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20 de Julio: Reencuentro de dos banderas

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Bruno Rodríguez y John Kerry en el Salon Benjamin Franklin, del Departamento de Estado. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

El Canciller Bruno Rodríguez y el Secretario de Estado John Kerry este 20 de julio en el Salon Benjamin Franklin, del Departamento de Estado. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

El 20 de julio quedaran formalmente restablecidas las relaciones diplomáticas entre Cuba y EEUU. Ese día, el pabellón cubano será izado en la sede de la embajada de Cuba en Washington por nuestro ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Padilla; mientras que su homólogo, John Kerry en su momento, hará lo propio en la sede de la embajada de EEUU en La Habana.

La ceremonia, no por formal y simbólica, resulta menos relevante.

Se abre así un nuevo y muy importante capítulo del conflicto histórico entre Cuba y EEUU., el conflicto más largo (150 años), que registra la historia de las relaciones cubano-estadounidenses, cuyo nivel de antagonismo rebaso su cuota máxima con el triunfo de la Revolución el 1ro. de enero de 1959, comandada por su líder Fidel Castro Ruz, la cual devolvió a los cubanos su patria con todos sus atributos de independencia, soberanía y autodeterminación, conculcados durante la república plattista; esa en la que el embajador estadounidense de turno, el ex Tte. Coronel Earl T. Smith quien fungió como embajador entre 1957-1959 presumía ser la segunda, y en ocasiones, la primera figura más influyente del país.

Los presidentes de EE.UU, a menudo suelen escogen temas de política exterior para intentar compensar el desgate político interno.

Clinton lo hizo en 1995 al establecer relaciones con Vietnam; Obama hizo lo mismo con Cuba en el momento en que el tema de la recomposición de las relaciones con la Isla alcanza, como nunca antes, un alto nivel de apoyo en amplios e importantes segmentos que conforman el establishment estadounidense, acompañado de notorios signos de cambio en los medios de comunicación y un creciente interés por el tema Cuba de parte de la opinión publica no apreciado en el pasado.

El último de los sondeos realizado en los 50 estados de la Unión entre el 25 de mayo y el 17 de junio por el “Chicago Council Survey” refleja que 2 de cada 3 estadounidenses apoyan la” terminación del embargo”. El rechazo se registra tanto en los encuestados que se definen demócratas como los auto declarados republicanos. Los cifras son: Republicanos 59%, independientes 63%, demócratas 70%, y el 62% opino que el cambio de política beneficiaria al sector de negocios en los EE.UU .

La muestra no deja lugar a dudas de la aproximación positiva que manifiesta la población estadounidense en contra del bloqueo a Cuba, que es uno de los impedimentos esenciales que gravitan pesadamente en el camino hacia una eventual normalización de las relaciones.

Lo anterior inclina a pensar que Obama cuenta con suficiente endoso político para proseguir valiéndose de sus capacidades ejecutivas y ampliar las flexibilizaciones puestas en vigor a partir del 17 de Diciembre , para dejar de restampar su firma anual en la ley de comercio con el enemigo y, al mismo tiempo, si hay voluntad y empeño presionar al poder legislativo para reformar o anular el conjunto de sanciones que obstaculizan la normalización de las relaciones y que es auspiciado y custodiado por la contrarrevolución y asociados de la extrema derecha, incluyendo a un grupo de legisladores democratas de ultraderecha, conocido como los perros azules que por razones de calculo político o revanchismo no toman en cuenta los esfuerzos de la administración por demostrar que la esencia de la estrategia imperial hacia Cuba se mantiene.

Los oponentes se valen de la mayoría republicana, de sus facultades , conspiraciones y cabildeo de pasillos, comités , para intentan frustrar y, eventualmente, revertir el proceso en curso en el caso de triunfar en las presidenciales del 2016.

Una cosa es hablar con lenguaje de campana y otra con sentido de realidad, de todas maneras no se puede dejar de anotar que hasta el momento la mayoría de los aspirantes presidenciales republicanos espontáneamente o respondiendo a la prensa critican el restablecimiento de las relaciones, empezando por Jeb Bush aunque también se observan divisiones y excepciones como la del aspirante Rand Paul, (Senador republicano por Kentucky) quien se manifestó públicamente por el fin del bloqueo y la no injerencia de EE.UU en los asuntos internos de Cuba. Se trata de un senador de buen predicamento en los estados del sur.

Las divisiones también afloran en las filas legislativas republicanas que de manera callada o publica respaldan el restablecimiento de relaciones y tienden a presentar proyectos de leyes que atentan contra el sistema de sanciones que conforman el bloqueo. En este sentido cabe destacar el proyecto bipartidista para liberar las restricciones de viajes a la Isla liderado por el senador republicano Jeff Flake y que hasta el momento cuenta con el patrocinio de 30 senadores.

No les importa los acumulados fracasos de su política anticubana ni el sentido antiestadounidense que significa seguir, seguir y seguir aplicando una política obsoleta y fracasada, de creciente impopularidad nacional, que lesiona los propios intereses de influyentes factores del establishment y que, como ninguna otra, ha aislado a EEUU., en lo que se refiere a Cuba, del hemisferio y del resto del mundo.

Cientos de ejemplos podían citarse en este sentido me referiré al más universal de todos: En la historia de la agenda de la Asamblea General de las Naciones Unidas nunca un país ha quedado tan aislado de la comunidad internacional como Estados Unidos en el tema del bloqueo lo cual se ha demostrado durante 17 años consecutivos y se continuara demostrando.

Una vez restablecidas las relaciones y el permanente dialogo que estas suponen, podremos entonces intentar avanzar en el largo y complejo proceso que conduzca a unas relaciones bilaterales que, en mi opinión, pudiéramos calificar de cuasi normales, en las que ambos países puedan comerciar e invertir, los estadounidenses puedan viajar a Cuba sin restricciones , como lo hacen los cubanos a EE.UU. y otros asuntos que para Cuba resultan de suma importancia como son: la retirada de la Base Naval y la devolución del territorio ilegalmente ocupado por la misma en Guantánamo , las indemnizaciones por los daños materiales y morales causados a varios millones de ciudadanos cubanos así como el cese de las transmisiones subversivas de las estaciones de radio y Tv situadas en territorio estadounidense y otras tantas cosas absurdas que forman parte de la política exterior estadounidense y resultan inaceptable para cualquier país que se considere soberano, particularmente Cuba.

En 1963, un periodista le pregunto al canciller estadounidense Dean Rusk porqué EE.UU comerciaba con la URSS y no lo hacía con Cuba; Rusk respondió ” … porque la URSS es un gobierno permanente y la Cuba de Castro es un asunto temporal”. La respuesta reflejaba la seguridad de EE.UU de que sus planes de destruir la Revolución, incluyendo decenas de intentos fallidos de asesinatos a Fidel, Raúl y demás líderes revolucionarios derrocarían al gobierno revolucionario, según lo habían hecho en Guatemala, y lo harían posteriormente en República Dominicana y Chile.

Se equivocaron , subestimaron la capacidad de resistencia y de lucha de nuestro pueblo y se estuvieron equivocando por más de medio siglo según reconoció el Presidente Obama.

El restablecimiento constituye un reconocimiento del error cometido y también un reconocimiento al Estado Revolucionario Cubano y a su gobierno presidido por el Presidente Raúl Castro Ruz, pero, y a veces después del pero suele venir la verdad, no podemos olvidar que según declaraciones oficiales del propio presidente y autoridades del gobierno estadounidense lo que cambia con relación a Cuba es la táctica pero la estrategia continua.

Por ese camino les aseguro que seguirán equivocándose.

Galería de imágenes del Restablecimiento de Relaciones Cuba-EEUU

Se han publicado 3 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • maria dijo:

    vivimos un momento historico,esto va a ser lento pero se iran resolviendo los asuntos pendientes sin que a nadie le que pa duda,y lo mas lindo de todo es que al diaz balart y la loba y su conjunto toxico,no tendran mas remedio que vivir de su salario o trabajar como cualquier persona normal en los estados unidos por que la relacion se dara gustele al que le guste y pesele al que le pese.

  • Jose R Oro dijo:

    Expreso mi acuerdo por lo expresado por Jorge Bolaños, uno de los más experimentados diplomáticos cubanos. He comentado del vocablo “normalización” de relaciones entre Cuba y los EE.UU. Creo que para Cuba el objetivo es “la sucesiva mejoría” de las relaciones con los EE.UU., y no “la normalización”. En otras palabras que la tendencia en las relaciones entre ambos países sea sostenidamente a mejorar y no a empeorar. Considero acertado que el autor considere una relación “cuasi normal” con EE.UU., porque “normalidad” es un concepto ambiguo, indefinido, asintótico. Las relaciones entre dos países son necesariamente dinámicas y pueden cambiar (como decía el forista Leandro), en un tiempo breve, o tener mejoras o descensos; en fin, están en movimiento. Lo que importa y es real es la sucesiva mejoría de las relaciones, es decir que predominen los progresos y no los deterioros. Los objetivos de Cuba no pueden ser más claros y definidos: Fin de las trasmisiones radiales y televisivas contra Cuba. Abolición de la absurda Ley del Ajuste Cubano. Fin del cruel y anacrónico Embargo, en todas sus variantes, obviamente en fases (incluyendo finanzas, turismo, transporte marítimo y aéreo, extraterritorialidad, muchas más cosas). Devolución del territorio de la ilegal e inmoral Base Naval de Guantánamo a Cuba, su justo y único dueño. No injerencia en los asuntos internos de Cuba y en su sistema social. Cada paso en esa dirección es parte de una “sucesiva mejoría” de las relaciones de ambos países. Casi todos los países del mundo (con muy contadas excepciones) sin una “normalidad” tienen buenas relaciones con los EE.UU. (comerciales, financieras, trasmisión de tecnologías, de turismo, transporte de todo tipo), que es lo que Cuba va a obtener, como lo obtuvo Vietnam. Por eso aplaudo que el autor use la expresión “cuasi-normalización”
    Dean Rusk, en sus cínicas declaraciones de 1963, citadas por el autor se equivoco dos veces, no solo subestimo al pueblo cubano, también sobreestimó a la URSS. ¡Ser más grande no quiere decir necesariamente ser más fuerte!
    Quisiera referirme a lo que creo le faltó decir al autor en este fundamental y enjundioso artículo, y que es un leitmotiv de quienes escriben sobre las negociaciones entre Cuba y los EE.UU. Y es que no mencionan o consideran lo que dice o aspira la otra parte. Esto es entre dos, no nos olvidemos.
    No se debe omitir la discusión justa y transparente de las “mutuas indemnizaciones” entre ambas naciones, y la palabra importante es “mutuas”. Por el lado de Cuba las enormes pérdidas que el Embargo ha causado y los perjuicios materiales (las vidas no tienen precio) de muchas otras agresiones de todo tipo contra Cuba (incluyendo los desproporcionados gastos en defensa y seguridad que Cuba se vio forzada a incurrir), el congelamiento de activos cubanos en EE.UU, etc… Pero no se debe ignorar el tema de las indemnizaciones a ciudadanos y empresas estadounidenses. No debemos temerle al tema de las indemnizaciones, EE.UU. debe indemnizar a Cuba por un factor de muchos múltiplos de lo que Cuba debe pagar por las propiedades de individuos y compañías estadounidenses intervenidas, y en EE.UU. todas las personas inteligentes lo saben. Asimétricas, pero necesariamente recíprocas. Si se quiere hablar con realismo de la ruta critica para la mejoría sucesiva de las relaciones entre Cuba y EE.UU., este punto debe ser mencionado.
    Aprovecho este comentario para expresar mi mayor respeto y admiración a Jorge Bolaños, por insistir en la excelencia del artículo que nos ocupa. ¡Y ante todo para felicitar a todos quienes de una manera u otra han hecho este día posible, entre ellos en un selecto y especial grupo a Jorge Bolaños!

  • calixto del Yayabo dijo:

    Que nadie se llame a engaño. La estrategia permanece intacta. Debemos ser inteligentes en materia de política: contribuir al establecimiento de relaciones civilizadas no significa dejadez de principios, tampoco el dejar pasar cosas (contra la isla o contra cualquier proceso) por no entorpecer el proceso. Hace mucho tiempo alguien escribió que chocan dos ideologías y de lo que se trata es de eso, de un choque ideológico en el que la racionalidad, la inteligencia, la prudencia y el sentido del momento histórico deben atenuar sus consecuencias, para ellos y también para nosotros. De todas maneras ¡En horabuena los pasos dados! Es forma de hacer REVOLUCION.

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Jorge Bolaños

Jorge Bolaños

Diplomático cubano y Profesor Auxiliar del Instituto de Relaciones Internacionales. Fue Jefe de la Oficina de Intereses de Cuba en Washington.

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