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Se fue

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No puede ser peor la despedida. José María Aznar dejó definitivamente la presidencia del gobierno español envuelto en la tragedia del más grave acto terrorista ocurrido en esa nación y la manera sucia en que manejó los hechos en beneficio político de su partido para las elecciones que tuvieron lugar el domingo.

Llegado al poder por la aureola de popularidad que le dejó haber sobrevivido a un atentado de ETA (amén de los crasos errores del PSOE), Aznar vió en el brutal atentado en el sistema ferroviario de Madrid la oportunidad de dejar en legado un triunfo abrumador de su política represiva interna y de subordinación total de la política exterior a la de Estados Unidos.

Su cínico proceder este marzo luctuoso para España fue similar al de su mentor W. Bush después del 11 de septiembre. Aznar trató de capitalizar el dolor y el patriotismo de los españoles para mezquinos intereses políticos, al acusar de inmediato a ETA como autora de los injustificables atentados y alejar cualquier posibilidad de otra autoría que pudiera revelar cómo sus espurios propósitos en la ocupación de Irak le han hecho pagar una sangrienta y dolorosa cuota al pueblo español.

Este 16 de marzo se cumple un año de la famosa foto en las islas Azores, donde, a la sombra de Bush y Blair, el personajillo del bigote bajaba también el pulgar que condenaba al pueblo iraquí al horror de la muerte y el pavor de miles de bombas cayendo día y noche sin conmiseración.

Era el pináculo del narcisismo de un político gris que quizo hacer historia atizando en España el ultranacionalismo franquista y presentándose al mundo como cancerbero fiel de la política fascista de Bush y los neocons en el poder en la Casa Blanca. Así provocó un cisma en Europa, cuando más unidad necesitaba  ese continente; así salió, cual  Celestina, en nombre del Imperio, a reclutar jóvenes centroamericanos para que sirvieran de carne de cañón en una guerra injusta e injustificable; así  enfiló su verborrea y sus acciones contra Cuba y Venezuela, pagando también favores a la mafia de Miami y la oligarquía venezolana.

Con prepotencia y desdén, Aznar desconoció a más del 90 por ciento de los españoles que se expresaron contra la intervención española en la guerra en Irak y que llenaron las calles de Madrid, Barcelona, Bilbao y tantas otras,proclamando un rotundo "No a la guerra". Su aspiración a paje de Bush lo llevó a meterse en la invasión de la nación árabe y condujo a su país al más horrendo atentado de su historia.

Los españoles no le perdonaron a Aznar tanta altanería, tanto desprecio y tanta mentira. Los resultados electorales del domingo, más que una victoria del PSOE, son una contundente derrota a la política guerrerista y lacayuna del exjefe del gobierno español. Esta vez fueron sus conciudadanos los que bajaron el pulgar para declarar el fin de la derecha española en el poder.

El que una vez intentó convertir la política hacia Cuba en una partida de ajedrez ha recibido un soberano Jaque Mate. Aznar se va derrotado y abucheado por su pueblo y con él, su ideología fascista, su filosofía colonial y avasalladora hacia Latinoamérica, su arrogancia despótica. Aznar se fue. ¿Será Bush el próximo"

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Randy Alonso Falcón

Randy Alonso Falcón

Periodista cubano, Director del portal web Cubadebate, el sitio Fidel Soldado de las Ideas y del programa de la Televisión Cubana "Mesa Redonda". Dirigió otras publicaciones cubanas como Somos Jóvenes, Alma Mater y Juventud Técnica. Premio Nacional de Periodismo Juan Gualberto Gómez en TV en 2018. Ha ganado diversos premios en el Concurso Nacional de Periodismo 26 de Julio. Correo: director@cubadebate.cu En Twitter: @RandyAlonsoFalc