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Herencias Nacionales

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Las identificaciones de estados nacionales pueden ser cosa reciente para los humanos. Países tan conocidos e importantes hoy como Italia solo llegaron a serlo hace un poco más de siglo y medio, aunque las variantes de la lengua italiana moderna, hija del latín clásico fijado por la Roma imperial y el sucedáneo cristianismo, eran ya habladas por los habitantes de sus actuales territorios y más allá. Sus hablantes tenían unidad histórica y cultural pero no estatal. Así ocurrió también hasta tiempos bastante recientes en otros países bastante establecidos. Algunos estados se harán y desharán en el futuro. Acabamos de conmemorar los 60 años del tratado de Roma que dio origen al hecho trascendental de una Europa unida y en paz. Se trata de una herencia reciente de asociación que debe conservarse para cambiar la anterior de rivalidad y guerras que solo trajo desventuras a los más expuestos, a las mayorías.

En Centro América y en los Andes se construyeron los actuales países y nacionalidades a partir del encuentro de los habitantes originarios con los europeos, desde hace poco más de cinco siglos. Esto ocurrió después de unos trece milenios de fundación, habitación y convivencia humana en estas tierras. Antes de la conquista eran naciones que se habían ido conformando autóctonamente durante el tiempo no tan largo que llevaba homo sapiens existiendo en esta parte del mundo. Las herencias nacionales en esta parte de América son compartidas entre los que llegaron después con los que ya estaban.

Singularmente, en la actual Cuba, en los actuales EEUU, y en algunas otras islas caribeñas la herencia cultural de habitación humana anterior a la conquista prácticamente se disolvió. Los que habían llegado antes nos dejaron una parte importante de sus genes y los nombres de muchos lugares pero casi nada de su lengua y cultura. Los arribantes voluntarios y forzados europeos, africanos y de todas partes han predominado aquí casi absolutamente con sus saberes, sus hábitos y sus espiritualidades.

Por alguna razón los reinados que definían las políticas europeas durante la fundación de las actuales naciones americanas difirieron en sus propios enfoques hacia la gestión de la sabiduría. Entre las potencias coloniales, los británicos de la ilustración cultivaron los nuevos conocimientos y los financiaron. Los franceses usaron los ejércitos napoleónicos y así llegaron a trasmitir a casi todo el mundo que lo nuevo era mejor que lo viejo. Los ibéricos cultivaron la belleza, el poder y los afanes de conquista y los llevaron a sus vastas tierras americanas.

Los cubanos heredamos de la parte española de la península una hermosa lengua, hidalguía y gustos envidiables. No es preciso detallar las consecuencias de todo esto aquí. Se dice que la infanta Eulalia, una joven hija de reina y hermana y tía de reyes, que en sus treinta de edad visitó Cuba y los EEUU a finales del siglo XIX, se felicitaba de haber “vuelto a la civilización” cuando llegó a La Habana procedente de Nueva York, en 1894.
También un cierto dislate de la historia puede resumir uno de nuestros lastres heredados. Se atribuye a un paladín del franquismo, Millán Astray, en una polémica salamantina con don Miguel de Unamuno, una exclamación con que lo insultó desde el poder: “¡Muera la inteligencia! ¡Viva la muerte!”. El desprecio por la sabiduría de los reaccionarios ibéricos y americanos tiene en esa exclamación un paradigma. No es, por cierto, herencia exclusiva de nuestra cultura. Se atribuye a un famoso esbirro nazi alemán la frase de que “Cuando oigo la palabra cultura me llevo la mano al revólver”.

África central dio lugar a nuestra especie en este mundo y cultivó saberes que permitieron probablemente que nos seleccionáramos como especie y predomináramos en un entorno vitalmente riquísimo y variado. Sin embargo, como antesala de América también favoreció hechos que pusieron en desventaja al pensamiento como virtud en los lugares que permitieron y se beneficiaron durante siglos con la trata de personas. Las víctimas engañadas y exportadas como cosas trajeron a nuestras tierras sobre todo sus mentes admirables, sus músculos poderosos, y su ingenio para la supervivencia precaria, pero poco o nada escrito.

En el avatar de esta construcción nacional, ya los cubanos estamos confeccionando nuestra identidad hace más de dos siglos. La Revolución Cubana con Fidel vino a decirnos que “Nosotros no le decimos al pueblo: ¡cree! Le decimos: ¡lee!” . Fundó además todo un movimiento científico inédito, prácticamente de la nada. “¡Viva la inteligencia! ¡Viva la vida!” podríamos parafrasear al franquista desde la Revolución.

No han faltado también criterios externos (¿e internos?) de que la ciencia no es para nosotros, por ser pobres. Uno de los documentos oficiales más insultantes que se han producido contra Cuba data de la administración del presidente George W. Bush, en 2004, cuando expresaba: “…Grandes sumas [de dinero] se dirigieron también a actividades como el desarrollo de la biotecnología y centros de biociencias no apropiados en magnitud y gastos para una nación como esta, esencialmente pobre, y que han fallado en justificarse financieramente…” . Es algo así como que: “¡Muera la inteligencia de los pobres!”.

La ciencia y la tecnología cubanas aparecieron y progresaron gracias a la Revolución en ese universo de entornos hostiles y sin tradiciones ni idiosincrasia de investigación científica heredables. Ya son parte de la herencia del pueblo cubano, a más de medio siglo de que se nos propusiera que fuéramos un pueblo de hombres de ciencia y de pensamiento. Acciones, o inacciones, sobre ellas tienen que ver con la propia Revolución. Esta es de las herencias que tenemos que consolidar y desarrollar.

No estamos como desearíamos de acuerdo con esta herencia reciente. En el pasado pleno de la Academia de Ciencias de Cuba se sometió a discusión un cuidadoso trabajo elaborado por prestigiosos científicos cubanos acerca de nuestra publicación de resultados. Entre muchos datos interesantes e incontestables conocimos que los artículos de Cuba en las revistas científicas de más importancia han decrecido un 7 % en el período de 2008 a 2014 en el que América Latina como un todo creció un 30 %. En esa misma sesión también se señaló por algunos un estancamiento, por lo menos, de nuestra tecnología endógena a partir de los premios otorgados en ese sector del saber.

Nuestra herencia también es la de que en pleno año 1994, cuando se había tocado fondo en una de las crisis económicas más graves de este país, Fidel inauguró la primorosa obra del centro de investigación – producción, o empresa de alta tecnología, llamado “Centro de Inmunología Molecular”. Esa institución es hoy una de las pioneras en la posibilidad de aportar bienes de altísimo valor agregado por el conocimiento a las relaciones económicas entre Cuba y los EEUU, además de muchas otras cosas. Tenemos que ser dignos de esa herencia y marchar junto a los que más hacen por la sabiduría. También porque así seremos cada vez más ricos si la gestionamos como tiene que ser.

Se han publicado 33 comentarios



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  • Daniel dijo:

    Interesante comentario y comparto con usted, pero hay que ver que tratamiento se le esta dando a la ciencia, muchos de los centros estan descapitalizados, el salario de los investigadores no se ha movido y esta bajo, hay una gran fluctuacion de la fuerza laboral, que vamos hacer para dar un nuevo impulso, no es decisión de los cientificos, tiene que ser una decisión de país.

    • sachiel dijo:

      ¿Me pudiera decir cuales estan descapitalizados y cuales no, estimado Daniel?¿Y por qué, en cada caso?

      “…seremos cada vez más ricos si la gestionamos como tiene que ser…” muy de acuerdo, ¿y a quien le toca gestionar hoy?

    • m&m dijo:

      como decia en la revista Cientific American, de los años 80, en su edicion en español.
      “Quien siembra investigacion, cosecha progreso”

  • Almeyda el camagueyano. dijo:

    Profesor: lo felicito por su trabajo, creo que entre las acciones y las inacciones esta precisamente que no tengamos un sistema de cienncia e innovación tecnológica que aplicar, o no cumplir con lo legalmente establecido en materia de innovación y/o racionalización, así como no prestarle atención a la aplicación y generalización de resultados, tambien es ciertos que los decisores no le dedican tiempo al tema.

  • likos dijo:

    Estimado Luis, la frase original “en cuanto oigo hablar de cultura le quito el seguro a mi Browning” (en aleman, “Wenn ich Kultur höre … entsichere ich meinen Browning,” ) es realmente de la obra Schlageter en la cual es dicha por el personaje Friedrich Thiemann y no por Goring ni otros jerarcas nazis a los cuales se les atribuyo la frase.

    • Luis A. Montero Cabrera dijo:

      Muchas gracias. Escribí una referencia vaga porque no encontré una fuente fidedigna. Hay personas que la atribuyen en España al propio Millán Astray.

      • likos dijo:

        Por nada. Jaja es cierto, a Millan se le atribuyen muchas frases q si bien lo retrataban, no son de el. Por cierto gracias por el articulo, la inversion en I+D+i es una nota bastante triste de nuestra realidad que nos empuja en muchos casos a trabajos con menor esfuerzo intelectual, pero mayor renumeracion,

  • eluko dijo:

    muy acertado su analisis, es preciso que le pais a pesar de dificultades y urgencias haga mas por las ciencias y la investigacion cientifica. En algunas areas nos estamos descapitalizando totalmente, existe una enorme fuga de inteligencias al exterios o que migran a sectpres mas privilegiados al interior. Los resultados que se logran enla biotecnologia cubana muestran cuan acertado fue invertir en ese sector.HOy dia las afirmaciones de aquel informe bushista, solo mueven a la risa y el desprecio por lo desacertadas y discriminatorias. nuestra biotecnologia es una de la garndes fuentes de divisas del pais y ahorra millones cada ano dentro de Cuba.

    • not blind dijo:

      Esto solo lo puede saber quien ha estado en una institución por más de tres años y ha visto en este último período una migración masiva incluso a países de América Latina. Algo parece andar mal con la motivación de nuestros profesionales y no hay que ser universitarios para saberlo.
      1- Dirigentes en grandes cantidades pensando solo a corto plazo y sin la preparación profesional requerida.
      2- Pagos por igual lo mismo al que hace que al que no hace nada.
      3- Tratamiento por igual al que hace y al que no hace nada.
      4- A nadie parece interesarle si estás motivado.
      5- Pasas 5 años de licenciatura o ingeniería, +3o 4 de maestría + 4 o 5 de doctorado.. son unos cuantos años estudiando y un cuentapropista, o alguien con familia en el exterior o alguien que viva del “invento” con un poder adquisitivo muchísimo mayor que el tuyo y con a lo sumo un 12 grado.
      6- Dirigentes y cuadros que profesan el comunismo y que cuando le preguntan no saben ni siquiera lo que es comunismo ni han leído una página de “El Capital” y no saben ni siquiera la diferencia teórica entre ambas corrientes políticas.

      A los ingenieros y licenciados y personas que adoramos la ciencia solo nos queda esperar por un milagro o por un diluvio.

  • Barbaro Teodoro dijo:

    Con todo respeto, pero la ciencia y la tecnología no aparecieron en Cuba con la Revolución, porque ahí está el legado de Albear, Finlay y muchos otros.
    Lo que sí es innegable, que a partir de 1959 los logros cientficos se multiplicaron, y Cuba se ha convertido en un referente a nivel mundial. Pero hay que ser cuidadoso con las palabras.

    • Sergio dijo:

      Y Tomas Romay, y el IPK, Juan Tomas Roig, Felipe Poey,,,, etc., etc, etc, ah la estación experimental de Santiago de Las vegas, por sólo mencionar algunos otros ejemplos

      Y las tecnologías?, pues ya sabe usted,,,,

    • Luis A. Montero Cabrera dijo:

      Teníamos admirables y dedicados sabios. También buenos tecnólogos. Pero nada de un sistema de ciencia e investigación. Le recomiendo consiga el informe Truslow, del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento, del año 1951. Ah’i verá cómo estábamos, y visto desde una óptica externa.

      • E. Warburg dijo:

        Sí, la comisión Truslow hizo un análisis spbre Cuba en todos sus frentes, cuyos resultados fueron publicados en su día y se conocen como informe “Truslow”, pero hay que ser cuidadoso cuando se leen los informes de un banco, y si este lleva el nombre de “Chase”, o está relacionado con este, entonces es sinónimo de Rockefeller con lo cual ya se dice todo!!!

        Muchas gracias profesor.

  • Gilliath dijo:

    No solamente las publicaciones han decrecido, las patentes solicitadas por empresas cubanas también han disminuido paulatinamente. La emigración de nuestros científicos nos está haciendo mucho daño también. Es un problema multicausal.
    Por otro lado, yo no conocía este comentario de Bush, hay que ver que ese tipo es imbécil.

  • el duende(cito) dijo:

    Estimado profesor

    Muy acertado su artículo, en que la ciencia cubana es un legado que, como sistema, es un desarrollo propio del sistema revolucionario y de la masificación de la ciencia como parte de la cultura de la nación. Esto también teniendo en cuenta los legados gloriosos de científicos cubanos que desde la eclosión científica de 1797 y promovidos por esfuerzos personales, dieron cuenta de nuestras potencialidades para ello, como fue el caso de Finlay.

    Si me permite, la frase siguiente en su artículo, tomado del mencionado informe de la ACC, no es cierta: “Entre muchos datos interesantes e incontestables conocimos que los artículos de Cuba en las revistas científicas de más importancia han decrecido un 7 % en el período de 2008 a 2014 en el que América Latina como un todo creció un 30 %”.

    La producción científica de Cuba aumentó sostenidamente de 2008 a 2014, lo que con respecto a la región latinoamericana (un conjunto de países), decreció su aporte relativo. Son dos cosas bien diferentes. Solo significa que la producción científica de Cuba no ha crecido de igual forma que la región en dicho periodo. El criterio de “más importancia” de las revistas mencionado en dicho informe se refiere a las indizadas en una sola de las bases de datos bibliográficas, y no necesariamente la mayor de ellas.

    sds

    El duende(cito)

  • José Lozano dijo:

    Muchas gracias a Luis Montero por el interesante artículo.

    “…los artículos de Cuba en las revistas científicas de más importancia han decrecido un 7 % en el período de 2008 a 2014 en el que América Latina como un todo creció un 30 %.”

    Faltaría sólo poner los nombres de los responsables.

    La frase de Bush diciendo que la ciencia no es para que un país pobre la sustente indica la pobreza de pensamiento y espíritu no sólo de él, que poco nos interesa, sino de aquellos cubanos que influyeron sobre él desde ambas orillas del estrecho de la Florida. Y es que la improductividad económica sostenida y el invariable subdesarrollo mental han venido diseminando y soportando tal enfoque, un enfoque que es tan derrotista y tan subdesarrollado.

    Los cubanos que así piensan tan pobremente están dondequiera, en el exterior y en Cuba, incluso ocupan responsabilidades en el país. Tales cubanos, a quienes quiero referirme con amor como hermanos cubanos, que se equivocan, lamentablemente no están comulgando con la larga lista de científicos y pensadores cubanos y con el propio Fidel Castro.

    Esos hermanos cubanos que piensan sinceramente que tenemos un país “pobre” (¡¡¡¡falso!!!!) y que la ciencia es un lastre (¡¡¡¡falso!!!!) están provocando una crisis más profunda que la crisis económica.

    En la práctica la combinación adecuada de un pensamiento filosófico revolucionario y desprejuiciado con la economía del conocimiento no sólo forman parte de la solución para el país, sino que en ello está la salvación de la nación cubana. La riqueza del país está en cada cubano dondequiera que esté como un yacimiento, que requiere inversión y también estímulo para poner a producir nuestras potencialidades, eso sí, sin trabas burocráticas ni esquemas mentales e institucionales, arcaicos e infructuosos.

    Lamentablemente a veces ocupan buróes de decisión gubernamental los “bodegueros”, con respeto por favor a los bodegueros, no es para ofender a nadie, sino para caracterizar a ese oportunismo barato que suele presentarse con palabras que suenen bien al oído público en los escenarios políticos.

    Y es que la vida humana es tan corta que requiere más intensidad de nuestros azadones y menos algazara inútil preocupados sobre todo en colocarse unos por encima de otros. ¡Lamentablemente eso no se va a acabar! Por lo menos debemos estar conscientes de que somos la solución.

    Tenemos toda la genética universal necesaria, muy bien descrita por el profesor en el artículo, para convertir a nuestro país en crisis en nación emergente. Diré algo que pudiera parecer un sacrilegio, pero sinceramente creo que más nos está dañando la parálisis que nos produce un pensamiento de bloqueo interno que el propio bloqueo. ¡Y es mucho decir! Porque el bloqueo externo sí que nos daña, sobre todo en habernos instalado ya y casi en los genes lamentablemente, un bloqueo interno. Muchas gracias por permitirme participar.

    • Andrés dijo:

      Estoy de acuerdo José. Desde hace tiempo tengo la misma corazonada. Me refiero a la sensación de que existe una extendida mentalidad derrotista que alude a la inutilidad de invertir recursos en altas tecnologías y a la inutilidad de nuestros esfuerzos por convertirnos en un país suficiente en esa materia. Y si bien no sorprende que algunos cubanos fuera de Cuba piensen así (por supuesto no todos – yo no pienso así), es mucho más sorprendente que suceda dentro de Cuba, más específicamente dentro de nuestro gobierno y organizaciones de masas.

      La asociación que hace con los bodegueros es, en mi criterio, muy a lugar. Pero yo la enmarcaría en el contexto del tipo de pensamiento. Un bodeguero piensa en el corto plazo, y está bien que así sea, pues el tipo de actividad que realiza así lo demanda. Pero cuando nos encontramos a una persona con poder de decisión en el largo plazo pensando de la misma forma, entonces es un problema. Y ese es, en mi opinión, uno de los asuntos que más nos ha golpeado a nivel institucional en Cuba. Burócratas con mentalidad de bodeguero. Mientras está bien que el bodeguero se ocupe solamente de venderte el pescado, alguien tiene que ocuparse de que aprendamos a pescar. Pero lamentablemente muchos de nuestros burócratas ni siquiera se dan cuenta de la diferencia.

      En todas partes siempre habrá gente así, pero hay que luchar por que sean una minoría. No estoy seguro de que sea así en Cuba actualmente. Vamos en esa dirección, pero aquellos con verdadera visión de futuro siguen siendo una minoría. En materia de ciencia y tecnología, Fidel Castro fue durante mucho tiempo un fuerte representante de esa minoría. Ahí está la biotecnología, que es la prueba de lo que se puede hacer cuando los que toman decisiones tienen visión. El reto es contagiar al sistema institucional cubano con esas inquietudes.

    • not blind dijo:

      Jose encuentro tu comentario perfecto y deseo sumarme a tus palabras. Hasta cuando tenemos que soportar la demagogia por encima del talento y seguir viendo personas escondidas detrás de discursos y consignas para ejercer funciones que afectan el bienestar de nuestra sociedad. Todos sabemos que la tecnología es la principal responsable del desarrollo y que la ciencia es la reponsable de la creación de tecnologías. Podríamos culpar al injusto bloqueo de nuestros males pero creo que nos pondríamos en la misma posición mediocre de quienes se escudan con el bloqueo para no cumplir con sus reposnabilidades.

      Una cosa con la que no estoy ni remotamente de acuerdo con el MINISTERIO DE EDUCACION SUPERIOR es la poca atención que destina a los concursantes de IPVC que participan en los concursos mundiales dígase IMO, IOI, IChO , IPhO, en la que a veces no envían ni siquiera un concursante.. en el último concurso de Informática Cuba llevó un solo concursante y un entrenador de los 4 concursantes que debe llevar por nómina. Será que no hay dinero??? Todos sabemos que si.. pero no hay voluntad para ello al parecer. Incluso hay organizaciones dispuestas a donar con este motivo pero no tenemos el “mecanismo” para aceptar donaciones de este tipo.. o a lo mejor no tenemos la voluntad de tener el mecanismo para que nuestros estudiantes talentos, los que después pueden ser nuestros doctores y aportar muchísimos artículos en el primer nivel para nuestra sociedad estén motivados. Parece que hay algunos que están en sus carritos y no les interesa esto ni remotamente..

      PD: Pero al parecer si hay dinero para llevar cuadros para afuera a hacer “gestiones”.

  • HECTOR Y EL HERMANO dijo:

    Los artículos del Dr. Motero son una invitación constante a la reflexión, en lo personal lo agradezco mucho, ojala se mantenga Doctor propiciando este tipo de debate, algo bueno saldrá para el país.
    Nuestro proyecto social depende en gran medida de que ordene la economía con inmediatez, esa es la esencia de los lineamientos, construir un país moderno a partir de una base económica sólida y diversificada que asegure nuestra plena independencia. Se ha avanzado en áreas estratégicas de la economía que en el corto y mediano plazo reportaran beneficios al país, pero aún son insuficientes, esa es una realidad, tenemos un pobre avance en la mayoría de los lineamientos, entre los que se encuentran muchos relacionados con la ciencia y en particular con las tecnologías de punta, esa realidad es el resultado de no tener dinero, no hay secretos, no existen los financiamientos necesarios, seguimos agredidos y bloqueados, sin financiamiento no hay desarrollo, no puede haber ciencia.
    De esas tres locomotoras que mueven el desarrollo del mundo actual y que sabiamente aparecen en los lineamientos, el turismo es la que hoy en nuestro país muestra el mayor potencial en las actuales circunstancias, han aparecido algunos financiamientos, aún insuficientes, pero es de todas, la industria más favorecida que mueve el actual proceso inversionista del país, esta es la punta de lanza, y con ella se intenta arrastrar el resto de la economía, si esta es una realidad, la pregunta seria, ¿dónde está la ciencia alrededor de esta primera locomotora, que hoy cuenta con algún financiamiento?, aquí en este frente la dirección del país concentra de forma esperanzadora sus limitados recursos como tabla de salvación, intentamos desarrollarnos en circunstancias de agresión, no normales, ese turismo que es la vanguardia de la economía hoy, debe ser también la vanguardia de la ciencia, a sabiendas que lamentablemente otros proyectos y estudios deberán posponerse o mantenerse hasta que le realidad del bloqueo financiero se supere, o de lo contrario mantener la actual filosofía, virar la cabesa hacia el otro lado, y seguir esperando, a que lleguen los financiamientos, en algún momento aparecerán.
    Voy a ilustrar con una sola idea sobre cómo esta industria necesita de la ciencia en Cuba, por supuesto es infinito el campo dentro del turismo donde la ciencia pueda actuar.
    Estimados conservadores proyectan que el país recibirá unos 11 millones de turista al año en el corto y mediano plazo, y el numero seguirá creciendo, ese fenómeno que duplicara la población en corto plazo, alterara notablemente todo nuestro entorno, significando un reto sin precedentes para ciencia, coloquemos esa idea en el contexto actual, cuando eso no ocurre, y vemos a simple vista que el abasto de agua para la población actual hoy es insuficiente, e irregular, preocupante en polos turísticos donde estamos invirtiendo fuertemente, imaginemos lo que sucederá al duplicar los consumidores de este líquido, en medio de un contexto adverso, donde la tendencia a disminuir las precipitaciones siguen en franco deterioro, no llega el promedio de precipitaciones a los 1000 mm anuales, aprovechamos menos del 50% de las escasa lluvias que caen, solo pasan al manto freático alrededor del 30% de esas lluvias, el manto freático en zonas prioritarias del país en los últimos tres años ha decrecido en un 84 %, si esa tendencia siguiera así, comprometería seriamente muchos proyectos de nuestro desarrollo. Se trata de que la ciencia pueda asesorar integralmente y constantemente a la dirección del país usando herramientas científicas para adelantarnos con soluciones y encausar el desarrollo previsto, no renunciando a él, aportando nuevas ideas y perfeccionando los propios lineamientos en el proceso natural de la experiencia. Recuerdo que comente en otro artículo de Motero sobre la caña de azúcar, los efectos del cambio climático en una isla como la nuestra, y su relación con decisiones tomadas en ese sector, se trata de potenciar que es lo que más conviene al país, sin romanticismo, reflexionado, si, por un lado tener altos ingresos en moneda dura por concepto de turismo cuidando los escasos recursos que disponemos y con ello comprar un porciento alto de granos y vegetales procedentes de los Estados Unidos, México y otros países o de lo contrario seguir agotando el inventario de este líquido, donde solo la agricultura consume hoy el 70% del agua disponible, con una baja efectividad y conocemos que actualmente su aporte al abastecimiento está por debajo del 50% las necesidades. Se trata de proponer soluciones para organizar coherentemente el desarrollo económico, armonizándolo con el entorno y todos los factores en juego que les asegure los mayores beneficios a los cubanos de hoy y del futuro.

    • La Fusta dijo:

      Estimados Héctor y hno: No hay que alarmarse. El que visiten 11 millones de turistas a Cuba en el año no significa que se duplique la población (ojalá eso fuera así) porque los turistas no llegan por visitas de un año completo, sino por un mes, por una semana o por uno o dos días. El promedio diario no lo tengo claro, pero pienso que no debe ser mucho más de cien mil, lo cual es solamente un incremento de 1% por encima de la población.

      • HECTOR Y EL HERMANO dijo:

        Estimada La Fusta gracias por el comentario, leo sus opiniones sobre diferentes temas con los cuales me he identifico con usted por el dominio y la forma directa e integral de abordar el tema en cuestión, esa habilidad se la envidio sinceramente. Sobre este tema en particular, tengo otro punto de vista y tratare de aportar primero dos ideas más desde otro ángulo que quizás sirvan para comprender más este fenómeno. Soy empresario y mis proyectos me obligan a estudiar el desarrollo de esta industria, visualizando el posible escenario de este mercado en Cuba, Centro América y el Caribe, tratando de adivinar, y en ese buen ejercicio se descubren problemas y dificultades para unos que se vuelven oportunidades para otros, pero tengo claro que el éxito del país es el garante del éxito de todos, mi generación estará siempre en deuda con la revolución, de ahí que le asegure que el agua, que es causa de muchas guerras en el mundo, es en mi apreciación el talón de Aquiles que actuara como freno en el potencial turístico de Cuba que no tiene un techo definido, que es por suerte inmensamente grande:
        1. El diseño actual del país, y por supuesto su programa inversionista en la parte estatal como industria, muy condicionado a los intereses de los socios extranjeros que son los que ponen la plata, va en una dirección muy ambiciosa, toda la hotelería va hacia 4 y la gran mayoría hacia 5 estrellas en sol y playa, visto así, es un proyecto lindo, donde por supuesto, prevén las medidas para asegurar el abasto de agua para sus clientes, pero la realidad y de ahí mi gran preocupación e invitación a la Ciencia a estudiar este fenómeno, es que el mercado turístico post crisis predomínate en mundo hoy en más del 80% , es tres estrellas o por debajo de esa categoría, con un interés citadino cada vez mayor, lo que me hace suponer que ese es el mercado que arribará a nuestros aeropuertos, el mercado es el que manda, ese tipo de turista económico y mayoritario no ira hacia esos grandes hoteles 5 estrellas, primer problema, hoy ya vemos las primeras señales, entre el 70 y 80% de los visitantes se atomizaran gestionando el alojamiento acorde a sus intereses, eso no es único para Cuba es algo muy generalizado en los más importantes países receptores de turismo. La pregunta es, ¿hacia los lugares dónde se dirigirá el 80% de turista está resuelto el abasto de agua?.
        2. Las cuatro bahías más grandes previstas para los cruceros, tres de ellas presentan un estado crítico con el abasto de agua en su entorno poblacional, este segmento de cruceros es uno de los dos segmentos turísticos que anualmente crecen más de un 40% cada año en el mundo, sumémosle a ese crecimiento, que hoy hay condiciones favorables para crecer mucho más en este segmento en Cuba, en la región se han tenido que retirar rutas de varios mercados por la inseguridad y la delincuencia como es el caso de Acapulco que llego a recibir cerca de 20 cruceros diarios, y ahora esta des comercializado, esas compañías están a la espera de lo que defina el gobierno de los Estados para abrir nuevos itinerarios hacia la habana y Cuba en general, he calculado que en el puerto de la Habana bajen en dos horas más de 20 mil turistas, en un promedio de 5 días a la semana, y en algún momento tendremos días de 90 mil turistas bajando en esas dos horas, no hay infraestructura y mucho menos agua para solventar esto, en días atrás arribaron dos cruceros pequeños, y se agotaron los insumos, se estremeció la actual infraestructura de ese entorno, se acabó el agua, las bebidas y muchos otros, fue una interesante experiencia. Para ese supuesto mercado de cruceros se habilitaran muchos más restaurantes, cafeterías, hostales, hoteles, esa infraestructura en esa zona exigirá agua, cuando calculas el consumo de agua para un cliente lo hacemos sumando un 20% más al consumo normal de una persona, mi experiencia me dice que es aún insuficiente, de ahí que cuando hablamos de 11 millones de turistas debemos considerar un 20% más a la hora de repartir agua, pero lo complejo es que el agua en todos los casos se acumula previendo la entrada o no del cliente, es por ello que el inventario del líquido, bien en casas, hoteles, restaurantes hacen que el número real que sumemos como consumo adicional al consumo de una persona sea cerca del 40% más de agua, asumiendo por supuesto que en nuestras ciudades donde se alojara el mayor porciento de turistas la red de distribución funciona eficientemente, sin grandes pérdidas.
        Cuando invito a la ciencia a ser protagonistas como terceros sobre la implementación de los lineamientos, lo hago con conciencia de que somos una isla, no un continente, en medio de los efectos del niño y del cambio climático, aspirando a un desarrollo tan gigantesco como el que se prevé sin precedentes en el país, la mayoría de los cubanos conocen los lineamientos, pero no pueden visualizar ese escenario, en pleno desarrollo y mucho menos ver su integralidad. Hay que sacar cuentas y costos de país, no de empresas, no de individuos, el dueño es uno solo, el pueblo, el síndrome del bloqueo y la necesidad que este nos impuso durante muchos años de autoabastecernos y de subsistencia que se mantienen en nuestro cerebro, no pueden ser elementos que condicionen hoy las políticas para producir mirando el desarrollo como país, previstos en los lineamientos, seguir así cuando se trata de mirar futuro es un grave error, el autoabastecimiento de una comunidad o poblado con al agricultura urbana es válido y debe seguir incentivándose, de lo que se trata es de cuestionar producciones que como país comprometen recursos que escasean como es el agua y la fuerza de trabajo, y compiten con los programas locomotoras del desarrollo del país, ahí es donde sugiero el papel del tercero, la ciencia.
        Hay que hacer mucho, y tendremos como alternativas que aprender a usar las aguas negras y grises, reciclar esas aguas grises en el manto freático, hay que seguir financiando y mejorando las redes urbanas, crear una cultura y una legislación que regule el uso del agua potable para el consumo y en particular para el riego, prohibiendo el uso de determinadas técnicas de riego que en otro tiempo estimulamos cuando teníamos que autoabastecernos, hay que ir dando pasos en esa dirección, pero primero tomar conciencia de ello. La ciencia y la Banca cubana deben desarrollar los ¨Créditos Verdes¨ a tono con los acuerdos de Paris, que permitan estudios sobre estos escenarios de desarrollo previstos en los lineamientos y que sean auditables 100% pero que asegure constantemente que la variante que se escoge y se aplica es la mejor para el país.

  • Eduardo Ortega dijo:

    Otro excelente artículo del Profesor Montero. Los 12 comentarios publicados hasta ahora son también excelentes y dejan claro la consciencia que hay sobre la importancia del tema. El comentario de HECTOR Y EL HERMANO sobre el turismo como locomotora es muy interesante. Sí; el turismo está aportando una significativa cantidad de dinero fresco al país, que a su vez puede tributar al desarrollo de la ciencia, la tecnología y la innovación. Es lastimoso cuando en los hoteles cubanos se ofertan productos importados que se pudieran obtener en Cuba si se aplicaran políticas de uso intensivo de nuestras capacidades científicas. Pero hay que aplicar la ciencia en la forma de utilizar la ciencia y la técnica. Hay que recurrir a todos los conocimientos que tenemos y aplicarlos a la industria turística, desde la formación que se da a los que sirven, hasta la aplicación de la ciencia y la técnica en la agricultura para producir parte importante de los insumos que necesita el sector turístico. Pero hacerlo como dice José Lozano “[poniendo] a producir nuestras potencialidades, sin trabas burocráticas ni esquemas mentales e institucionales, arcaicos e infructuosos”. La falta de agua cada vez mayor en Cuba es una preocupación muy bien expuesta en los comentarios, pero el uso del agua se puede controlar rigurosamente, añadiendo exactamente lo que necesita la planta y no más. Un Premio Academia de 2016 demuestra que en el cultivo del arroz al aplicar estrés hídrico (por falta de agua) junto a micorrizas, se ahorra agua, incrementa el rendimiento agrícola y mejora la tolerancia de las plantas al estrés; el arroz es uno de los cultivos que más agua consume. Posibilidades hay muchas si se aprovechan adecuadamente los conocimientos acumulados por los científicos cubanos en estos años de Revolución; pero ojo, muchos de ellos hoy peinan canas en abundancia y la vida es finita. Reitero la propuesta de constituir un Consejo Asesor para la Aplicación de la Ciencia y la Tecnología a la Economía Cubana, que logre un entendimiento bidireccional con el Gobierno cubano, con el deber de aplicar eficientemente la ciencia y la técnica a partir de la verdad, la honestidad y la búsqueda del bienestar de nuestro Pueblo. SALUDOS!

  • Jose R Oro dijo:

    La Ciencia cubana es sin dudas un baluarte de desarrollo nacional y no puede ser considerada como algo superfluo, de ninguna manera. La contribución a la economía y en general a la vida nacional es tan obvia que no aceptan discrepancia alguna. Pero si la Ciencia no tiene los recursos necesarios, ni la motivación entre los investigadores puede estar en un peligro innecesario y dañino de convertirse en algo pueril. Muchos jóvenes investigadores (deportistas, artistas) podrían emigrar, lo cual es muy perjudicial para el país. El que las publicaciones cubanas hayan descendido un 7% durante un periodo en que América Latina creció un 30% es una cifra grandemente alarmante. El eminente científico cubano Luis A. Montero Cabrera toca con profundidad este tema con su característica transparencia. Quisiera sugerir se debatan o analicen algunas acciones:
    1. Volver a leer de este mismo autor “La ciencia cubana y la parábola del Hijo Pródigo”. Re-establecer la comunicación con muchos científicos cubanos que residen en el exterior y que aman a su país, no sólo para la participación en diversos proyectos, sino también en la obtención de recursos para el desarrollo de la Ciencia. Por ejemplo, me gustaría trabajar personalmente en ese sentido para la nueva versión del “Atlas Nacional de Cuba”, y buscar fuentes de apoyo económico para esa esencial obra.
    2. Sugiero considerar una contribución fija de las exportaciones de productos que son resultado de la investigación científica, con un alto valor agregado, como correctamente dice el autor, para fomentar el ulterior desarrollo de la Ciencia cubana.
    3. Pagarle mejor a los científicos. Esto es bastante difícil de expresar, no es crear un elitismo o seudo meritocracia intelectual o darwinismo social basado en conocimientos y capacidad creativa. Pero hay que parar la hemorragia de jóvenes preparados que se pueden marchar a otras latitudes, porque no entiendan que ellos ganen mucho menos que un botero.
    4. Rechazar cualquier intento de desprecio por nuestra Ciencia como el expresado por el hoy ex-presidente de los EE.UU., citado por el autor. De más está sugerir que la moribunda ultraderecha de Miami fue la fuente de tal comentario.

  • ali dijo:

    Casualmente en estos momentos en el Instituto de Investigaciones del Tabaco, único en el país, con varias unidades científico- tecnológicas de base por el territorio nacional se está discutiendo el sistema de pago por resultados que no puede ser aplicado por la resolución No.6 modificativa de la resolución No.17, puesto que somos una Unidad Presupuestada con Tratamiento Especial adscripta al OSDE Tabacuba, quien visto desde fuera es un Grupo Empresarial poderoso por la rama de la agroindustria en que se desarrolla, pero cuyo único centro de ciencia no tiene la posibilidad de pagarle a sus trabajadores un salario acorde a los resultados, sino que tiene que conformarse con pagar un sistema de pago basado en la Resolución No.9 del CITMA para los centros de ciencia.
    Esta situación provoca inestabilidad y fluctuación en la fuerza de trabajo por reportar bajos ingresos comparados con muchas empresas donde pueden devengar hasta cuatro salarios.
    Es una situación que amerita un análisis bien meditado, puesto que los ingresos por salario están gravemente afectados en nuestro país por los elevados precios en los productos que la población está obligada a adquirir para su canasta básica y considero que para hacer ciencia se necesita además del conocimiento y el deseo de lograr resultados, un estímulo salarial donde el científico sienta reconocido su esfuerzo y que este salario cubra generalmente sus necesidades porque entonces el hombre de ciencia prefiere abrir una paladar o alquilar un bicitaxi que en el día o en la semana le va a reportar lo que en un mes de trabajo no logra en su centro científico.
    Nuestro centro ha logrado muchos premios CITMA y de la Agricultura, pero los científicos se sienten desestimulados y realmente hemos perdido algunos que han preferido emigrar al exterior o a otros lugares más lucrativos.
    Ojalá alguien se pusiera en los zapatos de nuestros científicos para que encuentren una solución que evite esta migración laboral.

  • francesco monterisi dijo:

    Ser cultos para ser libres
    articulo traducido en italiano http://www.cubainformazione.it/?p=22417

  • Beatriz dijo:

    La biotecnología en Cuba es un logro indiscutible de la crencia de nuestro Comandante en Jefe de que el futuro es un futuro de hombres de ciencias. De que hay que tomar medidas por nosotros mismos los que dirigue y a los que nos diriguen es ya y es determinante para seguir con los logros científicos alcanzados y que pueden seguir llegando. Que hay que atender a los jóvenes y a los científicos de manera difenciadas es esencial para el desarrollo científico . Debemos empezar ya a tomar medidas que destruyan muros ideológicos y mentales y que nos bloqean internamente.
    Es ya el momento.
    BHS

  • Héctor León Ramírez dijo:

    En su artículo anterior el estimado Profesor Montero invitaba a realizar un “ejercicio intelectual y creativo de imaginar lo que podríamos tener si lo creamos con nuestro saber”. En el presente habla de la herencia recibida en relación con la ciencia y la tecnología, y menciona un pleno de la Academia de Ciencias de Cuba donde se prestó atención las publicaciones científicas. Es por eso que expongo algunas ideas, muchas de las cuales no son originales y otras reflejan opiniones a incorporar en un debate.
    La ciencia es parte de la cultura, en su acepción más amplia. Hacer ciencia por amor a la ciencia es admisible dentro de los límites que puede permitirse cada país, y el nuestro no tiene mucho margen para eso. Hacer ciencia orientada a las potenciales aplicaciones tecnológicas es sin dudas correcto, pero no puede conducirnos a ser solamente suministradores de conocimientos a los países del primer mundo, que son los poseedores de recursos de toda índole para aprovecharlos y llevarlos hasta la producción de bienes y la prestación de servicios. Nuestra ciencia de vanguardia tiene que mantenernos al tanto de lo necesario dentro de la actualidad con el fin de saber cómo se mueve el ambiente científico internacional y aprehender lo que nos capacite para asimilar tecnologías de avanzada, actualizar contenidos en la enseñanza y transmitir cultura científica a la sociedad. Pero lo más importante es que la ciencia hecha en Cuba aporte directa o indirectamente al desarrollo económico y social del país.
    La producción científica es necesaria, mas no debe conducir a una “articulitis” (atención exagerada solo a la publicación de artículos). Se requiere además que una buena parte de las investigaciones científicas brinde resultados que sirvan de sustento a tecnologías susceptibles de ser desarrolladas en Cuba (con inversión extranjera, si es preciso) para aportar valor agregado a producciones o servicios exportables, así como resolver diversos problemas de la agricultura o la industria, sin dejar de pensar en salud y educación. Por supuesto que hace falta financiamiento. Y este es un tema que suscita debate.
    Ante todo hay que estar conscientes de que la construcción, compra o mantenimiento de la infraestructura del centro de trabajo (la edificación que lo aloja, el equipamiento disponible, etc.) y el salario percibido por el cargo que se ocupa (según categorías de profesor, investigador, especialista, técnico u otro) constituyen la parte básica del financiamiento, al cual se destinan sumas considerables por parte del Estado. Hecha esta aclaración, se puede convenir en dejar eso fuera y entender por financiamiento todo lo demás, o sea, solo el aporte de recursos financieros para llevar adelante propiamente investigaciones científicas concretas. Con el propósito de hacer una propuesta hay que comenzar por conocer el “estado del arte”, es decir, cuáles son las fuentes y las vías para realizarlo. Hasta donde estoy enterado, existen programas nacionales, ramales, empresariales e institucionales con los que se asocian proyectos y reciben financiamiento del CITMA, distintos ministerios, empresas o instituciones. En qué cuantía y mediante qué mecanismos, habría que esclarecerlo. No obstante, se puede apreciar que al menos así se tiene descentralización y diversidad de intereses representados. Una única agencia de financiamiento carecería de esas importantísimas características. Y si acaso tal agencia no fuera única, sino que se añadiera a lo ya existente, incluso para hacer una “selección de selecciones” entre proyectos a financiar, sería una complicación adicional que para nada disminuiría el grado de burocratismo o formalismo actual. La idea de que los fondos para un proyecto se pudieran usar “con el único límite en el monto de dinero disponible” parece buena, pero ofrece una variedad de “grados de libertad” que de alguna manera tendrían que estar acotados como un todo.
    Como la ciencia se hace en la sociedad y, por ende, depende de la economía, la visión sobre su financiamiento está necesariamente relacionada con todas las restantes actividades que se desarrollan en el país. En otras palabras, la lista de cosas que necesitan financiamiento es infinita (en el sentido físico, no matemático), muchas de ellas con urgencia. Los ejemplos sobran, se perciben en la vida cotidiana o en el más elemental análisis de la situación del país. Por tanto es muy complicado determinar cuánto invertir en hacer ciencia, desarrollar tecnologías y conseguir innovación. El monto disponible es finito, y bastante “finito”. ¡Y ahí está el detalle!

  • Jose R Oro dijo:

    Que sólido este debate, que alto nivel de análisis, sinceridad y transparencia se percibe entre los Cubadebatientes. Esto muestra la calidad y alto valor social de su artículo Dr. Luis A. Montero Cabrera, cuando lo leo me parece que estamos conversando sobre el tema de la Ciencia en Cuba, y me parece que lo mismo me ocurre cuando leo muchas de las contribuciones escritas por los foristas. Podremos tener opiniones diferentes, pero el consenso es que la Ciencia cubana sigue siendo (y será) un puntal del desarrollo socialista próspero, sostenido y humano de nuestro país.

  • Néstor del Prado Arza dijo:

    Coincido con el amigo Jose R Oro, que se ha producido un debate de alto nivel sobre un tema de gran relevancia para el desarrollo de nuestro país. Ya en otros de los sustanciosos artículos del profesor Montero ha sucedido algo similar. Sigue siendo una asignatura pendiente la participación de los funcionarios de alto nivel y de los decisores. Esto me lleva a retomar las ideas y propuestas que escribí en el artículo: “Captar, analizar y vibrar con la opinión del pueblo”. Al menos tengo la esperanza que estos compatriotas nuestros lean y aprovechen lo aquí expuesto. Yo seguiré batallando junto a tantos otros por socializar el debate culto y enriquecedor. Aplicaré la iniciativa de enviar el contenido de este debate a importantes funcionarios del CITMA con quienes me relaciono. Considero que no se trata de falta de conciencia para que la ciencia y la tecnología jueguen su papel como parte de las fuerzas productivas de la sociedad, sino que nos está faltando el sentido de la urgencia, de pasar del pensamiento a la acción, en lo que es indispensable romper esquemas y mentalidades obsoletas. La integralidad en los análisis y decisiones son decisivas. No basta con el trabajo coordinado de los diferentes ministerios para resolver los problemas, hay que buscar nuevas formas organizativas para abordar problemas tan alarmantes con el del agua que planteó HECTOR Y EL HERMANO. Hay que retar la inteligencia de tantos cubanos preparados para que sean profetas en su tierra, para que vivan decorosamente como científicos y tecnólogos, para que miles de jóvenes deseen tomar las banderas de manos de los ya veteranos que la ley de la vida le pondrá fin más temprano que tarde. Finalmente está el tema financiero del que ya también han escrito destacados científicos cubanos como Agustín Lage y Carlos Rodríguez.

    • Jose R Oro dijo:

      Completamente de acuerdo con usted, apreciado Nestor del Prado y creo que pasar estas ideas a los funcionarios del CITMA que usted conoce es muy loable y oportuno.

  • Rolando R. dijo:

    La Cultura Cubana y los Artistas Cubanos (en mayúscula) demostraron que la a la creatividad no se le puede poner freno, la ciencia es parte de esa creatividad, no por gusto se le llama arte muchas veces.

    Tanto para hacer arte como para hacer ciencia hace falta dinero, para la ciencia o el arte en si, que ambos son bastante caros, pero también para que el científico y el artista, haga y exponga (o publique) su arte, coma y le de de comer a sus hijos.

    La creatividad necesita ser fomentada, no con consignas o metas, eso no funciona, no se puede “administrar” la creatividad, hay que fomentarla sin miedo, nuestro país no tiene los recursos para que todos los científicos o los artistas que ha formado a tan alto nivel hagan ciencia (o arte) y vivan de ello, eso es indiscutible.

    Permítase la flexibilidad que ya hay en las artes para la ciencia, Permítase que los científicos cubanos puedan utilizar la ciencia al servicio de su país y crear su propio proyecto Ojalá, buscar financiamiento, crear espacios para la ciencia en las Universidades Cubanas, financiados de manera sencilla sin burocracia, por organizaciones internacionales o por los propios científicos cubanos que trabajan el el extranjero y que muchos están dispuestos a hacerlo y no tengamos miedo a que “se vayan” los mas jóvenes si así lo desean, se van igual si no les podemos dar espacio ni recursos para hacer lo que le hemos enseñado, ni podemos pagarle un salario que les permita comenzar su vida como personas independientes.

    Incentivemos “que vuelvan” sino permanente, participando en esas iniciativas, que enseñen en Cuba lo que aprendieron, que tomen pupilos en la isla y los desarrollen como han podido hacerlo ellos y no los perdamos para siempre como estamos haciendo ahora.

    La Revolución no se hizo con miedo, si Fidel hubiera tenido miedo no se hubiera enfrentado a políticos con revólveres y dispuestos a matarlo a el y sus compañeros que tampoco tenían miedo, no hubiera asaltado el Moncada, no hubiera vuelto en un yate en que ni cabía la gente y por poco se hunde, no se hubiera pensado enfrentarse a un ejercito con 12 hombres, no hubiéramos tenido ni Campaña de Alfabetización ni Arte ni Ciencia ni Patria.

    Para mantener la Revolución no se puede tener miedo y hay que confiar en que los artistas no son los únicos, los científicos también sabemos ser patriotas.

  • Enano dijo:

    Es muy importante la diferenciación también entre posibles aportes, porque el hombre piensa como vive y no es lo mismo ser presidente de ROMAX, OLLC. que ser miembro de la sociedad de física de Cuba y trabajar como profesor o ser divulgador del conocimiento científico en nuestro país.

    • Jose R Oro dijo:

      De acuerdo estimado Enano, no es lo mismo. Mi compañía se llama realmente OROMAX LLC, se dedica a la consultoría industrial (con énfasis en la industria pesada), y tiene sólo 9 profesionales en ella. Me siento bastante orgulloso de mi pequeña empresa. Creo que aunque los cubanos que practican la Ciencia en Cuba a diario tienen un mérito excepcional e inigualable, los que vivimos en el exterior podemos aportar también al desarrollo científico de Cuba y más en general, de una sociedad socialista próspera, sostenible y humana. Todo lo que sume por Cuba ayuda, todo lo que reste o aisle a Cuba, perjudica. Le ruego ver el interesante artículo a ese respecto, del propio autor Profesor Luis A. Montero Cabrera http://www.cubadebate.cu/opinion/2017/02/27/la-ciencia-cubana-y-la-parabola-del-hijo-prodigo/#.WOttm0UrLcs

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Luis A. Montero Cabrera

Luis A. Montero Cabrera

Es Doctor en Ciencias y miembro titular de la Academia de Ciencias de Cuba. Preside el Consejo Científico de la Universidad de La Habana y es expresidente la Sociedad Cubana de Química (2012 – 2016).

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