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La sesión informativa

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Rebelión

La sesión informativa es un texto de ficción escrito por Arundhati Roy para ser representado durante la séptima versión de Manifesta (www.manifesta7.it), una de las más importantes bienales europeas de arte contemporáneo, que se lleva a cabo en distintas ciudades. Se inauguró el 19 de julio en la región de Trentino/Alto Adige/Sud Tyrol en el norte de Italia. El texto fue escrito para la sección Projected Scenarios, en Manifesta 7, que se desarrollará en la fortaleza Hapsburg en Fortezza/Franzensfeste, construida en 1833. Es la primera vez que la fortaleza se abre al público. Los curadores invitaron a 10 escritores a responder con textos al enigma de la fortaleza. Los textos se tradujeron al italiano, alemán e inglés, fueron interpretados por actores y se escuchan a través de estaciones ubicadas en diferentes espacios de la fortaleza. Los textos también serán publicados en un libro

Les envío saludos. Lamento no estar hoy aquí con ustedes, pero quizá sea mejor así. En tiempos como éstos es mejor no mostrarnos por completo, ni siquiera entre nosotros.

Si cruzan la línea y se meten al círculo quizá escuchen mejor. Tengan cuidado con el gis en sus zapatos.

Sé que muchos de ustedes han viajado grandes distancias para estar aquí. ¿Ya vieron todo lo que hay por ver? Las baterías, las estufas, los depósitos de municiones debajo del suelo? ¿Visitaron la fosa común de los trabajadores? ¿Ya estudiaron los planos cuidadosamente? ¿Dirían que es hermoso este fuerte? Dicen que está asentado sobre las montañas, como un desafiante león. Confieso que nunca lo he visto. La guía dice que no fue construido en términos de belleza. Pero la belleza puede llegar sin ser invitada, ¿no es así? Puede caer sobre las cosas de manera inesperada, como los rayos del sol colándose por una abertura en las cortinas. Ah, pero este es un fuerte sin aperturas en sus cortinas, el fuerte que nunca ha sido atacado. ¿Quiere esto decir que sus amenazantes muros han frenado hasta a la belleza y la han expulsado?

La belleza. Podríamos hablar sobre ella todo el día y toda la noche. ¿Qué es? ¿Qué no es? ¿Quién tiene el derecho a decidir? ¿Quiénes son los verdaderos curadores del mundo, o, deberíamos mejor decir, los curadores del mundo verdadero? ¿Qué es el mundo verdadero? ¿Las cosas que no podemos imaginar, medir, analizar, representar y reproducir, son reales? ¿Existen? ¿Viven en lo más recóndito de nuestras mentes, en un fuerte que nunca ha sido atacado? Cuando nuestras imaginaciones fracasen, ¿también fracasará el mundo? ¿Cómo lo sabremos?

¿Qué tan grande es este fuerte, que puede o no ser bello? Dicen que es el fuerte más grande que se haya construido en las altas montañas. ¿Dices que gigantesco? Gigantesco nos complica un poco las cosas. ¿Comenzamos trazando sus vulnerabilidades? A pesar de que nunca ha sido atacado (o al menos eso dicen) piensen cómo sus creadores deben haber vivido y revivido la idea de ser atacados. Deben haber esperado ser atacados. Deben haber soñado con ser atacados. Deben haberse puesto en las mentes y los corazones de sus enemigos hasta que a duras penas podían distinguir entre ellos y quienes temían tan profundamente. Deben haber habido que ya no distinguían la diferencia entre terror y deseo. Y luego, desde ese nudo de amor atormentado, deben haber imaginado ataques provenientes de todas las direcciones concebibles, con tal precisión y astucia que se volvían casi reales. Si no, ¿cómo podrían haber construido un fuerte como éste? El miedo debe haberlo moldeado; el temor debe estar incrustado hasta en sus vetas. ¿Es eso lo que este fuerte en realidad es? ¿Un frágil testamento a la inquietud, a la aprensión, a una imaginación sitiada?

Fue construido -y cito a su principal cronista- para almacenar todo lo que debía ser defendido a toda costa. Termina cita. Vaya declaración. ¿Qué almacenaban aquí, camaradas? ¿Qué defendían?

Armas. Oro. La civilización misma. O al menos eso dice la guía.

Y ahora, en tiempos de paz y abundancia en Europa, se usa para exhibir el trascendente propósito, o, si así lo desean, la sublime falta de propósito de la aspiración máxima de la civilización: el arte. En estos días, me dicen, el arte es oro.

Espero que hayan comprado el catálogo. Deben hacerlo. Al menos para aparentar.

Como saben, existe la posibilidad de que haya oro en este fuerte. Oro verdadero. Oro escondido. La mayor parte fue sacada, algo fue robado, pero se dice que una buena parte aún permanece ahí. Todos lo buscan, golpean en las paredes, escarban las tumbas. Su urgencia debe ser palpable para ustedes.

Saben que hay oro en el fuerte. También saben que no hay nieve en las montañas. Quieren el oro para comprar algo de nieve.

Aquellos que son de aquí: ustedes deben saber acerca de las Guerras de la Nieve. Aquellos que no son de aquí, escuchen con cuidado. Es de vital importancia que comprendan la textura y el tejido del lugar que eligieron para su misión.

Debido a que los inviernos se volvieron más cálidos aquí, hay menos días de “fabricación de nieve” y como resultado no hay suficiente nieve para cubrir las pistas de esquí. La mayoría de las pistas de esquí ya no pueden ser clasificadas como “confiables en lo que a nieve se refiere”. En una reciente conferencia de prensa -quizá escucharon los reportes- Werner Voltron, el presidente de la Asociación de Instructores de Esquí, dijo: “Creo que el futuro es negro. Completamente negro”. (Aplausos dispersos que suenan como que llegan desde la parte trasera del público. Murmullos apenas perceptibles de ¡Bravo! ¡Viva! ¡Wah! ¡Wah! ¡Sí, carnal!) No no no… camaradas, camaradas… malinterpretan. El señor Voltron no se refería al Ascenso de la Nación Negra. Al decir Negro, quería decir ominoso, desastroso, sin esperanza, catastrófico y sombrío. Dijo que cada centígrado Celsius que aumentaba en la temperatura del invierno representaba la muerte para casi cien centros de esquí. Eso, como podrán imaginarse, implica muchos empleos y dinero.

No todos son tan pesimistas como el señor Voltron. Tomen como ejemplo a Guenther Holzhausen, jefe ejecutivo de MountainWhite, una nueva marca de nieve, popularmente conocida como Nieve Caliente (porque puede ser manufacturada a una temperatura de dos o tres grados Celsius por arriba de la temperatura normal). El señor Holzhausen dijo -y se los leeré-: “El cambio de clima es una gran oportunidad para los Alpes. Las extremadamente altas temperaturas y los crecientes niveles del mar ocasionados por el calentamiento global serán perjudiciales para el turismo de playa. En 10 años, la gente que normalmente va al Mediterráneo vendrá al comparativamente más fresco Alpes para unas vacaciones de esquí. Es nuestra responsabilidad; es más, nuestro deber, garantizar nieve de la más alta calidad. MountainWhite garantiza nieve espesa, uniformemente esparcida, que los esquiadores encontrarán que es superior a la nieve natural”. Termina cita.

La nieve de MountainWhite, camaradas, como la mayoría de las nieves artificiales, está hecha de una proteína localizada en la membrana de una bacteria llamada Pseudomonas syringae. Lo que la distingue de otras nieves es que para prevenir la propagación de enfermedades y otros peligros patogénicos, MountainWhite garantiza que el agua que usa para generar la nieve para esquiar es de la más alta calidad, proviene directamente de las redes de agua potable. “¡Puedes embotellar nuestras pistas de esquí y tomártelas!”, se cuenta que alguna vez presumió Guenther Holzhausen. (En la cinta se escuchan murmullos que denotan enojo) Entiendo… Pero cálmense. Sólo nublará su visión y despuntará su propósito.

Para generar nieve artificial, desde cañones de nieve se dispara a gran velocidad y con una fuerte presión agua nucleada y tratada. Cuando la nieve está lista, se apila en montones llamados ballenas. Las ballenas de nieve son preparadas, labradas y esponjadas antes de que la nieve sea esparcida en las pistas que fueron rasuradas de imperfecciones y formaciones rocosas naturales. Se cubre el suelo con una gruesa capa de fertilizante para mantenerlo fresco y aislarlo del calor generado por la Nieve Caliente. Hoy, la mayoría de los centros de esquí usan nieve artificial. Casi todos tienen un cañón. Cada cañón tiene una marca. Todas las marcas están en guerra. Cada guerra es una oportunidad.

Si quieren esquiar en -o al menos ver- nieve natural, tendrán que ir más lejos, hasta los glaciares que están envueltos en gigantescos pliegos de plástico para protegerlos del calor del verano y prevenir que se encojan. Aunque no sé qué tan natural pueda ser eso: un glaciar envuelto en plástico. Quizá sientas como que estás esquiando sobre un sandwich viejo. Valdrá la pena, supongo. Yo no sabría, no esquío. Las Guerras del Plástico son una especie de combate de altura, no del tipo para el cual algunos de ustedes están entrenados (risitas). Están separadas, aunque no completamente desconectadas de las Guerras de la Nieve.

En las Guerras de la Nieve, el único adversario serio de MountainWhite es Scent n’ Sparkle, un nuevo producto presentado por Peter Holzhausen, quien, si me perdonan el chisme, es el hermano de Guenther Holzhausen. Hermano verdadero. Sus esposas son hermanas. (Un murmullo). ¿Cómo? Sí… verdaderos hermanos casados con verdaderas hermanas. Ambas familias son de Salzburgo.

Además de todas las ventajas de MountainWhite, Scent n’ Sparkle promete nieve más blanca, mas brillante y con fragancia. A un costo, claro. Scent n’ Sparkle viene en tres aromas, vainilla, pino y árbol de hoja perenne. Promete satisfacer los nostálgicos anhelos de los turistas por unas vacaciones al viejo estilo. Scent n’ Sparkle es un producto de boutique listo para tomar por asalto el mercado de masas, o al menos eso dicen los expertos, porque es un producto con visión y un ojo puesto en el futuro. La nieve con fragancia anticipa los efectos que tendrá la migración global de árboles y bosques sobre la industria del turismo. (Murmullos) Sí. Dije migración de árboles.

¿Alguno de ustedes leyó a Macbeth en la escuela? ¿Recuerdan lo que le dijeron las brujas en el monte? “¿Macbeth jamás será derrotado hasta que el Gran Bosque de Birnam marche contra él hasta la Montaña de Dunsinane?”

¿Recuerdan lo que él les dijo a ellas?

(Una voz del público, de la parte trasera, dice: “Eso nunca será. ¿Quién puede impresionar al bosque, pedirle al árbol que saque sus raíces clavadas en la tierra?”)

¡Ja! Excelente. Pero Macbeth estaba completamente equivocado. Los árboles han sacado sus raíces clavadas en la tierra y están en movimiento. Migran de sus devastados hogares con la esperanza de una mejor vida. Como la gente. Las palmeras tropicales se desplazan hacia los Alpes bajos. Los árboles de hoja perenne suben a alturas mayores en busca de un clima más frío. En las pistas de esquí, bajo las húmedas alfombras de la Nieve Caliente, en un cálido suelo cubierto de fertilizante, germinan semillas polizones de nuevas plantas de invernadero. Quizá pronto haya árboles frutales y viñedos y olivares en las altas montañas.

Cuando los árboles migran, los pájaros y los insectos, las avispas, las abejas, las mariposas, los murciélagos y otros polinizadores tendrán que desplazarse con ellos. ¿Podrán adaptarse a su nuevo entorno? Los petirrojos ya llegaron a Alaska. El caribú de Alaska, plagado de mosquitos se desplaza a mayores alturas donde no tiene suficiente comida para alimentarse. Los mosquitos que transmiten la malaria ya recorren los Alpes bajos.

Me pregunto cómo este fuerte, que fue construido para resistir el fuego de artillería pesada, montará una defensa contra un ejército de mosquitos.

Las Guerras de la Nieve ya llegaron a las llanuras. Ahora, MountainWhite domina el mercado de la nieve en Dubai y Arabia Saudita. Cabildea en India y China, con cierto éxito, para obtener proyectos de construcción de presas enfocados en cañones de nieve para los centros de esquí que abren todo el año. Entró al mercado holandés de reforzamiento de diques y de casas marítimas construidas sobre plataformas flotantes, para que cuando los niveles del mar se eleven y los diques finalmente se rompan y Holanda se suma en el océano, Mountain-White puede utilizar la marea creciente y transformarla en oro. ¡Nunca temas, MountainWhite está aquí! Funciona también en tierra plana. Scent n’ Sparkle también se ha diversificado. Es dueño de un popular canal de televisión y controla las acciones de una compañía que hace -y desactiva- minas terrestres. Quizá su nuevo lote tendrá aroma -fresa, arándano, jojoba- para atraer a los animales y los pájaros, además de los niños. Además de nieve y minas terrestres, Scent n’ Sparkle vende prótesis, que funcionan con pilas, en tamaños estándar para Asia Central y África. Está en la vanguardia de la campaña por la Responsabilidad Social Empresarial y actualmente funda una cadena de excelentemente amueblados orfanatos empresariales y de ONG en Afganistán, con las cuales algunos de ustedes están familiarizadas. Recientemente presentó una propuesta para dragar y limpiar lagos y ríos en Austria e Italia, los cuales de nuevo se volvieron tóxicos debido a los residuos de fertilizante y a la nieve artificial derretida.

Aun aquí, en la cima del mundo, los residuos ya no son parte del pasado. Es el futuro. Al menos algunos de nosotros hemos aprendido, a lo largo de los años, a vivir como ratas en las ruinas del egoísmo de otros. Hemos aprendido a crear armas de la nada. Sabemos cómo usarlas. Estas son nuestras destrezas de combate.

Camaradas, el león de piedra en las montañas ha comenzado a debilitarse. El fuerte que nunca ha sido atacado se ha sitiado a sí mismo. Es hora de hacer nuestra movida. Es hora de remplazar la ráfaga de la ametralladora, ruidosa y sin dirección, con la fría precisión de una bala de asesino. Elijan sus blancos con cuidado.

Cuando los huesos de piedra del león de piedra hayan sido enterrados en ésta, nuestra herida y envenenada tierra, cuando el Fuerte Que Nunca Ha Sido Atacado haya sido reducido a escombros y cuando el polvo de los escombros se haya asentado, quién sabe, quizá neve de nuevo.

Eso es todo lo que tengo que decir. Se pueden dispersar. Memorícense las instrucciones. Que les vaya bien, camaradas, no dejen huellas. Hasta que nos volvamos a encontrar, buena suerte, khuda hafiz, y mantengan su pólvora seca.

(Ruido de pasos alejándose. Desvaneciéndose.)

Este texto fue publicado en Adam Budak, Anselm Franke/ Hila Peleg, Rags Media Collective (Eds): Manifesta 7. Scenarios, Milan (Silvana Editoriale) 2008.

Se reproduce con autorización de la autora.

Traducción: Tania Molina Ramírez
 

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Arundhati Roy

Arundhati Roy

Es una escritora y activista india. Ganó el Premio Booker en 1997 por su primera novela, “El Dios de Las Pequeñas Cosas”.