijo:

    Juan Miguel me gustó mucho su artículo de la “Guagua de la Música”. Y sobre todo me hizo recordar buenos y sanos tiempos que viví en los años 90, detrás del “Carro de la Música” que era como le deciamos en mi Holguín querido. Las “Muchísimas” eramos mis amigas y yo que corriamos de parque en parque detrás del famoso “Carro de la Música”.

  • yailey dijo:

    muy curioso su articulo, me rei mucho con sus ocurrentes nombres. pero aun recuerdo cuando era niña por mi barrio tambien iba una guagua de la musica y se daba tan buen fiesta que parecia de carnaval. saludos

  • AZI dijo:

    Aquí en Stgo. se le llamaba a la guagua “Disco Élite”, fue bueno en aquellos tiempos… jajaja

  • Mir dijo:

    Verdaaaaa la de mi pueblito ahora q lo mencionas ni se q paso con ella, era un niño cuando esa guagua aparecía y alegraba con su música a todos los fiesteros.

  • alexiZ dijo:

    En mi pueblo nunca legó si recuersdo que venia un carro gris con un proyector de ruedas de cintas de pelicula y la preimera pelicula que vi fue Manostorpe y Vili el niño ,eran peliculas del oeste y al final la vida sigue igual ,que tiempo más felices apesar del poco desarrollo

    • sonia dijo:

      En mi barrio natal que era zona rural tambien tuvo la posibilidad de disfrutar de peliculas con el Carro del ICAIC que así se le llamaba por acá, como dice usted fuimos felices con detalles.

    • RARJ dijo:

      El filme, que en una esquina,
      Siempre ponían por aquí
      Era ese el de Movi Di
      Que era una Orca Asesina.
      De la guagua peregrina
      Con música del ayer
      Que menciona Juan Miguel,
      Yo les diré que un buen día
      Se rompió y que todavía
      No ha salido del Taller.

  • Martha dijo:

    Caramba… También aquí en Florida, Camagüey tuvimos una Guagua de la Música que amenizaba los bailables de la ciudad y las comunidades rurales.. Era de lo más divertido por la variedad de géneros y estilos que difundía… Su conductor/operador es ahora chofer de Ómnibus nacionales…

  • Maria Antonia dijo:

    Juan Miguel,gracias por su artículo,sentí mucha añoranza por esa década,fui de las que disfrute y también baile al sonar la guagua de la música el el municipio de Calixto García en Holguín,no sólo amenazaba los fines de semana,sino que estuvo presente en cuanto chequeo de emulación desarrollamos como miembros de la FEEM,en los días de recreación de los preuniversitarios en el campo del plan San Andrés,podiamos disfrutar de todo tipo de ritmos muy bien seleccionados por Carlos Manuel su chofer,como olvidar que aprendimos a bailar casino con Van Van,merengue con JL Guerra y la 440 o a suavizar con Rudy Scala,guaooooo sería interminable mi comentario.Una vez más gracias

    • ALINA dijo:

      que tiempos aquellos, en mi tiempo de escuela al campo y las noches de actividades en la secundaria y pre-universitario, solia bailar con la musica de los VAN VAN, me encanta esta orquesta, siempre fue mi preferida y lo sigue siendo SOY VANVANERA, disfruto bailar con sus canciones y su musica.

  • Pinero 100% dijo:

    **** aquí en la Isla se conoció siempre por ¨El CARRITO DE LA SALÁ¨ y con la Música el público se trasladaba de un área festiva a otra arroyando y bailando hasta más no poder….

  • Yoendris R.A dijo:

    En Contramestre Santiago de Cuba había una de éstas.

    • abg dijo:

      La llamabamos “la tricolor”

  • Ali dijo:

    Muy buen artículo, me encantó su particular manera de relatar su recuerdo, me encantaría poder leer alguna novela creada por ud, pues escribiría sobre la cubania postmoderna con un toque humorístico y cierto aire del realismo mágico a la cubana.

  • Dunia Colomé dijo:

    En Holguín era el carro de la música y es uno de los recuerdos bonitos que tengo de mi niñez, porque un día llegó a mi cuadra y los vecinos lo disfrutaron mucho. Gracias por el artículo.

  • Nelson dijo:

    Buenos dias. Agradezco su artículo, porque me hace recordar estos artefactos que tanto nos dieron felicidad en el municipio de Mayarí, donde habian dos, una en la cabecera municipal y otra en Levisa. Se armaba la competencia sobre quién ponía mejor música. En verdad, los fines de semana se esperaba mucho la llegada de la guagua y el termo de cerveza. muchas veces la fiesta terminana como las fiesta del mono. Se ponía mucha música romántica y un poco de salsa. Era muy bonito, en verdad. Ya no volverán, ya estamos en el siglo XXI y se inventaron los portátiles, potentes en ocasiones.

  • Dionny dijo:

    Buenos días.
    En Moa también existía una de éstas !!!

  • Elsi dijo:

    Tambien recuerdo en Santiago de Cuba para los carnavales salia uno que le decian el carrito de La Sala igual que en pinar que ponian mucho Bacalao con pan y una cancion que decia:Yo sali de la montana,sala,sala …………

  • sonia dijo:

    Fantástico, jaja, cómo no recordar la Guagua de la Música, tambien llamada así en Mayarí Holguín, cuando concurríamos en algún lugar donde se aglomeraba personas en espera de un ómnibus o en un punto de ventas no faltaba el curioso que decía ” sólo falta que llegue la Guagua de la Música, era como para poner “bueno el ambiente” Gracias por hacernos recordar…

  • Aleph dijo:

    En toda Cuba habia iniciativas de ese tipo,aqui en la periferia de la capital inventarion las Disco viandas(agros que en la noche ponian musica) y eran mas comunes las actividades recreativas organizadas por las UJC

  • Y32 dijo:

    No recuerdo ninguna guagua de la música, pero como algo que soñé hace mucho tiempo, porque apenas tendría 4 o 5 años, recuerdo la guagua shopping, donde compre mi primer videojuego de tetri, que presumía de tener más de 500 juegos, q en realidad no eran más de 5 o 6 ja ja ja ja

  • SECRE dijo:

    Bueno en mi pueblo todavía existe esa guagua ja, ja .ja y muy divertido que es todo

  • luciano dijo:

    “no éramos felices pero que bien la pasábamos”. anónimo del Siglo XX

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Juan Miguel Cruz Suárez

Juan Miguel Cruz Suárez

Licenciado en educación, narrador y con algo de poesía.

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