¿Producir todos los alimentos que necesitamos con la misma economía, con las mismas estructuras y haciendo lo mismo? (V) Integralidad

Planta Industrial de Biogás en Martí, Matanzas. Fotos: Giraldo Martín Martín
El buen funcionamiento de una actividad empresarial socialista de cualquier escala, grande o pequeña, pública o privada, se puede medir por su eficiencia, o la relación que existe entre el esfuerzo o gasto de recursos requerido con respecto a los beneficios para todos, sean en bienes o en servicios. La eficiencia energética es un capítulo especial de esa eficiencia, así como también la responsabilidad ambiental. Ambas necesitan de prioridades especiales dentro de la eficiencia general.
Desafortunadamente, no solo con exhortaciones políticas y planificación se resuelven todos esos factores de eficiencia. La actividad empresarial es esencialmente económica y la sabiduría del orden social que deseamos debería estar en lograr lo mejor para cada ser humano y la comunidad usando las herramientas económicas que hagan falta, sin ignorarlas ni estigmatizarlas. Si se tiene una organización económica adecuada en las condiciones de un socialismo robusto todo esto se podría expresar por la relación entre el costo de las operaciones con respecto a sus beneficios expresados en dinero.
La actual situación de la economía cubana tiene en esto una debilidad fatal: no se sabe con certeza el valor real ni comparativo de producto o proceso alguno debido a que no disponemos de una moneda que cumpla los requisitos para ello. Por otra parte, a pesar de la clara política nacional a favor de un uso intensivo de las energías renovables, los planes de inversiones han favorecido esencialmente el desarrollo de acciones centralizadas y no se han dirigido igualmente a aplicaciones paralelas de iniciativas personales y de pequeñas entidades mediante diversas tecnologías muy conocidas y desarrolladas en Cuba y todo el mundo.
En cuanto a lo ambiental queda mucho por hacer para tener proyecciones abarcadoras integrales de los sistemas productivos agrícolas, que incluyan no solo las alteraciones ambientales que se producen sino también los beneficios, con un balance que minimice perjuicios. En lo social, la gran meta es satisfacer las necesidades de alimentos de la población en cantidad, calidad y diversidad.
Una gestión eficiente de la producción de alimentos en el agro debería garantizar que el agricultor pueda tener acceso a los equipos e insumos necesarios y suficientes, de todo tipo y en el momento necesario, para poder realizar la producción demandada. Esto es muy difícil de reflejar en una planificación detallada anual debido a contingencias imprevisibles, entre las que el comportamiento del clima tiene un papel determinante.
Desde el punto de vista energético, una adecuada gestión del sistema debería favorecer al máximo el desarrollo y utilización de las fuentes renovables asociadas a la propia producción. En lo tecnológico, la gestión del sistema debe favorecer al máximo la innovación en todos los aspectos y facilitar el empleo de tecnologías y sistemas de producción que garanticen grandes cantidades de alimentos saludables, inocuos, diversos y responsables con el ambiente, lo cual también garantiza el impacto social requerido.
Si analizamos lo antes expuesto nos percatamos que hay elementos claves. Entre ellos podemos mencionar a la organización y gestión de la producción, en la que se necesita hacer más eficiente la relación pública-privada y encontrar el verdadero modelo que requiere la producción agraria en Cuba. En las condiciones actuales, todo indica que un acercamiento cada vez más a lo local y sustentado con un fuerte proceso de gestión del conocimiento, la tecnología y la innovación es lo más indicado, como hemos abordado en los artículos anteriores.

Planta Industrial de Biogás en Martí, Matanzas. Fotos: Giraldo Martín Martín
El segundo aspecto es la disponibilidad permanente de insumos varios y acceso a servicios vitales para la producción agropecuaria como los créditos, la maquinaria, la contratación, compra y el pago de las producciones.
El tercero y no menos importante sería el relacionado con el beneficio, procesamiento y comercialización de las producciones, donde hay que trabajar bien desde los sistemas locales hasta la interacción con las demandas nacionales y las exportaciones. Si la regulación del aparato estatal operara con la eficiencia requerida y llegara solo a donde debe llegar, estos procesos podrían gozar de una gran transparencia y diversidad de formas, adaptadas todas al mejor funcionamiento. De esa forma la sociedad podría beneficiarse mucho más de todos los procesos mediante una política tributaria consecuente evitando intrusiones administrativas en las relaciones que solo los gestores directos, públicos o privados, saben hacer bien.
Una visión sistémica obliga a repensar las estructuras y las relaciones económicas buscando lo esencial, que es una conexión cercana y lo más directa posible entre el productor y los consumidores, sean estos mayoristas o minoristas, nacionales o extranjeros. Esto implica diversidad, complementariedad, competitividad y sinergias de colaboración. La misión del productor debe ser, indiscutiblemente, producir lo más posible de aquello que proporcione los mayores beneficios, para lo que se encuentre mejor preparado y más convenga a las necesidades del país.
El papel de los consumidores mayoristas, injustamente descalificados como “intermediarios”, es la de que los productos lleguen al consumidor minorista de la forma mejor, más eficiente, más diversa y, consecuentemente, más deseable posible. Y el papel de los consumidores minoristas es el de tener en su mesa los alimentos que deseen y puedan adquirir, gracias a sus preferencias originadas en la diversidad infinita de necesidades y gustos de los seres humanos.
Esto podría quizás comenzarse a resolver con un Ministerio de Agricultura que no sea juez y parte. La función esencial de ese órgano de gobierno al igual que sus similares debería ser promover y evaluar el cumplimiento de las obligaciones de los productores para con toda la sociedad, y no ser parte ni intervenir en ellos. La gestión empresarial, que es esencialmente económica y con una alta responsabilidad ambiental y social, tiene un conflicto de intereses principal con la función política de velar por las mayorías en un estado socialista. Debería ser completamente ajena a un ministerio y a sus funcionarios.
Nuestra constitución permite que el gobierno se organice como resulte más conveniente. No existen “ministerios constitucionales” y eso nos alienta a ser creativos en cuanto a la estructuración del gobierno que promueva y regule la producción de alimentos, porque esta no es una tarea de uno solo de los ministerios. La ley puede ayudar, aunque muchas veces en ellas se hacen descansar más expectativas que las que se realmente pueden proporcionar. ¿Necesitamos una nueva Ley de Reforma Agraria? ¿Cuánto de lo legislado nos permite avanzar y cuánto nos ata? ¿Es la legalidad la principal responsable de los problemas o es la gestión económica y sus ataduras dogmáticas, o son ambas?
¿Podemos aventurarnos a recomendar si debe existir una u otra estructura desde una reflexión en blanco y negro como esta? Lo único que nos corresponde es justamente apelar a la preparación científica, la honestidad, la inteligencia, la experiencia, la buena voluntad y a la condición fidelista de los revolucionarios involucrados para que establezcan las estructuras, los procedimientos y las regulaciones estrictamente necesarias y ni una más. Parece ser la única forma de garantizar una integralidad que permita que hasta el último metro cuadrado de tierra produzca el máximo de valor para la alimentación de nuestro pueblo y que efectivamente llegue a él.
Baltimore y Estación Experimental de Pastos y Forrajes “Indio Hatuey”, 7 de julio de 2020
Vea además:
- ¿En qué condiciones está el Sistema Eléctrico Nacional?, esto dijo el ministro en la Mesa Redonda
- Los mercados energéticos globales están al borde de un desastre
- UNE prevé afectación de 1 100 MW en horario pico este miércoles
- Crudo cubano: ¿Es posible depender menos de las importaciones con nuestros propios recursos?
- Vea Cuadrando la Caja: ¿Qué va a pasar con las unidades presupuestadas en Cuba? (+ Video)
- ir aEconomía »



Saludos, he leído con detenimiento los cinco artículos relacionados con la producción de alimentos, tarea vital en estos momentos donde hoy más que nunca se hace realidad el llamamiento hecho por el General de Ejército cuando consideró la alimentación del pueblo como un problema de seguridad nacional, sin duda alguna es lo más revolucionario que se ha escrito sobre el tema en los 60 años de victorias de nuestra Revolución donde aún el tema sigue siendo asignatura pendiente.
Pienso que toda la teoría está expuesta y que las opiniones de los seguidores de Cubadebate lo enriquecen sobremanera pues estos son más concretos aún en sus planteamientos, solo falta la puesta en práctica de los cambios necesarios y me surgen algunas dudas que quisiera que alguien me aclarara.
-Según la ley de reforma agraria la tierra debe ser de quien la trabaja, entonces porque no entregar las tierras a los que desean trabajarla en calidad de propietarios y no usufructuario con la condición de que el estado puede retirar el usufructo cuando lo estime lo cual resta motivación para invertir con seguridad para sacarle el máximo provecho a la misma y crear condiciones de vida para el desarrollo familiar en el lugar, con esto no estamos privatizando la agricultura como algunos suponen, sería una reforma agraria como tantas otras que se han hecho, con el fin de darle más seguridad y comodidad al futuro campesino, esto estimularía el éxodo de la ciudad al campo revertiendo así el error cometido en sentido contrario al olvidarnos que cuba es un país eminentemente agrícola..
-Si los campesinos con la menor cantidad de tierras producen la mayor cantidad de alimentos, entonces, que esperamos para disolver todas las formas estatales que dan perdida y tienen las tierras sin sembrar y cuando siembran se les pierde y entregarlas a aquellos que quieran invertir en la agricultura sin tanto burocratismo.
- Si el estado es el que tiene la posibilidad de entregar a estos productores los insumos necesarios, así como fertilizantes, herbicidas, plaguicidas, combustible, ect entonces, porque no crear un simple almacén donde se le vendan estos recursos sin subsidio pero directamente al productor y en el caso del combustible entregar una tarjeta magnética con la cantidad que se le venderá de acuerdo a la producción que tendrá sin que medien funcionarios de empresas estatales que en el mejor de los casos lo mal distribuye por no hablar de caldo de cultivo para la corrupción que esto trae.
-Para que hace falta una poderosa empresa estatal con cientos de funcionarios muchos de ellos en buenos carros gastando combustible por gusto si los que realmente producen son los campesinos y muchas veces estos funcionarios no hacen otra cosa que generar trabas burocráticas que incomodan al productor y obstaculizan su trabajo, demoles la autonomía necesaria al campesino para que compre y venda directamente sin intermediario alguno hagámoslo dueño y responsable de su desarrollo lo que traerá consigo más comida para el pueblo y no nos preocupemos tanto por el dinero que este haga con el sudor de su camisa y con su inteligencia para hacerlo siempre y cuando no viole lo establecido.
-La ANAP es la que debe representar a los campesinos ante el estado, porqué esta organización no está más cerca del surco enfrentando junto al campesino cada problema de este con las empresas estatales cuando no cumplen con lo establecido, porque sus dirigentes no son a todos los niveles campesinos o hijos de estos que sepan lo que es labrar la tierra y conocido en sacrificio que ello requiere que se interpongan ante las manifestaciones de corrupción que afectan a los productores de estos y muchas otras cosas que pudiéramos decir de esto.
-Si sacamos el porciento de jefes y funcionarios montados o no que existen en el sector de la agricultura incluyendo la ANAP a todos los niveles contra la cantidad de hombres en el surco nos daremos cuenta que es demasiado alto, para que un campesino produzca solo hace falta alguien que le venda los recursos, alguien que le preste algunos servicios que este no pueda asumir y alguien que comercialice su producción.
-Porqué preocuparnos tanto por los que se van un poco adelante y hacen más dinero, si eso es una consecuencia natural, en el mundo los emprendedores son minorías y los que no tienen la capacidad y el valor para hacer el sacrificio de invertir son buenos obreros de estos y lo que hace falta es emprendedores que generen empleo justo, recordemos que a los pueblos los hacen los hombres y para ello tienen que tener el capital suficiente y mientras este sea licito lo que necesitamos son hombres con dinero para desarrollar los pueblos, un país donde todos seamos iguales y pobres será un país pobre y el nuestro es un país con potencialidades enormes de ser rico pues talento sobra ya que para ello tenemos un sistema de educación de calidad y gratuito, una de nuestras conquistas más preciadas junto a la salud, pero hoy vemos con dolor como vamos perdiendo valores en nuestra sociedad y los verdaderos ricos son los viven de la corrupción robándole al estado y con esos nadie se mete, ahora que veamos a alguien prosperar con el fruto de su trabajo y rápidamente buscamos como eliminarlo en lugar de garantizarle legalidad a lo que le falte y aprovechar el talento, nadie va a venir a cuba a desarrollarla, cuba será lo que los cubanos seamos capaces de hacer de ella, los extranjeros vienen y nos traen tecnología y eso es bueno pero al final se llevan su tajada y somos los cubanos los que tenemos que hacer de nuestro país lo que queramos, nuestro sistema social es justo e inclusivo como ningún otro pero nuestra economía no funciona y nos impide potenciar más nuestras verdaderas conquistas y si no resolvemos esto perderemos lo bueno que tenemos también, creo que esto sería pensar como país como nos pide a diario nuestro presidente.
Muchas gracias
Excelente articulo, pero como lograr cambiar todo lo que tiene que cambiar?.
En mis 67 años he visto no se cuantos planes e inventos que luego se pierden en el tiempo y sin resultados. Lograr mejores resultados haciendo lo mismo y con los mismos es seguir perdiendo el tiempo.
Lo primero para que avance la producción de alimentos es eliminar el cancer llamado acopio que lleva décadas siendo un nido de corrupción, ineficiencia y extorsión al campesinado que es en ultima instancia quien produce y debe ser apoyado y no extorsionado ni satanizado.
Muy buen artículo! yo diría que el mejor de la serie. Profundo, preguntas claves q nos permite ir a las causas, a los orígenes y no quedarnos resolviendo consecuencias q lo único que hace es generar más problemas.
Describir los problemas es el principio para su solución. Pero y la solución? Qué hacer para resolver el entuerto entre la producción y el consumo? Los países que lo tienen resuelto como lo hacen? Cómo lo lograron? Que por cierto lo ambiental es una deuda de todos.
LAS COOPERATIVAS EN LA GRICULTURA. Los menos familiarizados con los temas empresariales siempre proponen como solución mágica, la repetida creencia de que los problemas agropecuarios en un país se resuelven modificando el tipo de propiedad, en privatizar esa producción. Cuando en realidad desde la década del 30 en el mundo capitalista se viene haciendo todo lo contrario. Entre las décadas del 30 y el 40 fue un momento crucial en lo agrario en el mundo, se aprendió que lo organizativo y estructural era la clave de salvación para los productores individuales, no la propiedad, los productores privados aprendieron a salvarse al formar cooperativas al unirse como un poderoso sistema organizativo, uno vivo, funcional orgánicamente, al unir toda esa masa dispersa de productores privados individuales que existía entonces, convirtiéndolos, en una fuerza descomunal que permitió primero, frenar y luego vencer el aplastante desarrollo de los monopolios agrícolas e industriales, estimulados por los avances de entonces en la industria, que los asfixiaban y los desplazaban. Esa fue la salvación de toda esa masa de productores campesinos privados agrícolas, especialmente en Europa, que dispersos venían siendo aplastados por los monopolios agrícolas e industriales, la Francia de 1945 es un buen ejemplo. Ese proceso que se inició y se convirtió definitivamente en una tendencia del desarrollo agropecuario en el mundo contemporáneo, revoluciono la forma de organizar este tipo de producción en el mundo, convirtiendo al sistema cooperativo de hoy en la manera más eficiente y eficaz de producir en la agricultura. Repito, la más eficiente y eficaz. La propiedad privada solo define el destino final de los ingresos, hacía que bolsillo van esas ganancias. Lo individual y privado en lo agrario por lo general es eficiente a una muy pequeña escala, pero resulta totalmente ineficaz al ubicarlo dentro de un proyecto de desarrollo de cualquier país. Su producción aislada no puede encajar de forma eficaz en ningún diseño de desarrollo, sería muy complejo e inoperante articularlo de esa forma individual, por eso en Europa en la década del 40 se vieron obligados a unirse para poder crecer formando cooperativas. Por otro lado ese ente aislado, individual y privado, no logra aportarle otros beneficios a la fuerza de trabajo salariada, a tono con el actual desarrollo contemporáneo, no empodera a los seres humanos que participan en ese proceso productivo, no le aporta una motivación adicional significativa a ese universo de activos asalariados que laboran en esa propiedad, contrario a lo que sucede en una cooperativa. Las cooperativas emergieron como la clave que aprendieron esos productores y dueños para intentar potenciar al máximo las motivaciones de esos activos asalariados, proponiéndole por medio de esas estructuras organizativas una “percepción” diferente, al hacerlos participar como un dueño más. En el socialismo esa vía de la cooperativa, potencia al máximo esa sana aspiración de que el cooperativista actué como un dueño real sobre los medios de producción, propio de la naturaleza de nuestro sistema social. Nosotros estamos en mejores condiciones para generalizar esos conocimientos y experiencias que hoy son tendencia en lo agrario el mundo capitalista. La experiencia de Israel en lo agrario nos puede aportar muchos conocimientos.
Tenemos mucho terreno adelantado en esa batalla, solo debemos concluir la innovación que inicio Fidel, al hacer “el MOVIMIENTO cooperativo” y convertirlo en “el SISTEMA cooperativo”. Eso nos faltó a los profesionales y científicos en aquel momento, no debemos repetir el mismo error hoy. Hay que dar continuidad a ese proceso de perfeccionamiento que nos dejó esa enorme innovación de Fidel al convertir en cooperativas el campo cubano. Tenemos lo más difícil logrado, más del 50% de la batalla está ganada. Las estructuras superiores de la agricultura no son importantes, lo decisivo está en la base productiva, pero si tocamos esa burocracia ahora, produciría un ambiente mediático, confundiéndonos y distrayéndonos de lo principal. La prioridad está en el municipio. Si se trata de un adelanto tecnológico, como esos centros de producción de biopreparados para la sanidad vegetal o suelo, esos están dentro de los territorios que formaran parte de las cooperativas de segundo grado, ahí en cada municipio es donde debemos interactuar con ellos, donde al quedar resuelto ese “NUDO”, al articular esa nueva estructura de cooperativa de segundo grado, ella sola empujara y desarrollara esa tecnología. Solo hay que hacer lo primero, crear la cooperativa de segundo grado, y tener confianza.
En cada municipio está la base productiva, con las actuales empresas agropecuarias que ahí existen sean de lo que sean, a partir de una de ellas formar la cooperativa de segundo grado, aglutinando a todo el universo de productores que existen en cada territorio, tengan el nombre que tengan, y a partir de esa empresa, crear la cooperativa Matriz de segundo grado, transformando al unísono todas las formas productivas que existen en cooperativas de primer grado. Las actuales empresas incluidas el establecimiento de acopio se convertirán en cooperativas de segundo grado, la madre de todas las pequeñas cooperativas de primer grado, y otras formas de producción, incluido las personas que poseen tierras en usufructo. Ahí se rompe todo vínculo vertical, se cierra completamente por primera vez el ciclo productivo dentro de un territorio, se crea un verdadero sistema por primera vez, uno nuevo en cada territorio al formarse una cooperativa de segundo grado, un ciclo cerrado que orgánicamente funciona como un sistema, donde solo en algunos municipios excepcionalmente se formaran dos cooperativas de segundo grado por su importancia y diversidad de producciones. Ese primer sistema absorbe el actual acopio, al integrar totalmente esa función con toda su infraestructura a ese sistema cooperativo, bien transformándose acopio en una cooperativa de primer grado con ese objeto social bien definido dentro de la cooperativa de segundo grado, o en los municipios más pequeños transformándose ese establecimiento de acopio en la cooperativa Matriz o de segundo grado de ese municipio, que aglutinaría al universo de productores cada uno como cooperativas de primer grado.
De esta forma la producción y la comercialización quedan dentro de un mismo sistema, territorialmente, queda resuelto definitivamente esa contradicción de precios que origina la actual estructura. Ahora cada cooperativista tienen la responsabilidad de velar por ese funcionamiento, y exigir por él, al tener voz y voto sobre ese asunto que lo afecta, y sobre el cual puede influir, como parte que es de la propia cooperativa, eliminándose conflictos de intereses que propiciaban lo estructural. El proceso de reproducción y crecimiento ampliado de las cooperativas de primer grado es solo hacia el crecimiento en áreas, un proceso natural de competencia y desarrollo interno entre las propias cooperativas de primer grado, por el uso más eficiente de sus áreas, todo dentro del territorio que abarca la cooperativa matriz del que ella puede disponer, salvo aquellos de propiedad privada, el resto moviéndolos en busca de eficiencia, reasignándolos temporal o definitivamente a otra cooperativa de primer grado en beneficio de los intereses de todos dentro del ámbito que abarca la cooperativa de segundo grado.
El proceso de crecimiento y reproducción ampliada de la cooperativa de segundo grado es hacia la creación de plantas de beneficios, frigoríficos, almacenaje, grandes y sofisticados mercados propios de la cooperativa en las grandes ciudades, transporte, fábricas de embalajes, complejos de talleres para la reparación inicialmente y en un futuro mutar hasta llegar a fabricar tractores y otros implementos para exportarlos, llegando por ultimo hasta generalizar la robótica en la agricultura.
Es clave que las cooperativas de primer grado no excedan en tamaño, (áreas), o número de miembros fuera de un óptimo, de forma que permita tanto a dirigidos como dirigentes ser capaces de hacer eficiente y eficazmente su tarea. Esa concepción le permite a ese administrador de esa unidad básica como es la cooperativa de primer grado, un hombre practico, no intelectual, que pueda administrar de forma eficiente y eficaz un número no mayor de 16 cooperativistas, una innovación en la organización del trabajo, los salarios y la dirección que le permite a ese administrador interactuar sistemáticamente de forma directa sin intermediarios, ni salones para grandes reuniones, convocando “una asamblea una vez al mes para hacer la dirección más colegiada”, algo ilógico no acorde a la dinámica en que se desarrolla la toma de decisiones en la producción y el mercado en la actualidad con su inmediatez, exigiendo una mayor agilidad al colegiar las decisiones sistemáticamente. Un sistema de dirección itinerante, que acerque más a los seres humanos, que acciona y responde con rapidez ante cualquier reto, una concepción organizativa optima, sencilla, simple y eficiente que facilita que se exprese realmente más ese papel de líder que existe potencialmente siempre en todos los administrativos. Una unidad básica de un tamaño óptimo que asegura que ese directivo sin necesidad de vehículos de transporte haga su gestión sin excesos identificándose más con el resto de los miembros, sin indirectos o burócratas, con un simple control primario, un traje a su medida, porque el área y número de miembros lo facilita.
Esa experiencia también permitiría al país reordenar conceptualmente las COOPERATIVAS NO AGROPECUARIAS, un proceso necesario, imprescindible que hoy no puede despegar porque se concibió copiando de modelo que existe actualmente en las cooperativas en la agricultura, un mal ejemplo sujeto a perfeccionarse, (un engendro), “una cooperativa como copia de una pequeñita empresita estatal con todo su aparato burocrático, transportes, talleres y otros engendros mas, donde se mezclan las funciones y conceptos de la cooperativa de primer grado con los de cooperativa de segundo grado, un burdo ajiaco conceptual en una sola unidad, un desorden, un engendro”, quizás hecho con la buena intención de simplificar, pero en realidad se logró todo lo contrario, un caos con nombre de cooperativa, algunas con más de 300 miembros imposibles de funcionar y ser administradas adecuadamente. A eso le hemos llamado cooperativa, un término que hemos repetido tantas veces durante tantos años que ya definitivamente nos lo hemos creído, para la mayoría de las personas esa es su visión de cooperativa. Una concepción errada que está dentro de eso que Fidel nos sugiere debe ser cambiado. En otro momento fundamentare estos comentarios sobre las cooperativas no agropecuarias en nuestro país.
La producción de alimentos es problema medular en Cuba desde hace años, por lo que he leído casi todo lo referente a este tema y me ha impresionado con claridad y el conocimiento con que se ha debatido , pero ¿que dicen los productores que son los que sudan la camisa?, ¿cuales son sus insatisfacciones al pié del surco?, ¿en que tribuna hacen sus debates?, a las mesas redondas no solo deben ir los ministros sino los campesinos del surco, del potrero, los elegidos entre ellos mismos para que hable de lo que sienten en carne propia y lo que necesitan para echar para alante, no tienen que ser militante solo ser un buen trabajador que quiera mejorar su país y su economía, SOMOS CUBA.
solo hago una pregunta.Que ciencia y técnica aplica mi vecino Ricardito que tiene una finca que le traquetea el mango, Plátano ,cebolla ,tomate ajíes maíz, lo que quiera sembrar.El joven es un talento, está preparando un tractor para buscar estiércol animal par usarlo como abono, tiene como 5 o 6 trabajadores que cobra 50 pesos diarios con desayuno , merienda y almuerzo gratis tambien tiene regadío, luchado por el mismo.Laciencia y la Tenica es Pagar a tiempo al campesino, pagar buen salario a los trabajadores y darle una buena atención. Este muchacho esta recuperando un tractor americano del año de las cometas, por que no venderle tecnología actual alos que producen, la era de los bueyes es cosa del pasado.
En Cuba en todos los tiempos ha habido especuladores, corruptos o sea aprovechados del esfuerzo de los demás, aprovechados de la ingenuidad tanto sea de una persona natural o jurídica en esta última entra también el país con todas sus estructuras porque si usted está a la viva como decimos los cubanos no deja que se aprovechen de usted, ahora que hace ser ingenuo, busquemos una de las acepciones, inexperiencia, quien no pasa por la inexperiencia, unos porque se lanzan a emprender una nueva experiencia y otros porque aunque se hagan unos viejos realizando determinada actividad nunca llegan a introducirle mejoras y quiero detenerme en esos, unos es porque no ven más allá de la nariz y otros porque no les conviene introducirlas, en ambos casos le hacen daño a la actividad que realizan, cuando usted realiza un análisis de los problemas que padecemos los cubanos no es sólo en la producción de alimentos, abarca casi toda la economía y hasta otras esferas, por lo que desde mi punto de vista el error no está en las estructuras sino en las personas que son los que diseñan estas y hacen que funcione todo lo demás, ahora amigo periodista, se hace necesario entrar en el análisis del comportamiento humano y cuantos son los factores que intervienen en el comportamiento de una persona, sea un campesino, un obrero o un dirigente de cualquier esfera, pienso que la mayoría de los entendidos en esta materia tendrían diferentes criterios, nosotros los cubanos desde el punto de vista cultural tenemos ciertos valores que nos hacen destacar en el mundo, prueba de ello es la actitud ante la batalla que se ha librado contra la covid 19, pero fíjense todos, todas las experiencias no son dignas de aplauso, quiero referirme a un valor que poseen los asiáticos principalmente y muchos cubanos no tengo la menor duda, la LABORIOSIDAD actividad generadora de riqueza, aspecto este que en la mayoría de los casos dada mi experiencia es analizado después de otros valores como SOLIDARIDAD, GENEROSIDAD, BONDAD y otros del mismo perfil, visto así sin entrar en un análisis profundo es positivo, pero por ejemplo si en una empresa productiva esta genera una mayor productividad y a la vez una mayor producción o sea riqueza, todos los factores deben ser consecuentes con los principios principales del socialismo que queremos construir, ahí viene la conclusión de que si siempre se hiciera así no escasearían los productos que hoy necesitamos, es decir el desempeño en la labor que realizamos, cualquiera que sea, estaría precedido de un análisis profundo de los resultados, en el caso que debatimos, producción, y bien que pasaría si no se hace un análisis profundo y objetivo, no se alcanzan los niveles esperados de riqueza, surgiendo otra interrogante, porque estos análisis no siempre se realizan con eficacia al nivel que se hagan, bueno puede haber varias razones yo sólo quiero compartir con ustedes una razón pues se tornaría este comentario interminable, esto siempre sucede cuando no todos tenemos los conocimientos para emprenderlo, entre más complejo el análisis más requiere de conocimiento y yo y ustedes seguramente han visto cada análisis, estos en la medida que se acercan a los núcleos productivos de bienes o de servicios se hacen más importantes, no se puede darle poder a la mediocridad en el socialismo y en el capitalismo miren lo que sucede con Trump, claro esa es una de las consecuencias de este sistema, el efecto es desastroso tanto para uno como para el otro, tenemos que perfeccionar muchas cosas, no nos demoremos, si seguimos con la demora que caracteriza a la mayoría de las acciones, en buen cubano no haremos el cuento, que nosotros como foristas intercambiemos criterios es bueno porque es bueno socializar ideas, criterios pero eso no es lo que resuelve el problema, tarea bien difícil pero lograble. Gracias
Tome, no tomé. Para mí, en el socialismo o en cualquier causa justa, el ejemplo personal debe ser el primer, principal recurso. Martí lo dijo: " Sí el hombre sirve, la tierra sirve".
Maceo y el Che lo demostraron cómo nadie.
Sí las consignas, lemas, frases, etc, fueran nuestro principal rublo exportable, no haría falta ni el turismo. Hay una brecha enorme entre lo que decimos y hacemos, se llama hipocresía y sí tienes poder y recursos, corrupción.
Sí la producción de alimentos es vital, hay que hacer como los rusos: " todos los recursos para el frente". No se puede ver un dirigente con tremenda barriga, un séquito detras, muchos carros, exigiendo a un campesino, sin tractor, en una casa de guano, más producción.
me estoy leyendo el primer escrito y he reido a carcajadas. No se si los que estan defendiendo al marabu, al carbon vejetal y a la produccion de energia por biomasa estan hablando en serioi. Para producir carbon el, marabu debe tener dos o tres años, tal vez cuatro o cinco. En ese tiempo produciendo caña con rendimientos de 120 mil qq por caballeria, esto es mas de 105 Tm por ha. y no dar premios por 40 o 45 TM por ha, Realmente este rendimiento es casi la tercera parte de lo que se debe lograr, por demas un campo de caña puede durar mas de 20 años. No creo que un cubano serio defienda la plantacion de marabu.
lo del marabu es una broma verdad.
Brillante el artículo, doctor Montero e ingeniero Martín. Pero: ¿Qué creen ustedes que suceda si se cambian la economía y las estructuras, y se deja de hacer y de decir lo mismo?
Una nueva mentalidad demanda nuevas personas que lo hagan funcionar. Y un marco regulatorio a su nivel.