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La verdadera historia de la “Tormenta del Siglo” (+ Fotos)

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La baja invernal sobre Estados Unidos y la vaguada prefrontal afectando a Cuba alrededor de las 09:30 UTC del 13 de marzo de 1993. Imagen: NOAA.

Un brote de siete tornados único en territorio cubano, vientos inclementes de región sur e inundaciones costeras acontecieron en marzo de 1983. La anormalidad de las condiciones atmosféricas fue vinculada a la fuerte manifestación del evento El Niño-Oscilación del Sur.

Se repitió la historia

Diez años más tarde, en medio de la tensa situación económica del período especial, la naturaleza repitió el golpe. Pero fue más duro. Diez personas perdieron la vida y varias resultaron lesionadas.

La insólita tempestad estremeció Viñales, El Morro, Varadero, la Ciénaga, Caibarién, Morón, un país. Sus vientos repentinos barrieron en solo horas buena parte de la cosecha tabacalera, las plantaciones de plátano y otros cultivos, y causaron considerables afectaciones en hogares, instalaciones industriales, agrícolas y sociales. Los daños fueron cuantificados en mil millones de dólares.

A propósito del aniversario 25, hoy Cubadebate te acerca a algunos aspectos poco conocidos de la violenta tormenta que castigó a Cuba el 13 de marzo de 1993.

La zanahoria envenenada

Se aprecia con claridad en una secuencia de imágenes satelitales divulgada por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), que durante la tarde del 12 de marzo algunas nubes se habían desarrollado en localidades interiores y de la costa norte de nuestro archipiélago, y en la noche, al menos en occidente y centro, la nubosidad era poca.

Vientos cálidos y húmedos procedentes del Caribe también matizaban el tiempo, algo común para la época, solo que en aquel momento se habían “pasado” de velocidad. Las peligrosas marejadas prevalecían en la costa sur.

La vaguada en su esplendor en la noche del 12 de marzo, a punto de arribar a Cuba. Imagen extraída de la página del National Weather Service, NOAA.

Concurrentemente, un frente frío bien definido estaba avanzando por el golfo de México, conectado a un área de baja presión extratropical en continuo proceso de profundización. En la noche, mientras la baja se dirigía hacia la porción norte de la península de la Florida, una banda nubosa con forma de zanahoria se activó impetuosamente por delante del frente.

Esta vaguada, que tenía asociada una línea de tormentas severas, se desplazó con mucha rapidez sobre la mitad oeste de Cuba durante las primeras horas del sábado 13, y fue la causa del más costoso desastre natural que ha vivido el país atribuido a un fenómeno meteorológico de la temporada invernal.

Desde Pinar del Río hasta Sancti Spíritus los vientos soplaron con fuerza de huracán del noroeste, oeste y suroeste. Varias estaciones midieron rachas superiores a 80 y 100 km/h, y las más notables pasaron de 160 km/h. Igualmente, la monstruosa agrupación de nubes cumulonimbus desencadenó tornados, granizadas, aguaceros y abundantes rayos.

Con el avance del día se produjeron inundaciones costeras fuertes en asentamientos del litoral norte –inclusive fueron severas en el malecón de La Habana–, debido al intenso oleaje generado en el golfo de México. Aunque más debilitada, la banda de nubes alcanzó la región oriental; en poco tiempo hubo acumulados de lluvia de más de 100 milímetros.

Otro elemento a destacar es que el aire frío fue ocupando el territorio nacional tras el paso de la línea de tormentas y el frente. Un significativo descenso de las temperaturas fue evidente el domingo 14. Mínimas entre 7 y 8 grados Celsius fueron registradas en la región central.

Las más fuertes ráfagas de viento se reportaron en occidente y centro. Mapa incluido en “The 13 March 1993 Severe Squall Line over Western Cuba”, de Arnaldo P. Alfonso y Lino R. Naranjo

¿Se avisó la tormenta o no?

Con la colaboración de sus coterráneos Mario Carnesoltas Calvo y Gisell Aguilar Oro, el meteorólogo cubano Lino Naranjo Díaz realizó hace varios años un valioso compendio sobre la gran tormenta de 1993.

En él deja claro que el 10 de marzo, en un documento interno operativo del Instituto de Meteorología llamado “Estado General del Tiempo”, hubo una primera referencia sobre lo que un modelo de predicción estaba sugiriendo para un plazo de 48 horas: el desarrollo de un centro de baja presión en el oeste del Golfo, con un frente frío asociado que llegaría el sábado siguiente a la mitad occidental del país.

El posible arribo del frente con nubosidad y lluvias fue anunciado el viernes 12 en el parte meteorológico del NTV –lo cual fue resaltado por el propio doctor José Rubiera en declaraciones posteriores ofrecidas a la periodista Rosa Miriam Elizalde–. No obstante, el rápido desarrollo del evento atmosférico superó la capacidad del Insmet para monitorearlo y prevenir sus impactos, que se mantuvo en niveles mínimos debido a la crisis económica y el recio bloqueo estadounidense.

Según Lino, los canales de comunicación con el World Data Center en Washington se habían reducido sustancialmente en meses anteriores. Durante la mañana y la tarde del día 12 no pudo accederse a los datos del área del Golfo. La disponibilidad de imágenes de satélite estaba restringida, ya que se recibían con baja resolución y solo después de las 6:40 p.m.

A pesar de las dificultades, el personal de Casa Blanca a cargo del pronóstico, apoyado en la información disponible y el conocimiento previo adquirido sobre la formación de líneas de turbonadas prefrontales, emitió en la noche una advertencia especial ante la probable ocurrencia de tormentas. Esta información fue enviada con urgencia a la Defensa Civil y los medios de difusión.

El aviso de que el mal tiempo se acercaba se dio a conocer por televisión en las noticias que siguieron a un espacio cinematográfico de medianoche. En menos de una hora, la aterradora actividad eléctrica y los vientos muy fuertes hacían temblar hasta las piedras en el occidente cubano.

“Una palabra de aliento es un tesoro”

Lloviera o tronara, ¡ahí estaba Fidel! Foto: Periódico Juventud Rebelde, 14 de marzo de 1993/Archivo de Danier Ernesto González.

Todo dejó de estar en su sitio. Como si dentro de las casas hubiera fuego, como si los relámpagos se hubieran colado en la cama. Muy pocos siguieron durmiendo. Casi todos corrieron a tratar de salvar las posibles pérdidas, pero nadie sabía a ciencia cierta qué estaba ocurriendo.

Las ráfagas sacudieron los muebles, volaron papeles, postes, techos, paredes, grúas, torres, aviones… Susto. Algún llanto de niño. Voces de los vecinos que mientras esperaban la mejora del tiempo se apuraban para ayudarse.

Con la calma relativa del día empezaron los arreglos, los preparativos para acopiar agua, destupir cañerías, recoger escombros… La gente llegó a la calle con los mismos atuendos con que se había levantado. Y las noticias empezaron a correr de boca en boca.

Poco a poco fuimos sabiendo lo que pasó. Y ese fue el momento justo en que hablamos de la economía, los daños, el esfuerzo… lo por hacer.

Así resumía el diario Juventud Rebelde, en la edición del 14 de marzo, lo ocurrido, y además señalaba:

La presencia de Fidel en el lugar donde la noche del sábado estaba la situación más difícil, una zona baja del Vedado capitalino, fue de por sí un mensaje de aliento para quienes a esas horas, como víctimas o rescatadores, luchaban contra las aguas que se adueñaron de calles y plantas bajas de casas y edificios, confinando en pocas horas a muchos habitantes del litoral y hasta a los huéspedes de algunos hoteles costeros.

Desde la Oficina de Intereses de los Estados Unidos se recibió un llamado para auxiliarlos en la evacuación de algún personal de la sede. El Comandante en Jefe insistió en que se hiciera todo lo posible por hacer llegar el auxilio.

Al día siguiente, en su discurso de clausura de la sesión de constitución de la Asamblea Nacional y el Consejo de Estado, Fidel se refirió a la tormenta, sus efectos devastadores y la recuperación en marcha:

Frentes fríos hay decenas casi todos los años; incluso se consideran útiles, traen agua, traen fresco, ayudan a los cultivos, pero, ¿qué es esto de un frente frío precedido de un huracán (refiriéndose a la línea de tormentas que produjo rachas de viento huracanadas), no se puede llamar de otra forma; de fenómenos extraños de luminosidad, una serie infinita de relámpagos que casi convirtieron la noche en día; un trueno raro, ininterrumpido (…) Pero estoy seguro de que en varios lugares, que vi personalmente, los vientos tienen que haber llegado a 200 kilómetros (km/h) o más, por los árboles arrancados, por las cortinas de viento destruidas.

La prensa del domingo 14 reflejó los estragos de la tormenta y las acciones recuperativas. Foto: Archivo de Danier Ernesto González.

Hizo grandes daños en la agricultura. Las plantaciones de plátano prácticamente las arrasó, todas las matas que tenían un racimo grande ya, o un racimo pequeño, las derribó; las matas que iban detrás las derribó también.

Otros cultivos como el tomate ya venían siendo afectados, el año climático no era favorable. En el mes de enero, durante muchos días consecutivos soplaron fuertes vientos del sur, que suelen preceder las plagas por la humedad, por el calor, y producen daño mecánico a las plantas; después fuertes aguaceros estuvieron afectando no solo estos cultivos de hortalizas, sino también el tabaco. Hubo una zona de Pinar del Río en que cayeron casi 500 milímetros en 24 horas. ¡Vean ustedes, quinientos milímetros, en invierno, en veinticuatro horas! Naturalmente destruye también los semilleros de tabaco. No queda aquel recurso, en determinada fecha ya, de volver a sembrar lo que ha tumbado el agua porque no hay semilleros, y los semilleros requieren varias semanas para poderlos rehacer otra vez.

(…) afectó decenas de miles de viviendas, sobre todo, techos, aunque algunas las destruyó completamente; afectó miles y miles de objetivos económicos: naves, talleres, almacenes, en la agricultura e incluso en las ciudades; instalaciones industriales, fábricas, sobre todo, techos. A muchos cultivos los afectó seriamente. Montones de postes eléctricos fueron arrancados, las líneas eléctricas interrumpidas, transformadores destruidos o dañados, los suministros de gas interrumpidos en La Habana como consecuencia de la falta de electricidad; los suministros de agua, también por la misma razón. Todos esos servicios se han visto afectados en ocho provincias.

Vi casas totalmente destruidas, vi muchas casas afectadas en la zona de Santa Fe, las afectaciones son bastante grandes también en toda esta zona del municipio Playa, del litoral del Malecón o próxima al Malecón. Y estaba todo el mundo trabajando, eso sí lo puedo asegurar porque lo he visto; claro, necesitan un tiempo mínimo para hacer las cosas y hacerlas bien, pero no están perdiendo ni un minuto, ni un segundo.

(…) Tengan la seguridad de que el Estado, aun dentro de las dificultades y las limitaciones grandes, está haciendo todo lo posible por suministrar ese mínimo de material que necesitamos para ayudar a esos compatriotas que se han quedado sin recursos o se han quedado en condiciones críticas de vivienda.

Las inundaciones costeras ocurrieron en la capital cubana luego del paso de la línea de tormentas severas y el frente frío. Foto tomada de Internet.

(…) ayer veíamos a algunos diputados por Santa Fe en medio del lodo y del fango, trabajando junto a los vecinos y a las máquinas para recoger los escombros. Allí estaba el delegado de circunscripción, allí estaba el presidente del consejo, ahí estaban los cuadros del Partido, ahí estaban los diputados de aquel distrito buscando soluciones, atendiendo a la gente, atendiendo a los albergados, trabajando, realmente, con una consagración digna de admiración.

Ya los venezolanos vivieron una experiencia: al año siguiente de la proclamación de la independencia, el terremoto que destruyó Caracas, y Bolívar dijo: Si la naturaleza está contra nosotros, lucharemos contra la naturaleza. (…) Y no olviden que aun allí donde no pueda hacerse nada, una palabra de aliento es un tesoro.

Mejor preparados

Días después del desastre, el Comité Central del Partido Comunista de Cuba, encabezado por Fidel, desarrolló una reunión con la directiva del Instituto de Meteorología y representantes de los principales sectores de la economía, la cual culminó con tres acuerdos cardinales para perfeccionar la capacidad de protección de la nación frente a fenómenos atmosféricos peligrosos:

-Mejorar la tecnología y las relaciones entre el investigador y el meteorólogo operativo con el fin lograr pronósticos más certeros.

-Optimizar el sistema de alerta temprana para la población y la Defensa Civil, incluido un trabajo educativo que cree conciencia social sobre una serie de eventos del tiempo diferentes a los huracanes que pueden producir severidad.

-Desarrollar medidas para aumentar la protección de los sitios costeros, principalmente en la capital. El gobierno local, la Defensa Civil y la Academia de Ciencias fueron designados para coordinar este esfuerzo, aunque muchas instituciones luego contribuyeron con recursos y capacidad técnica.

Desde entonces, el Insmet comenzó a emitir sus advertencias con mayor facilidad. Además, se fortalecieron los lazos con el Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil.

Los gestos de solidaridad plasmados en “Tiempo de Cuba”, un boletín informativo de la Asociación de Amistad Hispano-Cubana de Sevilla, España/Julio de 1993.

Snowmageddon

Los norteamericanos le llamaron la “Tormenta del Siglo”. Nevadas increíbles, inundaciones y vientos fuertes ocasionó la baja extratropical a lo largo de la costa oriental de la nación. Más de diez tornados fueron confirmados.

A pesar de que el sistema tormentoso fue correctamente predicho por los modelos de computadora con cinco días de antelación, fallecieron 270 personas en 13 estados desde Florida hasta Maine. Se estima que alrededor del 40 por ciento de la población de Estados Unidos experimentó los efectos del poderoso meteoro. El daño total ascendió a 5,5 billones de dólares.

La nieve batió récords en Carolina del Norte, Georgia, Maryland y Tennessee, con máximos entre 142 y 152 centímetros en Mount LeConte. En Columbia, Charlotte y Greensboro se establecieron nuevas marcas de baja presión atmosférica, más notables incluso que las obtenidas durante el azote del ciclón Hugo en septiembre de 1989. En el estado de Nueva Inglaterra disminuyó a 960 milibares, un valor que regularmente se reporta en los huracanes de categoría 3.

Las rachas de viento más intensas fueron: 232 km/h, Mount Washington; 175 km/h, Dry Tortugas; 158 km/h, South Timbalier; 148 km/h, South Marsh Island; 145 km/h, Myrtle Beach; 143 km/h,  Fire Island; 134 km/h, Vero Beach; 130 km/h, Boston; y 114 km/h, La Guardia Airport.

Conocido también como el “Huracán Blanco” y la “Supertormenta de 1993”, este fenómeno invernal fue catalogado como uno de los eventos de tiempo extremo más costosos y mortíferos del siglo XX en los Estados Unidos.

En 1998, el célebre canal National Geographic recogió en una película de 60 minutos (formato VHS) los hechos relacionados con la “Tormenta del Siglo”.

Nota: Para la realización de este trabajo fueron imprescindibles los textos “The 13 March 1993 Severe Squall Line over Western Cuba”, por Arnaldo P. Alfonso y Lino R. Naranjo, y “Superstorm 93: A Case Scenario 12-15 March 1993: The case scenario in the Cuban sector”, de Lino R. Naranjo, así como los reportes de los periódicos Granma y Juventud Rebelde de marzo de 1993, y los discursos de Fidel Castro Ruz del 15 de marzo y 26 de julio de ese mismo año. Asimismo, se consultaron varios resúmenes de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), el Servicio Nacional del Tiempo (NWS), los Centros Nacionales de Información Ambiental (NCEI) y El Canal del Tiempo de los Estados Unidos, y Wikipedia en inglés.

Se han publicado 97 comentarios



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  • Jose R Oro dijo:

    Excelente trabajo de Danier Ernesto González, que es la voz meteorologica de Cubadebate. Aprecio mucho sus trabajos, que son muy divulgativos y profesionales. Hay que entender bien el componente de tormenta en los cambios climaticos, y con estos interesantes trabajos se entienden cada vez mejor.

    • unoahi dijo:

      tienen que ver esta tormenta con la tormenta de la pelicula “tormenta perfecta”?

  • Mario Luís Cabrera Busquet dijo:

    la tormenta del siglo fue debastadora en nuestro país

  • AZUL dijo:

    Allí estuve, esa madrugada de 12 para 13 fue un infierno, en esa epoca trabajaba en el Hotel Riviera, es importante señalar que solo no fueron las olas, además ocurrió un mar de leva, el nivel del mar sobrepasó la altura del muro del malecón. Los cristales del lobby se hicieron pedasos, y a pesar de la altura de este con relación a la calle, las olas rompian en la carpeta del hotel. Nota positiva, Fidel, siempre Fidel, allí estuvo todo el tiempo, y si no me falla la memoria en la madrugada de 13 para 14, estuvo allí, imponente, decidido, inmenso, solo como FIDEL.

    • julio ferreira machado neves dijo:

      Azur yo estava en silla de ruedas,ahora en bastones,en la madrugada de 12 para 13 de Marzo en el hotel Riviera,lo vivi todo sin agua sin luz,sin ascensores,sin comida,los cristales rotos la sangre en el lobby,las guaguas para huespedes del hotel destruidas por una ola,las tiendas y la mesa sueca destruidas y los trabajadores,heridos,al fin todo,años más tarde visité el hotel Riviera y aun acrescentaram mas espacio para delante adonde estavan los cristales.Escuché a idel en el hotel por la radio dando instruciones.Unas turistas jovenes estavan sacando fotos junto al cristal,una ola quebró el cristal y las cravó de vidrios,Cuba otra vez,enfermeros y medicos en los hoteles,el hotel estava cercado de agua,tratando de los heridos.

    • Nevalis Quintana Fernández dijo:

      Saludos,colegas:
      Me ha sido grato leer este artículo sobre la Tormenta del Siglo y muy especial, encontrarme con estas anécdotas del Hotel Riviera en los días 13 y 14 de marzo de 1993. Yo fuí el militar o bombero voluntario que arribó a nado a dicho hotel antes de que empezaran a llegar los trenes de olas, fuí el único refuerzo y permanecí todas las horas con los compañeros y trrabajadores del hotel apoyando la protección en la protección del mismo. Recuerdo la caída del famoso muro del Tíburon por las olas y como inundó las tiendas que se encontraban los bajos del Hotel. También recuerdo la lllamada del Comandante en horas de la madrugada.Tiempo después, escribí una pieza de teatro, aún inédita, sobre mi experiencia en este evento Desearía que los que vivimos esas horas de combate frente a la tempestad pudieramos reencontrarnos y compartir anécdotas.
      Abrazos,
      Nevalis Quintana Fernández
      (Actor y Escritor)

  • jorgel dijo:

    buen día, de verdad que fue catastrófica la tormenta del siglo , ahora una pregunta, fue en 1983 o 1993, pues se habla de las dos fechas y no se precisa bien , gracias

    • Osmi dijo:

      Me recuerdo de ese día como si fuese hoy, pues me encontraba en el pre universitario 4to Congreso del PCC en Batabano ( Becada ). Fue un desastre total, jamas tuve tanto miedo en mi vida como en ese terrible instante. Hoy le cuento a mis hijos del hecho, pues nunca tuve tantas ansias de estar con mi madre.Les agradezco tan importante y completa información después de 25 años de pasado el suceso,recordar es volver a vivir, tenía 15 años en aquel entonces, ahora podre contarle mejor a mis hijos y enseñarles imágenes.Felicitaciones para el autor de esta edición.

      • becado en guira dijo:

        Recuerdo esa noche, volaba todo en la escuela, juntamos las camas en el medio del albergue y nadie sabia lo que pasaba, lluvia y vientos fortísimos, cuando amaneció fue que pudimos ver la destrucción.

    • Radical dijo:

      13 de marzo de 1993!!

    • Carlos Gutiérrez dijo:

      Fué en el 93. Fíjense si la cosa fué de chupa y déjame el cabo, que unos Testigos de Jehová que vivían al lado de mi casa empezaron a cantar alabanzas al Señor, porque pensaban que había llegado el Armagedón. Y no era para menos.

      Era una noche de viernes para sábado; Yo me había sonado unos cocotazos de aguardiente y ya estaba durmiendo, cuando el estruendo y los gritos de mi hija de 4 años me despertaron. El ambiente era aterrador, los relámpagos incesantes mantenían una luz violácea y fantasmagórica, había un ruido profundo, como si estuviesen rodando una montaña sobre la casa, las paredes vibraban por el viento como si fuesen a estallar, se escuchaban alaridos de espanto de los vecinos, mezclados con los cantos de los religiosos, crujidos de madera partiéndose, impactos de cosas que chocaban y vidrios rotos. Cuando pude abrir la puerta y mirar al cielo, ví lo que me parecieron las siluetas de unos grandes animales volando sobre mí. (después supe que eran las tejas de cinc del taller que yo tenía en la azotea). Por supuesto que ya no había electricidad. Lo único que se me ocurrió fué sentar a mi mujer y a la niña junto a una de las columnas de la casa en construcción, bajo el cruce de dos arquitrabes y abrazarlas hasta que fué pasando la cosa. No duró mucho, por suerte. Cuando amaneció, pudimos ver que el destrozo era descomunal

      • Aroldo dijo:

        Oiga amigo ud ha considerado ejercer el oficio de escritor de novelas de terror, pués eso fue lo que me pareció al leer su comentario, excelente por demás y bien explicativo, no hubiera querido estar ahí ese día.

      • Carlos Gutiérrez dijo:

        Gracias, Aroldo; No se me había ocurrido tal cosa, no creo tener talento para imaginar algo tan complicado como una novela de cualquier tipo. Pero usted me ha dado una idea.

        Yo ya tengo 63 años vividos dentro de un agitado proceso revolucionario, mi memoria es bastante buena y mi vida no ha sido siempre apacible ni fácil, por lo que guardo una buena cantidad de recuerdos sobre acontecimientos reales como éste, que pudieran ser instructivos y hasta interesantes para algunas personas que no los vivieron.

        Tal vez me dedique a escribir algunas de esas anécdotas de hombre anónimo que tenemos casi todos los que llevamos una buena carga de años a la espalda. Y tal vez las nombre sólo así: Anécdotas de un hombre anónimo. Nunca es tarde para empezar a hacer algo nuevo.

        Saludos

      • Jaisi Capote Guillen dijo:

        Usted solo expreso lo que vivio y sintio y siempre es bueno que alguien de su tiempo nos cuente a los mas jovenes como sucedieron las cosas para que se vea el sacrificio y el esfuerzo de muchos que hoy no estan entre nosotros. Mil gracias

    • alex0313 dijo:

      el artículo se refiere al 13 de marzo de 1993, se lo digo porque cumplo años en esa fecha y estaba celebrando hasta que el tiempo se puso verdaderamente aterrador sobre la una de la madrugada, al menos en Mariel que es donde vivo, y los destrozos se fueron similares alos que dejó después el huracán Charlie

  • Susy dijo:

    Muy interesante este articulo

  • El Hacha dijo:

    Fue el 13 de marzo de 1993

    • RARJ dijo:

      -1-
      Me acuerdo de La Tormenta
      Del Siglo. Yo la pasè
      En casa del viejo y fue
      Sinceramente violenta.
      Cuando el viejo cae en cuenta
      Y aquel gran peligro nota
      Me dijo con su voz rota:
      _Oye, dale muchachón
      Para abajo del fogòn
      Que el rancho se nos explota_.
      -2-
      Yo estaba medio dormido,
      Era por la madrugada
      Vi la casa iluminada
      Y despertè sorprendido.
      Entonces oi un silbido
      Que estremeció hasta mis manos,
      La casa empezó, mi hermano,
      A inflarse y el vendaval
      Hizo a las tablas sonar
      Como las teclas de un piano.
      -3-
      Gracias a Dios que cruzò
      Rápido aquel temporal
      Y que por suerte, al final,
      La casita resistió.
      La tormenta sorprendió
      A todos en Cuba entera,
      En un mes de primavera
      Ninguno se la esperaba
      Y no la pronosticaba
      Ni el mismísimo Rubiera.

  • Tunero dijo:

    Danier, personalmente considero una joya de periodismo el que has elaborado… Mira que miles de veces escuché hablar de la famosa “Tormenta del siglo”, pero solo eso, nada tan científico y bien explicado como lo has hecho aquí. Mis felicitaciones por el artículo, lástima que no haya (como en los sistemas de blogging) una sección de valoración como por ejemplo de puntos o estrellas. No obstante, a lo cubano: 5*

  • abel.bosa dijo:

    Un artículo de otra dimensión, excelente trabajo el aquí expuesto. Felicitaciones al autor.

  • Luisa dijo:

    SIEMPRE OÍ HABLAR SOBRE ESTE FENÓMENO ATMOSFÉRICO QUE OCURRIÓ EN MARZO DE 1993 PERO NUNCA SE HABÍA EXPLICADO COMO ESTO SE HABÍA FORMADO Y ES AHORA QUE PUEDO SABER COMO PASÓ. GRACIAS CUBADEBATE POR DARNOS ESTAS PÁGINAS MARAVILLOSAS QUE APRENDEMOS Y LO TRANSMITIMOS A PERSONAS QUE NO SABEN. GRACIAS DANIER ERNESTO, ERES UN METEORÓLOGO DE CORAZÓN. SALUDOS Y ÉXITOS.

  • Rayser dijo:

    Muy bueno el artículo, solo un detalle fue en 1993, no en 1983

    • Luis G dijo:

      Observo que varios lectores no captaron u olvidaron la parte del artículo que habla de la fecha del evento narrado.

      “Un brote de siete tornados único en territorio cubano, vientos inclementes de región sur e inundaciones costeras acontecieron en marzo de 1983. La anormalidad de las condiciones atmosféricas fue vinculada a la fuerte manifestación del evento El Niño-Oscilación del Sur.”

      “Se repitió la historia
      Diez años más tarde, en medio de la tensa situación económica del período especial, la naturaleza repitió el golpe. Pero fue más duro. Diez personas perdieron la vida y varias resultaron lesionadas.”

  • José E. Messana Valdés dijo:

    Muy interesante artículo. Esclarecedor y nuestro Comandante en Jefe, como siempre, en primera fila ante las amenazas ciclónicas.

  • mario torres dijo:

    wao, recien leo tu artículo, felicidades, eres muy bueno en tu trabajo,saludos desde la habana

  • Alejandro dijo:

    Muy bueno el artículo, sería bueno uno sobre el flora con imágenes satelitales.

    • Pablo dijo:

      CUANDO EL FLORA LAS IMAGENES SATELITALES NO ESTABAN AL ALCANCE DE LOS MEDIOS NI CON LA CALIDAD QUE1993

  • Daniel Santiaguero dijo:

    La Recuerdo, fue verdaderamente desastrozo aquel meteoro inesperado y como lo solieron llamar un Ciclon al reves, o sea de occidente para oriente. en fin, La Tormenta del Siglo. Gracias Cubadebate por el reportaje, yo sigo diciendo que esta es la mejor pagina Web que tenemos los cubanos. Saludos

  • Julio Enrique dijo:

    Lo recuerdo perfectamente, tenía yo apenas 10 años, pero la imagen de mi madre entre relámpagos y fuertes vientos no la olvidaré jamás. Era tanto el susto y su sentido de protección de la familia que en medio de la sala de la casa nos abrazó bien fuerte (a mi padre y a mí), como si fuese “el fin del mundo”.

  • Jose Alberto dijo:

    Danier muy bueno tu trabajo, pero permíteme una precisión, debe señalarse que esa noche del 12 de marzo fue el fallecido meteorólogo Eliseo Oria quien emitio la nota a la televisión cubana sobre la tormenta que se nos avecinaba, en contra del pronostico oficial que no le daba importancia el hecho. Estuve de trabajo esa noche en el Insmet y recuerdo las palabras de Oria (que no repito aquí).
    En el Instituto de Meteorología hay muchos héroes anónimos y en ocasiones solo se le da valor a los salen en la televisión.
    Saludos
    Jose Alberto

    • José Rubiera dijo:

      Muy bueno al artículo y también la acotación sobre el Meteorólogo Eliseo Oria, lamentablemente fallecido. Pero para hacer la historia entera, en honor a la verdad hay que decir que:
      La llamada ¨Tormenta del siglo¨ fue para los cubanos una vaguada pre-frontal. Es algo bastante usual. Lo que no fue usual es que sobre las 9:30 de la noche Oria observa en las imágenes de satélite (que eran de baja resolución y tenían atraso con relación a la realidad, pues iban a un centro de procesamiento terreste en los EE.UU. y de ahí volvían al satélite para su transmisión a baja resolución, llamada Wefax, la tecnología que teníamos en aquel momento).
      Oria observa que se ha formado una vaguada pre-frontal severa, por su forma de ¨zanahoria¨, y que venía con rápido movimiento. Hace un Aviso Especial y lo envía. La TV estana transmitiendo una película que tehnía mucho público. No la interrumpe. Da el Aviso al final de la película sobre las 12:30 am, pero casi nadie lo vió, pues tras la película casi todas las personas se fueron a dormir. El otro canal (había sólo dos entonces) transmitía ¨Hoy Mismo¨, y el conocido, ya fallecido, Hector Rodríguez, leyó el Aviso. Él me contaba años después que él casi no creía lo que se decía, pues hablada de fenómenos muy severos.
      La vaguada tocó el cabo de San Antonio a principios de la madrugada y se desplazó al Este a unos 100 km/h, tremendamente rápido. Estaba en La Habana a las 3:15 a.m. y llegó ya disipada a Ciego de Ávila sobre las 8 a.m.
      Los vientos máximos fueron de 160 km/h y duraron unos 15 ó 20 minutos. La lluvia fur intensa, pero de corta duración. Los norteamericanos le dieron a la tremenda tormenta de nieve y viento en el Nordeste de los EE.UU. ¨La Tormenta del Siglo¨ y luego aquí se copió. Perto nunca he estado conforme con llamarle así, porque sino que fue el huracán de 1944 en La Habana, con vientos huracanados durante 14 horas en la Capital, rachas de más de 200 km/h por unas 7 horas, y una racha máxima medida en la estación de Casa Blanca de 262 km/h, que fue record nacional hasta que el Gustav tuvo una racha de 340 km/h en Pinar del Río…. Para mí, la Tormenta del Siglo en Cuba fue el Huracán de 1944.

      • Revenge dijo:

        Gracias profesor Rubiera… Usted como siempre, al pie del canho; aun en su retiro.

      • Lisba dijo:

        Muy buen trabajo de Dani bastante detallado de los sucesos vivía en Centro Habana y no creo que haya visto cosa igual en mi vida.
        Pero también gracias a Ud. Dtor: Rubiera siempre al tanto de la información y mantener al pueblo al día detalle a detalle con su maestría incomparable en la comunicación que verdad, que llega a la población es un tranquilizante. Ojala Aparezca otro José Rubiera.

    • Pablo dijo:

      PUES MUYU BUENO E INTERESANTE ELARTÍCULO DE DANIER ERNESTO Y EL COMENTARIO DE RUBIERA, ASÍ ES COMO SE HACE LA HISTORIA

  • Iliana dijo:

    Excelente, interesantísimo; las imágenes espectaculares. Felicito al autor.

  • Mora dijo:

    Magnífico trabajo, siempre leo los artículos de Danier Ernesto, me gustan mucho los temas meteorológicos además él los hace con mucha calidad. Con relación a la Tormenta del Siglo, soy pinareña y recuerdo como hoy, aquellos relámpagos interminables y los vientos que al amanecer habían destruído todo, fue una amarga experiencia y todos los vecinos sin saber, nos preguntábamos que cosa había pasado, fue triste muyy triste la verdad.

  • Castelo 76 dijo:

    Muy buen trabajo por parte de Danier Ernesto González, recuerdo ese día como si fuera hoy fue de viernes para sábado, me encontraba en la escuela al campo en San Antonio de los Baños, Campamento San José aproximadamente a las 3:00 am el cielo estaba enrojecido por completo y a esa hora empezo el diluvio el cual destroso la cubierta del campamento nosotros pensabamos que fue una tormenta local y no teniamos electricidad el domingo en la visita de los padres nos enteramos de aquel desastre y la magnitud del mismo y me contaron familiares que viven aledaños a la zona del hotel Riviera que existió un mal de leva inclusive en lo que es hoy la ONEI antiguo Comite Estatal de Estadisticas una bala de gas que servia para la cocina de esa instalación la recuperaron por el puente de hierro

  • Dunia dijo:

    A veiticinco años de lo sucedido quiero agradecer a todo el personal del hospital Eusebio Hernandez (Maternidad Obrera) por la profecionalidad con trabajaron esa noche garantizando la vida de los neonatos graves como mi niño que hoy tiene 25 años gracias muchas gracias!!!!!

Se han publicado 97 comentarios



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Danier Ernesto González

Danier Ernesto González

Meteorólogo del municipio holguinero de Gibara.

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