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Carilda Oliver: “He sido muy feliz siendo poeta”

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Carilda Oliver en el programa "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Carilda Oliver en el programa "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Amaury. Muy buenas noches, estamos en Con 2 que se quieran, ahora aquí en 5ta. Avenida y calle 32, en el barrio de Miramar, en los maravillosos Estudios Abdala.

Una noche verdaderamente especial. Durante todos estos programas que han transcurrido hasta este momento, ustedes la pidieron, ustedes la solicitaron mediante sus correos, mediante sus cartas. Es la persona que más han solicitado. Yo lo he ido apuntando y así es y aquí está. Los ojos más bellos de la literatura cubana: una mujer extraordinariamente hermosa, una escritora de excelencia. Para cualquiera es emotivo presentarla, tenerla delante. Una mujer que irradia dulzura y ternura, la eminente poetisa cubana, matancera Carilda Oliver Labra.

Señora, un beso, otro beso. Muchas gracias, yo estoy abrumado por su presencia, usted ha venido de Matanzas a estar aquí con nosotros y yo no puedo menos que rendirme a sus pies y agradecérselo. Y empezaremos nuestra conversación, más que una entrevista. Usted es Premio Nacional de Literatura. La pregunta sería. ¿Llegó a tiempo el Premio Nacional de Literatura?

Carilda. Claro que te voy contestar y te voy a tratar de tú. Aunque no hemos tenido mucha oportunidad de vernos personalmente, pero te he visto en escena, en televisión, y en sueños…

Amaury. Ay, Dios mío…

Carilda. Primero, tengo que agradecerte la invitación.

Amaury. Gracias, muchas gracias.

Carilda. Después, todas esas cosas lindísimas que has dicho y en el transcurso del programa creo que se podrá ir haciendo presente esa admiración que es mutua.

Amaury. Ah, muchas gracias.

Carilda. Y que hoy para que no parezca esto una asociación de bombos recíprocos no te puedo hablar de tu música ni de tus interpretaciones. Yo creo que tú eres un poeta, lo de músico, ¡figúrate!, pero bueno, vamos a pasar a responder tu pregunta. Que si llegó, si tomó mucho tiempo… eso, en cierto modo, pues no es descorazonador, diríamos, no, no me angustió. Fui candidata 9 veces, o sea, 9 años seguidos, al Premio Nacional de Literatura que es, como todo el mundo sabe, el premio más importante en la carrera de un escritor. Fueron escogiendo los mejores escritores de Cuba, no puedo decir otra cosa, pero bueno, mi turno no llegaba y yo pensaba: bueno, es que yo no soy tan buena, yo no soy tan buena.

Además, yo había tenido mis problemas, había estado fuera de las editoriales mucho tiempo, y decía: esto puede ser que influencie, era un tribunal, parece que compasivo, digo yo, también, a lo mejor no era tan justo, pero dirían: esta pobre mujer lleva 9 años esperando seguramente. No, yo ya no esperaba.

Amaury. ¿No esperaba nada?

Carilda. Cuando me lo dieron, que me llamaron por teléfono para decírmelo. Dije: Esto es una broma, esto es una broma. ¡Pero era verdad!

Amaury. ¡Pero era verdad!, ¿y lo disfrutó?

Carilda. ¡Ay, cómo no! Lo disfruté muchísimo, lo estoy disfrutando todavía. Sí, sí, porque eso, claro, es un compromiso, es un compromiso histórico y algo que nos obliga a tratar de ser mejores y ya va siendo imposible porque la vida…, con sus añitos… es posible que nos esté haciendo daño. Desde luego, nosotros no nos damos cuenta. Esto es una coquetería, esto es una coquetería.

Amaury. Téngala conmigo porque la está teniendo con los televidentes nada más. La veo que mira para la cámara y para la cámara, tiene que hablarme a mí, porque me estoy poniendo celoso.

Carilda. Yo coqueteo con los televidentes… (risas)

Amaury. (risas) Yo estoy celoso, me estoy poniendo celoso de la cámara.

Carilda. No esté celoso, porque más celoso estará mi marido. (risas)

Amaury. Ah, sí, seguramente. (risas)

Carilda. Y ten cuidado no se cele de ti porque es karateca. (risas)

Amaury. ¡No. no, no! Además él sabe que usted es un amor antiguo mío, pero somos amigos, usted lo sabe, Raydel y yo somos amigos, así que no se va a poner celoso conmigo.

Ahora, ¿Usted escogió el camino de la poesía, Carilda, o la poesía la escogió a usted?

Carilda. Bueno, yo creo que sería presumir mucho por parte mía si digo que yo fui escogida por la poesía. Es presumir mucho. Lo que pasa que de ella no me he podido escapar. He sido muy feliz siendo poeta. No hubiera querido ser nada más.

Amo mucho la música, la plástica. He intentado y hasta me he graduado de pintura, pero realmente… el ballet, bueno, el teatro, todas las artes, pero, sinceramente, nací poeta.

Y quiero decirlo, porque cuando yo tenía tres o cuatro años, que mi mamá me cantaba canciones, ella me contó mucho tiempo después, que yo le modificaba las canciones.

Amaury. ¿Ah, sí?

Carilda. La letra.

Amaury. La letra, claro.

Carilda. Entonces ella dijo: esta niña va a ser poeta y parece que resultó. Claro, la poesía es muy difícil y me parece a mí, que aparte del don que se pueda traer, hay que estudiar y tiene mucho que ver con la técnica y con la inspiración.

Amaury. Ahí vamos, porque hay gente que dice que no hace falta… que la inspiración no existe.

Carilda. ¡Pero imagínate!, si no existiera la inspiración, si fuera una cosa de aprender lo que es un endecasílabo, lo que es una cesura, lo que es un hemistiquio, lo que es un soneto, lo que es un verso libre, pues sería, vaya, un objetivo de cualquier persona.

Amaury.  Cualquier persona se aprende la técnica y ya es poeta.

Carilda. Claro y yo creo que…, claro, se pueden hacer versos, pero una cosa es un verso y otra cosa es la poesía, ¿eh?. El verso es la línea, el fondo, la forma, diría, la forma. Pero tú puedes aprender…, bueno, vamos a hacer octosílabos. Me voy a leer a Martí, que era magnífico poeta y que además en los octosílabos, sí, era un príncipe y ya, voy cogiendo esa música, que la rima y el ritmo, pero si se te fue la chispa, que es el fuego, es más que el fuego, la luz del verso, no puedes hacer poesía. Bueno, no es una lección, es una idea muy humilde.

Amaury. Bueno, es humilde pero está viniendo de Carilda Oliver. No me lo está diciendo cualquiera.

Carilda. Además, no creo que sea una idea mía, yo creo que todos los que escribimos sabemos. Hay veces que uno hace cosas que rompen. Que las miras después y en todo…, uno puede escribir un poema breve de cinco o seis o siete versos y tener un solo verso, y si merece la pena lo dejamos porque es imposible que, por ejemplo, en un soneto, los catorce versos sean buenos.

Ahora, me preguntaba Gabriela Mistral. ¡Ay, bueno, es una anécdota…! Perdóname que te la haga.

Amaury. No, ¡pero qué bueno que me la hace! Por favor.

Carilda. Bueno, el día que tuve la dicha de conocerla, porque fue tan generosa Dulce María Loynaz, nuestra enorme, inmensa, inolvidable Dulce María, que me invitó a su casa, la primera vez que fui, porque estaba allí Gabriela. Y entonces Gabriela, después que leyó unos sonetos míos, me dice: con una modestia, que es digna de mencionar. No por lo que entraña el elogio que me hizo, sino por la forma en que ella asumió el conocimiento de una muchacha, como ella llamaba “del campo”, una niña del campo, porque yo era matancera y Dulce María era capitalina y además una mujer que había viajado y yo no había salido de Tirry 81 (calle y número de la casa de Carilda en Matanzas).

Amaury. De Calzada de Tirry 81.

Carilda. Fue después que he viajado y he tenido otras oportunidades, pero bueno, Tirry 81, para mí, es el planeta.

Entonces, ¿qué pasa?, que ella me dice: ¿Y cómo cierra tan bien los sonetos? porque en el último verso a mí siempre se me va la fuerza, palabra textuales de Gabriela, y luego paso mucho trabajo y a fin de cuentas lo dejo así, ¿pero cómo tú lo cierras tan bien? y entonces yo le dije: A mí, casi siempre, los sonetos me suceden en los momentos menos oportunos. Estoy sentada en el cine viendo una película, y me viene un solo verso y me levanto y voy para mi casa a escribir, porque después se me olvida. Es así, eso va en aumento, porque la inspiración es como que se consolida en determinado momento, ya es como una efervescencia, como una llama que crece, que crece y que luego no se vuelve humo, sino se vuelve luz. Y ese verso de la luz, a veces, aparece en el segundo terceto, en el último, o aparece en el primer cuarteto, en cualquier parte, pero uno tiene que darse cuenta y dice: este es el final y lo pone al final y después empieza la rima de abajo para arriba.

Amaury. Nunca había oído que nadie empezara un soneto de abajo para arriba.

Carilda. Sí, pero eso es una técnica, que yo no sé si yo la descubrí, yo creo que no, pero es un recurso, es un apoyo, y ahí está el soneto a mi madre. Búscalo.

Amaury. ¡A claro, claro! Aquí, este soneto, por ejemplo. (Amaury le acerca el soneto Madre mía que estás en una carta, escrito por Carilda)

Carilda. No lo vamos a leer todo completo.

Amaury. ¡Léalo completo!.

Carilda. Ah, ¿completo?

Amaury.  Completo.

Carilda. Y entonces ustedes verán que el último verso, que no lo voy a decir ahora, es realmente el cierre, pero es que ese fue el primero que yo escribí y no lo puse arriba porque echaba a perder el soneto.

Amaury. ¡Qué bárbaro!

Carilda. ¿Comprende? él se llama:Madre mía que estás en una carta”.

Madre mía que estás en una carta

Y en un regaño antiguo que no encuentro.

Quédate para siempre aquí en el centro

de la rosa total que no se aparta.

Madre mía que estás tan lejos

Harta de la nieve y la bruma,

Espera que entro a ponerte a vivir con el sol dentro

Madre mía que estás en una carta.

Puedes darle al misterio alguna cita,

Convenir con las sombras hechiceras.

Puede ser una piedra que se quita

O secarte ahora mismo las ojeras,

pero acuérdate madre de tu hijita,

¡No te atrevas a todo, no te mueras!

Amaury. ¡Madre santa, es que eso es un poema! ¿Cuán duro fue, ya que me leyó esto, el exilio de sus padres, para usted, que decidió quedarse?

Carilda. Bueno, imagínate si fue duro el exilio, que yo los acompañé al aeropuerto y en el momento que el avión despegó, yo me quedé sin habla y sin oír. Y recuperé el habla a las pocas horas y todavía me falta por recuperar, que ya es imposible, de eso hace muchos años, el oído derecho. Yo oigo solo de este oído, del izquierdo, que lo recuperé después, de la impresión. Eso fue muy duro, pero la decisión la tomé sin dame cuenta.

Desde que empezaron con el asunto de los pasaportes y tengo que significar que ninguno de los dos era desafecto a la Revolución. Pero se iban en pos de hijos y en pos de nietos.

Amaury. Claro.

Carilda. Mi papá era abogado y quería sacarme el pasaporte como para embullarme, pero sin decírmelo, siempre me respetaron mucho mi opinión, ni siquiera hicieron presión. Y, era muy triste, porque imagínese, ellos se iban…, aparte del amor, de la compañía, yo estaba en aquel momento sola, no tenía a nadie. Pero yo soy una palma que nací aquí y aquí tengo la raíz y no me podía, de ningún modo cortar las raíces, me quedé, eso fue todo.

Amaury. Bueno, ya no sé ni cómo hacer las preguntas. La gente tiene una imagen, la imagen que se quiere crear de Carilda.  Pero evidentemente hay una Carilda imaginada y hay una Carilda real. Hay una oculta, la que habita en Tirry 81, la que tiene una familia, la que tiene hace veinte años un compañero, un matrimonio, su esposo. Y hay una que es la que la gente quiere fantasear, que es la que acusan de… los términos son feos, pero la Carilda que dicen que es libertina (Carilda ríe), que cuando uno se pone a buscar los sinónimos de libertina… Y yo, yo puedo dar fe en televisión de que usted es una dama, de que usted es una señora.

Carilda. Gracias, gracias. Bueno, eso es hasta simpático, no me ha traumatizado, aunque desde luego, en cierto modo ha tergiversado la personalidad literaria de uno.

A mí no me afecta desde el punto de vista personal. A mí…, Carilda, es así, es asao… generalmente los artistas arrastramos una serie de comentarios, que son muy convenientes porque así hablan de nosotros, buscan las poesías, y se venden los libros y entonces uno puede hacer una carrera, pudiéramos decir, vamos a llamarle así a esto de ser poeta, que no es ninguna carrera. Ser poeta es una cosa muy difícil, cuando uno, bueno, quiere serlo de verdad.

Entonces ¿qué pasa?, que yo, figúrate, muy jovencita escribí el tal “Me desordeno…” y la gente siguió desordenándose por su cuenta (risas), pero me han echado la culpa a mí de todo. La cantidad de hombres que me han dicho a mí y de mujeres: Ay, le agradezco su Me desordeno, porque con esa poesía yo he enamorado y he hecho, y qué sé yo. Y a mí me da risa, porque esa poesía es hasta inocente, es inocente incluso esa parte que dice: Cuando quiero besarte arrodillada, esa parte, la gente le da unas explicaciones… que bueno, no lo voy a decir aquí porque estamos en la televisión (risas), pero los televidentes ya saben de lo que estoy hablando. Entonces…, me van a tachar todo esto… (risas)

Amaury. (risas) No le vamos a tachar nada.

Carilda. ¿Qué dirá el ICRT? (risas)

Amaury. No, no, nada, el ICRT es muy comprensivo con este programa. (risas)

Carilda. Ay, perdónenme, pero yo, bueno, soy un poco irreverente, pero buena muchacha. (risas) Lo de muchacha es peor que lo de irreverente (risas).

Amaury. (risas) ¡Señora, señora, señora!

Carilda. Bueno, chico, pero me estoy divirtiendo un poco. (risas)

Amaury. Claro que sí, diviértase.

Carilda. En estos programas hay que reírse también.

Amaury. Claro, no se puede ser tan grave…

Carilda. A veces tenemos que llorar por cosas…, que tampoco debiéramos llorar…

Amaury. No, pero si yo lo que la quiero es ver divertida. ¿Cómo llorando? No, yo no quiero verla llorando.

Carilda. Estoy divertida, pero es culpa tuya, porque yo no sé qué vueltas me has dado, que mira dónde me has puesto (risas), porque yo no iba a venir a ningún programa. Bueno, entonces me atreví a celebrar las piernas de los  hombres, de un hombre.

Amaury. De uno, claro, no de los hombres.

Carilda. En uno están todos los demás. Entonces la boca, los ojos, vaya, decirles piropos a los hombres. Porque siempre eran a las mujeres y bueno, pues yo rompí con eso, porque yo no veo nada en eso de extraordinario, ni de cosas subversivas, irreverentes, que estoy faltando el respeto, porque piensan que estoy hablando de una cosa carnal. Y el amor es espiritual y carnal y tiene que integrarse de las dos cosas, porque si no realmente no responde a la verdadera esencia del amor. Y bueno, todas esas cosas empezaron a traerme, aparte de algunas cosas de la vida de uno, que se han ido deformando y se han exagerado cosas y pasiones. Han inventado cosas con Hemingway, que no pasó nada en lo absoluto, ese era un hombre muy caballeroso, que me dio un elogio, un piropo delante de periodistas y eso empezó a dar vueltas, es un ejemplo que pongo. Y bueno, a cada rato pues a la gente le ha parecido muy natural que yo tenga romances de acuerdo con los versos que he escrito y esos versos están escritos para mis esposos, para las personas que yo he amado y que me han amado. Mi vida ¡figúrate!, en la Ciudad de Matanzas, que es una ciudad como todo el mundo sabe, como todas las provincias de Cuba. Yo allí salía sola con mi novio, cosa que la gente no hacía, mi familia me lo permitía. Estoy hablando de los años 50. Mi primer matrimonio data del 52. Íbamos a sentarnos en el parque…, allí lo más que hacíamos era cogernos las manos. El primer noviazgo mío eran dos días a la semana por la noche, dos horas, y mi mamá sentada cerca, que uno no se podía dar ni un beso porque, ¡imagínate!, ella, cuando ya el novio se iba, se paraba a la mitad del zaguán y ya. Esas cosas de la época…, que ahora los jóvenes disfrutan de otra libertad que ¡bienvenida sea!, porque creo que todo aquello era… Mi mamá era de una educación española. Mis abuelos eran españoles, por parte de madre, pero siempre mi madre, a pesar de haberse educado en aquel sitio, me respetaba, me veía como…, ella decía que no se podía interferir en la vida de los hijos hasta el extremo de querer dirigirlos en todo, que había que dejarles que respiraran el aire de la libertad, que ella no lo había tenido de niña, que siempre estaba con la religión a cuestas. Y, fíjate que todo eso no juega con que después yo escribiera determinados versos, pero a lo mejor era aquel hálito que había en mi casa de respeto lo que me hizo soltarme como un pájaro y volar.

Amaury. Y no como un papalote donde hay una cuerda. Porque el papalote parece que está libre, pero hay una cuerda que lo ata.

Carilda. Exacto, perfecta la imagen, perfecta la imagen. No sé si te contesté.

Amaury. Sí, claro que me contestó. No, me contestó, y de más, qué maravilla.

Carilda. Me he casado tres veces. Estuve muchos años sin compañía. Luego llegó un muchacho joven a mi vida, demasiado joven. Toda la ciudad se escandalizó y yo diría que toda Cuba, cuando él empezó a visitarme. Él estuvo como dos años detrás de mí y yo me acuerdo que el primer día que lo vi, lo vi a través de la mirilla de la puerta. Esto no viene al caso, pero bueno. (risas)

Amaury. ¡No, cómo no!, sí viene al caso, claro, porque yo voy a leer ahora una cosa que él me mandó.

Carilda. ¿Ah, sí?

Amaury. Así que sí viene al caso, aquí todo viene al caso y, viniendo de usted, más al caso.

Carilda. Bueno, pues entonces yo lo veía por la mirilla de la puerta. Él tenía el pelo largo  -¡imagínese! que andaba por los veinte años y yo andaba por… vamos a no hablar de eso.

Amaury. No lo diga, no lo diga.

Carilda. Yo decía: Este es otro de esos muchachos que vienen a leer versos y a enamorarla a una, porque yo tenía una casa y vivía sola en la casa ¿comprende?, y sabe cómo son las cosas, como había tanta diferencia de edad, yo siempre pensaba… y eso es cosa de malicia también del pueblo.

Amaury. Claro.

Carilda. Que no nos perdonaron cuando empezamos el romance y cuando nos casamos. Siempre creyeron que él venía por la casa y porque ya yo tenía cierto nombre, y que él era un muchacho joven que empezaba. Pero yo me enamoré de aquel muchacho por muchas cosas. La primera porque la soledad es una cosa terrible, llevaba años viuda…, con mis gatos.

Amaury. Con sus gatos, ¡qué maravilla!

Carilda. Mis gatos que han sido mis nenés, mis niñitos, mis compañeros. Bueno, y ahí me conoció él, que yo no tenía ni un centavo y él tenía una casa magnífica donde vivir, había huido del campo porque quería estudiar y esa es la historia de ese joven.

Amaury. Claro, él me manda hoy, porque no pudo venir al programa por asuntos personales vinculados con su mamá. Él me manda una carta que no voy a leer completamente porque es una carta privada, pero hay una parte que sí quiero compartir con Carilda, que no la conoce.

Carilda. No.

Amaury. Y con ustedes. Él me dice, bueno, empieza con “Mi muy admirado Amaury”, muy cariñoso. “Lamento profundamente no asistir a este encuentro con nuestra Carilda. Pero me ha resultado imposible” (y ahí me explica por qué). Pero después dice: “Gracias Amaury por llevarte contigo, en esta feliz ocasión, a una mujer que ya no se puede amar desde un solo cuerpo, que se ha hecho menos mía para volverse propiedad de un pueblo que ha encontrado en su voz la suya propia, prohijada por un deseo interminable de amor y de vida.” Y después me señala: “Hay muchas personas que tal vez contemplen nuestra pareja como un sacrilegio porque nos hemos atrevido a unir nuestras dos juventudes en un matrimonio que ya casi cumple dos decenios.”

Y es lo que usted ahora ha estado aclarando y eso es lo que me manda a decir.

Carilda. ¡Qué casualidad!

Amaury. Ahora, él toca aquí un punto, fíjese que yo no lo tenía ni anotado… pero él toca un punto donde dice, hablando de usted y, ahora entonces vamos a hablar de este tema que él toca aquí.

“Carilda ha tenido fe en la justicia, en el amor de su gente y en el triunfo de la verdad. Por ello en mi opinión creo que durante aquellos casi veinte años de silencio en su amada Patria, no supo en la soledad ser infeliz.”

¿Por qué usted cree que hubo tanto tiempo sin que a usted la consideraran lo que siempre ha sido? Una cubana fiel, digna y amante de su Patria.

Carilda. Bueno, hay cosas que realmente ni el tiempo ha podido aclarar. Porque la verdad, sí, yo siempre creí que todo pasaría y así fue, todo pasó. Yo había escrito, inclusive, un Canto a Fidel cuando estaba en la Sierra (Maestra) porque yo había conocido a Fidel en la Universidad. Ya yo terminando en la Universidad, Derecho, él empezaba y, naturalmente, al ver que estaba en la Sierra -y esa historia no la voy a hacer porque es larga y ya se ha publicado- Me emocionó mucho aquel compañero de la adolescencia, que alentaba una Revolución que era una esperanza.

Amaury. Un símbolo.

Carilda. Y así, bueno, entonces ¿qué sucede? La Revolución realmente triunfó, pero inmediatamente, casi, a mí me dejaron cesante de mi trabajo. ¿Por qué? porque yo trabajaba en la Alcaldía de Matanzas. Porque las revoluciones son convulsas y cuando comienzan, como en este caso, hay un problema: Que hay mucha gente que se sube al carro de la Revolución sin haber estado en esa Revolución. Y a mí me parece que los intermediarios fueron, no en este caso, pero en muchos casos, fueron responsables de las injusticias y de las cosas que pasaron. Yo tuve la suerte de que no me quedé completamente cesante y esto es muy bueno decirlo, porque siempre hay alguien que esclarece, que salva, que es un abogado, que hoy es muy notable y es uno de los defensores de los Cinco Héroes, que es el doctor Rodolfo Dávalos.

Amaury. Una eminencia, el doctor Dávalos es una eminencia.

Carilda. Una eminencia, jurista y él me dijo: no, no importa, tú eres abogada y tú no has cometido delitos… Además, tú tienes ese Canto a Fidel. Él es poeta, pero de esos silenciosos, que no publican.

Amaury. Sí, que no quiere publicar.

Carilda. Tremendo escritor ¿eh?. Y entonces, bueno, entré en aquel bufete colectivo y fui muy feliz en ese bufete, porque allí se pudo hacer mucha justicia y muchas cosas y no se habló de nada. Pero el veto empezó a pesar de estar yo en el bufete.

Amaury. ¿Y no se le publicaba entonces, nada?

Carilda. Esto es bueno que se sepa, ¡qué me van a publicar! Pasaron muchas cosas.

Amaury. ¿Y cuándo termina el veto?

Carilda. Eso termina un día, un buen día, un magnífico día, estoy nombrando personas porque estoy hablando verdades.

Amaury. Claro, claro.

Carilda. No me gusta hacer anonimatos, y fulano, y que esto. Bueno y además, estoy muy agradecida al doctor Armando Hart.

Amaury. Un hombre de la cultura y un hombre justiciero.

Carilda. Se apareció en Matanzas un día, a averiguar qué pasaba conmigo, porque él no entendía nada.

Amaury. Pero usted nunca abandonó ninguna Revolución ¿qué Revolución abandonó usted?

Carilda. ¿Pero qué abandono?, ¡pero si no me exilé con toda mi familia y seguí en mi Tirry 81 pasando calamidades! Yo he comido sopas de yerbas y todas esas cosas. Yo tuve que arrancar las puertas grandes de Tirry 81, que están detrás de las ventanas, para un pobre guajiro que vino, bueno, no era pobre porque tenía más dinero que yo, y me compró las puertas y con eso comí como seis meses. ¡Ay, pero no soy ninguna víctima!

Amaury. ¡Claro que no!.

Carilda. No, no, no.

Amaury. ¡Y con esos ojos!.

Carilda. Muy dichosa. Muy dichosa, porque escribí más poesía que nunca. Escribe y escribe y escribe y feliz, feliz.

Amaury. Bueno, aquí están sobre la mesa sus libros… Carilda trajo sus libros. Yo me he quedado frío.

Carilda. Tengo 43 libros. Claro, entre ediciones, reediciones y cosas en el extranjero. En España tengo cinco libros.

Amaury. Ahora, yo quiero de todas maneras, porque cuando hablamos por teléfono el otro día…

Carilda. Sí.

Amaury. …Hablamos mucho, hablamos más por teléfono que lo que vamos a hablar en la entrevista. Y pasó una cosa bien curiosa, porque yo le dije que a mí me encantaba este soneto, de Sonetos a mi padre, el cuarto soneto.

Carilda. Ah, sí.

Amaury. Y usted de pronto me dijo: qué casualidad, era el que le gustaba a ¡Eliseo Diego!

Carilda. Sí, así mismo es.

Amaury. Léame, por favor, ese soneto.

Carilda. ¿El último?

Amaury. Ese soneto, el último, yo se lo escogí.

Carilda. Este es el Cuarto Soneto de la colección, pero cuatro son demasiado.

Tu sillón de dentista ¿dónde está?

Tu violín de estudiante, ¿cómo suena?

Enterrabas centavos en la arena

Y otros nombres ponías a mamá.

Guardo todas tus cartas y retratos

En mis sueños tu próstata se cura,

Por el fondo del patio y la ternura

Se encaminan tus últimos zapatos.

Quiero verte salir en un postigo,

¡Ven fantasma, ven ángel oportuno!

Ya no sé lo que hago, lo que digo,

Porque quiero beber el desayuno,

Con mi padre, mi sabio, mi mendigo

En Calzada de Tirry 81.

Amaury. ¡Es que es algo…, es precioso ese soneto! y se ve que a usted le afecta, todavía le afecta. No sé ni para qué lo traje. Fíjese qué rápido vamos a hablar de otro tema. A ver si usted me quiere decir este secreto. En este libro (Amaury le muestra un libro) hay una carta, están sus prosas, aparte que hay una foto aquí tremenda, la foto de la portada, con el pelo corto.

Carilda. Está agotado ese libro.

Amaury. Ese libro está agotado, ah, bueno. Pero ya uno va teniendo cosas que están agotadas, uno se va quedando con ellas. Pero hay un momento, donde hay varias cartas. Usted no quiere, ya me lo dijo por teléfono, hablar de a quién le había hecho las cartas y yo, por supuesto, respeto eso, pero no puedo privar al televidente de esa Carilda irónica que aparece aquí en un momento de esta carta.

Carilda. ¡Ah!, va a leer esa, ¡vale!.

Amaury. En un momento de esta carta yo por poquito me…, yo me arrastré cuando la leí la primera vez -carta número 4 se llama-,

Te escribo por recomendación de este papel amarillo que vi sobre la mesa y para que me perdones el incumplimiento de la amenaza: El director tropieza con todos los sueños, así que dispuso sin mi permiso, que trabajara hoy de noche.

Como te encantan las sorpresas, estarás muy contento de ver a otra mujer y no a la que pronosticó el telegrama. Pues bien, deseo con todos los humores negros de mi venganza, que solo caiga en tus brazos una soprano calva de 190 libras.

No vamos a hablar de a quién se la hizo, pero vamos a hablar de esa Carilda maldita, esa Carilda, que vaya, es que no… “Lo que deseo es que caiga en tus brazos una soprano calva de 190 libras“. (risas)

Carilda. (risas) Ay, son cosas de la juventud.

Amaury. Ahora, ¿cómo fue aquello del tren que viene de Santiago, pasa por Matanzas y una persona que la amaba le ponía mensajes en el tren? ¿Qué cosa es eso, Carilda?

Carilda. Ay, pero mira lo que estás sacando hoy. Óyeme, pero ¿cuántos cuentos te han hecho? Qué cosas…

Amaury. Pero es que eso es tan bello.

Carilda. Bueno, es  verdad, es una cosa de…, y estoy hablando del año 50, porque fue el año, lo recuerdo perfectamente, en que salió Al sur de mi garganta.

Al sur… nace en el 49, pero se lleva el Premio Nacional de Poesía del 50. Y entonces él es un poeta, por cierto, un poeta muy singular, porque es que tenía muchos oficios y era matemático, era graduado de La Sorbona, de Yale, yo no sé de cuántos lugares. Era un hombre muy talentoso que apareció en Cuba. Y como él quería enamorarse, porque él quería enamorarse de algún modo de alguna cubana, y sobre todo que fuera un amor imposible, digo yo, porque hizo todo lo posible. Yo tenía mi novio, yo era novia de Hugo Ania  que era un noviazgo reciente y que después nos casamos. Y entonces, pues… No voy a contar lo que pasó en el medio, porque hubo problemas muy serios.

Amaury. No, no.

Carilda. Esa es la mitología con que el pueblo cubano me ha adornado a mí, porque ese mito es un adorno.

Amaury. Claro.

Carilda. La gente quiere que yo sea como me han inventado.

Amaury. Exactamente.

Carilda. Y realmente yo soy una señora muy respetable, ¡Ay!, ¿qué dije? (se tapa la boca)

Amaury. No, sí lo es. Sí, Carilda, sí lo es.

Carilda. No, pero es que todo el mundo se va a disgustar.

Amaury. No, nadie se va a disgustar.

Carilda. ¿Tú crees que no?

Amaury. No, nadie se va a disgustar. La gente va a seguir con la mitología que quiera crearse sobre usted. Pero es bueno que de una vez se diga, que lo importante de usted, aparte de su belleza, aparte de su talento, de su simpatía, es su gran obra poética, que es lo que la va a trascender. Y la mitología que la gente se crea sobre los artistas, esa se va a quedar en el camino y lo que va a quedar al final, son estos poemas, son estos libros, eso es lo que va…

Carilda. …Ay, Amaury. ¡Qué generoso eres!

Amaury. No, generoso no, soy justo con usted.

Carilda. Te quiero.

Amaury. Carilda ¿Y entonces lo del tren? ¿El tren salía de dónde?

Carilda. Él tren venía de Santiago y llegaba a La Habana, aquí, pero claro, pasaba por Matanzas. Y entonces, este escritor, uruguayo, me escribía, después que se fue de Matanzas, me escribía desde allá. Pero él quería que llegaran las cosas tan pronto que iba al último vagón del tren. Ya me lo había advertido por teléfono: por la mañana me decía: Carilda, ahora voy a escribirte un mensaje en la pared del vagón último del tren, bueno, yo iba por la noche cuando llegaba el tren a Matanzas a ver aquello, a leer aquello. ¡Qué lindas cosas escribía!

Amaury. Por eso ahí empiezan las historias.

Carilda. Y ahí empiezan las historias de Carilda ¿comprende?

Amaury. Claro

Carilda. Que después de todo son historias muy lindas y no hay por qué renunciar a ellas.

Amaury. Pero mire, yo le voy a decir algo. El pueblo cubano, el lector cubano y más que el lector cubano, incluso, el que no la ha leído -que se está perdiendo una de las maravillas del mundo- la quiere a usted, usted es amada. Usted es amada por todo el mundo.

Carilda. No, porque amo, porque amo al pueblo.

Amaury. Claro, porque eso va y viene, eso es un efecto de ida y vuelta.

Ahora, yo quiero, Carilda, porque ya el programa lo estamos terminando. Mire, usted me trajo hoy de regalo la última edición de Al sur de mi garganta, es esta.

Carilda. 60 años cumplió el año pasado.

Amaury. Con una dedicatoria que es para mi corazón, yo no voy a leer lo que dice, que es muy emocionante y ya yo tengo hace rato los ojos aguados. Pero es que yo traje para que Carilda me firmara…

Carilda. …¡Ay, chico!…

Amaury. …La edición Príncipe…

Carilda. …Eso me emocionó…

Amaury. …De Al sur de mi garganta...

Carilda. Porque nadie la tiene, porque se hicieron 300 ejemplares. Imagínense, en el año 49.

Amaury. Claro, del 49 y esto se lo regala a mi tío Raúl y por supuesto a mi tía María Luisa también, Pascualito, un amigo, el 11 de marzo de 1950. Y aquí está con las ilustraciones. ¿Cuántos libros se hicieron de esta edición?

Carilda. 300 nada más. Esto lo pagó mi padre. Entonces no había editoriales.

Amaury. ¡Fíjese que es propiedad del autor!.

Carilda. Y tuve la suerte de que con ese librito gané el premio.

Amaury. Entonces usted me va a hacer el favor de poner su nombre aquí. Y después, porque estamos en televisión, me pone una cosita más, porque eso es un tesoro de la biblioteca nuestra, de mi esposa y mía. Un programa bien emotivo y bien difícil. Esto no se puede creer.

Carilda. Es que tú no habías nacido cuando el libro se publicó.

Amaury. ¡Claro que no había nacido!.

Carilda. Ah, imagínate.

Amaury. Pero ya había nacido usted, había nacido su poesía y a lo mejor, quién sabe si yo nací de algún poema de estos. Entonces, ahora va a terminar el programa usted. Yo antes le voy a agradecer su gentileza, su viaje, el suyo y el de sus compañeros que la han traído. Ha sido un programa muy especial. Es además el programa con el que estamos comenzando este año 2011, es el primer programa de enero de 2011.

Todavía hay una grata temperatura afuera, hemos acabado de pasar las Navidades…, yo quiero que usted me lea este poema que es uno de los poemas que más me gusta suyo, y que de esa manera despida el programa y le agradezco señora, su poesía, su talante, su genio, su gentileza, su belleza. Su amor a Cuba, su amor a la Patria.

Carilda. Gracias, la agradecida soy yo. Gracias.

Adiós locura de mis treinta años,

Besado en julio bajo luna llena,

Al tiempo de la herida y la azucena

Adiós mi venda de taparme daños.

Adiós mi excusa, mi desorden bello,

mi alarma tierna, mi ignorante fruta

Estrella transitoria que se enluta,

Esperanza de todo por mi cuello.

Adiós muchacho de la cita corta,

Adiós pequeña ayuda de mi aorta,

Tristísimo juguete violentado

Adiós verde placer, falso delito

Adiós sin una queja, sin un grito

Adiós mi sueño nunca abandonado.

Amaury. Gracias, Carilda, muchas gracias por existir. Nos veremos pronto.

Carilda. Gracias.

Carilda Oliver en el programa "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Petí arregla el vestido de la poeta y Solís verifica que el micrófono permita escuchar con nitidez la voz de Carilda. El programa está por comenzar.

Carilda Oliver y Amaury Pérez en el programa "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Carilda Oliver y Amaury Pérez en el programa "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Carilda Oliver en el programa "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Carilda Oliver frente el espejo. Foto: Petí

Carilda Oliver en el programa "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Carilda Oliver en el programa "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Carilda Oliver en el programa "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Carilda Oliver en el programa "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Carilda Oliver en el programa "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Carilda Oliver y Amaury Pérez en el programa "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Carilda Oliver en el programa "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Carilda Oliver en el programa "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Carilda Oliver en el programa "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Carilda Oliver y Amaury Pérez en el programa "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Carilda Oliver en el programa "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Carilda Oliver y Amaury Pérez en el programa "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Carilda Oliver en el programa "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Carilda Oliver junto al colectivo de realización del programa "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Carilda Oliver en el programa "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Amaury despide a Carilda a la entrada de los estudios Abdala. Foto: Petí

Se han publicado 387 comentarios



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  • Laurent dijo:

    Por cosas del Orinoco este post debió ser de los primeros, porque lo escribí recién concluido el programa, pero quizás el sistema operativo no estaba listo todavía. De todas maneras, da igual de 1 que de 300, lo importante es que el colectivo reciba la mejor de las felicitaciones. Aquí va tal como lo escribí afectado todavía por la emoción de un excelente programa.

    ¿Ya ves Amaury, que no es tan difícil refrenar un poco la adulación? Se te vio por momentos sufriendo por no hacerlo, pero en mi opinión valió la pena. Te doy 100 puntos por el profesionalismo, y estoy segurísimo de que Carilda no se sintió ni un ápice menor a tus anteriores invitados. Elogiar es una cosa y adular es otra, y esta vez hiciste lo primero, lo que según mi modesta opinión es lo correcto en un programa televisivo. Sé que te costó, pero lo lograste.
    Para Carilda, qué decir, sigue siendo un vacilón. Uno de esos seres valiosísimos que habitan, porque lo escogieron así, fuera de La Habana. Muy emotiva la entrevista y muy aleccionadora en cuanto a las injusticias cometidas contra esa gran poetisa y mucho más grande cubana. Por supuesto, nadie saldrá a hacerse responsable por ese tipo de barbaridades, pero siempre es útil que se conozcan para evitar repetirlas.
    También mereces la máxima calificación por el final. Te diste cuenta de que ya sus mejores palabras sobre Cuba habían sido dichas, primero con lo de la palma real y luego cuando habló de la partida de sus padres.
    Por suerte usted y su equipo parecen dispuestos siempre a mejorar el programa lo más posible, y eso nos llena de alegría a todos los seguidores de Con2.
    Felicidades por el Nuevo Año, y muchos éxitos en el futuro.

  • Liena María dijo:

    Divina, preciosa, llena de talento, de vida, de luz. Envidiable ese vigor, ese optimismo; deliciosa en su sinceridad y su poesía, conmovedora sin parecer una víctima. Gracias por esa entrevista, me ha sacado las lágrimas y aumentó mi admiración por ambos. Es una dicha tenerla en esta Isla.Gracias de nuevo….

    Liena María, Santa Clara, Villa Clara

  • Enrique Vital dijo:

    Amaury:
    Gracias por la maravilla de entrevista con que empezaste el año,nos sigue sorprendiendo en este programa que espero nunca se acabe y a Carilda gracias por existir,cuanto se aprende de ud, a ser una persona donde resalta lo humano, tan natural como el aire y tan sencilla como las nubes,
    Gracias Amaury y tu colectivo, que tenga un año 2011 con mucha salud y éxitos en su vida personal y profesional, un abrazo,
    Enrique Vital Alfaro.

  • Oreste, Zoraida e Ismaray dijo:

    hola buenos días o buenas tardes depende de cuando lean este email.

    Vivo en Santiago de cuba en un poblado que se hace llamar El Caney y mi
    familia y yo somos unos fiel televidentes del programa y nos encanta le
    confieso que desde el primer día no nos hemos perdido ni un programa y los
    que más no ha gustado es de Aurorita basnuevo , Enrique Molina y este
    reciente de Carilda nos encanto en verdad todos nuestros afectos para
    ustedes lo que hicieron posible este programa que se mantenga con la misma
    idea.

    Felicidades

    Desde Santiago de Cuba

    Oreste Urdaneta, Zoraida de la Rosa e Ismaray Urdaneta…

  • Lidia B. Galiana dijo:

    Querido Amaury, agradecemos mucho en casa y con los amigos, la joya que es su programa, siempre crecemos espiritualmente con cada entrega, reimos y lloramos con sus invitados y con Ud, este Martes, por Dios!, solo conocer quien era la invitada, era garantia del buen rato que ibamos a pasar, “nos desordenamos” todos solo recordar lo que vimos y sentimos mueve nuestros poros aun, muchas gracias por ser como es, por amar tanto a Cuba, por su distincion, por su modestia,
    Que Dios lo cuide siempre.

    Un abrazo

    Lidia Beatriz Galiana Carbonell

  • Laritza dijo:

    Como mujer me siento muy feliz de haber sido representada en este programa por una gran mujer. Ha sido un programa hermoso, repleto de emociones y de tanta belleza que parece inolvidable.
    Carilda es también Cuba. Mil gracias por existir.

    Gracias a todo el colectivo del espacio.

    Laritza

  • Carlos Manuel dijo:

    No tengo palabras para expresar lo que he sentido la noche del martes, excelente entrevista, Carilda es encantadora, simpatica, y todos los calificativos habidos y por haber. Me impresionó muchísimo la lectura de sus poemas en su propia voz. Desde hoy soy un enamorado ferviente de Carilda Oliver y buscaré donde sea sus libros de poemas.
    saludos a los realizadores del programa.
    carlos

  • SONIA dijo:

    AMAURY ,SOLO EL AMOR A LA PROFESION QUE SE ESCOJE ES LO QUE HACE QUE PERSONAS COMO TU AMAURY PUEDAN HACER ESTOS PROGRAMAS ,GRACIAS POR TU SENCILLEZ Y DELICADESA, QUE SIGAS ASI DANDONOS COSAS BELLAS ,HAY MOMENTOS EN QUE ME PARECE ESTAR VIENDO A CONSUELITO , NUESTRA AMADA LOCUTORA ,CONDUCTORA Y CAPAZ DE ENFRENTARSE A CUALQUIER DIFICULTAD .ERES LO MEJOR QUE NOS PUDO NREGALAR LA TELEVISION PARA INICIAR EL 2011. LLENO DE CAMBIOS ERES LO PERFECTO . SI TE PUDIERAMOS CLONAR CON TU ESPIRITUALIDAD Y BELLEZA NATURAL . MIL GRACIAS CARILDA , ELLA ES EL EJMPLO PARA NO TENER A ESA EDAD , QUE ASISTIR A GEDIATRIA , ES LA JUVENTUD ETERRNA. LO MEJOR PARA VIVIR ETERNAMENTE JOVEN . GRACIASSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS

  • Efrain Amaya Padrino dijo:

    IMPRESIONANTE Y EMOCIONANTE POR LOS DOS.
    VIDA MUCHA VIDA PARA LOS DOS.

  • Alberto Vera Pérez dijo:

    Saludos colega:
    Unas cortas líneas para agradecer de todo corazón la serie de acontecimientos de los dichosos martes en los que esperamos con emoción (para disfrutar, aprender y conocer) del inmenso valor del acervo cultural que tenemos atesorado en nuestra isla.
    De verdad, muchas gracias por su programa y que !!!OJALÁ!!! que se de lo de la 2da temporada. Andrés Alberto Vera Pérez. Jëfe del Departamento de Cultura Artística de la Unuversidad de Guantánamo.

  • Pablo Ferriol y Fam. dijo:

    Buenos días  Amaury.

     Mis felicitaciones por el nuevo año, te escribo con el objetivo de felicitarte por el programa que estas conduciendo en la televisión , el que vemos  todos los martes mi familia y yo.Puedo decirte que tiene mucho apego en la población , has llevado a grandes figuras  a las entrevista , me llama mucho la atención que al final  le haces, pienso,  una pregunta  necesaria  sobre Cuba, y  le has  dicho algunos que decir su nombre es decir Cuba (ejemplo) Alicia Alonso, que le  sobran meritos  para ello, eso me parece bien , pero creo  has dejado de llevar a una persona que para mi modesta apreciación, por su actuar diario también decir su nombre es decir Cuba, y creo que para ti como artista debe representar mucho, me refiero al TROVADOR  MAYOR  Silvio  Rodriguez , persona  que con su presencia en tu programa  lo iluminará y será del agrado de todos los televidentes, has lo imposible por llevarlo te lo agradeceremos, perdona  tanta molestias.
    Con saludos afectuoso y deseos de que sigas prosperando en tu trabajo.

    Desde Cienfuegos  La perla del Sur

    Pablo Ferriol y familia.

  • Mario S. Casanova dijo:

    QUIERO HACER LLEGAR UN SALUDO A TODO EL COLECTIVO DE TRABAJADORES DE ESTE PROGRAMA PORQUE NOS HAN DADO LA POSIBILIDAD DE CONOCER SOBRE LA VIDA DE MUCHAS PERSONALIDADES DE NUESTRO PAIS Y ADEMAS CONTACTAR EL NIVEL DE SENCILLEZ QUE HA CARACTERIZADO A CADA UNO ADEMAS HE CONOCIDO TAMBIEN LA ENTEREZA Y PERSISTENCIA EN LA OBRA QUE CADA UNO VA DEJANDO PARA EL PATRIMONIO NACIONAL. ¡FELICIDADES A AMAURY Y A TODO EL COLECTIVO!

  • Mery dijo:

    AMAURY ANTE TODO UN FELIZ AÑO PARA TI Y TODA TU FAMILIA.
    MUCHAS COSA QUISIERA DECIRTE DE TU PROGRAMA .ADMIRO LA PROFESIONALIDAD Y SENTIMIENTO QUE LO HACES .ME RECUERDAS MUCHO A TU MAMA QUE EN PAZ DESCANSE .PUEDO DECIRTE QUE CASI ES UNO DE LOS 2 O 3 PROGRAMAS QUE VALEN LA PENA .DE VERDAD LLEGA AL TELEVIDENTE .ESPERO QUE SIGAS .YO NO ME LO PIERDO .ME GUSTARON MUCHO EL DE MIRTA IBARRA .EUSEBIO LEAL .BUENO TODOS .
    QUERIDO AMAURY PRINCIPALMENTE TE HAGO ESTA PARA DARTE LAS GRACIAS COMO CUBANA POR SER TAN REVOLUCIONARIO DE VERDAD.MUCHAS FELICIDADES Y GRACIAS POR TU PROGRAMA A TI Y A TODOS LOS QUE TRABAJAN CONTIGO.

  • Mariela Socarrás dijo:

    COMPAÑEROS:
    SIMPLEMENTE……FELICITACIONES A TODOS Y GRACIAS POR ESTE PROGRAMA CON CARILDA!!!!

  • Yanet Jorge dijo:

    Amaury, es la primera vez que escribo a un programa de televisión pero es tanta la admiración que siento por el trabajo que realizas de conjunto con tu equipo, que me decidí a escribir.
    Considero que el programa que haces nos engrándese como seres humanos, no hay una noche en que mi familia no se emocione al verlo; es un programa culto, sincero, de excelente calidad y con una lograda comunicación, tu conducción es magistral y siempre nos dejas con los deseos de continuar viéndolo.
    Felicidades a ti en especial y a todos los que trabajan en el programa que hacen posible que los sueños se hagan realidad.
    El programa con Carilda Oliver fue excepcional, trasmítele que es una mujer maravillosa, que desborda vida, juventud, alegría y cultura, por favor hazle saber que ella tiene una gran familia que es Cuba.

    Saludos y éxitos en el 2011.

    Yanet.

  • riera2348 dijo:

    ¡DE DONDE SALE TANTA LUZ!
    Más sosegado escribo después de recuperar el habla y la cordura
    Por supuesto estas entrevistas no tienen parangón alguno con otros espacios televisivos
    El éxito radica como dice Amaury en el “Arrojo y sinceridad por parte del entrevistado y por supuesto, emoción, mucha emoción.”
    Ese es el mayor premio que puede recibir un creador; el respeto y amor de su pueblo. Pero solo se consigue cuando es presentado en un programa de buena factura y magnifica calidad.
    …“Y el publico lo interiorice, que lo haga suyo, como un productor, realizador o como un entrevistado, que sufra y llore, que se sienta estremecido”… sentencié en el comentario del programa anterior y este lo logró, llegó a todos con creses.
    No hubo las raídas y manidas preguntas de los entrevistadores y periodistas tales como ¿A quién se la dedicas? Imponiendo de hecho una premeditada respuesta inducida.
    Una conversación, de intercambios, de sentimientos participativos, demostrativos y respuestas lucidas como sus preguntas consecutivas que llevan una fluidez necesaria fue, es y será, muy locuaz de la calidad de Con 2 que se quieran
    La nacionalidad, no se pregunta sobre que siente ser cubano, el quehacer cotidiano impuso esa condición de solo decirlo y demostrar ser una Palma Real
    Hubo risa y sollozos, lagrimas sinceras, recuerdos imperecederos, no hubo existiendo razón remordimiento ni despecho por cosas pasadas que no debieron ocurrir “¡Veinte años de silencio!”. No se sintió victima de la Revolución, que inmediatamente, casi, la dejaron cesante de su trabajo. Por haber laborado en la Alcaldía de Matanzas
    Explica que le parece que los intermediarios fueron, no en su caso, pero en muchos casos, fueron responsables de las injusticias y de las cosas que pasaron.
    Pasajes como este antes descrito es la razón por la que desde un comienzo de mis comentarios he tratado sobre el Quinquenio Gris, Las Palabras de Fidel en el 60 y 61 en la Biblioteca a los Intelectuales, comentarios reiterativos si se quiere, la razón es, el porqué no se deben olvidar, para no tropezar con la misma piedra dos veces “ ¡Veinte años de silencio!”.
    Sentir emociones encontradas y muy divergentes sería perfecto. Aunque falta mucho para aprender a respetar criterios diferentes que no lleguen a ser, hirientes, excluyentes, humillantes, discriminatoria y que llevan implícita la miserias humana que en algunos casos se presentan bajo el ropaje de criticas bromistas que rallan entre la ironía y la mala intención socarrona, que trata de esconder sus verdaderas intenciones bajas
    ¿Qué desorden este programa? todo el mundo que lo vio está desordenado (yo me había desordenado desde que lo anunció Amaury en el programa anterior)
    Por fin… ¿qué?… o se ríen o lloran es una entrevista o un programa dramatizado o es uno cómico
    Sin miseria humana
    Otra más en la lista como yo de los desertores
    Marcia Liliana ¿y como nosotros cuantos más?, ojala quienes decidan “reubicar el presupuesto” de algún programa que todo el mundo sabe que no son idóneo demostrados y que se lo reasignen a Con 2 que se quiera
    Gracias una vez más a Con 2 que se quieran, a su conductor Amaury, a su entrevistada y a todo los demás que públicamente no se ven.

  • Yadira dijo:

    Amauri: El programa de Carilda estuvo muy bonito, no hay dudas que es
    la mejor,hazle llegar este mensaje de satisfacción, por favor.
    Queria comentarte algo, yo pienso que eres una persona de mucho
    talento,con mucho exito, pero tu das en ocaciones una imagen de
    necesidad de reconocimiento ,que sí tienes , es como si no te lo
    creyeras y entonces pecas de falsa modestia, yo admiro en tí tu
    perseverancia y tu buen gusto, pienso que eres honesto y sí eres
    sincero, saludos afectuosos , yadira

  • LYM dijo:

    Amaury
    Que lindo comentario el de Matarife y el de Loane con el nombre de Ana Claudia que se te deben haber aguado los ojos como a mi, pues se lo sensible que eres.
    Ya Carilda va por 310, rebasó a Alfonso, y se está acercando a Guevara que además de por su entrevista coincidió con la crisis de la suspensión del primer programa y eso fue apoteósico las protestas en esa entrevista, por fin llegará a Eusebio? ja ja de cualquier manera ha sido inspiradora, hasta a mi me he hecho escribir ya tres veces.

  • Rosa Margarita dijo:

    Han pasado días desde la entrevista a Carilda y todavía me estremezco al recordar el programa. Por eso tuve que escribirte, Amaury, para decirte que tus programas son hermosos, todos, pero este con la inasible Carilda aún m estremece. Los dos estuvieron fantásticos, sinceros, sueltos, fluyó tan delicado, suave, amoroso…
    Gracias, ese gracias pequeñito de Carilda, al final del programa… uufff!!!
    ¡Qué tremendo!

  • María Cira dijo:

    Amaury, gracias por todas esas entrevistas, que más que eso, son brisas de sensibilidad que se adentran al corazón humano.Creo que muy pocas de ellas no me han hecho brotar las lágrimas. Siento un inmenso placer viendo tu programa.
    Gracias nuevamente.
    María C.

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Amaury Pérez Vidal

Amaury Pérez Vidal

Cantautor cubano. Fundador de la Nueva Trova. Ha conducido varios espacios exitosos en la televisión nacional. Ha escrito varias novelas y poemas.

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