Hansel volvió a caminar: La vida de un cubano con hemofilia

Para Hansel desde el 2019 la vida es distinta. Foto: Rita Karo.
El mundo celebra este 10 de diciembre el Día internacional de los Derechos Humanos. Cubadebate comparte esta historia desde Cuba.
Abrió los ojos con intermitencia y apenas alcanzó a ver a Yaima, su mamá, envuelta en llanto y a los médicos alrededor de la cama, “pidiendo por él, porque viviera”, dice. Sangraba por una de las rodillas en otro de los eventos hemorrágicos que comenzó a padecer desde los tres meses de nacido. Tenía ocho años y recuerda la luz blanca de la sala de Hematología, perteneciente al instituto del mismo nombre, ubicado entonces en el sexto piso del hospital “William Soler”, La Habana. Tampoco olvida los dolores, las transfusiones, los medicamentos y que “no contaban conmigo”.
Hay cosas a la cuales uno no se acostumbra jamás, como ver sufrir a una madre, a un hijo, por ejemplo. Pero el derecho a la vida –sagrado en unas tierras y vilipendiado en otras– hace que a veces asome un hálito en medio de la desesperanza. A Hansel no se le dejó morir. Estaba en un hospital en Cuba. “Hoy cierro los ojos y puedo decir que ese fue el peor día de mi vida”, cuenta Yaima.
Pero todo comenzó antes, cuando Hansel Ricardo Méndez aún lactaba y le aparecían hematomas en las piernas. Tras varios exámenes médicos le diagnosticaron hemofilia A, una enfermedad causada por la deficiencia del factor VIII –proteína de coagulación de la sangre–, lo cual impide que la sangre coagule con normalidad y, por tanto, produce hemorragias incontroladas de manera frecuente, sobre todo, en las articulaciones y músculos.
“Cuando me lo dijeron, quedé sin habla. No sabía ni remotamente qué era la hemofilia. Comencé a llorar. Yo creía que era cáncer, pues nunca en mi vida había escuchado hablar de aquella enfermedad”, comenta la mamá de Hansel, y él, a los 20 años y sentado en el sofá de su casa en el barrio de Romerillo, recuerda aquella frase recurrente en su vida y difícil de asumir para un niño: “no puedes correr, no te puedes dar golpes”.
No entendía. ¿Cómo explicarle a un pequeño que no puede jugar? Hansel sangraba con frecuencia por las rodillas, codos y tobillos. Presentaba eventos hemorrágicos en el sistema digestivo, intracraneal, por los riñones…

"No dejábamos ni que caminara por temor a que le ocurriera algo. Yo creía que el mundo se me venía abajo", recuerda la mamá de Hansel. Foto: cortesía de los entrevistados.
Yaima habla del miedo que sentían en casa, habla de tristeza, de dolor, y la garganta se le crispa:
“No dejábamos ni que caminara por temor a que le ocurriera algo. Yo creía que el mundo se me venía abajo. No pude trabajar nunca, pues todo el tiempo estaba con él, casi siempre en un hospital. Perdí la ilusión de todo, no tenía ánimo de nada. Mi otro hijo, Christian, sufría mucho al ver a su hermano así. Me despertaba llorando porque Hansel sangraba o tenía dolores. Su papá se derrumbó, le costó mucho también aceptar la enfermedad. Pero, a pesar de todo lo difícil que nos tocó vivir, siempre estuvimos muy unidos, aunque yo me moría por dentro. Sufría muchísimo en silencio. No quería demostrarle a mis hijos mi temor por esto”.
***
Yaima Méndez Pérez tenía 20 años, la edad de Hansel hoy, cuando llevó a su hijo a la primera consulta médica con la doctora Dunia Castillo, del Instituto de Hematología.
“Desde que mi hijo llegó al instituto siempre ha sido muy bien atendido. Dunia nos decía que se estaba trabajando para lograr una mejoría en los pacientes con hemofilia, pero yo lo veía lejano”, cuenta.
Para Hansel, padecer de hemofilia, con sangrados casi todas las semanas, y permanecer en una cama la mayor parte del tiempo, lo hacía sentir “físicamente adolorido y destruido psicológicamente”.
Recuerda que “las crisis eran prolongadas, dolorosas y con bastante tiempo de recuperación. Estuve más de tres años en silla de ruedas. Mi asistencia a la escuela era intermitente producto a las mismas crisis y cuando tenía 15 tuve un accidente en las rodillas, por el cual permanecí más de dos años para recuperarme. Esa fue la etapa más mala para mí. Hubo un momento en el que dije ‘yo no quiero vivir más, para estar así, prefiero morirme’”.

"El día que más se me inflamó la rodilla. Fue espontáneo, no me di ningún golpe ni nada, solo amaneció así". Foto: Cortesía del entrevistado.
Dunia, como la hematóloga que ha permanecido junto a Hansel y su familia desde el diagnóstico de la enfermedad, comenta que en el tratamiento del paciente han intervenido, además, ortopédicos, neurólogos, psicólogos…
Cuando Hansel habla de su “team médico” del Instituto de Hematología y otros centros hospitalarios en Cuba solo menciona la palabra “gratitud” y la esboza en letra capital mientras la dice una y otra vez, como si no bastara. También la repite cuando recuerda a sus profesores del preuniversitario: “Recibí un apoyo incondicional de todos, me inspiraron a seguir adelante e hicieron que esa fuera la etapa en la que mejor me he sentido”.
Después vendría un viaje a Estados Unidos junto a su mamá, para asistir a un taller de hemofílicos con inhibidores, que son anticuerpos desarrollados por el sistema inmune contra el factor VIII, lo cual agrava la enfermedad. Allí escuchó hablar de un medicamento que cambiaría la vida a los pacientes con hemofilia: el Emicizumab.
Después regresaría a su casa con las ansias de estudiar para las pruebas de ingreso a la universidad, sentiría la esperanza y la seguridad de que el medicamento llegaría al país, que mejoraría. Después pasarían nueve meses para que la doctora Dunia Castillo llamara a Yaima un día. Cuba había adquirido el Emicizumab y Hansel sería uno de los primeros pacientes con hemofilia a los que se les aplicaría el tratamiento.
Doctora Dunia Castillo: Los beneficios del Emicizumab y el derecho de los pacientes con hemofilia
“Este medicamento es un anticuerpo monoclonal bioespecífico que actúa como si fuese el factor VIII, deficiente en la hemofilia A y causante de los sangrados en esos pacientes. Los beneficios son grandes porque logra activar la coagulación de forma correcta y permite la formación de coágulo estable, lo cual posibilita que el paciente deje de sangrar. Al no tener eventos de sangrados espontáneos, el hemofílico puede llevar una vida como si no tuviera la enfermedad. Los pacientes se han incorporado a las escuelas, a centros laborales, están haciendo ejercicios, caminando. Y eso es positivo porque esta es una enfermedad hemorrágica grave que limita mucho la vida.
“En la selección de los pacientes para este tratamiento y para otros también, se trabaja con coordinadores provinciales, capacitados en el manejo de quienes padecen la hemofilia. Hemos pedido a las provincias sus necesidades, de acuerdo al número de sangrados, y así hacemos una lista de prioridades. Es un tratamiento en el cual se han incluido pacientes de prácticamente todo el país. Los hay de Las Tunas, Pinar del Río, Camagüey, Villa Clara, Artemisa, La Habana. Nuestro país lo adquiere a través del Ministerio de Salud Pública (MINSAP), quien lo compra a la casa farmacéutica que creó el medicamento, Roche Pharma, con el presupuesto que tiene destinado para esta enfermedad al año.
“Poco a poco hemos incorporado nuevos pacientes al tratamiento. Comenzamos con uno en marzo de 2019 y en este último mes de noviembre llegamos a 15. Debo decir también que los medicamentos para combatir la hemofilia son costosos. En la manufactura de estos productos de remplazo se utiliza tecnología moderna y ello eleva los costos. En nuestro país es gratuito, para todos los pacientes.

Hansel lleva una vida completamente diferente gracias a los beneficios del Emicizumab. Foto: Rita Karo.
“No hay más de 6 000 personas que lo utilizan en todo el mundo, y Cuba es líder en Latinoamérica en la cantidad de pacientes que se han ido introduciendo en la terapéutica. Ha habido una sensibilidad muy grande por parte de los decisores del MINSAP desde la primera vez que la dirección del Instituto de Hematología le planteó al Ministerio la necesidad de incluir pacientes con criterios para este tratamiento, y la respuesta fue inmediata.
“Nuestro Ministerio invierte millones de dólares para los 502 pacientes con hemofilia que hay en Cuba, y se planea incrementar las importaciones del medicamento, de acuerdo a las necesidades siempre crecientes de quienes padecen la enfermedad. Eso demuestra que cada uno cuenta. Para el país todos los pacientes con hemofilia valen”.
***
Yaima cuenta que aquel día, cuando la hematóloga la llamó para darle la noticia, apenas durmió. Era junio de 2019.
“La primera vez que se lo pusieron lloré mucho porque no lo podía creer. Recuerdo que me abracé a la doctora Dunia y a la representante de la farmacéutica ‘Roche’, y no me cansaba de agradecerles. A nivel mundial muchos que padecen esta enfermedad no tienen asistencia médica y fallecen por falta de medicamentos. En Cuba, los pacientes con hemofilia son privilegiados. Siempre tuve el apoyo y la seguridad de que todo con Hansel estaría bien, fue permanente la preocupación de los médicos hacia él, ellos sufrían junto a nosotros cada evento hemorrágico, pero siempre me transmitían la certeza de que un día esta pesadilla terminaría. Hace un año y seis meses que mi hijo es otro. Cero sangrado. Nada de dolores”, dice con la emoción de quien cumple un sueño.

De izquierda a derecha: hermano de Hansel, Hansel, su mamá y papá el 17 de abril, día de la Hemofilia. Foto: Cortesía del Entrevistado.
Para Hansel, desde el 2019, la vida es distinta:
“Todo cambió desde que me empezaron a poner el Emicizumab. Ya puedo salir con mis amigos, ir a la escuela, tengo más ganas y fuerzas para estudiar. Puedo hacer ejercicios y, sobre todo, caminar. Este es un medicamento sumamente costoso y es un privilegio ser beneficiado con el tratamiento en Cuba. Ojalá que todos los pacientes lo tuvieran. Es lo mejor que le puede pasar a un hemofílico. Siento un agradecimiento infinito a la doctora Dunia, al Instituto de Hematología y su directora, la doctora Consuelo Masías, la Farmacéutica ‘Roche’, al país y a su Salud Pública. Es una bendición”.
Yaima pide disculpas cada vez que se emociona. Narra como si reviviera el sufrimiento en cada palabra: “A veces nos ponemos a conversar y a recordar todo lo vivido. Y él mismo me dice: ‘Mamá, eso es una página en mi vida que ya cerré; ahora solo me queda seguir abriendo una nueva historia, mi historia que comienza de ahora en adelante’”. Hansel estudiará Medicina el próximo curso, su sueño desde niño. Quiere ser oncohematólogo. Hacia allí camina.
- Descúbrelo: Ciudad de tradiciones artesanales y espíritu emprendedor
- La Cuba sigue marcando el paso en la agricultura cubana
- Presidente cubano concede entrevista al programa "Meet the Press" de NBC News (+ Video)
- En Estreno!! "Enganchados" (Cap. 1): ¿Cómo nos hacemos adictos? (+ Video)
- Cubadebate estrena esta tarde “Enganchados”, nuevo podcast que rompe el silencio
- ir aCuba »
- Milagro en el fuego (+ Video y Audio)
- Accidente en Paseo y 23: Varios lesionados en taxi Gacela con 12 pasajeros; se desconocen las causas
- Medicina Natural y Tradicional: Usos medicinales de la yerbaluisa
- Rememora gobierno venezolano aniversario 23 de Barrio Adentro en honor a Simón Bolívar
- Premian vacuna cubana para el tratamiento del cáncer de pulmón
- ir aSalud »


Me emocione mucho al leer esa historia. Pero gracias a esta Revolución que se ha preocupado por desarrollar la medicina y a preparar a los medicos cubanos es que hoy se salvan tantas vidas yo estoy operada de cancer hace 13 años cuando me dianosticaron el cancionoma yo pense que mi vida se acababa pero gracias a los médicos que me atendieron hoy estoy bien gracias de vivir en Cuba.
Muchas felicidades para ese héroe y un millón de bendiciones para toda la familia. DIOS LOS ACOMPAÑE.
Esta historia me ha conmovido,Felicidades Hansel y que tu deseo sea realizado.
Ejemplo vívido de todo lo bueno que se puede hacer en función de la vida de cualquier ser humano, la humanidad misma y nuestros entornos, la ciencia en función de los más necesitados, mucho por lo que luchar. Triste historia con una inmensa obra de amor y ternura. Ese ha de ser el futuro de los pueblos, los conocimientos, la ciencia y el amor en función del prójimo. Que el amor, su magia y la esperanza nos toque a todos.
Esa es la Cuba q defendemos todo, tre ando trabajo periodístico, felicidades a esa familia, en partocur a Hansel, viva Cuba, por favor lleven lo a la televisión, lo merece para q lo ingratos cubanos vean quien es la revolución
Es por eso que digo ¡VIVA LA REVOLUCIÓN!.
orgullosa de ser cubana, soy madre y estoy muy emocionada con su historia, felicidades y sigan unidos
Lindo artículo, sin palabras, esa es la Cuba real y maravillosa !!!!, no cabe otro comentario, lo empalaría.
Que sean estas buenas noticias, las que podamos leer cada día. Felicidades a esa bella familia, equipo médico y a nuestra Cuba toda. A Hansel, de seguro será otro excelente profesional, de nuestra medicina. Para todos, un lindo día.
Gracias Cuba; que grandioso tu sistema de salud, ojalá nuestros enemigos lean esta pequeña pero interesante muestra de gratitud de un cubano salvado por las bondades de su sistema social, esto es socialismo, revolución, humanismo, A Hansel que siga con su proyecto y que siempre este agradecido de su familia, sus medicos y en especial de su REVOLUCIÖN. ESTO ES CUBA. GRACIAS.
Me he quedado sin palabras con esta triste, hermosa e impresionante historia.
Una historia triste, me conmovió mucho el sufrimiento de Hansel y su familia, sólo un país como Cuba que a pesar de las limitaciones pueda garantizar este medicamento para que estos enfermos puedan llevar una vida normal. Ojalá logre todos sus sueños.
FELICIDADES por lograr esa batalla para la familia y nuestros médicos. Un cubano más feliz.
Historias como las de Hanse,l son las que hacen que el papel de los vendepatria de San Isidro y otros de similar calaña, sea tan repugnante.
¡Felicidades y mucha salud para él para hoy y siempre!. Ustedes verán que medicaso tendremos en un futuro próximo.
¡VIVIREMOS y VENCEREMOS!.
¡Viva Cuba Libre!.
No hay nada como Cuba...!!!, sugiero en que en las escuelas se narren todas estas historias y se pongan en las teleclases, o cualquier otra, porque los jovenes ya no ven mucha television..y es tan importante conocer todos estos detalles de nuestro pais, Saludos.
Buen trabajo este ,realmente me estoy enterando de este medicamento ahora que estoy leyendo el artículo, soy médico pero realmente no conocía que habían creado este medicamento y realmente es muy caro ,estuve leyendo sobre el en Google y vale miles de euro que bueno me alegro por los hemofilco
Por eso CUBA SALVA,luchamos y defendemos esos vitales derechos humanos, pero claro, para ¨algunos el derecho a la salud, a la educación¨, a la justicia social no son derechos importantes.
VIVA CUBA!!!, para que Hansel y otros tantos miles de cubanos y sus familiares puedan sonreir.
GRACIAS CUBA.
Historia desgarradora pero con la diferencia que es en Cuba, GRACIAS CUBA!!!, GRACIAS FIDEL!!!! Éxitos para ti Hansel y tu familia.
Conmovedora historia, felizmente ya puede soñar...
Que cosa más increíble lo de este compatriota (Hansel), cuanta alegría me ha dado llegar a este hecho real, cuanto felicito a esos médicos y a esos padres, el lograr llegar a este final tan deseado por los que abrazan la felicidad, la familia y el desinterés a trabajar por un fin humano como esos médicos.
Todo esto tiene un nombre Fidel Castro Ruz, hoy sus cenizas reposan en aquel grano de maíz, pero lo que no reposa son sus ideas, sus desvelos por el bienestar de su pueblo y el mundo en general, a él debemos agradecer que (Hansel) pueda realizar sus sueños, si esto se da antes del triunfo del 59 (Hansel) y sus padres no hubiesen tenido el dinero para salvar este gran acontecimiento.
Gracias Fidel, gracias a la medicina cubana y gracias a los padres de (Hansel) por ser ejemplo de familia.
He vivido minutos de emoción con este reportaje, gracias a la revolución que muchos quieren destruir.
Felicidades a Hansel y su familia, eres precioso te mereces lo mejor, recibe este elogio de una madre cubana que te mira como un hijo, esperamos lo mejor de ti.
excelente artículo, historia que ocurre en un pequeño país que se llama CUBA, (chiquita pero picosa) donde hay personas como la doctora DUNIA y sus colegas que cuidan a sus compatriotas como a sus hijos, personas que son descendientes de madres como MARIANA GRAJALES y padres como FIDEL CASTRO, humildes, sencillos, laboriosos pero corajudos y que estamos dispuestos a defender esas conquistas con uñas y dientes. lamentable que vivan en nuestra tierra adefecios que dicen llamarse cubanos y se humillen ante el verdugo que pretende doblegarnos y quitarnos lo mas bello que tenemos que son las conquistas de esta REVOLUCIÓN por unas miseras pesetas, pena les debiera dar.
Mucho le deseo a hansel y a su famila puedan borrar lo sufrido y me alegro que el chico se inclinara por una carrera que le dará salud y felicidad a cualquier cubano que padesca de esta dolorosa enfermedad.
VIVA CUBA.
Hansel: Para tí y tú mamá, Muchas Felicidades en que ya te encuentres mucho mejor. Sé lo que pasastes, tengo un hermano que también se atiende en el Instituto de Hematologíay se lo que es pasar la Escuela indistantemente e incluso tambieén tengo conocimiento de este medicamento trabajo en Emcomed y soy una de las Económicas que le da entradas a esos MEdicamentos. Te digo porque hay personas que piensan que no existen tales cosas en este país y sí. Cuba es así de privilegiada en esto de la salud. Que sigas bien.
Estas historias son las que no leeràs en El Troque, Periodismo de Barrio y otros "medios independientes".
Excelente historia de vida! Conmueve al que la lea. Prueba fehaciente de la grandeza de la Revolución Cubana, de nuestra Patria, en la que todos contamos. Cada vez que leo artículos como este me da mas indignación con los grupito de ignorantes, idiotas que se creen que con otro régimen van a vivir muy bien. Además de ilusos son analfabetos y desagradecidos, porque seguramente en su totalidad han nacido en hospitales, han recibido vacunación gratuita y en algunos casos quizas hayan sido intervenidos quirúrgicamente sin ningún costo para su familia. Es cierto que muchas cosas deben mejorar, el mundo es dialéctico, es un cambio constante, pero la esencia humanista de nuestra Revolución no debe perderse jamás.
Que decir..., soy madre también de un niño hemofílico, sufrí mucho cuando lo diagnosticaron, una enfermedad grave y poco conocida , pero gracias a la doctora Dunia y a la propia Yaima que me narró su historia aprendí a crecerme cada día por mi pequeño niño. Gracias a Dios mi niño tiene hemofilia leve, por lo cual no sufre sangramientos tan graves, solo hematomas en su piel, aunque debemos tener cuidado y no confiarnos. Igualmente agradezco la atención que le dan de forma gratuita, medicamentos muy caros que tengo a disposición y a Dunia y todo el team médico que atienden a personas hemofílicas, contar con esto es saber que no estamos solos y que hay esperanza, como es evidente en la historia de Hansel.
Muy buen artículo. Doy fe de la calidad de la Hematología en Cuba. También soy hemofilico, y he pasado por muchas cosas. Veo a mi mama Isabel, reflejada en Yaima ... ánimo Hansel... que se puede salir adelante... abrazos para los médicos que dia a día nos atienden y nos amplian tantas esperanzas...
No me canso de pensar en los hechos que nos han ocurridos en determinados momentos en el país donde un grupo de malnasidos, miserables asalariados del imperio quieren que haya cambio de gobierno, para que se imponga en el país un regimen dictatorial mandado y dirigido por el enemogo más grandel mundo, los EU. De seguro que si ellos abandonaran el país y se enferman o se les enferma un hijo con esta enfermedad, va a verlo morir porque allí hoy mueren miles de seres humnaos de la Covid 19 por falta de poder costear los medicamentos y otras cosas que tienen que pagar, aqui en Cuba, con escacez de recursos alimentos, combustible, por el asesino bloqueo impuesto hace más de 60 años y cada vez con nuevas sanciones injustas, se priorizan los enfermos comprandosele el medicamento con altos precios fuera del país, eso solo se ve en Cuba, miren ahora con la pandemia, cuantas cosas se han inventado, ya hay 4 candidatos vacunales en proceso de ensayo clinico y se sigue avanzando, quie ha tenido que pagar un centavo por estar ingresado o aislado. Claro esos descarados solo les interesas los miserables pesos que les pagan por romper vidrieras, tratar de incendiar gasolineras, poner carteles y tratar de asesinar a sangres fría a oficiales del Minint. Debiamos acoerdar que el que haga esto en Cuba se le aplique la pena de muerte por traidor.
No dejo de leer las publicaciones de Cubadebate, pero este artículo, sin dudas, me ha hecho llorar, ha dejado a flor de piel, ese amor que siento por mi patria. Gracias Cuba!!!!.
es inevitable llorar al leer esta historia, pero eso solo lo logra la medicina cubana, hansel tu y tu familia son unos guerreros, te deseo mucha salud y que logres lo que te propones
Estos son los ejemplos que debemos estrujarle en la cara a los que dicen tener los derechos humanos garantizados y que nosotros los Cubanos no los tenemos, !Qué grande es mi revolución! no olvida a ninguno de los suyos, éxitos Hansel, esperemos le honres a la revolución convirtiéndote en lo que hoy es tu sueño.
!VIVA CUBA! C-----