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Ciencia y sociedad

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Muchos españoles todavía hoy no conocen los horrores de la esclavitud durante el colonialismo. Foto: Archivo.

Según Carpentier, los viajes de Cristóbal Colón redondearon el planeta. La aventura se complementó con la circunnavegación de la Tierra efectuada por Magallanes. Se estaba iniciando el proceso de interconexión del mundo en que habitamos. Antes, el viaje de Marco Polo al Asia había sembrado en el imaginario la noción de la existencia de miríficas y apetitosas civilizaciones, pero entonces la pequeña Europa no estaba en condiciones de intentar hazañas de dominación de esa naturaleza.

Expulsados los árabes de España, sentadas las bases de la configuración de estados nacionales, podía emprenderse la apropiación de otros territorios con la mirada puesta hacia África y América. En este lado del Atlántico refulgían el oro, la plata y otros minerales, recursos que constituyeron palanca para el desarrollo del capitalismo. Llegaría luego la Revolución industrial con la producción masiva de mercancías de toda índole. La multiplicación indetenible requirió el crecimiento de la demanda. A las disputas por la expansión territorial de los imperios se añadió la competencia en la conquista de los mercados.

El resultado de ese proceso histórico se tradujo en un alto costo en vidas humanas y en el ejercicio masivo de nuevas formas de violencia. Se desencadenaron guerras con el uso de armas cada vez más mortíferas. Millones de víctimas fueron sometidas a la esclavitud y a distintas formas de servidumbre. Se truncó el desarrollo de civilizaciones con rasgos diferentes, se proclamaron supremacías raciales y se elaboraron modelos sofisticados de manipulación de las conciencias. Por otra parte, en nuestra América, un número incalculable de integrantes de los pueblos originarios pereció por el contagio de enfermedades traídas por los conquistadores, para las cuales no tenían anticuerpos.

Los cambios en lo económico y en lo político plantearon nuevas interrogantes. En el siglo XIX, las dinámicas sociales se convirtieron en objeto de estudio. Impusieron la búsqueda de métodos científicos adecuados. Se refinó, así mismo, el análisis de las motivaciones de la conducta humana para encontrar razones de comportamientos que proceden de zonas sumergidas bajo la aparente racionalidad. De esa inédita problematización de la realidad emergieron con perfil propio, en tanto disciplinas independientes con sustento científico, la historia, la economía, la sociología, la antropología y la sicología.

Sus contribuciones en el plano conceptual y en lo que respecta a la implementación de técnicas de investigación se utilizaron en la formulación de políticas y en el manejo de la opinión pública a través de la expansión de los medios de comunicación, primero con el abaratamiento del papel periódico y luego con la sucesiva aparición de la radio y la televisión, con la añadidura ahora del influjo de las tecnologías.

Los monopolios farmacéuticos invierten más en publicidad que en investigación científica. Los usuarios pagan los costos. Las indagaciones de las ciencias sociales y las técnicas elaboradas para el estudio de la sociedad y de la conducta humana se utilizan sistemáticamente para la satisfacción de intereses mercantiles y políticos con el propósito de modelar comportamientos y aspiraciones.

En Cuba, a través de la radio y la televisión comerciales, conocimos la etapa de expansión del fenómeno. El empleo de los métodos de rastreo de opinión medía la recepción de los mensajes. Pero el análisis iba mucho más allá. Se conocían con exactitud los rasgos característicos de cada sector de la sociedad. La noción de una masa indiscriminada de destinatarios se sustituía por la definición precisa del perfil de cada grupo.

Fuimos pioneros de las radionovelas. El anunciante que auspiciaba el programa imponía las reglas del juego. La radionovela matutina se dirigía a las mujeres dedicadas al trabajo doméstico que lavaban, a golpes de muñeca, ropas manchadas por labores de la tierra. Para captar su atención y resultar verosímiles, las historias podían abordar conflictos sociales, pero el desenlace debía ser conciliatorio. El hijo del patrón implacable, joven guapo y bondadoso, rompía las barreras y se casaba con la muchacha desamparada.

De la publicidad dirigida a vender jabones de buen rendimiento para lavar la ruda ropa empleada en las faenas agrícolas, y a mostrar la ilusoria felicidad posible sin derribar el andamiaje de un sistema de explotación, se ha pasado al marketing a gran escala, según las medidas de un mundo estrechamente interconectado.

Con el apoyo del instrumental de las ciencias sociales y de un eficaz lenguaje audiovisual se venden marcas iconizadas, se promueven proyectos de vida, se estimula la creciente alienación del ser humano respecto a su realidad, se construyen consumidores pasivos de ideas, se fabrican apetencias insaciables de los aparentes símbolos de modernidad; todo ello al servicio de los grandes intereses corporativos transnacionales.

El mensaje llega a lo más íntimo de la persona mediante los teléfonos celulares. Con la digitalización se rompen los muros cada vez más endebles de la privacidad, no solo porque el mensaje aparenta individualizarse a la escucha y la visión de cada uno, sino porque nuestra exigencia de comunicación grupal es estimulada a transmitir huellas de la cotidianidad, reveladoras de zonas secretas de nuestra personalidad. Así lo mostró el escándalo de Cambridge Analytica, pero la exposición de lo que somos a las miradas escrutadoras sigue estando ahí, al servicio de mercaderes y políticos.

La batalla en favor de la emancipación humana se vincula ahora con el apremio de salvar la especie. Estamos comprometidos en una desafiante batalla de ideas. En esa confrontación es indispensable utilizar el instrumental de las ciencias sociales e impulsar su desarrollo.

(Tomado de Juventud Rebelde)

Se han publicado 5 comentarios



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  • HECTOR Y EL HERMANO dijo:

    Magnifico artículo, una necesaria pausa reflexiva en medio de esta “confrontación” donde “es indispensable utilizar el instrumental de las ciencias sociales e impulsar su desarrollo”.
    Hay poca cultura sobre esto en nuestro país, un campo virgen en la investigación y mucho más en su aplicación. La gestión de personas bien en las sociedades en general, o en las organizaciones económicas ha evolucionado enormemente a lo largo del siglo xx. Pero la gran innovación en este campo es, haber convertido las grandes empresas en gigantescos laboratorios de las ciencias sociales, para visualizar futuros escenarios y muy importante, demostrar, nuevos y participativos procesos de dirección y gestión de las personas en la actual contemporaneidad, que hoy determinan sobre el éxito y los resultados que se logran, dejando atrás aquellos resortes antiguos que tradicionalmente conocíamos; como son el tipo de propiedad, o los incentivos materiales y monetarios, como instrumental ya obsoleto que solo aportan beneficios a corto plazo.
    Estos nuevos Instrumentos aportados por las ciencias sociales que estratégicamente involucran con un mayor compromiso a las personas en su gestión, al poner todo el énfasis en la realización y desarrollo del propio ser humano, como sujeto y objeto principal del proceso, enfocándonos más en las enormes reservas que existen en el campo emocional que habita silvestremente en cada uno de nosotros, un potencial virgen hasta ahora no considerado como clave en un sistema de gestión y dirección. Por ahí se abre la puerta mágica, un superior escalón en el desarrollo humano dentro de un proceso que solo se activa profesora, sencillamente poniendo a ese activo humano a interactuar bajo ese nuevo instrumental que aportan las ciencias sociales, donde se produce la gran innovación; donde esos instrumentos en manos de las personas MUTAN, dejan de ser un medio, un simple instrumento en un proceso, y pasan increíblemente a convertirse en un fin para esos activos humanos, un instrumental que muta y se convierte en manos de esa persona en su nueva meta, algo asombroso. Por ahí andan las grandes innovaciones que hoy aportan las ciencias sociales en la gestión de los humanos, dentro de las grandes organizaciones empresariales. Aportando herramientas, medios que se convierten en un fin para esos seres humanos, en un propósito a lograr por los individuos, un camino sin marcha atrás, de infinito crecimiento, en todas las direcciones, en especial en las aspiraciones de cada uno de esos activos. Un proceso más afín con la naturaleza del socialismo que la del capitalismo.
    Esa realidad se viene logrando en el mundo capitalista en la actualidad, en gran parte determinado, porque las ciencias sociales a mediados del pasado siglo dejaron su encierro académico y se mudaron creativa e innovadoramente para la locomotora del desarrollo del mundo, lo más dinámico que existe, lo empresarial. Convirtieron esas grandes empresas en gigantescos laboratorios, mega experimentos, unido a esos directivos empujados por la competencia, y la necesidad de desarrollarse dentro de una guerra tecnológica.
    Por eso profesora debemos actualizarnos a pasos agigantados, nuestro sistema social por esencia facilita ese proceso. El desarrollo o creación de un proyecto, en todo, obligatoriamente empieza y termina en manos de las ciencias sociales. Una innovación del mundo contemporáneo para poder estar a la altura del desarrollo, educativo, cultural y tecnológico que ha alcanzado y sigue desarrollando la sociedad.
    En nuestras condiciones de país bloqueado, debemos aprender a enfrentar el reto del desarrollo de nuestra economía, la locomotora que jala todo lo demás en una sociedad, en estas nuevas y complejas circunstancias, con soluciones definitivas profesora, que propicie esos agigantados pasos en la recuperación y en el desarrollo. El camino científico en lo económico es primero que todo potenciando a los activos HUMANOS que existen hoy en ese proceso, con una diferente mirada. Para ello debemos volcar a las ciencias sociales hacia las grandes empresas, sin una receta previa, solo armados de sus herramientas, junto codo a codo con los directores. Con ese solo paso audaz y revolucionario empezamos a desatar los nudos que frenen el desarrollo libre de las fuerzas productivas en nuestras condiciones, por ahí aprenderíamos todos, incluido los decidores, que el tipo de propiedad es secundario cuando aspiramos a objetivos más grandes y nunca vistos. Esos nudos solo se pueden desatar hoy con INNOVACIONES en ese campo. Iniciamos así una nueva era de innovación masiva en la organización del TRABAJO Y LA DIRECCION, y no incluyo el término mediático salario, porque el salario es consecuencia no causa. Aplicando lo bueno que ya existe en el mundo y creando nuevas fórmulas para potenciar más y mucho más al ser humano dentro de esa gestión económica. Por ahí soltamos todas las amarras que puedan frenar hoy el papel protagónico del director de empresa y de esos equipos de científicos multidisciplinario en el campo de las ciencias sociales que colaborarían con él.
    Recuerde que primero teníamos un modelo de gestión basado en la organización por tareas, luego uno de dirección por objetivos y, finalmente, ahora debemos dar pasos a uno de gestión por competencias, cada vez más extendido. Pese a que estos modelos organizativos pueden coexistir en diferentes grados, las empresas tienden a basar su gestión de las personas en uno de ellos: las empresas jerárquicas prefieren la organización por tareas; las profesionales se organizan por objetivos; y las llamadas competentes introducen las competencias en sus sistemas de gestión.
    La empresa competente aúna lo positivo de la empresa de organización por tareas y de la de dirección por objetivos. Con ello intenta ir más allá buscando el funcionamiento integral de la empresa, anclado en la persona como su elemento clave.
    Una empresa que promueve el desarrollo de competencias, cada ser humano como una competencia, está en disposición de sacar el máximo potencial al talento de sus miembros. Además, consigue salir de la dinámica ensimismada y cerrada de la dirección por objetivos y llega a una dinámica de contribución y expansión inimaginables, de miras altas y perspectivas globales. Una visionaria forma de identificar los verdaderos escenarios donde competimos, 5, 10 o 40 años vistas. Sin el concurso de los instrumentos que aportan las ciencias sociales es imposible para un directivo una transformación tan radical y revolucionaria en nuestro contexto. Es lógico que la mayoría no vea estas prioridades que usted destaca, pero eso no determina que no lo sean. Hay que abrir mucho la mente, sus artículos profesora es un ABRIDOR necesario para este proceso de recuperación económica que acabamos de iniciar.

  • HECTOR Y EL HERMANO dijo:

    Magnifico artículo, una necesaria pausa reflexiva en medio de esta “confrontación” donde “es indispensable utilizar el instrumental de las ciencias sociales e impulsar su desarrollo”.
    Hay poca cultura sobre esto en nuestro país, un campo virgen en la investigación y mucho más en su aplicación. La gestión de personas bien en las sociedades en general, o en las organizaciones económicas ha evolucionado enormemente a lo largo del siglo xx. Pero la gran innovación en este campo es, haber convertido las grandes empresas en gigantescos laboratorios de las ciencias sociales, para visualizar futuros escenarios y muy importante, demostrar nuevos y participativos procesos de dirección y gestión de las personas en la actual contemporaneidad, que hoy determinan sobre el éxito y los resultados que se logran, dejando atrás aquellos resortes antiguos que tradicionalmente conocíamos; como son el tipo de propiedad, o los incentivos materiales y monetarios, como instrumental ya obsoleto que solo aportan beneficios a corto plazo.
    Estos nuevos Instrumentos aportados por las ciencias sociales que estratégicamente involucran con un mayor compromiso a las personas en su gestión, al poner todo el énfasis en la realización y desarrollo del propio ser humano, como sujeto y objeto principal del proceso, enfocándonos más en las enormes reservas que existen en el campo emocional que habita silvestremente en cada uno de nosotros, un potencial virgen hasta ahora no considerado como clave en un sistema de gestión y dirección. Por ahí se abre la puerta mágica, un superior escalón en el desarrollo humano dentro de un proceso que se despierta, sencillamente, poniendo a ese activo humano a interactuar bajo ese nuevo instrumental que aportan las ciencias sociales, donde se produce la gran innovación; donde esos instrumentos en manos de las personas MUTAN, dejan de ser un medio, un simple instrumento en un proceso, y pasan increíblemente a convertirse en un fin para esos activos humanos, un instrumental que muta y se convierte en manos de esa persona en su nueva meta, algo asombroso. Por ahí andan las grandes innovaciones que hoy aportan las ciencias sociales en la gestión de los humanos, dentro de las grandes organizaciones empresariales. Aportando herramientas, medios que se convierten en un fin para esos seres humanos, en un propósito a lograr por los individuos, un camino sin marcha atrás, de infinito crecimiento, en todas las direcciones, en especial en las aspiraciones de cada uno de esos activos. Un proceso más afín con la naturaleza del socialismo que la del capitalismo.
    Esa realidad se viene logrando en el mundo capitalista en la actualidad, en gran parte determinado, porque las ciencias sociales a mediados del pasado siglo dejaron su encierro académico y se mudaron creativa e innovadoramente para la locomotora del desarrollo del mundo, lo más dinámico que existe, lo empresarial. Convirtieron esas grandes empresas en gigantescos laboratorios, mega experimentos, unido a directivos empujados por la competencia, y la necesidad de desarrollarse dentro de una guerra tecnológica.
    Por eso profesora debemos actualizarnos a pasos agigantados, nuestro sistema social por esencia facilita ese proceso. El desarrollo o creación de un proyecto, en todo, obligatoriamente empieza y termina en manos de las ciencias sociales. Una innovación del mundo contemporáneo para poder estar a la altura del desarrollo educativo, cultural y tecnológico que ha alcanzado y sigue desarrollando la sociedad.
    En nuestras condiciones de país bloqueado, debemos aprender a enfrentar el reto del desarrollo de nuestra economía, la locomotora que jala todo lo demás en una sociedad, en estas nuevas y complejas circunstancias, con soluciones definitivas, que propicie esos agigantados pasos en la recuperación y en el desarrollo. Ese camino científico en lo económico es primero que todo potenciando más a los activos HUMANOS que existen hoy en ese proceso, con una diferente mirada. Para ello debemos volcar a las ciencias sociales hacia las grandes empresas, sin una receta previa, solo armados de sus herramientas, juntos, codo a codo con los directores. Con ese solo paso audaz y revolucionario empezamos a desatar los nudos que frenen el desarrollo libre de las fuerzas productivas en nuestras condiciones, por ahí aprenderíamos todos, que el tipo de propiedad es secundario cuando aspiramos a objetivos más grandes y nunca vistos. Esos nudos solo se pueden desatar hoy con INNOVACIONES en ese campo. Iniciamos así una nueva era de innovación masiva en la organización del TRABAJO Y LA DIRECCION, y no incluyo el término mediático salario, porque el salario es consecuencia no causa. Aplicando lo bueno que ya existe en el mundo y creando nuevas fórmulas para potenciar más y mucho más al ser humano dentro de esa gestión económica. Por ahí soltamos todas las amarras que frenan hoy el papel protagónico del director de empresa y de esos equipos de científicos multidisciplinarios en el campo de las ciencias sociales que colaborarían con él.
    Primero teníamos un modelo de gestión basado en la organización por tareas, luego uno de dirección por objetivos y, finalmente, ahora debemos dar pasos a uno de gestión por competencias, cada vez más extendido. Pese a que estos modelos organizativos pueden coexistir en diferentes grados, las empresas tienden a basar su gestión de las personas en uno de ellos: las empresas jerárquicas prefieren la organización por tareas; las profesionales se organizan por objetivos; y las llamadas competentes introducen las competencias en sus sistemas de gestión.
    La empresa competente aúna lo positivo de la empresa de organización por tareas y de la de dirección por objetivos. Con ello intenta ir más allá buscando el funcionamiento integral de la empresa, anclado en la persona como su elemento clave.
    Una empresa que promueve el desarrollo de competencias, donde cada ser humano actúa como una competencia, está en disposición de sacar el máximo potencial al talento de sus miembros. Además, consigue salir de la dinámica ensimismada y cerrada de la dirección por objetivos y llega a una dinámica de contribución y expansión inimaginables, de miras altas y perspectivas globales. Una visionaria forma de identificar los verdaderos escenarios donde competimos, 5, 10 o 40 años vistas. Sin el concurso de los instrumentos que aportan las ciencias sociales es imposible para un directivo una transformación tan radical y revolucionaria en nuestro contexto. Es lógico que la mayoría no vea estas prioridades que usted destaca, pero eso no determina que no lo sean. Hay que abrir mucho la mente, sus artículos profesora es un ABRIDOR necesario para este proceso de recuperación económica que acabamos de iniciar..

  • Carlos dijo:

    Así que los monopolios invierten mas en publicidad que investigación? De donde usted saco eso señora? Mire lo que gastan esas compañías en lo que se llama ‘Research and Development’ y después regrese aquí y hágale una corrección a su articulo. Sería bueno dejar ya las criticas a un lado, la inmensa mayoría de los medicamentos proceden de esas compañías que critica.

  • HECTOR Y EL HERMANO dijo:

    Magnifico artículo, una pausa reflexiva en medio de esta “confrontación” donde “es indispensable utilizar el instrumental de las ciencias sociales e impulsar su desarrollo”.
    Hay poca cultura sobre esto en nuestro país, un campo virgen. La gestión de personas bien en las sociedades en general, o en las organizaciones económicas ha evolucionado enormemente a lo largo del siglo xx. Pero la gran innovación en este campo profesora, está en haber convertido las grandes empresas en gigantescos laboratorios de las ciencias sociales, para visualizar futuros escenarios, y muy importante, demostrar nuevos y participativos procesos de dirección y gestión de personas, clave que hoy es la que determina sobre el éxito y los resultados, dejando atrás aquellos resortes que tradicionalmente conocíamos; como son el tipo de propiedad, o los incentivos materiales y monetarios, un instrumental relegado solo para obtener beneficios a corto plazo.
    Estos nuevos Instrumentos aportados por las ciencias sociales que estratégicamente involucran con un mayor compromiso a las personas en su gestión, al poner todo el énfasis en la realización del propio ser humano, sujeto y objeto principal del proceso, han permitido que nos enfoquemos más en las enormes reservas que existen en el campo emocional que habita silvestremente en cada uno de nosotros, un potencial virgen que ese instrumental saca a flote y potencia al máximo en esos activos humanos, clave hoy en un sistema de gestión y dirección. Por ahí se abre una puerta mágica, un escalón superior, que solo se activa al interactuar bajo ese nuevo instrumental que aportan las ciencias sociales, una gran innovación; instrumentos que en manos de las personas MUTAN, dejan de ser un medio, un simple instrumento en un proceso, y pasan increíblemente a convertirse en un fin para esos activos humanos, un instrumental que muta y se convierte en manos de esa persona en una nueva meta, algo asombroso. Por ahí andan las grandes innovaciones que hoy aportan las ciencias sociales en particular en la gestión de los humanos en el mundo empresarial. Aportando herramientas y medios que se convierten en un fin para esos activos, en su mayor propósito a alcanzar, un camino sin marcha atrás, de infinito crecimiento en las aspiraciones individuales de cada uno de esos activos asociadas al sistema organizativo. Un proceso más afín con la naturaleza del socialismo que la del propio capitalismo.
    Esa realidad desarrollada en el mundo capitalista, con el concurso de las ciencias sociales a mediados del siglo pasado, fue posible porque esas ciencias dejaron su encierro académico y se mudaron creativa e innovadoramente para la locomotora del desarrollo del mundo, lo más dinámico, las empresas. Convirtieron esas grandes empresas en gigantescos laboratorios, con mega experimentos, unido a los directivos empujados por la competencia, y la necesidad de desarrollarse dentro de una guerra tecnológica.
    El desarrollo o creación de un proyecto, en cualquier esfera, hoy, obligatoriamente empieza y termina en manos de las ciencias sociales. Una innovación dentro de la forma de hacer ciencia del mundo contemporáneo, una fórmula que posibilita estar a la altura del desarrollo educativo, cultural y tecnológico que ha alcanzado y sigue desarrollando exponencialmente la sociedad.
    En nuestras condiciones de país bloqueado, agravado ahora por esta de crisis, sanitaria, social y económica global, las soluciones deben ser definitivas, estructurales, que propicie esos agigantados pasos en la recuperación y el desarrollo que necesitamos. En esa batalla es determinante ese instrumental de las ciencias sociales. Un camino científico que potencia más a los activos HUMANOS que existen en ese proceso, una diferente mirada al abordar los retos y problemas. Debemos volcar a las ciencias sociales hacia las grandes empresas, sin una receta previa, solo armados de sus poderosas herramientas, juntos, codo a codo con los directores de empresas. Ese solo paso audaz y revolucionario desataría los nudos que frenen el desarrollo de las fuerzas productivas en nuestras condiciones, por ahí aprenderíamos todos, que sin necesidad de cambiar tipos de propiedad, ni buscar más recursos materiales y fincieros, con las actuales, solo priorizando y potenciando a ese ser humano con nuevos y naturales resortes nunca puestos en acción dentro de un sistema, con esos solos instrumentos que aportan las ciencia sociales se rompe el inmovilismo empiezan a desatar esos nudos. El problema no es filosófico o ideológico, es solo conceptual. Esos nudos hoy se desatan solo con INNOVACIONES en ese campo de la organización del TRABAJO Y LA DIRECCION, y no incluyo el término mediático salario, el salario es consecuencia no causa.
    Creando nuevos sistemas de organización y de dirección de los activos humanos que posibilite al 100% la comunicación horizontal, rompiendo barreas mentales de estructuras y organigramas al formar más grupos de trabajo que estructuras rígidas, con un número óptimo de miembros donde la información, el cuestionamiento y los argumentos se vuelvan una razón de ser de esos activos humanos, que ellos se sientan realmente protagonistas porque son realmente escuchados y tenidos en cuenta, democratizando así la información por medio del debate constante, como verdaderos dueños que son de los medios de producción, instrumentos que se vuelve en la razón y la mayor motivación para esos activos humanos. Una enorme innovación al crear nuevas fórmulas para potenciar más, mucho más al ser humano dentro de esa gestión económica. Por ahí soltamos ya las amarras que frenan hoy a las fuerzas productivas, al soltar primero esos nudos que atan el papel protagónico que debe jugar el director de empresa y ese equipo de científicos y estudiosos de las ciencias sociales que colaboran con él, .
    Recuerde profesora, primero teníamos un modelo de gestión basado en la organización por tareas, luego uno de dirección por objetivos y, ahora finalmente, debemos adentrarnos y dar pasos a uno de gestión por competencias, cada vez más extendido en el mundo. Pese a que estos modelos organizativos pueden coexistir en diferentes grados, pero la realidad es que las empresas tienden a basar su gestión de las personas en uno de ellos: las empresas jerárquicas prefieren la organización por tareas, mientras que las profesionales se organizan por objetivos; pero nosotros en nuestras condiciones debemos ir directamente a las llamadas competentes, apoyándonos en las ciencias sociales introduciendo las competencias dentro de su sistemas de gestión.
    La empresa competente aúna lo positivo de la empresa de organización por tareas y de la de dirección por objetivos. Con ello intenta ir más allá buscando el funcionamiento integral de la empresa, anclado en la persona como su elemento clave.
    Una empresa que promueve el desarrollo de competencias, donde cada ser humano actúa como una competencia, está en disposición de sacar el máximo potencial al talento de sus miembros. Además, consigue salir de la dinámica ensimismada y cerrada de la dirección por objetivos y llega a una dinámica de contribución y expansión inimaginables, de miras altas y perspectivas globales. Una visionaria forma de identificar los verdaderos escenarios donde competimos, 5, 10 o 40 años vistas. Sin el concurso de los instrumentos que aportan las ciencias sociales es imposible para un directivo una transformación tan radical y revolucionaria en nuestro contexto. Es lógico que algunos no vean estas prioridades que usted destaca, pero eso no determina que no lo sean. Hay que abrir mucho la mente, sus artículos profesora es un ABRIDOR de mentes necesario para este proceso de recuperación económica que acabamos de iniciar.

  • Eugenio dijo:

    Temas relacionados. Mi opinión.
    ---La historia debe ser siempre la luz frontal de los seres humanos.
    ---La historia debe saberse resumir y explicar muy brevemente como en este artículo, y otros de otras personas de nuestro país y de otros países que he leído con un mínimo de párrafos, para que resulte esclarecedora, evidente y de muy rápida captación. Esto les permite a los pueblos darse cuenta de las manipulaciones a que son sometidos por parte de los ambiciosos desmedidos, explotadores o racistas del mundo.
    ---El embelesamiento a que es sometida la humanidad con temas banales, e intencionadamente alejados de la historia, (cada vez más distorsionada), y del razonamiento lógico y del sentido común, es la herramienta utilizada para explotar a la humanidad incluso en un terreno tan sensible como el de la salud y la medicina en general, alejando a la industria farmacéutica de la medicina preventiva y de investigaciones mejor enfocadas a veces para la solución de enfermedades.
    ---No se puede descansar en la enseñanza de la historia, que es muy rechazado su aprendizaje en la actualidad. Se pudieran crear más juegos de participación, en tv, o radio y a los actuales adicionarles preguntas de historia, no muy opcionales, más bien inevitables, y de política, y de acontecimientos actuales. En La Neurona intranquila por ejemplo, pudiera en alguna nueva sección con una buena cantidad de puntos para la respuesta correcta, pudiera preguntarse, ¿qué es la operación Cóndor?, y poner ejemplos de su nueva ejecución a partir del golpe de estado a Celaya en Honduras, con el aumento de asesinatos a periodistas y dirigentes sociales y políticos en varios países Latino Americanos. La maldad no descansa, la maldad se esfuerza mucho en aprender en todos los terrenos para perfeccionar su dominio y explotación. Debemos nosotros también explotar al máximo nuestros medios y obligar a chocar con la historia y con el análisis racional y con sentido común de los hechos de nuestra actualidad que están muy cargados de fina capciosidad.
    ---Mientras el mundo va barranco abajo, yo noto una pasividad muy ingenua, o muy lenta o muy poco agresiva, no sé cómo explicarla, en nuestra tv.
    Se observa en canales de tv de otros países programas puramente políticos con un ritmo y agresividad muy altos, muy dinámicos, muy al día, tratando siempre de confundir a la humanidad. Detrás de eso hay un hecho. La humanidad presta poca atención a la vida diaria y de ella capta solo la inmediatez para poder seguir entretenida siguiendo la zanahoria.
    Lamentablemente, explicar o comentar sobre una noticia para corregirle sus malas intenciones es siempre una acción defensiva con inevitable retraso, pero no hacerlo es peor.

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Graziella Pogolotti

Graziella Pogolotti

Crítica de arte, ensayista e intelectual cubana. Premio Nacional de Literatura (2005). Presidenta del Consejo Asesor del Ministro de Cultura, vicepresidenta de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, miembro de la Academia Cubana de la Lengua y presidenta de la Fundación Alejo Carpentier.

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