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Bajo la lupa

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Presidente de Rusia, Vladimir Putin. Foto: Reuters.

Presidente de Rusia, Vladimir Putin. Foto: Reuters.

El tiempo se compacta y varios eventos se aceleran en forma vertiginosa: desde el Brexit pasando por la polémica exoneración de Hillary Clinton por la FBI y la fiscal Loretta Lynch –debido al uso de la secreta información gubernamental en su servidor privado– hasta el polémico informe Chilcot, que expone, después de 13 años y 500 mil muertos de la cataclísmica invasión, la insolencia sanguinaria de la tripleta Bush/ Blair/ Aznar montada en mentiras para expoliar el petróleo de Irak.

El canciller británico, Philip Hammond, fustigó que la mala planeación –el desmantelamiento del ejército iraquí– por EU llevó a la formación de los yihadistas ¡Uf! Ya no importa tanto la deliberada gestación de los yihadistas como su hoy tolerada trasnacionalización.

Más allá de los tiroteos de Luisiana, Minnesota, Texas y Michigan –momento racista que vive EU entre civiles afro y policías blancos–, la trasnacional yihadista sunita del Estado Islámico intensificó en una sola semana sus letales metástasis, del tipo guerra de guerrillas de Al Qaeda, en varios países de la Umma (la comunidad de los fieles) cuando sus sacrílegas atrocidades fueron perpetradas durante el mes de ayuno lunar islámico del Ramadán.

Scott Stewart, anterior agente especial del Departamento de Estado y ahora analista sobre terrorismo en Stratfor (portal texano-israelí que se ostenta como la CIA de las empresas), se libra a un cuento hollywoodense donde divide sin rigor los tres géneros de ataque yihadista: 1) el corazón (Turquía e Irak); 2) sus franquicias: Bangladesh, Arabia Saudita, Yemen y Nigeria, y 3) De inspiración (Orlando, Florida) ¡Anda muy inspirado Scott Stewart!

La trasnacionalización yihadista había exhibido sus primeras metástasis, allende su corazón, en los ataques de París, de noviembre de 2015, y Bruselas, el 22 de marzo de 2016.

A juicio de Stewart, el grupo Boko Haram (Nigeria) y Ansar Beit al Maqdis (Egipto), son franquicias de los yihadistas y operan como sus “provincias ( wilayat)”.

Stewart considera también franquicias a los yihadistas de Sirte (Libia) –donde nació el sodomizado (literal) Muammar Khadafi–, y al grupo separatista Abu Sayyaf, de Filipinas.

Stewart coloca también como franquicias a los yihadistas de Indonesia, el país más poblado del mundo islámico, seguido por India, Pakistán y Bangladesh.

A mi juicio, los cuatro atentados durante el Ramadán por la trasnacional yihadista comportan características de la geopolítica terrorista con mensajes nítidos y nutridos.

1) Estambul: al día siguiente de las “disculpas del presidente Erdogan alzar Vlady Putin y cinco días después de la Cumbre 16 del Grupo de Shanghái, que encabezan Rusia y China, fue perpetrado el atentado yihadista de Daguestán (provincia islámica de Rusia) y de dos países islámicos de Asia Central: Uzbekistán y Kirguistán, lo cual delata el plan Brezezinski y sus “Balcanes euroasiáticos”.

2) Bangladesh: otrora paraíso antiterrorista, clasificado por el australiano Institute for Economics and Peace (con oficinas en Sidney, Nueva York y la Ciudad de México) y la Universidad de Maryland al mismo nivel bucólico que Suiza (¡supersic!): puntuación 0 en el lugar 124 del Reporte del Índice del Terrorismo Global 2016, mientras Irak ostenta el primer lugar, Afganistán el segundo, Nigeria el tercero, Pakistán el cuarto, Siria el quinto, India el sexto (¡supersic!), Yemen el séptimo, Somalia el octavo y Libia el noveno.

Bangladesh –cuarto país más poblado del islam, con 90 por ciento de sunitas y 9 por ciento de hindúes (sic) y una demografía juvenil mayoritaria menor a 25 años –ostenta su mayor frontera con India (4 mil 142 kilómetros). Lo relevante es que los atacantes eran todos oriundos de Bangladesh y provenían de familias pudientes. ¿Se trató de una advertencia a India que, con Pakistán, acaba de ingresar al Grupo de Shanghái, encabezado por China y Rusia? No fue gratuita la selección homicida en su capital, Dacca: de los 18 extranjeros asesinados, nueve eran italianos que laboraban en la industria textil, y siete eran japoneses consultores de la intergubernamental Agencia Japonesa de Cooperación Internacional. Destaca que la apabullante industria del vestido en Bangladesh exporta 26 mil millones de dólares al año

El Financial Times resalta que “Bangladesh (…) ha sido ampliamente promocionada como ejemplo (sic) de una democracia islámica moderada (sic) que ha progresado social y económicamente desde su sangrienta ruptura en 1971 con Pakistán”.

¿Se trató de una disuasión de lafranquicia yihadista al papel de Italia contra el Califato Islámico en Sirte (Libia)? Cabe señalar que uno de los objetivos simbólicos primordiales del corazón de la trasnacional yihadista consiste en capturar Roma y el Vaticano. ¿Se trató de una amenaza balcanizadora a India, miembro del alicaído BRICS, por su ingreso al Grupo de Shanghái?

3) Bagdad: el más sangriento atentado en su historia, que ya es mucho decir, en su barrio chiíta, donde en forma extraña los detectores eran falsos (¡supersic!) y fueron vendidos, nada casualmente, por un criminal hombre de negocios británico. La intención es prístina: exacerbar la guerra civil teológica entre la mayoría chiíta y la minoría sunita de Irak hoy balcanizado. Cuatro días después, los yihadistas prosiguieron sus ataques contra un sitio sagrado chiíta al norte de Bagdad. Se trata de represalias por las dos derrotas de los yihadistas en Irak: tanto en Ramadi, ciudad al borde del río Éufrates, como en Faluya.

4) Arabia Saudita: triple atentado el mismo día en tres lugares distintos: 1) Qatif, costa del golfo Pérsico y provincia de la minoría chiíta, lo cual busca exacerbar la guerra civil teológica con la mayoría sunita; 2) el puerto de Yeda, en el mar Rojo, donde ocurrió un bombazo cerca del consulado de EU. Su relevancia radica en que es la principal entrada tanto a La Meca, máximo sitio sagrado del islam, como a Medina, su segundo sitio sagrado, y 3) el ominoso atentado en Medina, cerca de la mezquita donde está enterrado el profeta Mahoma y que golpea de lleno uno de los máximos símbolos de la mayoría sunita local y universal (85 por ciento del total).

Arabia Saudita ocupa(ba) el lugar 43, antes que México, en el Reporte del Índice del Terrorismo Global 2016.

Bruce Riedel –agente de la CIA durante 30 años y ahora becario del Centro Saban pro israelí del Brookings Institution y profesor en la Universidad Johns Hopkins– evalúa el significado de la ola de ataques en Arabia Saudita. El simbolismo sacrílego de cada ataque es monumental, en vísperas del Eid al Fitr (fiesta del fin del ayuno del Ramadán), lo cual equivale a una declaración de guerra. Según el ex agente de la CIA, la perpetración de varios ataques en la Península Arábiga en un solo día es impresionante.

El terrorismo geopolítico de los yihadistas sunitas intensifica el choque de civilizaciones de Huntington y su corolario, el Plan Brzezinski, en las fronteras islámicas del RIC (Rusia, India y China).

Erdogan envió un mensaje de disculpa a Putin por el derribo del avión ruso.

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Alfredo Jalife

Alfredo Jalife

Economista mexicano, profesor en la UNAM. Publica regularmente en periódicos como La Jornada y el El Financiero.

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