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Pido perdón a los músicos cubanos

En este artículo: Cultura, Música
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Cubadisco, dedicado en su edición de 2018 a la música popular cubana y al aniversario 130 del natalicio.

A menudo nos enfrascamos en debates acerca de las obras de ciertos músicos, por causa de tener en su repertorio canciones cuestionables en el aspecto ético que dan lugar a enconadas polémicas. Aunque de tales discusiones por lo menos intentamos alcanzar una mayor objetividad en nuestros conceptos como críticos, lo que sí está claro es que al mismo tiempo el hecho de alabar a aquellos que se merecen los mayores elogios, implica una decisión apremiante para el adecuado desenvolvimiento de nuestro enriquecimiento espiritual.

Cuando el Maestro afirma que “la belleza en lo que nos rodea ayuda a la vida”,[1] revalida la necesaria presencia de dicho sentimiento en la existencia del ser humano. En tal sentido, ser miembro del jurado del Premio Cubadisco 2018 constituye un privilegio en nuestro desempeño como profesional de la crítica durante estos largos años.

Ante tanto esplendor desbordado entre las obras discográficas en competencia, cualquier disputa sobre asuntos musicales sostenida en otras circunstancias y en otros contextos sencillamente desaparece de la mente. El descubrimiento de decenas y decenas de relevantes discos que conforman las diferentes categorías a concursar nos devela, como en ningún otro evento del país, el magnífico estado de la música cubana en los diferentes géneros.

A la vez, este estadio de plenitud alcanzada no nos puede alejar de la inobjetable responsabilidad que asume cada uno de los miembros del jurado, acción que desborda el mero hecho de escoger una obra discográfica concursante y proponerla como premio. Para no complicar nuestra exposición, si nada más tuviéramos en cuenta la categoría cancionística donde concursan discos de Beatriz Márquez, de Pablo Milanés con José María Vitier o de Liuba María Hevia, se podrían dar cuenta de la esencia del conflicto al que hacemos referencia a la hora de decidir el disco que debe de ser galardonado. Por ejemplo, para esta ocasión el sello Colibrí apuesta por Beatriz Márquez, La Musicalísima, con la interpretación de canciones del prestigioso compositor Adolfo Guzmán, para convertirla en una propuesta discográfica de exquisito gusto.

Mas en dicha categoría también aparece el CD Amaury canta a Meme Solís, con un Amaury Pérez en sus mejores momentos, escoltado por la genialidad de un arreglista y director musical como Juan Manuel Ceruto; obra que, al decir del escritor Sigfredo Ariel, “es un disco para fatigar con agrado los equipos de música, con mucho que descubrir y agradecer a dos artistas hechos y derechos”.

Por si fuera poco, el maestro Frank Fernández vuelve a la carga en lo relativo a la voluntad de brindar su exclusivo pianismo a los demás, en esta ocasión a la joven cantante Carmen Lidia, con un escogido repertorio. Sin embargo, a diferencia de otras ocasiones, el piano de Frank se ha hecho acompañar de atractivas orquestaciones, donde aparecen inéditas incursiones del maestro en la armónica, el bandoneón y el bombo legüero.

A propósito del piano, la discreta intimidad de Miriam Ramos se nos revela una vez más, en esta oportunidad con el CD El piano y yo. En esta producción la reconocida intérprete se da el gustazo de cantar con cuatro de sus pianistas preferidos, quienes a la vez forman parte de lo más representativo del piano contemporáneo: Ernán López-Nussa, Rolando Luna, Alejandro Falcón y Harold López-Nussa.

Si usted cree que con tales discos ya hay razones suficientes para tener un verdadero dolor de cabeza a la hora de elegir al premiado, les digo que apenas estamos a la mitad de las obras discográficas que conforman dicha categoría, pues falta el CD Flor oculta de la vieja trova, donde el pianista José María Vitier acompaña a Pablo Milanés en soberbias interpretaciones de canciones de la trova mayor apenas conocidas por el gran público. Y ya que hablamos de Pablo, su hija Haydée, una de esas vocalistas que se adueñan de nuestras emociones, también presenta el disco que recoge un memorable concierto que ofreciera en la Sala Covarrubias del Teatro Nacional.

Para hacer la selección más enrevesada todavía, tenemos el álbum Vidas paralelas, de Liuba María Hevia, una recopilación de canciones suyas interpretadas a dúo con Amaury Pérez, Luna Manzanares, Danny Rivera, entre otros, y distribuidas en cuatro discos para recrear así una autentica plataforma del maravilloso legado de su obra. Para rematar, el CD Pasaba un ángel nos entrega más de veinte versiones de obras de la propia Liuba, a cargo de renombradas figuras y orquestas como Anabel López, la dominicana Maridalia y los Van Van.

El recomendable desempeño que en torno al bolero de siempre ha sido realizado por el joven cantante Alain Daniel, lo mismo que la apasionada interpretación de Anais Abreu en el CD Nostalgias, o el disco Te tengo y no, de un artista del corazón como Leo Vera, añaden otra dosis del mayor respeto por todos los incluidos en la categoría que nos ocupa.

Por supuesto, como parte del jurado debemos proponer uno solo de los discos mencionados, elección que no nos libera de una especie de sentimiento de culpa por no haber escogido el otro. La realidad es que cuando enfrentamos a tanta calidad compartida, cuando nos percatamos del alto nivel profesional manifiesto en cualquier arista de cada una de las obras presentadas, nos hayamos henchidos de un sano orgullo por tratarse de músicos cubanos que, si han tenido algún tipo de presión en el momento de hacer semejantes discos, para nada han sido de las que llevan consigo las concesiones mercantiles. En todo caso, el compromiso que salta a la vista es el que sienten por la cultura desde la mayor naturalidad posible, porque realmente el talento que los singulariza no les permite manifestar de otro modo sus inquietudes artísticas.

Por otra parte, el hecho de que hayamos hecho referencia a solo una de las veinte categorías en concurso no quiere decir que, por ejemplo, en la correspondiente a la música popular bailable no estemos ante una problemática todavía más complicada, pues prácticamente están compitiendo todos los reconocidos maestros del género, además de los jóvenes músicos.

El saldo que para la sociedad cubana encierran eventos de la magnitud del Premio Cubadisco 2018, resulta de incalculable valor al influir decisivamente no solo en los múltiples compartimentos estéticos de nuestra vida cotidiana, sino además como pocas ocasiones tiene lugar en el universo artístico, por su capacidad para consolidar nuestro sentido de pertenencia a este pueblo de donde surgen generaciones de músicos excelentes.

Notas:
[1] José Martí: “Sección constante”, La Opinión Nacional, Caracas, 16 de febrero de 1882, en Obras completas, Editorial Nacional de Cuba, La Habana, 1963, t.23, p. 203.

Se han publicado 21 comentarios



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  • Andres Quesada dijo:

    Eso es lo bueno de tener tan grandes musicos en nuestra Cuba, tomar cualquier decision en un concurso es muy dificil…..

  • Alejandro Fernandez Costa dijo:

    Lo comprendo Guille.Solo ratificar: Viva Cuba!

  • MAU dijo:

    de ese manantial de valiosos artistas , dele al premio al q menos haya obtenido para asi regocijarlo.

  • Voldemort dijo:

    Hola Guille, el jurado se honra con su presencia. Gracias a enseñarme a escuchar Rock en aquella sección Entre cuerdas del Caiman Barbudo. Es verdad, tiene un buen dolor de cabeza ante tanta buena música, es una pena que después esos temas se difundan muy poco. Nada maestro que invaden nuestros oidos con el repetitivo, machacón y vulgar reguetón. Exitos en su labor, la tiene dificil. Gracias.

  • Eric dijo:

    Gracias Guille, por ese adelanto, talento y espiritualidad marchan de la mano y el corazón.

  • Leandro dijo:

    Ciertamente tenemos que sentirnos orgullosos de nuestro rico acrevo musical y comprendo el reto que tiene el jurado.
    Me pregunto ¿Por qué no se ha restablecido el concurso Adolfo Guzmán? Es comprensible que por los efectos del Período Especial no fue posible continuarlo en eso difíciles años. Pero me pareció haber oído en determinado momento que se restablecería y no se ha hecho. No soy especialista pero en mi criterio tiene suma importancia en el desarrollo y promoción de nuestra música.

    • carlosvaradero dijo:

      Así es Leandro, hace un par de años, se habló de nuevo del concurso Adolfo Guzmán, incluso se había convocado a compositores para presentar sus obras y luego?
      Silencio total….si la TV no tiene recursos como para un concurso de este tipo, pienso que pueden contar con RTV Comercial que ha hecho cosas buenas en la tele como Sonando en Cuba, Bailando en Cuba etc etc….podemos entender que en periodo especial era difícil pero ya hemos ido pasando esa etapa, porqué no retomar entonces esos concursos?

  • Adolfo Tamayo Aguilar dijo:

    Es una lluvia fresca y un suero de estimulación lo que escribes Guille, porque uno olle cada creaciones en actividades y sobre todo en los ómnibus en los que ha retornado con mucha más fuerza la insolente conducta de poner música a toda vocina y hasta más de una a la vez.
    Qué ganas tengo de que se exista un freno o un límite no sólo a la creación grosera y facilista sino también a su propagación y entonces El Negrito del Coquito y todos los de su línea tendrían que reformarmarse o buscar un empleo cualquiera sin contacto con el público, quizás esto no guste a algunos pero es la expresión del agobio y la ofensa que ellos resultan ante las incontables estrellas que brillarán en el olimpo que es el CUBADISCO.

  • jorge f perez martinez dijo:

    debio pedir comprension, entendimiento, pero no perdón

  • El buril dijo:

    Guillermo en todos los pueblos afortunadamente exinten músicos exelentes. Las presiones normales que impone el mercantilismo a los músicos, lejos de dañar el material, como regla propician un tremendo y mejor desempeño de los músicos, si realmente son buenos. Su escrito que respeto, me trasmite que está usted abrumado ante las obras y esa presión sí lo puede inclinar a no tomar la mejor decisón. De lo contrario contagiará al resto del jurado y terminarán, como en muchos eventos, premiando a todos y sabemos a estas alturas que no debe ser, por justeza y porque a la larga no trae buenos resultados.

    • Elio Antonio dijo:

      Hola El buril:-)

      Buen comentario el suyo. Le felicito.

      Saludos;-)

      • El buril dijo:

        Muchas Gracias Elio Antonio.

  • ALEMAN dijo:

    Todo eso genial, nos demuestra que nuestro tesoro musical vive…pero ahora, cómo acceder a esos discos??? es el problema el acceso al producto musical…si no se consume no se conoce no que que se quede el oído de los miembros del jurado o en un concierto tiene que extenderse y eso no sucede

  • Barbara Sanchez Rojas dijo:

    Guillermo José hace confesiones con las que nos identificamos los que de una manera u otra hemos tenido que elegir entre excelentissimos concursantes para otorgar un premio . ¡Te comprendo! Y mucho mas cuando la fiesta de la discografia cubana incluye tantos generos , tantas figuras , tantas obras . Felicidades a concuerantes y Premiados. Con jurados como tu , ciegamente confio en los veredictos .

  • medico dijo:

    entre tantas luces y un equilibrado nivel ¿no es posible que la selección sea popular?
    es cierto q por disimiles estilos sea brumadora y por demás justa la elección del mejor, hagan como en la voz Kid, que luego de ser seleccionadas las mejores entre las mejores, le dejen al pueblo el primer lugar

    • carlosvaradero dijo:

      medico:
      Si la decisión pasara a ser “popular” ganaría la charanga habanera o Yomil y el Dany, o El Micha o el Chacal…qué horror!!
      Lo mejor en estos casos es que haya un jurado…qué realmente tenga prestigio y sepa de buena música.
      Desafortunadamente el gusto popular del pueblo está tan, pero tan deteriorado que no le diera al pueblo seleccionar un premio de cubadisco…además no creo que sepa valorar lo que realmente es bueno.
      Es mi criterio.

  • Lucía dijo:

    Bueno, Ciro de toda su nota lo que no entiendo es el título, debe ser porque no he leído alguna que usted haya hecho donde decía otro tipo de opiniones?

  • Yoli dijo:

    Y como compro alguno de esos?

  • Lucía dijo:

    Bueno, Ciro de toda su nota lo que no entiendo es el título, debe ser porque no he leído alguna que usted haya hecho donde decía otro tipo de opiniones?
    Disculpe Guille!

  • carlosvaradero dijo:

    Realmente de los discos que usted menciona, creo que cualquiera podría ser el ganador, no quisiera estar en el jurado para no pecar de injusto, porque creo que cualquiera de estos antes mencionado se merecen el premio.
    Me gustaría escuchar el de Beatriz Márquez cantándole a Adolfo Guzmán, pero también el de Amaury Pérez con canciones de Meme Solís, y qué decir de Mirian Ramos y el de mi coterránea Carmen Lidia Maden con Frank Fernández al piano…cualquiera de estos podrían ganar el prestigioso premio, esperemos a ver qué decide el jurado.

  • G.Esteban Ramirez dijo:

    respetadisimo Vilar, no hay que pedir perdon por afirmar que el regueton, rap y similares son producto de la subcultura que los yankis introdrucen en el mundo,para “homogeneizarlo” e imponer su dominio. Le sugiero que consulte el libro editado en 2003 por C. Sociales “La Guerra fria Cultural de la C:IA: ” ,de Frances Stonor Saunders y seguro ya leyo de A. Guevara “Dialogar,dialogar”
    Desde hace mas de 50 años,los yankis estan en eso.Tambien le sugiero buscar en Bing.com el libro de Daniel Estulin “Los secretos del Club Bilderberg”,en particular lo referente a los Beatles y Theodore Adorno. .Comprendera muchas cosas…..Gracias por su trabajo,que es IMPRESCINDIBLE para la salud de nuestra cultura.

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Guille Vilar

Guille Vilar

Reconocido comunicador de la prensa escrita, radial y televisiva cubanas. Fundador y director de A Capella, programa de televisión.

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