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¿Cambia la política de Estados Unidos hacia Cuba?

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Foto: Archivo.


El Departamento de Estado de Estados Unidos acaba de disminuir la alerta de peligrosidad de los viajes a Cuba. En apenas un año evolucionó de la categoría 4, la máxima posible, a la categoría 2, en la cual solo se recomienda “tener prudencia” a la hora de hacer el viaje, por lo que se aplica a muchos países del mundo.

De esta manera, se pretende rectificar en parte, una política que ha tenido una oposición mayoritaria en todo el espectro político y social norteamericano.

También anunció que reanudará parcialmente los servicios consulares de su embajada en Cuba, pero solo a ciudadanos norteamericanos de estancia en el país. Se mantienen suspendidos los servicios a los cubanos que aspiren viajar de manera temporal o definitiva a Estados Unidos, los cuales tendrán que trasladarse a otros países para hacer los trámites.

Según el Departamento de Estado, tales medidas responden a las recomendaciones hechas por el Comité de Evaluación de Riesgos de ese órgano e incluye el fortalecimiento de medidas de seguridad no especificadas para su personal en Cuba, los cuales solo podrán permanecer un año en el país sin la compañía de sus familias.

Nada indica que se trata de un paso hacia el mejoramiento de las relaciones con Cuba. Por el contrario, se han arreciado las acciones contra el país y Cuba continúa siendo uno de los objetivos de la ofensiva norteamericana contra los procesos progresistas en América Latina.

Pero ni siquiera para esto sirve la reducción del personal de su embajada en Cuba. Recientemente, el Servicio de Investigaciones del Congreso dio a conocer un memorando, donde se plantea que la situación de la embajada norteamericana en Cuba “reduce potencialmente la capacidad del Departamento de Estado —y obviamente otras dependencias— para comprender la situación sobre el terreno y reportar sobre sus desarrollos”.

Dicho de otra manera, se quedaron ciegos o cortos de vista frente a los cambios que tienen lugar en Cuba y reducida su capacidad para influir sobre los mismos. Hasta los llamados “disidentes”, a los que se entregan fondos millonarios para subvertir el sistema cubano, se han quejado públicamente de las afectaciones que les ha producido las limitaciones de acceso a la embajada norteamericana. Esta pudiera ser una de las causas para tratar de enmendar el error.

También pudiera suponerse que es el resultado del desgaste de la credibilidad de los misteriosos “ataques sónicos”, los cuales sirvieron como excusa para reducir el personal de ambas embajadas. Sin embargo, no parece que el apego a la veracidad, como atributo de su política, sea un factor particularmente cuidado por la administración de Donald Trump.

La mejor explicación debe ser buscada en la política interna de Estados Unidos. Sobre todo, de cara a las elecciones parciales de noviembre de este año, donde los republicanos enfrentan una situación muy complicada.

Desde hace tiempo los viajes de norteamericanos a Cuba han sido mirados desde dos perspectivas distintas por parte de la política oficial norteamericana. La prevaleciente ha sido impedirlos, en el entendido en que se contrapone con el clima de hostilidad que debe regir las relaciones entre los dos países. La otra es promoverlos, en tanto suponen que aumenta la influencia de Estados Unidos en Cuba y favorece el desarrollo del sector privado, visto como un agente de cambio del sistema cubano.

Obama asumió la segunda estrategia y Cuba aceptó el reto, en la confianza de sus fortalezas políticas y su correspondencia con sus propios planes de desarrollo económico. En pocos meses, a pesar de que el bloqueo impide que viajen en calidad de turistas, ello significó un incremento notable de los viajes de norteamericanos a Cuba y su aprovechamiento por parte de empresas e instituciones norteamericanas interesadas en diversas formas de intercambio.

Las medidas de Donald Trump redujeron el flujo de viajeros en casi un 25 % en relación con el año precedente. Debido a los peligros legales y financieros que implicaba actuar bajo las alertas de viaje antes existentes, más del 80 % de los turoperadores norteamericanos se vieron obligados a cancelar los viajes a Cuba e igual se afectaron los intercambios académicos y culturales en marcha.

Rebajar el nivel de alerta de estos viajes puede facilitar un incremento de los mismos y, de esta manera, satisfacer los reclamos de poderosos intereses vinculados a la industria de los viajes, dígase hoteleros, líneas aéreas, turoperadores, agencias de viaje y cruceros, así como instituciones académicas y culturales, incluso religiosas, muchas de las cuales son importantes contribuyentes a los procesos electorales estadounidenses.

Un problema no resuelto con las recientes disposiciones es el daño que esta política ha ocasionado a la comunidad cubanoamericana y su posible efecto en las elecciones de La Florida.

Estados Unidos ha reconocido que no cumplirá con los acuerdos migratorios con Cuba, el cual establece conceder un mínimo de 20 000 visas anuales para cubanos que deseen radicarse en ese país. Este año apenas se han concedido 8 000 visas, afectando de manera sensible un programa de reunificación familiar que funciona desde 1994. Más grave aún, es que el cierre del consulado de Estados Unidos en La Habana ha impedido viajar a miles de personas, con la intención de visitar a sus familiares en ese país.

Según una reciente encuesta de Florida Latino Voters, para el 21 % de los votantes cubanoamericanos un tema esencial en las próximas elecciones, son los asuntos relacionados con la política migratoria y la reunificación familiar. Esto debe haber activado las alarmas entre los republicanos, que aspiran a contar con la mayoría de ese voto en unas elecciones que se anuncian muy reñidas.

En particular, es un problema muy grave para la decisión de los tres escaños al Congreso que hoy día están en manos de cubanoamericanos republicanos. Al promover la separación de las familias, la derecha cubanoamericana se ha dado un tiro en el pie y la hemorragia puede costarles la vida.

No es descabellado entonces suponer que en los próximos días el gobierno norteamericano, con la discreta anuencia de la derecha cubanoamericana, tome otras medidas —ya se habla de “estabilizar el personal en Cuba—, con vistas a llegar a las elecciones con la sensación de que se trata de un problema en vías de solución. Por eso, hasta ahora, el vociferante “exilio histórico cubano”, no ha dicho nada en contra.

(Tomado de Progreso Semanal)

Se han publicado 10 comentarios



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  • Maria dijo:

    Creo que vives en Cuba creo que se Equivoca en muchos sentidos de verdad .

  • Hugo Andrés Govín Díaz dijo:

    Gracias, Dr. Arboleya. Espero que nuestra prensa tome a bien publicar este escueto y oportuno análisis suyo. Mucha falta nos hace en estos momentos, cuando el teatro de operaciones en contra de todo lo que huela a resistencia, dignidad y soberanía ha tomado dimensiones inimaginables en nuestros países del Sur.
    No podemos darnos el lujo de pensar que una fina tela de seda cubriendo las garras del águila nos podrá salvar del zarpazo.
    Es lamentable que, análisis como estos, no se conviertan en “virales” en las redes sociales.

  • Jose R Oro dijo:

    Por supuesto que el interés por el voto cubano para las elecciones intermedias del 6 de noviembre sobre todo en un estado como Florida que no tiene ganadores seguros tanto en algunas carreras congresionales como en la gobernación del estado, tiene mucho que ver o por mejor decir, es la razón ultima de tales decisiones. Por supuesto la ultraderecha de Miami es parte del juego y por eso no protesta y vocifera en contra.
    Que a Cuba la pongan en el nivel 2 (que es el mismo por ejemplo que el de Espana o Italia) no debe ser tomado a la ligera. Ese paso hace mucho más difícil explicarles a los votantes porque no pueden ir a Cuba a hacer Turismo, y a los congresistas esquivar la impugnación de tales medidas, como bien describe al autor y no debe ser disminuido en lo absoluto. Lo hagan porque lo hagan, beneficia a Cuba, punto.
    No hay amor en Washington hacia Cuba, Bolivia, Nicaragua o Venezuela, pero eso no es noticia, es como cuando un perro muerde a un hombre. Pero el bajar a Cuba al grupo 2, reconocer que no se sabe de los espurios “ataques sónicos” que incluso los están llamando ahora “incidentes sanitarios sin explicación” y que tengan que mantener abierta la embajada (aunque sea para atender a sus nacionales), significa que por lo menos no hay un empeoramiento de las agresiones hacia la Isla, y eso si es noticia, como cuando un hombre muerde a un perro.
    Hace poco tiempo, un cubano – americano asesinó a un médico en West Palm Beach, vino para Cuba y las autoridades cubanas lo arrestaron y juzgaron con la evidencia que proveyó las autoridades estadounidenses, y fue convicto con una muy elevada pena de prisión. Cuba no lo extradito por que los nacionales cubanos no pueden serlo, lo que ha creado una enorme impresión en los latinoamericanos que viven en los EE.UU., donde ven a colombianos, mexicanos y otros ser extraditados. La justicia cubana castigó el crimen, no hubo impunidad alguna, pero no extraditó a su nacional. Ese fue un acto muy serio y brillante de Cuba.
    Después de las elecciones intermedias, algunas cosas más pueden cambiar, sobre todo si una de las Cámaras del Congreso cae bajo el control del Partido Demócrata. ¡Vivir para ver!

    • Uno dijo:

      Ingeniero Jose R Oro estoy contento con esta noticia, esperemos este ligero avance repercuta en el turismo. Lo sigo en esta página. Un abrazo.

      • Jose R Oro dijo:

        Un fuerte abrazo para usted!

  • Francesco Monterisi (Italia) dijo:

    La politica de EEUU hacia Cuba es siempre la misma: agression!
    Articulo traducido en italiano http://www.cubainformazione.it/?p=35217

  • Pioneer dijo:

    En el diferendo Cuba-EE UU todo es cuando menos curioso , en Cuba se ha dignificado con respecto a la opinión hacia lo que hace EEUU sobre todo los hechos gubernamentales pero no exclusivamente de “ palo porque bogas y si no bogas, palo” , curiosamente esa estrategia enrareció los pasos que Obama dió en su momento y llega a hallar perverso hasta el reconocimiento implícito o no de que alguna medida no fue bien tomada en contra de Cuba, coincido en esto Con Oro no hay que buscar la 6 pata al gato si algo beneficia, beneficia y punto aunque se pueda aceptar que rebuscadamente tenga fines diversos, eso no es tampoco secreto, porque si no, estaríamos jugando a exacerbar el augurio de que si haces algo bien es para engañarme, mejor guerrear hasta que uno de los dos muera y en ese caso no quiero opinar quien tiene más posibilidades de morir, hace poco dije en un comentario algo que repetiré aquí en el juego político es como en la economía juegas a obtener los mejores réditos con la inversión más segura y menos costosa , jugar a eliminarse es en primera instancia algo no plausible y el ultima un suicidio y digo más a ambas partes del diferendo hay muchos que disfrutan y “ganan” con que el juego sea a muerte.

    • Jose R Oro dijo:

      Estimado Pioneer. El titulo del artículo hace una pregunta: ¿Cambia la política de Estados Unidos hacia Cuba? Y después de leer de nuevo el artículo, no veo que se haya contestado explícitamente esa pregunta, aunque implícitamente se sugiere que no haya cambiado.
      ¿A que (me parece a mí) se refiere el destacado analista Arboleya Cervera? Cavilo que es a la permanente hostilidad contra el socialismo y a los movimientos progresistas, contra Cuba y por doquier. Si tenemos un cruel Bloqueo y la ilegal base de Guantánamo, no ha cambiado nada en la esencia misma. Pero para ello no hace falta escribir un artículo, todo el mundo lo sabe, y al que pretenda se le haya olvidado, es porque quiere olvidarlo.
      Pero el que haya cambios a ese nivel estratégico, no quiere decir que no haya cambios en general. Si de manera acordada por las partes se deben dar 20,000 visas y solo se han entregado 8,000, pues ha ocurrido un cambio, para mal. Si pasa algo en dirección positiva, es por puro oportunismo por las elecciones intermedias, por supuesto que es así. Pero yo me alegro y mucho, porque no tendrán que ir a Bogotá o a Georgetown. Por eso si pudieran en el futuro obtener las visas en La Habana y se revierte esa absurda medida, por razones obviamente oportunistas, me alegro.
      Respondiendo la pregunta del título, la política de los Estados Unidos hacia Cuba si cambia. Cuando fue presentada por DT el Acta de Miami, cambió para mal, en gran escala. Cuando pusieron a Cuba en el nivel 2 de peligrosidad, cambió para bien, en menor escala. Todo lo que ocurra que beneficie a Cuba y a los cubanos debe ser bienvenido, cualesquiera sus intenciones ocultas.
      Considero que es necesario pulir el mensaje acerca de las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos. En los EE.UU. la ultraderecha cubana hace lo posible e imposible para que se oculte cualquier cosa a favor de Cuba, o que Cuba haga algo bueno, es decir demonizar Cuba a ultranza. ¿Por qué lo hacen? No es sólo por puro odio, sino para mantener el pesimismo de los cubano – americanos acerca de un futuro mejor en sus relaciones con el país donde nacieron y con sus familiares y amigos.
      No creo que debamos hacer lo mismo. Uno de los problemas más grandes que hay en Cuba hoy es “el desánimo” como dijera el gran Abel Prieto. Comunicar que no hay cambios, e implícitamente que no hay esperanza de tales cambios, no es solo (a mi juicio), incorrecto, sino también perjudicial para el estado de ánimo del pueblo. DT ha hecho cambios ponzoñosos contra Cuba para satisfacer a sus servidores de Miami y para tratar de mostrar que es el “Rey del Universo”. Si se ve forzado por razones oportunistas de la política de los EE.UU. a revertirlos un poco, no veo nada malo en eso. Si se ven forzados a permitir que viajen más estadounidenses a Cuba, bienvenido sea, más ingresos para nuestro Turismo, más visitantes, mas desmentidos de las calumnia anti – cubanas.
      Un cordial abrazo para usted.

      • Jose R Oro dijo:

        Mil perdones. Cuando al inicio del tercer parrafo escribi “Pero el que haya cambios a ese nivel estratégico”, quise decir “Pero el que no haya cambios a ese nivel estratégico”, no puse el no, que es la palabra mas importante de esa frase. De nuevo mil disculpas por el error.

  • Eddy dijo:

    La política hacia Cuba no va a cambiar por lo menos a mediado plazo, y menos con la llegada del cubano-americano al departamento de estado
    Que rebajen una alerta o la suban eso pasa cada cierto tiempo y no implica nada con las relaciones bilaterales, posiblemente México tenga una alerta mayor que Cuba

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Jesús Arboleya Cervera

Jesús Arboleya Cervera

Investigador cubano, especialista en relaciones Cuba-EEUU. Doctor en Ciencias Históricas con una decena de libros publicados.

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