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Eslinda Núñez: “Los artistas curan el alma”

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Eslinda Núñez y Amaury Pérez en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Eslinda Núñez y Amaury Pérez en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Amaury. Muy buenas noches. Estamos en Con 2 que se quieran, aquí en el corazón de Centro Habana, en Prado y Trocadero, en el barrio de Lezama Lima, en los legendarios Estudios de Sonido del ICAIC.

Hoy nos acompaña una bellísima mujer, una excelsa actriz de cine, teatro y televisión y además ella ha sido otras cosas, ya nos irá contando. Mi querida y entrañable amiga, admirada, Eslinda Núñez. ¿Qué tal, Eslinda, cómo estás?

Eslinda. De lo más bien.

Amaury. Gracias mi vida, por aceptar venir.

Eslinda. No, gracias por invitarme.

Amaury. Tú naciste en Santa Clara, ¿cómo es la Santa Clara de tu niñez?

Eslinda. Mira, Santa Clara es una ciudad que yo quiero mucho, una ciudad que mucha gente me dice: ¡ay, pero no tiene mar!, no tiene esto, pero tiene a su gente que son gentes maravillosas. Son gentes muy emprendedoras, personas que les gusta leer, trabajar, adornar, adornar la vida. Mi mamá es una mujer que es un ejemplo. Mi mamá murió, pero siempre fue un ejemplo de lo que era una villaclareña para mí.

Amaury. ¿Cómo era tu mamá? Cuéntame de ella.

Eslinda. Bueno, mira, mami era una mujer para mí extraordinaria. Una mujer que no tenía cultura, pero de una inteligencia natural fantástica. Me ayudó mucho en la vida, fue, quizás ella y mi padre, los dos, fueron muy exigentes conmigo, conmigo y con mi hermano. Pero yo hoy en día agradezco esa exigencia, aprendí a ser exigente también, por eso, con mi hijo, con mi familia, porque me parece que por un lado hay que acariciar y por el otro hay que apretar también la mano con los hijos.

Y entonces mi mamá era así, una mujer muy tierna, una mujer que todo lo sabía hacer. Era alegre. Cocinaba como una diosa.

Amaury. ¿Heredaste eso?

Eslinda. Sí, sí, me encanta la cocina. Era una mujer que aunque no tenía dinero, tú siempre veías que ella pintaba su casa todos los años, aunque fuera de cal, con aceites y tunas, no sé, pero siempre la casa estaba resplandeciente. Y además, era una mujer muy alegre, le gustaba mucho salir, ir a comer a la calle, ir al cine, al teatro.

Amaury. ¿Y tú, cómo eras de niña? Tienes que haber sido una niña muy bonita, porque eres una mujer muy bonita.

Eslinda. No, no, no.

Amaury. ¿Cómo es eso? ¿Cómo uno se pone bonito? Entonces tengo esperanzas. (risas)

Eslinda. Mira, yo era la vergüenza de mi madre, porque en aquella época todas las niñas debían ser gorditas, hermosas y yo era flaca, muy flaca, con unos ojos enormes y un pelo grandísimo. Entonces mi mamá decía que yo era ojo y pelo nada más.

Fui una niña bastante tranquila, creo yo, mi madre decía que no, pero yo creo haber sido bastante tranquila. Siempre fui más adulta de mi edad, tenía un yo bastante fuerte. Me gustaba mucho hacer lo que hacen los niños.

Amaury. ¿Y eras estudiosa, sacabas buenas notas?

Eslinda. Era normal, sacaba notas normales. Con la matemática siempre tuve problemas. Con español siempre 100.

Amaury. A los Capricornios les pasa eso con las matemáticas. La matemática no entra de ninguna forma. ¿Y tú conociste a Manolito Herrera en Santa Clara?

Eslinda. En Santa Clara. Manolo, bueno…

Amaury. Manolito Herrera su esposo, un gran director de cine. Ustedes lo conocen, es el esposo de Eslinda Núñez, el esposo de toda la vida.

Eslinda. Sí, de toda la vida. Lo conocí y me hice novia de él muy joven, muy joven, a los 14 años. Fue una experiencia muy bonita. Lo que sucede es que en un momento determinado me creó un terror, porque de buenas a primeras Manolo empieza a trabajar con Titón  en la película aquella, La Batalla de Santa Clara, como un séptimo u octavo asistente  de dirección. (risas)

Amaury. También muy jovencito Manolito en esa época.

Eslinda. Sí, claro, porque él tenía un Cine Club en el Pre, ahí fue donde nos conocimos.

Amaury. O sea, el cine los unió también de alguna manera.

Eslinda. De cierta forma.

Amaury. Ya tú no eras la muchacha, en esa época, que eras pelo y ojos nada más, porque Manolito también es un hombre guapo.

Eslinda Bueno, pues me hice novia de hasta los 16 años, en que ya él estaba trabajando en La Habana, porque le habían ofrecido, después de haber trabajado en La batalla de Santa Clara, le ofrecieron trabajar, y él, ni corto ni perezoso dijo que sí, pero no pensó en mí, entonces yo monté en cólera, aquello fue terrible y entonces le dije que si no nos casábamos en dos meses, aquello se acababa.

Amaury. O tú te suicidabas o una cosa así.

Eslinda. No, no, no.

Amaury. No llegó a tanto, ¿no?.

Eslinda. No, no, pero sí se me pareció que… era como Los paraguas de Cherburgo, cada semana que iba a Santa Clara a verme, nos despedíamos en el portal con unos llantos horribles. Entonces yo dije: ¡esto no puede seguir!

Amaury. Se casaron, vienen para La Habana, Manolito sigue en el ICAIC, eso le corresponderá contarlo a Manolito en su entrevista, cuando llegue el momento. Pero tú tienes una relación todavía muy entrañable con Santa Clara, vas todos los años a Festivales de Cine allí. ¿Y cuál es la relación que tú tienes con Sagua?

Eslinda. En Sagua viví los primeros años de mi vida, viví una etapa de primaria, por ejemplo, creo que de segundo a quinto grado, cuarto grado.

Amaury. ¿Y por qué? Si vivías en Santa Clara, ¿por qué?

Eslinda. Porque mi padre se trasladó a Sagua a trabajar y entonces nos mudamos todos con él.

Amaury. ¿Y la niña que pintaba y que después ya en la Habana llega hasta exponer en la Plaza de la Catedral? ¿Dónde quedó esa pintora?

Eslinda. Bueno, mira, es en Sagua justamente que yo comienzo a pintar, era como una especie de obsesión por la pintura. Yo a veces interactuaba con todas esas cosas que yo pintaba. Entonces iba creando como historias, y en vez de escribirlas, lo que hacía era pintarlas. Y pienso que ahí empecé a actuar.

Amaury. ¿Qué cosas pintabas?

Eslinda. Historias, como novelas.

Amaury. ¿Pero te hubiera gustado dedicarte a la pintura de manera profesional? ¿Alguna vez pensaste…?

Eslinda. …Pensaba, pensaba, sí, pensaba seriamente. Como mis padres no querían que yo fuera actriz, esa era una de las cosas que más me gustaba, pues entonces pensaba que podía ser pintora.

Amaury. Sí, hubiéramos, a lo mejor, ganado una gran pintora y hubiéramos perdido una gran actriz. ¿Quién sabe? Son decisiones que uno toma en la vida. Pero también escribes.

Eslinda. Bueno, escribía.

Amaury. ¿Ya no escribes?

Eslinda. Muy poco. Hace mucho tiempo estuve tratando de escribir una cosa para la televisión, una historia sobre la vida de varias mujeres en un momento muy importante y, nada, nunca lo he concretado, nunca lo he seguido.

Amaury. ¿Pero por falta de tiempo o por una real falta de vocación?

Eslinda. Eso no lo sé, Amaury, eso cualquier día lo descubro (risas). Cualquier día lo voy a descubrir, porque en cualquier momento me voy a poner a escribir, seguro.

Amaury. Es que hay gente que dice: yo no tengo vocación para esto o aquello… Y sí la tiene, lo que no tiene muchas veces es el tiempo o el esfuerzo para hacerlo, es lo que suele ocurrir. ¿Y cuándo es que tú llegas a la Academia de Teatro Estudio? ¿Qué cosa era la Academia?, porque yo conozco el Grupo Teatro Estudio, pero la Academia Teatro Estudio.

Eslinda. Mira, esta era una pequeña Academia que había en Neptuno y Campanario y ahí, bueno, estudiábamos un grupo de…, o sea, ahí yo fui presentada a Vicente Revuelta, me hizo una prueba, me aprobó para entrar a sus clases.

Amaury. ¿Quién te entusiasmó para que fueras a hacer la prueba?

Eslinda. Bueno, me entusiasmó Manolo, Humberto Solás, Nelson Rodríguez y otros amigos. Entonces me presenté a la prueba, Vicente me aprobó y comencé mis clases, que para mí fue descubrir un mundo extraordinario porque aquello era como una especie de iglesia, donde cuando entrábamos, sabíamos cuando entrábamos, pero no cuándo salíamos. Y era un lugar tan serio, tan hermoso, donde yo me sentía que podía ser plenamente yo de verdad porque quizás en mi vida personal era una muchacha muy tímida, sumamente tímida. Todo me daba miedo y sin embargo, cuando me subía a un escenario hacía las cosas más increíbles que nadie podía imaginar, lo que la gente no podía imaginar, yo lo hacía.

Y con una pasión y con una veracidad y con una organicidad que yo decía: pero es que esto lo he hecho yo toda mi vida, lo he estado pensando, lo he estado haciendo en mis actuaciones en la escuela y todas esas cosas, ¿no?. Lo que pasa es que no sabía que tenían un nombre, que era el método Stanislavski, yo, por supuesto, hacía todos los ejercicios, el ejercicio de la soledad, el “sí mágico”, todas las cosas de Stanislavski, pero para la gente era una cosa muy…

Algunos compañeros míos me decían que le resultaba un poco complejo, que no sabían qué hacer con las manos, las primeras clases, ¿tú sabes? y para mí, aquello era estar como en mi casa. El escenario era algo extraordinario, me soltaba y disfruté mucho toda aquella etapa.

Amaury. ¿Quiénes eran tus maestros allí?

Eslinda. Bueno, tuve la suerte de contar con Vicente Revuelta, Raquel Revuelta, Ernestina Linares.

Amaury. ¡Madre mía!

Eslinda. Después, de ahí pasé a un grupo que escogió Julio Matas, el profesor Julio Matas.

Amaury. ¿Eso fue en Casa de las Américas, no?

Eslinda. En la Casa de las Américas, pasamos a la Casa de las Américas, y nos presentamos al público en la sala Las Máscaras. Fue una cosa de júbilo, porque descubrí que aquello era lo mío, realmente.

Amaury. Después pasas al Teatro Musical de La Habana, ¿Qué cosa fue el Teatro Musical de La Habana?

Eslinda. Mira, ese fue un gran momento en el Teatro Cubano, porque Alfonso Arau, que era el director del Teatro Musical.

Amaury. Mexicano.

Eslinda. Un actor y director mexicano, quería hacer de nosotros actores integrales. Quería que bailáramos, que cantáramos, que tocáramos un instrumento. Que lo mismo bailáramos folclor que ballet y por eso tuvimos una Academia bien fuerte. Entrábamos ahí por la mañana, a las 7 y tanto de la mañana y salíamos por la noche.

Amaury. ¿Con qué músicos compartían allí?

Eslinda. Leo Brower, Tony Taño y bueno, el Conjunto Folclórico Nacional nos daba clases también. Zoila Gálvez nos daba canto.

Amaury. ¡Bueno, pero bueno! (con admiración)

Eslinda. No, no, no, lo que teníamos era lo mejor, lo mejor, fue algo increíble.

Amaury. ¿Qué compañeros conservas de esa época?

Eslinda. …Bobby Carcassés.

Amaury. Bueno, ya sabemos…

Eslinda. …Miriam Socarrás.

Amaury. …Ya sabemos a dónde han llegado todos ellos.

Eslinda. Anjá.

Amaury. Estaba en esa época, ¿Mirta, estaba, no? Mirta Medina estaba o fue después.

Eslinda. No, fue después.

Amaury. Ella entró después.

Eslinda. Teníamos una hermandad, una unión, una cosa tan linda en el grupo, fue un trabajo muy lindo. Estuve ahí durante mucho tiempo preparando los inicios del grupo. Pero tuve una dificultad. Primero me llamaron a hacer cine El otro Cristóbal de Armand Gatti y luego un día voy a ver Fuenteovejuna, una obra de teatro dirigida por Vicente Revuelta, me quedé fascinada con la puesta en escena, me quedé tan entusiasmada que dije: ¡no, no, esto es lo mío, yo no voy a hacer comedia, yo no voy a…!

Amaury. ¡Qué cosa!

Eslinda. ¡Ah, sí! Esa estupidez la cometí en ese momento, pero bueno en aquel momento me pareció lo acertado. Tú sabes que uno comete errores.

Amaury. Sí, abandonar la comedia, que está muy vinculada, por supuesto, al humor e irte a lo serio. ¿Te pareció que lo serio tenía más valor. Te pareció que si tú hacías un teatro…?

Eslinda. En ese momento.

Amaury. Más serio y dramático.

Eslinda. Me sentí, me sentí muy necesitada de hacer eso.

Amaury. Ahora, una cosa, Eslinda, yo te quiero preguntar. Últimamente yo he estado escuchando en la televisión sobre todo y en entrevistas a muchos actores jóvenes, que están retomando la idea peregrina, al menos para mí, de que el actor es empírico y que uno viene con un don y que la formación escolar, académica, no es necesaria. Evidentemente ese no es tu punto de vista, porque tú has estudiado en escuelas y con grandes profesores. ¿Qué tú le podrías decir a ellos, no como un consejo sino como tu experiencia personal con respecto a eso?

Eslinda. Chico, para mí es fundamental, bueno, que la persona tenga el talento, sin eso no hay nada aunque estudies todo lo que estudies. Ahora, es necesario, es fundamental, es algo, es realmente algo de una gran necesidad que el actor estudie.

Porque el actor, mientras más estudie más se le abre el campo de posibilidades de enfrentar personajes muy difíciles, personajes contradictorios, diversos.

Amaury. Sí, y poder hacer teatro clásico, y poder hacer teatro moderno y teatro contemporáneo.

Eslinda. Y poder trabajar un día en televisión y un día haciendo doblajes. Solamente lo puedes hacer estudiando. Además, eres un artista, un artista está inquieto por todo, curioso por todo. Precisamente te mandan a observar.

En aquella época que yo estaba dando el método (Stanislasvki), todo el tiempo iba en la guagua observando a la gente, las risas de la gente, las conversaciones, los susurros, un gesto, cualquier cosa me podía nutrir a mí como actriz. Yo sí pienso que el actor debe estudiar, debe profundizar.

Amaury. ¿Y El Otro Cristóbal? esa película de Gatti. Yo no la he visto, pero he oído hablar mucho de esa película. ¿No sé por qué se habla tanto de El otro Cristóbal? ¿Te parece todavía una película interesante, al menos para ti?

Eslinda. Mira, para mí tuvo la importancia que tiene mi primera película, que se convirtió en una especie de aventura fantástica, donde me parecía que la gente estaba como loca, porque yo no entendía el mundo del cine todavía; a pesar de que había ido a algunas filmaciones, me parecía que todo el mundo estaba loco allí, porque todo era un poco disperso, no era como en el teatro que todo es organizado, entonces aquel mundo me llamó  la atención. Me costó trabajo iniciarme en eso, pero para mí, como experiencia, fue muy buena.

Amaury. Tú eres la única actriz cubana que trabajó en las  películas que se consideran los tres grandes monumentos históricos del cine cubano post-revolucionario, después del Triunfo de la Revolución: La primera carga al machete, con Manuel Octavio Gómez, Memorias del Subdesarrollo, con Tomás Gutiérrez Alea, con Titón y por supuesto Lucía, con Humberto Solás.

Yo tengo la impresión, Eslinda, que eso tiene que ser para ti motivo de orgullo, pero también de una gran responsabilidad, la única actriz que estuvo en esas tres grandes películas. Cuando tú piensas que fuiste afortunada con eso, ¿cómo reaccionas ante ti misma?

Eslinda. Mira, son esas sorpresas que te da la vida. Mi segunda película iba a ser Lucía, porque ya Humberto me había dado el guión, después de muchas veces haberme prometido personajes que nunca me daba, pero siempre me decía: yo quiero trabajar contigo; yo quiero trabajar contigo. Y al final me da Lucía y me dice: ¡este sí lo escribí para ti, este tienes que ser tú! En ese momento me ofrecen hacer la prueba de Memorias del Subdesarrollo y yo no quería hacerla porque estaba un poco metida en el personaje de Lucía y Lucía se demoraba porque tenía una gran complejidad de vestuario, de escenografía. Y entonces Humberto me decía: Eslinda, ¿tú no te das cuenta que trabajar con Titón va a ser una gran experiencia para ti?

Amaury. ¡Qué lindo Humberto!

Eslinda. ¿Tú no te das cuenta que ahí tú vas a salir mejor y vamos a poder hacer mejor Lucía? Te lo estoy diciendo con conocimiento de causa y fue Humberto el que me embulló.

Fui a la prueba de Memorias (del subdesarrollo), y entonces encontré allí una gran cantidad de actrices, bailarinas, modelos, muy famosas. Y yo dije: aquí no me van a dar nada, porque con tantas mujeres hermosas, jamás me van a dar nada.

Y bueno, de buenas a primera me dan el personaje; yo no lo podía creer, yo no lo podía creer y entonces me dice que, bueno, que iba a hacer el personaje de una muchachita guajirita, bautista, muy tímida, que al final se enamora del lobo feroz, que es Sergio (Corrieri) y bueno, era un personaje que tenía sus dificultades porque tenía un desnudo.

Amaury. ¿Pero habías dicho que no eras tímida cuando actuabas?

Eslinda. Sí.

Amaury. Pero no es lo mismo actuar que desnudarse.

Eslinda. No, no, es que también, también yo pienso que cuando estoy desnudándome, estoy actuando.

Amaury. Claro, claro, es la única manera.

Eslinda. No soy yo, no soy yo, entonces en contra de muchas cosas, acepté el personaje y lo asumí así. Eso no implica que en el momento de la filmación tuviera los pies congelados y todo el mundo viniera a tocarme los pies. Por lo menos la asistente de dirección me estaba choteando siempre con eso, los pies y las manos, estaba muerta de miedo.

Amaury. ¿Tú sabes Eslinda?, voy a hacer una incidental ahí. Cuando Isabel Santos, nuestra gran actriz de cine, también, estuvo aquí, yo le pregunté también por los desnudos y yo le hice una pregunta y nos metimos en otro camino y no la terminamos de concretar. ¿Cuántas personas? para que el público sepa, cuando una actriz o un actor hacen un desnudo ¿Cuántas personas del equipo están allí? Porque la gente tiene la impresión de que hay 30, 40 personas y eso no es así.

Eslinda. No, no, no, además Titón era un individuo muy respetuoso, muy cuidadoso, era un amigo, además, y él, por supuesto, en el momento de filmar, sacó a todo el mundo del set. Nos quedamos…

Amaury. Quedaron los imprescindibles.

Eslinda. Nos quedamos, el camarógrafo, él (Titón), la asistente de dirección y la script. Cuatro personas nos quedamos allí solamente.

Amaury. La script para quien no sabe, es la persona que lleva la continuidad de las escenas.

Eslinda. La que lleva la continuidad. Y yo me sentí protegida,  no me sentí desamparada, no me dio miedo después. Tenía miedo antes de hacerlo, después ya no me dio miedo.

Amaury. Nuestros directores de cine, yo los conozco a casi todos, al menos los de la época dorada. Vendrá otra época dorada, pero a esos no los conozco todavía y ya no tengo ni tiempo para conocerlos. Pero siempre fueron, siempre fueron muy…

Eslinda. Muy cuidadosos.

Amaury. Muy respetuosos, porque yo trabajé también ¿te acuerdas?, como boom man y participé en algunas películas. Para afuera todo el que no tiene que estar aquí. Aquí nadie tiene que estar de mirón.

Eslinda. Para completar la pregunta que me habías hecho.

Amaury. Sí, claro.

Eslinda. No, es que me fui por otro, hablándote de Memorias (del subdesarrollo) bueno, al fin acepté Memorias, la hice, luego hice Lucía.

Amaury. Sí, Lucía es un capítulo aparte.

Eslinda. Un personaje hermosísimo, muy bien construido.

Un personaje de un trabajo interno que me exigía mucho como actriz. Y yo, incluso, por momentos tenía miedo no poder llegar hasta donde Humberto (Solás) me pedía. Tenía miedo no poder yo con el personaje, puse tal ahínco, tal pasión, tal entrega en tratar de dar esa muchacha tan frágil, tan tierna, y tan frustrada que se convierte de niña a mujer de la noche a la mañana y para mí fue una cosa extraordinaria. Y luego hacer La primera carga al machete, era la posibilidad de trabajar con Manuel Octavio Gómez, otro gran amigo, porque era muy amigo de mi casa, o sea, nos reuníamos en mi casa a cada rato a conversar, a discutir los sueños que teníamos.

Amaury. ¡Cómo tenía sueños Manuel Octavio!, fantástico tipo.

Eslinda. Entonces trabajé en una película coral, pero que era muy interesante desde el punto de vista de la estructura. Todo lo que ofrecía la película era muy novedoso estructuralmente y me encantó hacer el personaje que me ofreció.

Y realmente estas tres películas me ayudaron a formarme como actriz. Me ayudaron a saber que, -al cabo del tiempo, claro está-, que tenía una responsabilidad mayor.

Amaury. Ahora, cuando estabas en el Teatro Musical de La Habana y habías hecho el segundo cuento de Lucía, hay un elemento muy importante y es Leo Brouwer. No se puede concebir el cine cubano sin la música de Leo Brower. Pero ¿cómo siente dentro del cine cubano y dentro del cine cubano que ha hecho Eslinda, la figura de Leo Brouwer?

Eslinda. Mira, para mí Leo Brouwer es una figura muy importante en mi carrera y lo he dicho en otras ocasiones, porque casi todas mis películas, o muchas de mis películas tienen la música de Leo Brouwer. Yo venía a este estudio, precisamente, en este estudio Leo grababa su música. Y yo venía y él decía: ¡vengan mañana!. Veníamos un grupo de gente. ¡Vengan mañana! y me decía: ¡como estoy haciendo tu música, todos los músicos nos vamos a inspirar en ti!

Y bueno, yo venía y oía la música y entonces él decía: miren, oigan este fagot, oigan no sé qué cosa… era tan agradable venir a escuchar esa música aquí. Y luego siento que el personaje yo lo construía, yo lo armaba, pero yo pienso que me lo redondeaba Leo Brouwer. Después, al cabo del tiempo siento que mis personajes y la música de Leo tienen mucho, mucho que ver, que uno sin el otro no es nada, es increíble.

Amaury. Es lo que te pasó también con Humberto (Solás) y con Nelson Rodríguez, el editor. Y ahí vamos a dos personajes que me parecen también muy importantes: el personaje de Amada, en la película Amada, con César Evora, dirigida por Humberto Solás y con guión y co-dirección, aunque no está en el crédito, de Nelson Rodríguez. Quiero que me hables de la intensidad de Humberto a la hora de dirigir a Eslinda. ¿Cómo era la relación entre ustedes dos? Aparte de que eran amigos.

Eslinda. Mira, Humberto, por supuesto, cuando empezó a dirigir, era un hombre muy joven, tendría 24, 25 años y entonces él buscaba diversos métodos por donde llegarle al actor. Nelson y él hicieron el guión y la co-dirigieron. A veces, en algún momento él dirigía algunas escenas y en otros momentos Nelson dirigía otras o las ensayábamos. Esta es una película que contrariamente a lo que se había hecho antes en el ICAIC, la ensayamos durante mucho tiempo. La ensayamos en la casa donde íbamos a filmar, tuvimos esa gran posibilidad.

Amaury. Sí, allí en Línea y no me acuerdo qué.

Eslinda. Sí. Queríamos hacerla en muy poco tiempo y se hizo en muy poco tiempo. Veníamos de hacer Cecilia Valdés.

Amaury. Isabel Ilincheta.

Eslinda. Donde yo hice Isabel Ilincheta, la rival. Entonces en esta película Humberto quería ser más preciosista y llevaba la filmación de una forma muy intensa. Había una entrega total en esos días en la filmación y Nelson (Rodríguez) me ayudaba mucho, porque Nelson era más paciente, a pesar de ser Nelson un individuo impulsivo.

Amaury. Sí, pero es que Nelson es maravilloso y es un hombre de una inteligencia y unos conocimientos.

Eslinda. Sí es un hombre muy inteligente.

Amaury. Muy inteligente.

Eslinda. Entonces él se acercaba y me decía: no te preocupes, tú vas a ver que todo va a salir. Bueno, era como una especie, bueno, de hermano, así.

Amaury. ¿El fotógrafo era Livio, no?

Eslinda. El fotógrafo era Livio Delgado.

Amaury. Livio Delgado.

Eslinda. Derubín Jácome hacía el vestuario. Yo le debo mucho a Derubín también, porque Derubín es una gente con un buen gusto extraordinario.

Amaury. Ese es otro, ese es otro. Si anduviera por aquí lo hubiera agarrado por el pelo y lo hubiera sentado en la silla ahí y le hubiera hecho la entrevista.

Eslinda. Él está aquí a cada rato. El mes pasado estaba.

Amaury. A veces no estoy filmando.

Eslinda. Entonces esa fue una película…

Amaury. …¿Y por qué siendo una película tan, para mí extraordinaria, tú me comentabas hace un rato, que para muchas otras personas cercanas, es una película tan importante, por qué tienes la percepción de que ha sido medio olvidada?

Eslinda. Con esa película pasan cosas muy curiosas porque siendo una película que tiene un público muy firme, que la defiende mucho…

Amaury. …Yo soy uno.

Eslinda. …Es una película con un halo romántico, que dentro de la película tratamos de proteger el lenguaje, de hablar poco, como se hacía en la época.

Amaury. Así debía ser.

Eslinda. Y entonces, eso quizás, fue un poco contradictorio para algunas personas, para algún crítico, pero sin embargo, la película conserva una belleza tremenda. Hay muchas personas y personalidades que…, ¡Oscar Valdés adoraba esa película!.

Amaury. Oscar Valdés, gran director de cine.

Eslinda. Roberto Fernández (Retamar), muchas personas se han acercado a mí y me han hablado muy bien de esa película.

Amaury. Va a ser difícil para ti contestar la siguiente pregunta, porque tú eres una mujer muy discreta. ¿Pero de todos los compañeros actores que has tenido, trabajando en el cine y en el teatro, a cuáles, va a ver omisiones, tú recuerdas con más cariño, en el trabajo, no en la relación personal, con quién te has sentido mejor? ¿Con quién te gustaría, todavía, porque tú eres una mujer que tiene una vida por delante? ¿Con quién te gustaría repetir, volver a hacer cosas con ellos?

Eslinda. Mira, yo he tenido suerte, yo tengo mucha suerte porque he tenido magníficos compañeros de trabajo, actores que…, de esos actores que se entregan, que te dan todo en escena y que interactúan con su compañera de trabajo, ¿no?. Realmente son muchos, pero tengo que decir que, así, el primero, Adolfo Llauradó, con él trabajé muchas obras de teatro, en Teatro Estudio, en La Rueda.

Amaury. Un príncipe.

Eslinda. Un príncipe, un amigo entrañable y además un actor enorme, enorme actor. Con él hice una obra de teatro que todavía recuerdo, que fue una puesta en escena muy interesante, que se llamaba El Pequeño Prodigio. Bueno, hice Macondo, Richard trajo su flauta; Oh Papi pobre, papi, mamá te metió en el closet y yo estoy muy triste (risas), de Arthur Kopit.

Amaury. Lo que pasa que el título ese es delicioso.

Eslinda. Trabajé en Casablanca también.

Amaury. Claro

Eslinda. De Manuel Herrera.

Amaury. De Manolito, de Manolito.

Eslinda. Donde él hacía mi gran amigo, un  periodista, yo era la mujer que estaba apasionada por Capablanca, lo perseguía a todas partes del mundo.

Amaury. Una co-producción cubano-soviética, esa película, ¿no?.

Eslinda. Anjá. Y bueno, que te voy a decir, Adolfo un personaje inolvidable.

Amaury. Y ya diciendo Adolfo, yo creo que en él se resumen todos tus demás compañeros.

Eslinda. No, tengo que mencionarte a Albertico Pujol.

Amaury. ¡Albertico!

Eslinda. Albertico Pujol, que hizo un Ñico extraordinario, en una Santa Camila de la Habana Vieja que hicimos en el Fondo Cubano de Bienes Culturales y luego en la Plaza de la Catedral.

Amaury. Es que fue un espectáculo grandísimo.

Eslinda. Sí. Bueno, después tengo muchos otros actores que son grandes actores con los que me he sentido muy bien, como Pancho García, Sergio Corrieri, Mario Balmaseda, José Antonio Rodríguez.

Amaury. Bueno, es que tú trabajaste con todo el mundo.

Eslinda. No, no, por favor.

Amaury. Cómo buscar la manera de una mujer como Eslinda…

Eslinda. Actores que te dan mucho en escena, que tú sientes que nada más con mirarnos a los ojos ya entendemos lo que puede pasar.

Amaury. Pero fíjate que el tránsito, ahora yo te miraba a los ojos y decía: déjame sacar una pregunta de los ojos de Eslinda, y yo decía: Eslinda empieza, es un tránsito raro el tuyo, porque tú empiezas en teatro y lo normal es que te hubieras ido del teatro a la televisión y después al cine. ¿Alguna vez menospreciaste, estando en el cine cuando tú has sido una de las tres grandes actrices de cine que ha tenido Cuba, alguna vez menospreciaste tú a la gente, a la televisión como género o a las actrices que solamente hacían televisión?

Eslinda. No, yo admiré mucho, admiro a todas las actrices. Hemos tenido una cantidad de actrices y actores enormes que hacían televisión y yo aprendí mucho de ellos. Desde Santa Clara, veía mucha televisión y aprendí muchísimo de todos ellos.

Lo que sucede es que muchas veces no había posibilidad de hacer cosas interesantes en la televisión en un momento determinado. Pero yo tuve una gran suerte porque a partir de que me invitó a trabajar en la televisión Carlos Piñeiro, con la obra El Chino, de Carlos Felipe, me “llovieron” cosas siempre muy interesantes.

Amaury. Y después has hecho mucha televisión.

Eslinda. Después trabajé bastante, sobre todo en cuentos para la televisión, teatro para televisión, algunas series, por ejemplo, trabajé en La otra cara con Rudy Mora, y en Doble juego con Rudy Mora también, o sea, dirigida  por Rudy Mora.

En novelas trabajé en Cuando el agua regresa a la tierra. Trabajé con Tomás Piard, que ha llevado puestas importantísimas de la literatura universal a la televisión.

Amaury. Y la última telenovela que hiciste, hasta hace poco estuviste en el aire ¿cuándo fue?

Eslinda. Bueno, hice Polvo en el viento dirigida por Xiomara Blanco.

Amaury. ¿Tú piensas que ya lo hiciste todo o tú estás esperando todavía ese personaje que te va a dar la gran alegría de tu vida?

Eslinda. Amaury, no espero ningún personaje. No, para mí todos son extraordinarios, para mí todos vienen bien, a todos les voy a sacar partido. Yo siempre estoy empezando, Amaury.

El problema, yo creo que lo que me mantiene a mí vital, no sé, con ideas, es que siempre estoy empezando.

Amaury. Y trabajar con Manolito Herrera, con tu esposo ¿cómo pueden trabajar? Me imagino que tú te subordinas a su criterio, pero cuando llegan a la casa deben seguir hablando de la película.

Eslinda. Mira, yo no soy fácil de subordinarme al criterio de nadie. Detrás de esta ternura que tú dices.

Amaury. (risas) Sí es verdad que tú eres muy tierna, tu eres muy tierna.

Eslinda. Pero yo soy una mujer bien dura, para que tú veas.

Amaury. ¿Verdad?

Eslinda. Sí, sí, y yo siempre…

Amaury. …A mí no me pareces frágil, me pareces una mujer muy tierna, fragilidad tú no proyectas, pero tú das ternura.

Eslinda. Pero por momentos puedo aparentar fragilidad.

Amaury. Allá el bobo que se lo crea. (risas)

Eslinda. (risas) Pero te digo, honestamente, que soy una mujer con un criterio y que ese criterio lo voy a defender ante cualquier director, ante cualquier situación. Aún incluso con mi esposo, Manolo.

Respeto mucho su obra, yo soy admiradora cien por ciento de Girón, me parece que es una extraordinaria película.

Amaury. Tremenda película.

Eslinda. Una de las cosas más grandes que se han hecho en Cuba.

Amaury. También está en los clásicos.

Eslinda. Es uno de los clásicos. Con él he tenido la posibilidad de trabajar en No hay sábado sin sol.

Amaury. En Capablanca.

Eslinda. En Capablanca y ahora más recientemente en Bailando Cha Cha Cha. Por supuesto, voy a ser la que primero va a llegar, la última en salir, la persona más estricta. Siempre lo soy, soy una persona bastante profesional, estricta a la hora de trabajar y estudiosa, pero en las películas de Manolo tengo que ser mucho más ¿te das cuenta?, para no crear ningún desajuste, ningún desbalance, algo que él me pudiera llamar la atención que no me gustaría.

Amaury. Claro. ¿Y cuál es el éxito, el secreto de la relación, de la larga relación de ustedes? Porque yo tuve padres, lo digo por tu hijo, yo tuve padres donde él era director y ella era actriz, y eso no funcionó, fue una familia disfuncional. Sin embargo, en el caso de ustedes ha sido muy funcional, una familia muy funcional. ¿Hay algún secreto, alguna receta que se pueda decir?

Eslinda. Mira, Amaury, yo pienso que en el amor hay que ser muy generoso, hay que ser tolerante, no te creas que no hemos tenido nuestros encuentros y desencuentros.

Amaury. Lógicos y normales, que forman parte del amor también.

Eslinda. Pero ha sido lindo y es lindo, y tratar de que todo sea diferente cada vez. Eso es lo mejor.

Amaury. En  un momento, Eslinda, y ahí ya me voy al final del programa. Tú, cuando estás haciendo El jinete sin cabeza, donde trabajaste con Enrique Santisteban, donde trabajaste con Farah María, con otros actores, por supuesto, que yo recuerdo.

Eslinda. Alejandro Lugo.

Amaury. Tú te enfermas, vas a un hospital, tú no respetabas demasiado…, estas cosas las sé, tú no estabas demasiado consciente de la importancia de una actriz dentro de la sociedad y una enfermera que te estaba atendiendo, soviética, me imagino que no se entendían demasiado. Yo no sé si tú hablas ruso…

Eslinda. Dice algo en ruso.

Amaury. (risas) Ella te demostró un cariño especial y tú escribías, en aquel momento no había Internet. Tú escribías cartas a Manolo, pero esas cartas venían a un lugarcito, esas cartas volaban de la Unión Soviética y venían a un lugarcito pequeño, a una islita que está aquí, la llave del Golfo, aquí en el Caribe y había que poner una dirección y la dirección siempre terminaba La Habana, Cuba. ¿Qué significa para ti eso?

Eslinda. Para mí eso tiene un significado tremendo porque imagínate cuánta añoranza durante siete meses separados y bueno, como tú bien dices, tuve el apoyo de esa enfermera que me hizo valorar tanto mi trabajo.  Yo le dije que yo la admiraba mucho a ella por su trabajo y ella me dijo que ella admiraba tanto el trabajo de todos los artistas. Yo le decía: No, ¡yo soy la que la admiro a usted! Ella me decía: No, no es posible, porque fíjese yo solamente puedo curar el cuerpo. ¡Ustedes los artistas curan el alma! ¿Qué sería de los trabajadores si cuando llegan a la casa no pueden poner un radio, una música, leer un libro, ir a un teatro el sábado, el domingo? Sería una vida espantosa, tristísima. ¡Ustedes nos curan el alma!

Y a partir de entonces yo empecé a valorar mucho más mi trabajo y empecé a añorar mucho más querer regresar para poder trabajar con nueva fuerza, con nuevos bríos, porque yo estaba un poco, pensando si yo había hecho bien dedicando mi vida a la actuación. En ese momento me di cuenta que sí, que yo tenía que regersar rápido para volver a hacer esas grandes obras de teatro.

Amaury. Y volver a tu público, el que ya estaba y el que estaba por venir.

Eslinda. Y el que estaba por venir. Es verdad, mi público que siempre ha sido un público tan cariñoso, tan extraordinario.

Amaury. Bueno, quizás yo me voy a atrever en el final a hablarte en nombre de todos los cubanos. Yo no soy quién para hablar en nombre… prácticamente no soy nadie para hablar ni siquiera en nombre mío, pero me voy a atrever a decirte que Cuba te agradece tu talento, tu actuación, tu entrega, tu permanencia y tu belleza. Que Dios te la mantenga siempre intacta de corazón y de cuerpo.

Eslinda. ¡Ay, gracias Amaury por ser como eres!

Amaury. Te quiero mucho, mi vida.

Eslinda Núñez y Amaury Pérez en "Con 2 que se quieran".

Eslinda Núñez y Amaury Pérez en "Con 2 que se quieran".

Eslinda Núñez y Amaury Pérez en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Eslinda Núñez y Amaury Pérez en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Eslinda Núñez y Amaury Pérez en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Eslinda Núñez y Aymara, maquillista de "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Eslinda Núñez y Amaury Pérez en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Amaury, Eslinda y Rafael Solís (director de fotografía) en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Eslinda Núñez y Amaury Pérez en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Amaury, Eslinda, Solís y Yamil (camarógrafo) en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Se han publicado 118 comentarios



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  • Amaury Pérez dijo:

    ¡Que ser humano tan hermoso es Eslinda!!!! ojalá el disfrute haya ido compartido entre ustedes,ella y yo.
    Los espero el martes que viene, en el programa número 34, con el Dr. en Ciencias Sicológicas, músico y comunicador Manuel Calviño. Créanme…¡Vale la pena!
    Los abrazo.

  • Julio dijo:

    No hay adjetivos para calificar todo lo bueno de Con dos que se quieran.
    Y sobre Calviño creo que sera major, sin dudas: ¡Vale la pena!.
    Gracias Amaury por todo…
    En la UCI se te quiere al igual que a tus buenisimos invitados.
    Los esperamos siempre.

  • Jose dijo:

    Si Amaury, Eslinda es un excelente ser humano¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
    Que bonita entrevista¡¡¡¡¡¡¡¡¡
    Disfruté mucho el programa, como siempre y nos vemos el martes próximo con Calviño.
    Deseo y espero que sigas bien de salud.
    Cuídate mucho.
    Un gran abrazo¡¡¡¡
    Jose

  • H.LO dijo:

    Y NOSOTROS LOS OBREROS CON LAS MANOS LA ABRIGAMOS
    No caigo en el “paternalismo” ni mucho menos en el “obrerismo” Mas justo seria que seria del ser humano sin el avance de la tecnolgia (radio tv, teatro) y los artistas. No tengo la dicha de ver el programa, Pero de echo lo sigo atravez de los obreros y profesionales de la comunicacion de Cubadebate, Y se por la gran cantidad de opiniones es un imperdible. Felicitaciones a todos y lo siento, es que asi lo siento.

  • FELIX RAMIREZ. dijo:

    HOLA AMAURY QUERIDO.

    ESTA ES TU MEJOR ENTREVISTA¡¡, NO LE FALTA NADA , NO LE SOBRA NADA, QUE BIEN HAS ESTADO AMAURY, DE VERDAD. SI EN LA DE EUSEBIO TE CRITIQUE EL DESMESURADO DESBORDE DE CARIÑO QUE LE DEMOSTRASTE EN ESTE HAS SIDO CARIÑOSO IGUAL PERO JUSTO A LA MEDIDA Y TIERNO, FELICIDADES¡¡.
    ESLINDA…ES LINDA, QUE SER MAS MARAVILLOSO, A PESAR QUE SE VE QUE ES UNA MUJER MUY FUERTE PERO TAL Y COMO DIJISTES, DESPRENDE TERNURA, ADEMAS DE UNA GRAN ACTRIZ, ES UN EXCELENTE SER HUMANO.
    ESPERO LA DE CALVIÑO, PIENSO QUE TE PONDRA ALTA LA META, YA QUE ES AL IGUAL QUE TU UN GRAN COMUNICADOR, VEREMOS, POR LO PRONTO TE FELICITO Y SI TE ES POSIBLE SOLO QUIERO HACERTE UNA PREGUNTA QUE LA RESPONDAS AL FORO O SI QUIERES A MI, ESTARAN CHUCHO VALDES Y SILVIO RODRIGUEZ.

    ABRAZOS A TI Y A PETI.

  • obdulio dijo:

    Amaury ,realmente no podemos quejarnos pues las elecciones que has hecho han sido fabulosas,gracias por cada entrega que has dado,eres un genio y ademas te admiro la valentia de tus programas,ya estoy sufriendo porque se que no quedan muchos.
    un abrazo

  • William Rivero Perdomo dijo:

    Estimado Amaury.

    Antes que nada, deseando que te estes recuperando bien, mis mejores deseos para ti.

    Hermosa entrevista con esta gran Actriz, la verdad sus peliculas han sido muy importantes para la cultura cubana, y la recuerdo tambien en las telenovelas, muy acertada entrevista.

    Y por supuesto que puedes hablar por todos, pues tienes la posibilidad de tener un microfono y agradecer a Eslinda por todo lo que nos ha dado, yo te apoyo, pues cuando vienes a México hablas tan hermoso de nuestra patria, que eres de los que mas derecho tienes para hablar a nombre de todos nosotros.

    Se te aprecia mi hermano.

  • Del Valle dijo:

    Ahora venía en el ómnibus para el trabajo y estaban hablando de la novela brasileña “La Favorita” y agregaban…”eso y Amaury” es lo único que se puede ver en la televisión.
    Para nada comparto ese criterio, hay más cosas que ver, pero hago la anécdota como una pequeña muestra de que este programa “Con dos que se quieran” ha llegado a soportar la “crítica” o ha pasado el filtro de los más exigentes.
    Saludos a todos

  • juan A. de la Cruz dijo:

    Estimado Amaury, el programa con Eslinda me resultó muy grato. Ha sido la entrevista mas dulce de todas, ambos mantuvieron un tono calmado y reflexivo, los felicito a ambos por tanta maravilla, después de los ciclones que han pasado por C2QSQ era bueno y sano un respiro de ternura. Saludos.

  • Orlandys Caballero dijo:

    MARAVILLOSO AMAURYS, SOY UNA ADMIRADORA DE ESLINDA Y NO ME LA PIERDO CADA VEZ QUE SALE EN TV O EN EL CINE. ABRAZOS PARA ELLA DE UNA VILLACLAREÑA AGRADECIDA. PARA TI TODA MI DEVOCION.

  • Mayda dijo:

    MI querido Amaury. Gracias una vez mas por invitar a ese prodigio de ternura que es nuestra gran Eslinda junto a Raquel y Daysi forman el trío legendario del cine cubano. No se te va una. Te beso.

  • CHUCHA dijo:

    AMAURY TE FELICITO POR TAN BELLO PROGRAMA.HAS INVITADO A NUMEROSAS PERSONAS TODAS MUY QUERIDAS POR EL PUEBLO,ESPERO QUE PRONTO INVITES A ESA GRANDE Y QUERIDISA ACTRIS QUE SE PUEDE DAR EL LUJO DE PASEARSE ENTRE LAS MEJORES DE CUBA Y QUE POR SUERTE AHORA LA PODEMOS DISFRUTAR EN LA TELE NOVELA …NUESTRA NANCY GONZALES,ESPERO VERLA PRONTO EN TU PROGRAMA SALUDOS CHUCHA

  • Liliana dijo:

    Otro gran programa, sin adjetivos, lo disfrutamos mucho en casa. Amaury mucha salud para tí.

  • san dijo:

    Si Llaurado fue el principe de la actuacion cubana el papel de princesa sera definitivamente para Eslinda, es una diosa esta mujer, cuanta personalidad, inspira una seguridad tremenda, un beso grande para ella y el saludo de siempre para ti, Amaury.

  • Frank dijo:

    hola .
    quisiera felecitarlos por la labor que realizan en funcion de este
    programa, la veradad que en la tv cubana no se veia uno con tanta
    calidad, digo en programas de este tipo.
    los invitados no son cualquiera y eso es lo que mas me gusta, son
    personas con una historia y una cultura increible , a l igual que
    amaury .
    bueno deseo que sigan trabajando asi, como lo han hecho hasta ahora ,
    saludos

    frank .

  • MariaC dijo:

    Tiene razon Amaury, Eslinda es un hermoso ser humano!!!
    Extraordinario el programa de anoche, en casa lo disfrutamos mucho pues conocimos mas de esta gran artista.
    Le deseo muchas cosas lindas en su vida y exitos en su ya inmensa carrera.
    Un abrazo Amaury y cuidate mucho, nos vemos en el proximo programa con el profesor Manuel Calviño…Vale la Pena!!!!

  • Claribel Rodríguez dijo:

    Nunca había pensado en eso que le dijo la enfermera a Eslinda en la antigua URSS, ¡Los artistas curan el alma! y es muy cierto, qué sería de nosotros sin poder volar con lo que nos aportan nuestros músicos, actores, escritores, pintores, ¡qué aburrimiento!
    Muy tierno, agradable y sosegado programa, me encantó, me dejó un muy buen sabor, muy buena conversación. Felicidades Eslinda, gracias, Amaury. Cuídate mucho.

  • graciela dijo:

    un excelente programa, una excelente artista, esperemos que el martes valga la pena

  • Mercedes dijo:

    Disfrute mucho la entrevista a la gran artista Eslinda Núñez , recordé algo que mi madre me ha contado que en su niñez en su casa pintaban con cal, pobres pero limpios y organizados y siempre para fin de año continuamos con esa tradición, al igual coincido que con los hijos hay que acariciar y exigir tambien, pero se fue muy rápido el tiempo, pero repito fue un disfrute, una mujer que desborda SER LO QUE ES, UNA ARTISTA DE VERDAD.
    Amaury cuídate mucho, te queremos.
    Salud y Éxitos para todos.

  • riera2348 dijo:

    Si tu intención es describir la verdad, hazlo con sencillez y la elegancia déjasela al sastre.
    Albert Einstein

    ……“tú siempre veías que ella pintaba su casa todos los años, aunque fuera de cal, con aceites y tunas, no sé, pero siempre la casa estaba resplandeciente”….

    En Mensaje de Fidel a los Estudiantes el 17 de noviembre de 2005 dijo y cito…….” La naturaleza le impone los instintos, la educación impone las virtudes…….. en otra parte decía……..”pienso que esta humanidad y las grandes cosas que es capaz de crear, deben preservarse, mientras puedan preservarse,,,,,,,,, y concluyo (yo), expresando una idea de la página 9 del documento que se está vendiendo en los estanquillos de periódicos ………¿Creen ustedes que este proceso revolucionario, socialista, puede o no derrumbarse?…..
    Evoco esto para asegurar, que fuimos los foristas, que fueron los televidentes, los que defendieron el programa y su permanencia en Cubadebate no lo pudieron derrumbar no lo pudieron acabar
    Aunque en apariencias no he realizado comentario, veo con desagrado que asiduos no aparecen en el mismo con o sin su criterio, con o sin la espada lista para revocar, con o sin su escoba de cazafantasma para de una forma carismática ejercer el derecho soberano a discernir y barrer malos hábitos o forma de plasmar criterios erróneos o no.

    Donde hemos quedado, ¿?, cedimos espacio, ahora lo hemos ganado e incluso somos más los que intervienen aunque tenga alguien que salir y decir que eso ya se dijo, que a veces hay que a lo largo de estos programa hay que ser reiterativos
    Con 2 que se quieran tiene más de media etapa de vida caminada y que casi están terminados de gravar…….. y de que, VAN, VAN
    Es hora de que salgan y dejen la modorra para después, despierten y escriban que se vea que seguimos de pié
    Dejé de escribir no porque Yusi se quedara con mis dedos, con mis 105 dedos, en uno de los primeros programa decía que la computadora me estaba jugando una mala pasada pues acabó, del combate de la letras, pasé al de cuerpo a cuerpo, de hombre a hombre conquistando corazones, convenciendo con ideas a que vean el programa, que se sumen aunque sea ocasionalmente a que lo critiquen es la forma más practica que los “Giro vagantes” sepan que Amaury y su programa valen y así aprendemos todos incluso a ser más tolerantes

    “Los flojos respeten, los grandes adelante; esta es una tarea para grande”
    José Martí

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Amaury Pérez Vidal

Amaury Pérez Vidal

Cantautor cubano. Fundador de la Nueva Trova. Ha conducido varios espacios exitosos en la televisión nacional. Ha escrito varias novelas y poemas.

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