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¡Participa! en el V Concurso de Microrrelatos, convocan el Instituto Cubano del Libro e Ideas Multimedios

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Ideas Multimedios y el Instituto Cubano del Libro convocan a la quinta edición de nuestro Concurso de Microrrelatos, que desde 2017, dedicamos al advenimiento de la Feria Internacional del Libro en Cuba.

¡Participa! Demuestra en un relato corto tus capacidades como narrador. El ganador obtendrá una colección del Instituto Cubano del Libro, presentes de Ideas Multimedios, así como la oportunidad de publicar su obra en este sitio web. Además, se hará una recopilación de los mejores textos y será publicada en formato e-book.

Si quieres ser el ganador, solo tienes que escribir un texto, que no exceda los mil (1 000) caracteres (sin espacios), que nos permita descubrir al escritor que eres. Inspírate y echa a volar tu imaginación, escribe un cuento, el inicio de una novela o testimonio…

Deja tu microtexto como un comentario en esta entrada. El plazo de admisión vence el domingo 22 de febrero, día que concluye la 34 Feria Internacional del Libro de La Habana.

Escogeremos tres premios. El jurado estará integrado por reconocidos escritores y periodistas cubanos. Los resultados se publicarán el 22 de marzo, justo el día que concluye la Feria en Santiago de Cuba.

Nos comunicaremos con los ganadores a través del correo electrónico que escriban al enviar el comentario con su obra.

¡Participa!

Se han publicado 239 comentarios



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  • Orlando dijo:

    Tratando de sanar una gran herida, mi cuerpo deambulaba, ocultando al corazón. Yo ya no quería nada y de repente veo que lo tengo todo, hasta que por fin, le encuentro la razón. Unas veces somos los que pedimos, pero en muchas otras, sólo lo que alguien pidió.

  • Yosoy dijo:

    Guardé silencio. Era una espera densa y vibrante. En la oscuridad, solo escuchaba el palpitar del cofre en medio de la mesa.
    Esa noche, en un impulso, lo abrí. No vi nada. Pero al instante, la habitación se llenó de un sonido cristalino: la música del hielo al fracturarse y del frío que abraza el viento.
    El dolor lo impregnó todo. Comprendí mi error. Había traído demasiado pronto el invierno,
    Tendré que esperar el regreso del alba para intentar atrapar la calidez del día.

  • Omar SRC dijo:

    Lo he vivido todo, pero no me acuerdo de nada.

  • José M. Santiesteban Ruiz dijo:

    Microrrelato "Fantasias peligrosas"
    Hasta que por fin pasamos las fronteras morales y encarnamos amigos, familiares, enemigos, seres fantásticos y objetos de extraña naturaleza. Sondeamos con total libertad los límites de la metafísica y la interpretación de los conceptos. La realidad se distorsionó hasta una feliz enajenación. Ahora pasamos todo el día deseando que llegue la noche, para descubrir tras las bambalinas de nuestras sabanas a esa otredad con la que iremos a la cama para tener, la más increíble de las noches.

  • Eduardo dijo:

    .
    La puerta
    Era una puerta sencilla. ¿Pero qué ocultaba? Mientras esperaba que se abriera me puse a imaginar cuáles serían los misteriosos mundos ocultos tras ella.
    En el primero se vería un corto y ancho camino bordeado por majestuosos robles blancos. Caminando por él se llegaba a un sorprendente destino, un abismo de fuego y de oscuridad sobrecogedora.
    Pensé que al abrirse aquella puerta bien podría haber un castillo sobre doradas nubes. Y entonces yo sería conducido a este por pequeñas criaturas voladoras, mientras podía utilizar las ondas del viento para navegar sobre los aires.
    O habría una playa de arenas blancas y un mar impetuoso. En medio de las aguas, una roca sobre la cual dormía una bella sirena de negros cabellos. Sin saber nadar, y decidido enfrentaba el peligro de las olas, llegaba hasta ella, y la despertaba con un beso.
    También podían existir tierras desconocidas, donde pueblos diferentes eran capaces de vivir en paz, pero se levantaba un malvado rey que la destruía con violencia y engaño. Más un humilde labriego, al frente del pueblo, lo enfrentaba y destronaba para ocupar su lugar, y años después ser aún más cruel y malvado.
    Entonces la puerta se abrió para revelar una segunda puerta

  • Eduardo dijo:

    Despertar en luna nueva
    En cierto lugar vivían tres chicas tan aficionadas a ver series sobre vampiros, mujeres lobas y brujas que a menudo faltaban a la escuela, y desestimaban viajar en vacaciones para aumentar sus conocimientos sobre estas criaturas. Una noche mientras veían la película El Vampiroque de la Mancha una de ellas apagó el televisor:
    - !Basta ya¡
    -! Ah, ¿pero y a ésta que le dio?- Beatriz intentó continuar viendo el filme.
    - Déjala, ese es uno de esos arrebatos a los que nos tiene acostumbrada la linda de Vanessa- aseguró Loraine.
    -A mí no me ha dado ningún arrebato Lora. No hables que tú también te las traes.
    - A ver, a ver no discutan otra vez- se interpuso Beatriz- vamos a calmarnos, ¿esta bien?. Primero, Vane vas a encender el televisor para continuar vi...
    - Dije que basta ya Beatriz y Lora. Estoy harta de pasarnos la vida viendo las historias de otros cuando podemos vivir la nuestra.
    - !Ahora si se volvió loca!- Lora no pudo evitar reirse.
    - Ya Lora, deja que nos explique lo que se propone.
    - A ver amigas mías- prosiguió Vanessa- ¿No se han percatado de que sólo vemos y oímos de estos seres en la televisión cuando el mundo necesita verlos en carne y hueso?
    - Vaya, vaya que idea más interesante- aplaudió Lora- ¿ y porqué piensas eso?
    -Porque ellos impedían el desmedido crecimiento de la población - explicó Vanessa -aparte de que no eran tan malos como los pintan.
    - Es muy interesante tu punto de vista- intervino Beatriz- y ¿qué quieres decir con vivir nuestra propia historia?
    - Que cada una de nosotras puede convertirse en una vampiresa, una mujer loba y en una bruja.
    -¿Cómo?- quiso saber Loraine.
    -Bueno primero, decidir que será cada una de nosotras, luego bautizarnos en sangre y salir de cacería en la primera luna nueva que por cierto será mañana.
    - Ah, No era entonces uno de tus arrebatos - reconoció Loraine- lo tenías todo bien pensado. Seguro que con lo vanidosa que eres tu querrás ser la vampiresa. Pero tranquila jajajaja, que no tengo intenciones de discutir. Cómo soy algo tosca y fuerte creo que me vendrá bien ser una mujer loba.
    - Gracias Loraine por reconocer lo hermosa que soy, además siempre me han piropeado por mis ojos hechiceros. Entonces sólo nos queda Beatriz la cual tendrá que ser la bruja. Espero que no te molestes por ello, Bia.
    - Para nada Vanessa- la tranquilizó la joven- al contrario me encanta ese papel que me ha tocado. Así entre otras cosas puedo impedir con mi magia que se maten entre ustedes.
    - Jajaja que graciosa eres Bia. Pero pensaba más bien que cómo vives haciendo experimentos y leyendo esos viejos libros de la biblioteca te quedaba mejor ser una brujita.
    - Esta bien Vanessa no tengo inconveniente con eso. Pero creo que falta algo muy importante. Una historia que justifique el porque y en que vamos a convertirnos.
    -Estoy totalmente de acuerdo- intervino Lora- imagino que nuestra bella vampira tenga también preparada esa historia, ¿verdad? Y que sea novedosa, nada que ver con lo que hemos visto hasta ahora.
    - Si claro que hay una historia. Resulta que... Pero sentémonos y pongámonos cómodas. Hace siglos una poderosa reina dio orden de construir un arma en forma de brazalete. Éste confería grandes poderes pero su uso trajo cómo consecuencia efectos indeseables que se transmitían genéticamente. Con él la reina ganó muchas batallas y mientras más ganaba más ambicionaba. Entonces comenzó a necesitar de los fuertes rayos del sol, su piel se fue volviendo cada vez más bronceada, le salieron dos pares de colmillos y solo podía saciar su sed con sangre. Yo, Vanessa, desciendo de esa reina. No necesito convertirme en vampiresa sino despertar la que llevo dentro.
    -¡Bravo!¡Bravo!- Aplaudieron Beatriz y Loraine.
    - Ahora les toca a ustedes - invitó la vampiresa
    -Tengo que reconocer que eres genial-la felicitó Lora- Tendrás que añadir otra reina, hermana de tú antepasada y otro brazalete. A esta le comenzó a crecer pelo por todo el cuerpo, las uñas le crecieron en forma de garras. Yo, Loraine, soy su descendiente y no necesito convertirme sino despertar a mi loba. Vamos Beatriz,¿ porqué eres tan bruja? Jajaja
    - Pues muy que muy fácil. Las dos reinas tenían una hermana pequeña y muy sabia la cual fue la inventora de los brazaletes. Y si bien no pudo con su sabiduría hallar la cura para sus hermanas si supo cómo ayudarlas a controlar su padecimiento e impedir que lucharan entre ellas. Fue así como inventó un tercer artilugio para controlarlas y así evitar males mayores. Yo, desciendo de la hermana sabia y por ello debo andar siempre con ustedes dos para ayudarlas y protegerlas.
    Fue así como al día siguiente en la mañana entraron a un Banco de Sangre; y sin ser vistas se hicieron con un gran número de bolsas. Después se dirigieron a casa de Beatriz donde en una bañera vertieron la sangre y se sumergieron.
    Al anochecer, se dirigieron al parque principal de la ciudad, el cual fuera de lo habitual no estaba muy concurrido. Una vez allí se sentaron en un banco desde donde podían observar a los demás sin llamar la atención. Entonces los vieron. Eran tres jóvenes que conversaba en los lindes de un bosquecillo cercano. Algo les dijo que eran las víctimas perfectas.
    Las amigas se levantaron y se acercaron a los tres muchachos. Conversaron con ellos un rato y cuando cada una de ellas se disponía a atacar a su elegido sucedió. Uno de los chicos atacó a Vanessa hincándole unos poderosos colmillos en el cuello, otro inmovilizó a Beatriz con un extraño gesto de sus manos, mientras Lora huyó perseguida por un enorme lobo.

  • PGS dijo:

    ¡Tanto le hablaron de la manzana, que cuando la probó, quedó decepcionada!

  • Eduardo dijo:

    La Incanara
    La flota abrió fuego contra los fortines de la costa, mientras el Inca y sus caciques contemplaban el escenario desde la plataforma del acorazado Jaguar. El soberano rió al ver que nadie respondía a los proyectiles lanzados desde sus naves, y brindó en copas llenas de chocolate” Este día pasará a la historia como el comienzo de una nueva era para Anah". Dio la orden y cesaron los bombardeos. Y entonces, con su alto mando, subió al camarote para continuar celebrando.
    El monarca apretó un botón y los presentes vieron aparecer la imagen de un anciano:
    -Sapay Inca, reciba usted mis más sinceras felicitaciones.
    -Es a ti, amigo behique, a quien debo felicitar. Se ha probado tu teoría acerca de la existencia de tierra hacia el este. Todo indica que vivimos en un mundo redondo.
    -¡Exactamente!- exclamó el sabio- Además, hoy en todo el territorio de la Federación se celebrará la llegada de la civilización a ese Nuevo Mundo.
    -Ahora, viejo amigo, en cumplimiento del Pacto de Vikinda serás nombrado Cacique de la décima parte de las tierras descubiertas y por descubrir, además de recibir título de nobleza para ti y tus descendientes. Ahora me despido de ti, esperando volver a encontrarnos- el soberano presionó el botón y se volvió hacia sus acompañantes, felicitando al Cacique Hatabey de Arawak-Karibi:
    - La famosa tradición de navegantes y constructores de barcos de tu nación se ha coronado con esta proeza. Con tus naves hemos podido atravesar el temido océano y llegado hasta aquí.
    - Ha sido un placer contribuir a tan gran empresa-respondió el aludido- pero eso no hubiera sido posible sin los conocimientos astronómicos del Anahuac Mayab.
    - Gracias amigo por reconocer a mi país- intervino el rey de la tierra del Calendario- tu ayuda permitirá que todos juntos podamos conquistar y llevar la civilización a esas tierras.
    Entonces el Inca extendió su mano hacia los presentes y dijo
    - Hermanos, cada uno de los estados de Anah ha tenido su parte en esta hazaña. Y aún se verá a los valientes guerreros de Iroquia vencer en las batallas y a los Chibchas construir joyas con el oro y la plata que encontremos.
    Entonces el Inca, al frente de un selecto grupo de iroqueses, llevó a cabo el desembarco. Se asombró de no ver pueblos y ciudades a su paso. Pero luego de varias jornadas se vio una cabaña en medio de la llanura.
    A pesar de las protestas de su Guardia Cóndor, el monarca se acercó solo a la vivienda. La puerta estaba cerrada pero él tocó con suavidad. Al instante le abrió una niña:
    -¿Que desea el señor?
    - Soy un viajero de muy lejos, sólo quiero un lugar para descansar y comer.
    - Soy muy pobre pero compartiré lo que tengo.
    -No importa pequeña, te lo agradeceré y también que me permitas descansar en tu humilde hogar. ¿Puede ser?
    La niña por toda respuesta lo invitó a pasar. Entonces él se sentó en un viejo taburete mientras ella permanecía de pie
    -Señor, ¿hacia dónde se dirige ?
    - Voy a visitar al rey de este país para proponerle una alianza con su pueblo.
    -Pero en éste país no tenemos rey ni emperador pues no hay pueblo al cual gobernar. Las guerras y empidemias acabaron con ellos. Solamente quedé yo.
    Ante tan inesperada noticia el Inca no supo que contestar. Por unos minutos guardó silencio pensando: " esa información no coincide con el informe de mis espías". No obstante decidió preguntar:
    -¿y conoces de algún reino donde la guerra y las enfermedades no hayan acabado con la población?
    La niña se acercó y puso sus manitas sobre las del hombre:
    - Tiempos atrás esta tierra, Iberia, estuvo muy poblada y a cada paso se encontraban ciudades, pueblos y castillos. Era gobernada por una dinastía de gobernantes sabios y justos. Hacia el este, más allá de las montañas, gobernaban otros reyes. Teníamos amistad y comercio con la Galia, Rema, Aslavia y hasta con la lejanas tierras de Catay y Persia. Había paz y la guerra solo se mencionada en las leyendas y cuentos para niños.
    -¿qué pasó, porqué se acabó esa paz de la que me hablas?- Inquirió emocionado el emperador del oeste.
    - Llegaron en invierno desde el lejano oriente. Hubo grandes batallas y brotes de enfermedades. Murieron de éstas últimas los sobrevivientes de las primeras. Eran como usted de piel cobriza y cabellos de ébano. Destruyeron ciudades y castillos centenarios. Cayeron fuertes y poderosos reinos, la Galia, Avaterra, y aunque Rema y Aslavia ofrecieron tenaz resistencia, los invasores no pararon hasta llegar a las costas de Iberia. Miles de pueblos perecieron y lo peor es que los sobrevivientes fueron sometidos a la más cruel esclavitud y conducidos a la tierra de los invasores.
    Al decir estas palabras las lágrimas brillaron en sus mejillas. Viéndola así el Inca se conmovió. Decidido se puso de pie para salir de la cabaña.
    Días después su armada abandonaba las costas de Iberia y regresaba al oeste.
    Frente a un trono se encontraba la niña. Se escuchó:
    -Ahora nos toca a nosotras

  • Sifredo dijo:

    Había una vez un hermoso cisne que no podía volar. Todos los días lo intentaba sin rendirse mas no podía volar. Cuando terminaba el día se acercaba a un viejo molino cuyas aspas giraban con el viento y empezaba a sollozar lamentándose de no poder volar. El molino se convirtió en su amigo pero no podía volar. Un día decidió vivir dentro del molino. Esa noche soñó que volaba y veía desde lejos a su amigo el viejo molino. Se levanto alegre y a la vez triste, quería volar pero no dejar a su viejo amigo el molino. Una vez confundido el cisne sale del viejo molino. Había mucho viento y el cisne no se percató de que las aspas giraban a una gran velocidad. Un aspa le dio en la espalda y lo elevó a los cielos. El cisne extendió sus alas y al fin voló. Desde su altura el cisne vio a su viejo amigo el molino y le sonrió.

  • Kiril dijo:

    EL INFINITO
    Estoy llegando del infinito, el camino no fue fácil, porque está lleno de laberintos oscuros, semi-oscuros, grises y blancos, completamente cubiertos de telarañas, los años que hacía que nadie lo atravesaba, pero llegué bien y dispuesto a contarles lo que vi, que no es nada del otro mundo, porque no hay otro mundo, con el nuestro basta- Qué sería de la gente si hubiera otro mundo- ya los poderosos estarían ensayando misiles con uranio empobrecido, transmitiendo el SIDA, traficando con drogas, acabando con el medio ambiente, imponiendo bloqueos a los rebeldes y chantajeando al más pinto de la paloma.
    El Infinito es maravilloso, amablemente me presentaron el número natural infinito, y prometí no revelarlo, después nadie se interesaría por las matemáticas.
    Vi cosas asombrosas, El pan, que no es como el nuestro de cada día, mal repartido o mal hecho como el de mi panadería, es infinito, infinitamente largo y con las normas ISO-9015 implantadas, y los infinitos, que así se llaman los que lo habitan, cortan rebanadas y se lo brindan gustosamente a sus invitados. La mermelada de guayaba, - su plato nacional- no hay que comprarla en las shopping, ni a los merolicos, ni en las bodegas liberadas, está en sus volcanes que no vierten lava, sino mermelada,- claro eso tiene su problema, porque no es fácil estar embarrados de mermelada-, pero es su estilo de vida y yo no soy nadie para juzgarlos.
    Para mi sorpresa, abunda el agua, que lo mismo cae de arriba, que de abajo que de izquierda que de derecha desafiando la gravedad y tienen un mar, que no es como el nuestro sucio y contaminado y a los Infinitos les encanta ir a la playa y acostarse en la arena, bajo el sol ardiente del siete de agosto,
    Otra cosa que llamó mi atención fue la economía, contrario a lo que todos piensan y discuten, no hay globalización, ni monopolios, ni presidentes estúpidos, pedófilos y corruptos. Su jefe es un cojonudo que no anda creyendo en Fondo Monetario Internacional, ni leyes de ajustes, ni malos llamados derechos humanos. Allí se respeta el derecho a vivir y eso es muy importante, por eso caminan por sus calles con carteles y sólo tres palabras… RESISTIREMOS Y VENCEREMOS
    En cuanto al amor para que les cuento, imaginas lo que es hacer el amor, en una mañana, una tarde, una noche infinita, en horarios infinitos. – Como cosa curiosa observé que entre los infinitos no hay reconciliaciones en la cama después de mandarse al carajo como hacemos los humanos. Amor, mucho amor, viven sumergidos en el amor: entre padres e hijos, hermanos, amigos y vecinos, negros, chinos altos y bajitos. Ricos y pobres no existen, lo que los hace infinitamente envidiados.
    Por eso vengo a buscarte, no tienes que llevar nada, andaremos desnudos, solos y acompañados, sembrando y amando, comiendo pan con mermelada, que no será un manjar muy variado, pero te aseguro que comí y no me sentí empalagado, sólo lleva el brillo de tus ojos, tu sonrisa cuando amanece, tus cálidas manos, el libro de versos de Neruda , echa en la mochila mis poemas, los discos de Silvio y Pablo, te recogeré el lunes bien temprano, iremos caminando, no quiero que la noche nos alcance, las noches allí son infinitas y caminarlas puede resultar excitante y apasionado, pero peligroso, en cualquier momento aparece una telaraña y nos retrasa el camino y yo he decidido llegar infinitamente temprano.

    Teléfono: 50450207

  • Papín dijo:

    Eclipse de amor.
    Hace algún tiempo, en un pequeño lugar vivía un niño llamado Lucas. Era un niño muy tranquilo como cualquier chico de su edad. Le gustaba jugar todo el día.
    Pero cada día Lucas esperaba ansioso la noche. Su papá solía hacerles historias muy interesantes, de animales que hablaban, de niños que viajaban por todo el mundo.
    Cuentos que habían ya atraído por completo la atención del pequeño Lucas. Había llegado la noche y Lucas sin perder tiempo fue enseguida para su cuarto en cuanto terminó de comer.
    Se abrigó bien, y se acostó. Tras él llegó su papá y preguntándole si estaba listo, comenzó el cuento de esa noche.
    _ Hoy te voy a hacer un cuento especial, es del sol, de la luna y de las estrellas…, dijo el padre al niño. Lucas muy atento dijo, _ está bien papá…, y el padre comenzó su historia.
    Una vez cuando Dios creó todo, el creó unos seres muy importantes, la luna y el sol.
    Ellos no se conocían. Eran pequeñitos igual que tú. Al paso del tiempo crecen poquito a poco y logran conocerse. Antes no había ni día, ni noche, eran muy pequeños para hacer su trabajo. Al instante que la luna y el sol se ven, ellos se enamoran.
    Era un amor tan hermoso y pues ellos eran felices, era galáctico. Pasaban tiempo juntos y se divertían. Y cada vez se enamoraban más y más. Era un amor indestructible, pero a medias. Pasaba el tiempo y ellos iban creciendo. El sol mucho más rápido que la luna. Entonces sucede algo malo.
    El sol ya era muy grande y tenía que ayudar a crear la vida. Él era una estrella casi inapagable y necesitaban de su ayuda. La luna, al saber esto, entristeció mucho. Ella quería ayudar pero era muy pequeña todavía.
    El sol se despide de ella, y se marcha. La luna comienza a tener faces. La luna cae en un estado muy triste, por eso a veces la vemos pequeña y de diferentes caras, … decía el padre a su hijo…, es porque estaba triste.
    Dios le dice al sol lo que estaba sucediendo con su luna. El sol le dice: _ Señor por favor concédeme una petición…, Dios le dice que sí, que lo iba a ayudar. El sol le añade, _ ayuda a mi luna a que no esté sola…, ella necesita compañía…
    Entonces el Señor le dice que lo ayudaría con su petición. Pasa el tiempo y las estrellas eran hermosos seres diminutos y dios crea a las estrellas, que la acompañaban y llenaban de luz.
    Ella se sentía más acompañada y se hacen muy buenos amigos. Entonces la luna le pregunta al Señor:
    _ ¿Y estos seres tan hermosos, por qué los creaste…?
    Dios le dice:
    _ Fue tú sol quien me ayudó a crearlos...
    La luna sonríe tan hermosa, se ilumina y le agradece por contarle.
    Entonces la luna rodeada de hermosas estrellas quería agradecerle a su sol, pero no sabía cómo y no quería pedirle cosas al Señor, él estaba ocupado y no quería interrumpirlo.
    Entonces ella empieza a hablar con las estrellas y le dice que necesitaba agradecerle a su sol, pero que no podía ir.
    Entonces una estrella le dice:
    _ Yo puedo ir a donde está el sol…, pero necesito que me des un empujón porque no me puedo mover...
    Entonces la luna da un pequeño soplido, la estrella logra moverse y allí se crean las estrellas fugaces, esas que se piensan para enviar mensajes y deseos.
    El nene estaba muy atento y su padre continuaba, … entonces la estrella fugaz llega a donde estaba el sol, ya él era muy grande. Al llegar la estrella fugaz le dice:
    _ iSol que grande eres…!
    El sol le responde:
    _ iMás grandes son mis ganas de ver a la luna…!, y sonríe.
    En aquel momento, la estrella fugaz le dice:
    _ Vine para agradecerte de parte de la luna...
    _ iDile que la extraño…!, exclamó el sol.
    La estrella fugaz se marcha y le cuenta a la luna lo ocurrido. Ellos tenían la pequeña esperanza de hablar a través de las estrellas fugaces.
    Ya Dios había creado al mundo. Pasa el tiempo, la luna ya había crecido y el sol era toda una estrella y el Señor decide acomodar el mundo de la manera perfecta.
    Dios habla con el sol y le da la tarea de iluminar al mundo, era la tierra un pequeño ser que otorgaría la vida. El sol se pone en marcha con eso. El Señor va a ver a la luna y le dice:
    _ Ya has crecido, vas a estar con las estrellas y vas a ser parte de la tierra para que no estés sola, como tú sol me lo pidió…, Dios continuó..., tu tarea será relajar a la tierra, en una noche donde se podrá descansar y podrás ser contemplada junto con las estrellas y las estrellas fugaces...
    Ella sin pensarlo, va a la tierra para ver cómo le estaba yendo. Entonces el Señor va a ver al sol. Estaba un poco apagado y él era la estrella que más debía brillar.
    Él lo ve triste, entonces Dios recuerda que el sol y la luna se aman, pero como el organizó ¨el todo¨, no se podrían ver más. El Señor cree que ha sido un poco duro y entonces busca una pequeña forma, en que ellos, la luna y el sol, pudieran estar juntos.
    Él va a ver al sol y le dice:
    _ Ven conmigo…
    El sol lo sigue y Dios le señala:
    _ Ponte aquí, en el centro del cielo…
    El sol lo hace, … no te moverás más, aquí estás perfecto…, El sol dice que sí…, y el Señor acomoda a todos los planetas de una forma perfecta. La tierra la coloca un poco más cerca del sol y pues allí, la luna y el sol se podrían ver.
    Se abrazaban sin parar, ellos estaban tan, tan felices.
    Entonces Dios les dice a los dos:
    _ Se podrán ver, pero eso tiene que esperar…
    Ellos no dicen nada y le agradecen al Señor. A ellos no les importaba el precio de las cosas. Lo importante era que se podían ver. Entonces Dios le dice:
    _ Esto es un eclipse de amor…
    Y pues así se crearon los eclipses, es cuando la luna deja a su noche para ver a su sol y su sol deja de iluminar unos segundos para estar con su luna. Era el tiempo más corto de todos, pero para ellos, el sol y la luna, era perfecto.
    Los eclipses ocurren cada cierto tiempo, y son un estallido de amor. Allí Dios se da cuenta que ahora sí todo era perfecto.
    Por eso cada cierto tiempo ocurre un eclipse. Es cuando la luna y el sol se pueden ver otra vez en ese pequeño instante.
    El padre se da cuenta que Lucas estaba dormido. Lo besa en la frente, y lo deja descansar.

  • Prince dijo:

    “Un capítulo más”
    En este capítulo de la vida todo giraba a la vuelta de un fracaso, al suspiro de un alma dolida, al crepúsculo de una decepción, y apareció ella. Con un toque de resiliencia para compartir, con una mano llena de agasajos y talentos para reanimar al moribundo, así llegó, no llegó sin nada, llegó con mucho, con manos llenas, con corazón quizás también dañado pero dispuesto a levantar al caído. Llegó sin avisar, pero gustó su sorpresa, gustó mucho. En medio de un desierto fue un oasis enviado por Dios, un ángel con la misión de suplir consuelo, apoyo y ánimo. De repente se escalaban noches de diálogo y cruce de palabras que navegaban rumbo a la plenitud de confianza. Sorpresa fue cuando aquel ángel, princesa o enviada de Dios traslució también su necesidad de consuelo, de palabras y ánimo, entonces todo fue mutuo. En las crónicas de este capítulo de la vida siguió el amanecer de una gran amistad entrelazada con otros destellos de emociones. En el asomo de la curiosidad, bastaba sentir las inquietantes neuronas tratando descubrir cuál era la fuerza motora que magnetizaba el cúmulo de sentimientos adyacentes entre ambos. ¿Amor?...

  • Yasser Leodan dijo:

    Una historia basada en hechos reales, en pleno siglo XXI. Un testimonio vivo. La vida y la muerte, y la resurrección, del monje y el guerrero. La voluntad de Dios. La esencia y el espíritu del caballero. El rechazo de los que no comprenden, que la vida es más que simplemente EXISTIR y respirar, y hacer dinero, y por supuesto, viajar…
    Tal vez debería titular este libro: El caballero neotemplario, pero se trata de su destino, su esencia, su espiritualidad, su coraje, su sacrificio, no la condición o el status de nobleza.
    Todavía recuerda su primera vez. Su iniciación. Fue un día soleado del año 2015. Aquella mañana comenzó a leer un libro. No un simple texto sino lo que sería su primer acceso al umbral del conocimiento y la historia del temple medieval. Codex Templi... Es el nombre de la Obra.
    Los días pasaron lentamente y cada uno, durante un mes, se apartaba de los demás y sentado en un banco de aquel hospital donde tenía lugar su rehabilitación, después de un accidente, devoraba con avidez las páginas del mencionado libro. 792 páginas leídas con toda la concentración que se requiere, en 30 días.
    A partir de allí no sería más aquel simple ser humano que solicitó su ingreso, dos años después, en 2017... A una organización templaria moderna.
    Su primera etapa de formación fue así... Empírica y autodidacta. Después del primero (Codex Templi) le sucedieron otros libros y revistas y publicaciones en la internet que contrastaba, en un extenso proceso investigativo sin precedentes en su vida.
    Aclaro que no era su primera lectura sino su primer texto formativo, previo al ingreso en esta organización.
    Sus primeras lecturas datan desde los 14 años. Obras como El cantar de Roldán, Los tres mosqueteros (Alejandro Dumas), Ivanhoe (Walter Scott), Sir Nígel y La compañía blanca (Arthur Conan Doyle), y Amadís de Gaula (Garci Rodríguez de Montalvo) fueron sus libros favoritos de juventud o adolescencia.
    En el año 2017 ingresa de manera oficial en la Academia Católica Internacional (ACIPCC). Allí comienza su primera formación dirigida, en el ámbito Neotemplario.
    Ese mismo año, en septiembre de 2017 presentó su Trabajo Final de Seminario titulado: El caballero templario en el siglo XXI. Valores, esencia y legado de un Pobre Caballero de Cristo. Luego de transcurrir 9 meses de intenso estudio y dedicación.
    Estudiar el fenómeno llamado neotemplario tiene tanta importancia como el estudio de la historia del temple medieval. La historia conocida, la oficial, la que se escribió por otros autores basados en sus propias investigaciones y el ejercicio personal de estos en sus órdenes o asociaciones templarias modernas. Y una historia paralela que algunos dicen haberse gestado en las sombras, de manera clandestina, después de la bula Vox In Excelso que disolvió la Orden templaria (Ordre du Temple, Jerusalén, 1118. Francia, 1312).
    En el año 2017 cuando culmina su primera formación académica, luego de nueve meses de intenso estudio, es nombrado caballero (sin espuelas y sin caballo) pese a que no recibió su título (diploma o certificado de nombramiento). Pues, las normas o reglas de la propia Academia, establecían que después del noviciado y la escudería, el sargento del temple debía presentar un trabajo de curso para ascender al grado de caballero (graduado). Y así fue. Su trabajo fue Aprobado. Luego, en 2025, dijeron que no… pero, eso es otra historia.
    Esta fue la piedra Angular o Antesala para lo que vino después. Una larga trayectoria, por un camino azaroso, lleno de sinsabores y desvelos, de espinas, de serpientes venenosas, mentiras elaboradas y traiciones.
    Tal fue la senda que le tocó transitar al novel caballero (neotemplario). Y sus armas no fueron el corcel de batalla, la espada y el escudo, y su maza o su lanza. Fueron armas psicológicas, mentales, y espirituales… y la Voluntad de Dios… Algunas veces hay que morir… para RENACER…
    Los años pasaron y sus nuevos cargos otorgados por otros maestres del temple moderno parecían evocar la época medieval, y en su interior continuaba creciendo aquel caballero que una vez decidió transformar su vida y dedicarse al temple.
    Fueron 10 años de investigación, de absoluta entrega y un reconocimiento parcial. Porque no todo lo que brilla es oro. Hubo personas que lo apoyaron en sus proyectos y hubo seres que lo traicionaron y lo calumniaron hasta la saciedad. Neotemplarios que se hacían llamar verdaderos caballeros pobres de Cristo y cristianos. Neotemplarios que visten las túnicas y los mantos blancos purísimos con la impecable cruz patee de gules, en el hombro izquierdo, cerca del corazón… en pleno siglo XXI.
    Primero fue Comendador. Luego fundador y regente de su propia organización o Asociación neotemplaria. No la Soet italiana, sino la sigla que surgió de la fusión meditada entre Soberana Orden Ecuestre y Sociedad de Estudios Templarios. Más tarde se le agregó “Medievales” y el grupo se denominaba GETm (Grupo de Estudios Templarios y Medievales).
    Y todo eso, en un país diferente a los demás, donde ser templario (neotemplario) se vive... Todos los días. No se inventa o se sueña, como en otros lugares.
    Los años pasan... Y no por gusto. Reza un viejo proverbio popular... Esta es la historia de mi vida. Una historia muy real. No es un cuento de hadas y duendes. No es una leyenda de castillos y doncellas pidiendo auxilio, y un caballero acudiendo a su rescate, y su lucha contra un dragón. Es un dragón y un león interno que se forjan a golpe de conciencia, no de espada. El dragón y el felino majestuoso crinado que componen sus dos (astrológicos, orientales y occidentales) signos zodiacales. Leo (30/7)* y Dragón (1976). Y aún le podemos sumar un tercero (su signo en el zodíaco maya).
    Una lucha por la sangre. Una batalla por la fe. No en los campos del reino cruzado de Jerusalén. No en los valles de la península ibérica, durante la Reconquista (Las Navas de Tolosa, 1212). No en la Francia del siglo XIV. Donde los restos calcinados del último maestre J. Molay continúan mirando al cielo y... a la catedral de Notre Dame.
    Pero la historia continúa y el nuevo caballero no cabalga ya en su corcel brioso en los campos de batalla. El nuevo caballero es actitud ante la vida, la sociedad, la época que le tocó vivir... Es fuerza, determinación, conocimiento y Fe.
    Una fe que no se vende ni se compra con dinero. Una fe que mueve montañas, y supera obstáculos. Y no valen las excusas. Cuando has perdido tus piernas, pero no tu Fe... Vales más que otros recipientes vacíos, en su alma y su cerebro.
    El nuevo caballero siguió en pie. Sigue cabalgando en su corcel de batalla y continúa mirando al frente, a esa luz que se expande y esa espada que se alza en medio de ella.
    Sin embargo, el camino es angosto, aún. Es un sendero estrecho y recto, rodeado por ambos lados de maleza y... Seres que reptan con sus cuerpos... Sobre la faz de la tierra. Y con sus afilados colmillos, muerden. Y con sus lenguas bifurcadas, calumnian. Tal es la senda que Dios ha escogido para el caballero que nació una mañana, el día 30 de julio de 1976, a las 09:00 AM.
    Prólogo de mi libro "El caballero templario"

  • Yasser Leodan dijo:

    En la Edad Media no se usaban aviones y buques de guerra. No había tanques y blindados. No hubo AEM que segaban la vida de miles de personas en segundos. Empero, algunas prácticas funerarias utilizadas perduraban... hasta hoy…
    Un día normal, como de costumbre, los chicos del cole jugaban y saltaban durante el recreo. Cuando terminó el receso todos corrieron a los talleres donde tendría lugar su próximo turno de clases.
    El profesor llevaba décadas ejerciendo este magisterio. Era un hombre alto, de tez blanca y ojos grises. Sus ademanes eran pausados, pero firmes y precisos, como quien conoce por largos años la profesión y la ejerce de memoria.
    No había libros y libretas en aquella clase. Solo tierra, agua y algo parecido al cemento. Un material que se mezclaba y luego secaba convirtiéndose en piedra.
    Los chicos, y sobre todo ella, sentían una viva curiosidad por estas prácticas que cuando menos los motivaba a estudiar la carrera de Arqueología.
    Ella era alta, esbelta, de finas facciones y cabello largo muy rubio. Sus ojos de una viveza singular denotaban a la joven estudiante adelantada y de rápido aprendizaje.
    No jugaba como los demás y sus horas de recreo solía pasarlas en la biblioteca leyendo libros de gestas antiguas e historia medieval. Si bien, era una chica muy dulce y risueña, algunas veces muy seria. Como adolescente gustaba de la música y en ocasiones paseaba con sus amigas, pero más ordenada y responsable no se podía encontrar. Algunos varones la llamaban por su apellido (no su nombre) y otros la citaban por su mote: la militar.
    Ese día, su curiosidad la llevo a descubrir algo que jamás habían visto en esa escuela. El espacio dedicado al taller era un sótano muy extenso, en el que había dispuestas varias mesas de concreto contra la pared. A los alumnos parecía que salían de la misma y todo era uno. Un amplio salón o vestíbulo servía de antesala para la charla previa entre educadores y educandos. Luego, al trabajo.
    Ese día, la joven aprovechó que su maestro se hallaba en el otro extremo del taller evaluando el desempeño de sus compañeros de clase, y comenzó a sacar la tierra que cubría aquellas formas o figuras que debían dibujar con la mezcla en una especie de construcción de castillos o monasterios.
    Al finalizar todas las mesas debían quedar dibujadas o talladas en casas y edificaciones, como una ciudad en miniatura o maqueta. Pero... Qué había debajo de la estructura base cubierta de tierra?
    Como guiada por su instinto cogió una pala y empezó la faena. Cavó y cavó y... Sacó y sacó con sus manos hasta que... De repente... Sus dedos chocaron con algo que no era blando y moldeable.
    Con los ojos más abiertos que nunca y el asombro a flor de piel volvió a meter sus manos y asió y haló y desenterró... Una calavera...
    Un grito de terror... Todos alarmados dirigieron sus miradas hacia el lugar y la vieron pálida, sus muslos torneados muy tensos y toda su figura petrificada.
    La falda y los zapatos, así como sus manos y delantal estaban llenos de tierra. Nada anormal. Qué podía haber causado esa reacción? Se preguntaban los demás.
    Pero, a medida que se acercaban a su mesa, pudieron ver entre la montaña de tierra lo que ninguno podía imaginar. Un torso humano con su cráneo y en posición de sentado. Como si alguien hubiese vuelto de la muerte, siglos después de su sepultura, y se incorporase en su lecho para observar con sus amplias cuencas vacías aquellos ojos que lo miraban, mezcla de curiosidad y de miedo.
    -- Chica! Qué has hecho? Tronó el profesor que también acudió al oír aquel grito de espanto.
    -- Yo..? Nada... Solo...
    -- Nada? Dices nada? En décadas nadie había hecho lo que tú... Las palabras del maestro sonaban como cañones que tronaban en plena guerra mundial.
    -- Nada... Repitió la joven. Y su mirada chocó repentinamente con la de su mentor. Con una resolución y una postura que impactó e hizo que este se detuviera un momento. La miró ceñudo y luego esbozó una ligera sonrisa.
    -- Todos afuera! Terminó la clase por hoy! Menos tú... Ordenó apuntando a la chica.
    Los jóvenes de mala gana salieron al vestíbulo y se dirigieron hacia las pilas de agua para lavarse las manos, en una sempiterna costumbre, disciplina y orden, cuasi perfecta sintonía y procesión enseñada por sus magísteres.
    Dentro, la joven y el profesor se miraban... Él tomó su celular e hizo una llamada. Pero no acudió la policía. No. Aquellos no eran policías.
    En fracciones de segundos varios vehículos negros llegaron a la escuela y se bajaron tres hombres vestidos de negro. Su estatura y su porte, iguales a los del maestro, impresionaron más a los chicos que iban de salida para sus hogares. Excepto ella... Que aguardaba sin mover un dedo en aquella estancia. Callada, tranquila, pero sin dejar de fijar cada detalle de lo que acontecía.
    Su mirada era fuerte. Su rostro hermoso. Su cuerpo esbelto y bien formado. Pareciese a una de aquellas damas guerreras de las novelas e historias que había leído en la biblioteca.
    Sus labios hicieron una mueca en el momento que su profesor la llamó por su nombre. Odiaba ese nombre. Le gustaba más que la llamaran por su apellido, como hacía la mayoría de chicos del colegio.
    También llegaron sus padres y uno de sus hermanos. El decano y el rector del centro educativo fueron avisados en el acto y todos, menos la policía, estaban allí. En eso, la joven se fijó en un detalle que antes no había advertido. Todos usaban un anillo de plata, con una cruz patada. Y en sus negras vestimentas no había más adorno que... Aquella cruz de sable (negro). Y sí... Ella la reconocía. Era la cruz de la Orden teutónica. Los caballeros teutones de las cruzadas.
    Pero... Algo más asombroso estaba por ocurrir ante sus ojos. Allí mismo. En aquel colegio.
    Sus padres y ella y su hermano fueron testigos de algo jamás visto fuera de los muros del convento de la Orden y en las películas y documentales que se podían ver en la internet.
    Todos a una. Todos aquellos negros caballeros de tez blanca y ojos grises. Todos... Menos uno... Al llegar a la tumba de su compañero de armas que fue desenterrada, se postraron de rodillas (una rodilla, la diestra) y llevaron su mano derecha al corazón. No había espadas. No usaban yelmos y corazas. No cabalgaban y no marchaban a la guerra. Pero un sentir ancestral impedía dejar de lado el honor y la lealtad que demostraban aquellos hombres.
    En silencio. Como si se tratara de un funeral. Permanecieron así durante varios minutos. Luego... El que no se había postrado... El muerto... Se recostó nuevamente en su sepulcro.
    La calavera pertenecía a un maestre de la Orden y era costumbre hacer ese ritual de inmortalidad, dándole al caballero un entierro singular. Varios cadáveres descansaban bajo las casas y edificaciones medievales que contenían aquellos trabajos bien elaborados y dirigidos por el maestro de la escuela. Uno de ellos...
    Y... Hasta ese momento... La chica no lo sabía. Ni sus compañeros de clase. Ni otros que pasaron por allí... En cursos anteriores.
    La joven miró al rector y al decano, a los caballeros de negro, al magíster... Su vida no sería la misma ya. Solo tenía referencia de estas escenas por los libros que había leído. Y... Allí estaban... Ante sus padres y ella... Siglos después.
    -- Ven... Le dijo con respeto, y con cierto aire paternal su profesor. Ella dio un paso, dos, tres... Y sin vacilar ya se acercó al grupo que mantenía una regia formación delante de la tumba del viejo caballero.
    -- Toma tu pala... Y devuelve la paz a quien osaste... Despertar...
    Ella obedeció sin chistar e hizo lo que todo joven que respeta a sus maestros y honra su historia. Sus padres lloraban de la emoción. Su hermano la miraba en silencio.
    Tarde ya... Acabada su faena. Los hermanos de la Orden la llevaron a casa en sus negros vehículos.
    La joven estaba impresionada pero feliz. Tenía en sus manos una invitación formal y un pase que le permitía visitar a los caballeros en sus predios y estudiar con ellos la historicidad de su hermandad. Su madre sentía el temor sempiterno que por siglos ha dominado la maternidad, pero su padre le dijo aquella noche, durante la cena.
    -- Estoy orgulloso de ti. Hija mía. Y un hombre no puede sentirlo más que un padre por su princesa.
    Ella lo abrazó con la mirada. Padre e hija no dijeron más... Pero sus almas se entendían. La madre lloró... La besó en la frente... Y tomó sus manos en sus manos...
    Años más tarde... Su hermano vestía el mismo vestuario que los caballeros. Con la misma cruz... Símbolo de la Orden desde el medievo. Y en su dedo llevaba el anillo que lo identificaba como un miembro de aquella hermandad histórica.
    Título: El caballero teutón. Autor: Yasser Leodan

  • yanet dijo:

    Porque los mataron
    Era un día normal y tranquilo mi mamá y mi papá que era salinero en la salina de Caimanera donde comienza esta historia, pidió ese día de vacaciones, lo que más adelante le salvaría la vida. Habían salido a comprar mi mamá y el con mis dos hermanos más pequeños yo me quede en la casa con mis dos hermanos mayores , de pronto entran corriendo dos rebeldes conocidos por nosotros, venían huyendo de los casquitos se metieron en la salina porque allí nunca habían entrado, uno de mis hermanos les dijo que iban a encontrarlos y ellos despreocupados le dijeron que no , hasta hubo chistes y despreocupación el cocinero también incrédulo dijo que él tenía un maletín preparado para por si acaso pero no porque creía que ahora iba a pasar, mi hermano no se quedó tranquilo y me dijo que bajara del techo de la casa donde yo estaba era nuestra casa en esos momentos yo estaba muy tranquila en una hamaca pero le hice caso y baje , mientras él se puso a vigilar diciendo que iban a entrar, todos permanecían tranquilos menos el quien permanecía en su vigilancia, cuando menos los esperaban mi hermano dio la voz corran que por ahí vienen los tanques, la primera bomba cayo en nuestra casa, estos venían acompañados de los aviones que marcaban el lugar donde había gente para que dispararan, todos comenzaron a correr , el cocinero viro para atrás a buscar su maletín y no lo logro , el otro muchacho que era muy joven cogió un palo y comenzó a dispárale a los aviones tampoco lo logro, mientras corríamos para salvar nuestras vidas las balas nos seguían chocaban contra los árboles y mataban a nuestros amigos, mi hermano el que advirtió de todo corrió y se escondió en la base naval de Guantánamo , mi otro hermano y yo corrimos hacían una casa de amistades que estaba más alta y lejos del tiroteo , a mí se me rompieron las chancletas, se me llenaron los pies de espinas de marabú donde permaneció una hasta cuando vine para la habana que me la pudieron sacar, mataron a todo detrás de nosotros les pasaron los tanques por arriba y los dejaron allí tirados, cuando todo paso y mi mamá y mi papá regresaron y vieron todo nos creyeron muertos mi mamá rasgo su ropa de dolor, pero estamos vivos para contar la historia y ser testigos de tanto dolor que vivimos ese día y otros anteriores pero bueno eso sería otra historia. Así me lo contó mi mamá.

  • Arnol dijo:

    Y a qué dirección se envía?

  • Sifredo dijo:

    Había una vez un hermoso cisne que no podía volar. Todos los días lo intentaba sin rendirse mas no podía volar. Cuando terminaba el día se acercaba
    a un viejo molino cuyas aspas giraban con el viento y empezaba a sollozar lamentándose de no poder volar. El molino se convirtió en su amigo pero no
    podía volar. Un día decidió vivir dentro del molino. Esa noche soñó que volaba y veía desde lejos a su amigo el viejo molino. Se levanto alegre y a
    la vez triste, quería volar pero no dejar a su viejo amigo el molino. Una vez confundido el cisne sale del viejo molino. Había mucho viento y el
    cisne no se percató de que las aspas giraban a una gran velocidad. Un aspa le dio en la espalda y lo elevó a los cielos. El cisne extendió sus alas
    y al fin voló. Desde su altura el cisne vio a su viejo amigo el molino y le sonrió. Regresó junto a su viejo amigo el molino y le contó su sueño.
    Su amigo el viejo molino siguió dándole vueltas a sus aspas con la ayuda del viento esperando siempre las historias del cisne volador.

  • Rafael Emilio Cervantes Martínez dijo:

    Ello me recuerda a Augusto Monterroso con sus cuentos cortos todo un disfrute.

  • Michel Pérez Pino dijo:

    El último vuelo
    Atravesaron el cielo en una bandada compacta, era un ritual de la naturaleza. Después los hombres aparecieron, desbrozaron los bosques y construyeron la ciudad.
    Con los primeros rayos del sol, levantaban el vuelo y unos minutos antes del ocaso, regresaban a dormir… Sobre los hombres.
    Ahí comenzaron las protestas.
    — ¡Los pájaros hacen mucha bulla! ¡Los bancos del parque están siempre llenos de mierda!
    La administración consiguió unas pipas de agua para limpiar los bancos, pero a los inconformes no les bastó.
    Apareció un sesudo... Claro, siempre hay un sesudo. Ese personaje nefasto que no tiene nada más que hacer que preocuparse por hacer daño.
    — ¡Hay que exterminar a esos totíes de una vez por todas! — sugirió el “inteligente” personaje.
    Detrás vinieron los estúpidos que le hicieron caso y una mano tenebrosa, cargada de veneno se extendió por el parque, los montes y los bosques.
    Ya no vuelan. No hay ritual, ni trinos... Ni mierda de pájaro. La ciudad se ha llenado de insectos molestos a toda hora. Han comenzado a aparecer enfermedades que hacía mucho tiempo no se veían y mi niño, se para cada tarde en el balcón, esperando para ver pasar a sus amigos.

    Michel Pérez Pino

  • Julio Antonio García dijo:

    MI ABUELO Y EL COLCHON
    Mi abuelo era una persona jovial, le temía a los espíritus, muertos y fantasmas. Disimulaba lo contrario.
    Un día visito una comadre con sus niños. Para dormir sobraban gentes y faltaba cama. Mi abuelo salió buscar un colchón en un cuarto en el patio .La noche estaba oscura y solo se sentía el sonido de los grillos y de las lechuzas en la oscuridad de la noche.
    Con el colchón al hombro, algo le impedía caminar, daba un paso para adelante, una fuerza misteriosa lo regresaba.
    ¡Un espíritus, un espíritus!- gritaba con los ojos desorbitados del miedo. - parece familiar porque mira como me erizo -decia.
    Mi tía Lucrecia salió con una lámpara y vio que era el cordel de ropa que había enredado al colchón
    Todos se rieron mucho, y la comadre con sentido del humor dijo sonriente..
    -¡Menudo valiente me ha salido el compadre!...

  • Glen Ronald Tamayo Valdéz dijo:

    El lobo

    —¿Quién Vive? —preguntó, mientras la miraba a los ojos.
    —¡Cristo! — respondió el rebaño
    — ¿Y a su pueblo?
    —¡Gloria! —
    Se hacían notar las lágrimas de alegría
     —¿Y para él? —  
    La frase reptó entre la multitud
    —¡Victoria! —
    Aquellas palabras hicieron retumbar el templo. Todos se abrazaron y rieron.
    Todos menos ella, quien al recordar se sintió sucia.

  • Lindoro dijo:

    Resulta que para todo consultaba a uno de sus mejores amigos, el cual se había ganado el prestigio y reconocimiento de todos gracias a su liderazgo, humanismo, y sentido de pertenencia por la minería. Conociéndolo bien y aprovechando esta cualidad de hombre altruista, le pide de favor que emplee a su hijo en la organización que dirige, porque éste no tenía modo alguno de sostenerse, y quizás, porque también estaba perdido en las drogas. Es así como empieza el fin de esta obra maravillosa, "Mina Santa Lucía". De nada sirvieron los años que compartieron juntos, los consejos recibidos, las tareas más importantes asignadas porque era el hombre de confianza, el amor por su hijo le cegaba completamente. Aconsejado por su círculo más cercano, se presentó en varias ocasiones y presentó sus disculpas, pero era solo eso, disculpas al vacío, una vez dado la espalda, se ensañaba cada vez más con el amigo. Era tanto su poder e influencia, que logró sumar a su causa a otros de su misma calaña, quizás con el afán de ser recompensados, o tal vez por miedo a ser devorados, lo cierto es que el amigo se convirtió en el David, que se enfrentó al Goliat.

  • Lindoro dijo:

    Resulta que para todo consultaba a uno de sus mejores amigos, el cual se había ganado el prestigio y reconocimiento de todos gracias a su liderazgo, humanismo, y sentido de pertenencia por la minería. Conociéndolo bien y aprovechando esta cualidad de hombre altruista, le pide de favor que emplee a su hijo en la organización que dirige, porque este no tenía modo alguno de sostenerse, y quizás, porque también estaba perdido en las drogas. Es así como empieza el fin de esta obra maravillosa, "Mina Santa Lucía". De nada sirvieron los años que compartieron juntos, los consejos recibidos, las tareas más importantes asignadas porque era el hombre de confianza, el amor por su hijo le cegaba completamente. Aconsejado por su círculo más cercano, se personó en varias ocasiones y presentó sus disculpas, pero era solo eso, disculpas al vacío, una vez dado la espalda, se ensañaba cada vez más con el amigo. Era tanto su poder e influencia, que logró sumar a su causa a otros de su misma calaña, quizás con el afán de ser recompensados, o tal vez por miedo a ser devorados, lo cierto es que el amigo se convirtió en el David, que se enfrentó al Goliat.

  • monistero Nino dijo:

    El melenudo anaranjado, Trump, y su equipo en los dias antecedentes pensaban que el gobierno Venezolano habrìa caido con el secuestro o la muerte de su presidente.Cuando en lugar de caer el gobierno venezolano sin Maduro resistiò, el melenudo anaranjado al mal tiempo mostrò buena cara y iniciò relatando fabulitas sobre la presidenta encargada por el tribunal supremo venezolano, sobre el petroleo del pais, sobre la situacion de Venezuela. Un presidente manipulador narcisista no puede admitir que el plan no se ha realizado por completo y entonces manipula la realidad con los potentes medios de comunicaciòn que tiene el regimen gringo.Pero los potentes medios de comunicaciòn no pueden convencer a quien està en Venezuela o a quien conosce la historia de los ultimos 27 anos del pais y saben que el gobierno chavista està en pie y la senora Machado y sus leales estàn en fuga y ni siquiera a un tiro de piedra de Miraflores, pero en otra naciòn, la que los paga para gritar a la invasiòn gringa.

  • Kadier Cardet dijo:

    No soy un hombre lobo. La luna llena me da igual. No podría serlo, de hecho. Hará meses que no como carne. No me atrevería a decir que soy un vampiro. Para empezar, no hay yuca sin mojo y no hay mojo sin ajo. Claro está, yo también me moriría si me clavaran una estaca en el corazón. Pero eso no es lo suficientemente concluyente. Cómo me miras en las noches, desnuda y despeinada, me haces sospechar que no soy tampoco el hombre invisible. Explícale a tu mamá eso, anda. Ve y dile. Trata de que entienda que no soy un monstruo. Que cuando digo comerte me refiero a otra cosa. Que cuando hablo de tu corazón no es literal. Que lo de que mataría por ti es una broma. A no ser que sea a ella. Deja. Mejor no le digas nada. Escápate conmigo esta noche. Y si te ofrece algo de tomar no te la tomes.

  • Federico dijo:

    Esa cabecita no está funcionando bien. Esa cabecita conecta y desconecta. La cabecita de la madre todavía tiene pensamientos destructivos y los puede subir al discurso. Lo que no anda bien es el cuerpo, lo fisiológico. Debajo de la cabecita no anda nada, a veces anda, a veces no, y esa intermitencia es la que indica la magnitud de la disfunsión cognitiva. Mi paciente dice que es un hijo de puta, de sí mismo dice eso, en realidad no dice soy un hijo de puta, dice, mis hermanos dicen que soy un hijo de puta, en realidad tampoco dice eso, dice que cree que ellos creen que es un hijo de puta y no se lo dicen. Dice, mi paciente que la cabecita esa funciona a la perfección, pero que no recuerda cuando vio esa cabecita por última vez. La cabecita debe decir a sus hermanos, lo extraño, la cabecita de la madre de mi paciente debe pensar o decir que piensa, lo extraño mucho. Por eso mi paciente cree que sus hermanos creen lo que creen.

  • Kirito dijo:

    En un asiento de la guagua junto a la ventana siempre se sentaba ella: falda azul, mirada perdida en el vidrio empañado. Todas las tardes subía en la parada del hospital, bajaba en el cementerio viejo. Nadie le hablaba; parecía parte del recorrido.Una tarde de lluvia, el chofer frenó de golpe. El autobús vacío salvo por nosotros dos. Ella se levantó despacio, se acercó y se sentó a mi lado por primera vez.—¿Por qué siempre miras afuera? —pregunté, sin poder contenerme.Sonrió con labios que no se movían del todo.—Porque adentro ya no hay nada que ver.Entonces extendió la mano fría y tocó mi reflejo en el cristal. El reflejo me devolvió la mirada… pero era ella quien sonreía desde mi cara.El asiento de guagua quedó vacío de golpe. Solo yo, temblando, con el móvil en la mano y el hospital a lo lejos.Desde ese día, todas las tardes subo en la misma parada. Me siento junto a la ventana. Miro afuera. Y espero que alguien me pregunte por qué.

  • Gustavo Fernandez dijo:

    La Pesadilla
    El hombre, alto, de complexión robusta y tez trigueña, descendió con agilidad del tractor que arrastraba una larga rastra con dos enormes y pesados contenedores. Su porte firme y decidido delataba su origen latino. Con pasos rápidos y seguros, se dirigió a la cafetería de la estación de servicio, un lugar frecuentado por camioneros que cruzaban el país desde la frontera sur hasta los confines septentrionales. Aquel paraje era estratégico: se alzaba justo en la cima de una de las cordilleras que conforman el sistema de las Montañas Rocallosas. Tras una agotadora subida de cinco horas, aquel sitio ofrecía un merecido descanso tanto para el conductor como para la máquina, antes de iniciar el igualmente desafiante descenso hacia la meseta visible al noreste.
    A la izquierda de la carretera, en una explanada que había sido desbrozada del denso bosque, se levantaba la cafetería. Parecía una vieja bodega reconvertida con esfuerzo en comedor de paso. Al frente y a un costado, un antiguo corral servía de improvisado estacionamiento. Una doble puerta de vidrio daba acceso al interior del local, y grandes ventanales, ubicados al frente y en los laterales, dejaban entrar abundante luz natural. En el aguilón del tejado, en letras algo deslucidas, pero aún legibles, se leía: “El Sauce de Oro”.
    El viajero entró al local y se sentó en una de las mesas disponibles. Desde su asiento, junto a uno de los ventanales, podía observar su camión y la larga rastra que se extendía como una columna vertebral de acero y carga. Mientras esperaba su café, su mente comenzó a recorrer el camino que lo había llevado hasta allí. Desde sus humildes inicios como ayudante de camionero hasta convertirse, con esfuerzo y sacrificio, en el orgulloso dueño de su propio vehículo, adquirido apenas seis meses atrás por la suma de ciento veinticinco mil dólares. Era asombroso cómo veinticinco años de historia podían desfilar por la memoria en tan solo unos segundos.
    De pronto, algo extraño interrumpió sus pensamientos. Le pareció que el camión se deslizaba lentamente hacia adelante. El movimiento era casi imperceptible, como si la realidad misma vacilara. Al principio pensó que se trataba de un mareo pasajero, un leve vértigo inducido por el cansancio. Se levantó y miró a su alrededor dentro del local; todo parecía normal. Pero al volver la vista hacia el exterior, el camión seguía moviéndose.
    Ya no cabía duda: la mole de acero comenzaba a deslizarse cuesta abajo, arrastrada por la leve inclinación de la altiplanicie donde se erguía “El Sauce de Oro”. Su corazón se aceleró. ¡La inversión de toda una vida se dirigía al abismo!
    Salió disparado de la cafetería, como impulsado por el mismo pánico. Ya el camión tomaba velocidad, y no había tiempo de alcanzar la cabina para accionar los frenos. Desesperado, se lanzó hacia la parte trasera de la rastra e intentó, con la fuerza desesperada de un hombre contra lo imposible, frenar el avance de toneladas de acero en movimiento. Puso las manos en la defensa trasera, como si con su cuerpo pudiera resistir la fuerza de la gravedad.
    Pero era inútil. El camión lo arrastraba como si fuera un simple trapo. El monstruo de metal avanzaba a toda velocidad hacia una curva pronunciada. Más allá del guardarraíl, se abría el vacío: un abismo profundo, sin retorno. Los pies del camionero se hundían en el asfalto caliente, dejando marcas profundas, como huellas de fuego. Chispas brotaban de sus zapatos, producto de la fricción salvaje.
    En un último estallido de fuerza inútil, el vehículo y su dueño atravesaron el guardarraíl y desaparecieron, fundidos en un salto trágico, hacia el silencio oscuro del precipicio...
    …Entonces despertó.
    Bañado en sudor, con el corazón latiéndole con fuerza en el pecho, el camionero se incorporó bruscamente en la litera de su cabina. La noche aún envolvía el paisaje, y la silueta del “Sauce de Oro” apenas se recortaba en la penumbra. Su camión estaba exactamente donde lo había dejado: inmóvil, firme, obediente. Afuera, el viento de la montaña agitaba suavemente las copas de los árboles. Revisó el freno de aire. Perfecto. No se había movido ni un centímetro.
    Suspiró profundamente y se pasó las manos por el rostro. Era solo un sueño. Una pesadilla tan real que aún podía sentir la quemadura de las chispas imaginarias bajo sus pies.
    Encendió el motor, aún temblando. El día apenas comenzaba, y aún tenía muchas millas por recorrer. Pero esta vez, antes de arrancar, bajó una vez más. Rodeó su camión con cuidado, comprobó cada rueda, cada seguro, cada detalle. Solo entonces, con una mueca que era mezcla de alivio y respeto, murmuró para sí:
    —A veces, hasta el más fuerte necesita que lo despierte el miedo.
    Y con eso, el camión rugió, y volvió al camino.

  • Federico dijo:

    Esa cabecita no está funcionando bien. Esa cabecita conecta y desconecta. La cabecita de la madre todavía tiene pensamientos destructivos y los puede subir al discurso. Lo que no anda bien es el cuerpo, lo fisiológico. Debajo de la cabecita no anda nada, a veces anda, a veces no, y esa intermitencia es la que indica la magnitud de la disfunción cognitiva. Mi paciente dice que es mala gente, de sí mismo dice eso, en realidad no dice soy mala gente, dice, mis hermanos dicen que soy mala gente, en realidad tampoco dice eso, dice que cree que ellos creen que es mala gente y no se lo dicen. Dice, mi paciente que la cabecita esa funciona a la perfección, pero que no recuerda cuando vio esa cabecita por última vez. La cabecita debe decir a sus hermanos, lo extraño, la cabecita de la madre de mi paciente debe pensar o decir que piensa, lo extraño mucho. Por eso mi paciente cree que sus hermanos creen lo que creen.

  • Dio dijo:

    Mi amor, yo...yaaaaaaaa!

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