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De colas y coleros: ¿Terreno a la deriva? (+ Video)

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Desde hace meses las colas dan de qué hablar en todo el país. Foto: Carlos Rodríguez/Vanguardia.

Aun no amanece y Xiomara Martínez espera el Sol sentada en el portal de una de las tiendas de Santa Clara. Tiene 52 años, el pelo rizado y unos impresionantes ojos azules. Sin embargo, hoy luce menos coqueta y tiene apagada la mirada. Las seis horas cuidando su turno en la cola para comprar pollo, la madrugada, el café frío de las cuatro de la mañana, le devuelven un cuerpo adolorido, pero aun con la esperanza de alcanzar un producto que no puede pagar a sobreprecio.

Casi en el lado opuesto de la urbe, Yaimara Estévez también pasó la noche en vela junto a las columnas de otra tienda. Como Xiomara, a ella tampoco le sobra el dinero para darle a los revendedores el doble o el triple del valor de la mercancía y prefiere permanecer allí para conservar su puesto. “Si no dormimos aquí —dice— alguien puede llegar y desplazarnos”. Es su octavo día en los portales. Al menos otras 50 personas la acompañan.

Son apenas dos realidades de las muchas vividas desde hace semanas por quienes llegan hasta los establecimientos estatales para adquirir alimentos o productos de aseo. En los lugares dedicados a la venta en moneda libremente convertible la situación se repite.

En primer lugar representa un propósito complejo por las circunstancias de desabastecimiento, reducciones en la producción nacional, limitaciones financieras e ineficiencias en la distribución. Y junto a ello, también porque coleros y revendedores tienen mil y una estrategias para hacerse con lo poco que llega a los mercados y centros comerciales.

No es un escenario nuevo en el país, pero quizás como pocas veces en los últimos 25 años afecta tanto al bolsillo ciudadano, irrita las emociones y agrega tensión a un sistema de comercio estatal en varias ocasiones superado por la realidad.

En los portales

Muchas coleras evitan dar explicaciones sobre su forma de actuar. Foto: Yunier Sifonte/Cubadebate.

Solo basta llegar a cualquier tienda para reconocer a los coleros. Mochilas, movimientos constantes, dominio absoluto de los productos en existencia e informaciones sobre las próximas ventas, conforman su día a día. Pocos tienen vínculo laboral. Algunos compran para revender ellos mismos, otros para surtir a pequeños negocios particulares.

Yanay Toledo es una de las que cada día aparece en las tiendas para acaparar todo cuanto puede. Aunque tiene poca experiencia, conoce al dedillo la forma básica de actuar: ir junto a otras coleras para buscar puestos al principio, en el medio y al final de la línea. En cada incursión marca para ella y sus “compañeras”. Si todo marcha bien todas compran al menos tres veces en cada lugar.  

Como si fuera un esquema con pocos fallos, el mecanismo lo repiten en otras tiendas de la ciudad y poco a poco se apropian de una cantidad considerable de productos. “A veces estamos en una cola y avisan que casi llega el turno para comprar en otra donde también sacamos números. Vamos para allá y entramos, en mi caso guardo el producto cerca y regreso a la fila”, asegura.

Casi como en un susurro, confiesa preferir los establecimientos grandes, “porque casi siempre tienen más ofertas, una gran cantidad de personas, y una mayor facilidad para pasar varias veces sin llamar la atención”. Otra de sus estrategias consiste en cambiarse la ropa, el nasobuco o el peinado, aunque algunas más osadas también van a las colas con niños pequeños en los brazos. Es una práctica diseñada tanto para comprar doble como para lucir más vulnerables.

Muchas coleras asisten con niños pequeños a las filas. Foto: Yunier Sifonte/Cubadebate.

Así, un champú que no sobrepasa los 3 CUC asciende a diez en manos de revendedores, un jabón a cinco, un tubo de pasta a quince o un paquete de detergente también a diez. Pollo, otros productos de aseo, cervezas y refrescos, junto a un gran grupo de mercancías, también triplican su valor en un mercado informal mucho más visible y peligroso en tiempos de COVID-19, pero que no nació ahora ni tiene una única forma de dañar.

Para Marisela Ramírez, una arquitecta que cada semana sale a las tiendas para surtir su cocina, todo pasa por la impunidad y el descontrol. Para ella, la primera muestra es que antes de aparecer un producto en los estantes ya los acaparadores saben la cantidad e incluso cuándo lo venderán.

“No es fácil trabajar todo el día, venir a comprar e irse con las manos vacías porque otros que viven de hacer colas se llevaron los productos. Incluso, duele más porque luego te los venden hasta en los mismos portales de la tienda donde tú no alcanzaste”, lamenta.

A la reflexión de Marisela se le pueden agregar otras interrogantes. ¿Todos los coleros se dedican exclusivamente a acaparar mercancías? ¿Qué sucede con quienes organizan colas con el fin de aprovecharse de ellas? ¿Por qué cuesta tanto eliminar un fenómeno visible y con poco sustento ético y legal? Responder esas dudas obliga a dar pasos al interior de un panorama mucho más complejo de lo que luce en apariencia.

Colas adentro… negocios más oscuros

Muchos de los coleros no tienen vínculo laboral. Caricatura: Ramón Díaz Yanes.

El tumulto se concentra dos veces al día. Sea sábado o domingo, llueva o haga calor, las más de cien personas reunidas saben que las siete de la mañana y las cinco de la tarde son horas inviolables para conservar su turno en una de las tiendas de equipos electrodomésticos en Santa Clara. Entonces todos rectifican su puesto en una lista creada por ellos para ordenar las compras. Luego solo resta esperar.

Ese mecanismo es uno de los más extendidos en varias tiendas del país. Esencialmente, apareció como un intento de organización colegiada que hasta ahora tiene resultados intermitentes. En algunos lugares personas autorizadas se encargan de repartir los boletos, en otros ocurre por iniciativa personal. Y en esos casos, más dados a la espontaneidad que a lo sistemático, cada vez aparecen situaciones más turbias.

Como parte de ese entramado sistema de listas, turnos, horarios y rectificaciones, junto a los acaparadores también confluyen en los portales de los establecimientos quienes hallaron en esa supuesta organización su filón de oportunismo e ilegalidad. Heriberto Díaz, un albañil de 42 años, revela cómo algunos coleros están en las tiendas para vender los turnos y no para comprar mercancías.

“Hace tres días llegué antes de las seis de la mañana y ya había una lista enorme. Enseguida una persona se me acercó y me propuso un turno entre los primeros de la fila. Allí en el mismo portal me dio el número y a las dos horas ya había comprado. Resulta que era el mismo que organizó la cola desde el día antes y por supuesto guardó turnos para su negocio”, cuenta.

Un simple recorrido por algunos puntos de Santa Clara confirma su historia. Por ejemplo, un sitio entre los primeros puestos de las colas para comprar alimentos o productos de aseo cuesta entre cinco y diez CUC. En las tiendas para la venta de electrodomésticos el precio aumenta drásticamente y según el equipo un turno oscila entre 50 y 150 CUC. A menos de un año de la apertura de esos lugares, ya el negocio ilícito es allí una práctica consolidada.

La imagen, captada mediante el sistema de cámaras de videoprotección instalada en algunos puntos, muestra el momento de la venta de los tickets. Minutos después ambos ciudadanos fueron detenidos por la policía.

Un colero que dijo llamarse Alain le explicó a Cubadebate los argumentos que según él justifican esas acciones.

“La gente tiene necesidad de comprar y muchos no pueden pasar todo el día en la cola. Yo por lo general digo que conmigo vienen cinco personas para no quemar el punto. Cuando alguien llega y lo veo marcando al final voy y le propongo un lugar, aunque otras veces ellos mismos aparecen directo a buscar quién les resuelva. Si tienen el dinero, esa es su posibilidad de quitarse las colas de arriba”, comenta.

Alain sabe que revender los turnos está mal, pero parece importarle poco. Acostumbrado a un panorama invariable desde hace años, luce confiado. No obstante, prefiere callar cuando uno le cuestiona por qué varios coleros acosan a los clientes, o por qué reaccionan con amenazas e insultos si alguien intenta llamarlos al orden, impedir que se apropien de varios turnos o marquen más de una vez.

Asimismo, dice no conocer por qué otros le pagan a embarazadas, discapacitados o ancianos para que compren y luego les den los productos.  Tampoco conoce que en las tiendas de equipos electrodomésticos algunos ni siquiera acaparan mercancías o revenden turnos, sino que le facilitan su tarjeta magnética a quienes no posean una y reciben una comisión por ello.

Ante cada interrogante solo tiene una respuesta: “Chama, aquí cada cual sabe lo que hace”. Da la espalda y regresa junto a una columna. Indiscutiblemente, las preguntas lo incomodaron.

Responsabilidad y organización: ¿En tierra de nadie?

Desde que comenzó la lucha contra la COVID-19 no han faltado oficiales de la PNR en los puntos de venta más concurridos. Foto: Yunier Sifonte.

Aunque desde hace un mes Lizardo Sánchez hace una cola para comprar una nevera, cuando llegó por primera vez a la tienda casi desiste. La espera, la cantidad de personas con un mismo objetivo, los coleros, la reventa de turnos, tienen cientos de desencantos a su favor. Sin embargo, él se contuvo y anotó su nombre en una lista informal, el procedimiento de quienes no tienen o no quieren pagar los dólares suficientes para adelantar su lugar.

En cuatro semanas Lizardo ha visto mucho, pero todavía le quedan siete personas por delante. Con el cansancio marcado en el rostro, explica por qué dos veces al día todos los de la cola deben reunirse en un parque a más de 400 metros para rectificar el orden.

“Organizamos la cola porque la tienda no lo hace. Si no existiera la lista, tendríamos que dormir aquí hasta poder comprar, o arriesgarnos al desorden cuando entre un producto. Sin embargo, no podemos verificar los números frente a la entidad, porque si las autoridades te ven con un ticket entonces eres colero y te buscas un problema”, comenta.

Como ellos, otra gran cantidad de personas que habitualmente soportan tanto las largas esperas como a quienes acaparan los productos, se hacen la misma pregunta: ¿por qué las tiendas no asumen la responsabilidad de organizar las colas? Si es conocida la insuficiencia de los abastecimientos, ¿qué les impide a las administraciones crear tickets o listas oficiales y así al menos evitar la dispersión existente en la manera de ordenar las filas?

El Gerente Comercial de CIMEX en Villa Clara ofrece una respuesta. Aunque reconoce que sí mantienen la disciplina en cuanto a las medidas sanitarias y el distanciamiento físico, alega que su entidad no tiene dentro de sus funciones organizar lo que ocurre fuera de cada establecimiento.

“No estamos facultados para hacer listas o entregar turnos, tampoco para orientar rectificaciones a deshora. Sí les comunicamos a las personas la cantidad de mercancía a vender, para que en base a eso se organicen. Son los delegados de circunscripción, alguien perteneciente a las organizaciones de masas o algún cliente en coordinación con ellos quienes se ocupan de eso. En muchos lugares funciona bien, lamentablemente en otros no”, afirma.

La entrega de tickets funciona de forma intermitente y origina conductas delictivas. Foto: Yunier Sifonte/Cubadebate.

Algo similar ocurre en las Tiendas Caribe. Aunque Cubadebate no tuvo acceso al interior de las tiendas, desde los portales varios clientes coincidieron en una misma idea: aquí las administraciones tampoco asumen esa responsabilidad. Otros también se quejaron de la pobre información existente en los locales, muchas veces la causa principal de tumultos innecesarios. Mientras espera, Yuleisy Abreu resume muy bien el asunto.

“Si la población hace listas y reparte números, la tienda también puede hacerlo. Si tengo un ticket oficial y aun no compré cuando termina el día, me puedo ir para mi casa porque sé que mañana mi puesto sigue garantizado. Se evitarían las diferentes maneras de organizar las colas y les quitarían la posibilidad a personas inescrupulosas de manejarlas para beneficio personal. Solo habría que controlar a quienes acaparan. Creo que tantas personas no podemos estar equivocadas”, asegura.

Yuleisy tiene algo de razón, aunque necesita ir más allá para garantizar que en esa supuesta entrega de números no se repita el mismo esquema de acaparamiento visto en prácticas similares.

De cualquier forma, ante las trabas de las cadenas de tiendas para incidir en esa organización, muchos ponen su mirada en los oficiales del Ministerio del Interior y las Fuerzas Armadas Revolucionarias, habituales desde hace meses en puntos comerciales del país. Sin embargo, aquí tampoco aparece una solución clara.

Lo confirma el Teniente Coronel Carlos Alberto Morales López, Segundo Jefe de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) en Villa Clara. Según dice, como parte de misiones de los oficiales no aparece tomar parte en las medidas adoptadas por las administraciones sobre la forma de organizar la cola. Pero si tenemos en cuenta que esas administraciones tampoco consideran el asunto dentro de sus facultades, sencillamente el fenómeno queda en tierra de nadie.

“No estamos de espalda, pero no nos corresponde. Sí nos toca —explica— hacer cumplir las decisiones adoptadas, evitar las agresiones, mantener el orden y combatir el acaparamiento”. Sin embargo, de acuerdo a sus propias cifras, entre las más de 200 acciones de enfrentamiento realizadas por la PNR en las colas hasta junio, solo una corresponde al delito de especulación y acaparamiento y seis al de actividades económicas ilícitas.

En las colas más complejas, los números muchas veces se rectifican dos veces al día. Foto: Orlando Morales/Telecubanacán.

Por su parte, según datos aportados por el Tribunal Provincial Popular de Villa Clara, las operaciones de la PNR junto a la de otros órganos de control, suman hasta esa misma fecha doce procesos judiciales asociados a esos delitos en los alrededores de las cadenas de tiendas. En ambos casos, es una cifra bajísima para un asunto cotidiano.

Mientras unos y otros coinciden en desplazar su responsabilidad en el asunto, otros actores tampoco ofrecen una solución estable. Así, delegados de circunscripción, miembros de los contingentes de las organizaciones de masas y de estudiantes universitarios, o activistas de la comunidad, garantizan un cierto orden y asumen con mayor o menor éxito esa función.

Ciertamente en más de un establecimiento sí existe cooperación con los trabajadores de la tienda, pero sin constancia poco se puede lograr. Aunque el hecho de dar un ticket “oficial” no resuelve del todo un asunto tan complejo, al menos sí evitaría los negocios ilícitos, las rectificaciones de listas y las madrugadas en los portales por miedo a perder el lugar.

Punto clave: Abastecimientos

En más de una ocasión mucha mercancía termina en manos de las mismas personas. Caricatura: Ramón Díaz Yanes.

No hace falta preguntar demasiado para encontrar la solución definitiva al problema de las colas y los revendedores: abastecimientos. Esa fue también una de las conclusiones más recurrentes hace un mes cuando Cubadebate publicó un reportaje sobre el uso de sitios digitales y grupos en redes sociales para la comercialización ilegal de mercancías. Sin dudas es el camino, aunque transitarlo con éxito tiene poco de sencillez e ingenuidad.

Dejémoslo claro: en un contexto marcado por el el creciente y lacerante daño del bloqueo estadounidense, el impacto financiero de la COVID-19 , las insuficiencias productivas de nuestra economía, la corrupción, y la burocracia, aspirar a tener de la noche a la mañana tiendas repletas de productos significa un espejismo. En tal sentido, ahora se trata de optimizar los recursos y distribuirlos de la mejor manera posible.

Para Juan Carlos Marante, Gerente Comercial de la Corporación CIMEX en Villa Clara, responder a esos objetivos implica conocer las restricciones existentes a nivel nacional para un grupo importante de mercancías. No obstante, asegura que en los más de 110 puntos de venta abiertos en toda la provincia durante el último trimestre aplicaron medidas organizativas para sostener el servicio. En los restantes existentes en Cuba ocurrió algo similar.

Entre las nuevas disposiciones, cita la rotación de los productos de mayor demanda para que no siempre lleguen a los mismos establecimientos. Junto a ello, habla de las más de 150 ventas de módulos en centros de trabajo, así como de las más de cien veces que llevaron mercancías a zonas de difícil acceso.

Tampoco olvida las gestiones para acortar tiempos entre la recepción de los productos y su salida al mercado. Aun así, reconoce que “la demanda aumenta y la insatisfacción es grande”.

Muchas veces la necesaria rotación de los productos crea incertidumbres en las colas. Caricatura: Martirena.

Un pensamiento similar tiene Digna Morales, Directora del Grupo Empresarial del Comercio (GEC) en Villa Clara, y una mujer acostumbrada durante años a lidiar con el mercado. Aunque desde hace meses al territorio casi no llegan productos liberados, ella enfatiza en el empleo de las bodegas para distribuir trimestralmente insumos de primera necesidad como la pasta dental, los jabones o la lejía.

“Casi todo llega contra la cantidad de personas en los núcleos y su comercialización ocurre a través de la libreta de abastecimientos, así que si alguien revende algo significa que no lo utilizó o lo desvió de algún almacén”, comenta.

Para realizar este reportaje Cubadebate también buscó las experiencias de la Cadena de Tiendas Caribe, el tercer actor fundamental del comercio minorista cubano en tiempos de COVID-19. Sin embargo, luego de 15 días desde la solicitud de la entrevista y más de diez llamadas telefónicas para obtener una respuesta, la división Villa Clara prefirió el silencio.

No obstante, la intervención en la Mesa Redonda del 27 de marzo último de Yamilet Álvarez Tejo, su Jefa Comercial a nivel de país, ofrece algunas luces sobre cómo enfrentaron la pandemia. Sus palabras confirmaron una verdad fundamental: la situación de escasez no surgió con el nuevo virus, solo se agudizó con él.

En el programa televisivo comentó sobre las regulaciones a 54 productos para optimizar los inventarios, mientras recordó el papel de cada administración para controlar otros en dependencia de la demanda y la cantidad. “Tratamos de mantener regularidad en la distribución y una mayor equidad —dijo—, pero aun con decisiones organizativas para minimizarlas, las colas no van a desaparecer”. El tiempo le dio la razón.

Por su parte, en la Mesa Redonda del 14 de mayo la Directora General de esa cadena de tiendas, Ana María Ortega Tamayo, enfatizó en la prioridad que tiene este asunto. Informó que durante la COVID-19 el Gobierno les garantizó liquidez para adquirir un grupo de alimentos básicos, productos de aseo e higiene y la canastilla. “Aunque no logramos satisfacer la demanda ni la estabilidad, existe un crecimiento de las ventas”, apuntó.

Tanto el Gerente Comercial de CIMEX como la directora del GEC en Villa Clara coinciden en un panorama similar y aseguran que en el último trimestre algunos abastecimientos también superaron las entregas habituales. En cambio, explican que esa situación no compensó la demanda, sobre todo porque continúan reducidas o cerradas otras opciones, como las de la importación personal, que satisfacían una parte de las necesidades.

Con un escenario marcado por el incremento del consumo y una reducción en la cantidad y sobre todo en la variedad de opciones, resultan más estratégicos todavía la planificación, el control y la inventiva. Los dos primeros porque optimizan recursos y evitan las fugas. La innovación, porque rompe viejos esquemas en las estrategias de comercialización y las adapta a una nueva y excepcional circunstancia. En todas faltan muchos senderos por explorar.

Controlar el descontrol

La APK Porter@ aun no se usa en todos los lugares.

¿Qué hacer para que más personas accedan a los productos? ¿Cómo evitar que coleros y revendedores se conviertan en un gran peso para un mercado impedido de suplir la demanda? ¿Es posible optimizar la distribución de los recursos disponibles? Para muchos esas y otras preguntas tienen respuestas diversas.

La primera es quizás la más popular: vender todas las mercancías a través de la libreta de abastecimientos. Quienes defienden esa idea basan sus argumentos en dos puntos fundamentales: la equidad y la amplia red de esos establecimientos en toda Cuba. A fin de cuentas, el país tiene más de 12 700 bodegas frente a casi 3500 tiendas Caribe y CIMEX. En otras palabras, existen casi 4 bodegas por cada punto de venta de esas cadenas.

Aun así, en la Mesa Redonda del 27 de marzo de este año el Viceprimer Ministro y Ministro de Economía y Planificación, Alejandro Gil, explicó que “distribuiremos nuestras producciones lo más equitativamente posible, pero no podemos repartir lo que no tenemos en disponibilidad”. En esa misma línea, Digna Morales, directora del GEC en Villa Clara, reafirma que “no se puede normar un producto si no hay para todos”.

En la economía casi ajedrecística del país, planificar las importaciones a largo plazo no resulta sencillo. Tampoco lo es que cientos de familias esperen su momento de comprar y no puedan hacerlo por retrasos en el arribo de mercancías a la Isla. En cambio, muchos se preguntan si aun con esa realidad no sería factible establecer un mecanismo de rotación similar al de los módulos repartidos por las bodegas en el último trimestre.

Otra de las posibles ayudas para solucionar el asunto llega de la mano de la tecnología. Se trata del empleo de la aplicación Porter@, una herramienta digital creada en la Isla para organizar las colas y evitar el acaparamiento. Mediante el escaneo del código QR plasmado en el carnet de identidad, la APK alerta si una persona ya compró en esa cola. A todas luces es un instrumento útil, pero poco utilizado en el país.  

Aunque los tramposos pudieran utilizar varios documentos de identidad y pasar más de una vez como una de las maneras de burlarla, la aplicación sí tiene potencialidades para sumarse a la organización de las compras. No obstante, aun quedan por resolver problemas como el planteado por el Gerente Comercial de CIMEX en Villa Clara, con personal insuficiente en algunas tiendas para destinar un trabajador solo a utilizar la APK.

De igual modo, la herramienta también puede servir a las administraciones para comparar el total de la mercancía vendida en una jornada con el número de clientes atendidos. Y esa posibilidad significa una opción más a la hora de auditar un proceso no exento de corrupción y de vínculos entre dependientes y coleros.

Aunque embarazadas, adultos mayores y discapacitados tienen derecho a comprar, algunos coleros los utilizan para comprar hacerse de mayor cantidad de productos. Foto: Yunier Sifonte.

Así lo reconoció la directora general de Tiendas Caribe, Ana María Ortega Tamayo, en la Mesa Redonda del 14 de mayo. Entonces llamó la atención sobre las manifestaciones de indisciplinas e ilegalidad que todavía persisten.

“Todos los que se han puesto de acuerdo con acaparadores y revendedores han cometido delitos y esto ha tenido una respuesta enérgica. Los revendedores y acaparadores tienen un efecto muy nocivo y cuentan con un grado de complicidad con algunos de nuestros trabajadores”, alertó.

Por su parte, el Gerente Comercial de CIMEX en Villa Clara también reconoce el problema y asegura que “nuestro personal sabe que una indisciplina como reservar mercancía significa la separación de la entidad, porque es una falta grave”. Aun así, no son pocos los que alertan sobre la ocurrencia de hechos de este tipo.

El ejemplo lo pone la tienda La Villa de París, perteneciente a Tiendas Caribe y ubicada en Sagua la Grande. Luego de una llamada a la línea única de la Fiscalía General de la República, se conoció que allí le informaron a las personas la distribución de 500 tickets. Sin embargo, cuando habían comprado 170 clientes anunciaron la terminación de algunos productos. Luego se comprobó que en la caja registradora ya estaba anotado el total de la mercancía.

El uso de contingentes de jóvenes universitarios y de organizaciones de masas contribuye a ordenar las colas. Foto: Francisnet Díaz/Vanguardia.

Mientras tanto, una estrategia no implementada para enfrentar a los acaparadores en las tiendas de alta gama, pudiera estar en la aplicación del mismo sistema de reportes automáticos existente en los servicentros. Ese mecanismo permite identificar las tarjetas repetitivas o con altas descargas, justo como la de un ciudadano que hace un mes utilizó la suya para comprar 19 productos en ocho semanas y luego revenderlos.

Finalmente, un mayor impulso a las tiendas virtuales y una optimización de todos sus procesos y ofertas, también representa un importante espacio por llenar. En un amplio reportaje publicado por Cubadebate sobre el tema, quedó clara la importancia de fortalecer esta nueva opción, porque además de facilitarle la vida a muchos, también permite saltarse tanto las colas como a quienes lucran en ellas.

En todo este asunto una verdad sobresale: las colas y las ilegalidades en ellas son consecuencia del desabastecimiento como problema mayor. Trabajar por resolverlo con eficacia, productividad e inteligencia, es una meta imprescindible. Pero en esa batalla por alcanzarla, también lo es no adoptar posiciones complacientes y justificar lo ilegal y lo antiético bajo el dogma de que “el fin justifica los medios”.

Si algo queda claro es que minimizar la actual situación no depende de una sola entidad ni de voluntades individuales; también que son necesarias posturas más activas de todos los implicados. Como demuestran varios sectores durante el enfrentamiento a la pandemia, casi todo requiere obligatoriamente modos distintos de actuación para vencer los obstáculos impuestos por la enfermedad.

Pensamiento colectivo, aprovechar cada uno de los mecanismos disponibles y la interrelación constante entre ellos para enfrentar a los acaparadores, son asuntos vitales para avanzar. Porque mientras eso llega y de un lado y del otro se intenta poner orden al descontrol, cientos de personas continúan agobiadas en las colas y los coleros no han dejado de hacer el pan.

En video: De colas y coleros

Vea además:

Compraventas online: Los “huecos negros” del comercio en Cuba

Se han publicado 772 comentarios



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  • b dijo:

    Lleven a los coleros presos para la agricultura con un buen salario, para a doblar el lomo honradamente.

  • cele dijo:

    Eloy, es lo que pienso existe "una mano macabra" que no le conviene la organización, que está alimentándose también de éstos parásitos.

  • Lourdes Rey dijo:

    Comparto este texto que vi en las redes, escrito por Francisco Trueba Veitía, llamado Combinación explosiva, que tiene mucho que ver con este tema:
    Nunca fui muy bueno en la química . Pueden preguntarle a mi profe de química del Marcelo Salado en el año 73, excelente profesor y gran persona, quien tuvo que cargar conmigo y sobre todo con mi arrastre en décimo grado. Realmente no fui bueno en ninguna asignatura, salvo en idiomas, quizás la diferencia estaba en que fue la única que me gustó desde la primera clase que recibí en séptimo grado, sin embargo siempre he reconocido la importancia de todas ellas y muy en especial la de esta mezclante materia. Tan es así que aún me cuesta trabajo entender la necesidad de algunas reacciones que generan desagradables explosiones al combinar más de un elemento en lugares muy específicos. Conocía las típicas, un combustible, una chispa y la consecuente liberación de gases, calor, energía lumínica y sonora. Otras con componentes caseros, tales como: agua oxigenada, agua natural y gel de lavavajillas, los cuales al ser mezclados provocan una reacción espontánea y efervescente. Eso ya lo puedo entender, pero hay otras que no. Por ejemplo, el pollo con el aceite, o el detergente con la pasta dental, o el jabón con el papel sanitario, por solo mencionar algunas. En el estelar de la noche se convoca a todo el país a evitar aglomeraciones en espacios reducidos para evitar contagios y qué sucede? Al otro día por la mañana sacan una de estas combinaciones en la TRD de la esquina de mi casa y ahí está la explosión. Dice la teoría que la velocidad de reacción es en definitiva quién determina si una reacción es explosiva o no, con toda honestidad, no había visto en mucho tiempo, reacciones más explosivas que las que se están produciendo en estos lugares a tan elevada velocidad. Estos elementos por si solos no reaccionan entre sí, pero al ponerlos en venta de la manera que lo están haciendo, si, provocan una explosión social muy desagradable y nada lúdica. Para que suceda este evento es necesario la presencia de catalizadores, unas sustancias muy especiales que ayudan a tal reacción. Muchos gustan en señalar a la escasez como el principal de todos, podría ser uno de tantos, como lo es también la mala educación , la indisciplina, la marginalidad de no pocos, pero yo conozco a muchas personas muy humildes, con muy pocos recursos, pero si con mucha dignidad, que serían incapaces de participar como acelerantes en procesos como estos, incluso familias y comunidades muy necesitadas. También excluyo a los que tienen sus propios sistemas de abastecimientos y no necesitan hacer estas desafiantes visitas. Yo siento que la causa principal podría estar en la forma de distribución utilizada en estas unidades. Si están limitados los productos de cualquier nivel de necesidad y la demanda los asfixia, la ley del más fuerte jamás será la mejor opción, es como depositar alimentos al lado de un abrevadero en la jungla o tratar de apagar un motor prendido por una chispa eléctrica con gasolina. Se produce automáticamente una reacción en cadena, solo que en este caso, son las susodichas cadenas de las TRD. La voz populi se encarga de mezclar componentes. Arriban, si no estaban marcando cola desde el día anterior, los que más dinero tienen; generalmente los que menos aportan al estado y por ende a los bolsillos de los que trabajan para él, los que más tiempo libre tienen, generalmente los que menos trabajan, los que más acaparan; casi siempre los que revenden y alimentan a los revolicos y sistemas on line clandestinos, verdaderas aves de rapiñas que vuelan impunes ante los ojos que se supone sean los más agudos, los que más provocan y ofenden; siempre los menos educados, los que meten el pie; casi siempre los menos ancianos y así muchos más subproductos de esta temible combustión. También están los que trabajan, aportan mucho y ganan menos, los educados que intentan comprar decentemente lo necesario para pasar un período de crisis pandémico lo menos traumáticamente posible, siempre a un gran costo personal , incluso viéndose provocados a quiarse la chancleta. Por qué no distribuir de una manera más justa e incluso equitativa? No alcanzan para todos los cubanos por igual? No es problema. En vez de vender el recipiente con 20 litros de aceite como se viene haciendo, venda un litro por personas en cada núcleo. No alcanzan? Venda un litro por núcleo. Tampoco? Un litro por núcleo cada dos meses y así con cada producto hasta que sea equitativo. Que siguen siendo insuficientes? Véndaselo a un precio que se corresponda con el esfuerzo aportado a los que estén en zonas rojas, o a las niñas y niños, o a los mayores de 65 años. Cualquier variante que no sea lanzarlos en paracaídas en un campo minado donde todo es necesario y puede estar sujeto a la especulación. “Lo que es parejo no es ventaja”, dice el refrán, y dar la oportunidad de acceso a todos para obtener lo que no abunda, podría ser un buen estímulo para el incremento de la confianza y de la tranquilidad ciudadana, sobre todo para la reducción de la ansiedad, otro importante acelerante de tumultos. Como pueden ver, para causar una explosión no siempre hace falta una reacción química en la conjugación de varios elementos , basta que se aleje el experimento del sentido común para que se produzca una chispa que convierta a una combinación en explosiva.

  • Alejandro Ricardo dijo:

    Auchan
    RT-Mart
    Carrefour
    Son solo 3 ejemplos de grandes compañias de supermercados, con presencia internacional, incluso en paises socialistas como china o Vietnam, las cuales no son de propiedad norteamericana en ningun %. Estas compañias asumen el transporte, abastecimiento, y comercializacion de todos los productos en su catalogo, muchos de los cuales son importados en la mayoria de los mercados donde operan. A esto podemos añadir la cantidad de empleo que puede generar, debido al gran tamaño de sus intalaciones y la variedad de servicios, y la sinergia que se produce con servicios complementarios e industrias locales. Toda esta introduccion, es porque si existe la posibilidad de utilizar este tipo de esquema, x que nuestro gobierno no lo ha tomado en cuenta. Por supuesto, debe no debe ser bajo las condiciones habituales hasta ahora donde la empresa aporta todos los recursos y el estado obligatoriamente es el dueño mayoritario, y ademas quien decide a quien contratan y se encarga de "pagarle" a los trabajadores, para asegurar que estos reciban salarios a ordes al resto del pueblo, cuando todo sabemos que la medida solo obliga a las empresas extranjeras a pagarle en negro a sus empleados, para obtener los beneficios en el rendimiento que propicia un trabajador estimulado por un puesto bien remunerado y con sus necesidades basicas cubiertas. El estado deberia "delegar" la cadena de suministros, al ser evidebte su incapacidad de garantizar un minimo de estabilidad en el mismo, y no hablemos de variedad, por causas externas como el bloqueo, pero tambien por causas internas. De esta forma, el gobierno tendria que dejar de invertir en compras internacionales, con todos los obstaculos a los que enfrenta, transporte de mercancias, salarios etc. Pasaria practicamente a solo recibir ingresos por concepto de un necesario sistema impositivo, el cual puede ser utilizado como herramienta regulatoria o de estimulo. Es hora de empezar a ACTUAR un poco mas como las PALABRAS expresadas por todos nuestros dirigentes en todas sus alocuciones, y empezar a HACER los cambios que necesitamos, movernos hacia adelante, y finalmente, tener el pais que todos los que amamos a esta tierra queremos...

  • Maylen dijo:

    Y que pasa cuando el Colero es un dependiente de la tienda en la Salud Mayabeque el comercial de la tienda que vende artículos en Usd es el que tiene la Lista para poder comprar un articulo tienes que estar apuntado en esa lista el costo de que tu nombre sea incluido en la lista esta ente 20 y 30 usd. Mi pregunta es legal este proceder del dependiente de la tienda porque si estoy comprando un producto y llega mercancía no puedo compara la porque No estoy en la lista quien responde ante esta situación

  • Reinaldo61 dijo:

    Esto de las colas y los coleros es algo generalizado en todo el país, y es un reclamo popular. Nuestro presidente y el Cro primer ministro lo están exigiendo, pero los DISCIPLINADORES no cumplen su roll, todos saben quiénes son los coleros y revendedores siempre están ahí, a la vista de todos y no se actúa contra ellos. POR FAVOR, quien no sabe lo que está pasando en los barrios. Ahora están actuando por denuncia de las personas. Para que han estado durante tantos años policías e inspectores sin actuar contra estas y otras indisciplinas. Pienso que si queremos conservar nuestro proyecto social hay que ser más intransigentes con lo que afecte el prestigio de nuestra revolución. Acá en Santa Clara la impunidad es total el Grupo de la dirección de inspección lo único que hace es poner multa cuando se encuentra telarañas u otra irregularidad en las tiendas estatales contra las ilegalidades no hacen nada. Si usted camina por las calles las ilegalidades están a la vista de todos y no hay enfrentamiento. El sábado pasé por la calle Amparo y hay decenas de casas donde se revenden productos de primera necesidad aceite, jabón, detergente, champú por solo mencionar algunas. Además ya reabrieron varias ferreterías particulares con los mismos productos de siempre, todo de origen industrial y de dudosa procedencia, incluyendo en algunos casos productos de aseo y aceite, lo cual viola el alcance de sus patentes. Además ya no se habla de precios topados en la agricultura, cada cual pone el precio que desea. Los aguacates están a 10.15.20 y 25 pesos el pepino a 6 el boniato a 8 o 10 y todo por el estilo. Cuando la Covid estaba en auge en las placitas reaparecieron determinados productos que hacía años no venían, pero ya nuevamente cogieran el camino de los carretilleros y revendedores ahora se pasan la semana vacías.

  • Axel dijo:

    Soy un revolucionario cómo la mayoría de la población de Cuba y escribo aquí por primera ves por qué estoy preocupado y dolido al ver como la delincuencia y la corrupción hasta al nivel de dirección de empresas, los delincuentes apropiándose de las colas de las tiendas, cuando la mayoría de los ciudadanos no podemos dedicarnos a eso y pasamos mucho trabajo para conseguir algo para la casa teniendo hijos y ancianos. Por desgracia veo que la mayoría de la Policía no hace nada a pesar de estar en las tiendas y saber, porque es lógico, quienes son los delincuentes que están acaparando para revender . En estos tiempos que estamos cada ves más bloqueados y amenazados por el imperialismo y la gusanera de Miami no podemos permitir que pasen estas cosas

  • IVV dijo:

    Pienso que el problema de los coleros y acaparadores se puede disminuir grandemente porque nuestro país tiene todas las herramientas para eso. Con los compañeros del ministerio del interior en conjunto con la población a través de las denuncias se pueden tomar serias medidas con estos compañeros que acaparan mercancías y venden turnos para enriquecerse sin sacrificio y sin aportar nada a la sociedad. Se pude hacer una Resolución a nivel de país para castigar esta forma inescrupulosa de sacar provecho sin invertir nada. Aquí en Cuba todo el mundo conoce a que se dedica cada cual y si realmente se quiere ese problema se puede acabar. Pongan multas de gran cuantía a todos los que se dedican a este problema, pongan las ventas ONLINE para las tiendas recaudadoras de dólares, usen la aplicación del carnet de identidad para un mayor control.

  • Fernando dijo:

    Después de después de "despertar","abrir bien los ojos" y "estudiar" seis años en la universidad (gratis) como recomendó algún que otro inteligento'n por aquí llegue' a las siguientes conclusiones:
    1-Los coleros (en todas sus modalidades) son delincuentes que actúan al margen de la ley aprovechándose de las escaseces y la necesidades del pueblo trabajador de nuestro país.
    2-Los revendedores son todos de la misma calaña de los coleros.
    3-Los tenderos,almaceneros,administrativos y personal de seguridad de mercados,tiendas,etc que entran en acuerdos y componendas con todos los anteriores son unos corruptos y por tanto sancionables por ley.
    4-Hay muchísimos cuentapropistas utilizando sus licencias como patente de corso para acaparar, revender y enriquecerse sin producir nada,provocando y/o estimulando la corrupción en el sistema de suministro de bienes y servicios al pueblo trabajador.
    5-Todos los anteriores son entes improductivos que solo generan corrupción, inflación e incluso actúan como 5ta columna de nuestros enemigos del norte.
    6-El BLOQUEO EXISTE,y está presente en todas y cada una de las actividades económicas y sociales de nuestro país.
    7-Hay demasiada gente hablando,opinando y echándole la culpa de todos los males a nuestro gobierno y sistema político (copiando a Trumphy?) porque no quieren trabajar,estudiar ni mucho menos vivir honradamente como la mayoría de nuestro pueblo.
    8-Hay demasiada gente tratando de justificar conductas ilegales para seguir aprovechándose de los trabajadores de este país,en vez de doblar el lomo para generar riqueza y prosperidad para todos.
    9-Los "inteligentones", quinta columnistas tienen que entender que aquí cada vez quedan menos tontos a los que puedan confundir con sus indefendibles,venenosas y contrarrevolucionarias teorías antieconomicas y antisociales.
    10-Vamos a salir adelante con nuestro SOCIALISMO CUBANO.
    11-NO nos podemos confiar ni nos puede temblar la mano para aplicar la ley de los proletarios contra la delincuencia sea la que sea.
    12-ESTUDIEN,TRABAJEN Y DEJEN EL INVENTO QUE SÓLO TRAE MISERIAS Y DESIGUALDADES.
    Gracias,seguimos estudiando y trabajando,CON LOS OJOS BIEN ABIERTOS.

  • E.Mas dijo:

    Para mi la solución es sencilla.
    Por municipio y punto. Y luego...un recurso en el sistema (la caja) que inhabilite la compra si es "reincidente" comprando (colero delincuente).
    Se demorarán las compras unos días...y cuando se den cuenta los coleros que tienen el dominó cerrado...no van más...estoy segura.
    Ahora...pienso que el gobierno ha dejado pasar esto para evitar "descontento" en esta población que a propósito califico de marginal. Por qué? Pues cada cuál que saque sus propias conclusiones.
    Esto lo planteé en la página de la presidencia, con nombre e identidad y lo digo en cualquier plataforma.
    Creo que esto lleva MANO DURA...sin miedo por parte del gobierno. Muchos cubanos vamos a apoyar exigencias de urbanidad, civismo, decencia, educación, solidaridad y un largo etcétera que no es difícil de cumplir.

  • jcb dijo:

    no veo mi publicacion y vuelvo a repetir la pregunta porque este articulo que ha sobrepasado en numeros a otros no figura entre la lista de los mas leidos, comentados o compartidos

  • Chicho dijo:

    Si exite solución para ete problema, pero falta disposición para solucionarlo .Digna Morales, directora del GEC en Villa Clara, reafirma que “no se puede normar un producto si no hay para todos”. Pero no e trata de normarlo sino, de controlarlo. Si usted va a la tiemda con su libreta y le dan pollo para todo su núcleo ¿A que vuelve al día sguiente? Esa podrí ser una opción que permitiria a otras personas hacerse del producto tan necesario, también disminuiría la cantidad de personas en las colas. Por ejemplo, si en algún lugarcito de la libreta le anotaron pollo por 7 personas y en una semana no puede comprar pollo en ninguna otra tienda...¿Ayuda o no ayuda?
    Algo más.Se conoce a los coleros y revendedores y se les conoce bien ¿Por que no se hace nada con ellos? Elemental

  • Lily dijo:

    En el articulo se habla de Santa Clara, si se hiciera de La Habana no tendría fin. Existe mucha tela por donde cortar. Considero que el problema de las colas y los coleros se ha ido de las manos y que el Estado tiene las herramientas para organizarlo. En cada una de las tiendas se sabe quienes son esos personajes, sin embargo, les permiten seguir comprando. Por que en unas tiendas escanean los carnes y en otras no? Por que los mecanismos de control que se han implementado en algunas tiendas con resultados efectivos, no se implementan en otras? De quien depende? Existe mucha corrupción alrededor del asunto y no siempre los llamados a cuidar lo están haciendo, sino que se están beneficiando y uniéndose a esa corrupción, favoreciendo amigos, revendiendo turnos. Conozco un caso en la tienda de 7ma y 84 en Playa donde algunas personas llevan 15 días durmiendo para esperar a que entren equipos electrodomésticos, porque alguien con facultades rompió una cola que existía con números escaneados y tickets, que propicio?, que ese grupo donde se incluyen ancianos duerma afuera por no pagar a un revendedor 50 cuc por un turno, aun después de 15 días continúan a la espera. No creen que es algo que pudiera resolverse con una buena organización?

  • CAIBARIEN dijo:

    Me pregunto que estan haciendo los inspectores de la DIS? aca se les veia en la feria con el maletin cargado todo el elenco incluyendo el director, ahora van para las TRD a resolver con maletin en mano y el pueblo en las mismas para que le subieron el salario si no estan haciendo su trabajo, hasta que cada cual no haga lo que le toca y se elimine la corrupcion el pueblo trabajador seguira sufriendo las consecuencias.

    • Reinaldo61 dijo:

      Considero que el descredito de la DIS es tan grande que deberia desaparecer, no cumplen su roll en esta sociedad, para que estan... para gastar el presupuesto del estado..

  • Gwen dijo:

    seamos pragmáticos ante situaciones como estas, si los decisores fueran capaces de pensar e implementar las medidas correctas, por supuesto que por las bodegas la distribución sería más equitativa y al menos los trabajadores tendrían la oportunidad de adquirir los productos y el pueblo en general también, es ciertamente triste y agobiante la situación pero no imposible de organizar, el primer ministro planteó que el pollo no alcanzaba para todos y se priorizaria a los adultos mayores de 65 años y los niños, donde vivo solo llegó el de los niños
    ni hablar de las compras online, supercaras las tarifas de transportación!!! ni me imagino que elementos tuvieron en cuenta para esas tarifas!!!!
    el cubano de a pie, que trabaja con el estado y el pueblo en general seguirán siendo los más perjudicados
    por favor está en las manos de los decisores arreglar cuestiones que no son tan complicadas pero tienen graves consecuencias

  • Yeney dijo:

    Es así, el sistema no está diseñado para que las personas trabajadoras podamos comprar. Es un negocio redondo para las personas sin vínculo laboral. Los que cuidan y controlan todos los días saben quiénes sin las personas que se dedican a eso y no hacen nada. Muy triste la situación.

  • Ana dijo:

    Es una falta de respeto enorme. Tengo tres hijos, jamás he podido ir a comprar nada a la tienda x el horror k se vive allí. A veces se pasan el día para nada...en mi caso tengo un bebé de un año ....como voy a poner a mi hijo pequeño en una situación de esas...x otra parte los mismos personajes k trabajan en las tiendas tienen su gente y les guardan de todo x un ''regalito'' extra. Y ni hablar de los revendedores....con la facilidad k vienen a tu casa como saben k uno esta atascado y te proponen algo de 35 centavos en casi dos cuc... o un paquete de pollo de apenas 3cuc en 10....donde están las autoridades k no hacen nada al respecto...es bien triste lo k estamos viviendo...es hasta penoso.

  • Jorge Luis dijo:

    En medio de una epidemia y de el recrudecimiento del bloqueo la escases, ocasionada por la ineficiencia de una economía lastrada por una "libreta" .gratuidades y prebendas de todo tipo, con varias monedas circulando y diversos tipos de cambio para cada una de ellas la cola es sólo una consecuencia y no se solucionará hasta tanto no se cambien las reglas del juego . Los dueños de Sabates y Crusellas eran millonarios vendiendo jabon, detergente y pasta de dientes. Lo mismo aplica para la Tropical y Hatuey , Partagas y H. Upman....Sarra etc.cual quiere decir que toda actividad economica debe dar dividendos no perdidas. Eliminemos paternalismos y subvenciones permitamos que productores extranjeros tengan almacenes en Cuba y vendan al por mayor. Cobremos derechos de importación, impuestos sobre las ganancias, prestacion de servicios , sobre el valor adquirido y quitemonos la carga de importar y pagar por todo por Adelantado y comencemos a pagar cuando lo necesitemos y con 45 dias de gracia. Cuando aprendamos que el crédito de obtiene PAGANDO en los plazos fijados entonces tendremos mercancías y no colas. Todos los paises desarrollados del mundo sostienen sus economias con impuestos y aranceles. Nosotros ademas somos dueños de nuestros recursos naturales, de nuestra banca, de nuestro sistema energético y de comunicaciones y del infinito tesoro humano creado por la revolución Tenemos todas las condiciones para ser más eficientes usemos todos los mecanismos y recursos económicos del Capitalismo para consolidar nuestro propio Socialismo. Si no lo logramos seguirá el éxodo de nuestro capital humano.

  • Teresa dijo:

    Muy buenonelnarticulonpero.llevamos ya mas d 4meses d articulos similares y los coleros campeando por su respeto y la policia parece q ya se canso.
    Yo soy d Playa he tratando d cumpir c el aislamiento lo mas q puedo d respetar el distanciamiento pero si necesito comprar algo tengo q ir a batirme c los coleros q cada dia aumenta mas.
    Mi radio d accion abarca Tienda Cubartesania 13 y 80,Dita 84 y13 Comodoro y Centro d Negocios Miramar ,no he querido alejarnos mas y es doloroso ver como la gente humilde tiene q hacerte a un lado ante el descaro y la prepotencia d quien es as site ten dueño de todo..
    YA es tiempo de q tomen medidas severas

  • Misael Sanchez dijo:

    Hay un metodo que se usa para comprar la papa, en este agro compran las bodegas tal y mascual, eso mismo hago en las tiendas ejemplo Dita, 5 ta y 96, Comodoro, pongo tantas libretas compran aqui las otras en aquella, pero para mi es que no quieren acabar con las colas, si usted hace eso se acaban los revendedores ya que en playa vienen de la Lisa de Marianao y en playa los que viven de las colas, en las papas llega la papa y se hace cola pero cola de los consumidores de la zona, ante el descaro que existe y al pueblo que trabaja y no puede comprar aplico medidas especiales, segun me han dicho en alamar hay un mercado en el cual un dia vompra una zona y al otro dia la otra porque no puede ser asi en playa, la opinion no hay interes en poner orden

    • Yuleidi dijo:

      Claro que no se quiere buscar la solucion al problema.Es posible que a las cadenas de tiendas no le sirva el orden pq es sabido que en la tienda se quedan muchas cosas sin salir.y a las coleres no hay quien las controlen ellas se mueven de una tienda a otra,de un municipio a otro porque son una plaga,son una pandilla

  • Anabel dijo:

    Muy bueno el artículo, solo tengo una pequeña duda, como un periodista ha podido investigar y sin embargo las autoridades competentes no ven, no investigan, no toman acciones?

  • Cintia dijo:

    La crisis es muy grande en estos momentos,tener que lidiar con las inmensas colas,el sol,la lluvia y los coleros se ha vuelto algo estresante es triste ver como tus propios vecinos se dedican a este negocio dónde pueden adquirir cualquier producto y después vienen a proponertelos es como una burla.yo pienso que se puede crear un mecanismo desde los propios consejos populares dándole funciones al jefe de sector,a los presidentes de CDR pues es allí en la localidad donde se conoce las actividades ilícitas que se están realizando,les hago una carta de advertencia dejandoles bien claro que no puden revender y a la segunda prisión para que vean que la ley es consecuente con sus actos delictivos.

  • Roberto dijo:

    Para mí la gran mayoría de los coleros son unos delincuentes,por q lo digo, porque son los q no quieren trabajar o nadie los contrata por ser no confiables por lo tanto les sobra el tipo para estar toda las madrugadas en manadas de tienda en tienda y cuando les reclamas porque marcan descaradamente para 8 o 10 coleros prepárate a enfrentar la ira de estas bestias.El estado ha mostrado total incapacidad de ayudar al pueblo en esta contienda ,los agentes de la policía intervienen después q estás enterado con algún ejemplar de estos,los tickets q dan algunos consejos populares para comprar en las tiendas es una odisea no sé dónde se meten, sencillamente estamos viviendo la anarquía de los revendedores y sus cómplices en las tiendas,ojalá nuestros dirigentes tengan una solución para momentos como estos q es donde se mide a los líderes.

  • Daymara dijo:

    Muy bueno el artículo quizás se hizo para que las personas se desahoguen porque como bien se dice al inicio, quien responde por esto, PInar del Río no se queda atrás, las colas son días y días y quien trabaja no puede o está en la.cola o trabaja, ya no se sabe quien es quien, la policía conoce quien es el que va a la cola todo los días porque están repartidos por establecimiento y casi siempre son los mismos que cuidan, y no hacen nada, hoy por ejemplo en una cola de galletas en el establecimiento que queda cerca de la terrazina.detras de la panadería, repartieron toques la policía en medio de la molotera propiciando que las.personas inescrupulosas revendedoras.cogiaran dos y tres tiques, después decía el.mismo oficial q había que esperar que se acabarán los tiques para ver si sobraba y repartir de nuevo. NADIE sabe la cantidad de mercancía que llegó, y si repartieron tique contra persona, al rato después de tanto exigir salio una mujer y dijo que sólo habían entrado 120paquetes, y hay que creerlo. Hasta la q cuida la puerta estaba confabulada. Por favor quien tenga q ver con esto, que tome medidas, no puedo creer que eso no lo vea nadie, las personas esperando desde temprano hasta las tantas horas de la tarde, porque la entidad refiere que no tiene transporte para trasladar las galletas, y sin dar información.

  • Anónimo dijo:

    El hombre a dominado al hombre para perjuicio suyo,todos los problemas de la humanidad es el hombre responsable de tanto sufrimiento y de la carencia que hay en planeta,mala Gobernación, mala política gubernamental,una sociedad egoísta. Muchas personas piensan según como vive, lamentablemente en nuestro país hay una élite que tienen abundancia y viven en la opulencia,no miento lo veo todos los días,los lujos y el derroche,y es lamentable que hablan de hay sacrificarse por el vien comun,cuando ellos no tienen ni más mínima idea de lo que es pasar necesidades lo tienen de todo,no hacen colas,tienen criado,y sus tiendas abarrotadas de comidas y sus familias dándole la vuelta al mundo.

  • AAA ORIGINAL dijo:

    ...la pandemia sacó lo peor del ser humano...iluso el que creyó que sería lo contrario

  • Tatiana dijo:

    Las colas son perfectamente evitables. Busquese una solucion desde el gobierno. Cuando arriben los productos que se vendan en varias mesas dispuestas para ello. No hace falta caja registradora con una calculadora bastaria teniendo en cuenta que la cantidad de productos son minimos. Repito : busquese una solucion YA , no podemos seguir con tantas variables hostiles cotidianamente.

  • Help dijo:

    Y que me dicen de las colas en 3era y 20 en la venta de autos. Te cobran 3mil cuc por un turno y si no no compras un auto nunca. Y los ves ahi y t dicen que ya esta vendido y vuelves al otro dia y sigue ahi, solo estan esperando que llegue alguien y de los 3mil cuc por el turno para comprarlo.

  • Yanet Acosta Trujillo dijo:

    Junier espero que leas mi comentario.Fui tu profe de matemática.No coincido con la opinión de Alejandro Gil ni con Digna. Pregunta a la gerente comercial de Caracol.CIMEX.TRD que cantidad de aceite.jabón y detergente ha entrado de marzo a junio.es posible que si estuviera normado algun paquete de detergente o pomo de aceite ubiese podido coger.pero con las colas eso para mi ha sido imposible.Otro error son los modulos por centro de trabajo.conozco personas que han tenido esa oportunidad varias veces.porque cogen por esto.luego por aquello y asi.sin contar que le han dado modulos a trabajadores del cayo(no es que no lo merezcan)pero los productos vienen destinado a Caibarien y cuantos trsbajan en la cayeria de otros municipios y otras provincias.seria tan sencillo normarlo sin compromiso de un ciclo de entrega.pero con la esperanza que un dia voy a coger algo.hoy estoy mortificada viendo todos los dias las mismas personas cargadas y sentadas en los portales.claro los que no trabajan

  • Yoana dijo:

    Muy bueno el artículo y es verdad que da pena ver como nos hacemos daños entre nosotros mismos, porque no hay que ir muy lejos para ver esos revendedores acabar, con solo entrar en Facebook en las páginas de revolico sales muy insultado, por lo menos a mi me molesta muchísimo, el papel sanitario de 1.80 te lo venden a 7 cuc, que es eso??porque además no se quieren ganar 1 ni 2 pesos, ellos se quieren ganar más de 5 cuando lo único que hacen es perjudicar a personas que trabajamos y que no tenemos tiempo de estar en una cola, pero hay veces que nosotros mismos tenemos la culpa porque hay personas que caen ante estos precios exorbitantes y compran y por eso los coleros y revendedores seguirán, creo que deben poner mano dura en este asunto, en las tiendas hay policías y esos policías se tienen q dar cuenta de que hay personas que están vendiendo turnos o que están todos los días los mismo, señores, no hay que ir muy lejos para coger a estos acaparadores, le propongo a la policía entrar en Revolico para que acabe con esto porque es abusivo, la verdad. Hay muchas tiendas que tienen sistemas muy buenos para la compra, el famoso escaneo del carnet, una de ellas es el Pedregal, da gusto ir a esa tienda, ahí no puede haber coleros, ni revendedores, ni descarados que se aprovechan del pueblo trabajador, por favor tomen ejemplo de esta tienda, tengo muy buena opinión de ella.

Se han publicado 772 comentarios



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Yunier Javier Sifonte Díaz

Yunier Javier Sifonte Díaz

Graduado de Periodismo en la Universidad Central "Marta Abreu" de Las Villas en el año 2016. Periodista de Telecubanacán. Colaborador de Cubadebate. En Twitter: @yunier_sifonte

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