Imprimir
Inicio » Opinión, Ciencia y Tecnología  »

La culpa no es de los números, sino del criterio de medida construido

| 31

Entre los artículos de opinión que tengo en proceso de escritura para Cubadebate, estaba el que ahora usted está leyendo. El detonante para culminarlo fue la lectura de un artículo publicado el viernes 8 de abril de 2016 en el periódico Granma titulado Números, de la joven periodista Leydis María Labrador Herrera. Ella afirmó: “En no pocos casos, la utilización de los números se convierte en una barrera para analizar de forma profunda y consecuente qué estamos haciendo mal o bien”.

El problema no radica en la utilización de los números para medir resultados, sino en que no se haya construido bien el objetivo ni el indicador o criterio de medida correcto.

Hay muchos indicadores de medida que se quedan en algo muy general o sencillamente no se direccionan a lo verdaderamente esencial.

Matematizar todo lo que deba y pueda serlo, será un propósito loable, siempre que tenga rigor científico y sentido común, es decir que sea entendido por la inmensa mayoría de la gente llana y sencilla del pueblo, y que sirva para la mejora continua. También lo cualitativo se puede medir numéricamente mediante escalas debidamente construidas.

Se trata de un asunto polisémico-de diversidad interpretativa-, como los que resultan buenos para el debate respetuoso y enriquecedor. Hay varios refranes que abordan lo que ahora analizamos. Por ejemplo: “Lo que no se puede medir no se puede gestionar”. “No todo lo que cuenta se puede contar, ni todo lo que se puede contar cuenta”. Hay uno mucho más atrevido, que con el perdón de las compañeras cito: “Las estadísticas mal utilizadas son como las bikinis de una mujer, enseñan todo, menos lo esencial”.

Marco Conceptual Elemental, para acercarnos al tema.

Indicador: tr. Que muestra o significa una cosa con indicios y señales.
Que sirve para medir.

Indicador cuantitativo, Aquel que se puede obtener de manera directa; pesando, midiendo, contando, para obtener datos primarios con los que se pueden construir relaciones o comparaciones. El % es una manera muy extendida de establecer esas comparaciones.

Ejemplos:

  • Crecimiento de las ventas
  • Incremento del número de clientes
  • Disminución de las reclamaciones de los clientes
  • Crecimiento de las utilidades
  • Éxodo de trabajadores valiosos

La comparación puede ser respecto a un plan aprobado o con un periodo anterior homólogo (mes, trimestre, semestre, año)

Indicador cualitativo: no se pueden obtener de manera directa; para obtener datos primarios se aplican encuestas, entrevistas, observaciones directas, criterios de expertos, entre otros, y se crean modelos matemáticos para organizarlos, interpretarlos y utilizarlos en las soluciones.

Ejemplos:

  • Satisfacción de clientes (internos o externos)
  • Clima laboral
  • Sentido de pertenencia
  • Disposición a enfrentar nuevos retos.

Se establece una escala para llevar lo subjetivo (opinión personal) a una expresión numérica, es decir se establece una valuación.

Por ejemplo se le pide a un cliente que califique o le asigne una puntuación entre 1 y 5 a lo encuestado. (1 mínimo, y 5 máximo). Obtener al menos 4 puntos en la satisfacción de cliente; o mantener o crecer en el índice de satisfacción del cliente, puede darnos una idea de lo cualitativo.

Como se habrá comprendido no pretendo abordar aspectos estratégicos, sino los más inmediatos y perceptibles.

Ahora entraremos en detalles para que el lector entienda, comparta, discrepe, aporte,…

No basta con reconocer que ha crecido la cantidad de turistas que arriban al país, es necesario conocer las utilidades que reportan, es decir el dinero que dejan para además de estimular a los que lo hacen posible, que deje reservas para el desarrollo, que contribuya a la solvencia económica y financiera de la sociedad, a la mejora de la calidad de vida de la gente.

No basta con reconocer que se creció en la cantidad de frutas y vegetales cosechadas, es necesario conocer la llegada con calidad a los puntos de ventas con precios asequibles a la mayoría de la gente.

Un indicador o criterio de medida debe responder al intento de medir o evaluar un objetivo de trabajo, una meta acordada, y digo acordada ya que las metas impuestas suelen ser rechazadas o peor todavía aceptadas de dientes para afuera. Por tanto hay que partir de acordar buenos objetivos, buenas metas.

Si un objetivo de la industria turística cubana, se redacta como el crecimiento en un 30 o un 50 % en la cantidad de turistas, evidentemente será un objetivo insuficiente, es fácil de medir, basta con un procedimiento de conteo y de una simple división aritmética y hallar el porciento. Hay que pasar a objetivos más exigentes, como el ya citado de las utilidades, o el de la calidad percibida por el turista, recolectada en   los resultados de las encuestas, o en el nivel de repitencia, o en la ausencia o disminución significativa de quejas y reclamaciones.

Si un objetivo de la industria agropecuaria se redacta como el crecimiento de la producción, también fácil de medir, nos quedamos muy debajo de lo requerido. El objetivo debe redactarse en función de que los productos lleguen pronto y con calidad hasta el consumidor a precios asequibles.

Si un objetivo de una institución que oferta servicios al ciudadano es llegar a una mayor cantidad cada año, es también insuficiente. Por ejemplo no basta con incrementar los servicios de reparación de artículos del hogar, deben tener la meta de la rapidez y durabilidad de las reparaciones con precios asequibles. El incremento de las zonas y servicios de comunicación WIFI, debe asegurar que la estabilidad, la velocidad y los precios satisfagan aceptablemente las necesidades y deseos de los clientes. Entonces los números hablan y halan.

Si los objetivos y las metas y sus respectivos indicadores o criterios de medida se construyen bien, entonces los números estarán midiendo lo que la gente reclama y necesita, tanto cuantitativa como cualitativamente.

Es cierto que en la medida que los objetivos se dirigen a la zona de las percepciones y las valoraciones cualitativas de la gente, los números pueden contribuir a la burocracia o a la tecnocracia, a convertir a los seres humanos en números de una buena hoja de cálculo informatizada o un bonito gráfico multicolor. Para evitar esos males existe la entrevista y la interacción cara a cara con las personas; la decisión de llegar a todas ellas, como en las investigaciones en el terreno de colaboradores cubanos en varios países hermanos para detectar problemas de salud mental y otras discapacidades humanas. Lo decisivo es que los números sean veraces, una expresión lo más fiel posible a la realidad, de lo que la gente hace y piensa.

Le agradezco a Leydis María su decisión de decir sin absolutismos grandes verdades, sobre algo tan sensible para el propósito común de mejorar nuestra sociedad. No es mi intención polemizar, sino complementar en lo tocante a la posibilidad de también expresar lo cualitativo a través de los números.

No se trata de inundar de números los informes sin ton ni son, la ciencia radica en utilizar los que desinflan globos o evidencian desempeños realmente consistentes. No se trata de dar protagonismo a los números a costa del indispensable contacto humano.

Estoy seguro que mucho de los lectores de Cubadebate estarán pensando en otros ejemplos y ojalá que en nuevas formas de abordar esta importante manera de gestionar y evaluar en las organizaciones empresariales, en las instituciones de servicios públicos, y en aquellas que realizan trámites ciudadanos.

No culpemos gratuitamente a los indispensables números, de los problemas que nacen de la manera superficial de trazarnos objetivos y metas y de construir indicadores o criterios de medida que no propicien la gestión científica efectiva de las organizaciones. Lo esencial es utilizarlos para atacar las verdaderas causas de nuestros males, para aplicar soluciones efectivas y participativas, y de cuyos buenos resultados todos disfrutemos.

Se han publicado 31 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Chikungunya dijo:

    Excelente articulo, hay que llevar de la mano, por encima de todas las cosas, la calidad del producto o servicio que se preste. Miles de ejemplos pueden ser mencionados aparte de los que el autor trae a colación.

  • Juan Carlos Subiaut Suárez dijo:

    Co. Néstor:
    Excelente artículo.
    Leí, como Ud., el artículo que refiere (viernes 8 de abril de 2016 en el periódico Granma titulado Números, de la joven periodista Leydis María Labrador Herrera). A la expresión de Leydis de que “En no pocos casos, la utilización de los números se convierte en una barrera para analizar de forma profunda y consecuente qué estamos haciendo mal o bien”, Ud. contrapone el criterio (con el cual coincido) de que “el problema no radica en la utilización de los números para medir resultados, sino en que no se haya construido bien el objetivo ni el indicador o criterio de medida correcto” y añade, argumentándolo con varios ejemplos, lo cual a mi juicio, es que lo esencial para emitir algún criterio, sea en la forma que sea expresado, es lograr (claridad, objetividad y funcionabilidad mediantes) que el mensaje ”sea entendido por la inmensa mayoría de la gente llana y sencilla del pueblo”.
    Desde cualquier informe a leer (y supuestamente debatir) en una Asamblea, plagado de datos económicos que a veces ni los propios especialistas entienden, hasta la mayoría de los reportes que los periodistas abordan sobre producciones y servicios en nuestros medios de prensa, adolecen de los problemas que se describen. Pocos entienden lo que se quiso decir, menos lo comparten, porque no les interesa o no se vincula con nada de su interés o lo que es peor, al no vincular el dato inicial con el dato de interés para el receptor (indicador o criterio de medida correcto) o incluso distanciarlo tanto se llega a considerar falso (el famoso ejemplo de que, si quieres llenar el saco con viandas, ábrelo frente al televisor cuando comience el noticiero). En fin, la suma da de cero a negativa.
    Nuestra vida está llena de números. El problema no es convivir con ellos, utilizar sus relaciones para expresar cualquier aspecto de nuestra existencia. Lo es cuando absolutizamos esas relaciones, cuando las convertimos en etéreas, irreales, superficiales. Lo es cuando materializamos esas mismas relaciones sublimizando cuánto de humanidad hubo en cada paso de la materialización de un resultado. Lo es cuando no logramos vincularlas con la satisfacción de cada hombre y mujer; desde los que participaron desde la concepción y desarrollo de la idea hasta los que participan y se benefician de una forma u otra de su puesta en práctica.

  • Augusto Gonzalez dijo:

    Claro que los numeros son importantes! En los clasicos siempre estuvo la vision de que el marxismo es una teoria cientifica. Para hacer ciencia hay que cuantificar de alguna manera, lanzar hipotesis y comprobarlas, verificando las magnitudes medidas. La ciencia nuestra, cubana, sin embargo, se supone reducida basicamente a las universidades y centros de investigacion. Es poco frecuente que en una institucion social se utilicen mediciones de indicadores, modelos, etc y que se corrijan las politicas de acuerdo con estas mediciones y modelos. Sugiero leer una pequena nota que hice sobre “La ecuacion de la Fisica en Cuba”, que en realidad es una critica al poco uso de los indicadores mencionados para dirigir a la propia ciencia (http://rcf.fisica.uh.cu/files/Archivos/2014/Vol31-N1E/RCF-31-1E-E008.pdf).

    • Néstor del Prado Arza dijo:

      Estimado Augusto, me he deleitado leyendo el trabajo referido y escrito por ti. Se lo sugiero a quienes no sean alérgicos a la matemática y quieran ver una prueba fehaciente de que los números bien utilizados hablan alto y claro y halan duro en sentido y dirección del progreso.
      Agradezco tu apoyo.

      • Alejandro dijo:

        Estimados Nestor y Augusto, disculpen, pero discrepo en algunos aspectos sobre sus afirmaciones, pues de cierto modo (y espero que sea solamente mi percepción) percibo una visión positivista de la actividad científica, o sea esa visión de Augusto Comte de inicios del siglo XIX, de que la única forma de observar la vida social es hacerlo por medio de la medición, la verificación y la utilización del método científico. Y creo que a esa visión positivista se le ha hecho ya una crítica lo suficientemente grande por muchos filósofos, por lo que no me parece que deba enfocarme en ese asunto aquí. Solamente recordar que los métodos utilizados tradicionalmente por las llamadas ciencias duras, no siempre son extrapolables a las ciencias sociales, humanas, etc. que también son ciencias. ¿O es que acaso no lo son?

        Con relación al artículo en cuestión, desde mi humilde punto de vista, lo que me parece esencial es que no se trata de los criterios de medida construídos como argumenta Nestor. En mi modesta opinión, de lo que se trata es de entender que para la comprensión del universo en que vivimos, tanto natural (estudiado por la física, la química, la biología, etc.) como humano (estudiado por la psicología, la antropología, la sociología, etc.) es necesario reconocer que el mismo se encuentra en un estado de cambio permanente, es dinámico, y que ese dinamismo se manifiesta de forma bien compleja. La mente humana es capaz de aislar algunas partes de ese cambio, en particular aquellas partes que se repiten a menudo y cuyo resultado es de importancia para la supervivencia o el bienestar del ser humano, o sea, determinados fenómenos o procesos. Entenderlos, con el objetivo de lograr que los resultados de esos fenómenos y procesos sean siempre los deseados por nosotros a priori (por ejemplo, para crear una determinada tecnología) es la fuente del conocimiento científico, su primera y mayor preocupación.

        Por lo tanto, es absolutamente imprescindible comprender que la construcción de conocimiento tiene que lidiar con diferentes tipos de fenómenos en el mundo en que vivimos, los cuales se diferencian por la naturaleza de su relación causal, y que esa naturaleza exige el uso de diferentes tipos de medidas e indicadores adecuados a cada tipo de fenómeno o proceso.

        El primer grupo, y probablemente la mayoría de los fenómenos son de este tipo, la observación no da como resultado ninguna regularidad, repetición o influencia de las condiciones causales. Por lo tanto, este tipo de fenómenos está fuera del alcance de la ciencia tal y como la explicamos anteriormente (al menos hasta que no se cuente con las herramientas necesarias para su observación sistemática). Los otros dos tipos – los fenómenos estocásticos y determinísticos – son los que tienen una relación causal con sentido lógico para el cerebro humano, por lo que nos permiten construir conocimiento.

        En el caso de los fenómenos determinísticos, por ejemplo, un físico realiza un experimento y obtiene un resultado. Repite el experimento una, dos, cien mil veces, y el resultado es siempre el mismo. Puede variar la intensidad de ciertas características de la situación causal y observar – varias veces – variaciones correspondientes en la intensidad de las características resultantes, pero no en su naturaleza.

        En el caso de los fenómenos estocásticos, por ejemplo, un empresario implementa una determinada medida que redunda en un beneficio específico para los empleados de un sector de una empresa dentro de una industria determinada. Los trabajadores se sienten bien y son más productivos. De forma entusiasta, el empresario extiende el beneficio para todos los sectores de la empresa y … la mitad de los empleados no queda contenta o se sienten enojados, el 30% se muestra indiferente, y sólo el 20% se siente bien y por tanto mejora su productividad. O sea, en los fenómenos estocásticos, los resultados son de diferente naturaleza, incluso contradictoria, aunque las situaciones causales sean idénticas. Para explicarlo mejor, esto significa que, si un proceso es estocástico, el agente involucrado puede repetir los mismos pasos, exactamente como lo hizo la primera vez y puede conseguir un resultado completamente diferente o incluso opuesto.

        Por lo tanto, existen diferencias entre los fenómenos determinísticos y estocásticos que no se pueden ignorar cuando se trata de utilizar medidas o indicadores para la construcción de conocimiento. Existen un conjunto de ellas, y no las voy a mencionar todas, sino solamente dos que me parecen esenciales. En primer lugar, en el caso de los fenómenos determinísticos, la cantidad de condiciones necesarias identificadas en la situación causal son pocas (no más de 10), mientras en los fenómenos estocásticos, son muchas, incluso cientos de ellas, y no todas están identificadas. En segundo lugar, cuando se trata de fenómenos determinísticos, siempre y cuando no se altere la situación causal, el proceso se puede repetir infinitamente y el resultado siempre va a ser el mismo, no cambia. Mientras que, en los fenómenos estocásticos, si se repite el mismo proceso sin alterar la situación causal, se obtendrá un número limitado de resultados que responde a una determinada distribución de frecuencia. En otras palabras, en los fenómenos determinísticos el resultado siempre es el mismo, mientras que, en los fenómenos estocásticos, existe un conjunto de resultados diferentes, cuyo aparecimiento responde a una distribución de frecuencias fijas, por ejemplo, si los resultados observados fueron A, B y C, pues se podría obtener A en el 35% de los casos, B en el 52% y C en el 13%.

        Así, los procedimientos de cuantificación más rigurosos desde el punto de vista metrológico como, por ejemplo, el conteo de artículos u ocurrencias discretas (artículos publicados, crímenes cometidos, productos comercializados, nacimientos, muertes, etc.), o la cuantificación de ocurrencias continuas que utilizan unidades de medida (tamaño, masa, tiempo, etc.), donde la cuantificación deja poco espacio para la subjetividad, son conocidos como medidas y se aplican en la medición de los procesos determinísticos.

        Sin embargo, hay muchas circunstancias en las que su aplicación no es posible y se deben utilizar otros métodos en que la subjetividad es mayor, y que, por tanto, traen consigo una mayor dispersión de los resultados, una menor reproducibilidad y también una exactitud menor en los valores obtenidos. En consecuencia, la cantidad de información contenida en esos valores es menor que el caso de los procedimientos metrológicos y, de hecho, puede variar desde ser relativamente pobre hasta alcanzar un nivel de robustez aceptable. Por lo tanto, esa robustez reducida, en combinación con mediciones no metrológicas, se aplica fundamentalmente en los fenómenos estocásticos. Y sus resultados se conocen como indicadores, no como medidas, por lo que nos dan es una indicación, pero nunca la certeza absoluta sobre lo que se desea conocer. Ahora, si el proceso de observación así desarrollado llegara a perfeccionarse de tal forma que lograra alcanzar resultados confiables pudiera considerarse como una medida.

        Pero repito, los indicadores, indican, apuntan, pero no existe certeza 100%.

        Gracias

  • Cayo Hueso dijo:

    Néstor, muy buen artículo, como buen matemático sabes que la estadística ( sin ánimo de ofender a los estadísticos ) puede hacernos parecer muy sabios, incluso si comparamos número de accidentes de tráfico con hábito de fumar y puede darte como resultado que tiene más choques los que fuman….o viceversa.
    Hay muchos dirigentes que se han acostumbrado a pedir % y no analizar la enjundia de los problemas, pero eso sólo se gana con más capacitación técnica.
    Saludos ceperianos para un noceperiano!!!!

  • Hector y el hermano dijo:

    Magnífico artículo, solo quiero destacar que los ejemplos y valoraciones expuestos por el profesor, al igual que la gran mayoría de los artículos que se publican sobre estos temas, lo hacen en lo particular de lo que creemos son nuestros problemas para poder avanzar, y siempre dejamos pendiente el enfocarnos en aquellos problemas generales que a la larga son las causas en gran medida de lo que nos afecta para avanzar, solo pondré dos ejemplos para ilustrar esto:
    -Las cooperativas como proyecto organizativo inteligente, desde fundadas ha estado incompleto como un sistema, considero a las cooperativas como la célula fundamental y estratégica de la producción y los servicios en cualquier país y mucho más en nuestra revolución, pero nadie habla de lo que nos falta en lo organizativo, no se profundiza en los aspectos generales de las causas en las bajas producciones, y se sigue repitiendo lo mismo, inventariando lo que es relleno, los precios, los mostradores de venta, los intermediarios……………………
    – En el Turismo que es algo estratégico para el país y que estamos a punto de recibir un tsunami turístico, sigue con el mismo lenguaje y la misma forma de ser abordado en la prensa, se igual como se hacía en el año 2000, ………………..Cuba está llamada a ser por su ubicación geográfica, y las garantías que ofrecemos en materia de seguridad, algo mas que un polo turístico, Cuba debe ser el centro de conexiones y punto de partidas de todas las rutas turísticas para América incluida los Estados Unidos, la mayoría de las personas afuera lo ven así, los cubanos de adentro estamos inmerso en los domestico, lo particular y obviamos lo general del potencial turístico que se nos abre, y hacemos, hablamos muy poco o nada de de ese rol estratégico.

  • victor dijo:

    Néstor, como siempre pendiente de tus artículos. En mi opinión lo que falta es un conocimiento un poco más amplio de las estadísiticas. Se manejan promedios, cuando es necesario hablar de modas o medianas y así sucesivamente.
    Hace varios años, que en el informe anual del turismo, si bien crecen los visitantes, no se cumplen los planes de recaudación. Ahí existe un problema, pero entonces nos dejamos encandilar sólo por el crecimiento de arribantes. Así sucede con la agricultura, con la mecánica y casi cualquier aspecto de la vida diaria. Gracias por tus artículos.

  • Neanderthal dijo:

    Exacto, a veces no son los numeros los culpables, sino mas bien la falta de buenos numeros, que a fin de cuentas es reflejo directo de malos analisis.

    El problema esta en que muchas veces la superficialidad se apodera de nosotros y en lugar de buscar los buenos numeros, nos conformamos con cualquier cifra.

    Por ejemplo cuando se dice que un hotel de turismo que opera en dos monedas y que tuvo utilidades de 1 millon de CUC y perdidas en pesos de 2 millones, termina con perdidas de 1 millon en “moneda total”, a este ultimo numero se le da una connotacion en extremo negativa y se tilda de incapaces a sus trabajadores y directivos, cuando en realidad se habla de una moneda ficticia que no existe como tal, pero que si influye en la vida real de los trabajadores y llega a perturbar incluso su salario y su bienestar. Estas “perdidas” medidas en una moneda inexistente a traves de una tasa de cambio inapropiada son un numero que dicen muy poco, por no decir que no dicen nada.

    Este hotel podria no tener una gestion perfecta, pero si que podriamos estar seguros de que esta mucho mas cerca de la imperfeccion medir su gestion a traves de unas perdidas ficticias

    Cuando se juzga la ofensiva de un equipo de beisbol por el average de bateo, se utilizan mal los numeros, Industriales por ejemplo en la segunda fase bateó 0.312 y Ciego de Avila 0.290 sin embargo en la 2da fase, ya con refuerzos, que es cuando en realidad se decide el campeonato, Ciego de Avila con menos average anotó mas carreras (243 contra 221 los azules). A pesar de que las anotadas no dicen todo ni significan un indicador perfecto constituyen un indicador mucho mejor para medir la ofensiva de un equipo que el average de bateo, una estadistica muy mal utilizada en nuestros medios.

    Se dice que con la Resolucion 17 se ha incrementado el salario medio en el pais, pero no se comenta nada acerca de la distribucion de ese salario medio, podria ser muy posible que existan empresas con salarios muy altos y otras con salarios muy bajos (con 225 por ejemplo), tampoco se dice nada del nivel de productividad estas empresas, pues se conoce que existen empresas altamente productivas que estan pagando salarios muy bajos. Se puede dar el caso de que este creciendo el salario medio, y aumentando la desigualdad, y que el salario este estancado o decreciendo en las empresas mas productivas del pais, lo cual seria alarmante.

    En este caso el salario medio no constituiria un buen indicador para medir la efectividad de dicha Resolucion (ahora tiene otro nombre creo), se puede estar utilizando un numero que no esta diciendo nada de lo que realmente se necesita escuchar.

    Realmente creo que en nuestra sociedad se esta mostrando una tendencia hacia el mal empleo de las estadisticas y los numeros en general, algo que preocupa un poco, pues el tema abarca esferas muy diversas en las que se mantiene el mismo patron de superficialidad.

    Los que destruyen el mundo, no siempre son malas personas, tambien existen algunos que simplemente se basan en malos y/o falsos indicadores, en cifras incorrectas y en estudios incompletos y/o mal fundamentados, en los cuales se emplean de forma inapropiada y a conveniencia muchas veces, ciertos numeros, pero la culpa no es de los numeros.

  • Tenesmo dijo:

    Numeros, numeros. Si!! cuantificar BIEN siempre que sea posible!! Eso es indispensable, mas bien, obligatorio!!! El autor dice: “No basta con reconocer que ha crecido la cantidad de turistas que arriban al país, es necesario conocer las utilidades que reportan …. “. Yo añadiria: No basta con reconocer que tal o mas cual sector de nuestra economia tuvo ingresos por tantos y mas cuantos millones de dolares en el año, hay que decir CUANTO COSTO PRODUCIR ESOS MILLONES!!! para saber cuan bien o mal estamos realmente!! Todos los dias me acuerdo de Juan Varela Perez y sus comentarios de Zafra cuando nos decia que producir un peso de azucar habia costado 1.05 o mas en años determinados …

  • Jorge dijo:

    Parece que hoy es el día de dar mi criterio en este sitio, en fin. En mi país hay un problema con los indicadores, cuando muestran la realidad cruda, y es fea, entonces los corregimos, los reinterpretamos, los manipulamos, que si no entró la importación a tiempo, que si la materia prima se acabó y no es culpa nuestra, variadas las justificaciones. Al final terminamos cobrando por lo que no se hizo bien o no se hizo y seguimos auto engañándonos sin levantar ninguna eficiencia o producción. Así sucedió, a mi entender con el perfeccionamiento empresarial, la implementación de las normas ISO, ojala no pase lo mismo con la implementación de los lineamientos o la “17”, hoy la “6”. Medir, qué medir y cómo hacerlo, por ahí anda la cosa, pero para hacerlo hace falta saber de lo que se está hablando y eso falla muchas veces, los que deciden cosas muchas veces no saben de eso y no lo dicen para no delatarse y entonces, bueno ya sabemos. Hace falta ciencia, hace falta …

  • Pablo dijo:

    Evidentemente falta mucha preparación matemática y económica en nuestro periodismo o solamente reportamos lo que nos es mas fácil reportar, nos cuesta muchísimo criticar a alguien que nos dice que está sobrecumpliendo el Plan subiendo precios o con baja calidad, ni hablar de publicarlo. Si se va a hablar de Economía hay que obligatoriamente utilizar los números, lo demas es, como decimos los cubanos, muela. El mejor ejemplo quizá sea la publicación de la ANEC “El Economista” a duras penas ponen la fecha, no hay mas números, inconcedible.

  • Laureano Rodríguez dijo:

    Muy buen trabajo. Respetuosas Felicidades

  • Javier dijo:

    Hablando de numeros… es dificil hacer analisis realistas y acertados mientras haya dos monedas y varias tasas de cambio vigentes.

  • jaime carreras dijo:

    Y para cuando sera la unificacion??? Pienso que lo mas importante no es que haya una sola moneda, sino que haya UNA SOLA TASA DE CAMBIO…. hablamos de la importancia de los numeros no??? creo que viene a colacion….

    • RAP dijo:

      Cierto y cuál es el número de años para que la tasa sea 1-1

  • er dijo:

    Si pienso que la doble moneda acaba con la veracidad de las informaciones estadísticas en muchos aspectos. Por otra parte hay que fortalecer los sistemas estadísticos, muy deprimidos por la falta de autoridad, recursos de todo tipo e incluso universo de sus informaciones. La buena noticia es que se está trabajando en ello a todos los niveles, se está claro en la importancia estratégica para el país. Como dijo nuestro Héroe Nacional “[…] la estadística ha de ir de modo que parezca novela, y deje al lector enamorado del país al que se refiere, y convencido de su poder”, creo que así debe de ser. Buen artículo, coincido en varias cosas con usted, gracias.

  • Eduardo González S. dijo:

    Existe el pícaro que usa los números para alfombrar verdades problemáticas. En el pediátrico mascual se han salvado equis vidas de niños, se han hecho veinte operaciones más que el año anterior para esta fecha, los viajes de ambulancias se han incrementado un quince por ciento, etc. Pero esas cifras no dicen que el trato es malo, que la limpieza brilla por su ausencia, que no hay agua, que los sevicios sanitarios de los cubículos son fosas abiertas y así por el estilo. Artículo muy bueno y oportuno.

  • Lennon dijo:

    El gran problema de esos numeros es la poca explotacion del turismo que visita a Cuba.

    Cuantas posibilidades se pierden de poder maximizar el potencial de cada visitante.

    En mi opinion,muchas leyes tienen que ser cambiadas para que Cuba pueda obtener la ganacia que merece de ese renglon economico

    aqui algunos numeros

    La Florida recibe 87.3 millones de turistas (((( ese volumen deja en ese estado un monto de 67 mil millones de dolares

    Conociendo este dato,entonces cabe preguntar ,,,,

    ,Cuanto dejaran 4 o 5 millones de turistas a Cuba en este 2016 ??????

    Que’ es lo que hace que el turismo de la Florida sea mucho mas explendido que el de Cuba???

    Cuales son las leyes nacionales que impiden a esos turistas gastar mas de su dinero en Cuba en estos momentos ????

    Todos sabemos que el embargo o bloqueo es un freno para la economia del Pais,,,,,

    Cuales leyes serian modificadas o cambiadas una vez eliminado dicho obstaculo???

    Por que no existen en la television cubana espacios para el turismo y quienes ofertan y sirven a este sector ???(Cuba pierde millones de dolares al no poder recaudar ese dinero )

    • perucho dijo:

      Lennon, usted me va a disculpar pero su escrito es un perfecto ejemplo del mal uso de los números.
      Primeramente ese ingreso que deja el turismo en Florida(en el estado completo), es en bruto o es ganancia neta? Lo otro importante, para poder comparar, es definir el período de tiempo. Es anual el mencionado ingreso?
      Si fuera en bruto(sin descontar los gastos) entonces dividiendo por la cantidad de turistas recibidos usted obtiene un índice que refleja la cantidad de dinero promedio que deja cada visitante. En su ejemplo es aproximadamante 768 dólares.
      Si en Cuba usted recibe al año 4 o 5 millones de turistas, con un ingreso similar usted recaudaría de 3000 a 3840 millones de dólares por concepto de turismo en el período de tiempo dado.
      Como en nuestro país no se publica nunca la realidad de nuestra economía, por el secretismo extremo o porque los resultados son penosos, no le puedo decir con precisión cuan cerca o lejos estamos de la “eficiencia” que se obtiene en la Florida, eso solo lo puede responder alguien del ministerio de turismo.
      Solo puedo conjeturar que si esos ingresos que usted menciona son totales(o brutos), nosotros estamos bastante cerca, si fuesen ingresos limpios entonces debemos estar bien lejos de ese resultado. Invito a que alguien bien informado aporte su granito de arena en este asunto.

      • Lennon dijo:

        Perucho,los numeros que presente en el comentario anterior fueron del 2011,,,,,entre en Google a buscar mas datos basado en su respuesta

        Aqui lo que pude encontrar al respecto

        numeros del turismo en la Florida en 2014

        $82.0 billion – Dinero gastado en el estado en todo lo relacionado al sector
        $21.4 billion – Cantidad de dinero pagado a empleados del sector
        $4.9 billion – Total de dineros recolectados en impuestos para el gobierno.
        98.9 million – Total de personas que visitaron La Florida en el 2014
        1,145,800 – Numero de personal empleados por el sector turistico
        $155.90 – Average de gasto por dia de cada turista

        $21.1 billion – Reservaciones de habitaciones
        $36.3 billion – Restaurantes
        $13.8 billion – Admissions
        $10.7 billion – Otros

        Cabe destacar que estos numeros cambiaron un poco despues,,,,porque en el 2014 llegaron a la Florida 97.3 millones de turistas.,,,,por lo tanto se debe ajustar las demas cifras en sus adecuados porcientos.

        Saludos.

  • barrera dijo:

    Nestor, me parece bien tu nota, pienso que hay un elemento que se debería debatir algo más. En economía la unidad de medida es el valor en unidades monetarias.
    Como bien dices “Un indicador o criterio de medida debe responder al intento de medir o evaluar un objetivo de trabajo”.
    Para medir, lo primero es tener una unidad de medida homogénea (que se pueda sumar sin distorsionar el resultado). En Cuba la actividad empresarial no tiene una unidad de medida homogénea para los valores, ya que en la contabilidad un peso cubano es igual a un peso convertible y ambos se suman para brindar cualquier dato económico de una empresa. Sobre el tipo de cambio a emplear se ha debatido mucho y existen múltiples criterios, pero no conozco ningún caso que plantee una equivalencia entre el peso y el peso convertible. Las opiniones con algún fundamento que conozco van de 10 a 1 hasta 35 a 1.Una posible comparación de esta realidad es la de medir la altura de un edificio de varios pisos, utilizando para algunos pisos la pulgada como unidad de medida, y para otros el metro, sumando todos los resultados al final.
    ¿Cuanto mide el edificio? 108 ¿108 que? ¿pulgadas o metros? ¿Es alto o es bajo?, 108 metros es un edificio bien alto (aproximadamente el foxa por ejemplo), 108 pulgadas es sin embargo un edificio de solo una planta.
    Pienso que este es la principal consecuencia funesta en la actualidad de la dualidad monetaria, cuyo entierro tantas veces se ha anunciado y pospuesto.

  • Alejandra Hernández dijo:

    Profe: Excelente artículo. Digno de incorporar al curso para directivos que está Ud. gestionando en el CITMA.
    Me gustaría agregar a sus sugerencias que en el momento de diseñar los indicadores deben primar el enfoque de sistema, el enfoque al cliente para garantizar la toma de decisiones basadas en datos, o evidencias objetivas válidas, que son tres de los principios que se reconocen por la ISO para los sistemas de gestión. Aunque parezca un poco “normativo”, la aplicación de estos principios permite ir a la esencia de las cosas, que creo es el mensaje final de su propuesta.

  • REFLEXIVO dijo:

    Buenos días. Aunque no lo parezca es un tema escabroso, porque a la larga, las Estadísticas se utilizan para tupir. Dos ejemplos: Un día en una reunión en que rendía cuentas un dirigente de Salud de nivel provincial. Yo estaba y uno de los asistentes como delegado, me preguntó: “¿Y si todos esos números y tablas están tan bien y todo parece maravilla, por qué hay tantos problemas y no los veo en el informe?”. Le respondí: “Porque el que informa es un mentiroso y se aprovecha de que son informaciones técnicas” El otro ejemplo: Un dirigente provincial de la Agricultura informando o rindiendo cuentas de la producción del año anterior: “Tal renglón: un plan de tanto, cumplido al 105 %. Tal otro renglón: de un plan de tanto, cumplido al 110 % y así,. . . etc”. Cuando la reunión se terminó, le pregunté a uno de los altos jefes del Partido en la Provincia: “¿Esos planes de la Agricultura se hicieron sobre la base de las necesidades de la población o sobre la base de la incapacidad de la Agricultura para producir de acuerdo con las necesidades de la población?” Me dijo: No se meta ahí. Estaba de acuerdo con no analizar el asunto. Si hay 300000 habitantes en un territorio y cada uno de ellos necesita 500 kg al año de un tipo de alimento, hay que producir 500 X 300000. Si se planifica menos, porque no hay combustible, no hay gomas para tractores, no hay pesticidas, no hay, no hay, el bloqueo, entonces no se debía de hablar del 110 % de un cumplimiento que engaña. Yo le llamo: Manipulación de los números, Estadísticas falsas, mentirosas e incapacidad de los cuadros del nivel que sea y de los que están por arriba, que cuando visitan, se ocupan de los papeles y de lo que les dicen los jefes provinciales o municipales, sentados en un buró, mientras las mentiras están en el campo y en los establecimientos de venta.
    Las Estadísticas son como los bikinis, que lo muestran todo, menos LO QUE NO QUIEREN MOSTRAR.

  • pepito dijo:

    Aunque tal vez me vaya un poco al extremo, pero creo que lo que hay es que enseñarle un poco de matemática a los que deciden en nuesta hermosa isla.

Se han publicado 31 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Néstor del Prado

Néstor del Prado

Es Director de formación y difusión del conocimiento de GECYT (Empresa de Gestión del conocimiento y la Tecnología).

Vea también