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La Ciencia, la Tecnología, la Innovación y la Ideología

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El Consejo Científico de la Universidad de La Habana practica la discusión virtual hace tiempo. Se dispone de una lista de correos electrónicos a la que están suscritos sus miembros. De esa forma se organizan reuniones, se emiten criterios por todos acerca de un tema o documento determinado y los que lo desean pueden enriquecerlo. Así se toman acuerdos por consenso. Se discute mucho y la cultura de cada uno llega a todos. Nos enriquecemos con el saber de todos, de la forma más humana. También es cierto que las reuniones donde nos vemos las caras y confrontamos criterios son insustituibles. Los foros virtuales solo las complementan y hacen mucho más eficientes.

El tema de intercambio más reciente trató de la ideología y su relación con la ciencia, la tecnología y la innovación. Algunos sostienen sabia y apasionadamente que las ciencias y las tecnologías están asociadas con las ideologías.

Gracias a la ciencia conocemos como son y funcionan los sistemas del universo y el propio universo que nos rodea. Averiguamos verdades que puedan ser verificadas por muchos de forma independiente y por lo tanto son universales. Por ejemplo, la ciencia ha descubierto que el principal componente del papel es la celulosa, una supermolécula que los vegetales sintetizan con azúcares simples encadenados. Esa es una verdad científica comprobada muchísimas veces por personas en todo el mundo. La ideología que regía a los que la han verificado no influye hoy para nada en ella.

La tecnología es saber cómo hacer algo útil. Con la tecnología para fabricar el papel, que se ha depurado mucho desde el antiguo Egipto y la China ancestral, se supo trabajar la celulosa para que hoy sea uno de los principales soportes o portadores de información. Ocurrió incluso que se inventó y fabricó el papel mucho antes de que la ciencia averiguara que se trataba de celulosa, de que los azúcares existían como un tipo de sustancias, y que es el mismo material que constituye al algodón. Escribimos información en un papel y las personas pueden leerlo para enterarse de lo que quisimos grabar en ese medio. Es cierto sus inventores pueden haber tenido muchas motivaciones económicas e ideológicas. Pero el papel sirve hoy para portar todo tipo de ideas independientemente de cómo pensaban los que lo inventaron y perfeccionaron. La ideología la pone en cada momento la información que se escribe en el papel, no el papel, ni su tecnología, ni la estructura molecular de la celulosa, ni su ciencia.

Generalmente los nuevos conocimientos son innovaciones y las tecnologías que los utilicen también pueden serlo. La innovación ocurre en cualquier faceta de la vida. Probablemente el primer niño o adulto que plegó adecuadamente una hoja de papel para hacer un planeador hizo una gran innovación, sin que mediara la ciencia en forma alguna. Innovó creando una técnica muy simple. Es difícil clasificar la ideología que movió al inventor del planeador de papel. Es posible que lo haya hecho con el propósito malsano de molestar a un compañero de aula. Lo que está claro es que el planeador en si mismo puede servir tanto para molestar a alguien con el impacto sorpresivo en su cuerpo, como para trasmitir un mensaje de amor a la pareja que se encuentre a unos metros de distancia. Después de su invención, el planeador de papel, el papel y su forma de fabricación, sus tecnologías, se quedaron sin ideología. La celulosa y su estructura, sus ciencias, no la tienen tampoco. Todo es ahora solo conocimiento humano, sin modulaciones.

La humanidad ha pagado muy caro cuando se han asociado las ideologías con el conocimiento científico verdadero y las tecnologías. Las causas del progreso han visto morir en la hoguera a personas por haber sostenido verdades que contradecían ideologías, o remedos de ellas. Los códices mayas, probablemente los únicos monumentos escritos por las culturas ancestrales americanas, fueron en su mayoría destruidos por la misma causa. Así nos quedamos sin saber muchas cosas acerca de nuestros orígenes, que probablemente nunca podremos averiguar porque los que los escribieron ya no están vivos para hacerlo de nuevo. El primer experimento de sociedad humana que se pensó verdaderamente democrática desde que se quiso dar “todo el poder para los soviets” se desplomó por muchas causas degenerativas. Una muy importante fue el retraso científico y tecnológico que sufrieron en campos tan importantes como la genética y la informática. Y esos retrasos ocurrieron en un mundo competitivo cuando se impuso que la ciencia verdadera y la tecnología estaban asociados con ideologías enemigas.

Este es sin dudas un motivo de reflexión, y quizás controversia. Mucha y alta cultura filosófica se desplegó en la discusión electrónica que tuvo lugar en el Consejo Científico de la Universidad de La Habana acerca del tema. El soporte informativo de la discusión no fue ahora el papel. Los mensajes a la lista de correos estuvieron soportados en internet, que es otra tecnología sin ideología alguna, igual que el papel, y permitió todo tipo de expresiones. La ideología la pusieron los autores de cada mensaje.

Se han publicado 32 comentarios



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  • Reynaldo Feijoo dijo:

    Dicen que el arte no tiene patria, supongo que la ciencia tampoco, pero los artistas y los científicos, sí. Fidel nos alertaba hace muchos años de, cito quizás no textualmente “¿Para qué nos sirve una persona que sepa mucha matematica, mucha física, mucha química y no sea revolucionaria.” Pienso igual. Esa persona pondría su ciencia al servicio de quien pague más, y en nuestro contexto ¿a que no adivinan al servicio de quién la pondría?. Es aun más inmoral para nosotros en el sentido de que esos científicos fueron formados por la Revolución con los recursos del pueblo. Nuestras misiones internacionalistas son ciencia aplicada a la ideología. ¿Cuántos médicos desideologizados del mundo harían lo que hace un médico cubano? Ciencias, sí, pero con ideología también. Hoy en día en los países capitalistas, los más ideologizados, se usa mucha ciencia y valiosos cerebros y recursos a la banalidad, a lo no imprescindible, pero que “da ganancia inmediata” y no a resolver acuciantes problemas de salud y educación y alimentación que tiene el mundo. Las soluciones a la energía renovable existen y están engavetadas a favor de las compañías petroleras. Monsanto y su “ciencia” destruyen el medioambiente. La lista de las consecuencias de la ciencia sin ideología es larga. Me duele que algún joven cubano universitario se plantee el problema de las ciencias desprovisto de ideología. Para eso hicimos el socialismo y todo lo que hagamos tiene que hacerse pensando y en función de nuestra ideología.

    • Giordan dijo:

      Feijjoo, aunque coincido plenamente con usted en la esencia de su comentario contenida en su primera oración: “Dicen que el arte no tiene patria, supongo que la ciencia tampoco, pero los artistas y los científicos, sí”. Discrepo absolutamente cuando habla de “medicos desideologizados”. Ninguna persona, expuesta a las influencias de la educación en términos de relaciones humanas, cultura artística, religión, cultura científica, ética, jurídica, política etc… ningún SUJETO SOCIAL está “desideologizado”. La supuesta “desideologización” es una falacia del pensamiento crítico de derecha, para demonizar el concepto de “ideología” y asociarlo a los fracasos de la construcción socialista en Europa del Este, o las estrategias de la izquierda para aglutinar a las masas proletarias en torno a las luchas por conquistar el poder y sostenerlo. Todas las sociedades, incluso las primitivas, poseen IDEOLOGÍA en tanto todas las sociedades logran objetivar su subjetividad. Otra apariencia que el pensamiento crítico de derecha nos induce a creer es que pueden haber sujetos sin POSTURA IDEOLÓGICA, lo cual también es una falacia, porque incluso aquel sujeto cuyo único fin sea la obtención de dinero a cualquier costo, sin atenerse a lo que consideramos nosotros principios éticos o a determinados valores universales, incluso esos sujetos estarían siendo consecuente con su propio aporte a la objetivación de su subjetividad, con su propia POSICIÓN IDEOLÓGICA.

  • siendobjetivo dijo:

    Estimado profesor, y con el mayor respeto, discrepo de su punto de vista. Solamente me voy a referir a tres aspectos de su texto, que según mi modesta opinión, son los dos puntos esenciales de su artículo:

    1. Cuando ud. dice que “…la ciencia ha descubierto que el principal componente del papel es la celulosa, una supermolécula que los vegetales sintetizan con azúcares simples encadenados. Esa es una verdad científica comprobada muchísimas veces por personas en todo el mundo. La ideología que regía a los que la han verificado no influye hoy para nada en ella”. Por tanto, usted considera que la ciencia es neutral desde el punto de vista ideológico.

    2. Cuando usted afirma que “Escribimos información en un papel y las personas pueden leerlo para enterarse de lo que quisimos grabar en ese medio. Es cierto sus inventores pueden haber tenido muchas motivaciones económicas e ideológicas. Pero el papel sirve hoy para portar todo tipo de ideas independientemente de cómo pensaban los que lo inventaron y perfeccionaron”. Ud. igualmente considera que la tecnologia es neutral mirandola desde un prisma ideológico.

    2. Cuando ud. afirma que “Es difícil clasificar la ideología que movió al inventor del planeador de papel”, por tanto, también considera que la innovación es neutral desde una perspectiva ideológica.

    Me permite hacerle unas preguntas, solamente como un ejemplo de otros muchos que podría traer a colación, que muestran lo contraio:

    Ud. conoce, por ejemplo, el Air Force Research Laboratory? Es un laboratorio de Investigación de la Fuerza Aérea del Ejercito de los Estados Unidos, con sede en la Base aérea que se encuentra en Wright-Patterson, Ohio. Fue creado en octubre de 1997, a partir de cuatro exlaboratorios de la Fuerza Aérea y la Oficina de Investigación Científica de la Fuerza Aérea de los EEUU.

    Ud. sabe cuál es su misión? El descubrimiento, desarrollo e integración de tecnologías bélicas asequibles para las fuerzas aeroespaciales de Estados Unidos. Es un laboratorio de espectro completo, responsable por la planificación y ejecución de programas de ciencia y tecnología de la Fuerza Aérea de ese país. Liderea un programa del gobierno de los EEUU, en colaboración con la industria y el mundo académico, para descubrir, desarrollar y distribuir una amplia gama de tecnologías, que la capacidad de combate aéreo de los EEUU sea de vanguardia, en otras palabras la mejor del mundo.

    Ud. sabe que, por ejemplo, ese laboratorio produjo la GBU-43/B Massive Ordnance Air Blast, comunmente conocida como la “Madre de todas las Bombas”? Es un arma convencional, o sea, no es nuclear, que en su momento fue considerada como la bomba convencional más poderosa de todas.

    Entonces profesor, lo que usted me quiere decir, es que esa bomba, y por consiguiente toda la ciencia, la tecnologia y la innovación que lleva por detrás, no tiene nada de ideológico? Es decir, que esa ciencia se preocupa exclusivamente con la produción de un saber objetivo y verificable y no estuvo direccionada por una ideología (bien agresiva por cierto?Que esa tecnologia fue simplemente para proucir algo útil, sin estar motivada por una ideología que busca, por ejemplo, supremacía militar para imponer condiciones?

    Ud. me quiere decir, que en realidad el hecho de que el gobierno de los EEUU tenga todo un conjunto de programas militares, infraestructura científica y tecnológica, para produzir armas de destrucción masiva es un ejercicio puramente noble, despojado de toda ideología? O sea que toda esa ciencia, tecnología e innovación que se produce allí es completamente indiferente de sus fines?

    Disculpeme estimado profesor, pero en mi modesta opinión no lo es.

    Saludos,

    • Giordan dijo:

      Siendoobjetivo, suscribo también las preguntas que le haces al autor del artículo, estoy plenamente de acuerdo contigo. El uso y desarrollo de la tecnología, y su impacto en la sociedad, no puede abordarse epistemológicamente desde las tecnologías mismas, sino desde la filosofía y las ciencias sociales. El autor sesga el concepto de ideología y lo confunde con “posición ideológica” que no es lo mismo. La posición ideológica tiene que ver con la postura que los individuos o pequeños grupos tienen respecto a los fenómenos de cualquier índole que le afecten a favor o en contra de su desarrollo, La Ideología, en cambio, es un concepto mucho más complejo y abarcador que integra la “objetivación de la subjetividad social” en forma de universos simbólicos y discursivos, y términos de la interpretación que los conglomerados humanos hacemos de la trascendencia espiritual de la producción material, por lo tanto, la ideología es determinante para el desarrollo del estilo de vida de un sistema social, y los entes culturales que los sustenta.

    • Hector Medina dijo:

      Amigo Reynaldo:
      Con todo respeto, usted confunde las motivaciones y los fines del cientìfico con la ciencia misma. Es el cientìfico el que agrega el componente ideológico o quienes hacen uso del producto de la ciencia y/o la tecnología, esa es la tesis central del artículo.
      Ejemplo, se puede usar un automóvil para transportarse al trabajo, para ir a la iglesia o para asaltar una tienda. ¿Es responsabilidad del auto el uso que hacemos de él? Claro que no, no hay autos asaltantes, se trata sólo de una herramienta como tantas otras.
      La ciencia y la tecnología son fantásticas herramientas, pero todo depende de nosotros lo que hagamos con ellas. Saludos.

    • Luis A. Montero Cabrera dijo:

      Muchas gracias por su documentada opinión. Solo deseo aclarar que digo en este artículo exactamente lo que se puede leer en él. Lo demás acerca del uso o mal uso que se pueda hacer del saber científico y la tecnología con propósitos ideológicos queda a los que profesan las ideologías y a lo que cada quien, con todo su derecho, desee interpretar. Seguramente coincidirá conmigo en que hay muchos logros científicos que se han obtenido al amparo de patrocinios con intenciones cuestionables pero que han resultado pasos formidables de avance de la sociedad. Los cuestionamientos no pueden dirigirse a los logros científicos sino a los patrocinios que puedan ser perversos. Y no se puede renunciar ni al saber ni a la tecnología solamente por causa de su origen o las intenciones de su origen.

      • siendobjetivo dijo:

        Estimado profesor, espero me disculpe, pues no es mi intención entrar en un acalorado debate con Ud. Porque, además, me siento en la posición más cómoda, o sea, la de criticar su artículo, mientras Ud. se tomó el trabajo de escribirlo y publicarlo, o sea, exponer sus criterios de forma pública para que fueran sometidos al escrutinio, al análisis, a la discusión.
        No obstante, con el debido respeto, también discrepo de elementos en su respuesta. Ud. me dice que “Solo deseo aclarar que digo en este artículo exactamente lo que se puede leer en él”. Totalmente de acuerdo. Pero, ¿qué es lo que se puede leer en el?
        En esencia, lo que se puede leer es que, la ciencia, la tecnología y la innovación son indiferentes de sus fines. Ud. llega inclusive a afirmar “La humanidad ha pagado muy caro cuando se han asociado las ideologías con el conocimiento científico verdadero y las tecnologías”.
        Estimado profesor, en mi modesta opinión la ciencia, la tecnología y la innovación son actividades humanas que se desarrollan en contextos sociales, económicos, políticos, culturales y tecnológicos específicos. Esos contextos conforman intereses, ideologías, actitudes, necesidades, entre otros aspectos. Y la confluencia de esos intereses, ideologías, actitudes, necesidades, influye de forma determinante en el establecimiento de fines, objetivos, metas de desarrollo científico y tecnológico. En otras palabras, las prioridades de desenvolvimiento científico y tecnológico van a estar conformadas y determinadas por los intereses, ideologías, actitudes, necesidades que surgen en contextos específicos. Y hasta la propia actitud de los científicos va a estar influenciada, porque como ser social el científico se forma, se desarrolla, piensa y actúa de acuerdo con valores que ha incorporado a lo largo de su vida en esos contextos.
        Por lo tanto, en un porciento muy alto, (no puedo ser absoluto), la ideología está asociada a la producción de conocimiento científico y tecnológico. Y nuevamente, sin pretender ser absoluto, es cierto que, en muchos casos, la humanidad ha pagado muy caro la influencia ideológica, pero ud. igualmente debería reconocer que, en otros muchos casos, por el contrario, la humanidad se ha beneficiado de esa asociación. ¿O acaso el desarrollo científico y tecnológico de la biotecnología en Cuba no tiene una influencia ideología bien clara, pero que al mismo tiempo resulta en un beneficio? O por ejemplo, acaso el CIGB y el Centro de Inmunología Molecular, y sus logros científicos, no son resultados de inversiones en infraestructura, formación de RH, etc.., que están bien definidos ideológicamente? Y por el contrario, el ejemplo que le puse de la infraestructura científica y tecnológica al servicio del desarrollo de armas de destrucción masiva en los EEUU, también no está guiada por una ideología bien clara?
        Estimado profesor, me disculpa, pero no logro ver esa independencia entre una cosa y la otra. Si bien el conocimiento científico debe ser objetivo y los resultados de investigación como tal (sobre todo en las llamadas ciencias duras) no son influenciados por ideologías, su fin si lo es. Si los intereses, la ideología, las actitudes y las necesidades asociadas a contextos específicos no influenciaran el quehacer científico, no estableciera prioridades, no financiara infraestructura e investigaciones específicas, tal vez tendríamos una ciencia, una tecnología y una innovación como la que usted menciona. Pero esa no es la realidad.
        Disculpe, pero sigo discordando de su punto de vista.

  • Marta Elena herrera Álvarez dijo:

    Cómo poder acceder a esa lista y al correo para también poder participar. Laboro en la Universidad de Ciencias Médicas de la Habana. Profesora Auxiliar en el Dpto de Postgrado e Investigaciones, Máster en Bioética y en Didáctica para profesionales de la Salud

  • Giordan dijo:

    Vaya agradable y didáctico modo de enseñarnos la definición de tecnología y simplificar hasta el límite de cero el concepto de ideología. Estaría Marx llorando de frustración. En todo caso, los autores de cada mensaje pusieron su visión personal, sus concepciones individuales pero, amigo, le sugiero refrescar La Ideología Alemana de Marx, y se percatará que la ideología es una categoría mucho más compleja y profunda que las potenciales interpretaciones y referencias que pueda tener un mensaje contenido en un email. La aseveración: “La humanidad ha pagado muy caro cuando se han asociado las ideologías con el conocimiento científico verdadero y las tecnologías” muestra, a mi entender, una interpretación esencialmente incorrecta del concepto de ideología puesto que el conocimiento científico, como toda forma de conocimiento, es también componente de la ideología que, en los análisis de Marx y Engels, y en los posteriores aportes al concepto hechos por otros marxistas, NUNCA la ideología es una categoría exclusivamente política, sino el componente subjetivo de la cultura, en toda su expresión, o sea: artística, jurídica, política, científica, ética…

  • Evolution dijo:

    Interesante, muy interesante!!

    Porque precisamente la cultura del debate con argumentos como estos, seran la unica via de borrar prejucios sobre las nuevas tecnologias (por poner un ejemplo).

    Urge que nuestra sociedad toda comprenda lo lejos que estamos y cuanto mas nos alejamos cuando “somos lentos” en aprobar una política que, por ejemplo, permita el uso de las TICs en todas las ramas socio-económicas posibles.

    Cubanos de a pie sin saber que es un “browser” y sin tener noción de como buscar “que hacer en caso de no saber” en internet no puede ser posible.

    El desarrollo urgente de las TICs en Cuba tendría un impacto semejante al que tuvo el ferrocarril en Europa en el siglo XVIII.

    Yo no veo desarrollo sostenible posible sin tener en cuenta seriamente este tema.

    Saludos CD

  • yam dijo:

    Dr. Luis A. Montero Cabrera: Lo cito: “El primer experimento de sociedad humana que se pensó verdaderamente democrática desde que se quiso dar “todo el poder para los soviets” se desplomó …”. El problema es que ni había democracia ni el poder lo tenían los soviets. Continío: “Una muy importante fue el retraso científico y tecnológico que sufrieron en campos tan importantes como la genética y la informática”. No lo considero así, en orden de importancia estaría entre las últimas causas, porque durante los pocos años de perestroika estuvieron pisándoles los talones a los occidentales, estos últimos compraban patentes de invención a los soviéticos que ellos no eran capaces de explotar por la centralización y burocratismo, todo eso lo reflejaba la prensa. El distanciamiento entre los dirigentes y la base, el formalismo de las organizaciones poliíticas y de masas, el mal trabajo ideológico, la concentración del poder, la penetración cultural de la otra parte y de los servicios de inteligencia para crispar la integridad de las Repúblicas y atizar las diferencias étnicas entre ellas, la falta de democracia participativa, los gastos excesivos en mantener en órbita países que no eran miembros de la comunidad socialista y otras más que el compañero José Luis Rodríguez detalla en la saga que aborda sobre el tema.

  • asterion dijo:

    Dr. Luis Montero. Me gustaría mucho comunicarme con usted más directamente, mi dirección es asterion@ecovida.cu Me parece interesante su artículo, pero me gustaría debatir con usted algunos de sus planteamientos. En principio, no estoy de acuerdo en que la ideología meta demasiado la nariz en asuntos que no le competen. No estoy seguro, pero cuando usted hace referencia a la hoguera o en la destrucción de códices mayas es muy facil que la gente piense en la inquisición religiosa, ese es un tema complejo, pues igual o peor de inquisidores fueron sus democráticos soviéticos, también quemaron libros y enviaron miles de inteletctuales y científicos a la siberia, y eso fue en el siglo pasado. Además, no entiendo cómo se cae con tanta frecuencia en el inmenso error en nuestro país de confundir ideología con religión. SON COSAS MUY DIFERENTES. Le reitero que me gustaría contactar más directamente, estoy abierto al debate…

  • Ing. Juan Felipe Gonzalez Saavedra dijo:

    buen comentario, solo que no estoy muy de acuerdo con las causas del desplome, sin dudas hubo otras de mas peso que esa que se plantea

  • HECTOR Y EL HERMANO dijo:

    Con todo respeto profesor, es imposible separar los actos y acciones del ser humano de su ideología en el sentido más amplio, todos tenemos una ideología, esa armazón de conceptos, creencias e ideas, que llamamos ideología ES LA BRUJULA DE CADA PERSONA PARA ORIENTARLO, sin brújula caminarías a ciegas sin sentido, la diferencia radica en que los más talentosos construyen su propia brújula, lo menos preparados la compran en un mercado. El mayor éxito que le apunto a Fidel como genio del sentido común es el intentar con la revolución es enseñarnos a todos desde los primeros años vida a construir nuestra propia brújula para enfrentar la vida.

  • EddySS dijo:

    Me llamó la atención del pie de firma y su currículo de Doctor en Ciencias Químicas y miembro Titular de la Academia de Ciencias de Cuba. Preside la Sociedad Cubana de Química y el Consejo Científico de la Universidad de La Habana.

    Es cierto, la química no tiene ideología, pero tiene historia y si tiene historia, debe ser recordada y cuando se estudie la historia, se conocerá a través de ella lo horrores cometidos, no por la química sino por la ideología de los que manipularon su uso para asfixiar reos en cámaras de gas nazi.

    El papel existe y no tiene ideología pero es imposible que pueda ser útil si lo que se escribe está asociado a la ciencia pura, sin tener en cuenta las consecuencias de su uso, al servicio de las ideologías predominantes.

    Lo más triste que puede acontecer es tener ciencia y carecer de ideología que nos defina el carácter que nos acompaña filosóficamente tras cada invenstigación.

  • maría, uruguay dijo:

    Con todo respeto al autor del artículo, creo que pensar que la tecnología internet no tienen ideología es un disparate, y sobre todo viniendo de un cubano.

    • Luis A. Montero Cabrera dijo:

      Con igual respeto, María, la ideología no la pone internet, que es solo un vehículo de comunicaciòn, cualquiera que sea la información que se trasmita. La ideología la pone el o la que escribe en internet. Usted o yo. Lo disparatado es creer que en Cuba o en Uriuguay una señal electrónica profese alguna ideología.

  • Andrés dijo:

    Es interesante la reflexión que trata de echar a andar Dr. Creo que el asunto se interna en los recovecos de la filosofía de la ciencia. Está claro que el objeto de la ciencia es el de ofrecer conocimiento confiable a través de diferentes métodos que ayudan al investigador a distinguir este conocimiento de aquel basado en ideologías. Sin embargo, en mi opinión, la forma en la que llegamos a ese conocimiento está necesariamente mediada, consciente o inconscientemente, por algún que otro concepto normativo. Si así no fuera, no sería necesario rebatir constantemente teorías e ideas.

    En discusiones de este tipo, yo siempre trato de establecer la diferencia entre las ciencias naturales y las sociales. En las sociales como la economía, que es la que yo estudio, está claro el contenido ideológico de todas las teorías. En las ciencias sociales el sujeto no puede ser separado del objeto, es decir el científico estudia fenómenos sociales en los que se encuentra necesariamente inmerso y sobre los que tiene una percepción determinada. A la economía han tratado de matematizarla demasiado (yo agregaría con la matemática equivocada) y los resultados han sido horrendos. Las ciencias sociales requieren interdisciplinaridad y escrutinio constante del no-experto en la materia, pues hasta los expertos introducen implícita o explícitamente sus proyecciones morales en sus teorías. La ideología, la política, la historia, la cultura, y elementos de este tipo, deben ser tomados en cuenta en las ciencias sociales.

    El caso de las ciencias naturales es distinto. Aquí el sujeto no puede influenciar el objeto. No importa la idea que uno tenga respecto a la justicia social, el sol saldrá y se pondrá (al menos en los próximos siglos…). Esto ha dado a las ciencias naturales unas credenciales de cientificidad que no son atribuibles a las ciencias sociales. La percepción popular (y a veces académica) del científico es la de un tipo metido en un laboratorio manipulando moléculas, o la de uno inventando sustancias, o la de un loco ensimismado frente a una pizarra atiborrada de ecuaciones matemáticas. Y ciertamente, el nivel de precisión que se alcanza con las ciencias naturales no es alcanzable por las ciencias sociales.

    Sin embargo, las ciencias sociales tampoco están libres de este asunto de la ideología. Es posible que el objeto de estudio de estas ciencias sea independiente del sujeto, pero el camino por el que se llega a explicar los fenómenos naturales es igualmente mediado por la concepción filosófica del científico. Por ejemplo, el principio de la incertidumbre establecido por Heisenberg motivó a Einstein su famosa frase donde él aseguraba su convicción de que dios no jugaba a los dados. Esto es un obvio juicio de valor, un punto de partida moral. Pero el mismo Heisenberg era un cristiano devoto y un hombre además muy preocupado con las implicaciones filosóficas de la ciencia. Durante los 70 él escribió artículos y dictó varias conferencias tratando de conciliar a la ciencia con la religión. Su famoso Physic and beyond de 1971 comenzó con la frase “La ciencia está hecha por el hombre”. Un hombre como él, absolutamente convencido del poder de la verdad científica, también estaba convencido de que no puede existir una clara distinción entre el conocimiento y la fe (no solamente religiosa).

    Muchos otros han tocado el asunto de que siempre hay elementos en las hipótesis científicas que no se pueden demostrar. Kant hablaba de los juicios sintéticos a priori. Y no hablemos del campo de las matemáticas (su estatus como ciencia se discute) donde Gödel demostró que en toda proposición matemática siempre hay enunciados ciertos que no se pueden probar, y así demostró que los números naturales no pueden ser definidos exclusivamente en términos lógicos. Yo creía que la matemática era una de las áreas del saber más precisas, pero resulta que el debate filosófico en torno a ella es intenso.

    Las ideologías son básicamente sistemas de creencias que ofrecen una visión sobre el mundo y son las que proveen el material inicial para nuestra deliberación. Yo no soy muy amigo de los empiristas lógicos, pero en este campo Reichenbach habló, a mi entender con razón, de la necesidad de establecer una diferencia entre la lógica de la justificación y la del descubrimiento. La primera es lógica, pero la segunda no necesariamente. Y este es el origen de la filosofía de la ciencia. La ideología está siempre con nosotros. Es por eso que cada cambio de paradigma científico, en cualquier ciencia, equivale a un cambio político que casi siempre encuentra mucha resistencia en la propia comunidad científica.

    • Luis A. Montero Cabrera dijo:

      Una vez más, Andrés, muy agradecido por su interesante y culto comentario. Deseo, a mi vez, comentarle un par de aspectos.
      Heisenberg, a mi modo de ver, se inventó una irrealidad de la mecánica cuántica en torno a la llamada incertidumbre. En realidad tal incertidumbre es una consecuencia de que se escogió el álgebra lineal para resolver las ecuaciones cuánticas. Se puede hacer el cálculo exactamente solo con funciones que describen fenómenos si son propias del operador diseñado para la magnitud que se desea calcular. Si esa función no es propia del operador de la otra magnitud, no se puede usar. En ese caso se demuestra fácilmente que los operadores no conmutan. De ahí Heisenberg se planteó una consecuencia de incertidumbre física en las condiciones de los sistemas cuánticos que eran más una limitación de la forma de calcular las propiedades que se los sistemas. Eso es lo que Einstein criticó, obviamente. Si, usted tiene razón, Heisenberg se guió por su espiritualidad o creencias o ideología para interpretar una verdad científica comprobada. Pero esta, la verdad científica, está ahí. Las partículas que se pueden estudiar con la mecánica cuántica tienen posición y velocidad al mismo tiempo, y eso no depende del hombre y sus teorías para entenderlas. Existían con esas características mucho antes de que el hombre existiera.
      Lo otro se refiere a la tecnología. En tiempos de la guerra revolucionaria en Cuba, el ejército del dictador Batista le había comprado unos fusiles marca “San Cristobal” a su colega Trujillo en la República Dominicana. Se trataba claramente de una tecnología de un dictador para el servicio de otro. La ideología que guió su fabricación se dirigía a convertir los fusiles en instrumentos de dominación sangrienta. Sin embargo, cuando nuestras tropas rebeldes se hacían de ellos al derrotar el ejército de la tiranía en algunas batallas, se convertían en armas de liberación en sus manos. ¿Quién es el portador de la ideología, los fusiles y su tecnología o sus portadores y utilizadores? La ideología la pone el sistema de pensamientos sociopolíticos, por simples que sean, del que aprieta el gatillo.

      • Andrés dijo:

        Le agradezco mucho su atinado comentario Dr. Montero. Como investigador de las ciencias sociales, siempre encuentro muy importante el debate con los colegas de las ciencias naturales. Y usted, como especialista en estos asuntos, está mostrando cuan necesario es esto. Le confieso que en esto de debatir me está dando en la vena del gusto.

        En efecto, la incertidumbre de Heisenberg es un resultado directo del álgebra matricial empleada por él. Esto es algo que reconocieron sus contemporáneos (Paul Dirac, Max Born). Yo creo que es, en general, un resultado directo de lo que sucede cuando tratamos de modelar, o entender, fenómenos no-lineales desde una óptica lineal. Muchos economistas cuantitativos tienden a hacer lo mismo, con la diferencia de que los físicos desde hace tiempo saben que están lidiando con fenómenos complejos. Y es esto último lo que hace las reflexiones de estos científicos tan interesantes. Y es en este punto particular donde no sé si estar de acuerdo con usted en llamar a la incertidumbre de Heisenberg una “irrealidad” que este se inventó. Creo que no hay una intención subjetiva en él, sino un reconocimiento de la imposibilidad de atrapar toda la realidad.

        Coincido con usted en el hecho de que, en el caso de la incertidumbre, hubo una limitación (yo diría insuperable dada la técnica de la época) en la forma de modelar las propiedades de los sistemas. Pero la tesis planteada, por ejemplo, por la famosa Interpretación de Copenhague (aunque no universalmente aceptada) ha probado ser muy útil. Y pongo interpretación con mayúscula con toda intención. Creo que la incertidumbre de Heisenberg nos está obligando a admitir la naturaleza no-determinista de nuestras observaciones. No se trata de que nuestro conocimiento de los fenómenos naturales sea subjetivo, sino de que existe una mediación inevitable entre lo posible y lo real. Existe una realidad allá fuera independiente de nuestras percepciones, y yo soy de los que defiende la necesidad de la ciencia como vehículo más apropiado para explicarla. Pero, por otra parte, nuestra capacidad para atrapar esa realidad, como individuos, es limitada. La verdad científica comprobada es innegable, pero siempre incompleta y falible, pues estamos obligados a establecer hipótesis no necesariamente comprobables en nuestra explicación de la realidad. Hay un momento metafísico inevitable en nuestra interacción con el mundo. La intuición ( a veces cierta, a veces no) es parte de la creación científica.

        Dentro de la misma versión de Copenhague existían contradicciones entre Niels Bohr, más inclinado por el positivismo y Heisenberg, más inclinado por el realismo (filosóficamente hablando), pero desechando el ala positivista. El desacuerdo de Einstein con esta Interpretación, en mi opinión, refleja el debate sobre si tomar a la teoría cuántica (y a la física) como un instrumento epistemológico, o sea que nos ayuda a tener conocimiento de los fenómenos, o como un instrumento ontológico, es decir que nos permite conocer la naturaleza última del fenómeno (esta última opción defendida por Einstein).

        Cuando Einstein dijo que dios no jugaba a los dados, Bohr le respondió “Einstein, no le digas a dios lo que tiene que hacer”. Creo que las mejores técnicas de medición y mejores técnicas de computación (las cuales permiten hoy modelar fenómenos no-lineales) están ayudando mucho en este debate, pero siempre vamos a necesitar hipótesis no comprobables a la hora de explicar la naturaleza. Y aquí, como diría Einstein, es la imaginación la que está al mando.

        En el caso de las aplicaciones de la tecnología coincido 100% con usted. Su uso depende de la ideología del usuario. Hace poco releía los escritos inéditos del Che, publicados hace unos años, y no paro de sorprenderme de su visión en este sentido. Él también era partidario de emplear para nuestro desarrollo industrial la mejor tecnología, viniera de dónde viniera. Yo coincido con esto absolutamente.

      • siendobjetivo dijo:

        Estimados profesor Montero y Andrés, considero que siguen analizando la temática de la relación entre ciencia, tecnología e innovación (CT&I) y su relación con la ideología desde la perspectiva exclusiva del uso que se hace de sus resultados, y olvidan el aspecto vinculado a como la ideología dtermina la creación de conocimiento científico, tecnologías e innovaciones. Tanto el ejemplo de los fusiles, omo el ejemplo de Internet, como los otros ejemplos utilizados por el profesor Montero muestran esa perspectiva.
        Por detrás de esa visión, percibo la concepción de la CT&I como actividades completamente independientes, que no resultan influenciadas por nada ni nadie, solamente por la busqueda de la verdad científica.

        Precisamente esa concepción de que la comunidad científica se aísla de la sociedad hace que la ciencia pierda su significado como aquello que siempre ha sido y seguirá siendo: una actividad social. Esa pérdida del significado social de la actividad científica que defiende el profesor Montero, implica que los descubrimientos científicos no dependen de los contextos sociales e históricos donde ocurren.

        Limitar el trabajo científico y la solución de sus problemas exclusivamente a la rutina paradigmática (en el sentido de Kuhn) de la investigación, impide analizar desde una perspectiva epistemológica todo el conjunto de causas históricas, teóricas, económicas, políticas, ideológicas, culturales y tecnológicas preexistentes y que van a influir en los nuevos resultados científicos, tecnologías e innovaciones. La CT&I antes de ser actividades puramente “técnicas”, con una dinámica totalmente “segregada” del contexto, son actividades sociales.

        La visión que está proponiendo el Profesor Montero parte de la idea que la ciencia solamente necesita legitimarse científicamente,. El profesor defiende la idea que la correcta aplicación del método científico y su resultado (verdad científica) son los únicos criterios válidos. En otras palabras, es algo así como que la ciencia tiene un funcionamiento ciego que no permite otro tipo de evaluación que no sea desde la metodología utilizada y el criterio de cientificidad de los resultados.

        Por lo tanto, y llevándolo al ejemplo que puse desde mi primer comentario (la infraestructura científica y tecnológica desarrollada por el gobierno de EEUU para la producción de armamento bélico de destrucción masiva), sería justo preguntar: Entonces para la ciencia la pregunta ¿cómo destruir la humanidad? tiene el mismo valor que la pregunta ¿cómo salvarla?

        En mi modesta opinión esa es una visión utópica de una ciencia “segregada”, en la cual los científicos no son capaces de ver otra cosa que no sean sus investigaciones.
        Repito lo que dije en un comentario anterior, en un contexto social determinado (tiempo y espacio) siempre existe una relación, una conexión específica entre ciencia y sociedad. Esa conexión o relación no está determinada de forma unívoca por la actividad científica, sino por el conjunto de intereses, necesidades, ideología, actitudes (entre otros aspectos) que van a influenciar los fines, los objetivos, las metas, que la ciencia debe alcanzar.

        La actividad científica, y por tanto sus resultados, ocurre dentro de un contexto social, económico, cultural, político y tecnológico determinado, y responde funcional y estructuralmente al mismo. Hay una relación entre problemas y resultados científicos, como también hay una relación entre resultados científicos y relaciones de producción. De conjunto, ambos aspectos conforman las condiciones necesarias para que los resultados de investigación salgan a la luz.

        Adicionalmente, la ciencia no es solamente un espejo de la naturaleza, la sociedad y sus relaciones históricamente determinadas, sino, además, puede ser vista como un proyecto para la sociedad. En ese sentido, la ciencia no es neutral y su significado no depende exclusivamente de su legitimación desde la perspectiva de un paradigma científico (según Kuhn). Si el análisis sobre la ciencia se restringe exclusivamente a la perspectiva de paradigma de Kuhn (realizaciones científicas universalmente reconocidas que, durante algún tiempo, proporcionan problemas y soluciones modulares para una determinada comunidad científica), se cae en una visión puramente epistemológica, y, por lo tanto, interna y absoluta de la ciencia.

        Los resultados científicos, las tecnologías, las innovaciones, son sociales antes que “técnicos”, los seres humanos las anteceden. De acuerdo con varios autores existe una “tecnología” humana antes que material. Diferentes contextos históricos, sociales, culturales, económicos, políticos y tecnológicos van a propicia diferentes problemas científicos y diferentes niveles de intervención de la CT&I en la naturaleza y la sociedad. No se puede considerar que la ciencia existe solamente porque está separada de las relaciones sociales y de producción presentes en cualquier contexto, por el contrario, existe, precisamente porque está inserida en esos contextos.

        Saludos,

  • CUBAMÍA dijo:

    Muy bueno y apartando un poco el tema de Internet que a mi modesto entender, es importante introducir en nuestra sociedad bajo controles de contenido ideológico pero no científicos y sociales, por que es ahí donde se definirá el uso de la tecnología en nuestra patria, muy bueno el artículo.

    Es tiempo de computadoras y que ETECSA me deje abrir enlaces en los navegadores nautas en nuevas pestÑas y no tener que abrir nuevas pestaÑas abrir un nuevo Google para hacer una nueva búsqueda para llegar a un contenido de estudio de soft libre para descargar un driver o un video o un pequeÑo programa y ver como se van los 5cuc sin verlo en mi lenta memoria por que además los PC no dejan descargar en el disco duro en pleno siglo XXI y a las de 3 décadas de inventada la Red de redes que solo me informa por el NTV.

  • Andrés dijo:

    Una corrección urgente: El tercer párrafo de mi comentario anterior comienza con “Sin embargo, las ciencias sociales…” cuando en realidad quise decir “Sin embargo, las ciencias naturales…”

    Ha sido una omisión producto del agotamiento. Disculpas por la confusión que esto haya podido ocasionar.

  • Andrés dijo:

    Recién envié una nota de corrección dónde me refería al tercer párrafo de mi comentario. Ahora vuelvo a corregir, me refería al cuarto. Aquí va la corrección corregida. Gracias.

    Una corrección urgente: El cuarto párrafo de mi comentario anterior comienza con “Sin embargo, las ciencias sociales…” cuando en realidad quise decir “Sin embargo, las ciencias naturales…”

    Ha sido una omisión producto del agotamiento. Disculpas por la confusión que esto haya podido ocasionar.

  • HECTOR Y EL HERMANO dijo:

    ¿Qué importancia puede tener que exista una verdad científica si no hubiera existido el hombre para interpretarla? no pudieran hacerlo los insectos, existe o se reconoce esa verdad científica para el conocimiento humano porque existe esa interrelación. Las verdades científicas son infinitas hay muchas más por descubrir, la suerte es la posibilidad del ser humano en su ejercicio consiente de imaginarlo a partir de su ideología. Einstein decía al respecto: ……..¨la imaginación es más importante que el conocimiento, el conocimiento es limitado, la imaginación abarca todo el mundo, estimulando el progreso y dando luz a la evolución¨.

  • Néstor del Prado Arza dijo:

    Colegas foristas que tenemos la oportunidad de participar en el intercambio sobre un tema tan complicado desde todo punto de vista, pero apasionante e importante. Yo le había vaticinado a mi amigo Montero cierta reserva por su incursión en Cubadebate con temas científicos y tecnológicos, y que tendría seguidores y también detractores, estos últimos los que consideran que un espacio tan promiscuo como este no es apropiado para el debate científico. Pero no dudé en estimularlo e invitarlo al encuentro presencial del pasado 20 de mayo en que debatimos sobre su pertinencia en las Redes Sociales mediadas por Internet. Pues bien, he disfrutado mucho el intercambio entre Montero y Andrés, y también con “siendobjetivo”; de altos quilates por su valor epistemológico y también ontológico. Andrés que al comprobar que trocó el tipo de ciencia al que se refería se disparó a publicar la rectificación, yo la había asumido como un “lapsus mental”, era algo obvio, pero seguramente no estuvo en paz hasta verlo publicado. Estoy seguro que muchos más deben haber disfrutado de tan lúcidos comentarios. Me gustaría saber si ambos colegas no tienen reparo en escribirme para tenerlos en cuenta en invitarlos a un posible nuevo encuentro presencial entre editores autores y cubadebatientes. Mi e-mail: nestor@gecyt.cu
    Vaya qué tremenda tríada categorial: ciencia, tecnología e ideología. Sobre todo las de los extremos. Gracias por estar demostrando que se puede debatir de manera culta sobre temas científicos.

    • Andrés dijo:

      Muchas gracias por su comentario Néstor. Ciertamente, estaba consciente de que muchos lectores se darían cuenta del lapsus en mi comentario, pero, como usted ha dicho, sólo sentí verdadera paz cuando se publicó la corrección. Aunque el comentario de los foristas no es el artículo principal, creo que debemos acostumbrarnos a elaborar nuestras ideas con ciertos estándares; entre otras cosas por que estos foros son el espejo de la sociedad cubana en el mundo. Cuando uno ve los comentarios de foristas en el New York Times o en el The Guardian, entonces se da cuenta de la importancia de un buen intercambio de ideas.

      Por otra parte, al menos a mí particularmente, me anima también la necesidad de hacer una contribución real al panorama de mi país, aunque sea desde la anonimidad del forista. Por cierto, en los últimos años la calidad de los comentarios ha aumentado considerablemente (nada menos se podía esperar de los cubanos) y esto nos va a beneficiar a todos. Creo que nuestras autoridades e instituciones deberían tomarse en serio estos foros, y al mismo tiempo emplearlos con conocimiento de causa, pues tienen aquí un verdadero portafolio de ideas. Si yo fuera un funcionario público anduviera cazando buenas ideas, y estimulando sus creadores, todo el tiempo.

      Leo, y también disfruto, sus artículos de forma asidua. Definitivamente me pondré en contacto con usted a través de la dirección que me ha dado.

      Le agradezco, además, la invitación, y me honra que venga de alguien como usted..

      Un saludo cordial.

    • siendoobjetivo dijo:

      Estimado profesor, le escribire, sin falta,

      Saludos,

  • Lillian dijo:

    Es importante la ideología y pongo el ejemplo del software libre y el software propietario. Los dos tienen que ver la tecnología pero, aunque pueda haber otras diferencias, su diferencia fundamental está en la ideología. El software privativo, se trabaja para llegar a un software que será “protegido” por una licencia y su explotación económica beneficiará solo a sus titulares, en el software libre se trabaja en comunidad, los problemas se resuelven entre todos porque benefician a todos. En la forma de desarrollar las investigaciones científicas puede haber competitividad, secretismo, guerra de patentes o puede haber colaboración entre distintas instituciones y científicos y difusión con acceso libre, los resultados en uno u otro caso serán diferentes. Además,¿ cuánto se invierte, por ejemplo, en desarrollar determinados productos totalmente inútiles e innecesarios porque pueden ser productos vendibles que generarán ganancias aún cuando implique gastos de recursos naturales y generación de desperdicios que el planeta no puede asimilar? ¿Por qué el desarrollo tecnológico actual va dirigido a “mejoras” mínimas que nada aportan a equipos ya existentes pero que si generan ingresos?¿Por que existe la obsolescencia programada en muchos equipos…? eso es ideología aplicada a la tecnología, o tecnología en función de la ideología ¿Por que la industria farmacéutica investiga más en medicamentos para enfermedades crónicas del primer mundo que impliquen medicación de por vida (y aseguren ingresos permanentes) y se dejan a un lado las vacunas que pueden prever muchas graves enfermedades?
    Creo que no se puede separar ideología de ciencia y tecnología.
    Muy interesante el debate

  • abelardo dijo:

    Veamos que sucedio en la URSS cuando se confundio ciencia e ideologia……..es una leccion irrepetible. El socialismo es modernidad, no Edad Media. Si pretende subsistir como verdadera cultura.

  • Joan dijo:

    Yo creo que el EMPLEO de determinada tecnología puede tener connotaciones ideológicas, pero que es un error sepultar la cabeza en la arena, porque aún cuando por cuestiones éticas no utilicemos alguna, en el conocimiento de su existencia y aplicación, para nuestra defensa, nos puede ir la vida. La tecnología como tal creo que no tiene ideología, la tiene su concepción y aplicación. Aún recuerdo a un farsante de mis años de estudiante en los 70 que decía que “las loas a la tecnología capitalista son diversionismo ideológico”. Ese señor hace años que saltó de trinchera, pues al parecer en el dicho y hecho en él no iban juntos. Si los indios hubiesen conocido los cascabeles, los espejos y el alcohol no habrían sido tan fáciles de seducir. Y me parece muy bien el método para sus discusiones, de hecho lo disfuto en otros ámbitos desde hace ya 25 años.

Se han publicado 32 comentarios



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Luis A. Montero Cabrera

Luis A. Montero Cabrera

Es Doctor en Ciencias Químicas y miembro Titular de la Academia de Ciencias de Cuba. Preside la Sociedad Cubana de Química y el Consejo Científico de la Universidad de La Habana.

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