Antón Arrufat: Asumir a este país es otra forma de nacer


Antón Arrufat en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí
Amaury. Estamos en Con 2 que se quieran, ahora aquí, en 5ta. Avenida y Calle 32, en el barrio de Miramar, en los maravillosos Estudios Abdala.
Hoy es una noche privilegiada para mí, y espero que para ustedes, nos acompaña, está aquí, en un minuto frente a mí, ya está, el eminente escritor, ensayista, teatrista, cuentista, poeta. Una de esas personas maravillosas..., el día que lo vi en persona por primera vez fue en Guadalajara, México, yo entraba a un hotel, había una jornada de la cultura, él estaba sentado y me dijo mi esposa: Ahí está. Yo me viré, fui, me arrodillé y me presenté besándole la mano. Hoy puedo darle la mano, ya es una persona con la que tengo una gran relación. Como dije, el gran Antón Arrufat.Antón, muy buenas noches, bienvenido.
Arrufat. Muy buenas noches, buenas noches, Amaury.
Amaury. Muchas gracias...
Arrufat. Y gracias por recordarme aquel bonito gesto como de un caballero antiguo.
Amaury. Me tiré en el piso, le besé su mano, y además, la mano con la que escribe.
Arrufat. Sí.
Amaury. O con la que escribía, porque ahora andamos con las máquinas. A ver, yo quiero empezar, Antón, porque encontré unos fragmentos, como estamos en televisión, encontré unos fragmentos en su discurso de aceptación del Premio Nacional de Literatura, que he comentado varias veces sobre ese discursoporque es uno de los más estremecedores, pero encontré tres citas ahí que quiero comentar. Una dice, la primera: "Cuando me asomaba al balcón de mi casa, me saludaban los vecinos desde los balcones satisfechos de tener por vecino a un escritor que salía por televisión".
Segunda vez que se habla de televisión en el mismo discurso: "En nuestro país la TV otorga también su carné de identidad".
Y la tercera, la más arriesgada: "Para las mayorías populares, quien no aparece en la pequeña pantalla, no existe"
¿Usted cree en eso o es otra de sus ironías?
Arrufat. Yo creo en algo a partir de ese momento, fíjate. Cuando yo vivía ahí, he vivido mucho tiempo en el lugar donde vivo, en la calle Trocadero, cerca de donde vivía Lezama, a media cuadra, alguien en Madrid me dijo, Álvaro Pombo: ¡Mira que tú eres snob! mudartea la calle de Lezama, (risas)pero yo me mudé allí cuando ya Lezama había muerto, con el cual tuve una gran amistad, como toda la gente sabe. Pero yo entraba y salía, sin darme cuenta de que me había ido, lentamente, convirtiendo en una especie de personaje.Y un día, después del Premio Nacional, me asomé al balcón y la gente empezó a decirme: ¡Ay, tenemos un Premio Nacional en la cuadra! Yo vivo en una cuadra de gente muy desenfadada, ¿eh?, esto me puede costar que me abofeteen cuando llegue allí.
Amaury. No, porque sale por televisión. (risas)
Arrufat. Sí, claro. Entonces, la televisión aporta una especie de figura que destruye el vacío entre el artista y su público lector o su público admirador. Y eso es lo que sucede, que es lo que yo llamo carné de identidad ¿no?, o sea, alguna gente después del Premio Nacional, pues, me ve por la calle, siempre..., me acostumbré a salir con un bolígrafo. A la gente le apasiona tener autógrafos hasta de un autor que seguramente no han leído.Pero indudablemente la televisión en este país, y creo que en el mundo entero ya, es una fuerza inconmensurable de comunicación.
Amaury. Sí, lo que pasa es que el juicio es muy duro y a mí me pareció, conociéndolo, un poquito sarcástico, porque dice: "Para las mayorías populares, el que no aparece en la pequeña pantalla no existe". Y eso es un poco absoluto.
Arrufat. Los años me han ido aliviando, eso es del año 2000, o sea, mis grandes maestros, Lezama y Virgilio Piñera, no salieron nunca en televisión. Sentían por la televisión algo como: "No te metas ahí, muchacho, no te metas ahí". Y entonces a mí me pasa eso también.
Amaury. Sí, con recelo.
Arrufat. Sí, con recelo, es la palabra exacta. Voy a tener que acabar aceptando este medio. (risas)
Amaury. A ver, en un libro que es una verdadera joya, usted insiste en un personaje; la tía. La tía que se relaciona con los espejos. Entonces mi pregunta sería: ¿Si se mira usted mucho al espejo? Sería la primera pregunta. Si fuera afirmativa ¿qué ve? Y si fuera una negativa ¿a qué le teme?
Arrufat. Bueno, uno en el espejo puede ver aquel que quiso ser, en un sentido, tal vez, moral. Yo me afeito al espejo, como casi todo el mundo.Cuando era muy joven me levantaba y me miraba al espejo y decía, golpeándome la cara: ¡estás bien, estás bien! y salía, pero ahora me he dejado de mirar. El problema de mi tía era la no existencia.
Amaury. La no existencia, ¡no existía si no se veía en el espejo!
Arrufat. Si no se miraba a cada rato en el espejo..., ella, de pronto, en medio de la conversación, era una persona maravillosa en ese sentido, porque era completamente demente se levantaba desesperada, y decía: no existo, ¿no hay un espejo?, no existo. O sea, no me veo. Y el espejo..., tú sabes que en ese libro que tú citasLas pequeñas cosas, hay también un escrito largo sobre el espejo. Creo que el espejo es una especie de viviente en la casa. Por ejemplo, tú oscureces toda la casa y pasas por el baño o pasas por donde hay un espejo, y el espejo te lanza un reflejo. Y uno lo mira extrañamente como: estoy aquí, soy tu segunda parte, mírate un rato,cualquier cosa, que el espejo puede dar, aparte de que el espejo es un instrumento erótico.
Amaury. Sí, y de la vanidad.
Arrufat. Y de la vanidad.
Amaury. También, meditando en eso del espejo, pensé en la sombra y en Peter Pan buscando su sombra.
Arrufat. Sí.
Amaury. Ahí está, ¿Antón anda buscando su sombra?
Arrufat. Nadie puede saltar más allá de su sombra, decía Confucio.
Amaury. Claro.
Arrufat. Y la sombra va detrás de uno. ¿Tú te imaginas lo que sería la sombra en la noche medieval mientras nieva y la gente está encerrada en la casa, está nevando afuera, hay un frío extraordinario? Una de las cosas más impresionantes es que las sábanas en la Edad Media no se calentaban nunca, (risas) siempre estaban frías, y la gente utilizaba botellas con agua caliente, cualquier cosa, metían al perro en la cama, cualquier cosa por tal de no sufrir esas madrugadas infinitas con un frío en su esplendor...
Amaury. ...Pero hay dos tipos de frío, el que provoca el clima y el que provoca la soledad. Entonces, la pregunta sería, y voy a provocarlo. Cuándo está solo y tiene frío ¿No va a poner botellas calientes? No sé si tiene un perro.
Arrufat. Mi perro murió, pero es mejor deslizar un cuerpo humano que lo caliente a uno. Lo que sucede es que, mira, yo a esta edad, tengo 76 años, no le tengo miedo a la soledad. Además, fíjate en algo, la soledad es casi inalcanzable, porque uno está acompañado por los libros, por la música, por los recuerdos, por la memoria, por los dolores de su cuerpo.
Amaury. Por el sonido de la calle.
Arrufat. Por el sonido de la calle y entonces la soledad es un estado de aspiración del hombre. Estoy diciendo cosas en que seguramente la gente no cree, pero es como ese estado al cual el hombre puede llegar, una aspiración, como la libertad, por ejemplo. No hay una libertad absoluta, no hay tampoco una soledad absoluta.
Amaury. Pero hablamos del día, ¿y en la noche?
Arrufat. Bueno, en la noche todo es más espantoso. Yo era, de joven, un tipo nocturno, que salía a caminar por las noches. Ahora ya no hago eso, porque además, la ciudad es tan nocturna, tan doblemente nocturna, tan carente de luz, que es maravilloso, porque uno se puede ir partiendo las piernas a medida que va caminando y llega a su casa ya, completamente paralítico (risas).Pero, bueno, he escrito una novela que se llama La noche delaguafiestas.
Amaury. ¡Una gran novela, no una novela!.
Arrufat. Eso dicen algunas personas y otros la atacan violentamente.
Amaury. Bueno, yo no sé quiénes...
Arrufat. Lo que se merecen siempre las grandes novelas. Ser elogiadas y ser atacadas.
Amaury. Bueno, yo soy...
Arrufat. ...Eso quiere decir que no es indiferente, que la gente no es indiferente con el libro. ¿Tú estás a favor?
Amaury. Sí, yo estoy a favor.
Arrufat.Te voy a mandar un ejemplar con una dedicatoria.
Amaury. Yo tengo el ejemplar que compré.
Arrufat. Sí, pero te mandaré el último publicado en España con una dedicatoria muy tierna.
Amaury. Ahora, yo, y ya el televidente vio, el que lo leyó, el que no lo ha visto conversar así en público. Ya vio al demonio que habita en Antón, al Enfant Terrible, ¿no?, dirían así las personas que manejan así el francés y todo eso.Y cuando hemos estado juntos, muchas veces hemos estado en lugares donde hay muchas personas, y algunos de los que están ahí, yo sé que son capaces de caer martilladas bajo el filo de la lengua de Antón. Yo corro y me pongo al lado de Antón. ¿Por qué ejercita esa necesidad, todo el tiempo, de entrar en esa batalla con su propio ingenio?
Arrufat. Mira, tengo demasiado y tiene que salir de algún modo (risas) porque no me voy a morir con el ingenio en la cama. Pero yo creo que es un ejercicio. Es un poco aprendido de memoria ¿eh?Es un ejercicio, ¿tú comprendes?, que uno hace y que no puede dejar de hacer porque es lo que el otro espera. Entonces como el otro espera que yo diga algún horror, todo el mundo se acerca para ver qué horror dije y después lo van divulgando por la ciudad y los aumentan.
Entonces cuando quieren hablar de alguien me lo atribuyen también, o sea, es un horror que se multiplica y entonces yo los divierto. Además yo soy admirador de Oscar Wilde, que hacía mucho estas cosas.
Amaury. Hacía eso todo el tiempo.
Arrufat. Y entonces, hay una anécdota sobre Oscar Wilde, que había conversado de un modo brillantísimo con varios amigos en una mesa, no quiere decir que yo tenga esa brillantez, que yo lo alcance. Pero lo cierto es que un amigo después contó, que cuando se levantó y lo vio cómo se alejaba en la calle, iba triste, alicaído, como perdido. O sea, el hombre que había sido brillantísimo delante de los demás, en la soledad, era un verdadero espantajo. No sé si esto me ocurre.
Amaury. No es su caso, yo puedo decir que no es su caso. Además, yo me acerco, no solo a disfrutar del filo de su verbo, sino a protegerme.
Arrufat. (risas) ¿Tú piensas que mientras estás al lado no voy a hablar mal?
Amaury. Por lo menos en mi caso nunca ha ocurrido.
Arrufat. No te garantizo eso. (risas) Porque una de las cosas que más me gusta es decirle a le gente lo que el otro dijo y delante.
Hay tres personas y yo me acabo de enterar que de la tercera acaban de decir tal cosa, y yo inmediatamente se lo digo allí delante. Mira, esta persona ha dicho de ti esto, y es maravilloso, porque se forma, se forma como una especie de vitalidad, que necesitamos mucho cuando ya somos muy conocidos. Necesitamos siemprecomo una vitalidad.O sea, que las solemnidades se caigan, que ya yo no sea miembro de la Academia de la Lengua, que no sea Premio Nacional, que no tenga todas las medallas, todo eso se viene al suelo y me convierto en un muchacho de veinte y pico de años.
Amaury. Es lo que parece, un muchacho.
Arrufat. ¿Usted cree?
Amaury. Sí, bueno yo sí. Ahora, ¿cómo es un día de Antón? porque los escritores tienen manías.
Arrufat. Estoy lleno de manías para trabajar y he hecho una lista de todas esas manías.
Amaury. Por ejemplo, ¿a ver algunas?.
Arrufat. Bueno, el bañarme, el tomar té, el caminar, a veces caminaba mucho. Por ejemplo, cuando escribo una obra de teatro, me gusta caminar. Entonces me hago todos los personajes y los vecinos van creyendo que he enloquecido porque hablo como mujer, como niño, como anciano, como gago, como cualquier cosa y entonces hay una especie... como de... como aquí se vive de una manera tan colectiva, y tan promiscua, que todo el mundo participa un poco de la vida de uno.Pero claro, ya se sabe que ahí vive la figura. No te he contado ese chiste.
Amaury. ¡A ver, cuéntemelo!
Arrufat. Que yo entré en una librería y la librera estaba sentada, me miró y me dijo: ¡Hola, figura! Desde ese momento yo utilizo ese término de figura, claro, burlándome un poco de mí mismo, cosa que hago con gran pasión.
Amaury. Ahora, una cosa que me llama la atención, todas las ramas de la literatura usted la trata, las trabaja y tiene éxito en todas.¿Pero a la misma vez usted está escribiendo una novela, o un cuento, o un poema, un ensayo, una obra de teatro, a la misma vez todo?
Arrufat. No, a la misma vez no. Pero yo siempre quise vivir en una especie de casa en que cada habitación tuviera una máquina de escribir o una computadora.
Amaury. Es lindísimo porque es como un cuadro de Magritte.
Arrufat. Sí, y en una escribía la novela, en otra escribía un cuento, en otra escribía poemas, me iba trasladando por el resto de la casa.
Amaury. Pero es una cosa a la que no debe renunciar. Es una buena idea.
Arrufat. No, yo no he renunciado a nada, me lo han ido quitando todo, pero no he renunciado. (risas)
Amaury. Santiago de Cuba, Antón Arrufat, santiaguero. Sin embargo, no tiene acento de santiaguero.
Arrufat. He hecho un esfuerzo gigantesco por quitármelo.
Amaury. ¿Por qué? Ahora le salió.
Arrufat. Sí.
Amaury. "Por quitármelo". (Amaury habla como un santiaguero)
Arrufat. ¿Sabes una cosa?, que apenas un santiaguero me llama por teléfono, conversamos un rato y yo me paso como tres días hablando como los santiagueros.Eso es una cosa tan pegada, tan consustancial a mi sangre y a mi espíritu, a lo que sea, vaya, a lo que es consustancial, que nunca hemos sabido qué cosa es.
Amaury. Y se usa mucho esa palabra, porque es lindísima.
Arrufat. ¿Consustancial?
Amaury. Sí, es preciosa.
Arrufat. Entonces, ¿Hablábamos de Santiago?
Amaury. De Santiago de Cuba. Quiero hablar sobre todo, por los apellidos.
Arrufat. Mis apellidos son Arrufat Marat: mi padre era de origen catalán, Arrufat. Es una familia muy antigua del reino de Aragón. Y mi madre, era Marat, decían siempre en esa casa, hasta hace muy poco en que me encontré con un hispanista palestino, y yo le dije que yo era árabe, y escribió mi nombre como lo escriben los árabes, el apellido de mi madre y me dijo: mire, no se dice Marat, se dice Murat. Me pareció una cosa maravillosa, porque durante años, mi familia dijo su apellido mal, no sé cómo.
Amaury. ¿Y usted también?
Arrufat. Sí, yo también.
Amaury. Y quería preguntar por el niño Antón, el niño Antón en Santiago de Cuba.
Arrufat. Ah, el niño Antón era insoportable. Mi madre, que me quería mucho, como todas las madres cuando no son unas canallas, nunca me pegó.Y yo creo que hubiera sido bien que me hubieran dado mi buen bofetón de vez en cuando, pero no.
Amaury. No ocurrió.
Arrufat. No ocurrió, no ocurrió. Y eso contribuyó a majaderías que he heredado hasta hoy, que no me podían prohibir nada. Me daban unos ataques que me salía una espuma por la boca, impresionante.
Amaury. Pero por qué era aquello, por explosión...
Arrufat. Era díscolo, pero además jugaba pelota, hacía disparates, me iba al mar, remaba. Toda una serie de cosas que hacen los niños.A mí me encantaba un lugar en Santiago de Cuba, que se llama Cayo Smith, que es como una islita.
Amaury. Preciosa.
Arrufat. En el centro de la bahía.A mí me encantaba nadar allí, ir a Ciudad Mar. Al Morro nunca iba, porque no estaba restaurado, y los santiagueros no tenían ninguna costumbre de ir al Morro, y entonces después ingresé en la escuela de los curas.
Amaury. Bueno, ¿qué quedó de la escuela de los curas?
Arrufat. La gente dice que quedan algunos gestos de mano y sobre todo, una disciplina. Eso me lo enseñó la iglesia. Las dos órdenes en las cuales fui educado, por los Jesuitas y posteriormente, cuando ya vivíamos en La Habana, que vinimos en el año 47, los Escolapios. Pero me sirvieron.Después me separé por completo de la Iglesia. Esto lo he explicado en unas largas entrevistas que fueron publicadas en las revistas de la Iglesia, porque yo era monaguillo, servía en la iglesia, me vestían de Papa en las fiestas religiosas.
Amaury. En las representaciones religiosas.
Arrufat. En las representaciones. Parece que descubrieron que yo era un tipo teatral, los curas tienen una buena mirada, que les permite llegar hasta hoy.
Amaury. Y que van a trascender a mañana también, y eso lo digo yo.
Arrufat. Y eso lo dijo usted y lo decía Lezama. Lezama cuando me veía muy incrédulo, decía: "No se preocupe, no me moleste, porque la Iglesia durará hasta el fin de los siglos".
Amaury. Exactamente
Arrufat. Decía así como si los siglos fueran a entrar por la ventana.
Amaury. ¡Y en el caso de Lezama, podían entrar por la ventana los siglos!
Ahora, Antón. ¿Cuándo es que aquella suerte de epilepsia infantil se convierte...?
Arrufat. ...Imaginaria, ¿eh?
Amaury. Claro, claro que imaginaria, pero se convierte en una epilepsia intelectual, ya no imaginaria, sino real, porque solamente se puede tener una obra como la suya, si uno vive en un estado de catalepsia, prácticamente.
Arrufat. Mira, muy pronto. Yo empecé a escribir como a los 10 años. En la misma aula, mientras el cura explicaba, yo escribía tranquilamente. Y siempre me sorprendía el cura en eso, y me decía: ¡oiga, pero atiéndame! Y yo decía: sí, yo estoy atendiendo, yo estoy atendiendo, y yo estaba escribiendo un poema. Pero esos poemas se perdieron, felizmente, a lo mejor ¿comprende? alguien los ha recogido y los va a publicar después que yo cierre los ojos.
Amaury. Mejor sería que los publicaran con los ojos abiertos.
Arrufat. No, porque pueden ser mejores que los de ahora (risas), y eso me daría una vergüenza espantosa.
Amaury. ¿Y cuándo es que conoce a Virgilio Piñera? Hay muchas voces maldicientes que dicen, que usted era su discípulo, que era el muchacho preferido de Virgilio y que todo lo que sabe lo aprendió de él. Siempre hay gente que dice cosas así.
Arrufat. Sí, hay gente que dice cosas así. Yo también las digo, o sea, no hacen más que corresponderme. Pero no es cierto. Virgilio era un tipo muy rivalizante, una personalidad muy difícil y yo lo toreaba muy bien, ¿eh?. Entonces tuvimos una amistad, como son las amistades, las verdaderas amistades entre los artistas. Vernos diariamente, bañarme en su casa, él ir a comer a la mía, y por la noche hacer un café con leche con dos galletas viejas. Es decir, eso era realmente una amistad de verdadera relación, ¿no?, de verdadera relación.A veces teníamos unos disgustos infinitos y estábamos tres o cuatro meses sin vernos. Era una cosa muy graciosa, porque a veces nos encontrábamos en la calle y estábamos peleadísimos, y él pasaba por el lado y me hacía así. (se coloca la mano en la cara a modo de parabán)
Amaury.¡Con la mano o con el paraguas!
Arrufat. Con la mano, como quien dice: paso, pero no te veo. Yo aprendí de él una cosa que es importante para un escritor, cuando está tratando a un escritor más hecho que él. Que es la ética de la literatura. La literatura tiene su ética, el escritor tiene su manera y su manera de vivir en la sociedad, su conducta y tiene que mantenerla hasta el final.No aceptó nada que lo separara de su escritura. Vivía con una peseta, yo también vivía con una peseta en el bolsillo, en aquella época también se podía vivir con una peseta ¿comprende? Pero esa ética de un escritor; yo digo lo que debo decir, yo escribo lo que debo escribir. Yo no hago elogios de compromisos porque tú eres mi amigo, y me apena y tengo que elogiar tu libro de todas maneras. Esas cosas a él le parecían verdaderas traiciones y eso es lo que yo aprendí de él.
En el orden de la escritura, mi literatura, ni mi teatro, ni mis novelas, ni mis poesías se parecen en nada a lo que él escribió,
Amaury. No se parecen.
Arrufat. No se parecen, ¿verdad? Es a favor de él, ¿no?
Amaury. A favor de los dos. Es más cómoda para mí esa posición.
Arrufat. ¿Verdad?, es casi suiza.
Amaury. Es el mundo de los relojes. (risas)
Arrufat. Entonces, pues nada. Eso es lo que yo creo que yo heredé de él. También lo heredé un poco de Lezama, aunque Lezama era un individuo más tranquilo que Virgilio Piñera, que fueron, como escritores, mis dos grandes amigos.
Después lo sería Dulce María Loynaz, pero Dulce María Loynaz era una gran dama, tenía unos vestidos que le llegaban a los tobillos, entonces era muy diferente. Yo aprendí con ella el arte de conversar. No aprendí, sino perfeccioné con ella el arte de conversar; porque ella conversaba como los antiguos cubanos, que es una manera muy curiosa de conversar: que es escuchar, no precipitarte, no apabullar al otro, no querer tener todos los problemas resueltos. O si tú tienes todos los problemas resueltos, fingir que no están resueltos, para oír lo que el otro va a decir sobre esos problemas. Eso lo aprendí de estos grandes escritores.Indudablemente son los grandes escritores cubanos del siglo XX.
Amaury. Sí, pero es curioso, porque tanto Lezama, como Virgilio, como Dulce María, son personas que vivieron, además, una vida hacia adentro y cualquiera que esté viendo la entrevista, pensará que usted es una persona que vive hacia afuera, de balcón a la calle, en la realidad, por las cosas que está hablando. ¿Cómo podía establecer entonces un vínculo con personas tan herméticas...?
Arrufat. ...Bueno, Lezama...
Amaury. ...Dulce María sí era hermética...
Arrufat....Y Lezama también, pero Dulce María... yo de pronto iba por la calle Obispo, me sentaba en el Parque Central, y la veía sentada en un banco allí, vestida de negro, con una sombrilla abierta. Y yo iba y la saludaba y le decía: ¿Usted es usted? Y decía: Yo, sí. Ella tenía eso, y Lezama era un caminador, hasta que pudo. Ya cuando yo empecé la gran intimidad con él, que era en los años 70, ya él no caminaba, había engordado mucho.
Pero Virgilio era un callejero, un trashumante. Íbamos juntos a todas partes. Cuando vino ese mal tiempo, que no es el mal tiempo ni de la Batalla de Mal Tiempo, ni del tiempoclimático.
Amaury. ¡Del mal tiempo gris!
Arrufat. Del mal tiempo gris, sí, o negro. Entonces ese mal tiempo, ¡ay!, ¡cómo nos divertimos!, sufrimos, pero nos divertimos mucho (risas) Entonces, íbamos a asustar a la gente, ¿comprendes?, asistíamos a las galerías, a las exposiciones, a las funciones de teatro y la gente salía corriendo, literalmente, Amaury. Corrían cuando nos veían. Decían: ¡Ahí vienen! No te pegues ahí, porque nos están mirando, no te pegues.
Amaury. ¿Mentira que la gente era tan miserable?
Arrufat. La gente era así. Y perdimos muchos amigos así, muchos falsos amigos. Claro, a nosotros..., yo no tenía ningún miedo de ir a esos lugares, ni él tampoco.Bueno, ¡qué va a tener miedo Virgilio Piñera!. Él fingía tener miedo, escribía sobre el miedo. Su literatura está recorrida por un miedo que es el miedo ante la muerte, el miedo ante la indefinición, el miedo ¿tú comprendes? espiritual, todos los posibles miedos, el miedo que dan las grandes ciudades, porque él en el fondo era un provinciano. Un provinciano en el buen sentido. Había vivido muchos años en Camagüey, 22 años y cuando vino a La Habana sintió ese terror que siente el hombre de provincia en una ciudad mucho mayor, en una ciudad en que hay que aprender a subir las escaleras, ¿eh?, porque eso es importante.
Además, como siempre he tenido lo mismo dentro de mí, el sedentario que el callejero, entonces, pues con mi parte de sedentario hacía mi obra y con mi parte de callejero era amigo de ellos, sobre todo amigo de Virgilio. Cuando ya fue mi gran amistad con Dulce María, también fue en esos tiempos de mal tiempo, en que llovía mucho, por eso le pusieron Mal Tiempo a esos tiempos. En fin, pero de todos modos, eran, como personas, extraordinarias, ¡extraordinarias!
Amaury. ¿Y qué fue lo que le llamó la atención a Antón de esos personajes: Compartir el mal tiempo, compartir el aguacero, el trueno, el rayo, las épocas del mal tiempo?
Arrufat. Bueno, lo que pasa es que nosotros habíamos sido hasta ese momento, figuras públicas. Lo continuamos siendo, pero en lo que Eliseo Diego llamó El oscuro esplendor, o sea, estábamos en una oscuridad, pero que era más luminosa que la misma claridad.
No hablábamos casi nunca de lo que nos ocurría. Era como de mal gusto, ¿no?, era como subrayar lo que ya sabíamos. Y hablábamos como hablan los escritores, que todos somos muy habladores. Entonces, era, mira, voy a decir una palabra que ya no se usa tanto, era un compañerismo. Era ese tipo de relación entre, digamos, tus iguales. Ellos me llamaban, me buscaban. Yo tenía con ellos una relación, que cualquiera en este momento puede pensar: cómo está mintiendo ese hombre, nunca fue íntimo de esas personas. Esas cosas, pero en fin, eso no importa, todo el mundo sabe que fue verdad.
Amaury. También, usted era el joven y era el guapo. Pero, hace un ratico usted decía:no hablábamos de lo que ocurríaporque era de mal gusto, pero como estamos en televisión y estamos en el año 2011, será importante nombrar las cosas.
Arrufat. Hay un libro así, ¿no?
Amaury. Exactamente, bello libro, por cierto, de Eliseo Diego. Y entonces sería interesante ¿qué era lo que ocurría?
Arrufat. Bueno, lo que ocurría era la separación, la separación. En un momento dado, ustedes de aquí no pasan. La sociedad que estamos fundando no es para ustedes y llegó un punto en que ya no podíamos participar de ella. Eso fue lo que ocurría, en fin, ya eso es una cosa tan vieja, ¿eh?, que...
Amaury. ...Pero la gente siente curiosidad muchas veces por las cosas viejas...
Arrufat. ...Bueno, mira, cuando se pusieron Los siete contra Tebas en el (Teatro) Mella, pasé por una experiencia interesantísima. Porque aparte de las 1 500 personas que iban todas las noches, y se puso 16 noches. Los muchachos de la Universidad, los estudiantes, me esperaban en el vestíbulo para que yo les contara lo que ocurría, para nombrar las cosas.
Amaury. Claro.
Arrufat. Y entonces, yo les contaba, más o menos, lo que había ocurrido. Porque sobre eso, sobre esa época, casi todo se ignora. Es una época muy importante, porque ahí surgieron, desde Lunes de Revolución,surgieron una serie de escritores, de artistas, de músicos, de pintores y todo, que son de una importancia extraordinaria en la Cultura de este país. Y salieron de ese momento oscuro, casi medieval y salieron de nuevo a la luz y ya.
Amaury. Ahora, hay personas, de esa generación, que han querido sanar y han sanado. Y hay personas que no quieren sanar porque les gusta vivir en esa especie de insalubridad memorial, ¿no?,la memoria insalubre también brinda una posibilidad de especular, de contar y de brillar a partir de las propias desgracias. Eso existe en todas las épocas, pero sobre todo en esa.
¿Usted es de los que sanó, de los que está por sanar o de los que no quieren sanar?
Arrufat. Yo soy superior a los resentimientos, soy superior a ese momento. No dejé de escribir jamás, pese a todo, pese a todo. Siempre me dije: Si van a tirar contra ti, que tiren con los cañones, porque tú vas a responder con tus cañones, que es, mira, escribir en esta página. Y así fue. Y nada, es decir, eso forma parte de una conversación, como el que habla de una enfermedad de su tía. Entonces, esa enfermedad que mi tía tuvo...
Amaury. ¡Aquella gripe mala!
Arrufat. Sí, aquella gripe mala. Ella tosía mucho de noche, y entonces, eso me hizo famoso. Cínicamente debía agradecerlo.
Amaury. Antón, su obra lo hubiera hecho famoso en cualquier circunstancia. Esa es la única ironía que no le voy a dejar pasar.
Arrufat. Lo estoy aceptando.
Amaury. Ahora, Manuel Sanguily decía en el siglo XIX, que la Cultura Cubana, era del disimulo y la hipocresía. En el siglo XXI ¿usted suscribiría un punto de vista tan audaz como ese?
Arrufat. Esa es una frase que yo he citado.
Amaury. Yo sé, yo también la conozco, pero no la conozco porque la citó, sino porque la leí de Manuel Sanguily y me quedé helado.
Arrufat. ¡Sí, él era un hombre muy inteligente!
Amaury. ¡Muy inteligente!
Arrufat. Y, además, tenía una lengua, capaz de decir cualquier cosa.
Amaury. Ahí nos parecemos.
Arrufat. Pero yo, cuando encontré esa frase de Manuel Sanguily, dije: Esto es lo que nos ocurre.
Amaury. Claro.
Arrufat. Pero tú sabes ¿por qué? En primera, porque somos un país muy pequeño, donde la verdad no circula,estoy hablando de los círculos literarios.
Amaury. Sí, sí, yo sé.
Arrufat. Hay que hacer esta aclaración.
Amaury. Buena aclaración.
Arrufat. La verdad no circula del todo, y eso es lo que le falta un poco a la crítica cubana; a la crítica literaria, a la crítica de artes plásticas, hasta a la crítica de radio y televisión, y es que disimulan.¿Por qué? Porque, bueno, porque ese guión lo hizo un amigo mío, y esa novela la escribió un amigo mío que me viene a saludar todos los días ycuando él venga aquí a mi casa, qué yo le digosi escribo en contra de su novela, ¿qué hago con eso? y algún día alguien tendrá que limpiar la crítica del futuro, lo que sea, tendrán que limpiar esa costra y ver, debajo de esa costra, cuál es el auténtico brillo, cuál es el auténtico metal que va a durar. Porque si se basan en las opiniones de este momento, la confusión, como diría Hamlet, ha hecho su obra maestra.
Amaury. Ya yo sé cuál sería a la crítica y a la opinión que aspiramos. Pero el asunto es, ¿cuál sería preferible?, porque también estamos utilizando mucho, no el disimulo, sino el silencio; y muchas veces lo que hacemos es, no nos querernos comprometer, ni a favor ni en contra.
Arrufat. El silencio es una forma del disimulo y la hipocresía es una tradición que viene del simular. El cubano simula muchas cosas. Como todos los seres humanos, el cubano está lleno de complejidades. Parece ser franco, directo, jovial, hospitalario. Eso en principio, pero después empezamos a descubrirle y a descubrirnos nuestras zonas oscuras, nuestras zonas calladas, el no decir.
Amaury. Sí, pero Antón, eso es para buscar la palabra bella aquella, que encontramos al principio, eso es consustancial a la naturaleza humana.
Arrufat. Consustancial, pero aquí es grave. Porque, si tú piensas, por ejemplo, en los tabúes sexuales que tiene el pueblo de Cuba, o que tuvo hasta cierto punto.
Amaury. ¡Que tiene!
Arrufat. O que tiene, bueno, lo extraño que es que te hablen realmente de lo que les ocurre...
Amaury. ...A ver, eso ocurre en el cubano, ya usted dijo. Yo creo que ocurre en casi todas partes.
Arrufat. Lo acepto, acepto que ocurre en casi todas partes.
Amaury. De todas maneras, aquí nosotros hemos tenido como invitados -lo sigo provocando-, hemos tenido como invitados a personas que profesan diversas religiones, que en un momento determinado aquí ni se hablaba de eso.
Pero por ejemplo, aquí hemos tenido personas que tienen preferencias sexuales diversas y nadie, nadie, teniendo toda la libertad del mundo para hablarlo, nadie lo asume. Nadie dice: No, yo vivo con un compañero, en el caso de un hombre. En caso de una mujer: Yo tengo una amiga con la que vivo, una novia. La gente no dice esas cosas tampoco en televisión. O sea, quizás por eso, porque también, dentro de uno dice: ¿qué van a decir mis vecinos?, ¿qué van a decir mis amigos?, ¿qué van a decir, en el caso suyo, mis lectores?Eso también ocurre en los personajes no públicos, pero en los públicos ocurre con mucha más gravedad. ¿Estaría de acuerdo usted con eso o no?
Arrufat. Yo creo que sí, por eso son personajes públicos, porque si no, no lo serían.
Amaury. Está bien. Bueno, de todas maneras quería que eso estuviera aclarado, así que bueno, seguimos. ¿Es miope? ¿Usted es miope?
Arrufat. Profundamente, desde niño.
Amaury. Yo me iba, Antón, a lo de los miopes, porque yo soy miope y los miopes son personas que esconden, que tienen trastiendas. O sea, se hacen los que no ven y ven. Porque si yo me quito, si yo hago esto, (Amaury se quita los espejuelos) su figura es totalmente borrosa, pero yo presiento que Antón está ahí y cuando me los pongo, es una certeza ¿No le ocurre algo parecido?
Arrufat. Bueno, a mí me ha gustado muchas veces ver a personas borrosas (risas). Entonces, cuando me quito los espejuelos, (Antón se los quita) entonces digo: Ahora descanso, los voy sumiendo en la nada.
Amaury. Sí, pero por ejemplo.
Arrufat. O sea, nosotros tenemos la posibilidad de lo que es corpóreo, hacerlo incorpóreo.
Amaury. Claro.
Arrufat. Que es una de las cosas que trata de hacer la poesía. Es decir, lo que vemos no es todo, hay un mundo invisible ¿comprende? que si tú te quitas los espejuelos empiezas a presentir que hay un mundo invisible, que la gente ya no es lo que es.
Amaury. Es convertir la fusa en la difusa. (risas)
Arrufat. Un poco aguada, una mirada acuosa, que la gente dirá ¿qué estará pensando?
Amaury. Yo quiero irme acercando al final. Usted es un hombre muy admirado ¿pero querido, se siente querido?
Arrufat. Mira, entre la admiración y el querer hay una distancia infinita. La admiración es un poco fría, porque tú puedes querer a una persona sin admirarla.
Amaury. Está raro eso, yo no puedo.
Arrufat. ¿No?
Amaury. No.
Arrufat. Bueno, tú puedes querer a una persona que carece, por ejemplo, de aptitudes artísticas, y que tú a la vez, día tras día haciendo labores, que para ti son perder el tiempo. Tal vez, si lo pienso más, tenga los dos sentimientos mezclados: el querer y la admiración juntas, confundiéndose el uno con el otro. Eso es posible.
Pero yo puedo admirar a un escritor y no quererlo, en fin, creo que eso es.
Amaury. ¿Cree que es querido? Es lo que quiero decir.
Arrufar. ¿Si soy querido o no? Nunca le he preguntado a nadie.
Nunca le he preguntado a nadie ¿tú me quieres? Eso combate mi orgullo. (risas) No puedo preguntar eso, esa cosa ingenua y maravillosa que le pregunta una persona a otra ¿tú me quieres?
¡Qué difícil es para mí preguntarle a alguien! ¿Tú me quieres? Por tanto, como el verso maravilloso de Julián del Casal: Siempre ignoraré quién me ama.
Amaury. Yo estoy siempre desesperado por preguntar ¿tú me quieres?, a mí me encanta. Y me quiere, no me quiere, incluso, como decíamos con la florecita, ¿no?
Arrufat. Ahora, yo no alcancé esas florecitas ¿dónde estaban?
Amaury. Estaban en su corazón, lo que no miro para allí. Yo quiero terminar preguntándole si suscribe una frase de Valle Inclán, que a mí siempre me llamó la atención:
Arrufat. (risas) Esa es una trampa.
Amaury. Que dice: "Si prescinden de mí, yo prescindiré de ustedes".
Arrufat. Era una frase de su momento, creo que está en mi discurso. "Si prescinden de mí, yo prescindiré de ustedes". Yo puedo olvidar perfectamente a aquellos ¿tú comprendes? que han prescindido, que prescinden de mí. Yo no los necesito. Yo puedo hacer mi obra sin ellos, pero al mismo tiempo, ellos no pueden estar sin mí, porque el modo de perseguir a una persona, el modo de enjuiciarla, es el modo de, secretamente, de influirte por ella. Uno acaba adquiriendo las formas del que persigue y las pasiones del que persigue. Yo podía haber nacido en otro país y no haber nacido en este, pero lo importante es que no solo es nacer en este país, es asumir este país, que es otra forma de nacer. Hay como dos o tres nacimientos.Una vez leí una frase, una línea de Garcilaso de la Vega, que la voy a transformar, cosa que hago, él dijo una vez: "Me duele España". Yo puedo decir: Me duele Cuba.
Amaury. No, no, no. Los dolores de Cuba son otros dolores que nosotros tenemos el deber de ir aliviando. Muchas gracias, Antón.
Antón. Exactamente.
Amaury. Te quiero mucho, te admiro, y te adoro.
Antón. Gracias, gracias por correr ese riesgo. (risas)

Antón Arrufat y Amaury Pérez en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Antón Arrufat en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Antón, Amaury y Manolito Iglesias, el editor de "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Antón, Amaury y Manolito en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Antón y Amaury en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Con parte del equipo de "Con 2 que se quieran". Foto: Petí
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Buenos días,
Ante todo mis felicitaciones por su labor. Estoy suscrito al sitio Cubadebate y lo he sugerido a varios colaboradores cubanos; los mismos están interesados en recibirlo pero no recuerdo la forma de hacerlo. He navegado por su sitio sin éxitos de cómo hacer una suscripción. ¿Sería tan amable de explicarme cómo hacerlo?
Feliz día.
HOLA,
AMIGOS SOLO FELICITARLOS POR TAN BUEN PROGRAMA Y QUE SE MANTENGAN MUCHOS AÑOS, DECIRLE HA AMAURI QUE MI HIJA DE 3 AÑOS Y MEDIO ADORA LA CANCIÓN TEMA SI ES POSIBLE ENVÍENME A ESTE CORREO LA LETRA.
MUCHAS GRACIAS
KAREL
SALUDOS AMAURY,EN CASA SOMOS FIELES SEGUIDORES DE TU PROGRAMA, APRECIAMOS LA FORMA SENCILLA PERO PROFESIONAL CON QUE LO CONDUCES, LA SELECCION CUIDADOSA QUE HACES DE TUS INVITADOS Y NOS GUSTA MUCHO LA DECORACION DEL SET, ELTOQUE DEL BONSAI, LAS LAMPARITAS Y LA ILUMINACION ESTAN MUY BIEN.
MAGGIE,MI ESPOSA ,(COSAS DE MUJERES) NO ENTIENDE COMO PUEDES MANTENER LA ZUELA DE LOS TENNIS TAN LIMPIAS Y ME PIDIO QUE TE LO PREGUNTARA, LE PROMETI QUE SI ME RESPONDIAS, LO IMPRIMIRIA PARA ELLA, ASI QUE TE AGRADECERIA QUE LO HICIERAS.
SOLO ME QUEDA FELICITARTE Y DESEARTE SUERTE, TANTO EN TU VIDA PROFESIONAL COMO EN LO PERSONAL.
Realmente es algo maravilloso saber que este escritor exista con esa cultura amplia y vasta que presenta ,no pudo negar los dotes de religion impresa en su personalidad algo muy definida y maravillosa ,gracias Amury por dar cada Martes algo bueno y de gran parte educativa, me gusto la parte del hablar delos santiagueros que a pesar de todo no ha perdido sus raices y del hablar delos cubanos que ojala pudieramos hablar de manera que nos escuharamos y asi creo que rescatariamos una delas idiosingracias ascentrales que nos caracteriza pero son otros tiempos, Solis te ayudamos a tu entera recuperacion rrecesamo sy oramos para que asi sea Isabel snatos no se ptreocupe dentro de unos dias Solis se integra de nuevo al equipio de trabajo.
GGGGGgggracias Amaury
Realmente es un programa que le gusta a la mayoría de las personas, a mí en lo particular me encanta pero lo veo poco porque casi siempre tengo sueño. Quisiera por favor una entrevista con Natacha Díaz. Me sentiría muy agradecida si me pudieran complacer
Una vez más felicidades al colectivo de C2QSQ por todo. Y sobre todo por ser tan consecuentes. Sin querer llamar la atención y sin querer protagonismo (epidemia en este blog) quiero hacer un modesto comentario: Amaury es el CONDUCTOR del programa, y además tiene un equipo magnífico equipo de profesionales que llevan a a cabo la realización del mismo. ¿Por qué empañan eso criticando de manera tan superficial? Hay opiniones y "opiniones". Pero si a este blog le hacemos CUT a todos los halagos (merecidos ciertamente) son pocos los comentarios con fundamento. Para los que buscan el blog (y tienen posibilidad y tiempo para leer comentarios) es a veces agobiante, me imagino que para los de C2QSQ que tienen que sacar tiempo de donde no hay para intentar satisfacer las "inquietudes" que se plasman aqui sea peor. Hasta yo hoy me he sumado.
Quizás el equivocado soy yo, es que yo me siento todos los martes a disfrutar del programa esperando siempre aprender algo, como aprendí con Eusebio, con Guevara, con todos. Y por sobre todo aprendo de Cuba. De cada entrevista salgo enriquecido. APRENDO. Y eso deberían hacer mucha gente, aprender. Y luego entonces, criticar.
Por favor quisiera una entrevista con Natacha Díaz, no se si ya la han entrevistado antes en este programa. Si ya estuvo quiero saber como puedo tener acceso a esta entrevista. Muchas gracias y felicidades por el trabajo tan lindo que están haciendo
Hola escribo en el foro esta vez, además de impulsada por las resonancias del ultimo programa que aun retumban en mi cabeza, por el compromiso asumido con la parte femenina de dos generaciones de mi familia (mi abuela y mi mama) mientras ayer celebrábamos conversando en ocasión de mi 30 cumpleaños, no pudimos dejar de hablar del programa, que seguimos las tres, por separado, cada martes, y eso ya forma parte de nuestro elogio a este programa querido y admirado (a propósito), su espectro es tan amplio como para abarcar varias generaciones y aun ser magnifico para todas.
Bueno, el compromiso con mi abuela es mas formal, mi abuela Zoe quiere expresar que le encanta el programa y le gusta mucho Amaury, sobre todo el respeto y cariño que le profesa a sus invitados, le encanta su caballerosidad y su encanto de caballero de otro siglo, lastima que no recuerde sus palabras exactas, pero el mensaje y algunas de ellas eran las que transmití, aprovecho y agrego que habló con vehemencia y que su regocijo infantil ante la posibilidad de que yo le haría saber su criterio a través de este foro, es lo que me hizo sacar tiempo para escribir este comentario.
En el caso de mi mama, Cary, también disfruta mucho el programa pero en lo personal dice que no le gustan en ocasiones los gestos de Amaury de arrodillarse, besar la mano, o la alusión de haberlo hecho en otros momentos a algunos invitados, he visto por arribita los comentarios de este foro y sé que ese tema ha sido medio candente, lo de las demostraciones de cariño, pero en fin, creo que si no podemos ser respetuosamente sinceros en este foro no tiene sentido, y al final en que mejor nos molestamos en sacar a la luz fortalezas y debilidades (en nuestras modestas opiniones) que en lo que mas queremos, he aquí alguien que sin otras criticas al programa, que admira al igual que a su conductor, ve, si es que lo tiene, un punto débil en este hecho, para gustos se han hecho colores, esta de mas decir que mi abuela no esta de acuerdo.
Yo por mi parte aunque no es que no lo tolere, creo que hay que amar de la rosa hasta sus espinas, también coincido con el criterio de mi mama y bien que podría prescindir, aunque no de todos, de algunos de esos momentos, y no es que quiera que deje de profesar su cariño, respeto y admiración sin limites a los invitados, pues sé que “honrar, honra” y también me sentiría eclipsada ante semejantes astros. Creo que el “te adoro” del final de este programa era pertinente y necesario, no me pareció mal.
Ahora desde el martes me ronda en la cabeza que con este programa, ya Amaury se había graduado de intelectual, músico, conductor y tantas facetas, pero con este creo que se graduó de exorcista, y lo digo con todo el respeto a él y “la figura” el genial Antón, y además en positivo y desde el cariño y el disfrute que sentí en esta persecución, que se me hizo implacable, de ese demonio exquisito que se me antoja ver en Antón (y esa es una de las cosas magnificas del programa, que hace que nos parezca que estos ilustres invitados son nuestros amigos de toda la vida y que uno se sienta en la libertad de tratarlo por su nombre, sin mas protocolo). Y Antón habló sabiamente, como sabe, también se mostró popular, cubano, simple mortal, creo que contuvo un poco esa lengua que anunciaba filosa, me pareció que por clase, buen gusto y respeto al publico, lo admiré por eso. Por suerte también dejo sus dosis de ironía, que yo no se si eso me hace mala persona, pero la ironía bien administrada me encanta, me entretiene muchísimo y puede ser muy elocuente. De Amaury como siempre (o mas que siempre) estuvo a la altura, es verdad que me sobraron algunas intervenciones que alguna que otra vez cortaron al invitado, pero se que asi son las entrevistas, son dificiles y creo que pocos lo hubieran hecho mejor.
En fin felicitaciones por este programa y mis mejores deseos para el esposo de Isabel y para el colectivo, que sigan siendo tan buenos profesionales y cubanos.
Interpreto lo dicho por Arafat, parafraseando a Gracilaso de la Vega como la síntesis de un sentimiento, profundo, sumamente patriótico: Soy de Cuba, siento a Cuba, me preocupa Cuba, vibro con Cuba. Amo a Cuba. Es así. Nada más que buscar. Nada más que especular. El está por encima. Muy lejos de aires de "resentimientos"; de no entender los diferentes tiempos y los tiempos diferentes, de no admitir las coyunturas y de no entender que la mente avanza, que los cambios existen.
A partir del programa de Amaury del día 15, se que muchos han hecho suya esa expresión poética y parafraseada, satisfaciendo, así, y de paso, viejas frustraciones y tratando de herir (¿A quienes?) pero hay que decirles a los que así se han pronunciado, que precisamente por lo grande que es esta pequeña Isla, sí nos duele a muchos porque somos honestamente parte de ella. Queremos lo mejor para ella, evitando que la mediocridad traspase la puerta de la historia, luchando para avanzar y seguir levantando banderas de innegables victorias.
Amaury soy fiel televidente de ese espacio que conduces como nadie, mejor dicho como lo hubiera hecho Consuelo Vidal q.e.p.d., esa elocuancia para llevar el hilo conductor, respetando la intimidad de quien voluntariamente accede a quitar sus vestiduras y mostrarse como ser humano, con virtudes y defectos que acompañan a todos los seres humanos, hay que tener conocimientos, fluidez en el lenguaje verbal y corporal para asumir cada martes el reto de tener como entrevistado a las personas que hasta este martes has tenido sentado frente a ti.
La entrevista con ARRUFAT, es delas que no olvidaremos aquellos que en la década GRIS, éramos muy jóvenes pero teníamos inclinaciones hacia el arte sin apellidos.
Quisiera a través de este espacio poder felicitarte una vez más, pero que pudieras transmitirle a Antón mis felicitaciones también por sus respuestas que disgustan a ÁLGUNOS´pero agradan a tantos que como él, consideramos que es esta tierra que nos vió nacer y donde pensamos guardar nuestras cenizas por las que escribimos, hacemos ciencia y como tú en tus canciones ponen la realidad tal y como es sin vestiduras ni mentiras.
FELICIDADESSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS
para mi ha sido la mejor entrevista, no he podido ver todas las trasmitidas por la television, pero si la gran mayoria de ellas, a mi modo de ver ha sido la mas dificil, pero la mas acertada con tan connotada figura de verbo tan filoso y claro
AMAURYS TU PROGRAMA ES ESPECTACULAR, DESDE QUE INICIO TE AMO MAS, PERO CHICO YO TENGO UN AMOR DIFICIL CONTIGO PORQUE ME ENCANTA TU PROGRAMA PERO ME DUERMO Y DESPUES TENGO QUE LEERLO POR CUBADEBATE, Y SI NO LEVANTARME EN LA MADRUGADA CUANDO LO REPITEN, ES QUE ME LEVANTO MUY TEMPRANO EN LA MAÑANA Y CUANDO LLEGA LA NOCHE ESTOY EXHAUSTA , PERO DE VERDAD TODOS LOS PROGRAMAS SON ESPECTACULARES, CUANDO ERA JOVEN NO TE PREFERIA TANTO, VAMOS A VER SI TE OIA EN LA RADIO NO LA CAMBIABA PERO TAMPOCO TE BUSCABA, PERO CUANDO UNA MADURA APRENDE A AMAR LO BELLO, Y ESO ERES TU BELLO, Y SOBRE TODO MUY INTELIGENTE Y VALIENTE, YO TRABAJO EN UNA FACULTAD DE CIENCIAS MEDICAS QUE FORMA A ESTUDIANTES CHINOS, EN JAGUEY GRANDE, PERO SOY INGENIERA AGRONOMA, QUE VIVIA EN SANTA FE Y VINE A HACER EL SERVICIO SOCIAL Y ME ENAMORE DE UN GUAJIRO, DESPUES DE OTRO Y ASI ME QUEDE EN ESTA TIERRA CITRICOLA, Y AHORA CON 48 AÑOS ME DA MIEDO LA HABANA , ASI QUE POR LO QUE VEO MORIRE EN JAGUEY, QUISIERA PEDIRTE QUE INVITES A HECTOR RODRIGUEZ EL COMENTARISTA DEPORTIVO, CUANDO ERA JOVEN VIVIA ENAMORADA DE SU VOZ Y SU NARRACION ,POR CULPÀ DE EL SOY UNA FANATICA PELOTERA POR SUPUESTO DE INDUSTRIALES , TE AMAMOS CHAO Y MUCHA SUERTE
sólo dos palabra: espec- tacular
Amaury: En ese horario tengo un actividad qeu hacer qeu no puedo ver el programa, pero lo sigo por aqui y me parece genial, seria bueno lo pudieran retrasnmitir en otro horario, si total durante la semana no hay mas nada que sirva en la TV, repetirlo seria como musica para nuestros oidos...
En las buenas y en las malas
Al estar involuntariamente alejado del foro por problemas de trabajo me ha permitido recapacitar un tanto en lo importante que ha sido este espacio de “Con 2 que se quieran” y de la publicación y debate en la página web Cubadebate, de las polémicas de todo tipo que se han presentado en el entorno, en los cruces de palabras, muy amigable y otras muy ofensivas, he reconsiderado la falta imperiosa de aprender a diferir respetuosamente y admitir diferentes criterios que van desde el hiriente a sabiendas y el de…. sin la intención de que se interpreten de esa forma, la tomamos así. Del personaje burlesco parapetado en un seudónimo y sexo que “con aciertos o no provocó” la ira de más de uno y las consabidas respuestas en otras; pinceladas reales de una crítica poco formal que poco a poco hace el estrago de ser asimilada y rectificar nuestros errores de todo tipo en los que hemos incurrido
Siento la necesidad de “CRUCUFICAR” a los foristas que desde que comenzó este espacio han abandonado el mismo, dejarlo es sinónimo de haber cedido en el empeño, mi ausencia no quiero que se tomo como la traición a “Con 2 que se quieran”, a su foro y al amigo Amaury, pienso que me sentiría sin alma si se tomara así, Logramos entre todos que se extendieran a más de 60 programas, ¿Ahora por qué dejar de participar en él?, ¿Se lo merece Amaury?, ¿Ya no hacen falta los comentarios?. Pienso que ahora más que nunca son necesarios, su urgencia es inminente porque así se mantiene vivo el espacio televisivo que tanto reclamamos y que necesitamos para conocer a nuestra gente, con razón Antón Arrufat dice “Para las mayorías populares, quien no aparece en la pequeña pantalla, no existe”…. la televisión aporta una especie de figura que destruye el vacío entre el artista y su público lector o su público admirador …..Pero indudablemente la televisión en este país, y creo que en el mundo entero ya, es una fuerza inconmensurable de comunicación….. fin de las citas.
Amaury nos sigue impresionando con seres maravillosos, casi descomunales que pasan inadvertido ante nuestra existencia y que los tenemos aquí, que son nuestros, nuestros, nuestros, “ ..nu,.. es,… tros”
¡O! ¿Quieren un programa importado? Esos buenos “DE…. A…FUE…RA” llenos de COLORAMAS A TODO TRAPO
Lo que dije # 13 Enero 2011 a las 14:33 “Con 2 que se quieran” es el camino correcto tendrás que hacer un esfuerzo, seguir haciendo de tripa corazón y encaminarte por este nuevo proyecto de entrevistas a personas del ámbito cultural, político y económico ya estás en la historia, si se llegara a materializar quedaras presente en los archivos de las Instituciones Culturales para consulta de las leyendas vividas contadas por boca de los propios participantes activos de las historia vividas y sus vidas detrás de las cámaras sus angustias por lo realizado y por lo que no pudieron hacer y no contadas por otros. En Cubadebate queda registrado para el que quiera consultar algún dato de los que hasta ahora se han entrevistados y la opinión controvertida de los televidentes ¡Que gente caballeros, pero que gentes!
No puedes imaginarte la cantidad de televidentes que se han incorporado al programa y la diversificación de criterios de todos tipos, matices y contenido, antes por decir, no trascendía de 15 minutos los comentarios ya hoy alcanza largas tertulia en cualquier parte en la Habana.
No recabé ni remotamente, ¿Qué quiere Amaury?, ¿Cuál es su aspiración?, ¿Quiere ser escritor?, ¿Compositor e intérprete? ¿Qué espera de la vida? ¿Qué tiempo le dedica a este programa Con 2 Que se quieran y al foro?, ¿Es justo lo que le pedimos de más sacrificio para nuestra complacencia? ¿Y la suya donde la dejamos? ¡Está entre sus planes dedicarse a las entrevistas!, ¿Que quiere hacer cuando sea grande?
Hoy pienso y espero no ser egoísta pidiéndole “Con 2 Que se quieran” que cumplimente su prolongación con la segunda temporada de “NO BASTA CON DOS QUE SE QUIERAN”
Amaury solo te pido que mires a “Con 2 que se quiera” cuál te miraras al espejo que te preste Arrufat, no le tengas miedo a la soledad, más de 7000 comentarios no es estar solo y mucho menos perseguido por tu sombra, has tenido noches y noches amargas en tu trabajo, pero no temo creer que has tenido más días soleado y más satisfacción y alegría espiritual no concebida y mucho menos imaginada en el sorteo del trabajo diario, Amaury, enséñanos a no despreciar y mirar con indiferencia los valores que dispone nuestra Cuba
Gracias una vez más a Con 2 que se quieran, a su conductor Amaury, a sus versátiles artistas invitados en las entrevistas y como siempre a todos los demás que públicamente no se ven.
Hola Amaury:
El pasado martes me sentí una vez más, súper orgullosa de ser santiaguera, cuando supe que soy coterránea de ese gran y valioso escritor.
Amaury, naciste con una estrella, que nadie puede negar, ilumina y destella triunfos, tuviste la posibilidad de llegar al mundo en un hogar privilegiado por la visita y la amistad de lo que más ha valido y brillado en nuestra cultura cubana, de ahí, imagino, tu familiaridad y aprecio por esas grandes personalidades. Que lo expreses en TV sea lo que quizás a algunos televidentes no les agrade, pero es tu forma de decir y hacer. Este programa es (si me equivoco, por favor que alguien me recuerde cuál otro ha sido tan bueno o mejor)uno de los mejores que he visto en años(tengo 34)y desde que nací cuento con las bondades de ese artefacto reproductor, que ha ido evolucionado con el paso del tiempo, que es el televisor.
Lo de este martes ha sido arrasador, no se habla de nada más en la calle, en mi trabajo, todos estamos encantados y a la vez impresionados de saber que existen todavía personas como este gran HOMBRE. He oido hablar mucho sobre él y sus premios. Pienso dedicarme a analizar y estudiar detalladamente todo acerca de ese tiempo gris, ya que, conozco bien poco, por no decir nada, sobre esa época.No tengo prejuicios, soy bastante civilizada como para llevar relaciones personales con personas que posean diferentes formas de vivir sus vidas a como lo hago yo.
El programa en general es grandioso, porque permite al televidente adentrarse en particularidades que en otro tipo de espacio no se logra por el contexto que abordan. En casa esperamos cada martes para verlo y sentirnos parte de la vida de esos grandes de la cultura cubana. Me gustaría ver en tus programas figuras más jóvenes, que por poseer tal condición, no dejan de ser atractivos, incluso a deportistas, por qué no, que también han enriquecido a nuestra cultura nacinal.
Por tu forma de llevar el programa y ser capaz de adecuarte a cada uno de tus invitados no concuerdo con lo que se opina más arriba, sobre la letanía en la que pudieran convertirse tus entrevistas de cada martes y si abogo porque se continúe con ese espíritu de ser cada día mejores y ofrecer al público algo nuevo y diferente cada vez, ya que,siempre habrá tela por donde cortar porque la cultura cubana es muy rica y diversa.
BESOS AL COLECTIVO Y PRONTA RECUPERACIÓN PARA LOS ACCIDENTADOS.
Ah, y Cuba le duele a todo buen cubano, que se sienta parte de este gran país, que con aciertos y sin ellos, es nuestra hermosa casa, vivamos o no en ella.
Estimados amigos:
Después de muchos "ires y venires" como diría un amigo mío, después de muchos programas y sus correspondientes foros y después de múltiples reuniones y cambios de parecer, la dirección de C2QSQ ha decidido no continuar con el programa una vez concluidos los 60 acordados. No se le puede achacar responsabilidad alguna al ICRT porque no la tiene y mucho menos al Ministerio de Cultura o al ICAIC co-patrocinadores del espacio, sencillamente creemos que hemos agotado un ciclo los televidentes y nosotros y es mejor, mas sano, dejar un lindo recuerdo, una vieja añoranza, que ser víctimas del desinterés de los programas sin fin. Algunos se sentirán desalentados por nuestra decisión. Fue un reto mantenernos tanto tiempo con un formato tan sencillo y conservador, y hemos bendecido y saboreado cada palabra amiga, entusiasta y solidaria.
Si mal no llevo la cuenta regresiva, nos quedan menos de 16 programas al aire incluyendo los que grabaremos en marzo próximo. Les prometo que no faltará Silvio al que tanto, y desde el primer día, han solicitado. Seguiremos por el foro hasta que C2QSQ sea pasto del olvido colectivo.
Quería que fueran ustedes los segundos en enterarse.
Gracias.
Quisiera sugerirte una serie de nombres que pudieran enriquecer aún más
el desarrollo del programa:
Fernando Pérez, Mariela Castro, Roberto Méndez, Alberto Garrandés, Julio
García Espinosa, Laritza Ulloa, Pedro Pablo Oliva.
Gracias
Amaury y el resto del colectivo, magistral Arrufat, después de tanto reguetonero autollamándose “lo mejor que le ha pasado a esta república” y todas las demás sandeces que repiten en TV ver una persona de verdadera inteligencia regalándonos su presencia como un príncipe de la palabra es un gustazo que hay que agradecer. Arrufat, como Servando Cabrera, Mariano Rguez, el propio Estorino y tantos otros fue víctima de nadie sabe quién… Para unos es mejor no guardar rencores y seguir, para otros pues la revancha, aunque una posición más sensata sería evaluar esos errores transparentemente para que no se repitan. Un forista pretende que Amaury le responda lo que quiso decir Antón cuando expresó, “Me duele Cuba”, ¿No vio el resto del programa? ¿Ha vivido lejos de Cuba últimamente? amigos, Con 2 que se quieran no es una teleclase de interpretación de textos, Antón dijo lo que dijo, y cada cual como dice Taladrid, saca sus propias conclusiones. Sigan adelante.
Anton es un hombre para admirar y para querer, y creo que le sobran razones para decir esa frase “Me duele Cuba”, si no le doliera no fuera un buen cubano, y a mi particularmente, también me duele Cuba, no por los errores que podamos cometer, cualquier persona, cualquier país puede cometer errores, pero si me duele por la mediocridad que desgraciadamente en ocasiones se impone, y es ahí, donde duele, pero a la vez que duele, es de donde sacamos las fuerzas y la razón para golpearla duro y salvar y hacer crecer a nuestra amantísima madre, Cuba, para que el dolor sea cada vez menos, para amarla sin dolor, aunque los que hemos decidido continuar aquí, como es el caso de Anton, y algunos que ya no están por las mas diversas razones, puede dolernos Cuba, porque es hasta una forma de cuidarla, de hacerla mejor, sobre todas las cosas de amarla como buenos cubanos. El programa de Anton fue impresionante, es una personalidad para respetar, admirar y sobre todo para amarla. Gracias Amaury por traerlo, gracias Anton por la clase magistral de humanismo que nos impartió con ese tono conversacional único e irrepetible. Yo personalmente, le admiro y le amo y sobre todo, porque me entregó esa frase que me hizo comprender eso que me viene sucediendo y no sabía como definirlo, y no es otra cosa que eso, ¡Que me duele Cuba, y mucho!.
Sr: Amaury Pérez Vidal
Soy admirador del programa y su forma de conducirlo, (de tal palo tal astilla )espero se mantenga en el aire por un buen tiempo, invitados se le sobran, les escribo para hacerle una pregunta no se puede repetir un día en la semana,puede ser sábado o domingo digo esto por que algunos martes no puedo verlo por cuestiones de trabajo.
Héctor Alexander Palacios Pérez
Yo creo que después de tantos comentarios acertados sobre la frase " me duele Cuba" a Alberto Ferrera que con respeto planteó su duda le quede claro que lo preocupante es la existencia de personas a las que no les duele Cuba,esos tan ensimismados en sí mismo en aumentar sus arcas en sacar sus cuentas y exitos exclusivamente personales que existen desgraciadamente, esos a los que no les duele Cuba porque no les importa, incluso viviendo aquí.El dolor por Cuba es amor por Cuba así de sencillo.Es el dolor de saber que Cuba puede más eficiente, más próspera y más bella muchísimo más de lo que ya es y eso depende de todos nosotros a los que nos precisamente nos duele Cuba.
fe de errata....al final debe decir :....a los que precisamente nos duele Cuba.
Gracias Amaury, una vez más como conductor has sido genial, aunque sólo lo puedo valorar con la lectura de C2QSQ, gracias Sr. Arrufat por existir y sobre todo porque con orgullo podemos decir ese es CUBANO, claro que a los que amamos CUBA y hemos vivido estos más de 50 años viendo el batallar de cada día para seguir adelante, amándola cada vez más por tener lo que tiene luchando cada día para que se consolide, con nuestros aciertos y erroes, con momentos grises, pero que el mayor tiempo ha sido blanco, azul, rosado, con mucha luz, a pesar de los que han querido que sea negro y gris. Amamos la Patria y nos duele que a ese lindo caimán no le hayan permitido avanzar como lo merece.
Gracias de nuevo Amaury, claro que tendremos a Solis en la batalla, en ello ha estado presente la Salud Pública Cubana que en estos más de 50 años a pesar de los errores cometidos tenemos y que es una POTENCIA y ejemplo de solidaridad en el mundo.
MM
Me duele tantas cosas que se hacen mal,desde un maltrato en cualquiera de los lugares a los que acudimos..........hasta que hayan resuelto quitar el programa.
Después preguntan que quiere decir ME DUELE CUBA.
Siento mucho que se acabe el programa, salud Amaury para ti y para tu equipo, ¿cómo sigue Solís?, que San Judas Tadeo lo siga protegiendo, es el Santo de los Casos Difíciles, hay que rogarle mucho y tener mucha fé en él,chao.
Irma.
Me alegra mucho la recuperación de Solís, Dios es bueno todo el tiempo.
Amaury, gracias por tu selección de entrevistados, para mí Arrufat siempre fue un gran misterio y me alegro de conocerlo, al menos un poco, después de esta entrevista. Claro, no puedo dejar de reconocer que no estoy del todo de acuerdo con Arrufat, pero de todas formas lo admiro «de lejos».
Amaury, encuentro muy sabia tu decisión de retirarte a tiempo, siempre es mejor dejar un buen recuerdo antes de perder el encanto por alargar lo que no da más. Eso sí, creo que todavía tenemos muchos cubanos que pueden entrevistarse y que valen la pena, vaya que por entrevistados no debería terminar C2QSQ. Quedan muchísimos cubanos inmensos, geniales, lindos... que se te han quedado fuera.
Y OMARA PORTUONDO QUE?
Y OMARA PORTUONDO QUE?
Y OMARA PORTUONDO QUE?
Y OMARA PORTUONDO QUE?
Y OMARA PORTUONDO QUE?
Y OMARA PORTUONDO QUE?
Estimado Amaury:
Cuanto pesar al saber que después de los 60 programas ya concluye el mismo, y después que, que gran vacio va a quedar en la TV, ya que estoy segura que gran parte de la población espera que llegue cada martes para deleitarnos con tu programa, al menos yo lo voy a sentir mucho, no me he perdido ni uno solo de los programas y lo he expresado en mis anteriores comentarios, todos han sido divinos, y hasta pensaba hacer una sugerencia a la TV Cubana para que el programa pasara para los domingos por la noche, pero bueno el colectivo de C2QSQ tendrá sus motivos para tomar esta decisión. Los quiero mucho.