Imprimir
Inicio » Opinión, Política  »

Tony, mi papá y el guajiro “Cascarero”

| 16

Por Irma Glez Salanueva

Este fin de semana culminó el 9no Coloquio por los Cinco. Holguín nos colmó de amor y muestras de solidaridad, pero a su clausura no siguió el añorado regreso a casa. A pesar de que el cuerpo pedía a gritos un poco de descanso luego de tan arduas y emotivas jornadas, aun nos quedaba algo muy importante por hacer. Mi papá tenía una deuda pendiente, una palabra que cumplir y ya nos había anunciado a la familia que no podía postergarse.

Sucede que en la Penitenciaría Federal de Marianna, donde mi padre cumplió los últimos siete años de injusta prisión, coincidió con un guajiro cubano que se hacía llamar “Cascarero”, en honor a su pueblo natal. En el encierro ese hombre se acercó mucho a mi padre y ambos tenían una amistad que se fundaba sobre todas las cosas, en el respeto. El guajiro admiraba en mi padre el honor que infunde el sacrificio por una causa justa y mi padre reconocía en él, una nobleza desbordante que se sobresalía a la explosividad que lo caracterizaba. No muchas cosas tenían los dos en común, pero una sola bastaba para unirlos: “el amor por Cuba”. Aun así, las formas en que se profesaba este amor a la patria estaban plagadas de diferencias, pero estas fueron languideciendo al pasar del tiempo y del esfuerzo de mi padre por darle orden a las ideas que aquel hombre tenía, sobre todas las cosas, en relación a La Revolución Cubana. En honor a la verdad aquel guajiro bruto, según el mismo se definía, poca noción tenia de lo que realmente ha pasado y pasa en nuestra Cuba. La dejó cuando aún era muy joven, dejándose tan solo motivar por los arrebatos que lo tipifican, por lo que la larga ausencia, sumada a lo que de nuestro país se dice por allá, habían creado en su cabeza una telaraña que nublaba la verdad. Pero las conversaciones espontaneas con mi padre y la estela de autentica cubanía que por costumbre ha dejado la actitud de “Los Cinco” en cada una de las prisiones por donde injustamente han tenido que pasar, lograron que sin proponérselo, podamos decir desde un punto de vista quizás un tanto flexible, que el guajiro llego a volverse en muchos aspectos, defensor de la obra social de nuestra revolución.

En los días próximos a la salida de mi padre de la cárcel, aquel hombre le pidió que en cuanto estuviera por Las Tunas fuera a visitar a su madre y hermanas a su pueblito. Mientras tanto el seguiría aguardando el momento de su libertad como lo había hecho hasta entonces, sembrando semillas una y otra vez en la yarda de la prisión, a pesar del empeño de los guardias en arrancar las plantas tan pronto retoñaban, pues esa era la forma que tenia de sentirse cerca de sus raíces hasta llegado el añorado retorno.

La ocasión del Coloquio nos acercaba a su hermosa tierra y luego de mucha búsqueda dimos por fin con la casa de la madre del amigo. Días antes, “El flaco”, como llama mi padre cariñosamente a su hermano Tony , había llamado para insistir en la visita. Tony es ahora quien comparte con el guajiro la cárcel de Marianna y además de usar muy a propósito los pantalones que allí dejo mi padre , hace suyas también como es costumbre entre Los Cinco , no solo las convicciones, las alegrías, los dolores y las ideas del resto, sino incluso hasta las promesas. Por lo que mi tío, como lo llamo cariñosamente yo, asumía desde hace meses en defensa de su hermano, mi padre, la tarea de apaciguar la impaciencia de Cascarero .

Por fin llego el día, luego de agradecer como jamás será suficiente, a todos los participantes del Coloquio, corrimos hacia Cascarero. Nos encontramos entonces con un pueblito intrincado y colorido, evidentemente zona de pescadores, pues en los portales su gente desenredaba laboriosa y alegremente las redes utilizadas para la faena. También vimos cintas amarillas, muchas cintas amarillas y vecinos atentos a los visitantes que no se pierden cuando tenemos en cuenta que el pueblo cuenta tan solo con 84 viviendas. Cuando por fin encontramos la casa de la madre del guajiro íbamos ya acompañados por muchos pobladores, que al reconocer a mi padre con humildad y mucho cariño nos acompañaron al encuentro. Obidia llevaba casi dos años sin recibir noticia de su hijo, no sabía si estaba vivo o no y lloró y nos abrazo desde la llegada hasta la partida. No tomamos fotos que serán enviadas a mi tío para que este haga entrega a Cascarero y prometimos ser el vínculo de comunicación entre ellos. La emoción vino a borbotones y mi madre también lloro mucho, ¿pero como no hacerlo? Somos una familia, testigo por muchos años de grandes gestos solidarios, no nos queda otra opción que multiplicar nuestra sensibilidad por mil y ser recíprocos con lo que tanto se nos ha dado.

La insistencia y la amabilidad de aquel pueblo hizo que mi padre lo recorriera casi en su totalidad. En una casa le brindaron ostiones, en otra le brindaron café, visitó a una señora de 96 anos madre de un combatiente de La Sierra, habló con otra que le mostró un altar en cuya cima tenia las fotos de mi papa y mis cuatro tíos junto con una vasijita con salvia ¨para salvarlos¨, según dijo. Yo en tanto me quede haciéndolo compañía a la hermana de Cascarero, mientras que esta, agachada y nerviosa, se apoyaba en una banquetica para escribirle una carta a su hermano. Al terminar me la entregó y yo no pude más que admirar la letra de aquella señora y así se lo expresé, en respuesta ella me dijo: “Eso se le debo a Fidel, en este pueblo somos todos humildes pero muy revolucionarios, por eso queremos tanto a Los Cinco”.

Salimos de allí llenos de vida, sin cansancio alguno, felices y dichosos porque tal y como diría Ramsey Clark en una tribuna ese mismo día en Holguín ,¨ somos parte de la Revolución más grande que ha dado la historia ¨. Llegamos a Cascarero pensando que había terminado el Coloquio y salimos de Cascarero, con la certeza de que apenas comenzaba. Día a día este se multiplica en el correr despreocupado de cada niño cubano , con cada abrazo de joven o de anciano , con la lagrima empática de cada hijo y de cada madre , con todos los gestos humanistas que de tan cotidianos ni nos detenemos en ellos, pero que son muestra de que la nobleza ha sido sembrada en el corazón de Cuba y que con ella, junto al batallar y el esfuerzo imparable, lograremos tan pronto como se impone, que mis cuatro tíos visiten el pueblo de Cascarero.

Se han publicado 16 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Eduardo dijo:

    Bonito articulo para una bonita historia

  • Yuslami dijo:

    Nadie sabe, hasta que conoce de historias como esta, cuántas personas viven fuera de Cuba y tienen una imagen negativa de nuestro país, sin saber la verdad de nuestra tierra. Gracias por compartir con nosotros un pedazo de la alegría de tener a tu padre en casa, ten la seguridad que no descansaremos hasta que todos regresen a la Patria.

  • Zugor Seg. dijo:

    Una historia de las que los definen muy correctamente como verdaderos HEROES. No por gusto son lo que son, ¡HEROES!, y representan lo mejor de nuestra sociedad, representan el espíritu de sacrificio que heredaron del CHE.

  • juliana dijo:

    muy bonita historia, gracias, todos tenemos una familia y es de sabio reconocer los errores, saludos a “cascarero” que los reconociò y hoy desde alli tambien lucha por nuestros hermanos.

  • Miguel E. dijo:

    Se confundió Cascarero
    y ya ven, rectificó
    cuando en Marianna encontró
    a René de compañero.
    El sigue de prisionero
    y René a Cuba volvió,
    pero lo que prometió
    ya lo pudo realizar
    al visitar el lugar
    donde Obidia lo parió.

    Felicidades Irmita por tan bellísima historia.Que grande es el corazón de tu papá y el de los Cinco.

  • Laura Fonseca Prin dijo:

    Irmita de veras me has sorprendido, esto que has escrito es algo bello. Yo soy holguinera, y tuve la posibilidad de apreciar en muchos de ustedes la noblesa y sencillez que los acompaña en todo momento. no te preocupes que mas temprano que tarde tus cuatro tíos junto a tu padre podrán visitar el pueblito de Cascarero, no lo duden ni un segundo.

  • Marianela Ramírez Prades dijo:

    No estoy segura pero creo que ese Cascarero del que se habla está situado en el municipio de Menéndez en mi provincia de Las Tunas, si no es, de todas formas no importa, lo que vale es la acción tan maravillosa que realizaron ese día, una muestra sin dudas del valor que nuestros 5 le dan a la palabra empeñada y sobre todo el respeto que tienen hacia las personas. Por eso cada día nos sentimos orgullosos de ellos.

  • Rodolfo Herrera dijo:

    Coincido con mis compatriotas, una bella historia, en la que se aprecia la humildad de nuestros 5 héroes y también lo que han inculcado a sus hijos, pues se evidencia la sencillez de Irmita y de su gran Madre. Impresiona también como en su relato se observa hasta donde llega la solidaridad de los cubanos y la obra que con tanto amor labraron nuestros héroes independentistas y que ha llegado hasta los más recónditos lugares de nuestra geografía Quiero aprovechar para agradecer a Rene por la forma en que esta contribuyendo al regreso de los otros 4 tíos de Irmita, que son los tíos, hermanos, primos, padres, amigos de 11 millones de cubanos. Nosotros aquí también los apoyamos y hacemos todo lo que podemos por su regreso. Saludos hermano.

  • Rafael Cantero Pérez dijo:

    Soy la persona que, el día 13 de noviembre, durante la visita de tu padre al Reparto Emilio Bárcenas en Holguín, según las palabras de tu padre héroe, lo obigó a hablar en nuestra cuadra, posteriormente fue cortado por consignas de un grupo de extranjeros presentes en el Coloquio. Sinceramente, todavía se recuerda ese día, pasarán los años y quedará ese día en la mente de todos. ¡Lindo y emocionante tu artículo, este Sr. “Cascarero” ya se considera un revolucionario más.

  • Idania Pupo dijo:

    Hermosa historia que me sacó lágrimas…cuánta sensibilidad hay en esto CINCO héroes, tan sencillos como grandes!!! La visita de René y familia a este humilde pueblo y hogar, es un acto humanitario y de hacer ideología.

    Gracias Irmita por esta historia y, por favor, cuéntanos otras que seguro tienen muchas anécdotas de este tema.

    Idania

  • Raysa Lucía Ricardo Guibert dijo:

    Emocionante, hermosa, salida de lo más profundo de los sentimientos de una joven que creció, injustamente, separada de su padre; pero educada con principios éticos muy sólidos y humanistas.
    Los hechos narrados anclan en nuestros corazones, las palabras nos conmueven, y todo lo dicho aumenta inmensamente el amor y la admiración por nuestros CINCO HÉROES y el rechazo indignado hacia la crueldad de que son víctimas. Aun así, tenemos la plena convicción de que más temprano que tarde, los tendremos con nosotros.
    Gracias, Irmita, y también a Cubadebate, por ofrecernos esta maravillosa lección de altruismo.

  • Mara dijo:

    Experiencia divina, encuentros necesarios que nos ha conmovido al conocerlo. Cuánta grandeza envuelve la historia cotidiana, aún no contada, de nuestros CINCO HEROES durante el CRIMINAL ENCIERRO.
    Irmita gracias por compartir con nosotros hermosas vivencias. Sólo el amor engendra la maravilla.

  • ramsay dijo:

    Muy bonita, humana y conmovedora. Gracias Irmita.

  • grisel dijo:

    Gracias Irmita por contarnos esta bella historia, cariños para toda tu familia.

  • Rafael dijo:

    Con el sin permiso tuyo , publiqué este post en mi blog,(lobuenodecuba.cubava.cu) para compartirlo con mis amigos, no podría ser de otra forma , pues me llenó de emoción comprobar cuanta hombría y a la vez sensibilidad infinita hay en el alma de nuestros cinco compatriotas.
    Esa nobleza y sencillez de recordar y cumplir su compromiso con una anónima victima del diferendo que existe entre Cuba y EEUU es lo que realza y enaltece a nuestros héroes y dice de la madera que está hecho nuestros pueblo.
    Salud Irmita.

  • Anna Bella dijo:

    Irmita he llorado tanto que creo o mejor dicho estoy segura que jamás me había sentido tan orgullosa de ser del municipio de Menéndez.

    Y que ustedes sepan que en todos los lugares de Cuba se quiere, se aprecia y se quieren a los cinco.

    Aquí en el municipio los comentarios son maravillosos de la actitud y la nobleza de tu papá y toda su familia.

    BESOS LLENOS DE AMOR.

Se han publicado 16 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Vea también