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El pueblo de Argentina que es solo para peatones ¿Ejemplo a seguir?

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La Cumbrecita está a mil 500 metros sobre el nivel del mar. Y no tiene más de mil habitantes. Foto: BBC.

La Cumbrecita está a mil 500 metros sobre el nivel del mar. Y no tiene más de mil habitantes. Foto: BBC.

Es difícil saber si en La Cumbrecita, el único pueblo peatonal de Argentina, se vive como en el pasado o en el futuro. Pero, en todo caso, se vive en otro tiempo.

Allí casi todo el entramado eléctrico es renovable, las aguas son tratadas y reutilizadas y el tráfico de vehículos está limitado a su más mínima y necesaria expresión. A esto se suma el sereno, salubre y frondoso escenario de las sierras de la provincia de Córdoba, en el centro de Argentina.

El resultado es un enclave inédito y auto-sostenible que busca ser replicado en otras partes del país.

En La Cumbrecita, un pueblo a mil 500 metros del nivel del mar, no viven más de mil personas, aunque durante todo el año se mueve gente por el turismo, la principal fuente de empleo.

En 1934, Helmut Cabjolsky, un alemán radicado en Buenos Aires como gerente de la empresa eléctrica Siemens, compró 500 hectáreas en estas sierras cordobesas buscando un lugar para salir del caos citadino y acercarse a la naturaleza. Para entonces estas montañas estaban peladas: el piso era de arena y roca. Cabjolsky se planteó reforestar y conectar la zona con otras poblaciones de esta región. Pronto construyó una casa de barro, cercó el terreno para evitar la entrada de animales y desarrolló un vivero.

Con el tiempo fue llegando más gente y, en 1938, el ingeniero Helmut Cabjolsky (hijo) trazó las calles y el loteo.

Ciudadanos alemanes, suizos, franceses y austriacos -muchos de ellos exiliados durante la Segunda Guerra Mundial- fundaron lo que hoy es un pueblo alpino que parece de otro país, de otra época.

Cómo se vive

La peatonalización de centros de ciudades y pueblos hace parte de una corriente arquitectónica conocida como Nuevo Urbanismo. Foto: BBC.

La peatonalización de centros de ciudades y pueblos hace parte de una corriente arquitectónica conocida como Nuevo Urbanismo. Foto: BBC.

Casi todas las casas de La Cumbrecita se abastecen de energías renovables. Los plásticos, vidrios y metales se reciclan en una planta a pocos kilómetros.

Lo orgánico es puesto en el jardín de cada casa, donde los ciudadanos -que aprendieron la técnica en la secundaria local- tienen mecanismos para crear compost que luego le aplican a la tierra de sus huertas.

La comunidad cuenta con una planta de tratamiento cloacal, así como sistemas para recoger el agua en pozos y en el Río Almbach, un cristalino afluente que se añade a otras actividades de aire libre que frecuentan los turistas.

Venir a vivir a La Cumbrecita no es fácil, porque al ser parte de una reserva natural los códigos de zonificación y edificación son muy estrictos: en busca de mantener la calma y el paisaje natural, por ejemplo, los lotes deben ser de mínimo dos mil metros cuadrados.

Un ejemplo a pequeña y gran escala

Un clima semihúmedo que nunca es muy caliente, aunque sí nieva, hace de este lugar un atractivo en verano e invierno. la cumbrecita argentina. Foto: Comuna La Cumbrecita.

Un clima semihúmedo que nunca es muy caliente, aunque sí nieva, hace de este lugar un atractivo en verano e invierno. la cumbrecita argentina. Foto: Comuna La Cumbrecita.

Ingrid Cabjolsky, una mujer de ojos claros y pelo corto, es nieta del fundador del pueblo, hija de uno de sus principales desarrolladores y, durante 10 años, secretaria de Turismo de la comuna.

En su casa de madera, donde funciona un restaurante y cervecería, la argentino-alemana dice que no entiende “cómo en los centros históricos de las capitales de Europa aún se permiten autos. Tú entras al centro de cualquier ciudad y está colapsada, tanto por la cantidad de autos como por la contaminación visual, ambiental y sonora”, opina.

La peatonalización de centros de ciudades y pueblos hace parte de una corriente arquitectónica conocida como Nuevo Urbanismo que fue desarrollada en los años 70 en Estados Unidos.

Recientemente alcaldes de varias ciudades y pueblos -muchos en Alemania- han lanzado programas para peatonalizar zonas por determinados periodos, como el fin de semana.

Aunque hay casos más afines al de La Cumbrecita, el ejemplo más citado es París, donde la alcalde, Anne Hidalgo, cerró en octubre una avenida de 4 kilómetros al borde del río Sena y, para marzo, la entidad meteorológica oficial ya reportaba una caída del 25% de la polución total del centro.

Hidalgo, que pese a las fuertes críticas de sindicatos y oposición no ha cedido un centímetro, anunció en enero planes para restringir totalmente el acceso de carros privados al centro y solo permitir la entrada, en ciertas horas, de lo necesario: residentes, proveedores, autoridades.

Guardadas las proporciones, eso es lo que pasa en La Cumbrecita desde 1996: temprano en las mañanas y tarde en las noches, los trabajadores, residentes y vendedores de bienes de consumo pueden entrar en auto. Pero no pueden ni dejarlo ni circular adentro.

Cabjolsky entiende que en La Cumbrecita el proceso de peatonalización ha sido fácil porque “es un pueblo pequeño”, aunque admite que “hay problemas de códigos y reglamentación que son complicados”.

Pero para cualquier pueblo que tenga un casco histórico, asegura, “esto se puede llegar a desarrollar”.

De hecho, Cabjolsky y sus vecinos están en contacto con las autoridades de Purmamarca, un pueblo en la provincia norteña de Jujuy, y de San Pedro de Atacama, en Chile, para ayudarles a replicar el sistema.

Para ella, necesitan dos cosas: “Solo tiene que haber una decisión firme y organizarse bien”.

Ríos, quebradas y montañas son algunos de los paisajes que se encuentran por la zona. Foto: Comuna La Cumbrecita.

Ríos, quebradas y montañas son algunos de los paisajes que se encuentran por la zona. Foto: Comuna La Cumbrecita.

(Tomado de BBC)

Se han publicado 13 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • octavio dijo:

    Como me gustaría vivir en un pueblito así, por supuesto para lograrlo hay que tener un nivel alto de concincia, mucha organización y sobrante disciplina para lograr y cuidar eso, por desgracia quí estamos muy lejos de tener algo parecido, saludos

  • m&m dijo:

    si pudiera me mudaba a ese pueblo, no soporto tantos vehiculos, si por mi fuera solo habria bicicletas, autobuses, ambulancias y camiones

  • Isabel-Pinar dijo:

    Qué patrón tan bello a imitar y qué belleza de paisajes. Éxitos para ellos y para nosotros, por favor, a tomar ejemplo. Gracias

  • yoli dijo:

    Tanta falta que nos hace en cuba la materia prima y lo poco que se hace por el reciclaje.

  • Alejandro dijo:

    Q lugar más hermoso, quiero ir en el verano a pasarme una semana….., q? no se puede soñar? Tengo una amiga argentina, de la clase obrera, reunió para de años para venir a la tierra donde lucho el Ché, aquí a Cuba, yo de paso quiero ir también a la tierra donde nació, Podré algún día?

    • Aroldo dijo:

      Pero al verano de aquí o al de allá?, porque cuando acá es uno allá es lo contrario.

  • Taran dijo:

    Eso de caminar seria muy bueno para los problemas que tenemos con el transporte y mas cuando mas del 50 porciento de nuestra poblacion, segun el ultimo informe de la FAO, sufre de sobrepeso u obesidad (dicen que para mantener la salud se debe caminar minimo 10 km al dia).

  • Acuariu, dijo:

    esa no debe ser la excepción para los ecologista y las personas que deseamos vivir en un mundo de armonia con la naturaleza, Eso es posible en cualquiera de los pueblos y centros urbanos patrimonio de la humanidad o nacional, como el caso de Trinidad, Santi Spiritu, Camaguey y Bayamo donde los llamados cascos historicos no deberian circular auto alguno , ni en horario especiales, Cero tolerancia, pues a corto plazo atentaria con todo lo restaurado y los años de resistencia al medio. SOlo se necesita de voluntad para acometer tal desatino de los que aun no entienden que esa es la lógica.

  • Viviana dijo:

    El enunciado pregunta : Ejemplo a seguir ?

    Para los que recuerdan Tarará, era una ciudad peatonal, con restricciones al tráfico y garita de control, solamente ambulancias y policía y guaguitas escolares.

  • Carlos Gutierrez dijo:

    Vean cuál es el quid de la cosa:

    “es un pueblo pequeño”, donde “no viven más de mil personas” y donde: “Venir a vivir….no es fácil, porque…los códigos de zonificación y edificación son muy estrictos: en busca de mantener la calma y el paisaje natural, por ejemplo, los lotes deben ser de mínimo dos mil metros cuadrados”

    Resumen; En La Cumbrecita no hay superpoblación y se toman medidas estrictas para que no llegue a haberla. Y todavía hay quien, por miedo a que lo tilden de maltusiano, se muere diciendo que la contaminación ambiental no tiene nada que ver con el exceso de población.

    Como si la superficie de la Tierra fuese infinita.

  • Rei_Cuba dijo:

    En Cuba tampoco sabemos si vivimos en el pasado o en el futuro…

  • Rodney dijo:

    En la ciudad de Gante, Bélgica el principal medio de transporte es la bicicleta.

  • Aroldo dijo:

    Argentina es un país enorme con unos paisajes realmente bellos, te puedes encontrar un clima cálido en el norte, templado en el centro y el clima frío en el sur donde incluso en verano ha nevado.

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