Imprimir
Inicio » Opinión  »

Alberto

| 1
Alberto Muller Rojas

Alberto Muller Rojas

En alguna oportunidad, le preguntábamos al general Müller acerca del significado de la muerte física y la trascendencia humana. Alberto decía que al final sólo existe la energía y lo que queda de nosotros después de la muerte es aquello que se transforma en energía y persiste en distintas formas.
Ésta era la manera como el general Müller nos sorprendía con sus ideas y reflexiones, en este caso discutiendo la visión occidental común de la muerte y sus temores.
Cada recuerdo del general Müller es una lección extraordinaria. Por citar sólo un ejemplo, recuerdo cuando nos hablaba que la libertad y el compromiso eran los dos ejes que en una dialéctica creativa le permitían lograr el equilibrio.
En efecto, el límite de su libertad no era otro que los compromisos que había libremente asumido, desde los personales hasta los políticos y éticos. De igual manera, el único límite al compromiso no podía venir sino de su propia libertad. Así es como debemos entender, en mi opinión y con sus palabras, su entrega al proceso revolucionario venezolano.
De igual manera, el general Müller era un creyente irrestricto en las capacidades humanas, la modernidad y el pensamiento innovador, como marcos para permitir el desarrollo de las grandes aspiraciones humanas. No existía en su pensamiento contradicción entre la pasión por la justicia y la igualdad, y el análisis y la acción racionales necesarias para lograrlas. Más aún, nuestro recordado General planteaba que era necesario también el concurso de un sentido estético de la vida y de la acción humana.
Recordemos siempre el coraje intelectual que tuvo y que permitía que fluyeran las ideas y el pensamiento sin temor a que sus propias verdades también se derrumbaran.
Para Müller, el socialismo era una forma superior de civilización humana, única salida además al modelo civilizador imperante agotado e inviable. La crisis de ese modelo civilizador incluía también la crisis del capitalismo pero iba más allá, y por lo tanto su resolución requería la construcción de un modelo novedoso e inédito.
Dice el filósofo afroamericano Coronel West que los grandes artistas del blues son aquellos que dan la pelea correcta haciendo lo que pueden y siempre siguen adelante.
Müller es como estos grandes artistas del blues, al hacer todo lo que pudo para dar la pelea correcta en su tiempo y en sus circunstancias particulares, sin nunca detenerse.
Nadie puede olvidar sus famosos ladrillos teóricos como él mismo los calificaba y que por años publicó en el periódico El Globo y que se convirtieron en una referencia para la discusión de las ideas radicales.
Su incansable curiosidad intelectual e histórica y su militancia con la misión de escribir reflexionar, analizar y provocar, lo convirtieron en un gran cronista del proceso político venezolano que estamos viviendo.
Cuando decidió dejar de escribir supimos que su tránsito terrenal se agotaba. Para Alberto Müller se trataba de una muerte biográfica.
He tenido la fortuna de haber disfrutado por años la compañía y la familiaridad del General Müller. Nunca declinó la posibilidad de un encuentro. Siempre disponible para todos, aceptando las individualidades y entregando con la misma calidad y amor su tiempo a todos.
Si alguna preferencia tenía era con los más sencillos y humildes. El pueblo llano, el militante raso del partido.
Muchísimos hemos sido sus alumnos para terminar siendo compañeros de viaje.
Viejo General, ya tu energía está en todas partes.

Se han publicado 1 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • josé juan requena dijo:

    Que en Paz Descanse mi General en Jefe
    Por José Juan Requena

    Se nos fue, el general Alberto Müller, se nos fue el maestro, se nos fue el teórico, se nos fue el visionario de los soles, se nos fue con sus nidos de alacranes tan famoso, dicho como advertencia a su comandante en jefe.

    Se nos fue el irreverente General.
    Si por irreverente se entiende que como revolucionario e idealista, se le debe decir, como él lo hizo siempre, sus verdades al Sol que salga, vendita sea esa sagrada irreverencia, que nos demuestra, que el general Alberto Müller fue de siempre un general en jefe.

    No pensé nunca en lo impronta de su partida, no pensé que nos dejaría tan intempestivamente, claro que en contra de su voluntad esta partida, pues el honesto y acertado general, nos habría acompañado más en el tiempo, si sus fuerzas se lo hubiesen permitido. Pero no fue así, las hadas que tejen el destino delos hombres, no se lo permitieron

    Me acuerdo aquella tarde de hace muchos lustros, cuando inesperadamente lo conocí, hablamos y estreche su mano fina y huesuda, -se marcha como embajador de Venezuela en Chile, le deseo suerte general,- y cruzamos unas cuantas palabras.

    Mi aprecio y respeto para su persona, nació desde ese momento, siempre leía sus consejos y sus críticas para con el proceso que él general compartió con la más grande sinceridad que lo caracterizaba, y como un buen padre con la experiencia acumulada con el tiempo, nos decía los pro y los contras, y criticaba, siempre que había que criticar, quizá como ese padre que aconseja a un hijo;
    ¡Cuidado con los alacranes de tu entorno!
    Le advirtió as nuestro presidente, y comandante en jefe.

    Hoy, estarán felices los alacranes en sus nidos.
    Si por esto el general Alberto Müller fue irreverente
    Bendita sea la irreverencia del general, y benditas sean las irreverencias de todo revolucionario, pues el revolucionario que no lo es, está castrado, ya no es revolucionario, sino un jala mecate.

    Hay muchos hoy, en el entorno del presidente que no tienen ni tendrán el valor de ser irreverentes, de decirle sus verdades, sus consejos, sus críticas a su propio comandante en jefe y presidente.
    Esos no son verdaderos revolucionarios.
    Acuérdense cuando Fidel cuando le preguntaba a Camilo
    ¡Cómo vamos Camilo!
    Camilo contestaba
    ¡Vamos bien Fidel!

    Requenave1@gmail.com

Se han publicado 1 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Bernardo Alvarez Herrera

Bernardo Alvarez Herrera

Político venezolano, ex embajador de su país en Washington. Actualmente preside el Banco del ALBA.

Vea también