VALIENTES: 50 días que estremecieron a Rafael, el médico que no quería dejar a sus pacientes en terapia intensiva

El doctor Rafael Venegas Rodríguez es especialista en Terapia Intensiva y Emergencias y mayor de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). Foto: Cortesía del entrevistado.
Cuando amanezca este lunes 18 de mayo, Rafael Venegas Rodríguez llevará poco más de 48 horas en su casa, al este de La Habana. Habrá acariciado cientos de veces el vientre de su esposa, con 26 semanas de embarazo.
Se habrá obsesionado con llamar y escribir a sus colegas de trabajo para saber cómo marcha todo. Quizá haya conseguido dormir una noche entera, y habrá escuchado retumbar aplausos en el barrio donde vive y que colinda, prácticamente, con el lugar donde pasó 50 de los últimos 65 días; y del que hubo que darle la “orden” de salir. Porque de otro modo, este lunes, Rafael estaría allí.
Rafael tiene dos motivos esenciales para permanecer en una sala de terapia intensiva casi dos meses ininterrumpidamente. Uno de ellos, salvar a más de dos decenas de personas en estado crítico y casi la mitad de ellas portadoras del SARS-CoV-2. El otro, acompañar y cuidar a “sus muchachos”, el equipo de médicos y enfermeros que durante ese mismo tiempo luchó contra la COVID-19 en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Luis Díaz Soto, conocido como el Naval.
El doctor Rafael Venegas Rodríguez es especialista en Terapia Intensiva y Emergencias y mayor de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). Por cinco años fue el jefe de la terapia intermedia de ese hospital. Si le hubiesen dicho que a solo una semana de pasar a estar al frente de la sala de terapia intensiva se desataría en Cuba la batalla contra el nuevo coronavirus, quizá no lo creería. De igual modo, pienso, no habría titubeado.
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Rafael escribe pausado en el chat por el que intercambiamos. Intenta— le pido— rememorar las jornadas, los detalles, experiencias…Le pregunto por miedos y contesta que “muchos”. No hay modo de no tener miedo a lo desconocido, sobre todo si se trata de un enemigo con el que vas aprendiendo a lidiar sobre la marcha y del que quedan más preguntas que respuestas. El miedo es, a fin de cuentas, humano.
Si esos días se viven en una de las zonas más complejas de un hospital, el área límite a la cual llegan los pacientes en el estado más difícil, los temores, supongo, aumentan.
Aún así, o quizás por ello, la experiencia vivida “en el contexto de la terapia intensiva y el manejo de la COVID-19 fue realmente única e inolvidable”.
“Fue un reto que puso de manifiesto nuestra capacidad como médicos, de adaptarnos a nuevas condiciones, a la investigación constante y a la toma de decisiones”, explica el especialista.
“También durante este tiempo, con mucho riesgo pero con la convicción de su valor terapéutico, empezamos a utilizar, bajo la guía de los expertos del Ministerio de Salud Pública, los profesores Pereda, Rivero, Huber, modalidades ventilatorias nuevas para nosotros, llamadas por sus siglas en inglés APRV; lo cual influyó considerablemente, de conjunto con el resto de las medidas, en la evolución satisfactoria de nuestros pacientes”, dice el doctor Rafael.
Se trata, abundó, de una modalidad ventilatoria que permite mejorar la oxigenación en estos pacientes con el menor daño posible sobre la vía aérea. Hay que recordar que algunos de los enfermos con COVID-19 pueden evolucionar a insuficiencia respiratoria, y a continuación a una enfermedad grave llamada Síndrome de distrés respiratorio agudo, cuyo tratamiento es la ventilación mecánica.
“La modalidad ventilatoria a escoger depende de la disponibilidad de equipamiento y la experiencia de nuestros profesionales; nosotros decidimos asumir el riesgo, incorporamos rápido los principios técnicos de la misma y la empleamos con mucha convicción”, comentó el entrevistado.

Detrás de la satisfacción, de las vidas salvadas en la UCI del Naval, están las horas de desvelo de siete médicos, cuatro hombres y tres mujeres. “Son jóvenes, pero inmensos”, señala Rafael (al fondo vestido de azul). Foto: Cortesía del entrevistado.
Si en algo enfatiza el doctor Rafael, es en el hecho de que la terapia intensiva es una medicina del detalle, donde todo influye. “En el trabajo con estos pacientes hay que llevar el control simultáneo de más de 15 variables, y una sola persona no determina el resultado de ellas”.
Por eso, insiste en resaltar el trabajo de equipo realizado, “en el cual fueron decisivos nuestros médicos, en su mayoría jóvenes y con un deseo inmenso de poner su sacrificio, sentido de entrega, inteligencia y pasión al manejo de estos pacientes. También la labor de nuestros enfermeros, personal asistente, estudiantes de medicina de la Universidad de Ciencias Médicas de las FAR, de los profesionales del laboratorio, del personal de imagenología”, enumera.
“Fue impresionante como todo el sistema funcionó en una sola dirección: el paciente”, acotó.
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“Un servicio de guardia de 24 horas, luego descanso 24 horas y de vuelta al combate. Ese fue el sistema de trabajo que instauramos en la terapia”, resume Rafael.
Ello, explica, fue muy difícil de cumplir. “El descanso, por ejemplo, se subordinaba al estado de los pacientes, las discusiones de casos las hacíamos cada dos horas. Nadie descansaba hasta que los pacientes críticos no mostraban mejoría. Fueron momentos muy difíciles, pero también llenos de mucha satisfacción”, refirió.
Desde que trabaja en el hospital Naval, estos días los recordará, además, por ser la etapa donde más pacientes ha tenido ingresados al mismo tiempo en la Unidad de Cuidados Intensivos, dice.
“En números, durante esos 50 días tuvimos ingresados 60 personas entre sospechosos y confirmados al nuevo coronavirus, y de ellos 16 pacientes positivos a la COVID-19. Había 25 enfermos críticos con necesidad de ventilación mecánica artificial, y de los mismos 11 tenían SARS-CoV-2. Ninguno falleció. Todos están hoy en sus casas, disfrutando junto a sus familias”, explica el especialista.

Durante esos 50 días este equipo atendió a 60 personas ingresadas en el Naval entre sospechosos y confirmados al nuevo coronavirus, y de ellos16 pacientes positivos a la COVID-19. Había 25 pacientes críticos con necesidad de ventilación mecánica artificial, y de los mismos 11 tenían SARS-CoV-2. Ninguno falleció. Todos están hoy en sus casas, disfrutando junto a sus familias. Foto: Cortesía del entrevistado.
Detrás de esa satisfacción, precisa, están las horas de desvelo de siete médicos, cuatro hombres y tres mujeres. “Dos tienen más de 40 años, el resto menos de 30. Son jóvenes, pero inmensos”, señala Rafael, de 43 años.
Entonces, alega que esta entrevista no estaría completa sin sus nombres. Y toda la razón le asiste. Uno a uno los enumera: doctor Raúl Santana, doctor Rubén Peña, doctora Beatriz Santiesteban Licea, doctor Pedro Aroche De Dios, doctora Arianna García Sánchez y la doctora Daniela Oliva Pérez. “Este es el pelotón que venció a la COVID-19”, afirma.
A ellos le agradece, a la constancia de permitir que la sala funcionara como un engranaje perfecto. “Siempre traté de inculcar a mis muchachos, la necesidad de trabajar a menos de un metro del paciente, lo más cercano posible que nos permitiera ver bien la situación e identificar tempranamente posibles complicaciones. Realmente fue un reto toda esta situación, pero indudablemente una experiencia inolvidable y que cambiará indiscutiblemente la visión y el trabajo de las terapias intensivas”, agrega.
Rafael agradece además la confianza en ellos “depositada por la dirección del hospital, al coronel Julio, por sus consejos, por su apoyo, por los aseguramientos y lo necesario para que a nuestros pacientes y equipo nunca les faltara nada. A la vicedirectora, a la doctora Leticia, al profesor Parellada, Wilfredo, y Chivas, porque su constancia, consejos y apoyo fueron también decisivos en los resultados obtenidos”.
Debe entenderse, dice, que esta es una pelea de mucha gente. “A todos nos mueve una pasión inmensa por cumplir con nuestro objeto social y para lo cual nos hemos formado durante muchos años: salvar vidas, devolver años de esperanza con la mayor calidad posible. En este empeño el país y el Ministerio de las Fuerzas Armadas han depositado muchos recursos y confianza, además de la confianza de nuestro pueblo y familia, que nos impulsa cada día con ese aplauso”, escribe Rafael en el chat.
-¿Lo alcanzan a oír?, pregunto.
El de afuera, el que viene del reparto donde vive, el de su esposa, amigos, el de sus vecinos, o el de la gente solo agradecida, ciertamente, dentro de las paredes de la UCI no se escuchan, no literalmente.
“Sin embargo sabemos que están, y esa sensación nos estimula y nos da fuerzas para seguir. Imagina, no cumplir con éxito esta tarea era uno de nuestros mayores temores”, comenta.
Mucho más, si se trata de cumplir allí, en el “hospital Naval, que constituye nuestro hogar, en donde nos formamos desde el inicio de nuestra carrera. Aquí aprendimos de nuestros profesores todas las herramientas que nos han permitido enfrentar este escenario tan difícil, y es a ellos a quienes hoy le dedicamos con mucho orgullo y satisfacción todas las vidas que salvamos”, dice.
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Equipo de terapia intensiva del hospital Luis Díaz Soto (Naval) en su lucha contra la COVID-19. Otro paciente salvado. foto: Cortesía del entrevistado.
El doctor Rafael, de los días vividos, ha sacado varias lecciones. Una de ellas, destaca, tiene que ver con el manejo de los pacientes con COVID-19. “Es complejo y multifactorial y entraña mucho sacrificio, estudio, constancia y entrega. En un escenario donde se sabe poco de esta entidad, fue importante y decisivo para Cuba que el Estado inmediatamente pusiera la ciencia a disposición de la medicina, en beneficio de los pacientes”.
“Una de nuestras fortalezas fue la incorporación del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) al hospital, con la propuesta de distintos ensayos terapéuticos con demostrada valía en beneficio de los enfermos”, sostiene el intensivista.
Cuenta que es en este ámbito en el que conoce a la Doctora en Ciencias María del Carmen Domínguez, líder del proyecto CIGB- 258, “que por demás hoy ya la puedo llamar amiga”.
“Ha sido impresionante y un ejemplo, su sentido del deber, su convicción en la ciencia y su compromiso con nuestro país”, agrega.
De acuerdo con el especialista, la mayoría de los ensayos clínicos terapéuticos utilizados en el mundo fueron y van dirigidos a frenar o modular la hiper respuesta inflamatoria desencadenada por este virus, la llamada tormenta de citoquinas, “causa inequívoca de la evolución crítica y mortal en las personas contagiadas con esta enfermedad”.
“El día 30 de marzo comenzamos a aplicar en nuestros pacientes críticos el péptido CIGB- 258, proteína con demostrada eficacia en la modulación de la respuesta inflamatoria, utilizada por nuestra líder científica previamente en pacientes con enfermedades auto inmunes”, comenta Rafael.
Enfatiza que fue muy buena la respuesta en estos pacientes con la aplicación del producto, que ya venía por su fase dos de ensayo, previo a esta pandemia.
“Los fundamentos científicos eran fuertes, y cada vez que leíamos e investigamos aumentaba nuestra certeza de la utilidad del mismo en la modulación de esa tormenta de citoquinas. La respuesta fue formidable, nuestros pacientes empezaron a comportar una evolución satisfactoria, mejoría de los parámetros hemodinámicos, estabilidad, extubación”, detalla el doctor Rafael.
Inmediatamente remarca: “Cuba y el mundo no deberían olvidar este nombre: Péptido CIGB-258. O como debe salir en el prospecto Jusvinza. Sus resultados son muy alentadores”.
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“La COVID-19 es un reto que puso de manifiesto nuestra capacidad como médicos, de adaptarnos a nuevas condiciones, a la investigación constante y a la toma inmediata de decisiones”, explica el doctor Rafael Venegas. Foto: Cortesía del entrevistado.
En 50 días hay tiempo suficiente para atesorar vivencias. Lo confiesa este médico cuando indagamos en alguna específica que recuerde.
Habla entonces de la solidaridad entre los propios pacientes.“Despues de extubar a alguno, debía permanecer cerca de 72 horas con nosotros, y es increíble cómo participaban en su espacio de la mejoría de los demás. Cada vez que extubábamos a alguien nuevo, todos aplaudían en agradecimiento”.
Pero, la anécdota que más marcó al doctor Rafael fueron quizás las palabras de Orlando, un paciente que cuenta ya iba de traslado a la sala abierta, recuperado, cuando preguntó: ¿cuántos médicos hombres y mujeres son ustedes?
“Le devolvimos como pregunta un ¿para qué? y nos dijo: para saber cuántos padres y madres tengo, porque ustedes me devolvieron la vida”.
Cuando amanezca este lunes 18 de mayo, Rafael Venegas Rodríguez llevará poco más de 48 horas en su casa, al este de La Habana. Habrá contado esta historia, y su esposa, también médico, entenderá como necesario cada riesgo asumido. Cuando pasen 15 días, si aún es preciso, al doctor Rafael volverá a amanecerle el día salvando a otros, hasta que le “ordenen” descansar.
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Es impresionante la historia contada, muchas felicidades y gracias al Dr. Rafael y todo su equipo, pero si alguna lección sacamos de ello, es los valores y ética de nuestro personal de salud, hoy se habla del Dr. Rafael, pero por suerte para los cubanos en Cuba y en el resto del mundo tenemos muchos doctores y paramédicos que enaltecen su profesión con la entrega diaria para salvar vidas
Gracias a los médicos en general. En el tiempo de la pendeja pandemia ellos juegan un papel importante y seguimos adelante. Juntos venrecemos Cuba
Mi respeto y admiración para todos .... Gracias
Gracias a estos valerosos medicos, la paciente que sale en la foto es mi tia, y gracias a ellos esta ya en su casa con sus familiares, ella estuvo critica, despues grave , pensabamos no se salvaba, gracias Cuba!!!!
Ese grupo de medicos y enfermeras con el mayor Rafael al frente atendio a mi abuela en el Naval hace unos meses con un padecimiento terminal siempre con una profesionalidad y dulcera como solos los galenos cubanos lo saben hacer. Honor a quien honor merece, ellos son ejemplos de valentia y tenacidad en todo momento simplemente GRACIAS.
MUCHAS BENDISIONES PARA USTED Y TODOS LOS MEDICOS, ESTUDIANTES Y DEMAS TRABAJADORES QUE HAN DADO EL PASO AL FRENTE EN EL COMBATE CONTRA ESA PANDEMIA, DONDE ESTAN LOS CUBANOS MUEREN LAS DIFICULTADES
ASI ES LA COSA GRACIASSSSS A TODOS
Gracias Doctor mis felicitaciones dobles por su actitud y por la futura llegada de su hijo
Muchas felicidades a este abnegado equipo de trabajo, en especial al doctor Rafael, por su coraje y entrega en tan inmensa tarea.
admirable historia, como bien se plantea en la entrevista hay involucrados en este esfuerzo muchos jovenes, personal de salud, combatientes de las FAR y el MININT, trabajadores de diferentes sectores que se ha incorporado, campesinos que hay hecho aportes, en fin la juventud ha tenido protagonismo en esta batalla digno de destacar
ORGULLO, ORGULLO, ORGULLO sieno de ser Cubano... de saber que contamos con médicos como ustedes... a usted Dr Rafael, a su equipo, a la dirección del Hospital, MUCHAS GRACIAS....por existir... MUCHAS Gracias por su ezfuerzo y sacrificio... y MUCHAS GRACIAS por salvar esas eprsonas que a partir de HOY ya son parte de sus VIDAS...
Yo estuve en ese hospital en estado crítico y de verás no encuentro palabras conque expresar la forma tan profesional y tan sensible con todos me atendieron, nunca me sentí solo en aquellos días críticos y cada uno de ellos fue para mi como un ser cercano y hasta familiar, a mis 70 años cuando creí que ya mi vida se acababa apareció el milagro de la medicina cubana , todos ustedes son el patrimonio espiritual y el orgullo de todos los cubanos, el equipo del Dr Rafael Venegas merecen la mayor condecoración del estado cubano establecida para el personal de la medicina , por lo pronto aquí tienen la gratitud eterna de cada uno a los que ustedes le devolvieron La Vida
Que artículo tan bello, que médico tan grande, con la anécdota de Orlando, se me salieron las lágrimas, pero lo que merecen estos médicos, no son lágrimas, lo sé, es un amor infinito para ellos y los deseos de que Dios los bendiga con larga vida y esa sabiduría natural, además de que estudiaron, esa nace con el ser humano. Pero además esa entrega que también es infinita, por eso yo me alegro der ser cubana y me alegro mucho de tantas vidas salvadas, a pesar de que en el mundo hay tantos fallecidos, que me duelen mucho, pero reconforta saber que en mi país las cosas son diferentes, para bien, creo que todos los médicos son responsables, por lo menos en esas salas de cuidados inensivos, ellos cuentan los que salvaron, que son más GAD y a ellos, pero indiscutiblemente que la formación militar es más rigurosa, no por gusto la dirección del país dió el grueso de esta batalla a los hospitales militares, aunque sé que allí han estado presente, Pediatras, Intensivistas, etc, etc de hospitales de Civiles, Como el Dr. Caballero, de Santa Clara, Profesor de Profesores, la Dra. Anabel, del Milian y varios Pediatras del Hospital Infantil de Santa Clara, cada uno de ellos contarán historias como esta, pero el reconocimiento al protagonista de este artículo, el Dr. Rafael por su entrega, estos son los Héroes de las batas blancas.
Muchas felicidades a ese equipo d intensivista, muestra de el talento q les acompaña, a mis compañeros d universidad, me siento muy orgulloso d ustedes, tan jóvenes y ya han escrito una página en la historia d nuestro país. Adelante!!!
Que alegria ver a mi amigo despues de casi 22años se que siempre fue asi, constante, hombre, amigo y sobre todo revolucionario, eramos 4amigos desde los camilitos, Rafael,Almagro,Teyland y yo eramos inseparables anecdotas, muchas sobre él, pero la que mas me retumbó, fueron sus palabras al yo no querer coger la carrera de medicina y él me dijo que al final lo seria jjjjj si amigo me hice Doctor, ya que desde ese dia que nos graduamos en la escuela militar Camilo Cienguegos de MtZ no nos hemos visto, un abrazo muy fuerte "desde lejos". a ese jigante qur desde siempre supo que queria ser médico pero sobre todo siempre fue humano sencillo y modesto. cuidate hermano, y exito. saludos de Ponce..
Lo único que puedo decir, impresionante el valor y el sacrificio de ustedes salvadores de la vida y la experta zapatos, Cuba entera está orgullosa de tener hijos digno como ustedes, nuestro aplauso para los médicos, enfermeras científicos, técnicos en fin a todos que han enfrentado está epidemia, ustedes son los ángeles de la vida, gracias por existir
Rafael,te conocí durante la carrera de Medicina Militar,pertenecía a la compañía 2117,fui cadete y también estudié en el Hospital Naval durante 6 años.Soy anestesióloga y me enorgullece saber de tí,de tú trabajo,estos son tiempos difíciles,pero nuestra formación en el ISMM nos hace más fuertes, más humanos.Saludos desde V/C.
El doctor Rafa es un excelente ejemplo a seguir lo conozco personalmente ya q fui compañera de el 5 años q estuve trabajando en ese hospital donde fui muy bien acogida por todo el colectivo tanto médico como enfermeras sigan así sonun ejemplo a seguir adelante naval juntos venceremos
Cuidate y protéjete muuuucho,conviertete en multiplicador de tanto amor , porque aunque seamos una potencia médica , hombres de tu especie están en extinción. Mis felicitaciones, dios te proteja a t i y tu familia.
Me saca las lágrimas, este bello artículo, Ariannita, Betty y Aroche, tres medicos amigos que conozco hace casi 4 años, y que hoy se encuentran ahi, de cara a este virus,excelentes seres humanos, muy jóvenes pero muy responsables y entregados, y a los demás médicos, enfermeros, estudiantes y asistentes de ese equipo, mi mayor cariño, admiración y respetos, se durme tranquilo si se sabe que existen personas tan preparadas, dedicadas y sobre todo tan humanas que cuidan de nuestra salud y bienestar, a todos los considero hermanos. Cuba Salva..
El actuar de estos medicos y de Rafael en particular demuestra la confianza que nuestro Comandante deposito siempre en los jovenes y asi reflejan el cumplimiento de su enseñanza los exorto a que continuen con ese espiritud de solidaridad, hermandad por nuestro pueblo FELICIDADES Y SIEMPRE EXITO en su empeño de salvar vidas
Por esas personas tan maravillosas es que aplaudimos todos los dias a las 9 de la noche...gracias a esos héroes de batas blancas por estar en la 1ra linea de batalla contra este virus que le ha costado la vida a miles de personas...mucha salud y bendiciones para usted..su familia y para ese bebé que viene en camino...una vez más GRACIAS MILES !!!! Para usted y sus colegas.
Valientes!!!!!!!!!!!!!, así de grandiosos son nuestros médicos y personal de la salud, pedirles que se cuiden, y darles gracias por su adnegación
Realmente no existen palabras para expresar la satisfacción que se siente ver como nuestros pacientes están en sus casa disfrutando de sus familias, ni el orgullo que se siente pertenecer a un equipo de trabajo tan maravillos, que digo equipo si somos una familia, que en estos dias trabajando mucho en función de la vida. Y si se logra, con mucho amor y entregar, todos juntos sin descuidar ni el más mínimo detalle, se logra cuando se tiene un jefe y líder que te guia victorioso hasta al final. Pienso como parte de esta familia de trabajo y como cubana que no se debe escatimar esfuerzos para al final lograr la victoria. "Se puede, si pudo y si podra. "
Muchas bendiciones en Cristo, reciban todos los médicos y personal de la salud que como ellos dan su corazón y sus fuerzas para sanar personas. Gracias por su entrega, cada noche aplaudimos y no sólo eso sino también oramos por ustedes y su familia para que Dios les de fuerzas, sabiduría y entendimiento para encontrar el tratamiento adecuado para cada uno de sus pacientes. Un abrazo fuerte y gracias por su valentía.
GRACIAS LE DAMOS A TODOS POR SUS COLABORACIONES
No existen palabaras para expresar la satisfacción que se siente ver como nuestros pacientes están en sus casa disfrutando de sus familia y ser parte de un equipo de trabajo tan maravillos, que digo equipo si somos una familia que trabajamos estos dias en función de la vida. Y si se logra, lo logramos todos juntos con amor, entrega y sacrificio, se logra cuando tienes un jefe y líder que te guía victorioso hasta el final con sus conocimientos y gran humanidad, ahí esta el secreto. Pienso como parte de esta hermosa familia y como cubana que no se debe escatimar en esfuerzos para al final lograr la victoria. "Si se pudo, si se puede y si se podrá."Hasta la victoria: SIEMPRE. "
¡GRACIAS Dr. Rafael a usted y a su equipo! Este trabajo periodístico me pone una vez más frente a personas de un valor profesional y humano tremendo. Gracias a todos los médicos cubanos y gracias a todos los que apoyan los servicios médicos en nuestro país en medio de esta terrible pandemia. Gracias también a Lisandra que ha logrado con su estilo periodistico describir con detalles que llegan a lo más profundo de la sensibilidad humana, una labor tan bella como la que ha realizado el Dr. Rafael y su equipo y muchos otros en toda Cuba sin olvidar al Dr. Durán que nos mantiene al tanto de todo lo que ocurre en el país con lujo de detalles.
YandriAlbariño:Soy estudiante d medicina de 5to año de la Universidad de Ciencias Médicas y estuve trabajando junto a este grupo aguerrido durante 15 intensos días sin descanso jornadas d 24 horas pero cuando salia cada día me llevaba cosas nuevas y la satisfacción d q los pacientes iban mejorando como olvidar el aplauso d Antonio o la risa d Carlos dos pacientes q fueron salvados por este personal.Estoy orgulloso d haber formado parte d este colectivo y voy por mas porq ahora estoy d nuevo en la batalla en la terapia.
ay, que orgullo saber de gentes como usted y su equipo,sabemos que cuba está llena de personas así......salud para todos y sus familias....la vida les retribuirá toda esa grandeza de espiritualidad que hoy desbordan para el bien de otros.. o simplemente como dijo el maestro ¨:se es bueno porque sí...besoss...
Deseo felicitar al equipo del My Rafael de UCI del Naval, con historias como esas se demuestran las hazañas de nuestros médicos por salvar vidas, qué alegría para quien al volver y abrir los ojos encontrarse con este equipo talentoso. Gracias a nuestros científicos del CIGB.