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Africa desde Las Antillas (III)

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medio-ambiente-onu-africa-protesta1Entrevista a la Doctora Josefina Castro Alegret. Profesora de Lengua Francesa de la Facultad de Lenguas Extranjeras de la Universidad de La Habana.

Rosa María de Lahaye- África desde el imaginario de las Antillas, y seguimos con Haití. Profesora, intuyo que el caso haitiano vale un espacio aparte…

Josefina Castro- En el caso de Haití, la mirada hacia África comienza con la obra de Jean Price Mars y su movimiento indigenista, en plena ocupación de su suelo por las tropas norteamericanas. Según afirma la Revue Indigène, en 1927, “se trata de salvarnos a nosotros mismos”, esto en un contexto generalizado de francofilia en Haití, donde las élites intelectuales habían escogido a Francia como patria ideal:

“Que se quiera o no, nuestra alma es francesa“, afirmaba a inicios de siglo la revista haitiana La Ronde.

R.M.L.G- ¿Es por este entonces que surge el Movimiento de la Negritud?

J.C.A.- Jean Price Mars tuvo el mérito enorme de ser el primero en hablar de las raíces africanas de la haitianidad, en plena ocupación americana. Para redactar su conocido ensayo Ainsi parla l’Oncle, (Así habló el Tío, publicado en 1928) este intelectual realizó un trabajo seriamente documentado, que le permitió señalar el “cercano origen africano” de ciertos elementos de la cultura haitiana.

En un texto (Homenaje al Tío) que le dedicó a Price Mars por su 80 aniversario, Léopold S. Senghor lo reconoce como un precursor, o prácticamente como el fundador del movimiento de la Negritud con estas palabras:

“…al mostrarme los tesoros de la Negritud que él había descubierto en tierra haitiana, (Price-Mars) me enseñaba a descubrir los mismos valores, pero vírgenes y más fuertes, en la tierra de África.”

También muy temprano, ya desde 1929, siguiendo muy de cerca el enfoque de Price Mars, el conocido autor de Gouverneurs de la rosée y militante revolucionario haitiano Jacques Roumain escribe en La Presse, en agosto de 1929:

« Que nous soyons un prolongement de l’Afrique, n’en doutent que les esprits inférieurs, superficiels ou crottés de préjugés.

Pour ma part, je ne renierai pas la chaude, la mystérieuse, la triste Afrique. Et comment le pourrais-je, puisque je porte sur mon front la trace de son noir baiser et en mon âme l’empreinte indélébile de son âme ? »

De que somos una prolongación de África dudan solamente los espíritus inferiores o lastrados de prejuicios.

Por mi parte, no negaré la cálida, misteriosa y triste África. ¿Cómo podría, si llevo en la frente la marca de su negro beso y en mi alma, la huella indeleble de su alma?

La Presse, 31 de agosto de 1929

A raíz de la divulgación de las ideas del movimiento indigenista, comenzaron a manifestarse una serie de escritores haitianos, para quienes África resultaba un fenómeno interior. Así, Robert Lataillade (1933)

« J’ai de noirs crissements dans mon âme africaine

J’ai des désirs vibrants comme des assotors »

Tengo negros crujidos en mi alma africana

Tengo deseos vibrantes como los assotor

(assotor: grand tambor vodú)

Lo que expresará mucho más tarde, René Depestre, en Minerai noir :

“Afrique périlleux trajet de mon sang jusqu’au noir petit matin de mon corps…Afrique jetée dans mes profondeurs comme l’ancre de quelque grand transatlantique »

“África peligroso trayecto de mi sangre hasta el negro amanecer de mi cuerpo…África echada en mis profundidades como el ancla de algún enorme trasatlántico.”

R.M.L.G.- Se trasluce intranquilidad y desvelo por esa conexión con las raices.

J.C.A.- En algunos casos no deja de causar desgarramientos, incluso en el plano lingüístico. Angustia que el poeta haitiano Léon Laleau expresó brillantemente en estos versos:

“Sienten ustedes este sufrimiento

y esta desesperación sin igual

de decir con palabras de Francia

este corazón que me llegó de Senegal?”

Igualmente Carl Brouard, en su poema Nostalgie (Pages retrouvées, P-au-P, 1963)

Tambour, quand tu résonnes

Mon âme hurle vers l’Afrique

Tantôt

Je rêve d’une brousse immense

Baignée de lune,

Où s’échevèlent de suantes nudités ;

Tantôt, d’une case immonde

Où je savoure du sang dans des crânes humains (Pages retrouvées, p. 15)

(Tambor, cuando resuenas

Mi alma vocifera hacia África

Unas veces

Sueño con una sabana inmensa

Bañada de luna

Donde se desenfrenan sudorosas desnudeces;

Otras, sueño con una choza inmunda

Donde saboreo sangre en cráneos humanos)

Voluntad evidente de chocar al lector, que ya los poetas haitianos habían aprendido de Dada y de los Surrealistas a introducir la transgresión y la provocación en su arte.

De modo que es muy frecuente, en Haití, después del impulso dado por el movimiento indigenista, que los poetas canten esa nostalgia del continente Negro.
Así, el haitiano Jacques Roumain en su poema “Bois d’Ébène“, (madera de ébano), eufemismo utilizado para designar a los esclavos negros.

Afrique j’ai gardé ta mémoire Afrique

Tu es en moi

Comme l’écharde dans la blessure

Comme un fétiche tutélaire au centre du village

Fais de moi la pierre de ta fronde

De ma bouche les lèvres de ta plaie

De mes genoux les colonnes brisées de ton abaissement…

África yo he guardado tu memoria África
tú estás en mí
como la astilla en la herida,
como un fetiche tutelar en el centro de la aldea

haz de mí la piedra de tu honda
de mi boca los labios de tu llaga
de mis rodillas las columnas rotas de tu sumisión…

Jacques Roumain,”Bois d’Ébène”, Bruselas, 1939

R.M.L.G.- Excelente. Nos vemos en unos días, para hablar sobre la creolidad, ¿le parece?

J.C.A.- Muy bien.

Gracias a Cubadebate por permitir que estos temas salgan de las aulas universitarias.

Se han publicado 3 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Olivia Ortiz dijo:

    Estos temas y este continente bien vale que le dediquemos todos los espacios del mundo.
    Saludos a todos.

  • Vilma dijo:

    El próximo tema de la creolidad es aún una cuestión en debate. ¿Hay aceptación sobre el mismo? Me refiero al ámbito académico y científico.

  • Juana La Cubana dijo:

    Un minuto en Enero/2010 convirtió en escombros la ciudad haitiana.

    La proximidad, la fuerza, la duración y la profundidad del epicentro del sismo a la ciudad fueron factores determinantes en esta catástrofe en una nación caracterizada por su extrema pobreza y en consecuencia una gran vulnerabilidad.

    Es evidente que la reconstrucción necesita una mano amiga en todos los sectores pero desde mi punto de vista debe de comenzar por un sistema robusto de comunicaciones que alerte a los ciudadanos y responsables de la reacción inmediata en casos de emergencia, dado que las amenazas naturales a las que esta expuesta son permanentes.

    Las limitantes económicas y su debilidad política deben de permitir la solidaridad del resto de nuestra América, comprometiéndola a aportar soluciones a las grandes necesidades de esa nación hermana, que como muchas otras, ha perdido su agricultura de base, sus sistemas de salud y educación están tirados, al igual que sectores como las energía y el transporte.

    Es necesario ayudar a los haitianos a encontrar un marco de vida correcto que les permita relanzar su economía, trabajar y explotar lo mas pronto posible sectores de gran potencial en la isla como son el turismo, la hotelería, la restauración, los deportes, etc. y sacar de la miseria a las grandes mayorías en dignidad y respeto.

    Saludos,

    JLC

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Rosa María de Lahaye Guerra

Es doctora en Ciencias Filosóficas y antropóloga cubana. Actualmente es profesora de la Facultad de Filosofía e Historia de la Universidad de La Habana. Tiene varios libros publicados, entre ellos “Yemayá a través de sus mitos”, en coautoría con Rubén Zardoya.

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