Reacción de oro con la Química

Diego obtuvo medalla de oro en la XXVI Olimpiada Iberoamericana de Química 2022. Foto: Escambray
Es tanto el cariño y el conocimiento que el Instituto Preuniversitario Vocacional de Ciencias Exactas (IPVCE) Eusebio Olivera Rodríguez de Sancti Spíritus siembra en sus aulas que no pocos alumnos han sido tocados por ese chispazo de saberes y han triunfado en campos que ni siquiera imaginaron.
Probablemente fue así que Diego Hernández Barreras comenzó a moldear su ingenio, de la mano de profesores que despertaron sus sensibilidades. Y, aunque desde muy pequeño se adelantó a descubrir letras, números, sustancias, superficies y tubos de ensayo, no fue hasta que llegó a la institución educativa que obtuvo la mejor reacción de todas: adentrarse en los vericuetos de la Química.
En décimo grado, al participar en el concurso municipal de la asignatura, se le abrieron las puertas para integrar la nómina de alumnos concursantes en dicha materia.
A partir de ese momento comenzó el reto para este muchacho de 18 años. Poco a poco se enfrentó a un mundo desconocido, y junto a los que atesoraban un poco más de experiencia, a los que llegaban nuevos y a su entrenador formó una familia. Con el paso del tiempo el grupo fue creciendo. Y lo dotaron de vivencias, sabiduría, resultados, insatisfacciones…
Bien lo sabe Diego, quien es testigo de que ni en plena etapa pandémica dejaron de encontrar maneras para llevar adelante la preparación. Si bien es cierto que la formación se vio limitada en este período, el empeño de los participantes no dejó a la deriva la asignatura.
“El sacrificio es fundamental para el concursante. Para obtener buenos resultados tienes que dejar a un lado algunas cosas para estudiar como es debido, aunque si te gusta estudiar y lo disfrutas, no lo ves como un esfuerzo”, comenta el estudiante.
Quizás por esta entrega y esa especie de alma común que crean las escuelas vocacionales, este joven espirituano ha aprendido a compartir su tiempo entre los deberes escolares y los del concursante. Reconoce, además, que no es nada fácil, pues en ocasiones sacrifica otros compromisos también importantes.
“Estando en décimo grado se aplicó una estrategia en el IPVCE que posibilitó obtener buenos resultados en los concursos nacionales. Para alcanzar estos logros tienes que limitarte a participar solamente en las clases de Matemática, Español e Historia, para dedicarle el tiempo restante al concurso.
“Si no hacemos esto no alcanzamos nada, porque en el aula, muchas veces, nos cargan de tareas que impiden que estudiemos con suficiente tiempo para las competiciones”, confiesa este muchacho siente remordimientos cuando le roba una sola hora al estudio de la Química.
Diego forma parte del equipo de concursantes de esta asignatura en el IPVCE desde hace tres cursos, pero no muestra ni siquiera un halo de vanagloria por ser alumno talento de esta rama. No lo hizo ni cuando supo la noticia de haber obtenido medalla de oro en la XXVI Olimpiada Iberoamericana de Química 2022, que sesionó desde el 22 hasta el 29 de octubre en Ciudad de México, en la modalidad virtual.
Los cuatro cubanos que participaron en ese certamen anual, entre los que estuvo el espirituano, compitieron con estudiantes de España, Portugal y de países de América Latina, mas, supieron brillar y estremecieron con sus lauros a toda la nación.
Aunque asistía por primera vez a un evento de este tipo, se aferró a los conocimientos emanados de su entrenador Agustín Plasencia Calero, los cuales estuvieron de su lado en el momento del examen.
“La olimpiada contó con dos pruebas: una teórico-práctica con dos preguntas y otra totalmente teórica, que tenía seis. Había que mostrar habilidad y creatividad para resolver diversos problemas”, apunta Hernández Barreras.
A pesar de poseer los saberes, el muchacho tuvo miedo, un sentimiento lógico en situaciones como estas, donde se define el prestigio de una línea cronológica que despunta con el estudiante, el entrenador, la institución educativa, la provincia y el país. Cada uno de estos escalones los tenía Diego en su cabeza. No obstante, supo desafiar los nervios y triunfó.
“Por suerte todo salió bien, y alcancé un resultado a nivel internacional que siempre fue mi sueño desde que empecé a concursar en el IPVCE. Significó mucho poder representar a nuestra provincia y a mi escuela”, agrega.
Desde que conquistó la presea dorada, Diego no ha dejado de recibir agasajos, y eso lo tiene feliz. Lo alegra el conocimiento, el mundo que ha descubierto sobre una asignatura que marcará los derroteros de su vida profesional.
Al término de su duodécimo grado tiene claro que quiere ser un hombre de ciencia. “La carrera por la que opto es Química Pura, entre otras cosas, porque puedo investigar más. Ahora toca seguir estudiando para llegar con más conocimientos a la universidad”, asegura.
Todavía no sé si Diego es de los jóvenes más tranquilos o inquietos que he visto. Lo cierto es que su voz echa fuego cuando habla de los sueños con los que despierta cada día. Por ello, defiende sus metas y su proyecto de vida como una bandera, y lo hace con el empeño que brota de un corazón noble.
(Tomado de Escambray)
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A ese muchacho yo no lo mando para el Servicio Militar y adelantamos la formación de un cientìfico.
quizas deba ser llevadoa las "Tropas Quimicas" alli tambien podra obtener uan vision de esa ciencai dentro de un marco diferente, con unos instructores que le permitan concentrarse mas en ese campo de la quimica.
Muchas felicidades a Diego por sus resultados y que siga cultivando ese amor por el saber y el saber hacer en las ciencia!
Muchas felicidades a Diego por sus resultados y que siga cultivando ese amor por el saber y el saber hacer en las ciencias!
Felicidades para Diego y su entrenador, amigo entrañable.
Muchas felicidades a todos los medallistas!! La caffdra de Química Puea no existe!
Felicidades Diego, sigue así, serás otro de los grandes científicos de nuestro pueblo.
FELICIDADES!!!. El mundo de las Ciencias le da la Bienvenida y nuestro país aún más, cosas extraordinarias por seguir descubriendo e investigando como lo hacen ya hoy nuestros científicos con alto prestigio internacional. estos son sus primeros pasos. Gracias a sus profesores y a todos los que apoyaron en este resultado
FELICIDADES!
Orgullo para Cuba y para Sancti Spíritus.
Felicidades a los ganadores; pero debo decir que no comparto la idea de que para prepararse para tales concursos se aleje a sus posibles participantes de varias materias que por algo están en los programas. Están tronchando la integralidad de la formación de esos jóvenes y considero que la sociedad necesita más de graduados con una formación integral que ganadores de concursos.
¡ Felicidades campeón!.