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La ciencia, ¿gasto o inversión?: Desafíos del vínculo universidad-empresa (+ Podcast)

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El Podcast de Cubadebate desde el estudio de la Facultad de Comunicación, de la Universidad de La Habana. Foto: Edilberto Carmona / Cubadebate

Bienvenidos al Podcast de Cubadebate. Hoy hablamos sobre la relación universidad-sector productivo y social, a la luz del nuevo modelo económico, tras la aprobación en Cuba de 11 políticas para el perfeccionamiento del Sistema de Ciencia, Tecnología e Innovación (SCTI).

¿El actual sistema de CTI favorece la integración entre los productores del conocimiento y los usuarios del mismo? ¿Existen las condiciones estructurales para que los centros de altos estudios contribuyan a incrementar la capacidad productiva del país? ¿Cómo promover el conocimiento al servicio del desarrollo económico en Cuba? ¿Cuáles son las novedades de la nueva política asociada al vínculo academia-empresas?

Para dialogar sobre el tema, hoy contamos con cuatro invitados muy especiales:

  • La doctora Ondina León Díaz, directora de Ciencia y Técnica del Ministerio de Educación Superior (MES)
  • El profesor Armando Rodríguez Batista, director de Ciencia, Tecnología e Innovación del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA)
  • El doctor Rolando Pérez Rodríguez, director de Ciencia e Innovación del Grupo de las industrias Biotecnológica y Farmacéutica de Cuba (BioCubaFarma)
  • Y el doctor Luis Montero Cabrera, profesor de la Universidad de La Habana (UH)


—Armando, ¿en qué entorno las universidades cubanas desarrollan la generación de conocimientos? ¿El actual sistema de ciencia, tecnología e innovación de Cuba favorece la interrelación efectiva entre la academia y las empresas?

Armando Rodríguez (CITMA): Gracias por la invitación. Cuba cuenta con un Sistema de Ciencia, Tecnología e Innovación que está definido como el conjunto de actores que interaccionan con el conocimiento. O sea, para este sistema son tan importantes los productores de conocimiento —las universidades o los centros de investigación— como las empresas de bienes y servicios, los hospitales y otros —que utilizan ese conocimiento para generar bienes y servicios—, y las interfaces que conectan a los productores del conocimiento con los usuarios del mismo.

Por tanto, cuando vayamos a ver cómo la universidad interacciona, cómo ese conocimiento se lleva a la economía y a la sociedad, hay que trabajar tanto en las condiciones para generar conocimiento en la universidad como en la capacidad para absorber ese conocimiento y convertirlo en productos y servicios. Cuba cuenta con este sistema, un sistema que matiza el contexto actual.

Quisiera recordar que estamos viviendo hoy en una sociedad del conocimiento —como generalmente se conoce en los medios—, pero habría que decir que es una sociedad del conocimiento impulsada por la innovación y se caracteriza por el aprendizaje continuo. Fíjese, no es suficiente el conocimiento. Ese conocimiento tiene que propiciar un nuevo producto que es la innovación y tiene que estar caracterizado también porque la gente aprenda cada día algo nuevo, para relacionarse con esa economía y con esa sociedad. En ese sentido, la universidad tiene un rol muy importante.

Estímulo al valor que agrega cada investigador, “a todos por igual”

Armando Rodríguez, director de Ciencia, Tecnología e Innovación del CITMA, Ondina León, directora de Ciencia y Técnica del MES, y el doctor Rolando Pérez Rodríguez, director de Ciencia e Innovación de BioCubaFarma (de izquierda a derecha). Foto: Edilberto Carmona / Cubadebate.

—En este entorno estaríamos hablando de que innovar es aprender a producir. ¿Las universidades cubanas están preparadas para generar el conocimiento que contribuya al desarrollo, para resolver los problemas económicos y sociales que tiene el país?

Ondina León (MES): Bueno, este es un tema complejo, como explicaba el director de Ciencia, Tecnología e Innovación del CITMA. No es tan simple ver la innovación como el proceso mediante el cual sale el conocimiento de la universidad y se transfiere directamente a las empresas o al sector productivo, porque realmente ahí intervienen importantes actores que deben facilitar ese proceso.

En el mundo y en nuestro país hay un debate sobre cómo se transfiere, cómo se gestiona esa ciencia, cómo se transfieren esos conocimientos al sector productivo y social. Por ejemplo, en Europa y en otros países se debate hoy cómo crear verdaderos sistemas de innovación, o lo que se denomina también ecosistemas de innovación, porque ver por separado los componentes que intervienen en la innovación no es la vía correcta. Incluso, se está hablando de incorporar a la sociedad de lleno, prácticamente como cocreadora o codiseñadora de esa manera de generar y de producir conocimientos y, por supuesto, transferirlos al sector productivo.

Nuestro país está en un momento extremadamente positivo en este aspecto y las universidades se están preparando para elevar aún más lo que hasta ahora se ha hecho, porque yo sí quiero aclarar que tradicionalmente la universidad ha transferido conocimiento. El Comandante en Jefe siempre lo indicó. Nuestras empresas han llegado a producir productos que se han generado en la universidad; pero realmente estamos en otro momento, en un momento donde se requiere una mayor interrelación.

Ahora, el momento es muy propicio porque se están dando pasos muy importantes, a partir de la aprobación de una política sobre la creación de parques científico-tecnológicos, la relación universidad-sector productivo y social, que evidentemente establece un grupo de acciones que van a permitir que las barreras o limitaciones existentes en ese proceso de generación y transferencia de tecnología y de conocimiento se eliminen y se pueda lograr una interrelación que beneficie a ambos sectores.

—Doctora, ¿a qué acciones y barreras se refiere? ¿Podría ejemplificar?

Ondina León (MES): El mejor ejemplo es la relación de BioCubaFarma y la Universidad de La Habana, aunque con otros ministerios y otras empresas también las universidades han hecho importantes trabajos innovativos; por ejemplo, con el Ministerio de Energía y Minas se han creado laboratorios conjuntos y desarrollado tecnologías que ya están siendo incorporadas al sector de la energía renovable. ¿Cuán importante es que las universidades produzcan y generen conocimientos que puedan ser transferidos para lograr un incremento en el uso de las energías renovables en el país?

En el caso de BioCubaFarma —del cual el doctor Rolando va a hablar— hay ejemplos importantes de cómo ya se han establecido laboratorios conjuntos, una cartera de proyectos, se gestionan posibilidades para no solo impactar con nuestros productos y tecnología a nivel nacional sino para atraer capital del exterior, o sea, inversión. Incluso, con el fin de ingresar dinero con productos aún más atractivos, que tengan propiedad intelectual. Esa interacción es muy positiva para ambos.

Es cierto también que, al no tener un ecosistema bien desarrollado en todos los sectores, existen algunas trabas, incomprensiones; por ejemplo, por la poca capacidad de asimilación de nuestras empresas. Este es un tema muy recurrente. Cuando hablo de capacidad, no es solo del interés o no de asimilar la tecnología y del beneficio que les pueda aportar a corto o mediano plazo, sino también de la capacidad de infraestructura, de tener los recursos humanos preparados para eso. Por eso es tan importante generar el conocimiento e insistir en la formación del profesional. Ahí también la universidad juega un papel muy importante.

—Si una empresa no tiene al profesional con las capacidades para dominar cierta tecnología y la universidad sí, ¿puede haber una colaboración ahí?

Ondina León (MES): Cómo que no, precisamente eso es lo que yo le mencionaba.

— ¿Y el profesor (o el estudiante) ganaría por esa colaboración?

Ondina León (MES): Bueno, en este momento no gana. Pero estamos evaluando, con mucha fuerza, que exista una remuneración para todo aquel que intervenga en el proceso de la generación y la transferencia de tecnología, a todos por igual. No solamente al empresario que se beneficia, porque produce con mayor eficiencia y obtiene un producto novedoso, sino también a aquel que generó ese conocimiento.

Esta es una de las grandes metas que el país resolverá en un futuro muy cercano, porque ya está en fase de conceptualización, de escritura de normas, etc. La posibilidad de beneficio para todos los que intervienen en el proceso es una de las trabas que se eliminarán. Debemos tener una mejor posibilidad de cooperación en un futuro cercano.

Armando Rodríguez (CITMA): De hecho, eso parte de la actualización del modelo económico-social que estamos haciendo nosotros, que tiene un eje estratégico en el Plan 2030, donde dice que la ciencia es una fuerza motriz, una fuerza productiva importante. Está asociado a las normas jurídicas que mencionaba Ondina, o sea, es parte de la política aprobada que un empresario puede contratar a un profesor, a un investigador, a un estudiante, y que una vez que participen en ese proyecto se puedan beneficiar todos de los ingresos que reciba el proyecto.

Es cierto que hoy hay laboratorios conjuntos, inclusive entre empresas, donde coinciden estudiantes cobrando un estipendio, un profesor devengando el salario de la universidad y un investigador ganando por la empresa en la que está. La política va a cambiar para que realmente estén en igualdad de condiciones los que participan en un proyecto. La gente cobrará de acuerdo con el valor que agregue en ese proyecto, sin depender de dónde venga. Es un estímulo al valor que agrega cada investigador.

De hecho, dentro del sistema de innovación hay dos actores principales desde el punto de vista de la generación del conocimiento: los investigadores de las entidades de ciencia, tecnología e innovación —cerca de ocho mil—, y los que están en las universidades, responsables de más del 50 % del potencial humano de Cuba. Cada profesor universitario es potencialmente un investigador. Por tanto, no hacemos nada estimulando la investigación en los centros de investigación si no la estimulamos en la universidad.

Hay muchas barreras, como las que decía Ondina, que tienen que ver con la forma en que, desde el punto de vista económico-financiero y de gestión diaria, trabajan las universidades y otros centros de investigación que son presupuestados puros. Un investigador o un profesor saben qué significa ser presupuestado, y las limitaciones que implica para la gestión económica en las instituciones, que los limita de participar en un buen proyecto o ser retribuidos por lo que se aporta en el mismo.

Asimismo, imposibilita publicar en una revista si no tienes presupuesto para que te evalúen el proyecto o asistir a un evento internacional si no tienes en el plan ese elemento. Entonces, para que la ciencia sea cada vez más un motor económico, la política busca que se valore económicamente su aporte.

Capitalizar la generación de conocimiento

El Podcast de Cubadebate. Foto: Edilberto Carmona / Cubadebate

—A nivel de país hay una voluntad política de hacer efectiva la integración universidad-empresas, que crezca la demanda del sector productivo al sector de investigaciones y no solo viceversa. Es un cambio de concepción. Entonces, ¿van hoy los empresarios a las universidades a solicitar transferencia de conocimientos, de competencias entrenadas, para de conjunto ampliar su cartera de productos? ¿Sucede así en BioCubaFarma?

Rolando Pérez (BioCubaFarma): El concepto del sistema de ciencia y tecnología que tuvimos era ofertista; efectivamente, está transitando a un sistema por demanda, que es como debiera ser. En el caso de la industria biofarmacéutica es una necesidad.

La industria biofarmacéutica a nivel mundial es muy competitiva; entre los sectores industriales es el de mayor intensidad tecnológica, donde más se invierte en investigación y desarrollo. Nuestra industria tiene que cerrar el ciclo económico en el exterior, porque en los productos de alto valor no se recupera la inversión en un mercado tan pequeño como el de Cuba. Pero, además, necesitamos ingresar recursos con las exportaciones para poder financiar en nuestro país el uso de los productos.

De esta manera, la vocación exportadora tiene que ser capaz de vencer el alto nivel competitivo que tiene la industria biofarmacéutica a nivel mundial y, para ello, requiere innovación, demanda un producto con patente, necesita tecnologías de vanguardia que sean competitivas. Y no toda la innovación, no todo el conocimiento que se requiere se puede generar solo dentro de la industria, eso llevaría hipertrofiarla, hacerla crecer en laboratorios de investigación.

—También porque las universidades están más cerca del flujo internacional de conocimientos, en buen cubano, de lo último que se está moviendo.

Rolando Pérez (BioCubaFarma): Exacto. Por eso, en nuestro caso, sí ha sido una necesidad recurrir a la universidad para que sea una fuente de innovación para la industria. La innovación es la vía de capitalizar la generación de conocimiento. Tú generas conocimiento pero hay que capitalizarlo y se hace a través de la innovación, porque se lleva a una tecnología, a un producto que se realiza en el mercado.

Ese resultado tiene que beneficiar a la industria pero tiene que beneficiar también a las universidades, a los centros científicos; o sea, el ciclo de conocimiento y explotación comercial se tiene que cerrar en esos ecosistemas, que incluyen a los centros que generan el conocimiento pero también a las empresas que lo explotan comercialmente.

Ese proceso no ocurre espontáneamente, ahí es donde está el problema. Puedes tener, incluso, industria con capacidad asimilativa como la biofarmacéutica, con capacidad de innovación y alta tecnología, y puedes tener el conocimiento que se genere en las universidades; sin embargo, no puedes cerrar ese ciclo porque no ocurre de manera espontánea.

Los países industrializados que encontraron las vías financieras y organizativas para lograr eso han sido vanguardia en la biotecnología. Quiere decir que debe haber también innovación desde el punto de vista financiero, organizacional. ¿Cómo organizamos estas empresas de alta tecnología y cómo nos insertamos en la relación academia o universidad-empresa? Eso también es innovación en la gestión empresarial y de los sistemas de ciencia, tecnología e innovación.

Desde el Polo Científico del Oeste, cuando surge la biotecnología y la industria biofarmacéutica hay una larga historia de colaboración con las universidades. Pero, esencialmente, estaba más dirigida a la formación de recursos humanos. Se investigaba de conjunto, pero para generar publicaciones y tesis de doctorado en el marco de unidades docentes creadas en las empresas.

No obstante, en el tema de la innovación como la solución o introducción de una nueva tecnología en el mercado, se hicieron esfuerzos y se crearon grupos especiales en la Universidad de La Habana, en la de Las Villas y en la de Oriente, algunas de las cuales transitaron a empresas y fueron exitosos. Ese proceso lo gestionó directamente el Comandante en Jefe. Él tuvo la intuición y la capacidad de percibir dónde había un grupo científico que podía dar un aporte importante.

Luis Montero Cabrera, profesor de la Universidad de La Habana (UH). Foto: Edilberto Carmona / Cubadebate

Luis Montero (UH): Fidel tenía un equipo de gente especializado en eso, el cual hacía trabajo de exploración en los centros universitarios sobre todo, que es donde había más potencial. Por ejemplo, comienza el Período Especial y aparece un equipo de colaboradores de Fidel que se pone a buscar en todas las universidades quiénes podrían producir algún resultado con impacto económico.

La Facultad de Química de la Universidad de La Habana tuvo la mayor inversión en infraestructura de ciencia y tecnología de toda su historia, cuando peor estaba la economía del país. Se hicieron cuatro laboratorios, uno tuvo un éxito resonante y otros lo tuvieron diversamente, pero es que la ciencia es así. La ciencia es una inversión.

La primera vacuna sintética comercial del mundo se produjo gracias a una de esas inversiones. Hoy en día es una vacuna que está incorporada al sistema de Salud Pública cubano, produce royalties de patente y el investigador que hizo eso es hoy el director de un gran instituto de investigaciones del Polo.

Eso fue una gestión directa de Fidel, que es absolutamente concordante con la forma en que se generan los grandes resultados científicos e investigativos en países capitalistas, y en otros no tan capitalistas.

En la práctica, esa es la gestión de Fidel en el caso de la ciencia, la creación del CENIC o del Polo Científico del Oeste, que tuvo 60 o 70 % de especialistas que procedieron de las universidades desde su misma fundación, desde que apareció el interferón. Nuestra facultad dio varios de sus mejores profesores para sustentar el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología. Los estudiantes nuestros son fuerza de trabajo de los centros de investigaciones.

Rolando Pérez (BioCubaFarma): De lo que se trata es de institucionalizar lo que comenzó Fidel con las políticas que se han aprobado, con los instrumentos y las normas jurídicas que se están elaborando.

—¿Y la interrelación academia-BioCubaFarma ha dado algún resultado concreto?

Rolando Pérez (BioCubaFarma): Sí, en los últimos años, mientras las políticas se fueron elaborando, nosotros comenzamos un modelo de cómo hacer no espontánea esta unión entre universidad y empresa. Le hemos llamado laboratorios conjuntos entre la Universidad de La Habana —no quiere decir que pueda ser la única— y nuestro grupo.

Estos laboratorios conjuntos se basan en una serie de principios y pueden estar enclavados dentro de una empresa nuestra o en un área universitaria. Por ejemplo, la empresa aporta financiamiento en divisas para la compra de reactivos que a veces no tiene la universidad, pero esta sí tiene profesores y estudiantes, y se desarrollan proyectos que de conjunto se deciden. Las patentes que se generan son patentes conjuntas, o sea, la titularidad de las patentes pertenece tanto a la universidad como a nuestras empresas.

Uno de esos laboratorios tiene casi dos años de experiencia, un laboratorio que hay en el Centro de Inmunología Molecular con la Facultad de Biología de la UH, al que se han incorporado también ahora proyectos de la Facultad de Química. Se estudia en el campo de la nanobiotecnología, que es un campo nuevo.

Además, esta relación tiene la potencialidad de que las universidades tienen mucha facilidad para la colaboración académica internacional, porque a las empresas nos ven con un interés, como una organización dirigida a un beneficio, a utilidades, al lucro. Sin embargo, a través de las universidades logramos insertarnos en las redes de colaboración académica internacionales.

—Es un ganar-ganar…

Rolando Pérez (BioCubaFarma): Totalmente, en ese camino vamos. Hemos tratado y estamos buscando mejores mecanismos de retribuir a los profesores. La primera vía que encontramos, que era la que estaba establecida, no satisface totalmente, porque recibe más la organización universitaria como institución que el propio profesor. Pero ahora estamos gestionando nuevas opciones para retribuir, con los resultados del proyecto, directamente al profesor que está en la investigación.

—Evidentemente, aquí estamos ante un problema estructural que impone limitaciones para la actividad en redes y el encadenamiento. ¿Qué podríamos hacer para eliminar estas barreras?

Rolando Pérez (BioCubaFarma): Ahí está la política que se acaba de aprobar… y ellos la pueden explicar.

Luis Montero (UH): ¿Me permiten poner un tapón? La ciencia y la introducción de la innovación en la vida económica de un país no es un proceso unidireccional, es bidireccional. Si algún problema ha tenido la dirección o la conducción de la ciencia en Cuba es que se nos ha pedido al sector científico que introduzcamos resultados.

Las realidades son mucho más complejas, las necesidades de innovación deben surgir en la vida económica, en el sector científico. Una economía viable de cualquier país tiene que garantizar estimulación, en cualquier dirección, lo mismo de una “iniciativa” que surja —y esa es una palabra que tenemos que recalcar— en un sector comercial, en un hospital, en un centro de investigaciones, una necesidad pública, que en una fábrica.

 —Ahí vamos en un segundo momento, porque hasta ahora hemos hablado de sectores estratégicos que han recibido un impulso, pero hoy también debemos hablar de una proyección hacia el desarrollo local, de cómo en los territorios se va a producir con el apoyo de las universidades.

Luis Montero (UH): Uno de los escenarios más fértiles que debería tener una política precisa de gestión de la innovación y de la ciencia es precisamente la gestión local, municipal, empresarial, donde salen y pueden introducirse directamente las innovaciones más novedosas.

Aquí hay otro factor que hay que tener en cuenta. Puede que algunas de las innovaciones más productivas que nosotros tengamos ni siquiera pasen por un centro de investigación o una universidad cubana. Puede ocurrir que a nivel local un empresario se entera por internet de una determinada innovación que puede implantar y lo hace. Puede ocurrir que se le ocurra la idea y no tenga cómo implementarla; entonces va al centro universitario o al centro de investigaciones más cercano y busca la implementación. La política y la economía del país tienen que tener las herramientas para que eso funcione. Eso se llama iniciativa.

Este es un asunto transversal a toda la sociedad, absolutamente, donde los mecanismos económicos tienen que estar preparados para estimular, mediante adecuadas retribuciones, cualesquiera de las acciones. Eso es lo que hace a un país avanzar. Nosotros tenemos talento creado todo el que queramos, esa no es una sustancia limitante en nuestro escenario social, lo que es limitante es que no existan los canales para que estas iniciativas y procesos realmente cumplan el objetivo de llenar de innovación la sociedad y la economía cubanas, porque es la única forma de hacerlas competitivas.

Invertir en ciencia, ¿un gasto financiero?

Conversamos sobre ciencia, tecnología e innovación en el podcast de Cubadebate. Foto: Edilberto Carmona / Cubadebate.

— ¿Por qué hay tanta baja incidencia de las empresas en el financiamiento de la ciencia, la innovación y la tecnología en Cuba?

Rolando Pérez (BioCubaFarma): Es en esencia un problema financiero, porque las empresas funcionan con un flujo de caja. Tienen que generar ingresos y de las utilidades tú puedes reinvertir una parte en desarrollo e innovación, pero también de tus utilidades retribuyes el salario de los trabajadores.

Entonces, se puede invertir en un cierto nivel de innovación de bajo riesgo a partir de esas utilidades que tiene la empresa, pero realmente la alta tecnología y la innovación que se basa en generación de conocimiento, que es una innovación radical, en los países industrializados se financia con lo que se llama capital de riesgo. Hay gente que pone dinero a fondo perdido para eso.

Esa fue la innovación financiera que surgió en los países industrializados, que hizo que la biotecnología y otras industrias nacieran como un sector emergente. Se han creado desde instituciones financieras con capital de riesgo hasta bolsas de valores especiales para alta tecnología y diferentes vías.

La innovación radical requiere también que nosotros innovemos cómo vamos a financiar la ciencia en nuestro país. No todo lo que necesitamos es pesos cubanos porque para investigar en un laboratorio tenemos que utilizar reactivos y equipos que se compran en el exterior, y para eso necesitamos divisas.

Luis Montero (UH): Y a veces hace falta para el día siguiente.

Rolando Pérez (BioCubaFarma): Se estima que el promedio de gastos de trabajo en el laboratorio es de 20 mil dólares por investigador en la rama de la biomedicina en países desarrollados. Ahí pudiera estar el salario, vamos a quitar el salario que lo tenemos en pesos cubanos, pero los reactivos nos cuestan igual a nosotros que a ellos. Tenemos que trabajar en el laboratorio con recursos similares, por lo que tenemos que ser muy creativos en la búsqueda de diversas fuentes de financiamiento para que el sistema de innovación del país sea de verdad una fuerza motriz y que los empresarios puedan tener una actitud más proactiva hacia la innovación.

El empresario con el dinero que tiene debe pagar salarios, incrementarles el salario a los trabajadores para que no se vayan al sector privado. Entonces, digo: “¿Les pago más o invierto en innovación?”. Es un reto.

—¿Y puede decidir si le paga más?

Rolando Pérez (BioCubaFarma): En la empresa sí, al trabajador le pagas por el valor agregado que se genera, uno de los destinos de las utilidades es la estimulación salarial al trabajador. Entonces también está la disyuntiva, ¿empleo ese monto para mejorar las condiciones de vida y de trabajo de los obreros o lo destino a la innovación?, porque la innovación tiene más riesgo que invertir en mejorar la infraestructura tecnológica.

En las empresas de alta tecnología, que tienen productos con patentes que pueden exportar, generalmente los decisores tienen que asumir riesgos, porque si tienes un producto nuevo existe el riesgo de que no llegue a tener éxito en el mercado, pero a la vez es la única manera de que puedas tener después ingresos importantes en el mercado internacional. En la medida en que nuestra industria vaya siendo más innovadora —estaríamos en un ciclo virtuoso— será una industria más dada a invertir en innovación.

Luis Montero (UH): La empresa cubana tiene restricciones en ese sentido, cualquier inversión e innovación de acuerdo con las reglas actuales  —que por cierto son avanzadas con respecto a las que había hace unos años—, de alguna forma va contra el resultado positivo de su gestión financiera, y de alguna forma puede verse afectado el salario de los trabajadores. Imagínate tú, el empresario tiene una situación complicada: “Voy a invertir en innovación, donde me la estoy jugando, o aumento el salario de los trabajadores”. ¡Cuidado!

—Entonces, ¿qué acciones debe realizar el CITMA para desarrollar su papel de arbitraje entre la voluntad política y esta realidad que frena su implementación?

Armando Rodríguez (CITMA): Le agradezco mucho a Rolando (Pérez) su percepción, pero obviamente esta percepción desde su industria no llega al 1 % de las empresas en Cuba. Si BioCubaFarma no logra hacer investigación-desarrollo, ya sea internalizarla (que nunca va a poder hacerla completa) o en colaboración con la universidad, se va a ver comprometida, porque parte de lo que el Grupo exporta hoy ha sido consecuencia de 20 o 25 años de investigación en el país completo.

Hay otros sectores en Cuba que pudiesen tener también ese matiz, por ejemplo, las empresas de tecnologías de información y comunicaciones (TIC), sectores que por su naturaleza son de alta tecnología, intensivos en tecnología, que tienen una demanda de investigación-desarrollo que es independiente de sus necesidades. Si quieren estar en el mercado tienen que mantenerlas así.

Decir eso mismo para el resto de las empresas cubanas es diferente. Pensar que un empresario va a decidir innovar para poder llegar al mercado y ser competitivo, esa no es la realidad de muchos sectores industriales en Cuba, porque tienen el mercado cautivo o la prioridad se le da a un plan determinado y no ven el rol que puede jugar la innovación en ese desarrollo. Y suma a eso que hoy si usas dinero para investigación-desarrollo, según las normas que están vigentes, ese dinero se contabiliza como gasto y para el empresario es un desincentivo, porque va a deteriorar los indicadores de valor agregado bruto de su empresa.

Me preguntabas por el rol del CITMA, y de los ministerios que son globales, como Finanzas y Precios, Economía y Planificación, Trabajo y Seguridad Social, que somos los que tenemos el mandato, inclusive del presidente (Díaz-Canel), de trazar normativas que incentiven a los empresarios a hacer innovación, que respondan a las políticas públicas.

Uso social del conocimiento con enfoque territorial

Armando Rodríguez en el Podcast de Cubadebate, en el estudio de radio de la FCOM. Foto: Edilberto Carmona / Cubadebate.

—Ustedes tienen la misión de gestionar el uso social del conocimiento, donde la ciencia se responsabiliza con las demandas comerciales pero, principalmente, con las necesidades sociales y, ahora, el desarrollo local.

Armando Rodríguez (CITMA): El desarrollo local es totalmente pertinente en esta discusión porque, quiénes son los que van a propiciar el cambio en el municipio, en la comunidad: son los actores que allí residen, las empresas, el Gobierno, el centro universitario municipal, las entidades de ciencia.

—Y es donde menos financiamiento hay para hacer ciencia.

Armando Rodríguez (CITMA): Es donde menos financiamiento hay para hacer ciencia, pero el financiamiento para hacer ciencia no es uno, o sea, hay varias fuentes para hacer ciencia, lo que hay que trabajar en esas fuentes, algunas están más desarrolladas y otras menos. El presupuesto del Estado es lo que la gente asume como lo principal para hacer ciencia, pero hoy el presupuesto del Estado está entre el 50 y el 55 %, ya hay un 45 % de financiamiento que es empresarial.

En el año 2018 —estamos prácticamente a punto de tener los datos oficiales— estamos probablemente cerca del 0.9 al 1 % del PIB dedicado a actividades de ciencia y tecnología. Y eso responde, entre otras cosas, al financiamiento empresarial a pesar de la Resolución 138, de Finanzas y Precios, que dice que usar dinero para ciencia es un gasto y no una inversión, como el sentido común de nuestros principales dirigentes ya está apuntando.

Cerca del 5 o el 7 % de ese rango del financiamiento de la ciencia dejó de crecer por ese desincentivo. Eso podemos cambiarlo con la nueva política, hay cosas que se cambian con más lentitud pero otras que serán más rápido.

En el tema particular de la conexión universidad-empresa hay elementos que se han ido mencionando que son vitales para dinamizar, porque es importante que el empresario use ese dinero. Pero cómo puede usarlo. Si un empresario va a financiar ciencia, a quién se va a dirigir para pagarle un proyecto, ¿a una universidad o un centro investigación? Si el centro de investigación es como el 65 % de los centros de investigación de Cuba, una empresa o una unidad presupuestada con tratamiento especial, le puede contratar el proyecto. Ahora, si es una unidad presupuestada pura los mecanismos económicos-financieros limitan esa relación. Esa es otra de las deficiencias que tenemos.

Ondina podrá comentar luego la política que tiene que ver con la interfaz universidad-empresa, que concibe cómo la academia va a usar un mecanismo de interfaz que le permita relacionarse con la empresa que le está demandando ese conocimiento.

—Entrarían en competencia las universidades y los centros de investigación, y tienen que ser idóneos para ello.

Armando Rodríguez (CITMA): Nosotros estamos intentando construir una sociedad socialista del conocimiento, pero está claro que vivimos en un contexto internacional que promueve una sociedad capitalista de conocimiento. El conocimiento tiene valor, cuando BioCubaFarma compite con una multinacional para vender un producto biotecnológico lo hace bajo esas condiciones.

Luis Montero (UH): Que tenga valor no quiere decir que sea capitalista, puede seguir siendo socialista, sí puede haber valor e intercambio. Hace un tiempo publiqué en Cubadebate un artículo sobre la pura realidad de que hoy la universidad tiene la misma concepción económica en Cuba que un círculo infantil. Una universidad que es una gran entidad que gestiona infinidad de actividades es una unidad presupuestada, una organización que recibe el dinero del Estado, puede gastar según el plan pero no puede hacer nada con el dinero que genere a partir de otras actividades. De hecho, tiene prohibida la contratación de cualquier cosa por la cual le paguen a ella, porque si le pagan no puede hacer nada con ello. Es una organización económica obsoleta. Sé que hay opiniones en contra de esto.

Ondina León (MES): Este tema es muy interesante. A ver, las universidades en el mundo son estatales y privadas. Las privadas tienen un mecanismo presupuestario diferente, en las estatales el sistema es presupuestado totalmente.

Lo que pasa es que las universidades han desarrollado desde hace mucho tiempo las fundaciones, las empresas de interfaces, los parques científicos. Dentro de la propia unidad se crean organizaciones que tienen una diferenciación para el manejo de presupuesto. Nosotros hemos quedado atrás en el contexto internacional, pero sí existen mecanismos para que la universidad genere, ingrese, pague y financie ciencia.

No es solo formar profesionales, sino que la ciencia juega un papel muy importante en la universidad. Pero las universidades son un bien público. Las que son estatales en todo el mundo son presupuestadas, el Estado les da todo el dinero que necesitan.

En la universidad, ¿cambio radical en su rol dentro del sistema de innovación?

En el estudio de radio de FCOM, los doctores Ondina León y Rolando Pérez, respresentantes de la academia y el empresariado en Cuba, respectivamente. Foto: Edilberto Carmona/ Cubadebate.

—¿Qué nuevos mecanismos empleará la universidad cubana?

Ondina León (MES): En la política que está aprobada, y que estamos en fase de su institucionalización, se habla de cuatro posibilidades:

  1. Creación de parques científico-tecnológicos: ya se está trabajando en dos; uno en la Universidad de Ciencias Informáticas y otro en la Universidad de Matanzas.
  2. Crear empresas de ciencia y tecnología que ya estaban nombradas en el Decreto Ley 323. En el caso de las universidades van a ser empresas fundamentalmente para la interfaz. Se está valorando que comience en tres universidades.
  3. También se valora que una unidad de una empresa que tiene nuestro Ministerio de Educación Superior, que es el centro CIH, con un núcleo innovador importante, pueda asumir también como interfaz o como promotor de esa interrelación.
  4. La UH está valorando un modelo muy especial, muy específico, que permitiría la creación de un centro de innovación dentro de la universidad.

Es decir, no hay una sola modalidad, hay varias en el mundo e iremos buscando, según avance cada una de ellas, cómo generalizar esa experiencia.

Luis Montero (UH): Estamos a las puertas de un cambio radical.

Rolando Pérez (BioCubaFarma): Hay un cambio de paradigma, porque la ciencia deja de ser solo una fuente de gastos para generar, para ser una fuente de ingresos y de utilidades, porque la labor de los equipos que hacen investigación no solo es pedir dinero, es gestionar los recursos para hacerla.

La innovación crea valor intangible, el propio proyecto tiene un valor. Puedes capturar ingreso precomercial antes de que llegue al mercado, porque hay quien ve el valor que eso puede tener e invierte. Estoy hablando de atraer inversión extranjera a Cuba. Nuestra capacidad de generar conocimiento puede ser una vía de atraer recursos a este país, que tanta falta nos hace para desarrollarnos.

Luis Montero (UH): Necesariamente no tiene que hacerse una investigación en una universidad o en un centro de investigaciones para producir los resultados. Si apareciera internacionalmente un determinado resultado que una empresa puede implementar, y no hay en ella fuerza calificada para asimilarlo, aunque no haya sido parte del plan de investigaciones del centro de altos estudios, esa empresa tendría que acercarse a la universidad correspondiente, tecnológica o de ciencias básicas, buscando la consultoría y el asesoramiento para implementar ese resultado.

Hoy en día, hay empresas en Cuba que pagan esa asesoría en el extranjero. Hay empresas extranjeras que vienen a Cuba a contratar esa consultoría y la universidad no puede contratarla, porque no tiene los instrumentos. Tengo una pequeña contradicción con mi amiga Ondina, porque sí, en el extranjero las universidades públicas son esencialmente presupuestadas por el Estado, pero sus capacidades económicas son mucho más libres.

—Nos adelantan algún otro detalle de la nueva política cubana de ciencia, tecnología e innovación.

Armando Rodríguez (CITMA): Aquí hemos estado parafraseando todas las políticas sin abordar todos los detalles. Por ejemplo, la política de la empresa de alta tecnología dice claramente que la empresa puede ir a una universidad y puede contratar al profesor, al estudiante, al investigador. Y que ellos se beneficien no solamente durante el transcurso del proyecto, sino de la comercialización del producto que se cree.

La política y las normas en las que se está trabajando conciben que los investigadores se puedan beneficiar de las royalties, además de la institución, porque obviamente necesitamos que la institución use ese dinero para recapitalizarse. Y parte de esa política también llama a que la empresa pueda decidir mejor dónde puede poner los ingresos.

Por primera vez en Cuba tendremos parques científico-tecnológicos, empresas cuya función es incubar nuevas empresas, una inversión que la vas a ver en 4 o 5 años, pero el país está decidiendo empezarla hoy, para acercar el tiempo.

Tampoco estas acciones dan trigo de un día para otro, depende de la capacidad que haya, de la capacidad de acompañamiento, pero en cualquier caso los estados juegan un rol fundamental en esa inversión.

Por ejemplo, en el campo de las ciencias sociales y humanísticas, que algunos pudiesen ver alejado de estas transformaciones. Nada más alejado de la realidad. No se puede concebir un proyecto sin una visión desde la tecnología, desde las ciencias sociales. Incluso, el aporte a la macroeconomía, saber dónde vamos a poner las utilidades, es una decisión que no se puede tomar sin ciencia, tecnología e innovación.

—¿Y depende solo del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente?

Armando Rodríguez (CITMA): Cuando se habla de política científica, tecnológica y de innovación no se está hablando del CITMA. No puede haber una política de innovación fuerte sin una política financiera, económica, sin una política para el potencial humano.

 —Y de Estado, porque el presidente así lo ha dicho en cada una de las visitas gubernamentales a las provincias.

Armando Rodríguez (CITMA): Después de que el presidente o un vicepresidente van a la universidad y le dicen “conéctese con los ministros”, y los titulares de diferentes carteras le explican al claustro y al estudiantado qué están haciendo, el rol y la responsabilidad nuestra es que exista la normativa que permita llevar a vías de hecho la voluntad política de Cuba, de nuestro Gobierno, a través de mecanismos económicos, financieros y de estímulo, y que sea fácil.

Luis Montero (UH): Se está diseñando una política que es imprescindible, la del parque científico-tecnológico desde la universidad, algo así como la vitrina de innovaciones que la universidad le exhibe a la economía. Pero los parques científico-tecnológicos tienen otra dimensión también. Si ves un mapa del Massachusetts Institute of Technology (MIT), la universidad tecnológica más famosa de Estados Unidos, te das cuenta de que en torno al campus están las casas matrices de muchas de las principales empresas de alta tecnología de ese país.

Las empresas van allí a poner su casa matriz o la casa matriz del área de tecnología, porque cerca de la universidad, donde está la fuente del conocimiento, ellas se pueden alimentar y pueden tener una relación directa con esa generación de nuevos conocimientos.

Ondina León (MES): Incluso, en los parques científicos en algunos países asiáticos, en Europa, hay casas matrices de bancos, ahí mismo para financiar el proyecto. Regreso a mi idea inicial, es muy importante crear los ecosistemas. No es la universidad ni la empresa, es un ecosistema donde intervienen mucho el Gobierno —local o nacional—, los bancos, los centros de investigación, la sociedad. El ciudadano tiene derecho a estar dentro de ese sistema innovador, porque al final lo que el Estado quiere es satisfacer las necesidades de su pueblo, el desarrollo del país.

Armando Rodríguez (CITMA): Recuerden que constitucionalmente la ciencia es libre, no es un favor que le estamos haciendo a nadie, es un derecho que tiene la gente a hacer ciencia.

Rolando Pérez (BioCubaFarma): Usted ha estado insistiendo en la importancia de la innovación para los problemas locales y yo estoy de acuerdo. Hay dos ejes: cuando hay problemas en una comunidad del país y hay que buscarle solución a esos problemas desde un enfoque local, pero también le estamos pidiendo al país que tenemos que aumentar nuestras exportaciones, y no solo pensando en grandes industrias. Se ha hecho un análisis de cómo cada región puede aportar a las exportaciones, porque tenemos que aumentar los ingresos. La innovación en eso va a ser decisiva.

Luis Montero (UH): La ventaja que tenemos en Cuba es que tenemos una Revolución que reformó completamente la forma de conocimiento del país, que creó valor en el conocimiento, contrariamente a lo que existía antes, cuando el conocimiento era secundario. Y el pueblo cubano es esencialmente un pueblo culto.

—Y creativo…

Luis Montero (UH): Efectivamente, deberíamos tener más sobre la mesa la palabra iniciativa. La capacidad de iniciativa del pueblo lo mismo para mejorar sus condiciones que para resolver sus problemas vitales es impresionante. Si nosotros logramos crear un sistema nacional de ciencia, tecnología e innovación que canalice esa iniciativa desde todas las direcciones, y logramos que esa iniciativa se convierta en innovación, en ciencia y en conocimiento, podremos hacer lo que queramos.

Tenemos que crear un socialismo que canalice estas cosas y no se diluya en un mal burocrático. La planificación tiene que ser diferente, la gestión del dinero debe ser diferente, porque hay que tener en cuenta que el ser humano tiene que avanzar.

“No podemos cansarnos de oír a los que saben”

El Podcast de Cubadebate. Foto: Edilberto Carmona/ Cubadebate.

Ondina León (MES): Hablando en el entorno del desarrollo local, que realmente está muy bien sustentado en la nueva Constitución, creo que desde las universidades tenemos un papel que jugar muy importante, porque hay que crear esa capacidad en los cuadros, en nuestros gobiernos locales, en la población en general, y en eso pueden ayudar mucho los centros universitarios municipales, que gestionan el conocimiento pero también forman capacidades. Eso hay que lograrlo con mucha fortaleza.

A veces en un territorio hay una potencialidad para exportar, sin embargo no se ha creado todo, es el sistema, se deja un poco a la iniciativa sin un pensamiento estratégico. Ahí los centros universitarios municipales juegan y deben desarrollar un papel todavía mayor, propulsor, formador, creando capacidades, formando a los cuadros. Insisto en algo que decía el doctor Agustín Lage, hay que lograr que en la cultura del pueblo cubano el método científico prevalezca ante cualquier actividad.

—Recuerdo que en el discurso de la Asamblea Nacional, Díaz-Canel le decía a los cuadros: “No podemos cansarnos de oír a los que saben”.

Ondina León (MES): Exacto.

Armando Rodríguez (CITMA): La universidad para mí tiene un rol esencial en la formación. Díaz-Canel ha estado yendo, puntualmente, al balance de cada organismo, con el objetivo de destacar aspectos esenciales, entre ellos la investigación y la innovación.

Para el mes de junio deben estar los resultados de la tercera encuesta nacional de innovación, que se le hizo a 560 empresas de Cuba. Respondieron un cuestionario donde se aborda la innovación desde las diferentes facetas, y uno de los elementos más deficitarios es la cultura de innovación de nuestros empresarios, algo asociado a una visión muy cortoplacista, una presión muy fuerte por responder a la tarea de hoy y menos en el futuro.

Luis Montero (UH): ¡Al plan!

Armando Rodríguez (CITMA): Pero no solo al plan, hay otros resortes que los mueven a pensar solo en mañana. No hay sentido de pertenencia, no hay conocimiento, el que dirige no se dota de un consejo científico o un consejo técnico asesor, porque el cuadro puede no saber pero tiene que saber dónde buscar, creo que ese es el mensaje principal del presidente: no tenemos que ser especialistas en todo, pero sí tenemos que saber asociarnos.

Y hablaba del rol de la universidad porque nuestra gente tiene que salir formada con este pensamiento de innovación desde el pregrado, y también desde la enseñanza técnico-profesional, porque un obrero o un técnico medio decide si una transferencia de tecnología de una empresa es exitosa o no. Tenemos experiencias de transferencias de tecnologías que no son positivas, porque estaba el dinero para traer el equipo —que es lo más difícil— pero cuando llegó no existían las normas técnicas, no se previó la materia prima adecuada. Ahí el dinero no se convierte en la sustancia limitante.

La visión de innovación nos permite abrir un poco la perspectiva, inversión se convierte en la palabra más importante de la economía cuando debía ser innovación, porque la innovación puede venir de una inversión importante pero puede venir del uso diferente de un conocimiento que no es novedoso.

Cuando hablemos de desarrollo local y de la agenda de conocimiento de esos centros universitarios municipales, no tenemos por qué pedirles que publiquen en Nature, porque van a atender la pertinencia de los temas que demandan sus comunidades.

Tenemos que interactuar con la universidad y con los empresarios, y los lenguajes son diferentes. Nos interesa que haya la innovación en BioCubaFarma pero también en la industria manufacturera, ligera, en la electrónica, en el comercio.

Hemos hecho un estudio de cómo los centros de investigación aportan a los sectores económicos estratégicos, y ahí hemos visto que el tema de la biotecnología está muy claro, pero el transporte, la logística del comercio, del agua, están menos abordados desde la investigación científica.

Hay que ganar capacidades en eso, porque la ciencia también tiene que ir acumulando conocimiento, que es poco comprendido cuando no hay una salida rápida, pero si no está la sedimentación, usted no puede esperar una respuesta oportuna.

—Gracias por aceptar la invitación de Cubadebate, ojalá este podcast sea un granito de arena para que el conocimiento se conecte más y mejor con las necesidades y demandas de la sociedad cubana. Recuerda, dale play al debate.

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Se han publicado 43 comentarios



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  • adx dijo:

    muy buen análisis ... y esperemos el cambio ..poque hoy hay que ser muyyyy innovador para hacer ciencia ..sin recursos de ningun tipo ...y las empresas de producción de ...jacuna matata ... esperemos un cambio en atención a los investigadores ... una universidad sin recibir reactivos en 15 años ( esto es real) ..todo acosta de los propios investigadores no tendra saltos mucho menos resultados ...la ciencia es cara y los beneficios de alto riesgo ... pero tienen que ser asi.

  • Miguel dijo:

    Lo peor es que seguimos diciendo, pronto haremos esto, pronto aprobaremos esto otro, por cada pronto que se dice, se archiva una tesis o un trabajo científico se convierte en letra muerta, me preocupa seriamente la situación, el hecho de que la UCI se hoy un parque científico (cosa que yo no creo, porque basta con ir alli, y ver como se cae a pedazos una obra de nuestro Comandante, no veo ninguna relación de verdad entre universidad-empresa), o en Matanzas dice mucho del poco avance que tenemos, principalmente Matanzas ha logrado estar en ese puesto por el empuje y la fuerza que han dado algunos para conformar este parque, pero las demás universidades se han quedado resagadas "esperando" la firma de un documento que no es necesario esperar, para hacer un parque tecnológico basta con que el gobierno, plantee una lista de necesidades, la universidad ponga fuerza, cerebro, conocimiento para resolver, y las empresas lo concreten, con sus respectivas capacidades tecnológicas y de equipamiento, pero seguimos esperando nada, un ejemplo a destacar es solo Matanzas... alli si hay voluntad (que conste que soy de Santiago),

  • LeeCT dijo:

    Había una vez una universidad cubana creada por Fidel, la universidad tenía una empresa comercializadora para exportar todos sus productos. En el año 2012, una comisión nacional evaluó la factibilidad de incorporar esa universidad al sistema de universidades del MES. La comisión decidió que la universidad pasara al MES y que la empresa se quedara donde estaba. Las separaron y así: la universidad ya no tiene empresa para comercializar sus productos y la empresa ya no tenía que vender y se murió. Una triste historia de amor!!!

  • Eladio dijo:

    "generar conocimiento en la universidad como en la capacidad para absorber ese conocimiento"
    Así se expresa uno de los participantes.
    Yo siempre defendí la idea de que en las universidades y en los centros científicos, se puede generar conocimiento, sí, pero que la dirección rectora de hacia dónde hay que generar el nuevo conocimiento tiene que partir de una orientación gubernamental (que a su vez puede llegar de una empresa, un sector industrial, etc). Porque podíamos estar investigando algo y gastando recursos y después no ser de mucho interés, y en parte, por eso, muchas veces no se introducían los resultados. Nosotros trabajábamos para la industría farmacéutica (estoy jubilado), ¿tenía sentido crear un nuevo medicamento, lo cual, como norma, tarda alrededor de 10 años o más, para algo que después no se pudiera hacer en una fábrica, o el mercado no nos vendiera los productos intermediarios claves -como ha sucedido, porque las compañías extranjeras, naturalmente, protejen sus productos y no quieren que otros los produzcan-? Pero se insistía por el gobierno de que las ideas tenían que salir de los científicos, no del estado. Los científicos siempre hemos tenido la mejor intención de ayudar al país, y sí, se nos ocurren ideas, pero es mucho más efectivo cuando alguien nos dice, digamos, Salud Pública, necesitamos producir un medicamento para tal enfermedad, o reproducir tal vacuna. Este dilema nunca se entendió, y siempre salió perdiendo la ciencia y el país. No por gusto en el capitalismo, son las grandes empresas las que contratan universidades para que investiguen sobre un tema, e importante, ¡¡aportan los recursos a las universidades y centros de ciencia!! Iba a decir algo más, pero ya estoy viejo y se me fue de la mente.

    • Jose luis amador dijo:

      Estoy muy de acuerdo con Eladio, cuando dice:
      “Yo siempre defendí la idea de que en las universidades y en los centros científicos, se puede generar conocimiento, sí, pero que la dirección rectora de hacia dónde hay que generar el nuevo conocimiento tiene que partir de una orientación gubernamental…”

      Constantemente estoy planteando esta misma frase, pero no digo Ciencia, sino Mantenimiento Preventivo. Sin temor a equivocación, el Mantenimiento también es una ciencia en la que hay que experimentar, investigar e innovar, o si no el mismo no se desarrolla. Solamente de poner esta frase: “Necesidad del mantenimiento preventivo” en el buscador de Internet , y saldrán un montón de artículos, los que matemáticamente y económicamente ratifican la necesidad de aplicarlo. Si no me creen hagan la prueba.
      Por lo tanto yo diría entonces: “La Ciencia y el Mantenimiento: ¿gasto o inversión?

      Siguiendo el hilo de la conversación, debe nuestro Consejo de Ministro, nuestro Estado, no sé, pero la cosa es arriba, impulsar y priorizar esto definitivamente, usando a nuestra inversión en profesionales, que sí se está gastando al no usarlos porque se van o no aguantan las malas condiciones de trabajo en general para un profesional universitario.

      En esto sí se botan millones de dólares todos los años formando ingenieros mecánicos, eléctricos y civiles y no hay mantenimiento real que cuide las cosas.

      MsC. Ing. José Luis Amador Vilariño
      E-mail: jlamador48@nauta.cu
      Teléfono: 32-297339
      San José # 741, Camagüey

    • Jose luis amador dijo:

      Estoy muy de acuerdo con Eladio, cuando dice:
      “Yo siempre defendí la idea de que en las universidades y en los centros científicos, se puede generar conocimiento, sí, pero que la dirección rectora de hacia dónde hay que generar el nuevo conocimiento tiene que partir de una orientación gubernamental…”
      Constantemente estoy planteando esta misma frase, pero no digo Ciencia, sino Mantenimiento Preventivo. Sin temor a equivocación, el Mantenimiento también es una ciencia en la que hay que experimentar, investigar e innovar, o si no el mismo no se desarrolla. Solamente de poner esta frase: “Necesidad del mantenimiento preventivo” en el buscador de Internet, y saldrán un montón de artículos, los que matemáticamente y económicamente ratifican la necesidad de aplicarlo. Si no me creen hagan la prueba.
      Por lo tanto yo diría entonces: “La Ciencia y el Mantenimiento: ¿gasto o inversión?

      Siguiendo el hilo de la conversación, debe nuestro Consejo de Ministro, nuestro Estado, no sé, pero la cosa es arriba, impulsar y priorizar esto definitivamente, usando a nuestra inversión en profesionales, que sí se está gastando al no usarlos porque se van o no aguantan las malas condiciones de trabajo en general para un profesional universitario.

  • MASACRE dijo:

    Lo cierto es q muchas tesis de maestria y doctorado van a parar a una gaveta y se convierten en letra muerta. Hay mucho potencial cientifico en nuestro pais pero poca aplicacion de esos conocimientos en la vida practica. Por eso nuestro presidente está llamando a convertir esos conocimientos en productos tangibles que puedan ayudar a elevar el nivel de vida de la sociedad cubana, que contribuyan a resolver algun problema social.

  • Daniel dijo:

    Muy interesante el artículo, pero si mal no recuerdo, CIH es un mecanismo que ya existe para la contratación de profesores, ¿En qué cambiaría con respecto a su funcionamiento actual? Por favor revisar que el ingreso de los profesores contratados por este mecanismo sea mayoritario y equivalente a lo que por él se paga. Muchas gracias.

  • Reynerio Alvarez-Borroto dijo:

    La mayor traba para la introducción social de los resultados científicos y tecnológicos y generar innovación, es el Sistema de Gestión de la Economía Nacional, que no funciona. ¿Cómo puede ser una prioridad para un empresario cubano la introducción de los Resultados científicos y tecnológicos cuando tiene que atender (eso si es una prioridad) el robo de combustible, la carencia de materia prima, la inflexibilidad para manejar el fondo salarial, la obsolescencia de la tecnología y, algo muy importante, la baja productividad de los trabajadores por la desmotivación salarial? Todo esto debe funcionar sistemáticamente, si no, ni modo.

  • ccrespo dijo:

    El conocimiento es el arma principal del desarrollo, no podemos desarrolar sin aplicar todas las experiencias e investigaciones.
    hoy en dia el desarrollo de los paises y de la tecnologia ha sido por lo estudios de las iniversidades y de los trabajos de tesis que se han aplicado en funcion del sistema economico, no es secretos para nadie que en los paises las grades investigaciones estan en las iniversidades, las que despues aplican en empresas segun sus proyectos.
    Cuba, ha estado ajeno a esto, cuantas investigaciones, tesis muy buena que se han quedado en las gavetas de alguien y que pudiendo se poner en practica para el beneficio del pueblo, solo han sido papeles escrito.
    Es importantisimos que se le de luz verde a las nuevas generación de aplicar sus proyectos y sus ideas en funcion de desarrollar a nuestro pais, y crear fondos para las universidades, y asi podemos crear y estimular grandes investigaciones, lo que muchas se quedan en escrito.
    Estoy seguro que si esto se logra, cuba dará un salto muy grande en su desarrollo, creara grandes proyectos que podrá dar muchos dividendos tantos para el que investigue, como para el pais.
    muchas gracias

  • Raul Miguel Atá Villegas dijo:

    Hay centros de investigaciones que se han convertido en empresas, pero no empresas de investigación, sino empresas normales, que están en completa desventaja con las empresas de producción o servicios y lo que van perdiendo el capital humano por poca estimulación; debe crearse urgente la empresa de investigación, pues pronto será muy tarde para eso.

    • joven científica dijo:

      Coincido contigo Raul. Como también hay empresas que han absorvido centros de investigación y no saben qué hacer con estos porque invertir en ciencias de cara al futuro no es su prioridad. Como se evidencia en el debate aún no está clara la relación universidad-empresa y menos aún la gestión de la investigación/innovación dentro de las empresas...creo que las acciones que ha tratado de impulsar el presidente con las empresas de alta tecnología, fortalecer la ciencia tienen que ser más inmediatas y palpables para los científicos. Se está desaprovechando el potencial científico que se ha logrado formar y eso también conlleva que los que quieren continuar haciendo ciencia emigren y si no, se pasan a otro sector muchas veces no estatal, que sin menospreciar este sector no es precisamente el que mas necesita de la ciencia y la innovación.

  • Nivian Montes de Oca dijo:

    Importante tema y de la mano de cuatro grandes expertos en el tema. Al respecto de las políticas, que recien se aprobaron relacionadas con la ciencia, que en breve deben ser públicas para una mejor comprensión, comento que sería muy importante que llegue a la preparación de los que dirigen los gobiernos y la política en los territorios, como dijo Díaz Canel ayer, es el municipio la mayor fuente para aplicar la innovación y dar paso a sustitución de importaciones y exportaciones. En estos momentos los ministerios se acercan mas a la implementación, pero aun los municipios no dominan estos conceptos y ahi una limitante a la que hay que prestarle mucha atención. Que se repitan debates como este. Saludos

  • jose dijo:

    Muy bueno el debate con explicaciones certeras de los especialistas. Ahora el problemas fundamental es llevar a la práctica todo eso. Un científico tiene, que por el nivel de complejidad que tiene su labor y el valor que la misma debería tener para la sociedad, que tener sus problemas fundamentales resueltos por un salario verdaderamente digno. Mientras un "Botero", "Cochero", "Carretillero" ( oficios necesarios sin dudas) gane en un rato de su trabajo lo que un Doctor en Ciencias a veces ni en un mes, estaremos muy mal. Se seguirá perdiendo por día el talento humano formado, o no se desarrollará. El hombre para poder pensar profundamente
    primero tiene que tener sus necesidades fundamentales resueltas. Creo que eso debe ser lo primero , aunque no lo unico hay otras trabas que impiden también el desarrollo científico , y la mayoría son subjetivas . Esperemos que estos cambios generen resultados palpables, el talento se diluye y se va perdiendo con el tiempo si no se explota su desarrollo. Saludos.

    • Reynerio Alvarez-Borroto dijo:

      José:
      Ve a las raíces: sin un sistema de Gestión de la economía nacional que funcione no puede haber innovación, ni productividad y ni producción.

  • Torf dijo:

    Muy bonito articulo, pero en mi empresa, perteneciente al MES, me han denegado el acceso a una maestria en ciencias de la computacion, "porque no es interes de la entidad", y en un momento en que se clama por la innovacion y la puesta en practica de la informatica, soy graduado de ciencias de la computacion, con diploma de oro, y con muchos deseos de aportar, y por supuesto, decepcionado de estas negativas como tantos otros profesionales de aca...saludos desde la empresa cubana de verdad

  • ASEDIO dijo:

    AQUÍ LO QUE HAY QUE HACER ES PONERSE LAS PILAS Y DEJAR LA ESTUPIDES QUE SÓLO NOS TIENE COMO ESTAMOS EN LA MISERIA ESTA QUE NO PARECE TENER FIN... SEGURO VAN A PONERSE A INVENTAR EN UN MUNDO DONDE YA TODO ESTA INVENTADO POR PAISES CAPITALISTAS... POR FAVOR CUANDO VAN A ABRIRSE AL MUNDO?

    • Rodney dijo:

      CIMAVAX, HEBERPROT, HEBERPENTA, Sistema Ultra-Microanalítico SUMA, nano-zeolita... No todo ¨ya está inventado¨ por los capitalistas... y bajo el ASEDIO financiero y económico de la potencia más grande del mundo, aun con ¨los recursos que no tenemos¨, no hubiesemos podido acceder a ninguno de ellos...
      Entonces, ese cuento, dejelo para los que no tengan un hijo protegido por el sistema de vacunación, alguien que no tenga un familiar salvado del cancer, un diabetico...
      Ya lo decia Martí, la peor miseria es la del alma!

  • Eduardo dijo:

    Muy buena la intervencion de los ponentes , sin embargo todos son de las ramas privatizadas del pais. Otra historia es el resto. Trabaje por 23 años en un centro de investigación y con moneda dura en la mano los mecanismos economicos de la universidad y del pais impidieton la compra de unos equipos y a la vez se incumplió con la tarea del proyecto . Tienen que cambiar los mecanismos económicos

  • LEONEL dijo:

    Excelente intercambio, muy útil para la implantación de las políticas creo que el MES, tiene que ser muy flexibles con las estructuras y la gestión económica de las universidades, no solo pensar en las grandes. Tenemos que prepararnos para que sea un éxito su implantación.

    • Escueto dijo:

      Empecemos por cuestionar la misión y la visión del MES, transformar sus objetivos estrategicos, revisar si contamos con las personas que puedan interpretar estos modelos de la era moderna y además educar en ello no solo la empresa, sino todo nuestro aparato de gobierno, donde no solo Diaz-Canel con su inagotable esfuerzo se esta desangrando en que muchos de arriba cambien su mentalidad y creo que es el mayor reto. En pocas palabras y con muchos deseos, pero cambiemos lo que tenemos que cambiar" sin tanto miedo" y tambien aprendamos a ser un poquito más radicales, porque a veces se cometen errores que en el futuro no tan lejano nos costarán la Revolución. Gracias

  • Andrés dijo:

    Este conversatorio tiene muchísimo más vuelo que los primeros realizados sobre el tema. De hecho no se puede ni comparar. La innovación ha sido mi campo de investigación durante un buen tiempo ya y me alegra ver esta subida de nivel. He seguido el debate todo el tiempo y es maravillosa la forma en que va evolucionando. Se nota que los entrevistados, y entrevistadores, conocen el tema, se nota una maduración en los criterios, y sobre todo mucho sentido crítico. Se percibe el cambio profundo en el clima intelectual respecto al tema en el país, y se nota que se lo van tomando en serio.

    Hace 3 o 4 años, cuando comencé a seguir el tema en Cubadebate, se notaba una completa falta de actualización y de cultura de la innovación en muchos comentarios, en especialistas y no-especialistas. La gente estaba mucho más familiarizada con la noción caricaturesca y mitológica del mercado que con una noción avanzada del desarrollo. De ahí, en mi opinión, los grandes descalabros del primer intento del proceso de actualización. De vez en cuando, figuras como el Prof. Montero, con quién, como forista, he tenido el honor de intercambiar un par de veces en sus artículos, mostraban ideas audaces e interés real en, y conocimiento sobre, el tema.

    Pero de un tiempo a esta parte se lo han tomado en serio en el país. Por todos lados se comenta sobre el asunto. Nuestros líderes se han convencido finalmente de que como íbamos lo único que lograríamos sería una economía de chinchales en lugar de una de innovación y alta tecnología. Naturalmente, falta un montón y no están todas las respuestas, pero ahora se están haciendo las preguntas correctas, en mi opinión. Por ejemplo, la necesidad de adoptar una visión de largo plazo a la hora de entender la innovación.

    Coincido en términos generales con lo planteado, y en particular con determinados puntos expuestos por cada entrevistado. Por ejemplo, la noción de ecosistema planteada por la Dra. León Díaz enfatiza la idea de concebir la innovación como un fenómeno colectivo, dónde incluso el ciudadano común tiene el derecho, el deber, y la necesidad de intervenir. Esto se complementa muy bien con los llamados a fomentar y apoyar la iniciativa hechos por el Dr. Montero. Tiene razón el Prof. Montero cuando dice que en muchos lugares las universidades son financiadas básicamente por el estado, pero tienen mucho más atribuciones que en el nuestro.

    También coincido con el Prof. Rodríguez cuando habla de la necesidad de ver la innovación como una inversión y no como un gasto. Y coincido en el hecho de que esto ha incidido en la decisión de las empresas a la hora de contribuir a investigación y desarrollo. Sin embargo, como el Prof plantea, esto debe calibrarse bien pues la empresa tiene una naturaleza distinta a la de una universidad o centro de innovación avanzado. Cuando se trata de algo radical, o extremadamente riesgoso (aunque conceptualmente estas cosas se interceptan), es el estado el que interviene. No nos tomemos las categorías “presupuestado”, “empresarial” demasiado en serio. Es un proceso complejo dónde casi siempre es el estado quién marca la pauta. Las empresas irán adquiriendo esta cultura en la medida en que se hagan sostenibles.

    Por ello creo que el dilema de pagarle a los trabajadores o invertir es uno relativo, en la medida en que las instituciones financieras del estado estén concientes de su función. Opino que en esto hay que trabajar pues observo demasiada focalización con las categorías y con nociones como la inversión extranjera, aún cuando el record de estas no es necesariamente prometedor a nivel internacional e histórico.

    Por supuesto, hay limitaciones reales en los fondos del estado, particularmente en la cuestión de las divisas, las cuales son vitales para muchas inversiones. Pero es ahí dónde coincido completamente con el Dr. Pérez cuando habla de la necesidad de la innovación organizacional en la gestión, en el financiamiento, etc. Tenemos que encontrar las vías para potenciar los vínculos pues esto no es espontáneo. La inversión extrajera es sólo uno de los métodos, pero no hay que casarse con él. Pueden existir otros métodos menos ortodoxos, más guerrilleros, de hacerse con los recursos necesarios para impulsar algo. Cualquiera que conozca los detalles de cómo Fidel Castro se las ingenió para formar, durante décadas, aún con poco financiamiento nacional, un ejército de científicos especializados en el último grito de una industria que apenas nacía en el mundo, y con los equipos mínimos para empezar su labor, sabrá de lo que hablo. Hay otros métodos, pero hace falta creatividad y un poco de audacia. Muchas veces las soluciones surgen en la misma práctica. El ejemplo del empresario que pone el Prof. Montero ilustra el asunto. Creo que hay que ser flexibles en estas cosas.

    Por otro lado, las inversiones no vienen sólo por que bajes impuestos y crees buenas condiciones, sino porque tienes conocimiento que ofrecer. Miren las asociaciones de la industria biotecnológica con empresas norteamericanas. En el medio del clima más hostil, y ahí están. ¿Por qué, por los bajos impuestos y facilidad de repatriación solamente? En mi opinión no. De lo contrario se fueran a Paraguay o a Irlanda. Están aquí porque hay conocimiento sofisticado que ellos no tienen y nosotros sí. Con esa máxima llegaremos a donde queramos llegar.

    En general celebro el hecho de que se mencione lo imprescindible del aporte de las ciencias sociales y humanísticas en este proceso. Obviamente las ciencias económicas, pero también la sociología, la psicología, e incluso la filosofía deben jugar un papel primordial en la consecución de los objetivos de desarrollo tecnológico. No desde sus silos, sino en interacción interdisciplinaria con las ciencias naturales y técnicas. Esto abre otro mundo, apasionante y necesario, en el contexto cubano. Y es el futuro.

  • EntreRios dijo:

    Para lo que se gasta, se revierte muy poco. Estamos hecho un país de científicos en "carretones de caballo". Ejemplo: La informatización de la sociedad. Está pendiente después de 15 años de la U.C.I. ¿Cuánto se ha gastado en esa Escuela? ¿Cuándo UD va hacer algún trámite de lo que estamos acostumbrados ¿hay archivos digitales implicados? por lo general son una gran cantidad de papeles y más papeles. El gobierno debería hacer un análisis y los Centros Científicos que en su carrera han generados gastos intangibles deben ser cerrados y así aliviar el déficit. Saludos

    • Kronos dijo:

      En la UCI si se hacen investigaciones, pero como es de costumbre la mayoria queda engabetado, ademas no se puede explotar la innovacion sin incentivar al especialista en la produccion, partiendo de que por supuesto las competencias en el sector privado son mucho mas atractivas. No se puedo exigir mucho mas produccion de SW pagandole solo 35 cuc, si todos saben que en el otro sector pueden tener salarios de mucho mas de 300 cuc, en este caso, todos los especialistas se van y solos se quedan algunos comprometidos o que no tienen a donde ir. A esto sumele la mala gestion de los directivos, al decir en las reuniones que no les importaba que se fueran los especialistas con experiencia, pues se suplian con varios recien graduados,ERROR GARRAFAL.
      Pues en conclusion, formamos buenos especialistas, y tenemos la infraestructura optima para producir, pero como no invertimos en capital humano que es lo principal, estaremos dejando de ganarnos millones de dolares que podemos utilizar para gastos de la poblacion, mas de lo mismo...

      • EntreRios dijo:

        entonces amigo Kronos, el Estado gasta millones en esa Escuela y luego sus Graduados se derivan al sector privado por mejor salario. Y no solo al Sector privado nacional sino que conozco de muchos casos que se han ido del país para explotar en beneficio propio los conocimientos que adquirieron de forma gratuita. NO amigo mio, no gasto un centavo mas en eso. Es como se dice "estamos trabajando para el Ingles". Saludos

      • KZoar dijo:

        EntreRíos, tu respuesta a Kronos solo tiene una definición: quieres botar el sofá, en vez de a la mujer que te traiciona ¿Recuerdas el cuento?

  • NelsonSM dijo:

    Sin la investigación seremos eternos consumidores de tecnologías ajenas, por la que tendremos que pagar cada vez mas por su uso.
    En cuanto a la pregunta del artículo:
    ¿Gasto o Inversión?
    Depende del científico investigador. Si se logran cosechar los frutos de la investigación, entonces es una inversión. Si no se logra, no es mas que un gasto y aún de esta forma muestra el camino que ya no hay que recorrer.

  • Jny dijo:

    En la propia UCI se creó la empresa ALBET Ingeniería y Sistemas, que era la empresa tipo "interfaz comercial" como se define en este debate, creada incluso por el comandante y aún sus extrabajadores, nos preguntamos por qué liquidó después de pasar por varias subordinaciones. Lo que creo es que hace años, se conoce de buenas prácticas para la incentivar la innovación, la UCI hasta surgió con el sueño de ser la primera ciudad digital de Cuba con su parque tecnológico. Pero los salarios a sus emprendedores, quedaron muy por detrás de la media del país, sin proyectos de vida que ofrecerles a sus habitantes y por qué nos quedamos a medias? por qué en cuanto detectamos que estábamos perdiendo al capital humano, no tomamos decisiones para mantenerlos? Otros temas para analizar y debatir...Slds

  • profesora universitaria dijo:

    Con respecto a CIH opino lo mismo, que uno de los foristas,intente contratarme por ahí, La empresa pagaba 10 000 pesos mensuales y yo recibía 200 pesos. Resumen que no volví a contratarme, sigo trabajando con ellos me ayudan con tecnología para probar mis proyectos y puedo darle trabajo investigativo a mis estudiantes.

    • DRS dijo:

      Creo que no es correcto. culpar al CHI por el pago que reciben los profesores e investigadores que brindan sus valiosos conocimientos al sector empresarial, cubano. Las regulaciones existentes no son establecidas por esa empresa. De conocer el marco regulatorio que estamos obligados a cumplir en más empresas cubanas, no culparan al CHI. Los consultores y auditores propios de la empresa reciben un salario mucho más bajo que el de los profesores y también son profesionales. No existen regulaciones especiales para esa empresa, sin embargo se legisla para las empresas de ciencia y tecnología que se crearán, con condiciones algo más favorables.

  • Martha Gómez Acosta dijo:

    Es cierto que es importante que las universidades produzcan y generen conocimientos que puedan ser transferidos al sector empresarial, pero esta generación tiene que partir de identificar y tener claras las necesidades de las empresas, solo así puede hablarse de una verdadera investigación.
    No se trata de desarrollar investigaciones en un buró y luego intentar implementarlas en las empresas.

    • Luis A. Montero Cabrera dijo:

      Gracias por el comentario. ¿Son los científicos los que tienen que ir a preguntarle a la empresa o la empresa ser innovadora y pedirle a los científocos que las apoyen?¿O las dos cosas, pero no una sola? El nudo está en la empresa. El académico siempre investigará pero desgraciadamente pocas empresas piden innovación.

  • HECTOR Y EL HERMANO dijo:

    El municipio, el territorio, es el actual reto de la ciencia cubana, ahí es donde las universidades y la ciencia en general tendrán su bautizo de fuego, la necesidad de la innovación en gran medida es una necesidad empresarial, atendiendo al impacto social que tiene su gestión, para ello lo primero que se debe ordenar en nuestro país, sin necesidad de recursos nuevos financieros y materiales, es el sistema de dirección empresarial, pero de forma radical, un ministro no es un directivo empresarial, pero hoy actúa y se comporta como tal, opacando el papel del directivo empresarial, lo urgente del momento exige un pensamiento sereno y profundo, es ingenuo hablar de ciencia e innovación, si antes no hablamos de ordenar el sistema de dirección empresarial, hoy todo está mesclado y confuso, no solo en el discurso, en todo el actuar, hay que definir e implementar primero con fuerza los conceptos bien claro y darle la autoridad necesaria a la empresa, por ahí empieza el milagro de la innovación, porque entonces por ahí podríamos potenciar las dos funciones básicas de un director de una empresa en la actual modernidad, a las cuales él debe dedicar más del 70% de su tiempo diariamente, el mercado y la innovación, esas dos funciones claves de un director de empresa abren por si solo la necesidad de un vínculo con las universidades y en general con la ciencia, por se inicia también el proceso de ordenamiento de la ciencia en Cuba, pero primero, hay que soltar el pelotón de avanzando de la ciencia, las ciencias sociales, ellas deben colaborar de forma determinante en el reordenamiento del sistema de dirección del gobierno y la economía en cada territorio, el momento actual es de innovación, pero en las ciencias sociales para codo acodo con la dirección del país apoyar lo organizacional en lo estructural de la dirección, y ayudar a cambiar conceptos, es otra necesaria e imprescindible alfabetización dentro de la revolución, los alfabetizadores son los científicos y estudiantes de las ciencias sociales previamente entrenados y actualizados, los territorios son los actuales parques científicos-tecnológicos que necesitamos para salvar el socialismo en nuestra patria.

  • Jangel M dijo:

    Si pudiéramos vender los conocimientos que se han generado en Cuba durante tantos años de Revolución, tendríamos los fondos para terminar cientos de obras que se iniciaron y nunca se terminaron. Hay muchos casos de profesores e investigadores que se fueron a trabajar a otros países por un salario mensual muchas veces superior al que percibían en un año en Cuba y junto con ellos se llevaron sus ideas y conocimientos, y son otros los que se han beneciado con sus aplicaciones prácticas. Es triste, pero es la verdad. Todavía hoy siguen emigrando muchos de los mejores especialistas de nuestro país. A los profesores universitarios les pagan ahora los proyectos de investigación, con una cifra en dinero muy ínfima y que no responde a los resultados que se obtienen. Esto, en vez de estimular, lo que hace es desmotivar cualquier esfuerzo que se realice para inscribir algún proyecto de investigación. Este es el criterio de la mayoría de los profesores universitarios. Es hora de cambiar las formas de gestión, liberar las fuerzas productivas, que la empresa estatal cubana cambie la forma de hacer las cosas y se convierta en el principal inversor en ciencia y tecnología, cambiar todo lo deba ser cambiado sin miedo al cambio y que todo sea para el bien común de todos los cubanos.

    • whitebat dijo:

      Es muy difícil que una economía como la Cubana pueda en mucho tiempo dar trabajo más o menos bien remunerado a los miles de licenciados universitarios que cada año salen al mercado laboral. Cuando se han acumulado los problemas de la gestión empresarial durante años, es muy difícil que se puedan solucionar con la facilidad que creemos. En Cuba, cuando el gobierno se decida a tomar las medidas urgentes pare evitar el desastre económico, y emprenda el camino de las reformas urgentes que necesita la economía, no crea que de repente aparezcan gran cantidad de puestos de trabajo para el personal cualificado, bien pagados, esto no funciona así. Al principio se exigirán sacrificios a todo el pueblo, y por supuesto no se podrá aumentar el sueldo a nadie.

  • Subzero dijo:

    ojala que ocurra esos cambios drasticos...ya incluso se nos ha ido tanta gente valiosa. Pero bueno, como dice el dicho, el mejor momento para empezar algo es ahora mismo.

    Solo espero que el miedo se engavete y que el raciocinio, el sentido de consolidacion, y mas aun, el sentido de valentia de hacer TODO LO MEJOR QUE PODAMOS hacer para un futuro cercano tener un pais prospero y navegante

  • Roxana dijo:

    Q bueno q debaten sobre el tema! ... Pero los primeros que debemos hacer eso somos el sector de los medios de comunicación, que en ocasiones desconocemos todo lo que se genera en las universidades, y estamos innovando en los medios formas de producción y modelos de optimización que están reestudiados... O peor, seguimos cometiendo errores que ya la investigación ha hecho propuestas de como solucionarlos. Sería una buena meta, a propósito de la Jornada de la Prensa, reunir en una base de datos las investigaciones en Periodismo y Comunicación Social de todas las universidades cubanas, incluidos pregrado, maestrías y doctorados... Para que veamos cómo se comparten soluciones sin tener que buscarlas fuera, porque ya las hemos producido dentro

  • Otto dijo:

    Estoy seguro que estamos a las puertas de cambios trascendentales. Espero que el MES revise los mecanismos actuales de CIH los cuales no son los más apropiados, y que no favorece siempre a quienes se vinculan con la empresa en actividades de desarrollo, incluso desde la propia investigación. Hace muchos años se ha venido hablando del tema. Cómo establecer un pago al profesor en función de su salario básico y no del resultado que produce? Lo otro que es favorable es también producir el proceso de ABAJO HACIA ARRIBA,extendiendo el contexto hacia la Innovación Abierta. Hay mucho potencial y reservas que pueden encauzarse mucho mejor.

  • Eduardo Ortega dijo:

    Agradezco a Cubadebate traer este tema a los lectores; a la Doctora Ondina León, al Doctor Rolando Pérez, al Doctor Luis Montero y al compañero Armando Rodríguez por darnos las informaciones que nos permiten aumentar el conocimiento sobre la visión del asunto de importantes organismos cubanos.
    La discusión más amplia posible debe ser una premisa importante; voy a comentar sobre uno de los primeros aspectos considerados por los entrevistados.
    El compañero Armando Rodríguez nos dice que: “Cuba cuenta con un Sistema de Ciencia, Tecnología e Innovación que está definido como el conjunto de actores que interaccionan con el conocimiento.”… “Cuba cuenta con este sistema, un sistema que matiza el contexto actual”. Creo que este es un aspecto que hay que revisar y modificar urgentemente. Hasta ahora el Sistema de que se habla no ha permitido el uso, la aplicación de la ciencia y la técnica en beneficio del país como se necesita. Si ese Sistema funcionara bien, pues no tendríamos de qué preocuparnos, la ciencia y la técnica serían hoy fuerzas productivas, pero lamentablemente no lo son; aunque afortunadamente sí hay muchas personas con conocimientos y experiencia, formadas por las Universidades cubanas, con doctorados y con maestrías y que tienen deseos e interés en contribuir, pero la forma en como están organizadas las cosas, no lo facilitan en la medida que hace falta.
    Me alegra que la Doctora Ondina León nos hable de cómo hacen en los países de Europa y otros para aplicar el uso de la ciencia y la técnica. Me agrada que el MES esté bien al tanto de eso. La interacción BioCubaFarma-UH es un buen ejemplo, pero hay que diversificarlo y ampliarlo.
    Además, hay que las romper trabas existentes, que impiden la utilización de los conocimientos que hay en las Universidades y Centros de Investigación y que no permiten estimularlos correctamente, para que pongan de lleno sus conocimientos en función del desarrollo del país. Nuestra sociedad lo necesita urgentemente.
    SALUDOS!

  • cubanísima dijo:

    Debe tenerse en cuenta la obsolescencia de nuestro tejido empresarial de manera general, muchos de los resultados no pueden aplicarse por diferentes razones y ésta es una de ellas. Claro que en la innovación está uno de los filones que pueden hacer a nuestra economía prospera y sostenible, pero deben articularse y perfilarse muy bien todos los aspectos de las políticas diseñadas e irlas precisando en la medida que se apliquen y se detecten fallos en éstas. Creo buena la idea de los parques tecnológicos, aunque me parece que en la Universidad de Villa Clara había buenas condiciones para ello, tener en cuenta el concepto de estos parques donde confluyen tanto la generación del conocimiento como las condiciones para la aplicación y llevar a la realidad los resultados que se obtengan en los proyectos. Es fundamental también la articulación de todos los que participan en los procesos de investigación-desarrollo-producción-comercialización, un ejemplo de ello son los Polos Científico-Productivos. Pienso en positivo y confío en estos importantes pasos.

  • ondina leon diaz dijo:

    Este es un tema que por su importancia en el desarrollo del pais requiere de un seguimiento y perfeccionamiento, es necesario que todos los que tenemos la tarea de implementar las nuevas politicas, trabajemos sin descanso, con un adecuado sistema para que se produzcan las conexiones y sinergias necesarias y logremos lo que tanto necesita nuestro pais , nuestro pueblo , puesto que este el fin primordial.
    Quiero agradecer a CUBADEBATE , haya propiciado este espacio, sabemos que el tiempo es finito en esta entrevista y que merita que comente algo mas , por ejemplo sobre CIH , si , lo que se propone es diferente y debe favorecer lo que estamos buscando en efectividad,conexion , impacto y remuneracion a los participantes. Sobre el papel de las ciencias sociales es decisivo y tenemos que ser capaces de valorar con mas fuerza su participacion en el la aplicacion de resultados y en los establecimientos de los ecosistemas y en la relacion de todos sus actores o agentes . Sobre los comunicadores y periodistas , excelente ellos pueden contribuir a divulgar y establecer estrategias de comunicacion de una ciencia mas abierta donde toda la poblacion participe , por favor estamos a su disposicion, juntos podemos hacer mucho mas.
    Trabajaremos incansablemente porque estas politicas que se han mencionado , los parques, empresas y otras formas de conexion de las universidades con el sector productivo y social impulsen la ciencia y la aplicacion de los resultados, se logren los encadenamientos que tanto se requieren , esta es una tarea de primer orden .

  • jorge Núñez dijo:

    Me ha parecido un excelente debate. Observo que los conceptos son los adecuados y se avanza en la dirección correcta. Observo también un notable escepticismo en quienes escriben. Gracias también a ellos por mostrar aspectos negativos que hay que barrer. Pero con escepticismo no vamos a salir adelante. El camino es difícil, pero si entretenemos nuestras capacidades en solo observar los puntos oscuros y no apoyamos las buennas políticas, no habrá éxito. Entiendo que ese escepticismo tiene sus justificaciones pero tratemos de avanzar. Gracias a todos.

Se han publicado 43 comentarios



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Dianet Doimeadios Guerrero

Dianet Doimeadios Guerrero

Subdirectora de Cubadebate. Holguín, 1988. Graduada en la Universidad de Oriente (2010). Reportera en el periódico ¡ahora! de 2010-2012. Contacto: dianet@cubadebate.cu, en Twitter: @ddoimeG

Edilberto Carmona Tamayo

Edilberto Carmona Tamayo

Editor multimedia de Cubadebate. Licenciado en Periodismo en 2016 por la Universidad de Holguín. Contacto: edilberto@cubadebate.cu En twitter: @ectamayo

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