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Un dolor más

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con SalvadorLa noticia me llegó en el ocaso del domingo. Un correo de Roberto Chile, mi hermano del alma, daba cuenta del accidente sufrido por Salvador Combarro, el “Toro”, y las pocas esperanzas de un desenlace positivo.

Me sorprendió en medio de las compras para celebrar el regreso a Cuba con mi familia, después de seis años de ausencia, y el deseo de reencontrarme con mi gente. Los que compartieron los años que residí en la isla, me abrigaron y apoyaron en las buenas y las malas. Entre ellos Salvador.

“Destacado editor y sonidista de la Oficina de Historia del Consejo de Estado”, comenzaba su descripción la prensa cubana en su obituario. Una reducción que ciertos códigos periodísticos no pueden evitar al dar una información semejante. Sin embargo el “Toro”, para quien escribe y numerosos otros que hoy lo lloran, fue un tipazo de aquellos que todos deberían conocer algún vez en la vida. Noble y sincero, que transmitía en cada abrazo o apretón de manos, la calidez humana de la que estaba hecho.

Siempre recuerdo nuestras charlas, llenas de bromas y de sueños. Las veces que me recogía para ir a almorzar al comedor del Consejo de Estado en mis momentos económicos difíciles, compartíamos la mesa con “El Músico” y demás compañeros del Departamento de Video. Junto a Chile participamos trabajando. Tuve el honor de compartir con ellos “Argentina, nuevos aires”, el documental que narra la visita del Comandante Fidel Castro a mi país cuando la asunción presidencial de Néstor Kirchner. De esos tiempos tengo presente sus añoranzas de Buenos Aires y cómo evocaba  el aroma de los chorizos asándose en medio la Plaza de los Dos Congresos, sin protocolo pero aprovechando la algarabía popular del momento. Olerlos y saborearlos dejaron su marca en el “Toro”, que siempre solía encargármelo como tarea imposible y en medio de risotadas.

En su tarea cotidiana se mantenía circunspecto y alejado, porque la concentración que le requería seguir con su cámara a Fidel se lo imponía. Aún así, si coincidíamos en la entrevista, solía saludarme con un guiño cómplice o una palmada en la espalda al pasar. Incluso cuando en oportunidad de ser invitado por el Comandante en Jefe a cenar junto a pequeño grupo de colegas, lo que luego se convirtió en desayuno, bien pasado el mediodía siguiente Salvador estaba allí, con su equipo en ristre, sonriéndome y haciendo foco en la escena de la tertulia.

La confirmación de su pérdida me deja aturdido y confirma lo fútil que es la vida. Estaba exultante por todo lo acontecido en la semana. El regreso de los Cinco, la normalización de relaciones diplomáticas con Washington y, sobre todo, el reconocimiento del Imperio de que había perdido la batalla. Después de medio siglo de agresiones y bloqueos, la Casa Blanca aceptaba por boca del propio presidente que no sirvieron de nada. Pero todo se opacó antes de los siete días. El lunes demasiado temprano se nos iba Salvador y yo quedaba con un hermano menos y un dolor más.

Se han publicado 8 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Nancy dijo:

    Gracias Diego por este comentario sobre Salvador,

  • Nancy dijo:

    Gracias Diego por este comentario sobre Salvador, quien es de esas personas que nunca se podrá olvidar, no importa si lo conociste más íntimamente o no. Su sonrisa franca, su trato afable y educado , su ejemplo de trabajador calificado e infatigable , su bondad , buen compañerismo, su genuina sencillez y su amor por Fidel, estarán siempre en el recuerdo de sus compañeros de trabajo y de lucha, de sus amigos más entrañables, de sus vecinos, de su familia querida.

  • Gabriel Navarrete dijo:

    PARA SALVADOR DE GABRIEL:

    “LA MUERTE NO ES VERDAD CUANDO SE HA CUMPLIDO BIEN LA OBRA DE LA VIDA”.

    “SOLO HAY UNA COSA COMPARABLE AL PLACER DE HALLAR UN AMIGO:EL DOLOR DE PERDERLO”.

    “AMIGO ES COMO SER DE NUESTRO SER, COMO CONTINUACIÓN DE SÍ MISMO”

    JOSÉ MARTÍ

    QUERIDO SALVADOR SIEMPRE TE RECORDARÉ COMO EL EJEMPLO DE LA AMISTAD
    FRATERNALMENTE GABRIEL

  • diego vidal (@diegomvidal) dijo:

    “la muerte no es verdad cuando se cumple bien la obra de la vida…” José Martí

  • Alejandro Cantalapiedra dijo:

    El imperio solo cambia de estrategia, ha perdido una batalla pero no el combate, cambiemos nosotros la nuestra, a rescatar el pensamiento ético de marti, económico del Che, todo el pensamiento de nuestro comandante en jefe.

  • Eliani Loreta Combarro (hija) dijo:

    Buscando en mi conciencia no he podido encontrar, el sueño fugitivo que huyó al vacío dejándome atrás, a éste que con suerte he construido parte de su historia y ahora simplemente se ha convertido en un recuerdo de lo vivido. Busco al camino de mi sueño sin entrada, busco al cielo sin ojos, busco en el tiempo del olvido el camino hacia mi sueño, un sueño que no olvido porque parte de mi esencia se fue, y modificó mi camino. Hoy sigo este camino incierto, que tal vez éste, algún día, me lleve a mi sueño perdido.

  • Eliani Loreta Combarro (hija) dijo:

    Yo te extrañaré Papito, fueron infinitos bellos momentos que vivimos juntos, los detalles, las pequeñas cosas, lo que parecía no importante, son las que más invaden mi mente al recordarte. No imaginas cuanto deseo que ojalá pudiera devolver el tiempo, para verte de nuevo, para darte un abrazo y nunca soltarte. Aun no comprendo que llegó tu tiempo, aún no creo que Dios te ha llamado, para estar a su lado, te quedaron tantos sueños por cumplir, te quedaron tantas cosas por vivir, que creo injusta tu partida, nunca imaginé que la vida pudiera terminar así, en un segundo. A veces, rodeada de soledad y silencio, me parece escucharte decir: ya no llores mi niña, yo estoy en un lugar, lleno de luz, donde existe paz, donde no hay maldad, donde puedo descansar, solo quiero que seas feliz, que desde aquí yo velaré por ti. Y yo, con mi voz solloza, entristecida, te respondo: está bien papá, pero le pido a Dios, que cuando me toque partir, me permita verte allí. No sabes cuantas veces me siento en mi cama llorándote, no sabes cómo vivo, sufriendo por tu ausencia, solo se abrazar nuestra foto y contar los sueños rotos. Lágrimas y vacío han pintado mi destino, hoy falta luz, falta vida y faltas tú, padre mío.

  • Roberto Chile dijo:

    Ayer, en la íntima despedida de duelo en el Cementerio habanero de Colón, mirando al cielo y ante la mirada llorosa de sus familiares, amigos y compañeros más cercanos, le imploré a Dios que guardara a Salvador en la Gloria. Hoy me doy cuenta que no hacía falta, Dios lo hará aunque no se lo pidamos, porque sabe que los hombres como él no caben en otro sitio que no sea, la luz y el corazón de quienes le admiraron y amaron.

    Gracias, Diego, por homenajear a mi hermano desde lo más hondo de tu alma. Al “Toro” lo recordaremos la vida entera. De él puedo hoy decir: “Hemos perdido al mejor y más versatil hombre de nuestro equipo, nuestro Capitán San Luis, nuestro inolvidable y entrañable hermano de sueños y lucha”.

    Hasta siempre, Salvador.

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Diego M. Vidal

Diego M. Vidal

Buenos Aires, Argentina, 1961. Periodista gráfico, radial y productor televisivo y de documentales. Columnista de “Miradas al Sur”.

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