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Eusebio Leal: “Nosotros somos hijos de la libertad y de la cultura” (+ Podcast)

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Eusebio Leal en un conversatorio en el Pabellón Cuba el pasado jueves 25 de agosto. Foto: Alexis Rodríguez.

Eusebio Leal durante un conversatorio en el Pabellón Cuba el pasado jueves 25 de agosto. Foto: Alexis Rodríguez.

En este podcast grabado en el estudio de Habana Radio, Cubadebate tuvo el privilegio de contar con la presencia del Dr. Eusebio Leal para tratar un tema tan importante como el uso de los símbolos nacionales. Una cuestión que el Historiador de la Ciudad ha tratado en recientes declaraciones y textos publicados en nuestra página y otros medios de prensa. También, como no podía ser de otra manera cuando se conversa con hombres de su magnitud, abordamos otros tópicos tan polémicos como necesarios.

-¿Qué ha motivado sus recientes reflexiones? Podría profundizar sobre cuáles son sus principales preocupaciones sobre la comercialización de los símbolos nacionales y en general el uso inadecuado de los mismos.

-Eusebio Leal: Si cualquiera de nosotros pasa por una tienda donde venden artículos domésticos, por ejemplo, artículos del hogar, objetos para la limpieza y el aseo, productos para la cocina, una de esas tiendas que tienen de todo, y ve en el medio que también están vendiendo la bandera, es una equiparación que a mí no me resulta grata.

Al triunfo de la Revolución se creó un sistema de tiendas que fue auspiciado por el Partido que se llamó El Cartel Revolucionario y nacieron por la urgencia que tenían las organizaciones políticas y de masas de tener retratos de Martí, de los mártires, la bandera, el himno en partitura. Esas tiendas constituían una respuesta a una necesidad.

Pero hoy no existen y los cubanos y personas admiradoras de Cuba pueden tener la necesidad de adquirir una bandera, la partitura o la grabación del himno nacional.

Cada año de la Revolución se hacía, por los grandes músicos cubanos, un himno. Recuerdo el del Primero de Mayo, el de la milicia, el de los milicianos de artillería, el del tercer y cuarto aniversario y otros como La Internacional.

Dónde puedes conseguir un disco con La Internacional que es un himno bello, creo que es el más subversivo que recorrió la Tierra después de La Marsellesa. Es el himno de los trabajadores que cantamos el Primero de Mayo, pero es imposible obtenerlo en un disco.

Sin embargo, existe una vulgarización de los símbolos nacionales a propósito con una idea absolutamente comercial por parte de personas que tergiversan un poco la necesidad y convierten en comercio lo que no es comerciable.

Lo que más me repugna es ver la bandera cubana como he tomado el ejemplo convertida en un delantal o verla convertida en una ropa interior o en un zapato.

Imitando las malas costumbres de un comercio brutal que entra en el país no solo desde los Estados Unidos, sino desde cualquier otro lugar. Traen de allí múltiples cosas que son de una vulgaridad extraordinaria y creo que no se puede responder a la vulgaridad con otra. Hay que responder con una acertada posición que creo está contenida dentro de una ley vigente. Hasta que esa ley no se modifique, todo lo que se haga con la bandera y los símbolos nacionales es, por su naturaleza, ilegal.

Ahora bien, las leyes son leyes, son pétreas. Su interpretación es acorde con la voluntad o con el espíritu del legislador al redactar el texto. Pero yo he usado con orgullo en la solapa de mi traje un pin con la bandera de Cuba. Técnicamente parecería lo mismo, pero no, es una posición respetuosa. La he usado en Naciones Unidas. La he paseado orgullosamente por las calles de Nueva York y de Washington y quisiera tener aquel pin que en ese momento me lo prestaron porque aquí no era fácil conseguirlo.

Había también un sistema de tiendas del Partido, El distintivo, en el cual podías comprar pines de Playa Girón, de todo. La gente iba, coleccionistas de todas partes del mundo. Era una tienda del Departamento de Orientación Revolucionaria del Comité Central (del PCC).

No estoy en contra del orgullo que siente un deportista cuando levanta su bandera en el pódium. No puedo estar en contra de eso, aunque no esté escrito así en la ley: “los deportistas podrán llevar la bandera en tal lugar”.

Tengo la vieja bandera que era de mi mamá y la coloco en el balcón de mi casa en la fiestas nacionales, nadie nunca se ha opuesto a eso, ni hay por qué oponerse. Ahora, la bandera no se puede usar de cortina de pared, ni se puede usar para cubrir una mesa, no. La bandera tiene su cuidado como lo tiene nuestra propia ropa, cosas que nosotros queremos, Tú no tomas tu camisa con la que te vas a vestir y la tiras en la cocina. Todo tiene un cuidado, la bandera tiene su culto propio y es el símbolo de una nación, le pertenece a todos y a ninguno. Le pertenece a la nación. Nos representa a todos al igual que el escudo que lo llevan las Fuerzas Armadas en su sombrero.

De ninguna manera se puede usar el escudo nacional para otro fin, está en la Sala del Tribunal, está en los lugares donde está el Presidente de la República. Existen estados donde hay una bandera hasta del presidente, cuando está presente en su residencia está la bandera presidencial colocada con el escudo. A veces es la bandera con el escudo como ocurre en algunos países. Por ejemplo en la Federación Rusa, cuando está el Presidente la bandera lleva inserto el escudo.

Entonces , hay un tratamiento especial para ella. Eso es lo que considero. Como intelectual y ser pensante estoy en contra de toda vulgarización . Y siempre adoptaré las políticas que el gobierno asuma en esta dirección.

Para poder cambiar la ley hace falta el voto de la Asamblea Nacional del Poder Popular. Me consta que se ha trabajado en un proyecto de actualización de la ley que ha sido realizado y consensuado. Sin embargo, se llevó a la Asamblea y habían criterios diversos. Se pensó que lo más conveniente es, como siempre hace la dirección de la Revolución, que se consulte porque hay distintos criterios. En última instancia, los legisladores representamos al pueblo. Como diputado yo represento a la nación, a mis electores y al pueblo. Cuando llegue el tema a la Asamblea será discutido y como ese es el escenario, allí daré mi opinión y mi criterio.

Descargue en PDF (52Kb): Ley No. 42 de los Símbolos Nacionales

Es usual ver bici-taxis con banderas cubanas y/o extranjeras. Foto: L. Eduardo Domínguez/ Cubadebate.

Es usual ver bici-taxis con banderas cubanas y extranjeras. Foto: L. Eduardo Domínguez/ Cubadebate.

-Hay otro tema con respecto al uso de banderas foráneas como la de Estados Unidos y el Reino Unido en prendas de vestir, que se ha convertido en moda…

-Hablemos claro, la bandera americana se la ponen en ese mercado de ropa. A veces aparece uno con un pulóver de la británica u otra. En todas partes del mundo en la universidades hay pulóveres, suéteres que llevan el anagrama del país, llevan un bordado del escudo. También los niños en la escuela, lo he visto en San José, Costa Rica, en escuelas de Cuba, que recuerdan la presencia de Maceo. Llevan un monograma en el hombro con la bandera de Cuba con el rostro de Maceo, yo no puedo objetar eso, es en el espacio escolar.

Cuando me refería a la vulgaridad, que es lo que usted me está preguntando, veo por la calle personas, incluso con un físico desproporcionado o desagradable, que llevan colocado el banderón y yo diría como Martí cuando llega a Nueva York y va a ver bailar a la bailarina española, que era una maravilla, Charito Otero. Cuando llega Martí dice: “han hecho bien en quitar el banderón de la acera; porque si está la bandera, no sé, yo no puedo entrar”. A Martí tanto le imponía ver el banderón colocado afuera de la nación que en ese momento oprimía con sus leyes y sus mecanismos al pueblo de Cuba. El pueblo cubano iba a continuar luchando por su libertad y esgrimiendo su bandera contra esa otra. Su propia bandera había nacido del ingenio y lavada, como dijo Martí, con sangre de otras influencias, con la sangre de múltiples sacrificios.

Entonces, no se puede combatir esa vulgaridad con otra vulgaridad. Yo no inundaría la Cuba de banderas cubanas, la pondría en los lugares oficiales, como en la escuela, que es un orgullo ponerla. Dondequiera que haya una institución pública está la bandera. No tiene por qué estar en un rincón, en un rincón metida para cumplir una consigna. No tiene por qué estar metida, como la he visto yo, en el vestíbulo de una cocina de un restaurant, porque se pide que haya un rincón patriótico ¿cómo que un rincón? La patria no ocupa un rincón. Tiene que estar en el centro. No estoy de acuerdo con el rincón ni con el bustico de yeso, ni nada de eso. Creo que hay que elevar el espíritu hacia otras cosas. No estoy en contra de que se coloque, cómo no se va a poder colocar la bandera.

Los mismos que llevan eso (banderas extranjeras en la ropa o en accesorios) a veces no tienen en su cabeza un compromiso real. Es un desconocimiento, una frivolidad, una superficialidad, una falta de cultura. No quiero ofender a nadie porque no me es lícito ofender a nadie.

Por lo menos aprendí de Fidel Castro, de nuestro líder Fidel, que no se puede combatir con epíteto ni con grosería. Jamás he escuchado a Fidel decir una palabrota en público, ni en ningún lugar, mas repele eso, le molesta, le mortifica la vulgaridad.

Te repito, no ofendo a nadie, esas personas a veces no tienen ni conciencia de lo que está pasando. Ves un bici-taxi con una bandera americana como si fuera una avanzada de lo que supuestamente vendría. No han venido, no porque no han querido, sino porque no han podido, porque un pueblo entero sí con conciencia ha estado armado hasta los dientes para defender cada palmo del suelo de Cuba, detrás de su bandera.

No creo que colocando símbolos externos, popularizándolos, se visualice compromiso. Cuando Fidel encabezó la gran batalla, la Batalla de Ideas, explicó ese cambio por completo del diseño de los actos públicos: no se aplaudía se llevaba la bandera cubana. Y recuerdo que explicaba que después todo el mundo se llevara esa banderita como recuerdo.

Yo tengo la bandera que llevó él en un memorable Primero de Mayo, cuando terminó le tomé la bandera de la mano con gentileza. La banderita con el palo, tomé esa banderita y la conservé. La tuvo él en sus manos.

Recuerdo las palabras de Máximo Gómez en la batalla de Palo Seco, viendo lo que se armó allí decía: “eso de cargar a la desbandada y triunfar es un privilegio exclusivo de los cubanos”. Pero a la desbandada se pudo ganar en Palo Seco, pero no se puede ganar hoy.

Hay que saber usar los medios sofisticados que existen. El tiempo de la vida es muy breve, el tiempo de crear pensamiento es muy breve. Cuando pones en el televisor una novela anodina y vulgar le estás robando una parte de su tiempo a los que la están viendo y los estás formando en groserías, superficialidades, en un retrato equívoco y marginal del pueblo cubano. Hay que buscar siempre la vanguardia. Siempre hay vanguardias en la sociedad y nosotros tenemos que estar afiliados permanentemente a las vanguardias, que son, como decía Lenin, selectas y escogidas, las que hacen las revoluciones abriéndole el paso a los pueblos. En cuestiones de patria cuando se es conservador, es en lo único que se es más revolucionario.

El reconocido intelectual no cree que la bandera cubana deba venderse en accesorios. Foto: L. Eduardo Domínguez/ Cubadebate.

El reconocido intelectual no cree que la bandera cubana deba venderse en todo tipo de accesorios. Foto: L. Eduardo Domínguez/ Cubadebate.

-Usted ha hecho referencia a un tema sobre el que muchos lectores han escrito comentarios en Cubadebate, que es la posibilidad de obtener un broche o una bandera. Pero muchos se quejan de que es prácticamente imposible conseguir algo así. Incluso cuando se desea llevar los símbolos patrios con honor, con respeto. ¿Qué cree usted que se podría hacer para cambiar esta situación?

Bueno hay que tomar la idea inicial de la Revolución y crear esa posibilidad. Cuántos mártires tiene la Revolución y qué dificultad hay para hallar un retrato para el Comité de Base, para colocarlo en el Comité de Defensa, para ponerlo en tu casa si fuiste amigo de ese compañero. Existe una dificultad enorme. Eso no se puede vender en una tienda donde se vende el aceite y el jabón para bañarse.

Se debe tener imaginación y crear un pequeño sistema de tiendas donde esté lo que vienen a buscar de todas partes, como un pin bonito y bello y no una torpeza estética. Donde conseguir esa bandera que no cueste en divisa porque todo el mundo no puede disponer para comprarla. Son temas que tienen que tener una respuesta para que todo el mundo pueda comprar su bandera y tenerla ¿Cómo no se va a poder poner en el balcón de la casa, bien puesta? Y se explica cómo se hace. Otra cosa, al lado de la bandera nacional no puedes colocar cualquier bandera. Tiene que ser la bandera de otro estado soberano.

Eusebio Leal reflexiona sobre el uso de las banderas en las prendas de vestir. Foto: Kaloian/ Cubadebate.

Eusebio Leal reflexiona sobre el uso de las banderas en las prendas de vestir. Foto: Kaloian/ Cubadebate.

– Estamos viviendo en un contexto histórico trascendental por el restablecimiento de las relaciones con Estados Unidos. Incrementará la influencia de EE.UU. en la Isla en la medida que aumente la llegada de ciudadanos de ese país y es inevitable la intromisión, quizás invasión, simbólico-cultural en estos tiempos que son también de globalización. Por supuesto, el uso de los símbolos nacionales es una manera de defender nuestra identidad, nuestra cultura. Quisiera escuchar una reflexión de usted sobre el tema que estamos tratando pero vinculado al contexto que le menciono.

– Ahí está la pregunta shakesperiana de “ser o no ser, to be or not to be”. El aislamiento o la relación; la subversión o la relación. Escuchaste el discurso del General de Ejército en la Cumbre de los No Alineados, siguen las prácticas subversivas y el intento por demoler el sistema internacional y político, ya todo eso está escrito.

Mi predecesor, Emilio Roig de Leuchsenring, escribió un arsenal de ideas para fundamentar la proyección antimperialista de nuestra historia. Cuanto hice hasta hoy y haré es para eso. Donde primero hay que estar formado es dentro, porque nadie da lo que no tiene. Se debe tener una formación para poder tener un antídoto. Tienes que vivir, tienes que tomar el agua hervida para no coger parásito, y lo haces normalmente, tienes que lavarte las manos por razones higiénicas a cada momento, y más cuando los cubanos tenemos esta costumbre de estar dando la mano cada momento. Entonces, ¿qué quiere decir esto? Que los antídotos están en la conciencia de los individuos, vamos a formar a la gente con el estilo y la simpatía propia de los cubanos. Esta batalla es una batalla que se da en el campo de la cultura.

En Estados Unidos hay un culto a la bandera. Llegas a sus ciudades y observas las banderas puestas en lugares que impresionan. No ves a la gente por la calle con el pantalón, de eso nada, solamente ves payasadas en las convenciones de los partidos, pero en la vida cotidiana no. En las casas donde hay veteranos que han luchado está colocada en la puerta el asta de una bandera, y en las tumbas de los que han luchado también.

Vamos a hacer un examen de conciencia y preguntar por qué en el cementerio de La Habana no está la bandera en la tumba de Máximo Gómez, y por qué en la tumba de Emilia Teurbe Tolón, que hizo la bandera cubana, tampoco. Eso es un fenómeno propio de una gran ciudad que es La Habana, vas a Santiago y no es así. En Santa Ifigenia se puede observar la imagen extraordinaria de respeto que reina allí en las tumbas de los muertos, después que tú ves la bandera cubana cubriendo el túmulo de Martí, y la ves al lado de la tumba de Céspedes y de Frank País, tú no concibes ver la bandera cubana en un pantalón, ni en un delantal. No puede ser, esa es la cuestión. Hay que tener una armazón moral y cultural.

Esta batalla es de uno a uno, si tenemos relación y estamos clamando porque vengan, somos 11 millones de habitantes, con tendencia a envejecer, debemos estar muy preocupados por la formación de nuestra juventud, su desarrollo, su capacidad.

Tenemos que preguntar por qué tantos jóvenes emigran y tratar de darle a estas cuestiones una explicación científica, económica y moral.

Tenemos que explicarnos eso, porque van a llegar miles de turistas y estamos pidiendo que Obama levante las medidas para que vengan más, para que la batalla se generalice, esto es un pacto entre la Revolución y su pueblo. El pueblo es la Revolución y su pacto es defenderla. Pero si yo me reúno con usted, y después de eso tengo que hacer un informe escrito a mi superior diciendo lo que yo le dije, lo que él me dijo y lo que le respondí, estamos perdidos. Nos hace falta todas las secretarias, todos los burócratas y todos los policías del mundo para sacar un informe final.

Aquí hay que tener un uso responsable de la libertad, nosotros somos hijos de la libertad y como somos hijos de la libertad tenemos que ser hijos también de la cultura y de la capacidad para defenderla. Si damos esas respuestas superficiales estamos perdidos.

Lo que tenemos que preguntarnos es si las organizaciones responden a eso. No me digas que la organización nació para la eternidad, porque yo soy historiador, no me digas que la organización representa a toda la juventud cubana, dime que representa a una vanguardia de la juventud y que va a conquistar a la juventud. Voy a conquistarla en la universidad, en la escuela, en la calle, y ese espíritu de conquista, de captación, tiene que ser juvenil, moderno.

Me alegré mucho cuando estaba muy enfermo y fui al evento en la Asociación Hermanos Saíz. Salí admirado porque veo los ojos de los jóvenes ávidos de cultura, de conocimiento, de confrontación, de saber, de esperanza. Vi en los jóvenes de la brigada un justo relevo generacional de la vanguardia intelectual, o mejor dicho, de lo que aspiramos que sea una vanguardia intelectual, porque yo no quiero intelectuales que estén hablando continuamente de dinero y de problemas y de casa en la playa. Quiero intelectuales como los que he conocido en estos años de lucha, como Alfredo (Guevara), como la doctora (Graziella) Pogolotti, como Roberto (Fernández Retamar), como los que vi en el gran pugilato de las ideas antes de la Revolución y después de la Revolución.

El espíritu de los jóvenes de la brigada es el espíritu de los hermanos Saíz. Sería bueno que se conozcan un poco más a los hermanos Saíz. Si se leyera más, si se tuvieran sus textos a la mano para leerlos, enseñarlos en la escuela, otro gallo cantaría. Porque qué brillantes fueron, qué grandes fueron, en un pequeño pueblo pinareño ¡Qué orgullo da cuando uno ve dónde nacieron y cómo se criaron!

Conocí a su padre, el doctor Saíz, me pareció una persona tremenda, era un educador. Ahí te das cuenta: nacieron de una familia de una gran educación en un pequeño pueblo. Salieron de donde mismo salió Rafael Morales y González, Moralito. Por citar a los que más cerca he tenido y a los ejemplos que más me han conmovido.

Pasé hoy por el monumento de los estudiantes del 71. Yo me llamo el custodio de los santos lugares. Martí dijo que ese monumento se convirtió un día para Cuba en un manantial de sangre. Pasé y estaba la reja caída, faltaba la bandera. Estoy loco por salir de aquí, para ir para allá, colocar la bandera que ellos se merecen, colocar la verja y poner flores antes del 27 de noviembre, que hay que colocarlas de vez en cuando para que ese gesto extraordinario no sea olvidado.

Ahí está todo, el sentimiento patriótico que es como una perla que uno tiene en el alma, se deposita en el alma por los padres, el maestro y la sociedad.

-Usted ha hecho referencia un tema importante que es la juventud, acusada muchas veces de estar perdida…

Eso es un criterio reaccionario, absolutamente reaccionario. Cada edad estuvo precedida por otra, los jóvenes se deben a su tiempo. Cuando era niño pensaba como niño, cuando hombre pensé como hombre. No le puedes pedir a los jóvenes de hoy que piensen como los del 52. Las circunstancias son diferentes, su mundo es distinto y sus armas de lucha son diferentes. Sus sacrificios tiene otro marco.

Hoy se enorgullecería la gran generación de un grupo de personas ilustradas que no sabían que estaban haciendo una revolución intelectual y creando una sociedad elitista en La Habana que se llamaba el Liceo y la Sociedad Pro Arte Musical, ¿a quién formaron ahí?, a Argeliers León, a Marta Arjona, a María Teresa Linares, Alicia Alonso. Como todavía oyes a los cubanos hablar de los grandes conciertos que se dieron en el teatro Amadeo Roldán, cómo se financiaba aquello, cómo se logró. Hicieron una labor extraordinaria en aquel momento y se formó una vanguardia cultural importante.

Alicia Alonso celebraba el otro día, y no pude ir por cierto, el evento del acto que hizo la FEU en su momento para desagraviar al ballet agredido por las medidas incultas de la tiranía y ¿dónde se hizo? Frente a la escalinata de la Facultad, donde están los grandes laureles. Allí fue aquello. Recuerdo el teatro universitario que era una maravilla y los estudiantes con sus clubs como Mella, batiéndose en su propio estadio. Ahí tienen un ejemplo de cultura, de belleza, de hombría, de carácter.

Personas como Julio Antonio trascienden el tiempo, son eternamente jóvenes. Solamente esas personas tienen el don de la juventud porque trascendieron la vida. No me imagino al Che con ochenta años, tampoco a Camilo. Se quedaron para siempre jóvenes, porque trascendieron la vida con una obra.

Entonces no creo que la juventud esté perdida, la juventud tiene que ser apostólica, tiene que ser la sal, la levadura del pan. Se dice ¿qué sería el pan sin levadura?, no crece. ¿Qué sería sin sal? No tiene sabor. Entonces tenemos que ser la sal y la levadura en la sociedad. Ese es el papel de los jóvenes, siempre rebeldes. Se transforman en un determinado momento. Como la adolescencia, que se dice que es así porque adolecen de algo importantísimo, que se llama la experiencia de la vida, pero todo el mundo tiene que equivocarse con su propia cabeza. No puedo estarle eternamente diciendo tú estás equivocado. Fíjate que en la farmacia hay cosas que tienen ya puesta una calavera y dos tibias. ¿Tú quieres probarlo? Ya otros lo probaron. No obstante, vive tu experiencia. Vive, pasa la fiebre, y después, escoge tu camino.

El historiador de la ciudad habla sobre el uso de los espacios públicos, en especial de la filmación de Rápido y Furiosos en La Habana y otras cintas. Foto: David González/ Archivo.

El Historiador de la Ciudad habla sobre el uso de los espacios públicos, en especial de la filmación de “Rápido y Furioso” en La Habana y otras cintas. Foto: David González/ Archivo.

Otro tema relacionado con los símbolos nacionales es el uso de los espacios públicos, que obviamente no son símbolos patrios, pero sí representan también nuestra cultura, nuestra historia…Hubo diversos criterios sobre la filmación de la saga Rápido y Furioso ¿Qué usted cree acerca de esto?

Aquí se han hecho películas financiadas por otros países y con actores cubanos. Se han filmado cintas que abordan cuestiones de nuestra realidad, y algunas son crueles, tan duras con la realidad de Cuba. Yo me pregunto ¿era más peligroso y más pernicioso que tomaran La Habana como un escenario para filmar una película internacional, lo cual ni me va ni me viene, o que una película hecha por los que formé y crié para honrarme, para enardecerme, aparezca de pronto criticando y ridiculizando lo que hice? Cuando luché por la libertad de África o cuando di de comer a otros en el mundo. También se cometen graves errores pero al mismo tiempo se hacen cosas maravillosas y siempre hay que buscar en el discurso un equilibrio.

La película Suite Habana (2003) tuvo muchos críticos. Yo felicité a Fernando (Pérez) porque mi interpretación fue otra. Mi interpretación fue que en medio de esa pobreza real que existe en Cuba, que está aquí en la Habana, en Centro Habana, Habana Vieja, Cerro, Diez de Octubre…, y que hay que verla, porque hay que ver lo que es sentirse prisionero de un cuarto apuntalado, en un lugar donde no hay agua, en un sitio donde se vive en una promiscuidad, pero en la película en medio de todo eso está el elogio a la dignidad humana. El que va a bailar a pesar de que le falta el encaje, el que va a estudiar música, el padre que con una luz mortecina le da de comer a un niño. Es el elogio a la dignidad humana. A mí no me ofende eso. Me ofende lo otro en la azotea de una casa. No pude continuar viendo la película, me llenó de tristeza. En lo otro estoy de acuerdo contigo.

Suite Habana se asemeja a lo que vivimos en otra cinta preciosa: Conducta. Hay quien no quiere verla porque no quiere aceptar la critica que la película conlleva, la marginalidad que muestra, pero ¡qué clase de lección de formación la de esa película!

Ahora bien, es lícito que las personas tengan criterio. Yo no tengo porque estar de acuerdo con todo ni aquí ni en ningún lado. Hay cosas con las que uno no está de acuerdo y tiene el derecho. Tampoco nos podemos convertir en un grupo conservador. Hay que luchar, hay que salir, hay que ver el mundo, no se puede vivir en una campana de cristal.

Siempre he pensado, la política es que los turistas no vengan a la Habana, que vayan a los cayos, eso fue un discurso de un momento pero se sabía que la bloqueada Cuba tenía una capital que era el símbolo de la resistencia del pueblo cubano, que no es esa ciudad reaccionaria que no produce maestros que no da policías. Esta es la ciudad de la milicia gloriosa, es la ciudad de los cortadores de cañas, de los alfabetizadores, es la ciudad de la Declaración de La Habana, la de la Plaza de Revolución el día de la muerte de Che y rodilla en tierra, la ciudad de la Operación Tributo.

Si nosotros hasta ahora en 54 años no hemos sembrado y no tenemos esperanza que el árbol de fruto, estamos perdidos. Hay que tener confianza en lo que hemos hecho. No podemos vivir pensando que hay que salir con un machete todos los días a arrancar cabezas. Sinceramente no lo creo.

Si vuelvo a nacer quiero ser cubano y si vuelvo a nacer quiero hacerlo en el tiempo que me tocó vivir y ser discípulo de Fidel. Pero no soy su alumno, soy su discípulo. Fidel fue mi maestro, fue el que me llevó al seno del Partido Comunista siendo yo cristiano devoto; porque Fidel tuvo una visión amplia del mundo con todos de verdad. Se adelantó a su tiempo, por eso yo soy fidelista, porque creo en su visión amplia, en su sentido de participación. Los que piensan lo contario no lo conocen… ni tampoco a Raúl.

He tenido la suerte como persona, como compañero, como militante, como hombre del pueblo y como trabajador, de servir a los dos grandes dirigentes de la Revolución. Excepto al Che y a Camilo los conocí a todos. Fundamentalmente a las mujeres de la Revolución. Cada una con su carácter, con su perfil, cada una en la profundidad de sus ideas. Conocí a Celia, a quien lloré como a una madre, a Haydée que me salvó en momentos difíciles. Tan lúcida, tan iluminada. Era una criatura extraña. A Melba. A Vilma.

Y a todos esos grandes jóvenes. No olvidemos que Fidel tenía 33 años cuando llega al triunfo de la Revolución, la misma edad que tenía Maceo en Baraguá. Entonces quién me va a hablar a mí de que los jóvenes no pueden, de que nunca están preparados. Cintio mientras se hizo más viejo fue más lúcido, más radicalmente revolucionario. Y hay algunos que envejecen desde que están en la cuna. Hay viejos mentales, que no se quitarán el mameluco hasta el final de su vida. Y hay jóvenes que lo serán hasta la muerte.

(Transcripción: Yanet Muñoz, Yuly Seuret, Geidy Acosta y María del Carmen Ramón)

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El precio de esta bandera cuesta 15 CUC, Eusebio Leal considera que el enseña nacional debe comecializarse a precios más bajo para que el pueblo pueda tenerla. Foto: L. Eduardo Domínguez/ Cubadebate.

El precio de esta bandera es 15 CUC, Eusebio Leal considera que la enseña nacional debe comecializarse a precios más bajo para que el pueblo pueda tenerla y no en los mismos espacios donde se vende todo tipo de productos. Foto: L. Eduardo Domínguez/ Cubadebate.

Eusebio Leal opina que la bandera no debe venderse junto a otros productos, sino en tiendas especiales. Foto: L. Eduardo Domínguez/ Cubadebate.

Eusebio Leal opina que la bandera no debe venderse junto a otros productos, sino en tiendas especiales. Foto: L. Eduardo Domínguez/ Cubadebate.

Se han publicado 101 comentarios



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  • Dr Tony dijo:

    Estoy a 27 mil Kms de mi Cuba, esta entrevista a Eusebio, al Leal, al Revolucionario, al Fidelista, me conmueve,me estremece y me hace seguir teniendo confianza en el futuro,
    en mis hijos, en Raúl, en el Partido,no hay nada perdido, hay muchos que venimos a ofercer nuestro corazón. Esto es una lección de ideología,de compromiso.
    Gracias Eusebio, esperamos tenerte vivo en tus próximos 30 años.

    • m&m dijo:

      desde hace un tiempo, cuando cojo la guagua n todo el trayecto me he dedicado a contar cuantas banderas de EEUU en diverso formato veo y cuantas cubanas igual
      como promedio por viaje: USA(7):CUBA(menos de 1). de EEUU a veces en un dia cuento más de 10 en todos los recorridos por la ciudad, 4 viajes en guagua a veces
      y eso es solo de un lado de la guagua!!
      eso revela buena parte del problema

    • Dra Hilda Marina Levains dijo:

      Gracias colega,ud me conforta,sobre todo cuando leo a tantos pusilánimes (colegas incluidos)que al cambiar de aire y de misión,se convierten fácilmente al mercenarismo.No sé en que misión esté ud,pero yo estoy en el gigante sudamericano y me da vergüenza ajena,leer lo que escriben,tirios y troyanos en una pagina contra-cubana que ofrece mensajes gratuitos hacia Cuba y a aglutinado a medicos revolucionarios,con activistas “generadores de rumores y distorsiones” para confundirnos,,,incluso muchos con el logo de nuestra bandera,,,o con sarcasmos identitarios,como llamarse ,revolucionarios,cuando a leguas se vé que es un operador de miami…En fin gracias Dr tony,por ese sentir que comparte aun la mayoría de nosotros,tanto en misión extranjera como en la sagrada misión de darle salud a nuestro pueblo.Le agradezco y le dejo a su elección,constatar por ud mismo,la pagina mercenaria de la cual hablo por si quisiera como algunos hacemos,transponer nuestra batalla de ideas a cualquier frente.(cubared)es su nombre y hasta eso,esta creado con toda prevision.NADIE SE VA A MORIR MENOS AHORA,PUES LAS IDEAS NO SE MATAN CON UNA COMEDIA COMO LA NORMALIZACION!

      • Dr tony dijo:

        gracias Dra Hilda. Ando por Timor Leste en Misión Médica.

  • José C. dijo:

    Gracias a Cubadebate por esta entrevista, creo que Eusebio, como siempre, ilumina. Y ahora pudo matizar sus argumentos anteriores, sin dejar de decir lo mismo. Porque no todo es blanco y negro.

    saludos,

    José C.

  • joaco dijo:

    Me gusta ese pensaamiento critico de como debemos ser, para mi siempre has sido un inspirador en la lucha porque dices lo que en verdad se debe hacer, pensar, cultivar, gracias Eusebio

  • Bertha Elena dijo:

    Qué hermosura y qué fuerza se levantan en mi espíritu al leer las ideas de Eusebio que reafirman mis convicciones de vida.
    Los símbolos de nuestra patria no son impuestos sino que los ha construido el Pueblo de generación en generación; los distingue su carácter revolucionario en unidad de pensamiento y acción.
    El respeto a los símbolos de la nación es sagrado por su pasado, por lo que hemos venido haciendo acompañados por ellos desde que tomamos el poder político en 1959 y por el legado a las generaciones futuras. Luchar contra la vulgarización de nuestra cultura es una necesidad porque es una manera de honrar esos símbolos y porque además su desvalorización es parte de la madeja ideológica con la que pretenden enredarnos y ponernos a discutir y enfrentarnos, que no a debatir, entre nosotros mismos.

  • orox dijo:

    excelente, brillante, no hay otros calificativos que definan lo expresado por Eusebio Leal. resalto lo que dijo: la patria no es para tenerla en un rincón, la patria hay que tenerla en el centro y digo mas , en el medio del pecho donde cada cubano debe sentir su cubanía sus raíces y su amor a esta tierra de hombres libres.

  • el socialismo real dijo:

    Porque hay mucho que hacer, a los seudoartistas burgueses los vemos, anoche repasé unos cuantos videos de esos que producen y nó sé si con recursos del Estado, tremendo asco, tremenda basura ideológica del modo de vivir más chusma y asqueroso que fomentan en buena parte de las nuevas generaciones, que pena que tantos hombres y mujeres hayan caído en pié de lucha desde que este pueblo decidió emanciparse para que se permita hoy la afluencia de estas manifestaciones cochinas aburguesadas y las restrieguen en la cara del pueblo trabajador, sí me gustaría ver una segunda ofensiva revolucionaria económica y cultural que incluya el destierro de nuestra prensa de cierta tendencia a alabar la proeza individualista de cuatro gatos bien intencionados cada vez que reciben un premio monetario capitalista y en escenarios capitalistas, la UNEAC y el Ministerio de Cultura tienen que ponerse las pilas, porque la guerra cultural está desatada y la van a aprovechar muy bien las fisuras abiertas, cuál ejemplo sigue buena parte de los(as) jóvenes hoy?, seguramente nó el del trabajo honesto, consagrado y comprometido con las ideas que han mantenido a esta nación hasta hoy libre, independiente y soberana, revolucionaria, socialista y antimperialista, seguiré insistiendo desde las ideas en estas cuestiones, porque aunque nó integre ninguna fila oficial soy parte del pueblo, de ese pueblo que sabe que Cuba nó volverá a tener ningún otro momento glorioso de su Historia más allá que el escrito por Fidel y aquella irrepetible generación de jóvenes que junto al pueblo dijo “basta y hechó a andar” , y es al pueblo de Cuba, el que radica en Cuba al que le corresponde por pleno derecho, allí en la práctica, en el vivir, en la realidad del día a día edificar su presente y su futuro, los demás sólo podemos limitarnos a aportar ideas justas en beneficio de todos(as) y nó en beneplácito de los intereses de una clase sobre las mayorías, me interesa mejorar a Cuba pero dentro del socialismo, más socialismo, menos y cada vez menos aires de capital, cambiar lo que deba ser cambiado para bien, pero lo que nó se deba cambiar que nó cambie, en la propuesta reforma constitucional, las nacientes y establecidas fuerzas a tono con las disposiciones regidas por el mercado , que están a todos los niveles, moverán sus hilos para modificar el artículo que señala que “Cuba es un Estado Socialista de los trabajadores, con todos y para el bien de todos” , e irán más allá para quitarle el papel rector que hoy obstenta el Partido, hay que movilizar las masas, hay que agitar las banderas rojas, hay que hacer muchas cosas y una de las cosas principales es que los que hoy integran la vanguardia comulguen con el ejemplo ante el pueblo, y se sacrifiquen junto al pueblo en sus necesidades, en sus preocupaciones, en sus reclamos y demandas sociales, y sí, sin subjetivismo de nigún tipo les expreso, que inmensamente me gustaría escuchar, apartando razonamientos económicos, por parte de aquellos(as) que problemas económicos nó tienen, que el gobierno revolucionario adopta inmediatamente la siguiente disposición ministerial: “a partir de hoy se aumenta en un cien (100) porciento (%) los salarios y pensiones de los trabajadores y campesinos y de los(as) jubilados(as) cubanos(as) empezando por aquella generación que nos acompañó en la victoria en 1959, y esta disposición se acompaña con la eliminación definitiva de la dualidad monetaria a fin de otorgarle a nuestra moneda nacional el lugar que justamente le corresponde y para evitar la inflación pués el Estado en pleno derecho de sus funciones y a tono con la planificación socialista y nó sujeto a leyes de mercado dispondrá la regulación justa de todos los precios a nivel nacional” , con relación a Cuba, me motiva y motivará siempre defender lo que creo justo y la burguesía y las tendencias burguesas nunca serán mi ídolo ni ideología a seguir, viva la Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes, que en el lenguaje revolucionario es la Revolución de los trabajadores, por los trabajadores y para los trabajadores, nó la Revolución de los burgueses, por los burgueses ni para los burgueses explotadores de toda riqueza humana.

    • Elio Antonio dijo:

      Hola hermano:-)

      El 100% no significa aumento, si no, totalidad.

      Saludos;-)

  • Livan Mecias Ricardo dijo:

    Leo bien temprano esta genial entrevista, es larga, pero sería muy importante que saliera en la prensa escrita y que los jóvenes puedan leerla y opinar sobre ello. Lo que tengan acceso a esta red, que se sumen al debate. Nuestra histroria no le falta nada, si algo le faltara, es que conozcamos cada dia mas de ella.Confiamos en lo que ha sembrado y cultivado la revolución en casi 60 años. Ha los jóvenes recordarle….. que la pobreza pasa, lo que no pasa es la deshonra.

  • Henry. dijo:

    Dr Leal, ayúdenos a resolver este problema.

    Desde hace años el edificio de “La Dominica” lugar donde se izara por vez primera nuestra bandera en la ciudad de Cárdenas (19 mayo 1850) está en ruinas. Ha sido constante denuncia de cardenenses y cubanos e incluso de turistas que visitan el lugar proveniente del polo turístico de Varadero. Para hacerlo más dramático el lugar es hasta Monumento Nacional.
    Se dice que es porque no hay presupuesto. Pero estoy seguro que si los cardenenses decidiéramos reunir en colecta publica ese dinero o que algún entusiasta colaborara con un donativo este no se aceptaba por el gobierno.
    Porque las autoridades del gobierno municipal, provincial y nacional nunca han podido darle solución a este sagrado lugar para los cardenenses y cubanos?
    Porque se denigra de esa manera nuestra bandera en Cárdenas? Porque?, porque?

    “Si deshecha en menudos pedazos
    llega a ser mi bandera algún día…
    ¡nuestros muertos alzando los brazos
    la sabrán defender todavía!”

    • rirro dijo:

      Querido Henry escriba su preocupación a Cartas a la Dirección del periódico Granma y enseguida tendrá respuestas. Es un método muy efectivo.

  • Eduardo Araya de León dijo:

    Muy buena entrevista. Necesaria también porque hay barbaridades por toda la isla.
    Gracias Eusebio Leal por sus certeras respuestas. Mucha salud para usted

  • PRAG dijo:

    Estoy de acuerdo con el Dr Eusebio Leal: es cierto hay una mezcla de incultura, mala intención y payasadas en cierta gente con el asunto de las banderas. La enseña nacional hay que respetarla y no puede ser objeto de lucro ni excibicionismo esnobista. En Cuba sobran paisajes naturales, inmuebles patrimoniales y otras cosas interesantes que bien pueden adornar cualquier souvenir. Pero los simbolos patrios hay que respetarlos.

  • Reynaldo Feijoo dijo:

    Es exactamente así como pienso. Soy un gran admirador de Eusebio, tanto por su infinito caudal de conocimientos como por haberlo puesto al servicio de nuestra causa. Espero que ese asunto del uso de nuestros símbolos se ponga al centro de las dicusiones de la Asamblea y pase a ser discutido en cada CDR y colectivo, en especial en los centros estudiantiles. Necesitamos rescatar a nuestros símbolos y si otros quieren malutilizar el suyo allá ellos, nosotros no. Mi idea va más allá. Se debería aprobar una ley que sanciones a todo el que trate de vulgarizar nuestra bandera tanto de forma comercial como en su vestuario. Pienso que esta batalla se gana desde la cultura y los centros educacionales. Recordar a Bonifacio Byrne con “Mi bandera”Gracias Eusebio, gracias Cubadebate

  • cubaneo dijo:

    Profe como extrañabamos sus comentarios. Me siento como Usted, si volviera a nacer desearía que fuera en mi Cuba bella. Soy habanero y estuve en Santiago por primera vez hace algunos meses, me sorprendió el respeto que existe en Santa Ifigenia para con los martires de la Revolucion y me recordó exactamente a las tumbas de Colón que no tienen esta prestancia. Me encanta mi bandera pero no puedo tenerla en mi casa porque simplemente el precio de 15 CUC me parece exagerado para la pequema enseña que venden. Entrevistas como las suyas son las que se necesitan en este tiempo donde tantas personas portan el “banderón” y parecen haber olvidado la memoria histórica. Suite Habana, Conducta y creo que tambien habría que rescatar el icono del cine cubano como Fresa y Chocolate del que tantos hablan pero que pocos han visto en la pantalla del cine; hoy es muy necesaria esta pelicula. Aplausos para El acompañante.

  • acv dijo:

    Gracias Eusebio como siempre un magisterio andante con la sabiduria propia de quien educa.

  • pedrogerman dijo:

    El que jóvenes de hoy en día en delegación o de carácter individual vistan con la bandera no lo considero irrespeto, es un símbolo que se porta orgulloso, orgullo de esa cubanía que Eusebio Leal alude, con su verbo retorico, verbo que al escuchar tiemblo en toda la dimensión heredada de mis ancestros, verbo caudal del maestro, que sobre el yugo luce mejor en su frente la estrella que ilumina y mata.

    Encuentro de buen parecer que cubanos vistamos nuestra bandera, a sabiendas que es un compromiso y deber patrio ser un digno hijo del estandarte que más que en la piel se lleva en la sangre, en el alma.

  • Jíbarosoy dijo:

    Gracias Eusebio. Creo que este tema debiera someterse a un debate abierto y público, donde participen todos los cubanos de adentro y de afuera. En primer lugar los estudiantes, maestros y trabajadores; los CDR en todas las cuadras, la FMC en sus bloques, etc. Este es un problema de todos. ES MUY GRAVE porque ya entró a la zona donde impera la Ley más importante del mercado: la ganancia sin importar el precio moral, político, ético… Los que venden la bandera están consciente de lo que hacen, solo que en la una lucha de intereses: ganancia vs. patriotismo, ganó el mercado. No creo que haya mala intención, ni siquiera conciencia de la trascendencia del acto. Lo que si hay es mercado y libre competencia. Esto pienso que es bueno, pero… pero… en el Nuevo Modelo no es lo mismo libre competencia, con competencia por la libre.

  • Frank dijo:

    Gracias Jose Raul Concepcion por la entrevista. Soy un fiel admirador del trabajo del Dr Eusebio Leal, un joven que se horroriza cuando ve nuestra bandera usada sin ningun tipo de respeto. Hace algunos años la situación no era asi, creo que todavia podemos estar a tiempo de cambiarla. Se me ocurre que la Asociación de Combatientes seria el lugar ideal para la comercialización a precios justos de nuestros símbolos nacionales, imágenes de nuestros héroes, etc.

  • chile dijo:

    Cada cual tiene su criterio sobre un tema, hay que respetarlo, pero el mío no es tan así. Pues creo que es un orgullo para cada ciudadano llevar en un bolso o en una camiseta, como los deportistas, su bandera; lo que pasa es que hoy en Cuba no tenemos acceso a eso, quizás no acceso porque en las tiendas de ARTEX se venden lo que a un precio que solo pueden ser alcanzados por los turistas, de la misma manera entra a nuestro país las de otras naciones, y no creo que cuando las vemos en un carro, textiles, o en un bicitaxi, sea por cuestiones de rebeldía o problemas políticos; y pienso que sería bueno retomar eso de las “TIENDAS DE LA REVOLUCIÓN”Ppara vender estos símbolos patrios ya que en mi cuadra hubo que “zapatear”para encontrar el himno nacional…..

    • ariyii dijo:

      yo estoy de acuerdo contigo chile , respeto el punto de vista de todo el mundo pero para mi seria un orgullo tener un pullover con la bandera de mi pais , no estoy de acuerdo con que los simbolos se tomen para relajo como dice el cubano pero no entiendo el porque un ciudadano no pueda llevar un collar con la bandera de su pais , para mi no es señal de nada malo sino una muestra mas de su adiracion , y me siento orgullosa llevando algo con la bandera de mi patria , y he preguntado en diferentes tiendas y son caros lo accesorios con la bandera cubana hasta mas quise comprar uno con el che que me encanta sony una seguidora de el y costaba mucho y en cuc , lo cual no lo pude obtener , y las personas cuando tienen un objeto con la bandera de su pais es porque se sienten orgullosos de vivir en el , no espero a que en una fiesta halla una bandera o un escudo ni menos en una discoteca pero porque no usar u pullover o una cartera con la bandera de mi pais del cual estoy muy orgullosa y muy feliz de ser una cubana , como cuando los deprtistas ganan una medalla y alzan sus camisetas , pullover con la bandera y se sienten feliz de honrar a su pais yo me siento asi feliz de ser cubana

  • Rddy Castell dijo:

    Magistral, el Dr Leal siempre convincente y esclarecedor, esta intervención la tendré siempre conmigo para educar a mis hijos en civismo comprometido. Gracias Doctor, la patria vive en sus palabras.

  • Luis Alberto Fernandez Silva dijo:

    Los trabajadores de la Empresa de Materias Primas de GUANTANAMO apoyamos la reflexión del Historiador…. fue debatida en el matutino esta mañana…. A DEFENDER NUESTROS SINBOLOS PATRIOS , LOS PRINCIPIOS , VALORES Y NUESTRA CUBANIA….

  • tania dijo:

    Genial como siempre! esta entrevista habré de leerla varias veces!

Se han publicado 101 comentarios



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José Raúl Concepción

José Raúl Concepción

Periodista de Cubadebate, graduado en 2015 en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana. En twitter: @joseraulcl

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