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¡Participa! en el IV Concurso de Microrrelatos, convocan Ocean Sur, la AHS y Cubadebate (+ Video)

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Cubadebate, la casa editorial latinoamericana Ocean Sur y la Asociación Hermanos Saíz (AHS) convocan a la cuarta edición de nuestro Concurso de Microrrelatos, que desde 2017, dedicamos al advenimiento de la Feria Internacional del Libro en Cuba.

¡Participa! Demuestra en un relato corto tus capacidades como narrador. El ganador obtendrá una colección de novedades editoriales de Ocean Sur, presentes de la AHS y Cubadebate, así como la oportunidad de publicar su obra en este sitio web.

Si quieres ser el ganador, solo tienes que escribir un texto, que no exceda los mil (1 000) caracteres (sin espacios), que nos permita descubrir al escritor que eres. Inspírate y echa a volar tu imaginación, escribe un cuento, el inicio de una novela o testimonio…

Deja tu microtexto como un comentario en esta entrada. El plazo de admisión vence el domingo 16 de febrero, el día que concluye la XXIX Feria Internacional del Libro de La Habana.

Escogeremos tres premios. El jurado estará integrado por reconocidos escritores y periodistas cubanos seleccionados por la AHS. Los resultados se publicarán el 12 de abril, justo el día que concluye la Feria en Santiago de Cuba.

Nos comunicaremos con los ganadores a través del correo electrónico que escriban al enviar el comentario con su obra.

Ocean Sur, la AHS y Cubadebate quieren premiar a los amantes de las letras con este concurso dedicado a la microliteratura.

En video, convocatoria al IV Concurso de Microrrelatos

Se han publicado 1069 comentarios



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  • Maykel dijo:

    Puntos de vista.

    En mi casa, dentro de una caja, se echaron a perder tres frutabombas.
    Fui a botarlas en el basurero, pero al hacerlo mis vecinos me detuvieron con gran escándalo.
    ¡Todos estaban desorbitados!
    Ya en una tarima pública, donde ejecutan con guillotina y verdugo la ley me ordenó ponerme de rodillas…y al caer la guillotina cayó también mi frutabomba.

  • José Carlos dijo:

    envio el cuento para concurso. duplicado por si no llegó
    EL ELEGIDO

    Penetró en la sala del consejo seguro de sí mismo. Había sido seleccionado entre tantos candidatos del planeta para una misión importante. Tantos años de estudio y práctica acerca de la descorporización del alma, obtenían el momento preciso y le daban el placer de convertirse en el elegido. No era la primera vez que los habitantes de Tebrón sacrificaban su tiempo y espacio para intentar salvar otros planetas con seres racionales y por pura coincidencia un abuelo suyo lo había hecho antes.
    Su misión, según dijo el Jaquir, era lograr descorporizar su alma para, mientras el cuerpo quedaba guardado en el invernadero nuclear, esta fuera enviada a aquel planeta. Todo se haría mediante transferencia nanotelemétrica, para insertarla en el embrión que debía ser ¨ sembrado ¨ en el vientre de una mujer. Sería, por demás, un clon suyo en el aspecto corporal, pero, para evitar errores, su propia alma con toda su sabiduría, poblaría aquel cuerpo desde su origen hasta la fecha fijada. Después que esto resultase, tendría que atraer a las multitudes para enseñarles el camino del bien, pues el desorden, la avaricia y otras lacras morales, se adueñaban de aquel planeta. No era un trabajo sencillo. Los cálculos pudieran resultar equivocados y perder el objetivo o fracasar en la búsqueda de la fe. No obstante estaba decidido y se permitió conversar con el Jaquir, que lo estrechaba por última vez.
    _Sé que lo lograrás_ dijo el Jaquir. _ Ve, vive y muere por ellos. Tu alma retornará a tu cuerpo después, pero ya habrán pasado muchos años. Si triunfas serás el nuevo Yahir.
    _ ¿Puedo saber quienes serán mis receptores en ese planeta?_ preguntó_ ¿Quién seré yo?
    El Jaquir lo miró y le dijo _Tus padres serán un carpintero y una virgen de un pueblucho llamado Nazaret. Tu nombre será Jesús.

  • YASIEL dijo:

    Estábamos cavando. La obscuridad hacía aquello un lugar siniestro. A un metro un farol . Gotas de sudor corrían por nuestro cuerpo mientras que el cansancio quería hacernos sucumbir. Era un hueco enorme en la tierra el que habímos hecho y a cada momento lascas de piedras salía disparadas como cuchillas a nuestro pies. Al fin tocamos fondo, en el había una caja de madera, la abrimos y en el interior :¡Todavía estaba la barba del abuelo!

  • Dispuesto dijo:

    Amor de Roca
    Erase una vez la edad de piedra, que dura la vida para el amor, allí estaba ella toda rocosa por dentro y por fuera pura estalanita como se llamara preguntaba yo, atraído por esas endemoniada curvas de su pedregoso cuerpo, nadie contestaba todos parecían atraídos por ella. Morena bien regordetita tenía para dar, pero al parecer no daba ni señales. Que dura era, malvada como cualquier mujer sabida de sus dotes y sus encantos, me faltaba el aire no podía contener mis ansias de decirle como me gusta el helado de chocolate .pero mi temor a ser rechazado era mayor.
    ¿Qué mujer . Vivía sola, espeluznante soledad en los amores, se sabía que nada tenía, porque sencillamente no quería aceptar que todavía podía amar, si ella supiera con el apetito que se vive, insaciable la sed de amar, si ella supiera cuantos la deseamos pero por encima de todo si ella supiese que yo, vigoroso fuerte y rocosamente tierno, me desordeno con tan solo escuchar su voz les aseguro que aprovecharía este sentimiento para dejarme helado o frito
    Este gran sueño, se convirtió en pesadilla y no solo mía, recuerden que peleamos por ella, cuando llego la hora de su partida, atónito quedamos, perplejos, mudos sin palabras, en fin boquiabiertos y de repente en medio de la confusión, la pregunta del momento .A dónde se nos va? Y llenos de lo místico, quedamos frente a la estación del aeropuerto. Sin despedirnos, sin decirle nada, tan solo alcanzamos ver sus verdes esmeraldas a través de la ventanilla despidiéndose, tal vez por siempre de nuestro hermoso cielo azul.así termina el amor que nunca comenzó. Pero que me marco por siempre.

  • YASIEL dijo:

    Estábamos cavando. La obscuridad hacía aquello un lugar siniestro. A un metro un farol . Gotas de sudor corrían por nuestro cuerpo mientras que el cansancio quería hacernos sucumbir. Era un hueco enorme en la tierra el que habímos hecho y a cada momento lascas de piedras salíam disparadas como cuchillas a nuestro pies. Al fin tocamos fondo, en el había una caja de madera, la abrimos y en el interior ¡Todavía estaba la barba del abuelo!

  • Jesús García Clavijo dijo:

    CELIA

    Por el cristal veía el reflejo de su cuerpo. Sus piernas, su pelo suelto.
    - Puedes ver lo que estoy haciendo, tienes unos ojos muy lindos, muy azules.

    El tiempo vuela. Pienso en esa tarde, hace más de un año. Ahora que la vuelvo a ver regresan los días del cuarto con un solo bombillo. Sus muslos anchos.

    -¿Por qué estás conmigo?

    El ventilador con su ruido interminable, el cuarto semioscuro, mágico y misterioso, los trenes marcando los horarios.

    - Porque te quiero, eso de que te quiero me lo vas a reclamar.

    - Claro, sé que no me quieres, anoche cuando no viniste pensé que estabas conmigo por otra cosa.

    - Traté de ser sincero.
    -Es verdad, mañana es domingo, nunca vienes los domingos.

    Domingos. Hoy es domingo pero ya hace un año.

    - Me gustas. Tu perfume se queda en mi memoria, ¿qué haces?
    - Te miro.
    - Apaga la luz.

    Su cuerpo, el ventilador interminable, el bombillo casi sin poder alumbrar, y ella allí, como un llamado.

    Ahora que la vuelvo a ver, parece feliz, el muchacho que la lleva me da celos. Besa sus ojos, parece que me viera, como si sintiera mi perfume.
    Parece que me viera -como si nunca se hubiera quedado sin retina- como si el ciego fuera yo sin ella, sin bastón ni compañía.

  • Jesús García Clavijo dijo:

    EL PATIO Y LAS CIRUELAS

    En el patio de la abuela de mi madre había una mata de ciruelas igual a la de la vecina, ambas daban para un barranco donde vivía, sin familia, el Indio, al que una mañana lo encontraron muerto de tres días.
    Al lado de su casa pasaba la zanja que servía de desagüe a las dos de arriba.
    Subido en la mata de ciruelas de mi bisabuela, miraba siempre a la casa del Indio -nunca supimos su nombre- imaginando que un día todo el barranco caería sobre su techo de paja y yaguas.
    Desde esa mata, vi a la abuela de mi madre orinar de pie sobre el inicio de la zanja que daba en el final de la raíz de la mata del patio donde comenzaba un pasillo de cemento y perdí mi primer diente.
    Después que el Indio murió, nadie más vivió en su casa y una noche de mucha lluvia, la tierra del barranco fue cayendo lentamente sobre ella hasta dejarla tapada, llevándose la mata de ciruelas y un pedazo del patio que nunca fue el mismo.
    Nunca somos los mismos.
    Hoy, después de tantos años, caminé por el callejón, que da a un parque, y pasa por donde estaba la casa del Indio, mirando hacia arriba, por donde cayó el barranco, miré a la abuela de mi madre, con sus piernas abiertas y un cartucho de ciruelas entre las manos.

    Ojo ....Envié dos relatos...por separado

    CELIA

    Por el cristal veía el reflejo de su cuerpo. Sus piernas, su pelo suelto.
    - Puedes ver lo que estoy haciendo, tienes unos ojos muy lindos, muy azules.

    El tiempo vuela. Pienso en esa tarde, hace más de un año. Ahora que la vuelvo a ver regresan los días del cuarto con un solo bombillo. Sus muslos anchos.

    -¿Por qué estás conmigo?

    El ventilador con su ruido interminable, el cuarto semioscuro, mágico y misterioso, los trenes marcando los horarios.

    - Porque te quiero, eso de que te quiero me lo vas a reclamar.

    - Claro, sé que no me quieres, anoche cuando no viniste pensé que estabas conmigo por otra cosa.

    - Traté de ser sincero.
    -Es verdad, mañana es domingo, nunca vienes los domingos.

    Domingos. Hoy es domingo pero ya hace un año.

    - Me gustas. Tu perfume se queda en mi memoria, ¿qué haces?
    - Te miro.
    - Apaga la luz.

    Su cuerpo, el ventilador interminable, el bombillo casi sin poder alumbrar, y ella allí, como un llamado.

    Ahora que la vuelvo a ver, parece feliz, el muchacho que la lleva me da celos. Besa sus ojos, parece que me viera, como si sintiera mi perfume.
    Parece que me viera -como si nunca se hubiera quedado sin retina- como si el ciego fuera yo sin ella, sin bastón ni compañía.

  • Jesús García Clavijo dijo:

    Envié dos microrrelatos, en un solo mensaje. Para evaluar separados.
    Gracias

  • Carlos Rivero Echemendía dijo:

    EL PEZ VOLADOR Y LA NUBE.
    Por: Carlos Antonio Rivero Echemendía.

    Acodado sobre un montón de algas, el pez volador miraba fijamente a la nube. ¡Nunca había visto algo tan lindo! Esta flotaba perezosamente en el aire, y daba tal sensación de seguridad y paz interior, que él hubiera dado cualquier cosa por compartir ese espacio que le correspondía a ella. Le maravillaba su capacidad de cambiar de forma en cuanto se le antojase. A veces era un inmenso signo de interrogación; otras, era un gran elefante blanco que pacía entre nubes somnolientas y la mayoría de las ocasiones era una colosal cara que miraba fijamente hacia el mar.
    En muchas ocasiones el pez había intentado, por lo menos, acercarse a la nube para contarle de aquel amor inusitado que sentía por ella, pero ¡ella estaba tan lejos y él era tan pequeño!
    Un día se decidió a hablar con el pez volador más viejo de los siete mares, que tenía tal experiencia que era consultado por todos los peces con problemas de toda índole.
    Marchó rumbo a la cueva de este y le contó sus cuitas de pez enamorado que no sabía si era correspondido, pues su futura era ni más ni menos que ¡una nube!
    Contrario a lo que pensaba, el viejo pez volador no se rió de su locura, sino que escuchó atentamente, pasándose las aletas por los bigotes blancos en canas. Cuando terminó de hablar, el viejo pez se le acercó con una sonrisa en sus labios y solo le preguntó:
    - ¿La amas mucho, hijo?
    - ¡Más que a nada en el mundo! – Respondió.
    - Pues entonces tienes que… y acercándose a su oído, comenzó a hablar en voz tan baja que apenas se escuchaba.
    A partir de ese momento, la vida del pez volador fue un frenético movimiento de un lado a otro, conversando, contactando, convenciendo a todos sus iguales en los mares cercanos.
    Por fin, una mañana de esplendores pocas veces vistos por aquellos lugares, estuvo todo listo y grande fue la sorpresa de la nube, que, envuelta en la brisa matinal, era un enorme corazón rosado, cuando bajó sus ojos y vio algo que puso su nuboso corazón a galopar sin bridas: hasta donde le alcanzaba su vista, eran miles y miles de peces voladores que, con sus escamas más esplendentes, formaban un monumental Te Quiero que cambiaba de color según el movimiento de los peces o su estado de ánimo. En el centro de este letrero se encontraba el pequeño pez volador con las aletas levantadas hacia el infinito en pose de recibir algo caído del cielo.
    Aquello, aunque no fue una revelación para la nube, pues ya se había dado cuenta, si la dejó boquiabierta por las posibles implicaciones que tendría, pero ella también compartía el amor por el pez y sin contestarle, tan solo dibujando una gran sonrisa que abarcaba varios kilómetros, se fue concentrando y haciéndose más sólida, más firme, más brillante y más oscura hasta que, primero una gota tímida, luego otra y otra y muchas más lograron el aguacero más intenso que se recordara por aquellos lugares. En el centro del mar, bailando de felicidad, se encontraba el pequeño pez volador.

  • 12122 dijo:

    La vida

    ...y mientras caminaba, pensó: ahí está; feliz de volver a verlo discretamente, de saber que la miraba también. Apretó su mano para darse fuerzas, la de su pequeña y se prohibió a si misma dedicarle una mirada que no merecía. Esa misma noche vio su cara por última vez en un encuentro inesperado, la última mirada que en lo adelante trataría de olvidar. Esa noche, aún joven descubrió lo fugaz de la vida.

  • Jesús García Clavijo dijo:

    EL PATIO Y LAS CIRUELAS

    En el patio de la abuela de mi madre había una mata de ciruelas igual a la de la vecina, ambas daban para un barranco donde vivía, sin familia, el Indio, al que una mañana lo encontraron muerto de tres días.
    Al lado de su casa pasaba la zanja que servía de desagüe a las dos de arriba.
    Subido en la mata de ciruelas de mi bisabuela, miraba siempre a la casa del Indio -nunca supimos su nombre- imaginando que un día todo el barranco caería sobre su techo de paja y yaguas.
    Desde esa mata, vi a la abuela de mi madre orinar de pie sobre el inicio de la zanja que daba en el final de la raíz de la mata del patio donde comenzaba un pasillo de cemento y perdí mi primer diente.
    Después que el Indio murió, nadie más vivió en su casa y una noche de mucha lluvia, la tierra del barranco fue cayendo lentamente sobre ella hasta dejarla tapada, llevándose la mata de ciruelas y un pedazo del patio que nunca fue el mismo.
    Nunca somos los mismos.
    Hoy, después de tantos años, caminé por el callejón, que da a un parque, y pasa por donde estaba la casa del Indio, mirando hacia arriba, por donde cayó el barranco, miré a la abuela de mi madre, con sus piernas abiertas y un cartucho de ciruelas entre las manos.

  • Julio Delgado Armenteros dijo:

    Deben ser ya como las once, aún me falta una hora de camino, menos mal que la noche, aunque oscura, está fresca y que monto a Pimienta, si llego a traer al Trotón ya no tuviese riñones.
    Es pesado hacer este recorrido de noche, desde que sales hasta que llegas no encuentras un alma, y sólo se escuchan los sonidos del monte

    Me siento cansado, hace casi tres días que no duermo, entre el lío de los guajiros fidelistas que tuvimos que ahorcar y la vaca que se le ocurrió parir esa noche, pero bueno, ya salí de eso y el patrón seguro estará contento.
    Ahora, cuando llegue, a descansar y el domingo a las peleas, puede que pierda con uno de los tres gallos que llevo, pero con los otros, me voy a llevar un bulto de billetes.
    ¿Qué le pasa a este animal?; ¿qué lo asusta?; ¿ y ese fogonazo?
    ¿Qué me pasa?, estoy como flotando, las riendas se me escapan de las manos y la noche me arrastra hacia ella y allá veo....
    ¡¿Qué es aquello?!
    ¡Dios mío!, el caballo huye y hay un hombre tirado en el camino y ése, ése hombre soy yo. ¿ Me estaré volviendo loco?
    No veo nada, todo es oscuridad.
    Alguien me jala, son varios, jadeando como perros junto a mi cara, el calor me quema, el dolor es infernal, siento que me derrito, ¡dios mío!, son ellos los guajiros que ahorqué.

  • Lionid dijo:

    Aún no son las diez de la mañana en un día soleado y agradable de junio.Es miércoles y desde temprano la tripulación está en maniobras pero para él da igual que fuera sábado o domingo.Estamos a bordo de la Grúa Flotante de Salvamento Marítimo MAGNUS XII, la más grande del país capaz de izar hasta 500 toneladas,en el puerto de Bahía Honda y sacando del lecho marino añejos barcos embarrancados.Finalmente logramos pasar la cadena de corte a los restos del antiguo buque pesquero RIO CAUTO de 106 metros de eslora y hacemos un alto para "refrescar". Entonces propongo la foto,tal vez pensando inmortalizar el recuerdo de nuestra agotadora y victoriosa jornada y aunque para él eso es algo cotidiano pues ha estado aquí durante los últimos 15 años,se acerca y sonríe.Sonríe ante mí cámara mientras sus dedos hacen el signo de la paz, completamente ajeno del valor que tienen sus manos sucias y su overol sudado y se muestra tal como es: humano.Está por cumplir 63 años y como todos tiene su historia.Sus canas lo delatan cual roble que ha soportado el paso del tiempo pero arrastra gruesos cables él solo por la cubierta como si fuera un jovencito de 20 y camina sobre las cubiertas desvencijadas y podridas de los barcos viejos en donde los años y la erosión han dejado su huella implacable como si no supiera que pueden desplomarse a su paso.La modestia no le cabe encima y a veces me pregunto de qué está hecho.Lleva meses lejos de su familia y este viejo lobo de mar sonríe como si acabara de llegar.No solo es paciente y comprensivo con el humor y las bromas de tantos jóvenes que lo rodean sino que él también las hace.Es el Capitán de la MAGNUS XII,un artista de los cables y las cadenas que dispone sabiamente cual improvisada telaraña para realizar los trabajos y garantizar la seguridad de nuestro buque.Un maestro de su oficio cómo pocos que renuncia a dejar de ser alumno.Pero eso sería decir poco.Es jefe y compañero.Es padre y amigo.Es sencillamente: Nicolás.

  • Enmanuel Iglesias dijo:

    Nuestras excusas

    Iba en la noche y por la calle nadie. Me acordé que es peligroso
    pero mi mente no indagó en las consecuencias, simplemente pensé:
    ¿qué de malo puede pasar en un lugar donde no me conocen?,
    seguí caminando y al ver pasar un gato por la esquina me respondí para
    consolarme: ¿acaso todos los gatos no son negros en la noche?,
    luego al intentar cruzar la luz de un auto me alumbró por completo
    y aunque ese no era mi barrio la luz deslumbrante no me dejaba verle la cara,
    pero a decir verdad eso no me importaba nada. Simplemente seguí.

  • Esmeralda dijo:

    Homenaje
    No quiero ni recordar cuando mi vecina nos dijo q le parecía que el que estaba tendido en la calle eras tú! Fue terrible tu pérdida! En tres días no pudimos en casa incorporarnos a la escuela, ni mamá, ni papá al trabajo,nuestros ojos hablaban solos.
    Cuantos comentarios de asombros y tristeza dejaron aquella publicación que tuviste en facebook. Es mucho el dolor de tu pérdida. Ahora solo te veo en la mesita de la sala en un cuadro pequeño y en la foto familiar de los quinces años de Lupita. Este año son mis quinces y ya no vas a estar en mis fotos, me duele demasiado. Es un consuelo recordarte de pequeño, cuando te arropabamos, tus abrigos en tiempo e frío, tu forma de tocar la puerta!Tan diferente a los demás! Tus celos por el amor de mi mamá, que dejaron una huella en mi nariz. Solo te llevaba un año de vida,pero dicen lo que saben de eso, que un año mío fueron siete tuyos, entonces te perdí viejito, era por eso que ya casi no veías. Fue muy importante para mi haberte tenido.
    Siempre voy a ser Esmeralda, nunca te voy a olvidar, tu historia es irrepetible y vives en el corazón de todos los que te queremos bien, mi amor, mi pedazo, mi fiel mascota, mi dulce perrito CHIVER.

    • aaa dijo:

      Qué historia más bella!!Hasta el último momento pensé que era tu hermano,jamás imaginé que era una mascota

      • Yudy dijo:

        Me sacaste las lágrimas mi amor.

    • iliana rodriguez dijo:

      linda historia, gracias por compartirla con nosotros, a mi tambien me paso y se lo que se siente.

      • Esmeralda dijo:

        Gracias Iliana,llegamos a querer y a sentir mucho por nuestras mascotas. Mi relato fue real.

    • Zzz dijo:

      Ohhh q triste, me conmoví, quizása porq adoro a los perros y ya perdí a una, el que tengo ahora es como mi hijo. Bello relato, muy sentido.

      • Esmeralda dijo:

        Mi perrito era excepcional, todavía siento su pérdida. Mi relato es mi homenaje a él. Gracias por su comentario

  • Ari dijo:

    El hombre deshumanizado
    Estaba allí, solo, sentado sobre sus propios pensamientos, como queriendo agarrar el tiempo con las manos; preguntándose el porqué de las cosas y viendo en su reloj correr las horas bajo una gruesa capa de ocio y desamparo. Su mundo era una agitación constante, se afanaba en la búsqueda de otro ser, se empeñaba día y noche en conquistar el espejo de su propia identidad. La desnudez de su alma cortó su paso y su aliento. Buscó afanoso la música que vagaba por las calles, y creyó haber descubierto dentro de sí algunos vestigios de aquello que llaman: el hombre deshumanizado

  • Esmeralda dijo:

    " Homenaje"
    No quiero ni recordar cuando mi vecina nos dijo que le parecía que el que estaba tendido en la calle eras tú. Fue terrible tu pérdida! En tres días no pudimos en casa incorporarnos a la escuela, ni mamá, ni papá, al trabajo; nuestros ojos hablaban solos.
    Cuantos comentarios de asombro y tristeza dejaron aquella publicación que tuviste en Facebook.Es mucho el dolor de tu pérdida. Ahora solo te veo en la mesita de la sala, en un cuadro pequeño y en la foto familiar de los quince años de Lupita. Este año son mis quince y ya no vas a estar en mis fotos, me suele demasiado. Es un consuelo recordarte de pequeño, cuando te arropabamos, tus abrigos en tiempo de frío, tu forma de tocar la puerta! Tan diferente a los demás! Tus celos por el amor de mi mamá, q dejaron una cicatriz en mi nariz.Solo te llevaba un año de vida, pero dicen los que saben de eso que un año mío fueron siete tuyos; entonces te perdí viejito, era por eso que ya casi no veías. Fue muy importante para mi haberte tenido.
    Siempre voy a ser tú Esmeralda, nunca te voy a olvidar, tu historia es irrepetible, y vives en el corazón de todos los que te queremos bien, mi amor, mi pedazo, mi fiel mascota, mi dulce perrito, CHIVER.

    • Esmeralda dijo:

      Este es el trelato , sin los errores ( dos imprecisiones en el anterior)

  • Ari dijo:

    Manual para atrapar una luz...
    Primero que todo debes saber que no es tan difícil como creen, de hecho, el problema está en encontrarla, pero una vez que ya lo has hecho, si sabes cómo, te la ganas para siempre.
    Sí, las luces son así. Ellas saben muy bien que es lo que quieren. Ellas, como tú, buscan a quien iluminar, no lo hacen con cualquiera... y es que han aprendido que no todos saben tenerlas.
    Si alguna vez te topas con alguna, no huyas, no le temas, detente a su lado ysi es posible, de la manera más imperceptible que conozcas, delicadamente, rózala. Si no responde no desistas, vuelve a intentarlo hasta que la veas sonreír, porque ellas suelen asustarse con lo que no conocen, y generalmente esconden en su interior la fragilidad misma de una flor (alguien me dijo una vez que las luces y las flores se parecen mucho).
    Si de pronto la miras a los ojos y sonríe y su risa te parece magia... ya es tuya, ya puedes decir que la posees.
    Pero no te confíes, no creas que porque ya la tienes todo está hecho. Las luces suelen ser un poco complicadas, un tanto traviesas, bastante intranquilas. Odian la inmovilidad, estarse quieta las apaga.
    A las luces se les cuida, se les da amor, mucho amor, mientras más amor más brillan, de eso están hechas, sólo de eso...
    Las luces falsas no existen, sólo las verdaderas, si no es así, pues no son luces, quizás alguna vez confundiste alguna con una estrella fugaz, pero no es lo mismo. Por eso no se les tiene miedo, ellas no duelen.
    Nunca dañes ni abandones a tu luz, porque ellas también son así, una vez que se van jamás regresan.
    Prepárate para verla crecer, se hará tan grande que ya no podrás sujetarla con tus manos, e incluso podrá cegarte, pero no te asustes, porque un día descubrirás que tanta luz es un reflejo de lo que tú le has dado y llevas dentro, y te darás cuenta, en ese momento, que si decides abandonarla...ella también se quedará a oscuras para siempre...

  • Alejandro Vázquez Novoa dijo:

    Este relato se basa en mi experiencia durante una misión en la República Popular de Angola entre 1978 y 1979.
    "Cuando se quiere volar… Año 1978 en el corazón del África sufrida, la solidaridad cubana llevó la educación a un pueblo que no tenía acceso a la escuela; entonces las aulas se llenaron de adolescentes y jóvenes ávidos de saber, de aprender, de volar. Dentro de esos estudiantes destacaba uno que, herido por las secuelas de la poliomielitis cruel, tenía que desplazarse penosamente sobre unas almohadillas fijadas en sus débiles rodillas. Al conversar con él, nos confesó que se levantaba muy, pero muy temprano en su aldea periférica a la ciudad, para trasladarse varios kilómetros, a pesar de sus limitaciones motrices, hasta la escuela. Que ejemplo de esfuerzo sobrehumano por acceder a uno de los mayores tesoros que posee el ser humano que es la posibilidad de aprender. Aprender para poder volar. Volar para poder crear y ser útil a uno mismo y a la sociedad."

  • CAPB dijo:

    Nada mejor que el permiso de levantarse cada día a sabiendas de lo que nos espera, o con la bella incógnita, en algunos casos, del que será. Nos resumimos a ser lo que somos, tratamos de impresionar, de pasar inadvertidos, de hablar sin saber, de opinar con o sin razón, de escuchar o no escuchar, de querer u odiar. Tratamos de transformar personas y materiales para nuestra conveniencia conociendo o sin conocer las consecuencias. Somos personas que debemos vivir el presente y de alguna manera acomodarlo para preparar el futuro por muy incierto que sea.

    • ASC dijo:

      Que lindo!!!!!

  • Betsy Álvarez Viera dijo:

    Dionisio Aguado había venido de España con solo 17 años, su padre lo había embarcado hacia Cuba por el temor de perderlo en la guerra civil que amenazaba con desatarse, sin imaginar que aquel abrazo antes de partir sería el último contacto entre ellos, trajo en sus manos un puñado de arena de Galicia para no olvidar su origen y en el corazón la humedad y el frío de los inviernos de su tierra. El azar lo llevó hasta Baracoa, la primera villa que se había fundado en Cuba y quedó prendado de ella para siempre; sus macizos montañosos, adornados por una exuberante vegetación, sus bosques y playas vírgenes rodeadas de cocoteros le parecieron de una belleza sin igual, allí se plantó, allí devino dueño de algunas parcelas donde proliferó el café y el cacao y padre de una familia que formó cuando conoció a Dolores, una joven descendiente de la migración que llegó a las costas de Cuba huyendo de la revolución haitiana y que, aunque de piel blanca, resultado de la mezcla con nativos cubanos, traía en la sangre la herencia de aquellos que habían surcado el mar de las Antillas en pos de una vida nueva. De ese amor nació Esteban, el tercero de los hijos y único varón...

  • Manuel Felipe Ledea Perez dijo:

    El bicitaxi.
    Caía la tarde de este febrero tropical sobre la ciudad provinciana de Bayamo, pedaleaba en mi viejo ciclo por las alturas del flamante edificio del PCC, a la saga de un bicitaxi vacio , cuyo conductor a esa hora pedaleaba no con los pies sino con el corazón, de momento se siente la música ininteligible del reguetón, y otro bicitaxi rumboso nos adelanta , el conductor hace una seña con donaire y al rebasarlo topa con su puño cerrado la mano extendida del otro conductor extenuado, en un saludo lleno de simbolismo compañeril del gremio, se inclina sobre el pedal derecho y es como si pusiera una velocidad en la caja de cambios del artefacto, donde él ,es motor, transmisión y diferencial, vence alegremente la inercia y le imprime momentáneamente velocidad deteniéndose, en el semáforo de la intersección, me aproximo y lo observo de reojo, tamborilea con sus dedos en el manubrio, como los conductores automotores en espera de la luz verde , llega esta , se inclina de nuevo con donaire y garbo y le imprime desplazamiento al artilugio, para seguir con un pedaleo fuerte y cerrado que lo lleva hasta el pináculo de la intersección que desciende en suave pendiente, pone erecto su cuerpo y deja de pedalear y disfruta el deslizacimiento hasta la curva de la calle Zenea , donde se inclina simulando que coge la curva a gran velocidad y comienza de nuevo con un pedaleo rítmico y fuerte……………., se pierde en lontananza, cabalgando sobre los baches, envuelto en su fantasía de conductor automotor, condimentado por las notas estridentes de:………como me gusta la gasolina, como me gusta la gasolina!!!!!
    Manuel Felipe Ledea Perez. 1 de febrero del 2017.
    5,30 pm.

  • Lourdes dijo:

    Siempre recuerdo a mi madre,campesina de origen,luchadora incansable porque sus hijos estudiaran y progresaran en la vida.estoy segura de que si la muerte no la hubiese arrancado a la temprana edada de 36 años

    Siempre recuerdo a mi madre,campesina de origen,luchadora incansable porque sus hijos estudiaran y progresaran en la vida .Estoy segura que si la muerte no la hubiese arrancado a la temprana edad de 36 años hubiese sido una activa trabajadora,pues inteligencia y disposición la caracterizaban.
    Hoy al cabo de mis tantos años de trabajo ,analizo mi vida laboral y agradezco sus enseñanzas pues al calos del traquetear de su máquina de coser, donde bordaba sus sueños maternales, se forjaron en mi temprana edad las ambiciones que ella no tuvo tiempo de realizar.
    Cuando recibí hoy, en el matutino,el reconocimiento de mi centro laboral ,pienso en cómo se hubiese sentido ella y en cómo he sido capaz de materializar sus deseos de ser una mujer independiente,instruida y profesional.
    A pesar de los obstáculos que he tenido que enfrentar ,a pesar de los momentos difíciles y felices ,a pesar de las contradicciones en puntos de vista y de la adaptación a nuevos cambios y metas disímiles ,estoy orgullosa de mi condición de mujer trabajadora y desde lo más profundo de mi corazón agradezco la semilla sembrada.

  • Pedro Gustavo Galdona Melo dijo:

    Emilio Cepero

    Lo saludé cuando se sentó a mi lado en el ómnibus, viajaríamos juntos dos horas y quince minutos. Casi no hablé en el trayecto, solo se escuchaban las palabras de este septuagenario, palabras que llegaban a mis oídos insuflándome un aire renovador, llenándome cada célula del cuerpo y reparando la que pudiera estar dañada. Estas palabras muchas veces las había escuchado, las había acomodado en mi cerebro y también las había compartido, pero esta vez sonaban diferentes, tenían una fuerza verdaderamente arrolladora, eran como la garantía, como el certificado que me ponían delante para decirme que todo seguía igual, que el tiempo nuevo no tenía por qué corroer el acero que siempre hubo dentro de cada uno de nosotros, cuando lo que se lleva por dentro es verdadero y fiel. Emilio continuó hablando y yo asiéndome de cada palabra suya, de cada gesto, que todavía se apreciaba miliciano. Lo observé antes de bajar; su rostro, casi rojo púrpura, me regaló una sonrisa y una mirada sincera. Cuando mis pies tocaron tierra, confirmé que podíamos seguir luchando contra el gigante de las siete leguas.

  • Pedro Gustavo Galdona Melo dijo:

    Aquel gorrioncillo.

    Fue a la hora del almuerzo. Puse mi plato sobre el mantel y me dispuse a buscar un baso de agua. Desde allí miré hacia la mesa y pude ver a un pequeño gorrioncillo que con agilidad felina se “apoderaba” de mi plato, quise espantarlo e intenté hacer el ademán correspondiente pero sus ojillos y su ladeada cabecita me dejaron paralizado.

    • Zzz dijo:

      Precioso!!!! Hizo volar mi imaginación a tal punto... q vi la mirada del gorrioncillo

  • Pedro Gustavo Galdona Melo dijo:

    EDDY MARTIN.

    Desde aquí podemos divisar, casi al alcance de la mano, la loma del Cafetal, majestuosa y verde, como guardián y faro de Tamarindo, hoy se ve mucho más altanera y orgullosa. Es un orgullo sano, desbordado de júbilo y alegría. Ella, que tanta gente ha visto nacer en su regazo, y tanto pan ha entregado en su falda, hoy recibe a un hijo ilustre de esta tierra. Lo vio correr entre cañadas y arboledas, entre palmeras y cafetos. Lo vio crecer y un día en que subió a su cima, le dijo: escucha, para que puedas partir:
    Bebe de la cañada la transparencia que llevarás contigo, pídele a la palmera que te susurre cómo ha podido llegar tan alto, toma del campesino su sencillez, su firmeza, su voluntad y honradez. Y la montaña le continuó diciendo: Aquí estamos cerca del firmamento, toma una estrella, colócala en tu frente, llévala como guía, siempre estará encendida si sirves a tu pueblo. Si se apaga será que no has cumplido y un día, cuando regreses, yo seré quien te hable y juzgue lo que has hecho.
    ¡Escucha! ¡Escucha! Esta es la voz de la montaña que ya conoce tu regreso.
    Eddy Martin, amigo, compañero, te observo desde aquí como aquel día en que te fuiste, no es la luz del sol la que ilumina ahora, es la estrella que llevas en la frente.

  • Pedro Gustavo Galdona Melo dijo:

    Yo también quiero viajar

    Me he puesto a pensar “por qué si ahora casi todo el mundo viaja”, yo no puedo viajar. Después de mucho pensarlo y de estirar y encoger la economía, llegué a la conclusión de que ya a mis años, me vendría como anillo al dedo, empacar mis cosas, tomar un avión, remontar las nubes y volar, volar bien alto. No me importa que la gente me critique, ni que mi propia familia me lo encuentre mal, yo lo que quiero es viajar, recorrer kilómetros y más kilómetros, conocer otros pueblos donde nunca he puesto un pié, otras personas, otras costumbres, muchas historias. Ya tengo definido cual será mi itinerario, tal vez un poco cargado pero estoy seguro que cuando termine, voy a ser otra persona, con más energía, entusiasmo, emoción y pasión.
    Este será mi itinerario, por si alguna vez Ud. lo quisieran compartir:
    - Tomo avión en Camagüey, destino Guantánamo: allí conoceré la Punta de Maisí, Duaba, lugar del desembarco de Maceo, Las Cuchillas del Toa, el Yunque de Baracoa, Playitas de Cajobabo y miraré a cierta distancia y con recelo la odiosa Base Yanqui.
    - Tomo vuelo a Santiago en horas de la noche, antes de aterrizar observo alelado la bahía que parece un espejo con miles de luces alumbrando esta noche tan oscura: El Moncada, la Granjita Siboney, El Morro, El Cobre y su hermosa iglesia, la plaza de Marte, el monumento de Lescay que me invita a continuar detrás del héroe, Dos Ríos, donde no me han salido las palabras, la tarja del Callejón del Muro, adonde he vuelto a ver a dos jóvenes retando al monstruo con sonrisas de niños, la Sierra, que permanece allí para contarnos una gran historia, Santa Ifigenia, concentración de héroes y destino de cada cubano.
    . Me retiré en silencio, levanté la vista y pude ver mi bandera
    Tremolando con orgullo.
    - Tomo el avión en Santiago y regreso a Camaguey, que será el fin de mi itinerario.
    - Me siento complacido, mucho más fortalecido, mi sangre se ha llenado de historia, la historia me ha hecho crecer.

  • Pedro Gustavo Galdona Melo dijo:

    LA GATA NINA

    Se la pasa horas y horas esperando. Mirando al hoyo que viene del desagüe. Ella cree que por allí saldrá un ratón y no se cansa de esperar.
    Nina no se sabe “cuidar”, ni los gatos que han estado con ella, tampoco. Por eso ha tenido tantos gatitos que luego alguien regala o los hace desaparecer. Ella regresa después de cada parto y sigue ahí, junto al hoyo del desagüe, esperando y esperando. En ocasiones molesta, pero pienso que como tiene derecho a vivir, también lo tiene para buscarse la vida, subiéndose a la meseta de la cocina en busca de algo que echarse a la boca.
    Como no es de la casa, al principio todos la echábamos con unos regaños fuertes para que saliera. Ella se iba pero al instante entraba nuevamente por la puerta del frente desoyendo el regaño. Cuando al fin logra cazar un ratoncito, todos nos ponemos contentos. Hay que decir, que después que Nina monta guardia junto al tragante, no hemos visto un solo ratón de paseo por los escaparates. Es decir, ya Nina es útil, molesta pidiendo que comer, pero ha puesto orden a la familia de los roedores ¡Viva Nina!

  • Pedro Gustavo Galdona Melo dijo:

    NEREJA.

    La bruja de la casa abandonada. Tenía el rostro que daba pánico, los dientes largos, el pelo casi hasta los tobillos, unos ojos que a mí me parecía que echaban chispas. Entré una vez y juré no hacerlo más. Al caminar, arrastraba su largo vestido por el piso húmedo y mohoso. Afuera, algún muchacho invitaba a entrar, nadie se atrevía, solo dábamos vueltas por los alrededores. Nereja a veces no me dejaba dormir.
    Que suerte, la matamos el 22 de Diciembre de 1961 en la Plaza, hubo mucho júbilo y alegría.

  • Pedro Gustavo Galdona Melo dijo:

    Pablo de la Torriente Brau.
    Me crucé con tus Cartas Cruzadas escritas en 1936. Ahora, para encontrar tu figura, he tenido que mirar mucho más alto.

Se han publicado 1069 comentarios



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