Los modelos en la ciencia: La plusvalía y sus consecuencias
Los humanos conocemos directamente el mundo que nos rodea, pero lo generalizamos en nuestro cerebro. Vemos por primera vez un árbol y alguien nos dice como se llama ese objeto natural. Inevitablemente generamos entonces en nuestra mente un modelo que permite que sigamos identificando como árboles otros objetos con las mismas características generales o parecidas.
Para describir el comportamiento de todos los gases se usa una ecuación de “gases ideales” que permite predecir, aproximadamente, como se comportan. No existe ningún gas ideal, pero ese modelo permite saber lo que va a ocurrir con cualquier “gas real”.
En la economía también se usan modelos. Karl Marx coescribió y publicó a los 30 años de edad el “Manifiesto Comunista”. Era folleto que reflejaba contradicciones inéditas que habían aparecido en la sociedad europea del siglo XIX. También traía propuestas de soluciones que enamoraron y siguen enamorando a muchos en todo el mundo, por lo ideales y hermosas.
Sin embargo, las aberraciones que denunciaba no estaban todavía debidamente comprendidas. No tenían un modelo predictivo, como ocurre con la ecuación de los gases ideales en el caso de la Física. En los muchos vaivenes de su vida, Marx fue a parar a Londres y ganarse allí la vida de variadas formas hasta su relativamente temprana muerte. Tuvo entonces una oportunidad difícil de apreciar hoy. Pudo acceder a mucho de lo más completo de la literatura socioeconómica de su tiempo en la biblioteca del Museo Británico. Ahora gozamos todos de ese privilegio con un simple teléfono conectado a internet.
Haciendo notas de lo que otros habían estado descubriendo antes llegó a importantes conclusiones, como hacemos los científicos. La economía se edifica sobre el intercambio de bienes o servicios entre las personas. Eso requiere de una evaluación previa para fijar “precios” que dependen de muchos factores determinantes. Por lo tanto, se requiere de una cantidad que da el “valor” de un determinado objeto cuando se destina al intercambio social que lo convierte en “mercancía”, o que está sujeto al “mercado”.
Ese valor debe ser un número, igual que puede ser la temperatura en la ecuación de los gases. Otros antes que Marx habían postulado que ese número tenía que ser proporcional al trabajo humano realizado para producir esa mercancía. Y ahí estaba, justamente, el resto de la ecuación que él necesitaba.
Si en una fábrica se producen mercancías con un valor determinado en el mercado, es por el trabajo que los obreros realizan en ellas. Si la ganancia de vender esa mercancía se distribuyera completamente entre los que la produjeron y según la cantidad de trabajo que cada uno hubiera aportado a ese valor se tendría una distribución justa. A cada quién le correspondería una parte proporcional. Sin embargo, en la explosiva Europa del siglo XIX los trabajadores recibían una mísera parte como salarios y los dueños de las fábricas tenían una vida rica en recursos por el solo hecho de ser eso, los dueños, aportando ninguno o muy poco trabajo.
Marx denominó “plusvalía” a esa parte del valor del trabajo de la que se apropian los dueños. Ya los científicos naturales habían tenido que hacer algo parecido e inventar una variable que se llama “entropía” en los procesos térmicos. Tiene poco que ver directamente con la ecuación de los gases y nada con la plusvalía económica, pero si completa el concepto de la conservación de la energía donde ocurría que una parte de la que se invertía en algo desaparecía sin rastro aparente.
Por eso, una de las conclusiones más útiles del descubrimiento marxista de la plusvalía es que merece la pena su distribución más justa. Por ejemplo, si el dueño de las fábricas es el pueblo de un país la plusvalía se puede emplear en beneficiar a todos y no solo a un grupo de propietarios. De ahí sale la posibilidad de que el estado, como representante del pueblo, pueda usar esa plusvalía social para pagar la educación, la salud, la base alimentaria y otros derechos humanos modernos para todos por igual y en una sociedad mucho más libre y justa.
Se hace evidente que es preciso conocer cuál es el valor de la plusvalía y para ello necesitamos un elemento de evaluación. Este es el dinero, cuando cumple su verdadera función.
En nuestra sociedad actual en evolución, la moneda nacional solo está cumpliendo completamente esa función en el sector privado de la economía. Lo hace valiéndose del mercado informal, a cuyas tasas de cambio el estado no ha decidido acceder formalmente.
Sin embargo, aquí aparece una importante contradicción. Ocurre que un obrero especializado asalariado puede ganar en una entidad pública una cierta cantidad mensual fija en pesos según una escala oficial. Es frecuente que esa misma entidad del estado no encuentre obreros que cubran un empleo por ese salario mensual. Pero sí le puede pagar, y le paga, a una pequeña empresa privada o a un trabajador autónomo eso mismo por un trabajo que muchas veces puede resolverse en un par de horas.
Esto significa que el estado si participa en esas tasas informales sin acceder formalmente a ellas cuando contrata con el sector privado cualquier transacción a esos precios. Y lo peor es que esto aumenta el déficit presupuestario que implica que se ponga más dinero en circulación para mal de todos. Los asalariados del sector público podemos estar ganando en un mismo mes decenas de veces menos y realizando trabajos mucho más dedicados y especializados.
También es notable que las transacciones entre agentes privados se hacen en efectivo y con una trazabilidad mínima, que las hace prácticamente invisibles al estado. Las cuentas comerciales de ese mercado paralelo son así casi irreconocibles para todos. Consecuentemente, las verdaderas cifras de los importantes impuestos que harían posible cierta redistribución social de la plusvalía no se pueden ingresar a las arcas de todo el pueblo. En esas condiciones, solo podemos inferir como se distribuye el valor y hasta donde la distribución de la plusvalía es justa o injusta, porque no hay cifras abarcadoras del valor en la economía cubana. Unas se expresan en monedas extranjeras, y las otras en una moneda nacional que tiene tres tasas diferentes de evaluación, por lo menos.
Se ha ido construyendo una nueva economía donde la magnitud y flujos de valor del sector privado son difíciles de conocer. La plusvalía es de magnitudes ignotas y vuelve a manos de una minoría que puede estar en el país o en el extranjero, creando capas sociales similares a las que Marx denunció en 1848.
Las soluciones que se han ido proponiendo para salir de nuestra crisis actual deben conducirse por una dirección que permita saber a ciencia cierta cómo es la distribución social de la plusvalía y utilizar los impuestos como la herramienta ideal para gestionarla socialmente. El mercado del valor y el trabajo se resiste y escapa fácilmente de cualquier medida autoritaria.
El socialismo no se mantiene y construye solo con consignas y con métodos tradicionales difíciles de adaptar a las situaciones reales. Es preciso ir a las raíces que están en la redistribución social justa de la plusvalía. Para ello es imprescindible la participación de la economía estatal, la de todo el pueblo, de forma efectiva en el mercado real, y teniendo en cuenta sus reglas en lugar de negarlas.
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La acumulación de plusvalía puede contribuir a una mayor desigualdad, ya que el valor generado por los trabajadores es apropiado por los dueños del capital.
O, el Estado puede regular mediante politicas sociales e impuestos su redistribucion como hacen los países con mayor Igualdad en la Distribución de la Riqueza. Revise el índice GINI y sorprendase al ver quienes están en el Top 20 y quienes después del 100.
Sin plusvalia,de donde sacaria el estado dinero para invertir en programas sociales, presupuesto y el resto de sus encargos estatales? La plusvalia no es la culpable de todos los males, sino su acumulacion y uso indebido.
Mi opinión es que se debe socializar más los medios de producción dando lugar a los que tienen capital inviertan en las empresas y dando poder a los trabajadores, que las empresas no fueran estatales sino sociales.
Se olvidó en toda la diatriba científico-económica que en la ecuación hay una variable incalculable y irremplazable y es que los seres humanos tenemos lo que queremos no lo que necesitamos.
Intentando de nuevo. La innovación de Marx así como los aportes de Lenin sobre la construcción de una sociedad justa en la distribución de la riqueza son sin dudas alguna la piedra angular de ese desarrollo, pero solo con ello aun era insuficiente esa construcción de sociedad con plena justicia social, se necesitaba ademas de las innovaciones aportadas por el modelo Chino. La construcción socialista es por encima de todo un escalón superior de desarrollo económico con respecto al capitalismo, es lo primero, por tanto es la prioridad para poder saltar en lo económico a un nivel de desarrollo superior, todo lo demás es consecuencia de ese desarrollo económico alcanzado. No podemos distribuir lo que no existe o no se produce, el socialismo no se construye de intenciones y buenos propósitos, se necesita de una base económica que justifique cualquier distribución de justicia social. El modelo Chino centro su brújula en esa dirección, el resto ya lo conocemos. Invariablemente el desarrollo económico solo puede partir y ampliarse gracias a la innovación y la creatividad que se logre en el sector empresarial, sea privado o estatal, lo nuevo, lo competitivo o superior al del sistema capitalista solo se logra gracias a las motivaciones y sueños que se generen como combustible en las fuerzas vivas de la sociedad, esas motivaciones no se pueden reprimir, hay que saber conducirlas y estimularlas con sentido común, pero nunca limitarlas. Se necesita primero PRODUCIR, PARA LUEGO PODER DISTRIBUIR Y AYUDAR A LA MAYORÍA y sobre la marcha ir corrigiendo y adecuando con sentido común las desviaciones necesarias. No podemos aspirar en lo social aquello que no se logre primero en lo económico. La sociedad es una sumatoria de individuos, cada uno con diferentes motivaciones e intereses, desconocerlos seria una forma de frenar el desarrollo, de limitarlos, de encadenar sus motivaciones. La forma mas injusta de tratar a las personas es tratar a todos por igual, una formula así frena el desarrollo y la iniciativa.
El sentido común debe guiarnos, el socialismo es la ciencia del sentido común, el momento es de producir, no importa que sea privado o estatal, lo importante hoy es poder distribuir lo poco con la mayor justicia social posible. Producir por cualquier vía es la clave.
La plusvalía es pequeña por cada trabajador en comparación con el salario. El dueño se apropia de la plusvalía pero al tener muchos trabajadores esa plusvalía le reporta ganancia neta y origina riqueza. Trabajé 45 años y en cada mes me pagaron como salario la plusvalía que genere y el dueño se apropió de mi salario.
A este artículo le faltan partes de la historia, falta hablar de cómo el estado se apropia de la plusvalía generada por sus científicos a través de instituciones como las empresas de interfaces de reciente creación donde se apropia del 65 por ciento de lo que se genera o de empresas gestoras de misiones internacionalistas donde se puede apropiar hasta del 70 por ciento, haciendo al obrero pagar con lo que le queda hasta la pertenencia a organizaciones como el Partido, la juventud y el sindicato.
Falta hablar cómo el estado no propicia el desarrollo de los sectores, sino que espera que el mercado informal fije los precios para luego legalizarlo en resoluciones.
Hoy tenemos un gran número de decretos y resoluciones que intentan regular las diferentes esferas de la sociedad, pero la realidad es que ninguno se hace cumplir, lo que refleja el desarrollo de un proceso de ingobernabilidad y del florecimiento de nuevas clases sociales con un gran poder económico que poco a poco irán tratando de conquistar el poder político porque el capitalismo florece solo, pero el socialismo hay que construirlo todos los días.
Este país necesita menos parasitismo económico, menos empresas intermediarias plagadas de corrupción, de una ley que visibilice de forma transparente las finanzas de los servidores públicos que hoy vemos empoderandose al estilo clásico de los magnates construyéndose palacetes con los recursos del estado.
O sea que el dueño de la fábrica, el que puso el capital y en riesgo su dinero tiene que distribuir la plusvalía entre todos los obreros en vez de un salario????
Es que siguen jugando con teorías que nadie por ahí usa, solo en universidades. No acaban de aprender.
Y de dónde sacó el capital, porque trabajando no fue?. Los que más trabajan en cualquier empresa son los obreros cómo es posible que sean los que menos remuneración reciben?
Debemos de dejar de copiar modelos que no se ajustan a nuestra realidad, para que la Vorágine de la que hablaba el escritor Colombiano José Eustasio Rivera no se apodere también de nosotros.
Es eso,,,, de donde un Estado Saca diner para sus programs si no es del LOMO de los trabajadores?, como dijera el Maestro pasamos de un lado hacia el otro,,,, lo que al parecer usted no se ha dado cuento aún de ello.
la Plusvalía, eso que dijo Carlos, va existir siempre, al menos por un buen tiempo, ya sea en manos de un Empresario o en el de un Estado, que por cierto, no genera ninguna ganancia, sólo se dedica a ADMINISTRAR, y muchas veces lo hace BIEN MAL. no hace falta ejemplificar.
Saludos
Exacto. Esa es la idea. Que no exista plusvalía.
Pongamos un ejemplo: Juan, que se dedica a vender arena, le paga al obrero Pepe a 10 dólares la hora para que le llene un camión, con una pala manual, en 10 horas. Si Pepe lo llena antes se puede ir con sus 100 dólares en el bolsillo. Como no sabemos cuánto es la plusvalia con la que se queda Juan, la calculamos por lo alto en 50 dólares. Pero Juan compra una pala mecánica, y Pepe en lugar de llenar un camión en 10 horas lo llena en 15 minutos. Sin embargo, como se aumentó la productividad y la labor de trabajar la pala mecánica se considera más compleja, Juan, por ley, le paga ahora a Pepe a 15 dólares la hora. Los 5 dólares de aumento es parte de las nuevas ganancias, que le pertenece a la pala mecánica de Juan y no a Pepe. Sin embargo Pepe está contentísimo, porque sabe que el dueño lo remuneró con una parte de las ganancias pertenecientes a la pala mecánica. Y también está entusiasmado, porque ahora realiza su labor de manera mucho más cómoda. Pepe ciuida la máquina como si fuera suya, pues conoce que si se rompe va a ganar a 10 dólares la hora de nuevo, trabajando con una pala manual. Las mayores ganancia que tuvo Juan las invirtió en una nueva pala mecánica y le dio empleo Cheo, el hermano de Pepe, que estaba sin trabajo. Además, como la empresa factura mucho más que al pricipio, en este momento Juan le paga más impuestos al gobierno, los cuales se emplearán en una carretera por la que Juan y Cheo podrán ir en bicicleta a su trabajo. Eso de que la plusvalía que le deja el obrero al capitalista es lo que lo enriquece es un cuento más grande cada día. A medida que se perfeccionan las maquinarias estas le aportan mucha más riqueza al capitalista que los obreros. Pero también benefician a estos, porque sus salarios aumentan y sus labare se hacen más placenteras. En época de Marx y Engels, cuando la maquinaria era muy escasa, el obrero tenía más importancia en la producció que ahora; pero aquella etapa ya quedó atrás, lo mismo que las teorías de los dos barbados alemanes.
Saludos, y disculpe agregué atrevidamente mi experiencia sociológica personal. La contrucción utópica de la nueva sociedad y redistribución de la ganancia capitalista, ahora socializada por un hipotético estado son el verdadero problema. Son el gran experimento social y no mire a China como modelo, China es capitalista, dirigido por los comunistas, como debía ser, no se puede distribuir de la nada. Y el socialismo, la socialización es demasiado experimento. Créame, lo veo todos los días, estoy rodeado de eso. Y todo está en una variable de esa ecuación no tomada tanto en cuenta arrecostandonos de objetivismos falsos. La variable de que habla es el hombre y su vocación para la dominación y para el egoísmo. La simple expropiación de la fábrica social que está en manos del capitalista obteniendo plusvalía pero a la vez generando bienes y servicios y convertirla en la fábrica social de todos, para repartir esa plusvalía entre todos no funciona. Lo que sucede es que estos individuos proletarios se convierten en destructores de esa propiedad social ahora y la regresan ahora destruida, desmembrada a propiedad privada, ahora inútil y mínimo y con una productividad nula. Lo que hace que desaparezca, creando un ambiente de escape que beneficia a una minoria privada creada de ese lumpen que pudo apropiArse como buitres de esos restos de un bien que antes, en manos capitalista era un bien social productivo. Creador de bienes y servicios. Creando esta situación sociedades en desorden y sin recursos ninguno para repartir y socializar.
Ratifico mi percepción de que un graduado de Física y en buena medida también de Química opinando sobre Economía, es de mucha importancia, con las lagunas propias de no haber estudiado a fondo la Economía con disciplina científica. Una vez más el colega profesor Montero Cabrera abre una caja de Pandora, con reflexiones esencialmente válidas en mi modesta opinión de matemático intruso.
Algunos comentarios atrevidos pero en lo fundamental propiciador del debate.
Nos falta mucho en aplicar las técnicas de probada efectividad en la gestión del conocimiento y en especial en la gestión del debate.
La oponencia científica como método indispensable debe ser mucho más aplicada de manera correcta.
El autor de un artículo que promueve el debate, debe involucrarse en dicho debate. Es muy extendido que habiendo más de 20 comentarios, el autor permanezca callado. Bueno en este caso falta por llegar a esos 20.
La economía como ciencia tiene componentes exactos y otros no tanto, ya que se pone en juego el comportamiento humano, cuya modelación es de resultados impredecibles.
La economía es una sola u cuando queremos segmentarla o romper su carácter sistémico todo o casi todo se desordena.
Ni la más sofisticada IAG es capaz de ordenar y mucho menos resolver los problemas socioeconómicos de estos tiempos, y no solo en Cuba.
Gracias Cubadebate por ampliar los agujeros de la malla tamizadora.
Gracias amigo LAMC por esta publicación
Apoyándonos en la analogía con el concepto de "entropía" propuesto por el profesor Montero, esa magnitud expresa una medida del desorden. De acuerdo con Ilya Prigogine, galardonado con el Premio Nobel de Química en 1977, "la producción de entropía contiene siempre dos elementos dialécticos: un elemento creador de desorden, pero también un elemento creador de orden".
No es posible olvidar que el sistema económico cubano recibe constantemente inyecciones de desorden por parte de los enemigos de nuestro proyecto social; el ejemplo de "El Toque" dirigiendo la tasa de cambio real entre las diferentes monedas es muy claro.
En el caso que se analiza, corresponde al estado la elaboraci{on de medidas que impulsen el orden. Pero no debemos olvidar que ese es un campo de batalla.
Muy de acuerdo con Néstor del Prado en agradecer que Montero clave una lanza en este campo y a él mismo por impulsar la necesaria polémica
Señor Gerónimo, no ascenderé tan alto, alla donde habitan las analogías y las entropías, me referiré a conceptos más conocidos, como orden y desorde. Usted más o menos expresa que en todo proceso existen dos componentes en pugna: el orden, que propicia el éxito del proceso; y el desorden, que lo entorpece. Como elemento de desorden usted cita a EL Toque, que dirige "la tasa de cambio real entre las diferentes monedas." Si El Toque hiciera eso que usted dice, sería una excepción en la historia de la humanidad. Desde el surgimiento de las monedas allá por los albores de la civilización, nunca un individuo sentado en una silla ha podido establecer, a capricho, la tasa de cambio en un país completo. El valor de una moneda está respaldado por la economía que la representa, la cual le transmite CONFIANZA a esa moneda. Si el peso cubano representa a una economía completamente en ruinas y se siguen pagando y hasta aumentando los salarios, ¿qué más puede hacer El Toque para devaluar al peso cubano? La moneda cubana, amigo Gerónimo, se ha devaluado, porque en el mercado no hay casi nada que se pueda comprar con ella. Es un gran error pensar que si silenciamos a El Toque el peso cubano se revaloriza. Entonces, Señor Gerónimo, yo dejarías tranquilo a El Toque, como un medio de información que nos diga , más o menos, a cómo se cotizan las diferentes monedas; y me concentraría en aumentar la producción nacional, base sobre la que se asienta la moneda. En cuanto a que "corresponde al estado la elaboración de medidas que impulsen el orden" estoy muy de acuerdo con usted. Pero hasta ahora no se han tomadom esas medidas. Según mi manera de ver las cosas, el estado influye negativaneente en la economía por partida doble. Primeramente, porque nunca ha sabido ser un elemento de orden. Y en segundo lugar, el estado no permite que surjan los elementos de orden que nuestra economía necesita.
Sin animo de contradecir: La Entropia No es medida de desorden sino de diversidad. Puede revisar otros trabajos de ese mismo autor para la argumentación de eso. Y no lo repito como fe ciega, quiza porque tengo la misma formacion academica que el profe es que "opino" igual. Hay que estudiar Termodinamica caballero!!
Por lo que veo, entre los que escriben, priman los defensores del capitalismo, como solución a los problemas de la mayoría. A mi entender, la empresa socialista puede ser eficiente y aportar los bienes y servicios que necesita la sociedad. Para que sea así, hay que eliminar la tremenda burocracia que existe hoy, como por ejemplo las OSDEs o Grupos empresariales, que son realmente parásitos que desangran y liquidan la autonomía de la empresa. No se puede pensar que el obrero de una empresa estatal sea eficiente y trabaje solamente por amor, cuando le pagan una miseria, digna de la explotación más despiadada por el trabajo que realizan, porque la empresa está obligada a cumplir un sinnúmero de resoluciones, decretos, impuestos y cuantos inventos han creado los tecnócratas, con el objetivo de que se le saque el máximo de ganancias para el estado (grupos empresariales) y la burocracia asociada. A la empresa estatal la han descapitalizado en todos los aspectos, con la intención de demostrar que sólo lo privado es honesto, cumplidor, eficiente y creativo, llegando a privatizarla, adquirida por alguno de los oligarcas de la burocracia, que invierte de inmediato en tecnología en la misma empresa con el capital que acumuló, a veces robando o a veces por acumular su salario que no tienen necesidad de usar para vivir. Así pienso yo y claro respeto los demás criterios. El socialismo ordenado económicamente, en el que los trabajadores satisfagan sus necesidades con lo que cobran, es posible. La URSS, con economía centralizada y estatal, fue el primer país en enviar un hombre al cosmos y logró competir de tú a tú con los países capitalistas desarrollados, obligándolos a crear el sistema de bienestar social, que hoy ya no existe. A la URSS la asesinaron los oligarcas de los que hablé anteriormente. Ojalá no veamos eso, aunque ya hay señales fuertes de que puede ocurrir.
La URSS no fue destruida por ningún oligarca. A la URSS la destruyeron los jerarcas del PCUS y de la nomenclatura, que después, usando y abusando de su posición de mando, se apropiaron de lo contruido con el sudor y sacrificios de varias generaciones de soviéticos, y devinieron en oligarcas. Generaciones de soviéticos que vivieron muchísimos en condiciones precarias, con lo muy básico, mientras el politburó gastaba millonadas, entre otras cosas, en enviar artefactos al cosmos y semejantes. De qué le servía a las familias arracimadas en las comunalkas el que la URSS fuera la primera en la carrera espacial?
Preocupado
Y puedo dar fe de ello, porque lo vi con mis propios OJOS, nadie me lo contó. tal vez los cubanos que fueron a las grandes URBES (Báltico, Rusia y Ucrania), no vieron mucho,,, los que fuimos pa´l interior, como en mi caso, era notorio los problemas que habían,
Y no quiero destapar el POMO del accidente de Chernobyl, que ese pomo tiene MUCHISIMAS COSAS que aún no se han dicho.
Saludos
rebelde,pienso igual que usted y lo mas lamentable es que todo este desbarajuste esta a la vista pero los que tienen que ver se ponen espejuelos oscuros y se tapan los oídos.¡Hasta cuando esperaremos para que la Empresa Estatal Socialista sea el motor principal de avance de la economía!¿Donde esta la ley de Empresas?¿Porque tanta demora para coger el toro por los cuernos y acabar de ordenar el sistema empresarial de forma eficaz?
Bastante incoherente además de anacrónico el artículo, el Estado Cubano dueño de las principales empresas e industrias del país a fallado en su gestión permitiendo que dichas empresas acumulen deudas en el exterior que las han hecho en su mayoría insolventes e innoperables ya que dependen de suministradores en el exterior, el impuesto es un elemento de todas las eeconomias no tiene nada que ver con el marxismo y es el elemento principal de sostenimiento del estado y los servicios públicos.
El postulado marxista sobre el valor del trabajo es cuando menos inexacto, ya que el valor de los bienes y servicios no está dado únicamente por el tiempo de trabajo empleado sino también y en muchos casos por el valor de la materia prima, maquinaria, la energía y un largo etc de factores que se necesitan para la obtención de un bien o un la prestación de un servicio, y podría continuar desmenuzado este artículo en pedazos cada vez más pequeños pero no vale la pena
Ante todo, gracias por su comentario. Pero creo que debo aclarar que lo de que el trabajo es la fuente de valor no es de Karl Marx, sino de los fundadores de las ideas capitalistas Adam Smith y David Ricardo. Lo puede comprobar usted mismo consultando internet en su móvil.
Jibarito:
Puede aplicarle recursividad a las materias primas (a su obtención), la maquinaria, la energia, el conocimiento, etc. Encontrará trabajo al final.
Anhelo el día en que en Cuba se pueda asumir a Marx como se asume a Einstein en la ciencia y entre los científicos. Es decir, reconociendo su grandeza indiscutible, pero entendiendo que sería un error intentar explicar toda la economía y la sociedad exclusivamente a través de su visión y teorías. De haber seguido ese enfoque en física, disciplinas como la mecánica cuántica, a la que Einstein contribuyó significativamente, nunca habrían florecido, y nuestro mundo sería radicalmente distinto.
Las empresas estatales q de debían ser el mayor impulsor de la economía no lo pueden ser pq en su mayoría están sin producir con tecnologías atrasada, falta de materia prima, en su mayoria de exportación, las q funcionan los productos no tienen la calidad necesaria por varias razones una de ella pq se trabaja mal, el robo de los componentes a emplear, los trabajadores reciben salarios q no apenas le alcanza para una semana, así no lograremos producir y poder despegar la economía, con nloqueo o sin él
Si aceptamos que lo económico es determinante, la base que sustenta un proyecto social que pretende distribuir de la forma mas justa posible la riqueza lograda, entonces lo económico se convierte en la única brújula en esa construcción socialista. Una verdadera revolución en lo económico se inicia con una revolución empresarial, con un cambio radical en la filosofía empresarial actual, esa es la clave. Cambiar la cultura empresarial es lo primero en nuestras condiciones, existe mucha confusión y analfabetismo empresarial, no podemos saltar etapas en el desarrollo económico pretendiendo ir directamente a empresas de avanzada copiando el modelo de silicon valleyes sin antes resolver el desorden conceptual en lo organizativo y estructural de la célula básica de la economía, un error grave. No sabemos organizar correctamente una célula básica de la economía dentro de un sistema en la producción agropecuaria para abastecer regularmente de boniatos el mercado, mientras pretendamos hacer tecnología de punta saltando etapas como solución mágica. Hay que reinventar nuestra economía partiendo primero de lo básico, lo elemental de ese sistema. La solución de los grandes problemas o retos que enfrenta hoy el país en lo económico hay que encontrarlas en aquellas soluciones mas simples y sencillas posibles, ahí esta la respuesta correcta, evitando así que el desconocimiento empresarial nuble la visión, hay que volver al principio, al punto de partida de todo; lo organizativo y estructural de la célula básica dentro de un sistema. El punto por donde todos los países desarrollados del mundo en su momento hace muchos años iniciaron su recorrido de desarrollo, nosotros no podemos saltar etapas, se trata de lo básico, lo elemental, el CIMIENTO EMPRESARIAL que sostiene la economía. Lo primero es lo primero. Todas las revoluciones económicas modernas del mundo empezaron por ahí, transformando los conceptos organizativos y estructurales del sector agropecuario, ese es el primer paso, el resto; el mercado y sus mostradores, los precios, los salarios, la bancarisacion, las estimulaciones son consecuencia de una nueva conceptualizacion de célula básica de la economía.
Proponer una nueva filosofía empresarial dialéctica que se nutra sobre la marcha, y no me refiero a una ley, es la clave para generar confianza en los activos humanos implicados, sin confianza no habrá desarrollo.
El asunto es que el estado cubano prefirió hace una decáda contratar servicios (y pagar más) a "cooperativas" y "TCP" en ves de sencillamente aumentar los salarios a sus obreros de mantenimiento, jardineros o constructores. Por ahí empezó el desbarajuste. No estoy hablando de estatizarlo todo, pero si del inmovilismo de no haber querido aumentar salarios pero si pagarle mucho más a una entidad no estatal, para que hiciera lo mismo que habrían hecho los obreros estatales si les hubieran pagado más.
Pero si eso mismo lo hacemos con el extranjero, le compramos azucar a estados unidos en lugar de pagarle al que siembr ala caña aqui un salario que le permita vivir.
Muy interesante el artículo que da para un gran debate y muy necesario. Tengo una primera impresión que se cae en un análisis economicista, cuestión bien expandida desde que se aprobaron los lineamientos económico. El problema de Cuba es el bloqueo que impide competir de igual a igual en el mercado internacional. En un mundo globalizado es determinante que la tasa de ganancias de la plusvalía. Con el bloqueo esto es imposible. Cuba debe pagar por las materias primas más que el resto de los países del mundo. El precio del pienso para los pollos hace más costoso al huevo y pollos para el consumo que al resto del mundo. En general lo que Cuba puede producir es marginal rigiéndose por las leyes del capitalismo. El turismo que podría generar grandes utilidades, a fin de cuentas, debe ser subsidiado. Hoy sale más barato, menos engorroso y provechoso viajar a cualquier otro lugar del Caribe, incluso para los mismos cubanos. Cuba, hasta la implementación de los lineamientos, se basaba en solo crear y producir "valores de uso" y no tanto de los "valores de cambio" propio de los sistemas capitalistas. Hoy la imposición la oligarquía capitalista es que Cuba asuma no solo la economía capitalista sino, también, toda su "superstructura jurídica", o sea que renuncie al socialismo y a la revolución. Con ello se acaba el bloqueo.
En conclusión:
El problema de Cuba es político. Tiene que buscar soluciones políticas tal como lo ha hecho siempre Fidel.
A la pregunta si para el pueblo de Cuba es mejor el capitalismo o socialismo; no cabe ninguna duda que puede lograr mucho mejores condiciones de vida y desarrollo en el socialismo. Para eso debe priorizar medidas políticas. El potencial humano en medicina, farmacéutica, deportiva, turismo, en ciertos sectores agrícolas, artes, cultura, es muy superior a otros países de la región y del mundo.
Dicutir la teoría del valor en abstracto o fuera de un contexto concreto es bizantino e inconducente. Si desarrollamos un "Capitalismo de Estado" pensando que sacamos una plusvalía bueno es una fantasía pequeñoburguesa. Nuestro pensamiento y lucha es por acabar de la necesidad de la plusvalía como sistema, es pensar en el comunismo, Solo así seremos libre.
Saludos revolucionarios, Carlos.
Carlos, de acuerdo contigo.
El FOLLETO manifiesto escrito entre 1847 y 1848, por un joven de 30 años, que nunca habia hecho una empresa y solo era un habitual de bibliotecas y cafes con amigos que pagaban sus cuentas.
Hoy es el mundo de Internet, 6G, cohetes hipersonicos e IAG. ¿Pueden resolverse problemas de un mundo totalmemte distinto con soluciones de hace 2 siglos?
Las leyes de Newton 1687 no pueden explicar lo que incluso las teorias de Einstens 1905(3 siglos despues) todavia estan en total desarrollo demostrativo .
¿Como pretender usar teorias IDEALES EUROPEAS CONTINENTALES y nacidas en el CAPITALISMO para desarrolar un economia ISLEñA TROPICAL y SOCIALISTAS en un mundo totalmente DIfeRENte que no se recoge en un simple FOLLETO?
Eso es antidialectico y anticientifico materialista, ese es el mayor problema de la sociedad cubana actual, el pensamiento.