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Cuba denuncia en ONU presencia de terroristas en EEUU

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ONUCuba reiteró hoy en la ONU sus denuncias contra la presencia y actividad en Estados Unidos de conocidos terroristas responsables de acciones contra la isla caribeña.

Las condenas fueron expuestas por el representante permanente de Cuba ante Naciones Unidas, Pedro Núñez Mosquera, al hablar en una sesión del Consejo de Seguridad sobre el trabajo de varios comités relacionados con la lucha contra el terrorismo.

El diplomático acusó a Washington de practicar una posición de doble rasero al no juzgar y permitir que los responsables confesos de actos terroristas contra Cuba y otros países sigan en libertad y participando en actividades políticas.

Al respecto, mencionó los casos de los criminales Luis Posada Carriles y Orlando Bosh, mientras que por otro lado las autoridades norteamericanas mantienen en prisión de manera arbitraria e injusta a cinco luchadores antiterroristas cubanos.

Dijo que esos hombres (Gerardo Hernández, René González, Antonio Guerrero, Ramón Labañino y Fernando González) enfrentaban las actividades de grupos terroristas que operan impunemente contra Cuba desde territorio estadounidense.

Reveló que hace poco varios terroristas de larga trayectoria de acciones anticubanas fueron homenajeados en el Instituto de Estudios Cubanos y Cubano-Americanos de la Universidad de Miami, organismo subsidiado por el Gobierno de Estados Unidos, con la presencia de congresistas norteamericanos.

Y hace sólo ocho meses, Posada Carriles fue invitado de honor al Congreso Anual de la organización terrorista Alpha 66, agregó.

También subrayó que recientes revelaciones del también terrorista confeso Francisco Chávez Abarca confirman detalles de la culpabilidad de Posada Carriles en actos de esa naturaleza contra Cuba.

“No es en Cuba, sino en Estados Unidos, donde actúa impunemente una mafia terrorista que ha organizado, financiado y realizado cientos de actos de terrorismo contra la nación cubana”, enfatizó.

En ese sentido, Núñez Mosquera reiteró el rechazo de Cuba a las listas confeccionadas de manera unilateral por Washington de Estados que supuestamente auspician el terrorismo.

Se trata -dijo- de un ejercicio contrario al Derecho Internacional y a la Carta de la ONU, espurio y políticamente motivado.

Sostuvo que Cuba tiene una hoja de servicios totalmente limpia en materia de terrorismo, ha cooperado en varias ocasiones con el Gobierno de Estados Unidos y recientemente reiteró su disposición a continuar en esa línea.

El embajador cubano insistió en el rechazo de su país a “todos los actos, métodos y prácticas terroristas en todas sus formas y manifestaciones por quien quiera que se cometan, contra quien quiera que se cometan y donde quiera que se cometan”.

Agregó que la isla posee un récord impecable en materia de enfrentamiento al terrorismo, del que ha sido históricamente víctima.

Finalmente reiteró la decisión de Cuba de “no permitir nunca que su territorio sea utilizado para organizar, instigar, apoyar o ejecutar acciones terroristas”.

(Con información de Prensa Latina)

Se han publicado 3 comentarios



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  • Damian dijo:

    Los hechos de Cuba contra los EEUU son mas que sobrados, y la lista de nombres implicados se hace infinita, no hace mucho salio un articulo aquí mismo en cubadebate sobre unos de los últimos personajes capturados Chavéz Abarca que en su testimonio sale a relucir Posada, así que no podemos decir que no somos victimas del terrorismo proveniente de los vecinos del norte, en más de una ocasión ellos mismo se hacen responsables de las actividades contrarrevolucionarias en el territorio de Cuba, entonces si podemos recusarlos y juzgarlos.

  • Yunie dijo:

    Detrás de cada cada guerra, están los fabricantes de armas que extraen su ganancia capitalista del billón de dólares anuales destinados a los presupuesto militares. Están las petroleras y gasíferas que explotan y regulan los mercados multimillonarios del petróleo y la energía. Están los megabancos y megagrupos de inversión de Wall Street (Citigroup, Goldaman Sachs y J.P.Morgan-Chase) que embolsan fabulosas sumas “financiando” las “recontrucciones” de los países arrasados por los misiles y las bombas inteligentes.

    Y también las poderosas trasnacionales industriales como Ford o General Motors,o los megaconsorcios de la electrónica y de la informática como IBM o Microsoft, las líderes de la llamada “nueva economía” y de la tecnología de última generación, que suscriben contratos por miles de millones de dólares con el departamento de Defensa de los Estados Unidos.

    Todo este complejo entramado de intereses capitalistas están entrelazados entre sí por medio de fusiones, de accionistas y de estructuras societarias anónimas, o por el simple hecho de compartir los mismos directivos y accionistas.

    Conforman las redes del capitalismo globalizado, cuyas filiales y casas matrices pueden estar en Europa, Asia, o en cualquier continente, pero sus redes operativas centrales tienen su terminal en Wall Street o en el Complejo militar-industrial de EE.UU.

    Sus directivos y gerentes son a su vez funcionarios del Estado, de la Justicia o del Poder Judicial de la potencia hegemónica, y cuya función en el cargo es la de hacer lobby en favor de los intereses de la red de transnacionales que representan.

    La ocupación militar de Irak no es obra exclusiva de un grupo de halcones militaristas mesiánicos en cabezados por W Bush. Ellos apenas representan la parte gerencial-militar de un complejo entramado de intereses económicos y financieros cuyos planes de conquista y expansión nunca se detienen.

    Las administraciones de turno de Washington sólo representan su cara más brutal y visible por medio de las cual se desvian las reales motivaciones de explotación económica que conllevan las guerras por conquistas territoriales del imperio americano.

    Detrás de la invasión y ocupación militar de Irak, están los bancos, petroleras, gasíferas, fabricantes de armas, medios de comunicación, tecnología aeroespacial, informática, laboratorios, biotecnología, industria, construcción, electrificadoras, y todo lo que existe en el mundo del capitalismo globalizado y sin fronteras.

    Es precisamente la historia que no cuentan los “analistas” y corresponsales de las cadenas internacionales de noticias que relatan la guerra y la ocupación militar como si fuera un partido de fútbol entre “buenos” y “malos”.

    Y con estructuras mediáticas financiadas por avisos comerciales de las mismas multinacionales que se benefician económicamente con las masacres cíclicas de la maquinaria bélica norteamericana.

    El capitalismo trasnacional funciona como un proyecto totalizado.

    No solamente conquista militarmente y explota recursos naturales y mano de obra de los países dominados. También somete financieramente, maneja y legitima gobiernos títeres funcionales a sus intereses, direcciona y modela conductas sociales mediante la prensa y los periodistas cómplices, y nivela necesidades de consumo iguales a para todo el planeta.

    Los Cheney, los Rice, o los Rumsfeld, o el propio W. Bush son simples ejecutores de estrategias militaristas de Estado, cuyos objetivos reales se asientan en las frías matemáticas capitalistas de los altos ejecutivos de las transnacionales y los bancos de inversión de Nueva York o de las metrópolis europeas.

    Militarmente EEUU se comporta como lo que es: la potencia regente unipolar, el Estado imperial del capitalismo planetario, el gendarme armado del mundo explotador, cuyo poder científico- económico- tecnológico- militar supera al de todas las potencias juntas de Europa o de Asia.

    La abrumante supremacía militar y tecnológica de EE.UU. es tan funcional y necesaria al capitalismo explotador, como la policía es necesaria para proteger de sus víctimas al usurero.

    Es imposible pensar la explotación del hombre por el hombre realizada por el capitalismo, sin el poder militar-tecnológico-imperial detrás.

    Estadísticamente, en el desarrollo histórico de todos los procesos imperialistas de la humanidad, primero estuvo la conquista militar- territorial, luego la conquista y el sometimiento económico, luego la colonización cultural, y hoy, en la era de la informática y las comunicaciones digitales, la colonización mediática, que cierra el círculo de dominación en la cabeza del sometido.

    Estados Unidos es el dueño de la moneda patrón del mundo: el dólar (el 80% de las transacciones internacionales se efectúan en esa moneda). Es el propietario de la Reserva Federal, del Complejo militar-industrial más poderoso del planeta, del poder tecnológico-informático mundial situado en Silicon Valley, y del templo financiero de Wall Street (la meca del capitalismo mundial).

    Es el dueño real del FMI, de la ONU, de la OTAN y de todas las instituciones multilaterales de crédito. Su PBI anual es igual al de las nueve primeras potencias capitalistas juntas, y equivale a la producción anual de más de 180 países del área subdesarrollada del mundo.

    Matemáticamente, su poder representa entre el 50 y el 60% de todo lo que hay en el planeta, y es el propietario del arsenal nuclear y militar más grande del planeta (capaz de destruir decenas de veces la Tierra).

    Y por si eso no bastara, es el dueño de Hollywood y de las cadenas televisivas y radiales más poderosas del planeta.

    El desarrollo expansivo del capital transnacional (industrial, tecnológico o financiero) está atado al rol y al poder militar-guerrerista del Estado imperial norteamericano.

    La expansión en el exterior de las corporaciones multinacionales se apoya en el arsenal nuclear y en la maquinaria militar de la potencia regente.

    El Estado imperial locomotora, y los Estados “vagones” de sus socios menores europeos, regulan los mercados, y protegen sus intereses en el mundo dependiente protegidos por la maquinaria militar-guerrerista de los halcones estadounidenses.

    La fórmula de la locomotora imperial y de sus socios (inestables) capitalistas de Europa se resume en un axioma: libre mercado y destrucción de los estados nacionales en el mundo dependiente, estado nacional y proteccionismo estratégico hacia adentro de sus fronteras.

    Nucleados formalmente dentro de la OTAN, el gran Estado locomotora militar- imperial de USA y sus países socios, protegen las estrategias conquistadoras de sus transnacionales extendidas por toda la geografía dependiente de Asia, Africa y América latina.

    Un informe del Financial Times de mayo de 2002, analiza que casi un 48% de las mayores compañías y bancos en el mundo son de los EE.UU. y un 30% son de la Unión Europea, sólo 10% son japoneses.

    En síntesis, casi 90% de las mayores corporaciones que dominan la industria, la banca, y los negocios son estadounidenses, europeas o japonesas. Africa y América Latina no figuran en la lista.

    Cinco de los 10 principales bancos, seis de las 10 principales compañías farmacéuticas y/o biotecnológicas, cuatro de las 10 principales compañías de telecomunicaciones, siete de las principales compañías de tecnologías de la información, cuatro de las principales compañías de petróleo y gas, nueve de las 10 principales compañías de software, cuatro de las 10 principales compañías de seguros y nueve de las 10 principales compañías de comercio minorista, son estadounidenses.

    La concentración de poder económico de los EE.UU. es aún más evidente en el círculo de las mayores compañías, donde los Estados Unidos tienen una abrumadora presencia y dominio.

    Entre las 10 principales transnacionales del mundo: 90% son propiedad estadounidense; de las principales 25, 72% son propiedad estadounidense; de las principales 50, 70% son estadounidenses y de las principales 100, 57% son propiedad estadounidense.

    Los flujos de los sectores financiero, farmacéutico, de software y de seguros están formados por las diez principales compañías estadounidenses y europeas.

    Los mercados mundiales están divididos entre las principales 238 compañías y bancos de los EE.UU. y las 153 de la Unión Europea, y el 80% de las principales corporaciones de petróleo y de gas son propiedades estadounidenses o europeas.

    La concentración del poder económico mundial en las corporaciones y bancos norteamericanos, y en menor medida, en los de la Unión Europea, revela claramente la condición de “socios principales” de los países europeos en las estrategias económico-militares de EE.UU. por todo el planeta.
    Ahora Mr Obama pretende engañar a la HUMANIDAD con mas de lo mismo un enorme paquetazo de dolares para proteger su economia y transmitir la crisis al resto de las naciones soberanas.

    EN LA MEDIDA EN QUE LAS NACIONES DEJEN DE USAR EL DOLAR Y DEJEN DE DEPOSITAR SUS RESERVAS MONETARIAS EN USA LA CRISIS DE ESTADOS UNIDOS SERA MUCHO MAS REAL Y NO HABRÁ MAS DICTADURA MUNDIAL DEL DOLAR Y DEL FMI

    SALUDOS

    YUNIE

  • Goran dijo:

    Los EEUU, su gobierno e instituciones, conjuntamente con su prensa adicta, alientan el terrorismo, crean terroristas, entrenan terroristas, financian terroristas, promocionan y protegen terroristas confesos. Actúan violando impúnemente leyes internacionales y con el mayor cinismo juzgan a quienes no obedecen sus mandamientos como países que no colaboran en la lucha contra el terrorismo. ¿Quienes son los verdaderos terroristas entonces?

    Aprovecho para corregir el comentario del sr. Damian ya que comienza provocando confusión. Debería leerse: “Los hechos de EEUU contra Cuba son más que sobrados” y no al revés.

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