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Sin obra pero con premios

20 diciembre 2010 | 5

Al conocerse los primeros cables relacionados con Cuba entre los filtrados por Wikileakshabíamos escrito en La pupila insomne:

“De la Oficina de Intereses norteamericanos en La Habana sólo se ha dado a conocer un cable que dejó bastante mal parado al diario madrileño que, mediante un tour de force, trató de arrimar la brasa a la sardina de su política editorial, bastante identificada con los ataques contra el gobierno cubano. Cuando han tenido que hacer eso con la respuesta a un cuestionario de rutina en que los diplomáticosnorteamericanos elogian las condiciones de seguridad para su trabajo en Cuba, es de suponer que el resto de los 2080 relacionados con la isla contiene informaciones nada agradables para Washington y El País.”

Finalmente, luego de algunas escaramuzas que involucran al mismo periódico, y que se han tratado de escamotear a los lectores, comienzan a aparecer algunas verdades incómodas entre los cables de la representación norteamericana en La Habana. Como dijo alguien en la red social Twitter: “coincide casi exactamente con lo que EL PAÍS lleva publicando durante lustros, es redundancia en la fuente: Depto de Estado”. Lo cierto es que resulta abrumadora la total coherencia entre las apreciaciones de los diplomáticos norteamericanos en Cuba y el diario madrileño. Así sucede con el cable sobre la salud de Fidel y las valoraciones publicadas por el corresponsal de El País en La Habana pronosticando la “muerte política” del líder cubano, o las apreciaciones del periódico acerca de la economía de la Isla. Pero donde asoma mejor la coordinación estratégica entre el grupo mediático y el State Department es en la fabricación y promoción de la “ciberdisidente” Yoani Sánchez, a quien el periódico español lanzara a la recolección de premios en serie desde que le otorgó el antes prestigioso galardón Ortega y Gasset, en abril de 2008. Lo confirma el cable de la Oficina de Intereses de EE.UU. en Cuba con fecha 15 de abril de 2009, recién publicado.

Un objetivo parece haber entrelazado desde entonces el trabajo de PRISA y el gobierno norteamericano: construir y financiar una “intelectual”  a base de premios y publicidad.  A pesar de su  desprecio por la cultura, que ella misma ha confesado en el perfil de su blog: “Al terminar la Universidad había comprendido dos cosas: la primera, que el mundo de la intelectualidad y la alta cultura me repugnaba y la más dolorosa, que ya no quería ser filóloga”, la intensísima estrategia de legitimación intelectual de Sánchez ha llevado a que hasta un periódico como La Jornada haya confundido a su esposo con un prestigioso escritor cubano, con igual nombre pero distinto apellido.

A pesar de su rechazo a la filología, la enciclopedia en línea Wikipedia define a Yoani Sánchez, en una reseña totalmente laudatoria, como “filóloga y periodista cubana”. El mismo artículo contiene una sección que bajo el título “Libros escritos por Yoani“  alude  a compilaciones de textos aparecidos en su blog en español, portugués, inglés, francés, alemán, italiano y polaco; además de otro acápite que recoge los “Libros escritos sobre Yoani“.  Con seguridad los derechos de autor cobrados por las numerosas ediciones de  su “obra”, unidos al valor  en metálico de varios de los quince premios internacionalescosechados  por ella, rebasan los doscientos mil dólares.  Es muy probable que sin mérito literario alguno,   los ingresos   y galardones entregados a Sánchez -en apenas dos años- superen con creces los que puedan haber recibido juntos todos los escritores cubanos hostiles a la Revolución, desde el poeta  Heberto Padilla al novelista Jesús Díaz. Ni Raúl Rivero, con una trayectoria reconocida como poeta antes de dedicarse al “periodismoindependiente” al servicio de Estados Unidos, alcanza a la autora de Generación Y. Tal vez sólo la celebridad del narrador Guillermo Cabera Infante,  distinguido con el Premio Cervantes durante el gobierno de José María Aznar, sea comparable con la de este personaje; aunque a juzgar por la velocidad a la que se incrementan los premios a la bloguera no será así por mucho tiempo. Obvia decir que intelectuales cubanos con una sólida obra  que no estén al servicio de la maquinaria propagandística contra su país no pueden imaginarse ni remotamente reconocimientos similares.

Los grandes medios, que generalmente no se ocupan de difundir la literatura, han promovido abundantemente la "obra" de Yoani Sánchez

Los grandes medios, que generalmente no se ocupan de difundir la literatura, han promovido abundantemente la "obra" de Yoani Sánchez

Conocer de puño y letra de los diplomáticos norteamericanos las esperanzas que Estados Unidos sitúa para el futuro de sus objetivos en Cuba en la creación que le ha proporcionado su matrimonio con el Grupo PRISA resulta muy revelador. Unido al camino que va tomando el Premio Nobel, ese cable me ha hecho recordar estas palabras del relevante intelectual cubano Ambrosio Fornet, a raíz de una invitación a Yoani Sánchez para participar en un Congreso de académicos de la lengua española:

“antes de dos años esta muchacha, Yoani, recibirá el Premio Nobel de la Paz… Ya le dieron el Ortega y Gasset, ya quedó como una de las cien personalidades más influyentes del mundo… Bueno, lo que le falta es el Premio Nobel, y se lo darán.”

Dios nos coja confesados.

(Tomado de La pupila insomne)

Se han publicado 5 comentarios



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  • F. JUAN ÁGUILA dijo:

    SOMETO A LA CONSIDERACIÓN DEL CONSEJO POR REPETIR ALGUNOS PÁRRAFOS YA PUBLICADOS AQUI, ETC.

    Hace solo unos días comenté que había un cable donde, verdaderamente, no se habían acercado siquiera a la realidad.
    Posteriormente, comenté éste párrafo aquí, entre algunpo de mis comentarios sobre los cables (No en los resumenes o versiones que he enviado)
    Precisamente me refería al Cable sobre la Salud de Fidel. Los lectores recordarán que en dos ocasiones, hace mucho tiempo, he comentado una comunicación a la CIA y el toadvía PTE Bush (en funciones) el 15 de enero de 2009. En esa fecha esa comunicación fue enviada a mi amigo “Karel” quien debía hacerla llegar al PTE Raúl. Por supuesto.

    Pero también, y la más importante, al PTE Obama (solo unos días después de jurar su cargo 20 enero 2009) donde le advertía que si Fidel “Moría” (Había tenido una recaída que le había impedido recibor a los Presidentes Torrijo y Correa; pero hubo que arreglar el recibimiento a las Presidentas de Argentina y Chile, dada su insistencia segú palabras de Raúl) y veía movilizaciones de todo tipo (No repetire) no se les ocurrira una aventura. En ese comentario agregaba que por su inexperiencia, los generales y las presiones de los setorws cubanos más reaccionarios no se vuiuiera enviuelto en aventura semejanr, aún, en el caso de que Cuba fuerradestruída a “Bombazos” para después desembarcar.
    ” … que Cuba era el único sitio donde ellos no podrían experimentar una aventura como a las que ya estaban acostumbrados desde hacía años….”
    Mencionaba la rueda de prensa del Sherif del condado de Dade, que los lectores conocen.
    En esa fecha esa comunicación fue enviada a mi amigo “Karel” quien debió hacerla llegar al PTE Raúl. Por supuesto.

    Al conocerse los primeros cables relacionados con Cuba entre los filtrados por Wikileaks, habíamos escrito en La pupila insomne:
    “De la Oficina de Intereses norteamericanos en La Habana sólo se ha dado a conocer un cable que dejó bastante mal parado al diario madrileño que, mediante un tour de force, trató de arrimar la brasa a la sardina de su política editorial, bastante identificada con los ataques contra el gobierno cubano. Cuando han tenido que hacer eso con la respuesta a un cuestionario de rutina en que los diplomáticosnorteamericanos elogian las condiciones de seguridad para su trabajo en Cuba, es de suponer que el resto de los 2080 relacionados con la isla contiene informaciones nada agradables para Washington y El País.”
    Finalmente, luego de algunas escaramuzas que involucran al mismo periódico, y que se han tratado de escamotear a los lectores, comienzan a aparecer algunas verdades incómodas entre los cables de la representación norteamericana en La Habana. Como dijo alguien en la red social Twitter: “coincide casi exactamente con lo que EL PAÍS lleva publicando durante lustros, es redundancia en la fuente: Depto de Estado”. Lo cierto es que resulta abrumadora la total coherencia entre las apreciaciones de los diplomáticos norteamericanos en Cuba y el diario madrileño. Así sucede con el cable sobre la salud de Fidel y las valoraciones publicadas por el corresponsal de El País en La Habana pronosticando la “muerte política” del líder cubano, o las apreciaciones del periódico acerca de la economía de la Isla. Pero donde asoma mejor la coordinación estratégica entre el grupo mediático y el State Department es en la fabricación y promoción de la “ciberdisidente” Yoani Sánchez, a quien el periódico español lanzara a la recolección de premios en serie desde que le otorgó el antes prestigioso galardón Ortega y Gasset, en abril de 2008. Lo confirma el cable de la Oficina de Intereses de EE.UU. en Cuba con fecha 15 de abril de 2009, recién publicado.
    Un objetivo parece haber entrelazado desde entonces el trabajo de PRISA y el gobierno norteamericano: construir y financiar una “intelectual” a base de premios y publicidad. A pesar de su desprecio por la cultura, que ella misma ha confesado en el perfil de su blog: “Al terminar la Universidad había comprendido dos cosas: la primera, que el mundo de la intelectualidad y la alta cultura me repugnaba y la más dolorosa, que ya no quería ser filóloga”, la intensísima estrategia de legitimación intelectual de Sánchez ha llevado a que hasta un periódico como La Jornada haya confundido a su esposo con un prestigioso escritor cubano, con igual nombre pero distinto apellido.
    A pesar de su rechazo a la filología, la enciclopedia en línea Wikipedia define a Yoani Sánchez, en una reseña totalmente laudatoria, como “filóloga y periodista cubana”. El mismo artículo contiene una sección que bajo el título “Libros escritos por Yoani“ alude a compilaciones de textos aparecidos en su blog en español, portugués, inglés, francés, alemán, italiano y polaco; además de otro acápite que recoge los “Libros escritos sobre Yoani“. Con seguridad los derechos de autor cobrados por las numerosas ediciones de su “obra”, unidos al valor en metálico de varios de los quince premios internacionalescosechados por ella, rebasan los doscientos mil dólares. Es muy probable que sin mérito literario alguno, los ingresos y galardones entregados a Sánchez -en apenas dos años- superen con creces los que puedan haber recibido juntos todos los escritores cubanos hostiles a la Revolución, desde el poeta Heberto Padilla al novelista Jesús Díaz. Ni Raúl Rivero, con una trayectoria reconocida como poeta antes de dedicarse al “periodismoindependiente” al servicio de Estados Unidos, alcanza a la autora de Generación Y. Tal vez sólo la celebridad del narrador Guillermo Cabera Infante, distinguido con el Premio Cervantes durante el gobierno de José María Aznar, sea comparable con la de este personaje; aunque a juzgar por la velocidad a la que se incrementan los premios a la bloguera no será así por mucho tiempo. Obvia decir que intelectuales cubanos con una sólida obra que no estén al servicio de la maquinaria propagandística contra su país no pueden imaginarse ni remotamente reconocimientos similares.

    Los grandes medios, que generalmente no se ocupan de difundir la literatura, han promovido abundantemente la “obra” de Yoani Sánchez
    Conocer de puño y letra de los diplomáticos norteamericanos las esperanzas que Estados Unidos sitúa para el futuro de sus objetivos en Cuba en la creación que le ha proporcionado su matrimonio con el Grupo PRISA resulta muy revelador. Unido al camino que va tomando el Premio Nobel, ese cable me ha hecho recordar estas palabras del relevante intelectual cubano Ambrosio Fornet, a raíz de una invitación a Yoani Sánchez para participar en un Congreso de académicos de la lengua española:
    “antes de dos años esta muchacha, Yoani, recibirá el Premio Nobel de la Paz… Ya le dieron el Ortega y Gasset, ya quedó como una de las cien personalidades más influyentes del mundo… Bueno, lo que le falta es el Premio Nobel, y se lo darán.”
    Dios nos coja confesados.

  • Mariana dijo:

    Así mismo, Dios nos coja confesados!, jeje, es risible todo esto, pero más que todo es muy triste.

  • Rafael Cantero Pérez dijo:

    ¡Y si le dan el Nobel qué!, por eso se va a caer la Revolución. A la larga se desenmascarará todo este teatro anticubano; lo de nosotros es resistir.

  • Dardo Ribas dijo:

    LA INSOPORTABLE FUTILIDAD DE UNA FARSANTE

    Parafraseando a Milan Kundera, transformaré el título de la novela “La insoportable levedad del ser” por “La insoportable levedad de la hipocresía”.

    Otra variante, “La insoportable levedad de la mediocridad” y una tercera… “La insoportable levedad de los traidores”.

    Cualquiera de estas calificaciones le cabe a Yoani Sánchez.

    Me cuesta concebir cómo puede una persona llevar en su conciencia tanto desparpajo.

    Releyendo el engendro que la tiene por presunta “autora” (“Generación Y”), uno no puede encontrar, advertir, una sola crítica bienintencionada, decente, constructiva.

    Todo lo que allí se expone -con inconcebible impudicia- es el libreto del enemigo externo e interno de su país, de su Patria…

    Cuando alude a las vicisitudes por las que atraviesa Cuba, únicamente destila veneno, rencor y oportunismo. No podría ella -y menos los que mueven a esta marioneta desde las tinieblas-, aportar nada a un país mejor.

    Sus argumentos, las manipulaciones vergonzantes de su prosa -dictadas por bazofias como Montaner o la caterva delictiva y terrorista de Miami-, descansan en la perfidia, la comedia, el odio encarnado en ella e instalado por el imperio en la fragilidad absoluta de sus convicciones pletóricas de fruslerías inabarcables.

    Uno piensa en los fundadores, me refiero a toda esa legión de patriotas visionarios a los que se agregaron generaciones de luchadores que todo lo dieron por el honor y el futuro de Cuba hasta el día de hoy. Le escupirían el rostro sin ambages.

    Esta muchacha es tan sólo un instrumento, un ser vulgar e indigno, que no pasará a la historia, precisamente, por edificar construcciones morales o filosóficas respetables.

    Nadie la enjuicia por disentir con el proyecto revolucionario, o por actuar desde una visión crítica, sino por alinearse con el enemigo declarado de su Patria.

    Sus cuestionamientos podrían ser atendibles si procediera con lealtad. Pero la lealtad es una virtud que ella desconoce. La presunta abnegación que le endilgan sus patrones, se basa en un concepto mercantilista de fenicias intenciones.

    Mientras lo mejor de su pueblo lucha por salvar al socialismo y sus benéficos objetivos, ella sueña, se desvela y desvive, por llenar su monedero de tarjetitas de crédito y el aplauso de la tribuna imperialista.

    Imagina salas llenas de gusanos batiendo palmas hacia su persona. Reyes anacrónicos, “aznares” y periodistas lacayos al estilo “El País” de España o el “Clarín” o “La Nación” de Buenos Aires, colmándola de homenajes no exentos de premios dinerarios y falsas apologías encumbrándola como si fuera un Ghandi redivivo.

    Yoani, dolorosamente, constituye la perfecta síntesis de una quinta columna al servicio de lo peor.

    Acurrucada en su pequeño sueño capitalista, consumista, inconsistente, avaro y vacío de sueños, utopías, que reivindiquen a la Humanidad y a su propio pueblo. Una mercenaria, intrépida apropiadora de méritos inexistentes. Monigote patético, quedó desnuda ante la sapiente investigación de su personalidad que realizara Salim Lamrani cuando aquella entrevista reveladora.

    Tienen razón los que afirman que es perder el tiempo el hablar de este personaje menor. Ante el planteo del autor de la nota que nos convoca, uno no puede menos que aportar su visión. De ahí estas observaciones que me permito.

    El mundo está atravesando circunstancias difíciles en todo sentido. Guerras, perspectivas siniestras en el ecosistema, injusticias por doquier; millones de personas en el desamparo más absoluto y calamidades por todos lados.

    Ocuparnos de este pigmeo moral, realmente, no tiene sentido.
    Buenas noches, amigos, desde Argentina.

  • Oswald J. dijo:

    Realmente no son los premios ni su talento de eso,eso,en realidad es el dinero que le entra de gratiñán entre comillas,es ella un instrumento desafinado de la contra,contra su propio país.hacerle bombo y platillo le dá oxigeno a sus pagadores,por cierto,están fajao entre ellos,sino preguntale a Zoe,la Madame.No vale la pena.

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Iroel Sánchez

Iroel Sánchez

Ingeniero y periodista cubano. Trabaja en la Oficina para la Informatización de la Sociedad cubana. Fue Presidente del Instituto Cubano del Libro. En twitter @iroelsanchez

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