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Dar espacio al buen periodismo

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La lectura del artículo “Medios públicos y privados: tres preguntas de Julio García Luis” de la colega Rosa Miriam Elizalde, recientemente publicado por Cubaperiodista y reproducido por Granma, me hizo volver una vez más sobre el pensamiento hoy más vigente que nunca de quien fuera decano de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana y un paradigma para sus compañeros de profesión.

Inspirado en la manera en que Rosa Miriam estructuró su trabajo para que fuera la voz de Julio la que hablara, también me remití a la del entrañable profesor, en este caso a la que cautivó al auditorio de una conferencia que impartió en una de las jornadas del IV Encuentro Nacional de la Crónica Miguel Ángel de la Torre, celebrado en la ciudad de Cienfuegos, en 2011.

No obstante, me tomaré la licencia de hacer algún que otro señalamiento a lo expuesto por Julio en aquella ocasión, con el ánimo de contextualizar el tema a cuyo debate nos ha convocado Cubaperiodistas.cu y la organización profesional a la que pertenecemos, la Upec.

A lo primero que quiero hacer referencia es a lo que Rosa Miriam definió como “esa pelea que no es nueva entre los que apuestan por la privatización de los medios y quienes intentan demostrar que nuestra profesión, desde la práctica del socialismo, puede hacer frente a los desafíos que tiene por delante”, y a los puntos de vista de Julio al respecto, que ella deja que se expresen en las propias palabras del fallecido colega.

En Cienfuegos, Julio García Luis apeló a referencias académicas para demostrar cómo operaban ya entonces procesos hegemónicos como los que hoy enfrentamos también en el ámbito de los medios y de qué artilugios, expeditos o solapados, se valían para aislar, y eventualmente eliminar, a las identidades que no fueran domesticables o digeribles para sus proyectos de globalización.

“La diversidad puede ser nutritiva para la globalización, que es esencialmente etnófaga”, decía Julio, apelando a un concepto del sociólogo y etnólogo mexicano Héctor Díaz Polanco.Y continuaba citándolo: “La etnofagia no busca la negación absoluta o el ataque violento a las identidades, sino su disolución gradual mediante la atracción, la seducción y la transformación. Descansa sobre todo en los imanes socioculturales y económicos, dirigidos a atraer, desarticular y disolver los grupos diferentes. Responde a una lógica de integración y absorción. Puede incluir políticas “participativas” y el aliento a una “comunicación alternativa”, controladas por fundaciones y otros medios de los centros de poder”.

Cualquier parecido de estas referencias a lo que Rosa Miriam define en su artículo como recomposición de “los viejos instrumentos propagandísticos de Estados Unidos para el cambio de régimen en la Isla”, no es mera coincidencia.

Estoy convencido de que en un mundo signado por la confabulación de los medios hegemónicos con los grandes centros de poder político, económico y financiero, somos nosotros, la experiencia socialista cubana y todas sus manifestaciones, medios incluidos, lo alternativo y diferente.

Como sostengo también que un Estado o gobierno en representación de toda la sociedad puede cumplir con eficacia su papel como dueño y administrador de medios, si se apoya en una gestión profesional directa de estos, ejercida con plena capacidad y autonomía, un reto que no dejamos de asumir los periodistas cubanos de cara a la sociedad de nuestros días y a sus instituciones.

En este punto, traigo de nuevo a Julio, desde la distancia de cinco años, para que lo avale con sus propias palabras:

“Los medios pudieran generar un discurso que ate a muchos cubanos en un diálogo menos institucional, más genuino y estimulante que el propiciado por otras agencias sistemáticas de socialización como la escuela, las organizaciones, las instituciones culturales y otras. Que mantenga abierto un canal de influencia hacia ellos”.

Y a continuación, acotaba:

¿Se riñe eso con la necesidad simultánea de que la sociedad sostenga en nuestras páginas un diálogo institucional con el Partido, con el Gobierno, con la sociedad organizada? A mi juicio, en absoluto. Pero ese diálogo hay que organizarlo también. No existe, ni puede ser un monólogo. Ambos niveles de encuentro pueden y deben coexistir.

Me detengo en otro punto abordado por Rosa Miriam Elizalde en su trabajo sobre aspectos del pensamiento de Julio García Luis, cuandoella señala que un sistema de medios estatales y privados, anclados fundamentalmente en Estados Unidos se disputa la atención de las audiencias cubanas, “… con muchísimo dinero y violando las leyes y el sentido común, a pesar de sus nulas posibilidades de éxito”.

Para que esas “nulas posibilidades de éxito” sigan siendo nulas, deberíamos atender más a aquella advertencia que Julio García Luis nos hiciera en Cienfuegos, cinco noviembres atrás:

“No nos engañemos: nuestras capacidades de influencia son limitadas y están sometidas a una competencia feroz en la lucha por las audiencias.A veces nuestro propio monopolio nos impide ver la competencia que tenemos en las audiencias. Pero estamos peleando las audiencias todos los días.Y a veces las estamos peleando con armas melladas”

Y que conste, a manera de apreciación personal, que a estas alturas nuestra capacidad de influencia está más retada, el monopolio más resquebrajado y las armas no del todo afiladas para enfrentar tamaño desafío.

Avanzar más en estas consideraciones, me llevaría a sobrepasar, en espacio e intención, el tema al que se me ha invitado a ceñirme. Termino con la promesa de volver en algún momento sobre otras consideraciones expuestas por Julio en aquella conferencia del 2011 en Cienfuegos, porque en definitiva, todo lo que hagamos, debatamos y reflexionemos será para, y termino citándolo: “Darle todo el espacio posible al buen periodismo, que es realmente el único que debiera existir”.

(Tomado de Cubaperiodistas)

Se han publicado 17 comentarios



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  • Reynaldo Feijoo dijo:

    Sólo con un periodismo que marche a la altura de los cambios que nos hemos propuesto para perfeccionar nuestro socialismo, podremos enfrentar los ataques sistemáticos que nos llegan desde el exterior, en especial los EEUU, con noticias edulcoradas y que defiende el “establishment” norteamericano. Ellos entienden que la prensa es y debe ser clasista. Como las artes, es un mito inventado por las fuerzas dominantes eso de que son independientes. Nada ni nadie es independiente ya que parte de un planteamineto filósofico de la vida y la realidad. Si encima de eso soy dueño de un medio de comunicación, dudo mucho que allí aparezca un artículo diciendo que el partido y gobernante de mi gusto es corrupto o por decir algo, un fascista. Es como ir por ahí diciendo que mi hija es prostituta y mi hermano un ladrón a fuer de ser imparcial.
    Dicen que cuando al general Patton le dijeron que Suiza era neutral en la II Guerra Mundial, preguntó : ¿Neutral contra quién?

  • juan carlos corcho vergara dijo:

    También en sentido general el lenguaje , el estilo y la dramaturgia de nuestra prensa son edulcoradas, es más, los informes o las actas sobre reuniones o debates, lo son también , el estilo del lenguaje del pueblo en sentido general es el de llamar a las cosas y los sucesos por sus nombres, es decir el lenguaje popular es mucho más realista e ilustrador de las connotaciones , porque también transmiten e ilustran el estado de ánimo que provocan los sucesos o los acontecimientos, y no estoy hablando de las famosas bolas, mitos ni leyendas populares.

  • juan carlos corcho vergara dijo:

    Y una muestra de lo que expongo anteriormente es que los debates y discusiones que se suscitan en el contexto de algún congreso, consejo, o plenaria de algunas de nuestras organizaciones tanto políticas como sociales, por lo general no se publican, y cuando se hace, es editada, y creo que eso a la larga o a la corta es peor , porque los asistentes o participantes de esos plenarios salen del mismo con sus ´´primicias´´ y por lo general impregnándole su interpretación y su subjetividad, si buscamos unidad en la diversidad , si queremos eliminar la falsa e hipócrita unanimidad, estas prácticas deberían desaparecer de nuestra realidad ,es más, debemos aspirar a transmitir la información en tiempo real y como bien dice Taladrid que cada cual saque sus propias conclusiones, algo parecido dijo nuestro comandante , yo no te digo cree, yo te digo lee.

    • qbaneando.cubava.cu dijo:

      podríamos hablar de “totalitarismo ideológico” que fue impuesto por los “sectores extremistas” y el cómo este, lógicamente se convierte en herramienta de exclusión o barrera a cualquier posibilidad de divergencia y el propio sentido o ejercicio de la crítica, la denuncia etc. Sobre este tema, sin dudas, no pocos son los que aventuran y echan manos a toda una cadena de justificaciones y argumentos, que sobre todo giran alrededor de la necesidad de defender “aquello“. Evadiendo así que el mismo o lo mismo, ha hecho uso de la centralización económica como solución, es el mismo que ha propiciado que todos los ciudadanos trabajadores dependan de una ley o política subsidiaría y no del fruto o resultado de sus esfuerzo y conocimientos. Lo cual evidentemente escondió o arrebato al menos en parte “el valor del trabajo“ pues posiblemente debamos habalr de estos como otros tantos temas que suelen ser evitados por nuestra prensa…

  • Zoila dijo:

    Lo que se necesita es una ley de prensa para que cada cual sepa a que atenerse….

  • jpuentes dijo:

    ojalá no se apague este debate surgido hace poco sobre el papel de los medios en la sociedad cubana, sus aciertos, errores e inmovilismo. Debate que debia haber surgido hace mucho tiempo.

  • leonel dijo:

    los debates en la asamblea nacional que se supone todo el pueblo debe conocer de primera mano solo ponen resumenes,eso no esta bien,deben verse inegras,simpre y cuando eso siga de esa manera el pueblo simplemente no creera

  • Eduardo González S. dijo:

    Buen trabajo, Omar. Hago votos porque nuestro periodismo de entrevista deje de ser ese paquete de clichés y preguntas cuyas respuestas ya las conoce el público. Esto se da mucho en el periodismo deportivo. No veo ninguna donde el atleta salga fotografiado con libros bajo el brazo o saliendo de un salón de lectura. No olvido a Aurelio Prieto Alemán pidiéndole a Dayron Robles “un mensaje para Obama”. Panfleto, puro panfleto. Sin asumir riesgos no se vence. Cuando eso pase, ha sido una chiripa o golpe de suerte. Y sí, creo que un buen periodista tiene que ser valiente y avanzar en su combate. Que las cicatrices las tenga por el frente.

  • mabuya dijo:

    Excelente artículo. Y los tres comentarios hasta este momento muy buenos también.
    Sin embargo, hay algo que menciona mi admirado Omar George, que también dijo Julio, sobre la globalización, que no comparto del todo, y creo por eso se hacen los encuentros sobre globalización. La cuestión es la siguiente:

    Igual que según las nociones marxistas del desarrollo, lo artesanal va dando paso a lo industrial, los cambios van de cuantitativos a cualitativos, y el homo va de animal a sapiens, la globalización es un fenómeno irreversible e impostergable por nadie.

    Se dice que es etnófaga. Cierto. Pero qué proceso colectivizador o generalizador o internacional no es etnófago o también devorador de individualidades y particularidades?

    Acaso la revolución mundial proletaria no sería etnófaga? acaso el CAME y la política exterior de la urss no eran etnófagos en algunos aspectos? La Revolución Islámica de Irán, la sociedad china o el actual nacionalismo ruso son muestras de que la división en clases también puede ser esquemática y no responder a las realidades objetivas.

    Recuerdo ahora mismo cuando en Sudáfrica hubo una matanza racista, que comenzó precisamente imponiéndole a unos africanos el idioma inglés, y luego derivó en masacre.
    ¡Qué crimen que los masacraran! ¡Qué bueno que les enseñaron inglés! No justifico el crimen, pero no podemos en nombre del respeto a las etnias seguir permitiendo prácticas primitivas o arcaicas. Las costumbres antiguas incluyen desde solo cazar lo necesario para comer, hasta extirpar el clítoris a las mujeres, o azotarlas.
    No puedes eliminar una costumbre dañina sin sacudir todo el árbol de costumbres.
    Ud. puede publicar todos los libros en aymará que quiera, pero deben aprender español.
    E inglés. Y computación. Y nociones de economía moderna. Y otros ritmos musicales.
    Ambas cosas no son necesariamente excluyentes. Pese a la “castellanización” de la dictadura franquista y gobiernos españoles posteriores, en Galicia, el País Vasco y Catalunya se siguen transmitiendo espacios en gallego, vasco y catalán, publicando obras, haciendo o doblando películas, animados… Pero hablan español e inglés.

    Entonces la cuestión no es si la globalización será etnófaga o destructora de particularidades, individualidades, en una era de comunicaciones súper desarrolladas, de intercambio constante que forzosamente tiene que hallar lenguajes y fórmulas comunes, sino qué valores propondrá a cambio. Qué tipo de globalización será.

    Como tras 1990 el mundo es unipolar, y estamos en la oposición, abajo, por decirlo de alguna manera, la globalización es mala. En 1978, a lo mejor decíamos que la globalización de las ideas socialistas, la economía planificada y centralizada, era lo mejor que le podía pasar a todos, por encima de sus particularidades étnicas y culturales.

    Nuevamente pongo de ejemplo diversos países asiáticos y del Medio Oriente, donde estas cosas no han funcionado bien, y en su lugar han aparecido otras fórmulas que tampoco son las capitalistas u occidentales clásicas. Lo cual se aprecia en el feroz ataque al que son sometidas por los centros de poder capitalistas. Porque fue más fácil desmerengar el campo este-europeo, que a estos países y sus propuestas.

    Precisamente los gobiernos de izquierda en América Latina llegaron al poder porque su discurso convenció, y se mantuvieron mientras su obra resistió los ataques internos o externos y su gestión convenció.

    Entonces, la cuestión es como nos insertamos en la globalización etnófaga de hoy.
    Como hacemos que nuestro discurso satisfaga a las audiencias más que el de otros.
    Bueno, el símbolo es siempre símbolo de algo que no lo es, de algo real.

    Que nuestro discurso se perciba como símbolo de bienestar, prosperidad, seguridad, alegría, realización personal, creatividad, y así se insertará en el mundo, pero sobre todo, permanecerá en el imaginario de los cubanos.

    por tanto el buen periodismo será aquel que promueva los éxitos de nuestra realidad, a la vez y no en vez de transmitir y denunciar (sí, denunciar) los problemas persistentes.
    Que busque ideas, haga encuestas, contraponga puntos de vista, incluso o principalmente técnicos, para que las personas se vean mejor reflejadas en él, adquieran mayor criterio sobre las diferentes decisiones. Hoy en día muchas veces cuando a ud. le dicen: “plantea eso porque no está bien informado” quiere decir que ud. no tiene solamente la información que le conviene a la propuesta. Porque otra no le dan.
    Y luego vienen los escaches y la desconfianza en los medios. por eso el buen periodismo tiene que mostrar, de forma constructiva, criterios a favor y en contra, no dos columnas y tres artículos diciendo lo mismo,cambiando preposiciones y adverbios.
    para eso, para la falsa unanimidad y repetición disimulada, están nuestros enemigos.
    no nos parezcamos a ellos.

    • Eduardo González S. dijo:

      Mabuya: Vaya contundencia.

  • jpuentes dijo:

    No entiendo como es posible que cuba tenga mas de 60 publicaciones digitales, mas de 50 publicaciones impresas, revistas como Temas, Revolución y Cultura, entre otras, Un congreso, una Casa de las Americas, una Unión, una decana del periodismo como es Prensa Latina, fundada por cubanos-argentinos, una agencia internacional de prensa, un facultad universitaria con sucursales en casi todas las provincias, un intercambio cultural sin precedentes con america latina y tengamos esos problemas en el periodismo cubano. Que nos faltó? qué nos falta?. Cultura?. Si somos el unico pais del mundo que tiene a futuros periodistas en las universidades sin pagar un centavo durante mas de medio siglo. Coraje?. Si hemos luchado y pelado como leones y como nadie en America Latina para obtener nuestra propia independencia y sacar a los explotadores de este pais. Ciencia? Si tenemos a cientificos muy capaces e intelectuales muy activos por todo el territorio nacional.

    • Sanm dijo:

      Bueno tambien el fanatismo. No creo que tengan los mejores periodistas. A mi por por ejemplo me censuran cada comentario porque tengo una opinión diferente. Donde usted ve felicidad yo veo tristeza. Sabes por que tristeza, porque muchos como tu creen que el periodismo en Cuba es de los mejores, y no en el plano intelectual donde si están muy bien preparados, si no en su posterior desempeño, y, me pregunto como puede ser tal cosa, por supuesto si es un país donde la censura es lo que gobierna. No se trata de hacer un periodismo amarillista, tampoco un falso periodismo, tan superficial, tan subjetivo o, “partidista”, se trata de un compromiso con la realidad, con la verdad, duela a quien le duela. Donde existe la libertad de expresión, la responsabilidad con la verdad, donde no existe el miedo, ahí es donde habitan los buenos periodistas. Pero claro, si tampoco existe el pluralismo, la tolerancia, la diversidad de las ideas, la confrontación sana, pues tampoco existe buen periodismo. Alguien en su sano juicio puede creer que la Mesa Redonda es un espacio para el debate? Por supuesto que no, en política internacional todos los debates sobre los conflictos mundiales están enfocados a la crítica directa sobre los países con los que Cuba tiene algún tipo de conflicto o que son directamente opuestos a sus intereses políticos, y los que no se critican es por cuestiones diplomáticas. El tema Ruso en cuestión esta vetado hacer cualquier insinuación sobre sus responsabilidades en intereses. En cuestión no existe el debate, el formato es en una sola dirección y así es casi todo, con la excepción de los problemas nacionales de temas económicos o sociales, pero todavía sin ser especialmente críticos con los responsables a nivel de gobierno.

  • CUBAMÍA dijo:

    SI LA PRENSA NO ES (UN CANAL MÁS) DE DIÁLOGO SOCIEDAD ESTADO, ?QUE LO SERÁ?, los demás canales son válidos, pero la tarea de informar debe ser asumida con la de vincular lo otro sería amputar la comunicación y generar confusión PARA QUE EL DISCURSO DE UNA PRENSA PRIVADA SEA NECESARIA FERTILICE.

  • Víctor Fernández dijo:

    El problema es que la diversidad se construye todos los días.
    Pero de verdad.
    No puede existir diversidad si cada medio desde por la mañana lee las tres o cuatro noticas del Granma, incluso en el mismo orden. Y, de contra, ahora como si no le bastara con esas lecturas, en varios espacios se lee el Granma (Granma en Progreso a las 6:00 am o el presentador de Buenos Días en la TV Hojeando y leyendo el Granma directamente).
    Se toman medidas que nadie entiende, como la prohibición de leer una nota oficial del teleprompter y ser necesario hacerlo desde un papel, incluso para aquellos que tienen tablet. (Obviamente que nadie ha publciado esa prohibición, pero se cumple al pie de la letra.)
    Son esquemas, cajitas cuadradas, en las que se acomoda todo y es muy difícil por esa vía, seguir en la práctica las enseñanzas completmente actuales de Julito.
    Gracias a Rosa y a Omar

  • Ramón dijo:

    Es la modesta opinión de un lector respecto al tema: con el periodismo sucede (y perdonen si el elemento comparativo pareciera traído por los pelos) como con el terrorismo. Lo es sin apellidos. No puede existir un periodismo bueno y otro malo, eso creo yo. La obra periodística tiene que ser, por antonomasia, de excelente factura. La que no se enmarca en esos límites sencillamente deja de ser periodismo para convertirse en otra cosa, no sé, propaganda, panfleterismo, burda repetición de lo que dicen otros, consignismo. Gracias a George Carpi por recordar aquel encuentro de Julio García en Cienfuegos, si no me equivoco una de sus últimas comparecencias públicas pues apenas mes y días después la noticia de su muerte nos sorprendió a todos.

  • Reynaldo García Hernández dijo:

    Estoy muy de acuerdo con lo que se plantea…. y con los comentarios. Pero creo que tenemos que seguir avanzando con un periodismo más crítico y comprometido solo con la verdad. Digo esto porque aún la prensa nacional evita referirse a asuntos peliagudos. Por ejemplo: varios ciudadanos; entre ellos yo; hemos hecho críticas sobre el funcionamiento de la fiscalía Y ESTAS DENUNCIAS no se publican en la sección de abre cartas u otras similares. ¿Entonces hay quienes se pueden criticar y otros no?

  • Ileana dijo:

    Tengo un ejemplo, en el NTV hace un tiempo informaron que había 21 proyectos de inversión extranjera en la ventanilla única para ser aprobados en la zona de desarrollo Mariel, ayer hubo un reportaje en el propio noticiero sobre la inversión extranjera y presentaron una empresa de maquila de harina y sémola que lleva tiempo en Cuba y del Mariel yo esperaba escuchar algo de los 21 proyectos ¿cuántos se aprobaron?, ¿en qué fase están ahora?, ¿cuándo se calcula que se revierta la inversión?, los que no se aprobaron ¿tendrán reevaluación? y me quedé tal cual, no hay un verdadero seguimiento a las noticias.
    Es posible que haya tiempos de espera pues los hechos van desarrollándose lo que no es lógico es que si se incluye el tema de la inversión extranjera, -y el Mariel se concibió para eso y además se mencionó en el reportaje – no se revise el material anterior relacionado con el asunto para ver las interrogantes que dejó en el aire.

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Omar George Capri

Omar George Capri

Periodista cubano y director de Televisión.

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