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The New York Times: Señales de esperanza en el tema de inmigración

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The New York Times
Editorial publicado el 20 de noviembre de 2006
Traducción: Cubadebate
 
El terremoto político en Washington ha dislocado algunos de los obstáculos mayores en la reparación del sistema de inmigración. Una solución decente está a la mano, si el presidente Bush y el nuevo Congreso se muestra dispuesto a tomarla. 
No será fácil. Algunos de los más vociferantes dentro del debate, mentirosos y personas que hacen leña del árbol caído fueron escoltados fuera de la sala - personas como  J. D. Hayworth y Randy Graf en Arizona, John Hostettler en Indiana y Rick Santorum en Pennsylvania. Pero el público aun está de mal humor. Todos esos anuncios republicanos sobre los mexicanos robándote la Seguridad Social fallaron como estrategia electoral, pero eso no significa que los políticos siempre pierdan por ser halcones de inmigración. Los votantes apoyaron temas fuertes durante la votación. En Arizona, se hizo el inglés el idioma oficial y restringieron la habilidad de los inmigrantes ilegales de poner demandas, optar por la fianza y recibir beneficios. 
Y salvo los que perdieron en el tema de la frontera amurallada, no muchos quedaron especialmente castigados por las elecciones. El Senador Jon Kyl de Arizona, opositor al plan comprensivo de reforma migratoria apoyado por el Senado este año, ganó, al igual que otros Demócratas nuevos que se postularon como mano dura en el tema de la inmigración. Legisladores locales en  Texas y en otros estados aun están tras los inmigrantes ilegales con fervor.
La raíz de un debate migratorio divisorio y demoledor no ha desaparecido. Pero es crucial que los Demócratas encuentren un discurso común. El esfuerzo de revivir la reforma migratoria debe comenzar en el Senado. Hay una propuesta decente en medio de la enormidad de legislación aprobada el año pasado en mayo. Se llamaba la propuesta  McCain-Kennedy, antes de que otros senadores le añadieran enmiendas recrudecidas que la hacían fundamentalmente injusta e imposible. El Senado debería eliminar esas, como la que divide a los inmigrantes en tres grupos arbitrarios de esforzados y obliga a aquellos que buscan estatus legal a marchar hacia los estados fronterizos para solicitarlo.
Los principios que guiaron a la propuesta original McCain-Kennedy son esas que deberían guiar los venideros esfuerzos: leyes que deberán implantarse en la frontera y el lugar de empleo, equitativas y justas; programas de empleo temporal no deben usarse para crear una sub-clase oficial permanente; cualquier reforma debe estar diseñada para trabajar y no para crear otra burocracia abrumadora.
La inmigración se mantiene como un tema altamente volátil que puede que el Congreso esté demasiado distraído a temeroso para tratar. Los nuevos líderes Demócratas, incluyendo a la presidenta electa Nancy Pelosi, de manera conspicua no han mencionado el tema entre sus prioridades más urgentes. Incluso el Senador John McCain, el arquitecto de la propuesta más lógica, pero que tiene las primarias para la presidencia en mente, se pasó mucho tiempo este otoño sin respuesta ante las restricciones sin sentido del Sr. Graf. Esperamos que tanto el como sus colegas moderados tengan la integridad de honrar sus opiniones sensibles sobre el tema de la inmigración ahora que la tétrica campaña del 06 ha culminado.
Muchos votantes que desdeñaron a los Republicanos en el tema de la inmigración han reaccionado como era de suponer después de haber sido objeto de burla y explotación por un partido que elevó el tema convirtiéndolo en crisis urgente y luego ofreció nada más que audiencias inventadas, anuncios para las campañas políticas y un muro imaginario como solución. El mismo final puede estar esperando a los Demócratas si estos mienten y divagan en el tema de las reformas migratorias durante el periodo del próximo Congreso.

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