La veleta

La conversación digitalizada metaboliza cualquier suceso, de la naturaleza que sea, da igual si es una competición deportiva o una guerra. Foto: Archivo.
Según sopla el viento se mueve la veleta, apuntando al norte o al sur, al este o al oeste. Y cuando la ventolera es muy fuerte, gira enloquecida y se vuelve una figura abstracta, como una moneda dando volteretas en el aire. Eso que llamamos “opinión pública” (y que tiene muchas acepciones e interpretaciones diferentes) se comporta a menudo de forma similar: según soplan los vientos, la conversación social va fluyendo en uno u otro sentido. Y en el entorno digital, que funciona como motor de hiperdinamización de las interacciones humanas, esa veleta gira enloquecida y caprichosa.
Lo que pudiera (y me atrevo a decir que debiera) ser un asunto privado, la ruptura de una relación, puede convertirse en un huracán mediático que vaya empujando a la opinión pública a ir dando bandazos. La excesiva exposición a la que las “celebridades” se enfrentan en el mundo contemporáneo promueve que cualquier “fan” (apócope de fanático y concepto cada vez más cercano a una suerte de fundamentalismo religioso) acceda a detalles íntimos y hasta experimente la sensación de cercanía con sus “ídolos”; y que se discuta de manera enardecida sobre sus vidas, incluso llegando a dividirse en facciones opuestas.
Entonces, cada nueva noticia, ya sea de un juicio de divorcio sensacionalista del que se llega a conocer cada palabra dicha, cada foto de la nueva pareja, cada canción que lanza dardos de desamor (a veces sutiles, a veces…) se torna ráfaga tempestuosa y “el público” de ese espectáculo que sucede aparentemente al margen del arte o de la política consume, frenético, titulares, crónicas amarillistas, opina a favor y en contra, se entristece o alegra, pontifica…
La conversación digitalizada metaboliza cualquier suceso, de la naturaleza que sea, da igual si es una competición deportiva o una guerra. Las grandes corporaciones aprovechan los giros de la veleta para impulsar sus agendas con la corriente de viento, con memes sobre la cantante que usó una marca de reloj como metáfora o con el hombre que acusó a su exesposa de difamarlo. Se vuelven virales cientos de hilos de Twitter dedicados a reflexionar si es válido o no llevar a internet los engorrosos detalles de una infidelidad. Facebook se llena de usuarios que hablan de la víctima más reciente de linchamiento o de “popularidad”, con una violencia que apunta a una alarmante deshumanización.
La veleta gira y gira, y hoy se habla de música, mañana de fútbol, pasado de genocidio: la veleta no para de girar y a nada se le dedica demasiado tiempo. Mientras, en Perú, decenas mueren por la represión, y en Palestina siguen muriendo inocentes por los bombardeos, pero la conversación sociodigital ya abordó esos temas, los deglutió. Se pasa a otra cosa. Hacen falta nuevos temas de conversación, nuevos escándalos, nuevas polémicas. Pocos sobreviven a los 15 minutos de fama.
Gira y gira la veleta, no cesa el viento huracanado. Quizá porque, de haber calma, de despejarse el clima, se pudieran ver las cosas verdaderamente importantes. ¿Y qué negocio se puede hacer con eso?
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Hoy es muy fuerte "la competencia mediática" pero muy cierto resulta que ahora mismo usted publica en las redes un comentario a cerca de un evento cultural importante, una fecha histórica relevante y no van a recibir la ensodesedora atención que recibiría un pequeño comentario, totalmente vacío en su contenido, pero muy lleno de frivolidades sobre la relación matrimonial de un artista famoso o la foto difamadora y muy bien montada de un alto dirigente en algo "comprometedor", con eso sí se hace un verdadero show. Qué pena que esta veleta de la que habla el escribidor no gire hacia lo que realmente necesita la atención.
Me encanta Michael, todo lo que dice y cómo lo dice. Bien por toda esa juventud de vanguardia. Yo soy abuelita y conocí el capitalismo, pobrecitos de los confundidos.
Exacto Michel. Pero también hay veletas criollas, discursos, frases y temas que se repiten cambiando una palabra y hoy es "transversalizar", mañana "aperturar", hoy matrices DAFO, mañana gráficos FODA, hoy "unidad del pueblo y para el pueblo", mañana "colectivo moral"; pero al final siguen los mismos problemas importantes de fondo.
Yo creo hay que desarrollar una ética mediática y política acorde a nuestros principios, más allá de la ley de comunicación (que ahora SÍ está buena) y aplicarla a las campañas, discursos... Como decía Díaz-Canel: "vestir el discurso ideológico de ética y estética", hace mucha falta, porque acá también hay cada veleta mediática que ofende la inteligencia...
De acuerdo! Hay mucho de banalidad y frivolidad insensibilizante en el mundo, pero (para usar otra veleta criolla) lo que "llega para quedarse" a nuestra hermosa isla suele ser lo peor. ¡Al menos la tiradera entre Shakira y Pique o el libro bombazo del principe Harry, vienen con su cuota de novedad y glamour aspiracional!
Genial escrito, como siempre Michel, eres muy certero en tus ideas y en la forma de plantearlas. Sigue iluminándonos con esa prosa tan coherente y necesaria en estos tiempos de tantas carencias espirituales
la veleta no es más que todo un sistema de comunicación formado fundamentalmente con el capitalismo y que realmente tiene distorcionadas millones de conciencias en este mundo donde lo que importa es la noticia sensacionalista y de entrenimiento lejos de si el tema es algo que implique injusticia para otras personas, se ha creado una cultura donde lo único que importa es vivir yo, vivir bien y lo demás no me importa o el mundo es así, el problema nuestro ahora es como revertir esto , cómo buscar formulas de combatir esto, cómo ir creando un ser humano distinto donde para el no existan cosas más importantes en la vida que el amor y la justicia
lo que verdaderamente quiere el cubano es que en el NTV la veleta se centre en nuestros problemas!! no solamente en la habana, que gire en direccion de todas las provincias !!
Cierto lo que dice Michel pero también acá hay quienes usan la veleta también. ¿Cierto o falso?
Será la incultura que está creciendo y creciendo como una bola de nieve,o la falta de información, o la inteligencia de los que admnistran Facebook, twiter,Instagram,Pinterest, and so on en inglés, para meterle en el coco a la gente esto, y desvincular de la inteligencia los análisis, y las cosas verdaderamente importante, y sobretodo desinformar de la realidad.
El capital es la fuente donde bebe todo ese entramado de cosas que bien manejas en ese artíiculo, es que una de las esquinas de ese tablero (capítalismo), son exactamente los Medios de Comunicación, las redes sociales, que entre sus funciones, tienen el encargo de promover la idotez vestida de sensaciones, que exacerba los institnos originarios del "hombre".
El conflicto cuyo escenario es Ucrania, tiene los grandes y no tan grandes medios y canales de comuniación armando las narrativas que hay que echar a andar, demonizan a Rusia y ocurre que los Palestinos por ejemplo,siguen siendo agredidos y de pronto no hay el revuelo que con el país eslavo. Hay que hacer como hizo Fidel, arrebatarles esas armas y ganarles esta guerra.Felicidades por ConFilo.
Muy bueno tu artículo.Me encanta ConFilo
y las veletas locales?.......