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Generación y análisis de ideas creativas en la COVID-19 (IV)

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Ya dijimos que teníamos varios temas sustanciosos para los ejercicios de generación y análisis de ideas creativas sobre objetivos socioeconómicos de actualidad, que resultan de suma importancia para la etapa posCovid-19. Llega su turno al álgido tema de la corrupción y otras manifestaciones delictivas capaces de corroer la salud de nuestra sociedad.

Sabemos que es un tema multifactorial y de complejidad indiscutible.

Causas y condiciones que las favorecen; y métodos y soluciones para mitigarlas, sería suficiente para varias tesis doctorales.

Intentaré definir un marco conceptual que nos ayude en la utilidad del debate. Para ello me auxiliaré de algunas ideas recientes y otras no tanto, expresadas por dirigentes de la Revolución cubana.

Ernesto Che Guevara y Carlos Rafael Rodríguez en los primeros años del triunfo revolucionario debatieron sobre las estrategias económicas. En 1987, en ocasión del XX aniversario de muerte del Che, Carlos Rafael conversó con dirigentes del MINBAS sobre dicho asunto. Citaré algunos párrafos de aquella importante conversación, publicada en la revista Cuba Socialista, mayo-junio de 1988.

Pero él Che dijo de una manera muy categórica: “Sin control no podemos construir el socialismo”.
“Es decir, si nosotros no ponemos el control al centro de nuestra actividad, no seremos capaces de construir el socialismo. ¿Por qué? El problema es que la gente no es perfecta ni mucho menos, y hay que perfeccionar los sistemas de control para detectar la primera infracción que se produzca, porque esta es la que conduce a todas las demás”.
“La gente puede ser muy buena la primera vez. Pero cuando, basados en la independencia, cometen actos de sustracción de tipo personal para reponer a los dos o tres días, después se va enlazando esto y se convierten en ladrones, en traidores, y se van sumiendo cada vez más en el delito”.

“Si nosotros nos dedicamos a avanzar la conciencia sin tomar en cuenta la eficiencia del trabajo, no construiremos una sociedad comunista, construiremos una sociedad ideológicamente comunista sin el comunismo. Si nosotros nos dedicamos a trabajar, a producir más, sin desarrollar la conciencia, construiremos una sociedad de abundancia comunista pero de principios no comunistas, porque los hombres que habitan en ella no son capaces de aprovechar la abundancia de los bienes para establecer una sociedad comunista”.

Carlos Rafael: “No nos consideramos inmunes a esa posibilidad de error. Y la única manera que tenemos de evitar estos es la lucha contra lo malo que hay en nosotros mismos, contra la supervivencia del pasado, y el control de los que están alrededor nuestro, empezando por los que están alrededor nuestros, para impedir que el primer error se convierta en el segundo. Porque es fácil corregir el primer error, difícil el segundo, pero imposible cuando lo errores se transforman en una conducta. Y esa conducta, que tenemos todavía muestra de ella en nuestra sociedad cotidianamente, hay que combatirla, nosotros mismos con nuestra lucha contra nuestras propias flaquezas y el socialismo en su conjunto con el control colectivo, además del control que los organismos oficiales de control establecen sobre esa conducta”.

“Batalla por controlar todos los aspectos de la vida nacional, y controlarlos desde la base, no solo a través de los mecanismos del Partido, que son utilísimos en el control, que son un elemento esencial del control; no solamente a través de los mecanismos financieros, que son un elemento esencial del control; no solo con la contabilidad, que es un elemento indispensable del control, sino que también con la participación de la masa, con la participación de los trabajadores en el centro administrativo, de los trabajadores en la escuela, de los trabajadores en la cooperativa, de los trabajadores en las unidades de producción estatales.

Nosotros no podemos lograr la elevación moral de nuestra sociedad como si dijéramos en el vacío, tenemos que tomar en cuenta la sociedad como es; los elementos dentro de la sociedad que tienden a corrompernos, que tienen a llevarnos hacia atrás. No solo los elementos de distribución sino los elementos de conducta que existen aún en la sociedad”.

“El Derecho no puede ser nunca superior a la estructura económica ni al desarrollo cultural de la sociedad por ella condicionada. Es decir que el Derecho es un reflejo tanto de una estructura económica, que es la que nosotros estamos tratando de hacer avanzar en la medida en que tratamos de producir más, mejor, con más calidad y más eficientemente, como de un comportamiento moral que se ajusta a esa sociedad hacia la cual nosotros vamos avanzando. (Fin de las citas)

Fidel, en su discurso del 17 de noviembre de 2005 en el Aula Magna de la UH alertó que éramos nosotros quienes podríamos destruir la Revolución, si no erradicábamos las manifestaciones de corrupción y delitos vigentes.

Nuestro Primer Secretario del PCC Raúl Castro, y el presidente de Cuba Miguel Díaz-Canel, han también tratado el tema con profundidad y claridad.

La Contralora General Gladys Bejerano Portela, ha dicho: Ningún acto de corrupción sucede en un día ni se concibe en un día

“Hay dos elementos esenciales que siempre coinciden, independientemente de las maneras en que se manifiesten: uno es la falta de control, el incumplimiento de lo que está dispuesto, indisciplinas, violaciones, irresponsabilidad; y el otro es la pérdida de valores, ética y vergüenza de las personas.

No tenemos hábitos, ni los dirigentes ni los colectivos, de identificar los riesgos que pueden afectar la producción, su calidad o los que puedan conllevar a hechos delictivos, desvío de recursos… A veces proponemos una obra, pero como tenemos el deseo de que nos la aprueben, nada más hablamos de lo positivo, y no abordamos los posibles obstáculos que pudiéramos enfrentar. Siempre digo que hay que hablar de control y prevención en un sentido constructivo. El control es para que el trabajo sea más eficiente.

Nuestro trabajo tiene que ser con los buenos, y con la gente que está dispuesta a rectificar. Y si hay alguien que está haciendo algo mal y cuando hubo ese intercambio se percató y rectificó, ganamos todos”.

Entonces en este ejercicio de pensamiento analítico y creativo les propongo abordar:

Generación y análisis de ideas creativas para combatir radical y consecuentemente la corrupción, el delito, el robo y otras manifestaciones que violan la legalidad.

“En prever está todo el arte de salvar”. José Martí.

Recuerden que:

“La única idea inservible es la que no se comparte”.

Se han publicado 53 comentarios



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  • Leticia Castillo dijo:

    “Hay dos elementos esenciales que siempre coinciden, independientemente de las maneras en que se manifiesten: uno es la falta de control, el incumplimiento de lo que está dispuesto, indisciplinas, violaciones, irresponsabilidad; y el otro es la pérdida de valores, ética y vergüenza de las personas. Lo dice la Contralora General, a quien admiro mucho. La respuesta no hay que buscarla en otro lugar, es nuestra como los medios de producciòn de este paìs. Costò mucho llegar hasta aquì. Defendamos lo conquistado con mètodos "revolucionarios". Feliz noche. Leticia

  • HECTOR Y EL HERMANO dijo:

    (CONTINUACION). El principal reto que tenemos profesor tanto en la lucha contra la corrupción como cuando aspiramos al logro de objetivos productivos en una empresa, ambos exigen una nueva actitud. El orden, la disciplina, bien social, laboral, tecnológica, política o ideológica determinan en más del 50% en el logro de resultados. Un orden masivo, patrimonio de la mayoría es clave, solo posible si implicamos e involucramos a esa mayoría en ese cambio de actitud. La vía es accionando para organizar eficientemente ese complejo sistema de emociones dentro de cada sistema organizativo, que se traduzca en una revolución innovadora y creativa para ese sistema, que además profesor, sea también eficaz.
    Partiendo de la cultura del concepto, si aceptamos que el concepto de dirigente es; “un motivador”. Entonces es fácil la solución, solo debemos seguir esa ruta, una idea rectora que nos conduce a definir qué; lo organizativo y estructural en un sistema son consecuencias, no causas, frutos como resultado de la organización del trabajo y la dirección en un sistema en función de ese motivador, ósea, lo estructural y organizativo es consecuencia del sistema de emociones que habitan dentro de un sistema organizativo, para facilitar que ese “MOTIVADOR” se exprese al máximo. Lo conceptual de lo organizativo y estructural se subordina a aquello organizativo que más y mejor le sirve a ese dirigente para potenciar al máximo ese papel de “MOTIVADOR”, que por concepto es un dirigente. Un verdadero traje a la medida, científicamente por primera vez conceptualizaríamos en lo estructural y organizativo ese papel del dirigente como un motivador.
    Para potenciar al máximo las emociones en función de los intereses de un sistema organizativo, lograr resultados o evitar que germine la corrupción, se necesita expresar esa potencialidad emotiva que siempre existe, en armonía dentro un sistema organizativo funcional y eficaz. Todas las respuestas y soluciones organizativas e innovadoras Profesor se encuentran en esa milenaria cultura militar que existe, un caudal de conceptos, estudios y arte de organización, que es precisamente el arte militar, el arte de la disciplina, un arte que nos prepara para ganar una guerra. De esa cultura se nutrió Amazon innovadoramente para sus actuales conceptos organizativos, buscando disciplina a partir primero de potenciar las emociones de sus empleados, como lo hizo también Nueva Zelanda en su exitosa revolución agropecuaria. Estos dos ejemplos me ayudaran a ilustrar la idea que defiendo, algo muy conocido pero muy poco aplicado.
    Ellos aprendieron que la organización de un grupo de trabajo o una unidad básica debían obedecer a conceptos similares a los que existen en la cultura militar, una cultura milenaria que acumula una vasta experiencia de disimiles y diferentes conceptos organizativos en constante reinvención, posiblemente los más avanzados y visionarios de la actual contemporaneidad, una cultura que tiene como santo grial a la disciplina, la clave del triunfo, una clave que por sí sola asegura más del 50 % del éxito. Una disciplina estricta. Ellos apreciaron que una unidad o un grupo no podía exceder en tamaño o número de miembros fuera de un óptimo, de forma, que permitiera tanto a dirigidos como dirigentes ser capaces de hacer eficiente y eficazmente su tarea. Esa concepción le permite a ese administrador en una unidad básica en Nueva Zelanda, un hombre practico, no intelectual, que pueda administrar de forma eficiente y eficaz un número no mayor de 16 empleados, una innovación en la organización del trabajo, los salarios y la dirección que le permite a ese administrador interactuar sistemáticamente de forma directa sin intermediarios, ni salones para grandes reuniones al estilo antiguo, convocando “una asamblea una vez al mes para hacer la dirección más colegiada” un eufemismo, algo poco práctico no acorde a la dinámica en que se desarrolla la producción y el mercado, que exigen más inmediatez, mayor agilidad en la toma de decisiones, en un proceso constante de verificación e intercambio de ideas y soluciones acorde a como es y se desarrolla “ese combate” realmente en la vida. Un sistema de dirección itinerante, sistemático, clave, que acerque más a los seres humanos, que acciona y responde con rapidez ante cualquier reto, una concepción organizativa optima, eficiente que facilita que se exprese realmente más ese potencial papel del líder que existe siempre en todos los administrativos. Una unidad básica de un tamaño óptimo que asegura que ese directivo sin necesidad de vehículos de transporte haga su gestión sin excesos de privilegios, pareciéndose e identificándose más con el resto de los miembros, sin indirectos o burócratas, un control primario, un traje a su medida, porque el área y número de miembros lo facilita. Tanto Amazon como Nueva Zelanda buscaron en los fundamentos teóricos de la cultura militar esos conceptos organizativos en cuanto al número óptimo que un directivo puede dirigir de forma eficiente y que a la vez sea eficaz, manteniendo la disciplina, conceptos avalados por la enorme experiencia militar acumulada. Una fórmula que asegure que ese dirigente llegue de forma óptima a ese sistema de emociones que existen dentro de un sistema organizativo, en ese sistema individuo, llámese empleado, obrero agrícola o soldado, activos que cargan sobre sus hombros un poderoso sistema de emociones. Potenciando lo mejor de cada uno y acorralando en el momento óptimo las desviaciones. Ellos aprendieron que en un ejército militar la unidad organizativa más grande era la escuadra. La escuadra como el elemento organizativo clave de la infantería dentro de una formación militar como un sistema, como la unidad básica para aglutinar el mayor número de activos. Esa cultura militar sobre Infantería dice que un jefe de escuadra tiene dificultades para controlar un elemento de más de nueve soldados, aun cuando es apoyado por otro suboficial, variando según el carácter del combate. Ellos identificaron el número para dirigir eficientemente de forma eficaz en un máximo de 16 activos. Amazon aprendió de la psicología dentro de esa cultura militar que; “sugiere que es extremadamente importante el contacto físico entre los compañeros en el combate. El contacto físico como componente de la cohesión de unidad y estado de ánimo es aún más importante para lograr el éxito que la puntería como tal”. Porque una guerra en el terreno de combate es primero que toda una guerra brutal en las emociones, en una constante toma de decisiones en el campo de las emociones, aunque con un pico menos alto, pero de igual intensidad y agresividad en el campo empresarial, y no muy lejos en ocasiones del que vivimos en nuestras vidas privadas.
    Aprendieron de esa cultura militar las razones y ventajas porque organizar un número de personas óptimo intercalando soldados con experiencia con otra novato para acelerar el aprendizaje. Aprendieron que para cumplir objetivos era necesario más integralidad de fuego dentro de la escuadra militar según las condiciones del combate, formando en las actuales empresas equipos multidisciplinarios que se complementen más entre sí, evitando la especialización desmedida. En esa cultura Amazon descubrió cual es el número óptimo de personas en una reunión incluyendo los invitados. Optimizó las reuniones con un reducido número de personas para asegurar que los participantes se sientan productivos y reconocidos al ver que se le tienen en cuenta al brindarle un tiempo y un espacio para que participen, aporten y defiendan puntos de vistas, percibiendo esa reunión como una herramienta eficaz al brindarle una tribuna donde puede demostrar su productividad, una concepción que de por sí ya respeta y considera a ese activo, lo motiva enormemente, previéndolos jurídicamente de esa forma. Las reuniones vuelven a ser una eficiente y eficaz herramienta de dirección.
    Pero en nuestras condiciones profesor, seguimos en el mundo empresarial dando reuniones con un salón lleno de personas pretendiendo resolver un problema, donde la mayoría de los asistentes no intervienen activamente, y una buena parte cree que fue innecesaria su asistencia. Denotando por lo general un desmedido ego del directivo que la convoca, al necesitar un auditorio para escucharse, algunas veces como un monologo que desmotiva y hace más grande ese abismo entre dirigente y dirigido. Todo eso profesor caldo de cultivo para desmotivarnos y bajar así las armas en ese combate. Amazon estableció jurídicamente el número máximo participantes en una reunión incluida invitados. Ellos optimizan sus recursos. Nueva Zelanda no le asigna más área agropecuaria a un administrativo, que aquella que él puede dirigir de forma óptima, proceso de dirección que hace sin necesidad de dar reuniones con todos sus miembros, ellos optimizan, la mejor reunión es ese diálogo constante y directo del administrador con el 100% de sus trabajadores sistemáticamente, con una base jurídica muy clara y reglas muy simples entendibles para personas prácticas, no intelectuales. Nueva Zelanda ha avanzado mucho en la agricultura, hoy innova en una agricultura más robótica.
    Necesitamos perfeccionar nuestro sistema empresarial y el cooperativo con conceptos diferentes, reinventándolos, unidades productivas o cooperativas con 50, 100 y hasta 300 miembros, algo imposible de organizar, dirigir y mucho menos optimizar, y por supuesto mucho menos ni hablar de interactuar y reclutar todos esos sistemas emocionales y motivacionales que cargan cada uno de los miembros.
    Cambiar los conceptos organizativos, estructurales y motivacionales es una urgencia dentro de nuestra economía para aligerar y flexibilizar las respuestas y soluciones que necesitamos a los actuales retos y evitar en sus causas la corrupción, asignándole más protagonismo al colectivo de obreros. La superestructura no es prioridad, es después, ella es consecuencia de la base productiva.
    Por ejemplo, la solución definitiva en sus causas en la agricultura cubana transitan por la cooperativa de segundo grado, eso simplificaría la actuales estructuras, haciéndolas más funcionales y eficaces. Una cooperativa de segundo grado; sumatoria de todas las formas organizativas actuales, que permitirá que las actuales CPA y UBPC se multipliquen y lleguen a tomar un tamaño óptimo, factible para la dirección, con un máximo de 16 a 18 miembros, sin indirectos, todos miembros productivos, salvo el presidente, con cero burócrata, como una sumatoria de iguales cooperativas de primer grado, formando la cooperativa de segundo grado. Por ahí los miembros de esa cooperativa ven con claridad de forma simple como es y cómo funciona su sistema, el sistema donde ellos participan como dueños, todo muy simple y directo, porque si no es simple y claro, no motiva y no facilita su papel en la dirección colegiada, propiciando así la corrupción. Un sistema simple como lo es una escuadra militar lista para el combate.

  • Rolando dijo:

    Aprendí desde chiquito, que el delito y la corrupción no tiene que ver con la pobreza, o con la escasez, sino con la falta de moral y de dignidad. La falta de estas cualidades, a priori, no hacen a una persona ladrona ni corrupta, pero si propensa a delinquir o a corromperse si las condiciones lo propician. Y a mi entender, un ambiente propicio para que proliferen este tipo de manifestaciones es aquel que se caracteriza por la falta de disciplina y de control (una indisolublemente ligada a la otra). Cualquier cosa que hagamos en favor de prevenir, enfrentar y erradicar el delito y la corrupción, pasan por la disciplina y por el control.

    Cuántas veces hemos escuchado ¡Aquí todo está escrito, lo que hay es que hacerlo cumplir!

    Pues para cumplir, tenemos que empezar por DISCIPLINAR. Y es que la disciplina tiene tantas aristas que no reparamos en ellas y lo principal es que no es innata. La DISCIPLINA se IMPONE. Su formación comienza desde la cuna y continúa hasta que morimos. Por tanto, nunca es tarde para que alguien siga un determinado código de conducta o se apegue a un orden establecido. Está demostrado que, si una persona no es capaz de autodisciplinarse (entrar sola por el arito), ahí están los límites, para controlar, para decirle que tiene que transitar dentro de ellos, o sencillamente no transita. Para que un proyecto de país funcione, tiene que primar la disciplina. Ese orden o código tiene que ser suficientemente TRANSPARENTE para poder detectar y corregir desviaciones fuera de los límites establecidos para cualquier camino, proyecto, misión o tarea, y abarca lo social, laboral, tecnológico, informativo, personal, político, todo.

    Pero el control de esos límites, muchas veces se vuelve un problema (o lo vuelven un problema). Los jefes (responsables de hacer cumplir) se preguntan si es suficiente, si han realizado todas las acciones de control o dónde tienen que controlar más. Y entonces hacen llenar más papeles, crean más comisiones y hacen más reuniones, pero para evidenciar su actuar contra los “malos”, que siempre son otros (los trabajadores, la sociedad, otros). Así tratan de “limpiarse”, justificar lo mal hecho y enmascarar las manifestaciones de delito o corrupción que le tocan directa o indirectamente.

    En este punto, lo correcto es preguntarse SI ALGO ESTÁ SALIENDO MAL DE MANERA SISTEMÁTICA, y si la respuesta es afirmativa, entonces EXISTE DESCONTROL. Más allá de los papeles, comisiones o reuniones, el control nos da un reflejo de la salud de la disciplina. Si algo se está saliendo de los límites establecidos, el control lo tiene que DETECTAR y CORREGIR. Si no sucede así, entonces nuestro sistema de control no sirve y hay que REPLANTEARLO.

    Pero OJO, cuando las acciones de control, planteadas y replanteadas, no nos permiten detectar y corregir las desviaciones de la disciplina, entonces tenemos que REMOVER (NO TRASLADAR) la ineficiencia directiva y administrativa y considerar la existencia de corrupción a esos niveles, porque la culpa, siempre es primero del jefe y de su administración. Sólo en última instancia, si aun así no se resuelven los problemas, tenemos que plantearnos REDISEÑAR el camino y sus límites, para poder alcanzar el objetivo.

  • LUKAS dijo:

    Es el momento de aplicar a fondo los acuerdos del VI y VII congreso del PCC y los Lineamientos económicos y sociales. No debemos postergar más su empleo amplio y profundo y así crear las condiciones necesarias para desencadenar el desarrollo de las fuerzas productiva que demanda el país y así crear los necesarios escenarios que nos permita erradicar los otros males que nos aquejan, desgastan y ponen en peligro nuestra Revolución.
    De un colega del INSAC

  • Yosue dijo:

    Saludos.
    La corrupción comienza con la pérdida de la verguenza, el honor y el respeto. Mi abuelo siempre decía Pobre, pero con verguenza.
    Lo segundo es el nombre que no le da la connotación social que merece. Un corrupto no es más que un Ladrón. Pero no se ve así. Es un Ladrón que le roba al Pueblo y como tal debía de tratársele con toda la rigurosidad con que se trata a un ladrón con la agrabante de ser un ladrón que juega con las necesidades del pueblo.
    Tercero: Y aquí es donde algunos pueden no concordar conmigo, la mayoría de la Corrupción comienza con el combustible. Al jefe que le dan 500 litros y gasta 200 le "Exigen" que no puede quedar combustible en la tarjeta, pués lo saca y ya en el segundo mes se pone de acuerdo con el chofer para darle agua. Allí comienza la corrupción. Se siente infalible porque nadie le cuestiona que hizo con el combustible.
    Cuarto: La Infalibilidad: Después de un tiempo se siente infalible, superior a los demás, porque donde llega, haga lo que haga, siempre dirán, cuidado, que es de arriba, é puede hacer. Mi abuelo decía no hay peor rico que un poble que llega a rico. Y es así, ya no van a los mercados, el salario le alcanza hasta para ir a los hoteles de varadero, y todo es "merecido". Saquen la cuenta cuantos Jefes van todos los años a Varadero y pregúntense cuantos trabasjadores pueden ir...
    Quinto: El Control se ha vuelto una poesía, revisar papeles, y si todo cuadra felicidades. En los controles no se llega a los detalles, no se comprueban si realmente se gastó el combustible, si se fue al lugar que dicen, si el recurso se puso donde dice en los papeles, etc. Todo cuadra, no falta nada. Es como pasa con la producción agrícola, se desvía para los mercados (a altos precios) y no llega a la placita, luego se informa como producción vendida en la placita, se cumplen los planes en dinero y las diferencias a los bolsillos, y sin embargo, las placitas vacías. "Y nadie ve eso".
    Sexto:La costumbre. Nos hemos acostumbrado a lo malo, a la lucha cuando es un robo, a que el que roba es el de abajo, el de arriba consigue.(Y esto lo digo en serio, usted ve llegar ciertos personajes a fábricas, cárnicos, etc a conseguir y por supuesto el cargo le da posibilidades que no le dan a nadie -sin tener en cuenta las palabras del che- El cargo no te puede dar privilegios, sino responsabilidades, --Pero es cosa del pasado-). Sin embargo los demás al ver esos privilegios y ver que ellos no pueden, entonces "Luchan", y se ponen de igual en vez de denunciar. Pero la culpa no es del que no denuncia, es de los que permiten estos privilegios.
    Septimo:...
    Ahora en la TV estamos viendo que se están haciedo operativos, que debían de haberlos hecho hace mucho tiempo, claro, estaban a la espera de una denuncia, y me pregunto, ¿Esos hechos estaban ocultos o la vista de todos? ¿Cuántas veces pasaron los inspectores por ahí y no pasó nada?. Cuántos recursos salidos del Estado, del pueblo, y por supuesto un Jefe involucrado, uno que nadie le decía nada, por los aspectos relacionados anteriormente, pero que al que ahora cogieron no denuncia, porque entonces se le sumaría una nueva acusación, el cohecho. Negocien con los acusados y bájeneles las penas si cooperan y verán cuiantas cabezas salen...

    • Cruz dijo:

      Yosue,pienso igual que usted sobre este fenómeno.
      Recuerdo ahora un vecino que era como un corcho, trabajo en varias gerencias de tiendas y otros servicios. Venían a verificarlo y alertábamos que era sociable y cooperativo pero tenía un alto nivel de vida. Así remodelo varias casas, reparó varios carros, disfrutó siempre sus vacaciones en Hoteles de primera con su familia, etc, etc.
      cuando había algún control importante en el lugar donde trabajaba, cambiaba, parece que le avisaban, también seguro que le decían lo que se decía en las verificaciones. Después de acumular buena fortuna hoy está fuera del país

  • RARJ dijo:

    -1-
    Si a algo que es (in)controlable,
    Usted le elimina el (in)
    Lo malo llega a su fin
    Pues se vuelve controlable.
    Para ser más explicable
    Es justo que yo defina
    Que (in) expresa (i)ndisciplina
    (n)acional que puede ser,
    Como bien dijo Fidel,
    Fatal si no se elimina.
    -2-
    ¿Cómo se elimina el (in)?
    Es fácil, con la conciencia
    Del pueblo y con la presencia
    De un Agente del MININT.
    Si queremos poner fin
    A todo lo que está mal,
    Es importante mirar
    El bien que Martí nos dá
    Al decir: “En prever está
    Todo el arte de salvar”.

  • Arnaldo G. Lorenzo dijo:

    La corrupción es tan vieja como la humanidad y existe en todas partes. Las causas que llevan a un funcionario de cualquier nivel a corromperse son muchas y también son muchas las condiciones que permiten y facilitan el surgimiento de la corrupción.

    Es normal que existan mecanismos de control externos e internos, pero más que mecanismos de control tienen que existir mecanismos de auto-control. No se trata de poner un inspector o un policía detrás de cada uno, se trata de crear un mecanismo donde si robas te estarías perjudicando tú mismo, y tu misma gente te pedirá cuentas.

    Elementos que propician la corrupción:

    - La falta de transparencia y solidez en la información. La corrupción no crece a través de aquellos sistemas donde la información es sólida y fluye por diferentes vías o donde las acciones son susceptibles de escrutinio constantemente. La corrupción crece cuando se deposita toda la confianza en una sola persona y se le permite creerse que es Dios, cuando no hay transparencia, cuando todo es complicado turbio y secreto, cuando se dirige con el dedo y no con la ley.

    - La Burocracia. El exceso de papeleo, la existencia de modelos inútiles llenos de datos irrelevantes. El exceso de firmas, aprobaciones, análisis, páginas y más páginas de informes que no dicen nada. La cantidad de trámites y niveles innecesarios de decisión. Los escalones administrativos intermedios (direcciones provinciales, OSDE, etc) que no aportan nada y sólo agregan más papeleo, más gente que no produce y más pérdida de tiempo.

    - Mientras el punto donde se decide la solución está más lejos del problema, es más ineficiente el sistema. Todo es más demorado y torpe y crea las condiciones para que las necesidades se distorsionen y se pierdan recursos y tiempo.

    El robo y la corrupción van de la mano, por eso hablando de uno se habla del otro. Mientras las estructuras no se diseñen para ser eficientes, mientras no se controle con sistematicidad (como si fuera tu propio negocio), mientras no se responda con energía al robo y al delito administrativo, mientras no sea así no se acabará el robo y la corrupción.

    Saludos…

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Néstor del Prado

Néstor del Prado

Profesor de Matemática, técnicas de dirección y creatividad. Especialista en Gestión del Conocimiento y Desarrollo en GECYT-CITMA. Socio de Honor de la Sociedad Cubana de Matemática y Computación.

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