Sabor y Tradición: Remolacha a la habanera, habichuela a la cubana y tarta de arroz
A pesar de que le pedí disculpas a Rafael, lector de esta página, cuando me dijo que yo me refería solo a las mujeres y me olvido de hombres que también cocinan, ya me ha pasado en otros trabajos. Para mí no es fácil, soy de una generación a la que enseñaron que los hombres no entran a la cocina de la casa. Claro, había cocineros en los restaurantes y no eran mal vistos, pero en la casa sí. Eran las cocinas, los templos sagrados de las abuelas, las tías y las madres. Cuando se hacía referencia a la cocina siempre se pensaba en la mujer.
No, no es que esté discriminando a los hombres, y de hecho sé que muchos cocinan y lo hacen muy bien y mejor que muchas mujeres.
Pero es un problema de tradición, de costumbre. Las mujeres eran para el hogar, cocinaban, lavaban, cuidaban de la familia y a las niñas se le enseñaban a eso y a cocer, bordar a mano, tejer y así la preparaban para la vida; los niños no podían hacer esas labores que solo eran para las niñas, pues los hombres eran los encargados de trabajar, hacer los trabajos duros y mantener a la familia.
La discriminación viene de más atrás. Hasta los colores con que se debían vestir los bebés cuando nacieran, si era hembra todo era rosado y si era varón todo azul, o blanco como color neutral. También pasaba con los juguetes. Carritos, caballos, carretillas, patines, etc. para los varones, y muñecas, casitas muebles, fogones para las niñas. Muchas veces no dejaban jugar a las niñas con los niños, a no ser que hicieran de papá en el juego.
Mi padre aprendió a hacer café después que se retiró, antes ni eso. Como decía Lezama Lima, soy de una generación que no sabe cómo se abre una lata de leche condesada. Esto no solo fue en Cuba, me viene a la mente Lácydes Moreno Blanco, quien fue embajador de Colombia en La Habana y un gran gastrónomo. Cuenta que tuvo grandes problemas para entrar a la cocina de su casa, porque la familia no lo dejaba, por prejuicios de la época, que desde los seis años le llamó la atención y no fue hasta que llegó a Cuba que todo le empezó a cambiar y fue en su estancia en Japón como embajador, donde se consagró en la cocina con el premio que obtuvo.
El machismo en esa época era muy fuerte, recuerdo de niña que las mujeres no podían usar pantalones pues no las dejaban los hombres de la familia, en todo caso para la playa unos pescadores anchos, nada de apretados marcándose las curvas. Las trusas, nada de enseñar, estas tenían como una sayita por encima para que no se marcara, ni viera nada. Si el novio le gustaba el pelo largo, nada de cortárselo.
Es después del 1960 que las cosas comienzan a cambiar, recuerdo los primeros trajes de milicias que era unas sayas pantalón negras, camisa de mezclilla azul y boina negra. Las mujeres cuando se ponían pantalones les decían “machonas” y en muchos casos se ponían una saya por encima.
Gracias, para bien, que las mujeres se emanciparon, comenzaron a trabajar, estudiar y la vida en el hogar fue tomando otro rumbo, aparecen los círculos infantiles para bien de ellas y ya por necesidad el hombre comienza a ayudar a la mujer y a entrar a la cocina y hacer otras labores en el hogar. El Código de las Familias consagró esa igualdad.
Cosa que muchas agradecen y van cediendo lugar, aunque no es mi caso, si no cocino no como.
Hoy les traigo remolacha a la habanera, habichuelas a la cubana y tarta de arroz.
Remolachas a la habanera

Remolachas a la habanera. Foto: Silvia Mayra Gómez Fariñas.
Ingredientes (4 servicios):
Seis remolachas, 1 cebolla, 4 dientes de ajo, ½ mazo de perejil, 1 cucharada de vinagre, 2 cucharadas de manteca o aceite, 1 cucharada de harina de pan, pimienta y sal a gusto.
Preparación:
Limpie y lave las remolachas. Lave y pique bien fino el perejil. Limpie y pique en ruedas la cebolla. Limpie y macere los ajos.
Ponga una cacerola a la candela con las remolachas, cúbralas de agua y cocínelas, cuando estén apártelas, déjelas refrescar. Luego retírele la envoltura y píquela a gusto.
Ponga de nuevo la cacerola a la candela con la grasa a utilizar junto con la cebolla, los ajos, el perejil, pimienta y sal, cuando empiece a sofreír agregue la remolacha, la harina y el vinagre, dándole vueltas con una cuchara de madera para que no se peguen.
Nota: Puede usarla como ensalada o añadiéndole una salsa blanca a gusto.
Habichuelas a la cubana

Bol repleto de habichuelas. Foto: Clínica Baviera.
Ingredientes (4 servicios):
Medio mazo de habichuelas, 1 taza de dados de recortería de ahumado, 1 cebolla, ½ mazo de perejil, ¼ cucharadita de ralladura de nuez moscada, 4 cucharadas de aceite, 1 cucharadita de vinagre, 2 tazas de caldo o agua, pimienta y sal a gusto.
Preparación:
Limpie, lave y pique en pedazos las habichuelas. Limpie y pique en ruedas la cebolla. Limpie, lave y pique bien fino el perejil.
Ponga una cacerola a la candela con el aceite, la cebolla, el perejil, los dados de recortería de ahumado, la nuez moscada, pimienta y sal. Déjelo sofreír, luego agregue las habichuelas, revuélvalas con una cuchara de madera, añada el vinagre, el caldo y déjelo cocinar hasta que se reduzca el caldo y las habichuelas estén.
Nota: Puede hacerlo con huevos cocidos y picados, agregándolos después que estén cocidas las habichuelas o puede utilizar perritos, pollo desmenuzado u otra carne que disponga, puede ser pescado también.
Tarta de arroz

Tarta de arroz. Foto: Sevilla.abc.
Ingredientes (varios servicios):
Una y media taza de arroz cocido, 2 tazas de leche de coco, ½ taza de azúcar, 1 cucharadita de canela en polvo, 1 cucharadita de vainilla y nuez moscada rallada a gusto.
Preparación:
Ponga una cacerola a la candela con la leche de coco y déjela hervir, bájela y agréguele el azúcar mezclándolo bien.
Ponga en una fuente el arroz, la canela, la nuez moscada, la vainilla. Mézclelo todo bien y añada poco a poco la leche y continúe mezclándolo todo.
Tenga previsto un molde untado de grasa, puede ser aceite o mantequilla, lo que disponga. Vierta el contenido de la mezcla.
Puede ponerla a la candela en una olla sin presión hasta que le introduzca un cuchillo y salga limpio o hacerlo en un horno, horneándolo y hacer la misma operación para saber si está listo. Déjelo refrescar y reposar durante dos o cuatro horas.
- Sabor y Tradición: Dulce de harina con coco y queso y tortilla de maíz
- Sabor y tradición: Picadillo diferente, envueltos de picadillo
- Sabor y tradición: Pan de maíz y frangollo
- Sabor y tradición: Pudín de verduras y pastel de maíz tierno
- Sabor y tradición: Recetas para hacer con yuca y pizza con base de plátano
- ir aSabor y Tradición »
- Seguros a un clic de distancia: ESEN presenta su renovada plataforma con miras al comercio electrónico
- ¿Conoces el itinerario de las rutas del personal de salud en La Habana?
- El doble filo de la tunelización: Cuando esconder datos protege o destruye una organización
- El Clásico Mundial y otra injusticia contra Cuba
- Carlos Manuel de Céspedes, otra faceta de su legado
- ir aEspeciales »
- Naciones Unidas: Ofensiva de Israel en Gaza y Cisjordania conduce a una limpieza étnica
- Policía argentina reprime a manifestantes contra la reforma laboral (+ Video)
- Sabor y Tradición: Dulce de harina con coco y queso y tortilla de maíz
- La Habana impulsa proyecto con inversión extranjera para mejorar la gestión de desechos sólidos
- Ministerio del Interior informa no disponibilidad de tarjetas para la elaboración de documentos de identidad
- ir aSociedad »


-1-
Es cierto que antiguamente
A las hembras y varones
Le imponían condiciones
Y el trato era diferente.
También esto está presente
En temas del Cocinado,
Que siempre ha relacionado
Lo dulce con la mujer,
Y a los varones con el
Alimento que es salado.
-2-
Es muy rica la habichuela
A la cubana y está
La tarta de arroz y la
Remolacha a la habanera.
Hay que buscar la manera
De usar la televisión
Para darle promoción
A todas estas recetas
Que son ideas concretas
que sirven pa´una ocasión.
Me encanta esta sección. Pura teoría, que se agradece, como preparación para tiempos mejores. Hoy no puedo hacer ni boniatillo.
hola, gracias por su labor de promoción y divulgación de la cultura culinaria.
por otro lado, coincido que ya los tiempos han cambiado y somos muchos los hombres que nos interesamos y dedicamos a la cocina hogareña.
pedirle que publique recetas con harina de yuca, sobre todo de postres. para suplir las carencias de harina de trigo
gracias
Si para hacer la tarta de arroz no tengo la leche de coco puedo sustituirlo?
Es muy cierto que en epocas pasadas y en la actual la cocina siempre ha sido reinado de mujeres aunque en mi caso muy personal mi esposo y nuestro hijo cocinan mucho mejor que yo el primero que llega cocina y reitero que lo hacen exelente aunque los dulces son solo mios por lo que pregunto la arina de arroz como la hago o donde la adquiero y si puedo sustituirla por arina de trigo grasias.