¡Participa! en el IV Concurso de Microrrelatos, convocan Ocean Sur, la AHS y Cubadebate (+ Video)

Cubadebate, la casa editorial latinoamericana Ocean Sur y la Asociación Hermanos Saíz (AHS) convocan a la cuarta edición de nuestro Concurso de Microrrelatos, que desde 2017, dedicamos al advenimiento de la Feria Internacional del Libro en Cuba.
¡Participa! Demuestra en un relato corto tus capacidades como narrador. El ganador obtendrá una colección de novedades editoriales de Ocean Sur, presentes de la AHS y Cubadebate, así como la oportunidad de publicar su obra en este sitio web.
Si quieres ser el ganador, solo tienes que escribir un texto, que no exceda los mil (1 000) caracteres (sin espacios), que nos permita descubrir al escritor que eres. Inspírate y echa a volar tu imaginación, escribe un cuento, el inicio de una novela o testimonio…
Deja tu microtexto como un comentario en esta entrada. El plazo de admisión vence el domingo 16 de febrero, el día que concluye la XXIX Feria Internacional del Libro de La Habana.
Escogeremos tres premios. El jurado estará integrado por reconocidos escritores y periodistas cubanos seleccionados por la AHS. Los resultados se publicarán el 12 de abril, justo el día que concluye la Feria en Santiago de Cuba.
Nos comunicaremos con los ganadores a través del correo electrónico que escriban al enviar el comentario con su obra.
Ocean Sur, la AHS y Cubadebate quieren premiar a los amantes de las letras con este concurso dedicado a la microliteratura.
En video, convocatoria al IV Concurso de Microrrelatos
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- Un corresponsal de guerra llamado Titón: Entre el cineasta y el ser humano
- Medicina Natural y Tradicional: Usos medicinales de la yerbaluisa
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Amor imposible
Lo tenía delante y ultimaba los detalles antes de tomarlo por asalto. Constituía lo único que le importaba y por ende, la razón de su vida. Había dejado en el camino muchas oportunidades tan buenas o tan malas pero en definitiva, este era su ahora o nunca.
Mientras, él la miraba con su habitual indiferencia, pálido y al mismo tiempo rebosante de esa ternura que encierra el color nácar de sus vestiduras. Su estilo provocador y sus contornos finos, a veces anacrónicos, eran todo lo que ella quería.
Decidida, emprendió sus pasos directo y tan rápido como pudo hacia él. De momento le pareció que un muro invisible se interponía entre ellos de una manera fatal. La imagen se fue oscureciendo y ella, envuelta en sus pretensiones, se integró a la lista de moscas incrustadas en el cristal, debajo del cual yacía indiferente el pastel.
Genial, tengo uno parecido. Me refiero a la mosca. jejejejeje. Ta chévere.
Gracias por su comentario. Dejanos leer el tuyo.
VIDAS
He visto pasar en la tarde a uno de los borrachos habituales del pueblo. Con su tambaleo característico, hablando cosas sin sentido, más bien balbuceando. Un raido sombrero, ropa gastada y sucia, la camisa, de lo vieja se transparenta y deja ver la silueta de su escuálido cuerpo. Un eterno tabaco le cuelga de su boca, lleva ese caminar rastrero y en zigzag que va de un lado a otro de la calle. Terminara cayendo en la cuneta en cualquier momento, piensa el que lo ve, pero continúa muy a pesar de traspiés y tambaleos. Rodolfo, se llama Rodolfo. He preguntado su edad aproximada, con seguridad esta cerca o llega a los ochenta años. Es como un cuestionamiento vivo acerca del consabido y anunciado daño del alcohol y el tabaco, un clavo al que se agarran sus compañeros de vicios para decir tomen, fumen que esto no hace daño. Me quede pensando en aquel anciano dominado por los vicios, ese anciano desgastado, arrugado como la corteza de un árbol, transpirando alcohol y tabaco por cada uno de sus poros, sin atención de sus familiares, que los tiene. Lo imagine de niño en un día de fiesta con sus hermanos pues nació en el seno de una familia numerosa, vi un niño bien bonito blanquito y vestido de limpio, con los shores de la época, camisa planchada y zapatos de color negro bien lustrados, peinado con esmero y brillantina. Correteaba de un lado a otro haciendo reír a su hermana menor Ángela, con deseos de saborear una de las fritas que preparaba el señor Comptis. Sonriéndole a su chica preferida, aquella de las trenzas doradas y ojos brillantes... vi mucha alegría en aquel niño que como todo el pueblo participaba en la verbena. El anciano desgastado por el alcohol que ahora perdía de vista también fue un niño. E ahí la respuesta a la afirmación de que "la vida es una mierda"
El Hurón
Mis más sinceros saludos y respetos a la directiva por esta iniciativa fantabulosa. Me surge una dudad y me gustaría que alguien me puede decir: ¿por qué los relatos se suben a los comentarios y no a una dirección de correo? ¿Qué seguridad tiene mi relato en cuanto a ser plagiado? Creo que la directiva debe cuidar la identidad y velar por la seguridad de los redactores y sus obras, además la seguridad crea confianza en el redactor y habla del nivel de profesionalidad de la convocatoria. Estoy interesado en subir alguno de mis relatos, pero no de esta manera. Por favor me ayudaría mucho una repuesta. Gracias de antemano.
Es aquí donde se debe dejar el micro relato?
La encontré sentada en la yerba, como Buda, en una esquina de la terminal.
– ¿Te vas entonces?
– Umjúm.
– Hoy toca Fito.
– Sí, ya sé.
Silencio, miradas perdidas y manos nerviosas.
– ¿Cuál es Nick Mason?
–El bajista. ¿Por qué?
– Por nada…
– No te vayas hoy. Quédate conmigo esta noche. Vamos al…
– No.
– …concierto y después te dejo en…
–Te dije que no.
–Bueno… oquéi.
– Tú no cambias. – El reproche llega como sonrisa cómplice y tierna.
– Nunca, pero esta vez no es lo que estás pensando. – Le responde la mía.
Nos reímos unos segundos, los primeros, en tres años, en los que logramos sentirnos bien uno con el otro.
Poco después me extiende una copia del P·U·L·S·E, primera edición.
– ¿Y esto?
– No era para ti… pero quédatelo.
– Gracias… Yo quería darte uno el día antes de irme…
– Me imagino… Incluso sé cuál. Y mejor… no.
– Bueno… me voy. Ya tu guagua debe estar al llegar.
– Sí, hoy está fácil.
– Claro, mucha gente viene por el concierto.
– Y muy poca se va… por el concierto.
– Sí… supongo…
– Disfruta el concierto, Iván.
– ¡Siempre!
– Yo sé, pero hazlo por mí también.
– Siempre, Carla.
. . .
No coincidimos más. El día antes de irme de Cuba pasé por su casa para darle el Corazón Del Tiempo. Lo dejé caer por la ventana. Ella no estaba.
Al Corazón del tiempo se le rajó la portada plástica cuando cayó al piso a través de la ventana y para cuando llegué la gata lo había orinado... podías haber pensado en otra estrategia Iván!
Jaja, es un chiste! Muy buen texto! Espero gane!
Carla, el destrozo fue culpa de la gata. Lo que no dije ahí es que envolví el disco con la hojas en las que escribí ese cuento...
Muy bueno!!
Carla, el destrozo es toda responsabilidad de la gata: lo que no puse en el texto (con tal de no exceder los 1000 caracteres) es que envolví el disco en los papeles donde escribí ese cuentecillo!
Me encantó el chiste y gracias!
Ivan, por lo que puedo leer, y por lo que puedo ver en el comentario de Carla, ella no lo merecía.....
Bueno si te fijas Carla parece molesta por algo que hizo Iván, tanto que prefiere perderse el concierto. A pesar de eso le regala un disco. Y además lo que hace Iván huele a disculpa. Me gustó. Se entiende poco pero está lindo.
Moi, quizás ella estaba molesta porque al final, iván se marcharía de Cuba, para que ilucionarse ....
Clic_Derecho, Carla tiene sus razones (además de que Ivan se iria de Cuba) para estar molesta. Y como dice Moi Iván tiene su dosis de culpa. Los dos personajes tienen sus matices. Pero igual, la intención con de ese cuento es ser una instantánea de una relación. Acaso la punta del iceberg, que te deja ver una pequeña parte de lo que es (tal vez la esencia) y deja lo otro a la imaginación. Por eso ambas lecturas me parecen válidas. Es lo que me gusta de los microcuentos: al final es él lector quien debe completar la historia con las pocas pistas que se dan.
Saludos y gracias!!!
Muy tierno ivan. Un poco criptico pero liiiiindo. Felicidades!
Por cierto, me olvidé poner el título: Terminal Gibara
La del D1
-Vamos a ir cobrando- así comienza el día en voz del cochero. La del lado, afortunada por el paritorio de la sobrina, es la distracción del viaje. –Cochero, me deja en la primera entrada, por favor- anda y ayuda a la señora del bastón, mira y cruza la calle, inicia la acera que llega al lugar único en el mundo. – Buenos días- al grupo que no escucha. Las escaleras son la inspiración del sofoco matutino, sedentarismo inducido por la profesión. El balcón del cuarto piso se hace necesario para el descanso. Continúa el camino. Entra, toma asiento, habla. Dora, la paciente del D1 es el motivo para trabajar, examina, sonríe, escribe. – Arriba Dora, que vamos para el “tucu tun”-. Suspira, se levanta y camina. Es el “tucu tun” la cura diaria de cada día, la razón de un llanto razonable. Seca lágrimas, y entre ellas toca el hombro y agradece. Vuelve a la cama, reposa. La jornada se convierte en pasatiempo, porque se decide así. Llega la hora, recoge, cierra, camina, sal del cuarto piso por el camino inverso al de la mañana. – Cochero, ¿cabe alguien más?- monta, siéntate, y al lado, la sobrina con el nuevo participante de este camino: LA VIDA.
Despedida.
La montaña rusa iba en caída y lo sabíamos. Siento que cada vez te tengo menos, que ahora perteneces a otras manos, hueles otra piel y enredas otro pelo. Te perdí, por muchas razones, por muchos silencios, por muchos momentos. No volverás, lo sé, lo estoy normalizando en mi mente, no es una posibilidad. No estarás más, te vas. El carrito llegó a su final. Cómprate el ticket para dar otra vuelta, yo me sentaré en el banco un rato a esperar, no por ti. Asegúrate de que cuando estes en el punto máximo de la montaña acumules las fuerzas suficientes para lograr salirte de la línea, despegar e irte más alto y lejos, hazlo, que te voy a mirar y voy a sonreír feliz. Yo iré después y haré lo mismo. Nos veremos allá, lejos de aquí , pero seremos otros, no responderemos al nombre aquel que nos inventamos ni recordaremos aquel beso precipitado, nos veremos de frente y vamos a sonreír felices otra vez.
Óxido
¿Qué tan difícil puede ser? Dejarlo todo, de eso es de lo que tengo ganas, ¡de olvidarlo todo! Desprenderme sin dolor y solo verlo como una etapa muy linda. ¿Para qué seguir? Ya está perdiendo el adjetivo de linda. Me da mucho miedo estar errada. ¿Y si es temporal? ¿Por qué no lo cierra él? Es como una cajita de música un poco oxidada: la compramos hace unos meses, la analizamos brevemente y al abrirla la música nos trasladó a otro lugar, o al menos a mi. Como estaba oxidada, la pequeña muñeca que giraba al compás de la melodía muchas veces perdió el ritmo pero siempre se las apañó para seguir, era casi hipnotizante. La hemos tenido funcionando mucho tiempo sin darle mantenimiento:
-¡No me culpes a mi sola! Tu estuviste todo este rato escuchándola sin más!
La cajita se ha deteriorado, la muñeca va tres notas más atrás que la canción y chilla al girar, pareciera que llora. Tiene polvo y ha disminuido el volumen.
-¡Vamos a cerrarla! Dejemos que descanse un poco.
-¡No! ¿Y qué vamos a escuchar entonces?
-¡No seas egoísta chico! Escuchemos el silencio o salgamos en busca de melodías!
-Esta me gustaba.
-A mi también, hemos abusado de ella.
-¡Te lo advertí!
-Tu no hiciste nada hasta que ya no tenía otro remedio. ¡No me mires así!
-...
-Cerrémosla, no lo pienses más.
-La voy a extrañar
-Dejemos que descanse y luego veremos si tiene arreglo...dale: a la 1, a las 2 y a laaa
-¡Espérate!
-¡Ay chico que susto!
-Me gustó mucho compartirla juntos.
-Los voy a extrañar a los dos.
-
-... ¡y a las 3!
Toda la miseria que tenemos en esta casa.
Floriberto se sentó a la mesa dispuesto a degustar exquisitos manjares pero quedó consternado cuando vio su plato lleno de billetes. Era tanto dinero que ni siquiera se dedicó a contarlo. Habían billetes de a cien, rosaditos, estirados y recién estrenados pues tenían todavía el olor del papel nuevo. Billetes de cincuenta y de veinte también adornaban aquel almuerzo pero como eran los menos Floriberto pensó que estaban allí para variar un poco los colores. Así por arribita calculó que habría allí unos cuantos miles de pesos. Era tan avaro que ni se molestó. Pero tenía hambre y después de abanicar un rato con la vista aquella sorpresiva fortuna estalló de repente en alaridos. Con la tibieza con que nacen las flores apareció su mujer en el comedor después de unos minutos.
-Por qué no me trajiste el almuerzo? Preguntó insultado y escudriñando a su señora con la mirada, descubrió asustado en sus ojos una tajante rebeldía.
-Tú lo buscaste? Entonces? No hay. No tenemos almuerzo. No tenemos comida. No tenemos respeto. No tenemos confianza y creo que desde hace ya bastante tiempo no tenemos amor.
-Eso que te puse en el plato es toda la miseria que tenemos en esta casa.
Floriberto arrastró un taburete hasta el portal y se reclinó en la columna como lo hacía su padre. Los alisios del verano llevaron hasta la casa el olor podrido de los pantanos y después de horas de silencio el astro rey comenzó a ocultarse detrás del mangle todavía inseguro de si Floriberto había aprendido la lección. Ya su mujer se había marchado en el momento en que decidió por fin sentarse a la mesa y cuando dio la primera mordida no pudo disimular la mueca del mal gusto que le provocó el sabor del papel nuevo. Salían entonces, las primeras estrellas de aquella noche en Vueltalarga.
Una tarde me dijo que ella era un puente en la vida de las personas. Quizás nunca lo quise ver así pero inevitablemente tuvimos que separarnos. Finalmente pasó y haciendo un breve recuento podría decir que los azahares de la vida me han llevado a muchos puertos. En algunos de ellos aun me esperan. El oficio ha sido generoso y cruel con mis pasiones. Mas ante infortunios ha dejado esperanza. En la aventura de ese ir y venir siguiendo la aguja del rumbo de quienes siempre se están hiendo a otra parte he navegando bastante. Pero todo buque en tormenta añora una bahía y no precisamente aquella que un día lo vio partir y a la cual de una u otra forma siempre volverá. Tendría que ser una bahía de calmas, de aguas tropicales que seducen como hermosos y tibios senos, con la brisa fresca del otoño de noviembre, la marea alta de las lunas, que cure la sal de la piel después de tanto mar, que deje en los labios el sabor del beso y en el aire un dulce aroma de mujer. Hay puertos a los que nunca se vuelve, otros a los que siempre se regresa. Uno extraña a la gente que quiere y siempre hace el intento por volver porque atrás también queda alguien que espera, alguien que ama y que se queda diciendo adiós aunque la nave se halla perdido detrás del horizonte. No existe para el marino una mayor alegría que soltar los cabos y zarpar y aunque siempre se ande cargado de recuerdos para acompasar el viaje cada vez que pienso en ella la nostalgia sobrevuela terca con alas de gaviota en un desesperado intento por posarse y cómo mismo nunca supimos cuando comenzó esta historia yo jamás podre saber el día en que verdaderamente le diga adiós.
Aqui les envio mi relato. Espero lo disfruten
Se estremecen mis pies, el buró tiembla, me siento mareada, aturdida por unos segundos, miro a mi compañera de trabajo, nos miramos, ella mira hacia atrás, también se estremece, ¡está temblando la tierra!!Salgan de la oficina! Rápidamente apagué el aire acondicionado y la computadora, mi corazón comenzó a latir más fuerte, del susto fui a parar al jardín lejos del edificio, todos nos reunimos en el jardín, así estuvimos por 30 minutos por temor a las réplicas. Los celulares no dejaban de sonar..
POR QUE LOS MATARON
Era un dia como otro cualquiera en la Salina de Guantanamo, mi mamá y dos de mis tios estaban alli, ella estaba en una amaca que se encontraba en la azotea de la casa y mis tios con los salineros , mi abuelo que tambien era salinero no estaba porque habia ido con mi abuela y otros tios mios a comprar cosas, de pronto entran corriendo dos rebeldes que estaban huyendo de los casquitos mi tio andres les dice que los iban a buscaalli a lo cual ellos le contestan que no que nunca lo habian hecho, pero el se que do con la duda y le dijo a mi mamá que bajara del techo que ese iba a ser el primer lugar donde atacarian, se costaron en los sacos de sal y reian hacindo cuentos y el cociero comentaba que tenia una maleta con cosas para por si pasaba algo salir corriendo con ella, pero mi tio vigilaba cuando de momento vio asomarse el cañon de un tanque de querra y dio la voz de alarma, comenzaron a correr y ellos a disparar , las avionetas marcaban el lugar donde habian gente y ellos disparaban, cuenta mi mamá que el cocinero se le olvido la maleta y regreso a buscarla y lo mataron y cuando lo hacian le poasaban el tanque por arriba, a otro que al parecer enloquecio de momento cogio un palo y comenzo a disparar tambien lo mataron asi mataron a unos cuantos mientras mi
mamá mis tios y otros pocos mas corrian se refugiaron en casa de un campesino de la zona que vivia en una loma y alli se pudieron salvar ella perdio las chancletas y se lleno los pies de espinas, cuanta que cuando mi abuela y mi abuelo llegaron y vieron aquel desastre mia abuela se rompio el vestido y comenzo a llorar por sus hijos creyendolos muertos, pero felizmente estaban vivos y asi la historia me fue contada a mi que aunque no lo vivi me dio mucho dolor por todos aquellos que murieron por la libertad de nuestro pais para que las generaciones venideras no pasaran por lo que ellos pasaron.
Te recomiendo que cuides tu ortografía y uses adecuadamente los puntos y las comas, por la omisión de estos no se logra entender nada del cuento.
"El infractor"
Se dispone aquella mañana a visitar una exposición de tránsito que le estuviera comentando la profesora de la universidad, la cual lo ayudará en su investigación para el trabajo final de clases.
Limpió su bicicleta BMX con mucha dedicación, en la cocina tomó solo café, pasó por su cuarto y de la cómoda alcanzó su llave con llavero, cerró la puerta del apartamento y avanzó en su medio. Las escaleras del edificio las bajó toditas subido en su bicicleta, desde un 3er piso hasta la avenida. Es muy bueno haciendo acrobacias con la BMX, tiene solo 19.
Adelantó un camión de basura por la senda derecha subiendo la acera alta, dobló una esquina haciendo caso omiso a la señal de PARE que existe aunque esté bocabajo, cuando se aproxima a un semáforo, su impaciencia juvenil no le permite esperar y vuela con los pedales agitando las 4 esquinas y los claxon de los más grandes.
Finalmente llega al lugar de la exposición, recuesta la bici a una ventana.
Entra y comienza por la primera pieza expuesta, interesante -se dice-. La segunda le demanda mucho su atención. La 3ra, la 4ta, otras.
Cuando próximo a observar la última, le resulta de un extraño interés su nombre: "El infractor", busca y no ve nada de tránsito, cuando rectifica en la pared, sólo ve un cuadro, dentro un espejo pequeño, y al mirar, sólo logra ver su rostro, pero no entiende, no comprende, -que tiene que hacer esa pieza allí-, donde todo es acerca del tránsito.
No logra asimilar el final de su recorrido, recoge su BMX, monta y vuela por las avenidas.
"El infractor"
Se dispone aquella mañana a visitar una exposición de tránsito que le estuviera comentando la profesora de la universidad, la cual lo ayudará en su investigación para el trabajo final de clases.
Limpió su bicicleta BMX con mucha dedicación, en la cocina tomó solo café, pasó por su cuarto y de la cómoda alcanzó su llave con llavero, cerró la puerta del apartamento y avanzó en su medio. Las escaleras del edificio las bajó toditas subido en su bicicleta, desde un 3er piso hasta la avenida. Es muy bueno haciendo acrobacias con la BMX, tiene solo 19.
Adelantó un camión de basura por la senda derecha subiendo la acera alta, dobló una esquina haciendo caso omiso a la señal de PARE que existe aunque esté bocabajo, cuando se aproxima a un semáforo, su impaciencia juvenil no le permite esperar y vuela con los pedales agitando las 4 esquinas y los claxon de los más grandes.
Finalmente llega al lugar de la exposición, recuesta la bici a una ventana.
Entra y comienza por la primera pieza expuesta, interesante -se dice-. La segunda le demanda mucho su atención. La 3ra, la 4ta, otras.
Cuando próximo a observar la última, le resulta de un extraño interés su nombre: "El infractor", busca y no ve nada de tránsito, cuando rectifica en la pared, sólo ve un cuadro, dentro un espejo pequeño, y al mirar, sólo logra ver su rostro, pero no entiende, no comprende, -que tiene que hacer esa pieza allí-, donde todo es acerca del tránsito.
No logra asimilar el final de su recorrido, recoge su BMX, monta y vuela por las avenidas.
Este relato lo publiqué en mi muro de FB hace solo unos días, lugar donde escribo con cierta regularidad. Me dispongo pues a participar y que lo disfruten. Saludos.
El gato sordo.
Érase una vez un grupo de gatos salvajes que vivían en un profundo bosque. Pasaban sus días de diversión en diversión, cazando y explorando cada rincón de su verde y frondosa morada. Siempre andaban juntos en grupo y nada los separaba.
Una tarde, en una de sus salidas acostumbradas, uno de ellos propuso al grupo explorar el bosque contiguo más allá de los últimos viejos árboles que limitaban el suyo y rápidamente; después de evaluada tan intrépida y seductora idea, todos partieron en busca de nuevos rincones de rica caza y motivos ingentes de grandes diversiones.
Todos partieron y un rato más tarde estaban ya dentro del nuevo espacio. Observaban con asombro los altos árboles, los nuevos animales y los llamativos colores de tan frondoso lugar, cuando de repente y sin apenas notarlo por alguno de sus más felinos e instintivos sentidos, tres de ellos cayeron directamente en un profundo foso que estaba a medio ver a un costado del salvaje camino.
Todos los restantes se asustaron, nada les explicaba el cómo haber perdido de pronto a sus queridos amigos, balbuceando que jamás los volverían a ver mientras escuchaban con asombro sus fuertes maullidos justo en el borde del oscuro, profundo e imprevisto foso.
Los tres gatos que cayeron hacia abajo intentaron subir rápidamente con sus garras a través de las paredes del foso, pero estas estaban muy húmedas y cada vez que lo intentaban mientras avanzaban unos metros hacia arriba volvían a caer al oscuro suelo. Los gatos de arriba comenzaron a comentar que sus esfuerzos serían inútiles y que nada se podía hacer. ¿Cómo iban a lograr avanzar a través de unas paredes tan altas y húmedas? Era mejor que no insistieran, no había cosa y esfuerzo en el mundo que nada ni nadie por ellos se pudiese hacer.
En pleno intento por tratar de salir a la superfcie, dos de los gatos en el foso escucharon apesadumbrados los comentarios de sus amigos de arriba y con tristeza inmediatamente comenzaron a perder fuerzas, hacer escapar el ánimo y con tristeza rendirse.
El tercer gato con mucha fuerza y espíritu y que además no había escuchado la desesperanza y desdén de sus compañeros continuó tratando de subir. Avanzaba poco a poco unos metros y volvía a caer justo al lado de sus amigos. Volvía a intentarlo una y otra vez a la vista de todos, saltaba por el mismo lugar y con la misma fuerza, hasta que poco a poco horas más tarde y gracias a que sin él saberlo con sus afiladas garras limpiaba en cada intento los resbalosos musgos y la fría humedad de las paredes hasta dejar expuesta la dura piedra, logró llegar hasta la superficie y escapar airoso de tan oscuro lugar.
Los demás de arriba al ver de repente a su amigo aparecer de las fauces de tan profundo foso no cabían en su asombro. Todos estaban pasmados y celebrando con alegría la hazaña de su compañero. Uno de ellos entre abrazos y ronroneos y sin recordar por la emoción que este no podía contestarle le preguntó: ¿Cómo lo lograste?
Pero su amigo también emocionado nunca le pudo contestar, no podía hacerlo.
Su valiente y persistente amigo era sordo.
Con tus coronas no puedo vivir... Qué es eso!, todos preocupados: Es una mala influenza para que el sufrimiento se propague. Oh, dios mío permite que respiren sin dificultad. Con trabajo duro se mantendrá localizado; para sepultar sus coronas, y no se siga propagando de nación en nación. Y se puede escuchar; "Hermano, ten fe, te podemos ayudar, somos como el mismo Dios , humildes, internacionalistas y humanitarios", ten paciencia que todo se va a lograr, de ello solo quedará su nombre que especula de ser rey.
Despedida
La montaña rusa iba en caída y lo sabíamos. Siento que cada vez te tengo menos, que ahora perteneces a otras manos, hueles otra piel y enredas otro pelo. Te perdí, por muchas razones, por muchos silencios, por muchos momentos. No volverás, lo sé, lo estoy normalizando en mi mente, no es una posibilidad. No estarás más, te vas. El carrito llegó a su final. Cómprate el ticket para dar otra vuelta, yo me sentaré en el banco un rato a esperar, no por ti. Asegúrate de que cuando estes en el punto máximo de la montaña acumules las fuerzas suficientes para lograr salirte de la línea, despegar e irte más alto y lejos, hazlo, que te voy a mirar y voy a sonreír feliz. Yo iré después y haré lo mismo. Nos veremos allá, lejos de aquí , pero seremos otros, no responderemos al nombre aquel que nos inventamos ni recordaremos aquel beso precipitado, nos veremos de frente y vamos a sonreír felices otra vez.
"El trono"
Mientras caminaba por el pasillo de granito verde refinado, dos guardias le custodiaban. Llegó y sentóse sobre el trono preparado hacía ya mucho tiempo. No muchos asistieron a la celebración, mas todos ovacionaron mientras le coronaban. Él se mantuvo sereno; aunque sus músculos distendidos por la emoción, hacían que una casi perceptible danza surgiera a través del ancho ropaje. El silencio sucedió al protocolo que retumbante sacudió sus oídos y de repente todo se tornó oscuro. Antes de que la descarga ocasionara el parpadeo de las luces sus palabras rompieron el silencio – “No olviden que la pena de muerte también es asesinato”-.
Síndrome de locura.
Te busco y te veo, pero no te encuentro. No sé porque te amo más que a mi existencia, cual las estrellas y la noche. Te requiero más que nunca, estoy solo desde ayer y no me respondo lo que siento. Te necesito, pero te aborrezco. Te amo. Te desprecio. Este de pie junto a mí en mis noches de soledad y te siento, pero ni te hablo para no dañarte. En realidad, quisiera arrebatarte la vida, pero si al final del camino, vas a seguir aquí, a mi lado, en espíritu, para que lo voy hacer. Solo no hables tú, con solo sentir tu aliento soy feliz.
La capa de ozono
Cuando mi hijo menor, que es ya pasa de veinte, contaba apenas con tres años de edad, conversaba bastante conmigo al llevarlo de camino al Círculo infantil todos los días, el fin de semana habíamos ido a la playa y ese era el tema del momento, yo le había regalado un traje de baño azul con unos arabescos circulares también azul pero más oscuro con una pinta amarilla, se me ocurre preguntarle si le había gustado su respuesta fue inmediata, le encantó, ante mi pregunta de ¿por qué? Me petrificó
- Porque las bolitas se parecen al agujero de la capa de ozono…
Querer, poder y tener.
Estaba en medio de un viaje a Ciudad Habana , meditando sobre mi estado de recién graduado asignado a un centro de trabajo donde el Plan de adiestramiento que suponía pletórico de tareas de aprendizaje de conocimientos y habilidades para desempeñar puestos de trabajo futuros se había convertido en una apresurada conversación capacitadora con el Jefe de ¨este es tu puesto, vas a hacer aquello y pasado mañana vas para la Habana al Ministerio que queda en tal dirección para participar en una reunión que tendrá lugar a las 9.00 de la mañana con el Director de Proyectos para discutir la inversión de Residuales. Sólo escucha y después me trasmites lo que acordaron¨. El futuro que imaginábamos al graduarnos, de poner los altos conocimientos adquiridos en función de la profesión, dedicarnos a un trabajo en el cual pudiéramos desarrollar las habilidades aprendidas, ser bien visto en función de ello por el resto del colectivo y, en especial, por nuestros jefes, corría peligro de derrumbe. Por otro lado, el comenzar mi vida profesional sin ataduras sentimentales; de la relación más reciente no quedaba ni huellas, le daba un doble sentido a la existencia. Por un lado mis amigos, casi todos ya casados, me decían: aprovecha este momento y no te comprometas en un tiempo, tienes ¨tu¨ espacio, eso es invalorable; y por otro lado, cuando estaba solo, me sentaba frente al tele, oía música, leía o veía pasar amorosamente una pareja, en medio del silencio de la noche, algunas de estas ocasiones acompañado de un vaso con presunciones etílicas que mi pesimismo me hacía ver medio vacío , autorizaba a mi cerebro a divagar y una idea constantemente se imponía: Yo estaba verdaderamente solo.
Fuera como fuera, a punto de entrar en la terminal de ómnibus y descendiendo del ¨Colmillo¨ que me había traído desde mi provincia, entre el duermevela ocasionado por haber madrugado para llegar a tiempo al turno de salida del ómnibus y la frialdad acumulada en los huesos por un viaje con el aire acondicionado que ¨pelaba¨; no estaba de ánimos para recibir impresiones de cualquier tipo ni mucho menos preparado para enfrentar la jugarreta que el destino me deparaba, una descarga instantánea de adrenalina que logró el doble efecto de alinear mis sentidos (ni siquiera Joe Di Maggio hubiera tenido mejores reflejos en la caja de bateo) y de darme una sensación de temperatura corporal óptima, que ni me permitía notar las primeras ráfagas de aire frío que un inoportuno norte soplaba sobre la mañana habanera. Sencillamente, la vi.
Junto a otros pasajeros que habían descendido de la guagua que había llegado momentos antes, su figura destacaba del grupo. Alta, elegante, con el frescor de la veintena sobre su piel, cabellos negros sueltos que le llegaban hasta los hombros y que el viento ya gélido se empeñaba en desordenar, una cara enmarcada en un ovalo perfecto con unos ojos verdeazulados, una belleza a la vez clásica e irreal, tradicional y encubierta; vestida simplemente pero con excelente gusto, un jean, un pullover negro y una chaqueta de cuero. Aire de independencia, como de quien ha logrado encontrar su lugar en la vida sin renunciar a ser ella misma, y de seguridad, como de quien ya tiene suficiente experiencia mundana, conoce la vida y actúa con inteligencia. Si anillos ni alianzas en sus dedos que denunciaran un compromiso, uñas pintadas y maquillaje tenue. Nada que invitara a una conversación pero nada que la rechazara.
La atracción es inmediata, irresistible. Imagino ya nuestra vida en común. Mi mano deslizándose por sus cabellos, acariciando sus mejillas, estrechándola entre mis brazos. Su boca en mi boca, esos labios pulposos que se entreabren para dedicarme una sonrisa al voltearse hacia mi y ver mi turbación. Los momentos fantásticos que pasaremos juntos, en la calle, en el parque, en el cine, en la playa, en mi casa, en mi cama. Los largos encuentros en que ni el uno ni la otra querrán darle fin, en los cuales la conversación correrá fluidamente a la vez que el interés del uno por el otro será cada vez más profundo, los momentos de intimidad en los cuales ninguno querrá abandonar la cama, y el descubrimiento, por primera vez durante mi azarosa existencia, del deseo de interrumpir mi incontinente soledad, de conectarme cuerpo y alma al costado de un ser extraordinario para el resto de mi vida.
Constato que se ha dado cuenta de que la miro con una insistencia que raya la indiscreción. Le ha bastado segundos para esclarecerse de la impresión que en mi ha causado. Incluso compruebo que la he intrigado; ¿acaso percibirá la intensidad de lo que estoy sintiendo? ¿Creerá en la posibilidad? Estará vislumbrando, como yo, un futuro luminoso para ambos a partir de nuestro encuentro o, más simplemente, es una desconocida que se halla exactamente en el mismo punto que yo, perdida entre los anteriores errores de su propio corazón y sin embargo, dispuesta a creer, con optimismo, que la próxima vez, -que esta vez-, es la buena.
Se adentra en la Terminal. Sigo sus pasos en lo que ella vuelve la vista una y otra vez, sonriéndome, como incitándome a seguirla. Se da cuenta que la sigo, cada vez con más ardor, cada vez más cerca. Se detiene y nuevamente me sonríe y sigue caminando, haciéndome un signo con la cabeza que me invita a acompañarla en el vasto mundo. Casi la alcanzo, trato de tomarla de un brazo y…
Ella se lanza en los brazos de un tipo que venía de frente. Tengo apenas el tiempo de esquivar la pareja y seguir, dándome cuenta de que ella no parece sorprendida por el encuentro, posiblemente, él la estaba esperando. Alejándome, con la mirada hacia el suelo de la terminal, tratando de siquiera percibir la imagen de su intimidad, la sorprendo en el momento de mostrarme con el mentón a su pareja murmurando un comentario irónico acerca de un pobre comemierda que al bajarse de la guagua la había estado vacilando con demasiada insistencia aunque ella no le había dado ningún motivo.
Imbécil, triple imbécil, me digo, en lo que me alejo. Lo que tienes, no lo quieres. Lo que quieres, no puedes tenerlo. Y, si pierdes lo que tienes, es cuando aprendes que lo quisiste.
SERMÓN
Me dicen que te estás portando mal, que desde que llegas de la escuela nada más que tienes tiempo para el juego, y que hay que estar llamándote para que vengas a bañarte y a comer. Diez años acurrucados en el balance; diez años en silencio , mirando el piso. Y en la escuela, sacar buenas notas, pero hablas mucho en el aula. Espero que en lo adelante te portes mejor, Miguelito. yo tengo mucho trabajo, siempre estoy en reuniones, y se me pasan los días , las semanas y hasta los mese sin poder venir a verte, aunque yo... Diez años que saltan del balance y, señalando al hombre, muestran una pícara sonrisa, dicen "mírenlo", y echa a correr.
Laboratorio.
Mientras las estrellas caían hacia el abismo universal, una luz gravitó fuera del circuito galáctico y, en un aterrizaje forzoso, dos seres verdes pisaron la arena de Varadero. Caminaron hacia la recepción donde San Pedro esperaba impaciente a los nuevos visitantes e indicó con señas celestiales el pasillo de la habitación 342. La oscuridad invadía el cuarto equipado con lo habitual: sarcófagos, crucifijos, máquinas del tiempo y otros utensilios de laboratorio, indispensables para una estancia agradable.
- Disculpen ustedes, el lugar ya está ocupado – señaló un vampiro que observaba desde el otro lado del espejo.
Al instante, tres diablillos ubicaron a los huéspedes en un lujoso dormitorio al aire libre.
- Quejas y sugerencias al buzón de la entrada- aclaró un duende con acento inglés, que se esmeraba en pulir dos botas de gato.
En menos del tiempo relativo a la variable de Pi fraccionado con la velocidad de la luz, un robot les informó del itinerario: monta de unicornios, baño con sirenas, exposiciones radioactivas y naufragios planificados, entre diversas opciones acordes a la categoría de primera ostentada por el centro turístico.
- ¿Probaremos todo? - preguntó el extraterrestre a su acompañante.
- No olvides el propósito de nuestro viaje, el futuro depende del triunfo de la misión- dijo la otra criatura de ojos diamantinos y acarició con sensualidad sus antenas hasta que los consumió el abrazo de Morfeo.
Cuando amaneció, el agujero negro devoraba las entrañas del gigante a las puertas del Paraíso.
- ¡Doctor, interrumpa el procedimiento! La hipótesis fue probada: “la vida humana sería una invención repugnante y bárbara si se limitara a la vida en la Tierra”.
- ¿Es ese el factor común entre los sujetos de prueba?
- Definitivamente. Ya puede soltar al científico, al religioso y al escritor. Empezaremos un nuevo experimento.
Dice la maestra
Todos están vestidos con pantalón o falda color vino, camisa blanca y pañoleta roja. Patio de la escuela. Juegos.Carreras. Gritería. Risas. Llega la maestra. Aformar. Hileras de izquierda a derecha. La bandera cubana en manos de dos alumnos. La soga en el mástil. La bandera que sube. Niños saluden la bandera, dice la maestra. Ella, involuntariamente,. no está saludando.
En un pequeño jardín a las afueras de un pueblo vivía un hermoso bonsai de roble, que a pesar de su belleza y las atenciones que su dueño le brindaba , el soñaba con crecer y parecerse a sus hermanos que se encontraban del otro lado del camino. Cansado de solo soñar decidió irse y aprovechando una fuerte lluvia saltó y el agua lo arrastró hasta el otro lado. Los años pasaron y su tamaño era tan grande como su orgullo, hasta que llegó el momento que podía ver su antigua casa y a su cuidador que no era ya un niño, también había crecido fuerte como el. Un día se dio cuenta que desde el jardín lo miraba su amigo y movió sus ramas para saludarlo, cuando notó que venía hacia el pero en sus manos no traía una vasija con agua sino una gran sierra, volvió a mirar al jardín y se dio cuenta que su tamaño provocaba tanta sombra que todas las plantas estaban muriendo . Crecer es un derecho pero que esto no sea la causa del sufrimiento de otros.
Envio el cuento solicitado con la esperanza que les guste.
EL ELEGIDO
Penetró en la sala del consejo seguro de sí mismo. Había sido seleccionado entre tantos candidatos del planeta para una misión importante. Tantos años de estudio y práctica acerca de la descorporización del alma, obtenían el momento preciso y le daban el placer de convertirse en el elegido. No era la primera vez que los habitantes de Tebrón sacrificaban su tiempo y espacio para intentar salvar otros planetas con seres racionales y por pura coincidencia un abuelo suyo lo había hecho antes.
Su misión, según dijo el Jaquir, era lograr descorporizar su alma para, mientras el cuerpo quedaba guardado en el invernadero nuclear, esta fuera enviada a aquel planeta. Todo se haría mediante transferencia nanotelemétrica, para insertarla en el embrión que debía ser ¨ sembrado ¨ en el vientre de una mujer. Sería, por demás, un clon suyo en el aspecto corporal, pero, para evitar errores, su propia alma con toda su sabiduría, poblaría aquel cuerpo desde su origen hasta la fecha fijada. Después que esto resultase, tendría que atraer a las multitudes para enseñarles el camino del bien, pues el desorden, la avaricia y otras lacras morales, se adueñaban de aquel planeta. No era un trabajo sencillo. Los cálculos pudieran resultar equivocados y perder el objetivo o fracasar en la búsqueda de la fe. No obstante estaba decidido y se permitió conversar con el Jaquir, que lo estrechaba por última vez.
_Sé que lo lograrás_ dijo el Jaquir. _ Ve, vive y muere por ellos. Tu alma retornará a tu cuerpo después, pero ya habrán pasado muchos años. Si triunfas serás el nuevo Yahir.
_ ¿Puedo saber quienes serán mis receptores en ese planeta?_ preguntó_ ¿Quién seré yo?
El Jaquir lo miró y le dijo _Tus padres serán un carpintero y una virgen de un pueblucho llamado Nazaret. Tu nombre será Jesús.
Título: “Después del final” (o “Canción de la luz amarilla”)
Y de pronto todo blanco, después de la negrura y el dolor. Comenzaba todo nuevamente, pero esta vez....sería diferente.
Había logrado salvar, cual cachorro aferrado al tibio lecho, algunos trozos de recuerdos de la vez pasada (hazaña inédita!). Sí... sería diferente, tenía que serlo. Los ojos rasgados de sus amigos y su siempre bien recibido sake, de su madre y sus siempre acertados consejos, su novia y su saludo respetuoso con el cariño y el deseo lustrándole los ojos... su casa, su calle toda...Nagasaki entera cupo en su memoria.
Pero ahora tenía la posibilidad de conjurar para siempre estas desdichas y quién sabe si alguna más.
Y escogió destruir al culpable...al principio de todo, el átomo, cuál vórtice de tanta destrucción de lechos y amores.
No lo pensó más, tomó venganza por mano propia...
Y entonces ya no hubo nada.
wow!!!
Aquí en Cuba mis cuentos no valen para nada. Pero la iniciativa es siempre linda.
Verdadero profesional.
La hierba mojada se rendía ante sus pasos de cazador.
Dos disparos.
El primero para ahuyentar a cualquier ave oculta, y el segundo para dar en el blanco.
Luego de un rato su perro traía la presa asida por el cuello.
¡Era perfecta!
Su vientre abultado, afeado por una operación de apendicitis, indicaba gestación de algún tipo.
Más comida, -pensó.
Más comida.
Puntos de vista.
En mi casa, dentro de una caja, se echaron a perder tres frutabombas.
Fui a botarlas en el basurero, pero al hacerlo mis vecinos me detuvieron con gran escándalo.
¡Todos estaban desorbitados!
Ya en una tarima pública, donde ejecutan con guillotina y verdugo la ley me ordenó ponerme de rodillas…y al caer la guillotina cayó también mi frutabomba.