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Porque si está la bandera…

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Carro-con-bandera-de-EU-FOTO-RECORTADA-580x609Se han puesto en boga la “despolitización” y la “desideologización”. Pero estas, en el fondo, más allá de la voluntad personal, sustituyen unos criterios políticos por otros, una ideología por otra. Nadie está al margen de las políticas ni de las ideologías, digan lo que digan voceros de presuntas “modernidades”, según las cuales la historia no pasa de ser un simulacro fabricado por la política y por la ideología: es decir, por la política y la ideología que tales voceros rechazan y, por tanto, quisieran hundir en el olvido.

No se vive en el reino de las ilusiones. En lo que tiene de real y aún más en lo que tiene de falacias, la llamada globalización enmascara o intenta disimular grandes contradicciones que perduran. Hoy oleadas de migraciones ponen trágicamente sobre el tapete esa verdad y, en ella, la naturaleza de las potencias que tratan de venderse como paradigmas de civilidad y democracia. Los hechos están a la vista, para quienes quieran verlos.

No es una simpleza la proliferación —pudiera decirse que en muchas partes, pero aquí se habla de Cuba— de banderas usadas como si fueran o pudieran ser meros adornos en zapatos, ropa de todo tipo, carteras, pañuelos, vehículos… Parecería que se hubieran perdido todas las normas, pero el fondo es más complejo que las regulaciones. Estas, que deben existir civilizada y razonablemente, no son más poderosas que la vida, ni se pueden confiar a la espontaneidad, “a la buena de Dios”. La cultura tiene una función de primer orden que cumplir, y no podrá llevarla a cabo sin conocer y respetar la historia: no existe al margen de lo histórico, pero sus deformaciones pueden traicionarlo.

No, la invasión de banderas no es un hecho banal en ningún momento. No es algo que merezca pasar inadvertido, sin ser objeto de atención por la ciudadanía en general y —parece necesario advertirlo— por las instituciones que tienen responsabilidades políticas, ideológicas, culturales. A la larga, son todas las de un país, aunque los encargados de dirigirlas pudieran ignorarlo.

El espacio donde transcurren los hechos no es solamente físico, sino también histórico y cultural, político, ideológico. El despliegue, por todas partes, de banderas de los Estados Unidos no sucede hoy en abstracto, sino en medio de un proceso tendiente a la normalización de relaciones diplomáticas entre esa nación y Cuba. Ese proceso no significa —ni habrá de significar eso su potencial logro, aunque este fuera cercano, y no parece que vaya a serlo— que el imperio deje de ser imperio ni que Cuba renuncie a su voluntad de soberanía.

Si por algo pudiera considerarse honesto al actual presidente de la mayor potencia imperialista es por haber proclamado que, al plantearse un cambio en la actitud visible de su país —no hablamos aquí de aquel pueblo— hacia Cuba, su administración procura lograr por otros caminos, con otra táctica, lo que no consiguió con más de medio siglo de hostilidad desembozada. ¿Será necesario poner ejemplos de ella? Quienes prefieran ignorarlos como si no hubieran existido, los ignorarán aunque se les abrume citándoles hechos que han causado muertes y otras desgracias.

Dejando a un lado los hechos propios del protocolo en las relaciones internacionales —que algunos parecen dispuestos a acatar solamente para abogar por el “apoliticismo” y aceptar los designios imperiales—, si la bandera de los Estados Unidos representa a un pueblo, merece respeto. Pero si es también, y aún nada lo niega, la de un imperio agresivo que desde su fragua como nación aspiró a someter a Cuba —y lo hizo a la fuerza desde 1898 hasta 1958—, de un imperio que sigue generando masacres en el mundo, no hay por qué asumirla con entusiasmo, aunque en algunos el entusiasmo se desborde.

Para percatarse de tal grado de entusiasmo basta oír ciertos comentarios callejeros, y hasta leer algunos acogidos en publicaciones cubanas, digitales en particular. Si se les difunde, sirvan al menos para comprobar por dónde va parte del pensamiento, que no es nueva, no solo para que se vea que somos amplios y democráticos. ¿Lo es el imperio? ¿Lo son sus servidores? No es de ahí de donde deban venir nuestras normas, ni vienen nuestros ideales.

Aunque hoy se hable de corrientes neoanexionistas, lo de neo sale sobrando: son continuadoras del anexionismo contra el cual lucharon en el siglo XIX revolucionarios como José Martí. Era una línea de pensamiento peligrosa por antinacional, por el espíritu lacayuno que abonaba, aunque ya entonces estaba condenada al fracaso, como sigue estándolo hoy. No solo porque en el siglo XX y en lo que va del XXI la mayoría del pueblo cubano, con sus vanguardias, ha seguido defendiendo la independencia, sino porque a los imperialistas no les interesa que países “inferiores” sean parte de su “constelación de estrellas”. Como dominios humillados sí los admitirían.

Ningún cubano o cubana que abrace la dignidad y defienda a su patria debería desconocer ni olvidar la “Vindicación de Cuba” escrita y publicada por Martí en 1889 para refutar maniobras propagandísticas, ideológicas, de la prensa estadounidense. Nadie crea que eso es cosa muerta, y que recordarlo con vocación patriótica es anclarse en el pasado, como sostienen los interesados en borrar la memoria histórica para confundir a los confundibles y desautorizar a los revolucionarios. La tragedia de Puerto Rico, ¿es cosa del pasado? La martiana “Vindicación de Cuba” también defendía, de hecho, a esa tierra hermana.

En el actual contexto la bandera de los Estados Unidos es cada vez más visible, dentro o fuera de borda, en autos que circulan por calles cubanas. Tal “moda” empezó, al parecer, por vehículos de propiedad privada —autos de paseo, motos, camiones, bicitaxis…— a cuyos dueños supuestamente les asiste el derecho a exhibir en ellos lo que les venga en gana, al margen de toda ley jurídica o moral. Pero ya empieza a verse también en vehículos que pertenecen a instituciones públicas, a organismos, a la esfera de administración estatal. Es el caso de la foto que ilustra este artículo, tomada en la víspera del 10 de octubre de este año en la vía habanera que se conoce como de Rancho Boyeros, para la que sería honroso hacer valer su nombre oficial: Avenida de la Independencia.

Todas las instituciones cubanas, sobre todo las públicas —pero sin excluir a las privadas, que aumentan y también intervienen de distintos modos en el uso del patrimonio histórico y cultural—, tienen una alta responsabilidad, mucho más aún que en las prohibiciones que puedan existir, o falten, en las imágenes que difunden, y en la formación, en la persuasión de sus trabajadores y trabajadoras, aunque no operen en el sector gremialmente llamado cultural. Pero es obvio que la tienen de manera todavía más señalada si son de ese sector, como la institución a la cual pertenece el vehículo fotografiado.

Ello muestra un ejemplo concreto de una realidad ante la cual las instituciones del país tienen mucho por hacer, y con ese sentido se trae a los presentes apuntes. Aunque el asunto no es como para cruzarse de brazos y anular el pensamiento, y sí para hacer los necesarios reclamos de sesgo cultural, no se trata aquí a manera de acusación enfilada a promover ninguna represalia ni, menos aún, cacerías de brujas. Esto último va dicho como declaración de finalidad, y, si hiciera falta, hasta para complacer a quienes con mayor o menor razón se pronuncian contra tales cacerías. Pero tampoco ignoremos que entre esas personas puede haber no solo incautos y bien intencionados, sino igualmente interesados en que las brujas propaguen en la nación el espíritu que conviene al imperio, no a la patria.

El autor de estas líneas no repetirá en ellas lo que ha escrito sobre el tema en otros textos, especialmente en ¿Banderas nada más? y en Más sobre banderas (inicialmente publicados en la página digital de Bohemia, pueden leerse en las correspondientes ediciones impresas de esa revista, y en otros órganos digitales localizables en la red [como Cubadebate]). El asunto es profundamente cultural, y no puede tratarse al margen de la historia ni de los designios o desafíos de la política. Pero no faltan quienes pretenden ignorarlos. A los artículos citados alude aquí el autor en pos de la aconsejable brevedad, y con la ilusión de que no se le atribuya ignorancia de hechos y conceptos que él conoce; pero también con la certidumbre de que no hay páginas que agoten la realidad: ella siempre las desborda, por muy minuciosas que fueran.

El segundo de aquellos artículos comienza enalteciendo un acierto: el de familiares y colegas de la profesora Angelina Romeu Escobar que le exigieron al conductor de la carroza fúnebre donde iba a ser transportado el cadáver de la educadora, retirar la bandera estadounidense puesta o admitida por él en la cabina del vehículo. La retiró, pero ¿en virtud de qué fines y al amparo de qué norma se había colocado esa insignia en un vehículo del sector estatal, y, por añadidura, llamado a la mayor seriedad, a solemnidad incluso? Tino y dignidad mostraron quienes reclamaron respeto para la memoria de alguien que había abrazado el legado martiano en su vida cotidiana y en el aula.

José Martí, quien luchó ejemplarmente por la independencia de Cuba, sostuvo que esta debía ser libre de España y de los Estados Unidos, y lo ratificó, en su célebre carta inconclusa a Manuel Mercado, el día antes de morir en combate en la guerra que él concibió y organizó para alcanzar el fin que sabía ineludible. Ese es el mismo héroe que amaba al pueblo español, del cual vinieron sus padres; que supo que en ese pueblo había amantes de la libertad de Cuba capaces de combatir y morir por ella, como no pocos hicieron, y fue también el mismo que, aludiendo al pendón de la metrópoli colonialista, escribió en Versos sencillos al rememorar un espectáculo artístico, español, al cual asistió: “Han hecho bien en quitar / El banderón de la acera; / Porque si está la bandera, / No sé, yo no puedo entrar”.

(Tomado de Cubarte)

Se han publicado 81 comentarios



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  • Henry dijo:

    Siempre he querido tener una bandera cubana y poderla poner en la fachada de mi casa en fechas históricas, pero nunca he podido porque el elevado precio que tienen no esta al alcance de mi bolsillo. En Varadero las venden de todos los tamaños, a diario las veo en tiendas y quioscos del estado, sin embargo nunca he visto a ningún extranjero interesado en comprarla y si a muchos cubanos que la quisieran tener, pero es imposible.
    Me gustaría ver a Martí escribiendo unos versos sencillos sobre esta bandera que venden, la nuestra!!……

    Luis Toledo Sande, te invito a que escribas algo sobre este tema, te animas???

    • rgb72 dijo:

      Sin embargo querido Hernry nosotros aca en estados unidos en nuestros carros ponemos la bandera cubana a solo un simbolico precio de 1.50 dolares americanos orgullosos de ser cubanos.

      • Plaza Roja dijo:

        Por eso estamos como estamos. Aquí hay quien dice aquí: “..no se trata de prohibir si no de legislar…”. Caballeros, no hay que legislar nada: NO SE PUEDE PERMITIR QUE UNA INSTITUCIÓN O VEHÍCULO ESTATAL PORTEN UNA BANDERA QUE NO SEA CUBANA, NI SIQUIERA LA VENEZOLANA. Eso está mal si más. Cada cual puede tener sus simpatías con otro país pero desde su espacio privado. Ahora, la bandera de Los Estados Unidos, independientemente de que sea la de ese pueblo, durante muchos años ha sido la bandera del enemigo, la bandera representa al pueblo pero también al gobierno. No vengan con ingenuidades y tonterías de es “del pueblo”: cualquiera que porte o vista con la bandera americana está estableciendo una posición política, como mínimo, de que no le importa todo lo malo que ese gobierno le ha hecho a nuestro país. Le da igual. Y no me vengan con lo de la bandera británica porque no es igual. Yo no tengo bandera cubana(tengo una chiquita de alguna marcha a la que fui), si de verdad quisiera tener una de esas caras de las tiendas ahorraría para comprarla, no importa que me tome años, pero no andaría quejándome como otros aquí, es simple, tomen menos cerveza y ahorren para comprarse una bandera. Y tampoco por no tener bandera cubana voy a autojustificarme por utilizar una americana. Es simple cuestión de dignidad. Saludos.

      • ya ni me acuerdo del nick aquel. dijo:

        Plaza Roja, lo dije yo y lo mantengo. “Estamos como estamos” como dices tú, porque no aplicamos las leyes que tenemos o no las creamos.
        En lo demás coincido plenamente contigo y apoyo tus palabras.

    • Yoleskevy dijo:

      Henry: también quisiera tener nuestra enseña nacional en mi casa, pero he sabido por artículos y comentarios que he leído, que los precios de nuestra bandera no está al alcance de los bolsillos de los que vivimos de un salario.

  • Matos dijo:

    Quizás unos cuantos por ahí digan y piensan que quien escribe este artículo está desfasado en la historia, que es palabrería vieja y barata.
    Nada más alejado de la realidad y de las tradiciones de lucha de este pequeño país, de esta bella ista como la llamó alguien hace muy poco.
    Pero bella no solo por su naturaleza, sino por su dignidad, su historia de batallas perennnes y su honor patrio.
    esos que andan por ahí con banderitas extrañas, no solo yanquis, la llevan en su alma, no son ingenuos, no son bobitos del embullo, no, desean la anexión, desean eliminar lo político, lo patriótico, desean sumergirse en el mar del mercado con su egoísmo y su individualismo rapaz.
    Sí pienso que nuestras instituciones deben prohibir eso en el sistema estatal, po qué no?
    Seguramente ningún auto del Departamento de Estado de EE.UU. lleva una banderita cubana porqwue al conductor le simpatice o le guste Cuba, ellos no, nosotros sí, ¿por qué? No hay derecho a permitirle a ningún solapado profanar la dignidad y la hidalguía de este pueblo heroico.

  • raro dijo:

    A LOS DESMOEMORIADOS SE LES DEBE RECORDAR QUE EL IMPERIO CUANDO NO HA PODIDIDO VENCER A SUS RIVALES POR LOS METODOS CRUENTOS Y VIOLENTOS, LO HA INTENTADO POR METODOS MAS SUTILES.
    VEAN SINO COMO DESCRIBIA ALLEN DULLES , DIRECTOR DE LA CIA ENTRE 1953 Y 1961, LOS METODOS EMPRENDIDOS CONTRA LA URSS.
    QUIEN PUEDE DUDAR DE QUE HAYAN RENUNCIADO A EMPLEAR SEMEJANTES METODOS CONTRA CUBA….. VEAN LO QUE ESCRIBIO EL Sr. DULLES EN SU LIBRO: “EL ARTE DE LA INTELIGENCIA”
    «Sembrando el caos en la Unión Soviética sustituiremos sus valores, sin que sea percibido, por otros falsos, y les obligaremos a creer en ellos. Encontraremos a nuestros aliados y correligionarios en la propia Rusia. Episodio tras episodio se va a representar por sus proporciones una grandiosa tragedia, la de la muerte del más irreductible pueblo en la tierra, la tragedia de la definitiva e irreversible extinción de su autoconciencia. De la literatura y el arte, por ejemplo, haremos desaparecer su carga social. Deshabituaremos a los artistas, les quitaremos las ganas de dedicarse al arte, a la investigación de los procesos que se desarrollan en el interior de la sociedad. Literatura, cine, teatro, deberán reflejar y enaltecer los más bajos sentimientos humanos. Apoyaremos y encumbraremos por todos los medios a los denominados artistas que comenzarán a sembrar e inculcar en la conciencia humana el culto del sexo, de la violencia, el sadismo, la traición. En una palabra: cualquier tipo de inmoralidad. En la dirección del Estado crearemos el caos y la confusión. De una manera imperceptible, pero activa y constante, propiciaremos el despotismo de los funcionarios, el soborno, la corrupción, la falta de principios. La honradez y la honestidad serán ridiculizadas [como] innecesarias y convertidas en un vestigio del pasado. El descaro, la insolencia, el engaño y la mentira, el alcoholismo [y] la drogadicción, el miedo irracional entre semejantes, la traición, el nacionalismo, la enemistad entre los pueblos y, ante todo, el odio al pueblo ruso; todo esto es lo que vamos a cultivar hábilmente hasta que reviente como el capullo de una flor.
    Sólo unos pocos acertarán a sospechar e incluso comprender lo que realmente sucede. Pero a esa gente la situaremos en una posición de indefensión, ridiculizándolos, encontrando la manera de calumniarlos, desacreditarlos y señalarlos como desechos de la sociedad. Haremos parecer chabacanos los fundamentos de la moralidad, destruyéndolos. Nuestra principal apuesta será la juventud. La corromperemos, desmoralizaremos, pervertiremos (…)».
    Allen Wels Dulles

    • Marcelino dijo:

      Yo también debo ser raro, porque aun cuando no he leído el libro que raro menciona de Allen Dulles, estoy persuadido de cómo piensan los que desean que la manzanita cubana caiga por su propio peso. No seamos ingenuos. Cualquier detalle que tan siquiera roce nuestra nacionalidad debe ser atendido.
      A propósito, no solo hay las referidas banderitas en vehículos públicos, sino también vulgaridades y banalidades en calcomanías y cartelitos, algunas denigrantes o hirientes para la mujer y la dignidad humana en general. Por ejemplo: ¿es posible aceptar que un auto, sea estatal o particular, tenga en su parabrisas una calcomanía con un muñeco orinando? u ¿otra figura con el dedo medio parado?. ¿Está acorde con las regulaciones actuales esos “aditivos” a los parabrisas?.
      Otro aspecto a los que las autoridades deben prestar atención es a las películas y documentales que se ponen en los ómnibus interprovinciales. ¿Eso no se puede regular y controlar ?.

  • Rigoberto dijo:

    Eso se veia nenir, a partir de los mas centricos fanaticos yankis. No pueden guardarse ya por mas tienpo dentro de ellos ese amor por el imperio que siempre han sentido, aunque ese sea un derecho, derecho incluso que esta marcado por la historia de nuestro pais y nuestro proceso revolucionario. Ahi ya estan arrodillandose ante la que fuera ” hasta ayer ” un simbolo de nuestros principal enemigo. Ese divercionismo ideologico no se debiera permitir almenos en ENTIDADES NI PROPIEDADES DEL ESTADO SOCIALISTA o de lo contrario tenerlo como una identificacion de los enemigos de la patria, que es como lo veo yo. Hay que dar contracandela antes de que sea demaciado tarde con esos fanaticos.

    • Robert dijo:

      Rigo , pero tambien deberian prohibir las de HOLANDA, ITALIA; ESPAÑA,FRANCIA, Ingleterra, que sus respectivos gobiernos son aliados estrategicos de Estados Unidos, y son mienbros de la OTAN, o es que acaso eso se pasa por alto, y cuando la UNION SOVIETCI, cuantas banderas habian en todos los espacios de la vida publica, el gran amigo de Cuba, la hermandad de los sovieticos con Cuba, etc.Por que unos si y otros no.

    • Lennier dijo:

      El divecionismo ideologico no existe. Lo que si existen son ideologias diferentes. Y una bandera no representa ideologias, a no ser que represente a un partido politico.

      • Boris dijo:

        Cuando era estudiante tuve la oportunidad de hojear una revista Bohemia de los primeros meses de la Revolución. En su página central, bajo un titular que decía: CUBANO, MIRA BIEN ESTA FOTO, aparecía la desgarradora imagen de un hombre tendido sobre su cama, la muerte asomada a sus ojos y junto a él un niño no mayor de un año con el cuerpo destrozado. Eran víctimas de los bombardeos de la aviación batistiana en la Sierra Maestra. Debes saber que el combustible que alimentaba esos aviones y los proyectiles que escupían sus armas eran una cortecía del gobierno norteamericano desde el pedazo de tierra que todavía ocupa en Guantánamo. Ese niño, quién lo duda, hoy pudiera haber sido un médico (como los tantos de su generación que vieron un mar de oportunidades con el triunfo revolucionario), sigamos imaginando que hubiera cumplido una misión en alguno de lso tantos países con los que Cuba colabora y digamos que tuviera la posibilidad de salvar una vida diariamente. Pues entonces, esa bala, que salió de una caja ilustrada con una inofensiva banderita de los Estados Unidos todavía estaría causando muertes. Así pienso yo, compadre. Perdono, pero nunca olvido.

      • ed dijo:

        Impresionante tu comentario. Busca en cada pelicula norteamericana y veras que todas muestran como si fuera obligatorio a la bandera USA. De ahora en adelante te fijaras. Suerte.

  • Sergio RH dijo:

    Como puedo adquirir una bandera cubana la nuestra que no sea tan cara y que sea en moneda nacional, hay paises que sus banderas se encuentan en todas partes al alcance de todos ¿por qué en el nuestro no es asi?

    • antfreire dijo:

      Aqui esta a respuesta de todo. Un pais donde uno no puede adquir su bandera nacional pagandola con su moneda nacional y tenga que buscar otra moneda para poder adquirirla.

      • ed dijo:

        Tu crees de verdad que ahi esta la respuesta a todo?

    • berthaer dijo:

      Sueño que en algún momento que se pueda, las banderas cubanas las regalen como se hizo con los millones dee banderitas de papel o de tela en las marchas que hemos hecho. Conservo varias de las mías de recuerdo.

      Se dan cuenta que vendidas como souvenir, aportan algún dinero para la economía. Lo necesitamos o no?

      No se justifica enganchar una bandera norteamericana en su vida porque uno no tenga dinero para comprar la de su patria.

      La bandera cubana se lleva en el corazón y en las acciones que uno haga. Ay Benedetti: con bandera, qué bueno. Sin bandera, da igual.

  • Eduardo, Camaguey dijo:

    Excelente artículo. Llama la atenciòn que los anexionistas solapados de siempre que aqui opinan no lo han hecho…o no se lo han leido o no tienen como responder.
    “Se han puesto en boga la “despolitización” y la “desideologización””..si, es cierto, como mismo pasó antes de la caída de la URSS..pero Cuba sigue sin ser ni la URSS ni los paìses que se desmerengaron en Europa del Este. Y asì deberà ser, los revolucionarios cubanos siempre alertas.. En lo personal, cada vez que alguien me habla en esos tèrminos de “despolitización”, etc, ya sè de que pata cojea.

  • Rehab dijo:

    Sin palabras para tal comentario me parece fuera de contexto para todo lo que estamos viviendo hoy por hoy, no es que se olvide lo que se vivió una vez, es esa alución a ese rencor eterno, qué hay si se pone una bandera o se pone otra, por qué ahora contra la bandera de EUA?, si hace unos meses se usaba la de Gran Bretaña hasta en los papeles sanitarios y nadie dijo nada, por qué ahora si mayor enemigo de Cuba que fue España tantos años de colonización, tantos negros muertos, y ahora se sientan en la misma mesa que nosotros; por favor hay que recapacitar , hay que dejar atrás esa resistencia retrograda, hasta de ignorante se le llama en este artículo a las personas que quizás impulasadas por una moda del momento usan las banderas en los autos, no me parece bien, es mi opinión

    • ed dijo:

      Muy ingenuo tu comentario. Una cosa es perdonar y avanzar y la otra es olvidar tu historia y entonjces viene cualquiera y te hace un cuento. Preguntale a los judios si ellos son rertrogrados, Lo de Espana tiene su diferencia ,venimos de ellos. Y no mataron negros sino cubanos. Un detalle.

  • María dijo:

    María dijo:
    En esto de las banderas hay de todo, conozco a un joven muy molesto e indignado porque durante el mundial de Fútbol exhibió las banderitas de todos los países participantes en el portal del sitio donde ejercía su actividad por cuenta propia, dentro de las cuales figuraba la bandera de EU como es lógico y fue requerido por ello por una persona que consideraba que esta, se encontraba en la esquina de la tira y se ¨destacaba mucho¨. Pero de ahí a lo que ud narra es como del día a la noche. Hay momentos, escenarios, sitios, donde hondear o exhibir una bandera de cualquier país es coherente con lo que allí se desarrolla, hay otros como los que ud señala, donde exhibir la bandera de EEUU es un acto de repugnante espíritu lacayuno que nada tiene que ver al portarla (y eso es muy fácil de reconocer), con un símbolo de amistad con su pueblo.
    Las contestas en Cubadebate te muestran que las personas han desarrollado una tendencia muy fea, en nombre de una llamada ¨libertad de expresión¨ son groseros y poco considerados, se agarran de cualquier frase y fuera de contexto y mostrando una ignorancia supina, faltan el respeto. Amo la libertad de expresión, pero la verdadera, la que nace de un alma culta y sensible, dos cosas que en nuestro país todo el que quiere puede cultivar. Ojalá su escrito sea interpretado en toda su dimensión.
    Es una pena que su comentario no ocupe espacios estelares como el del noticiero. Hay más de uno que necesita que le refresquen la memoria o que lo ayuden a interpretar a los ¨grandes¨.¡Pobre del pueblo que olvide las lecciones de su historia!

    • Lennier dijo:

      Si hablasemos de garantizar solo su “verdadera libertad de expresion” cuanta arbitrariedad habria en tal designacion. Me gusta tambien esa libertad de expresion que viene de mentes cultivadas, pero ello no puede nunca producir rechazo a la libertad del otro diferente. Se puede rechazar ideas, pero nunca el derecho a ser producidas y externalizadas.

      • María dijo:

        Todos tiene derecho a hablar Lennier, a decir lo que piensan, a expresarse, solo dije que yo ¨amo la verdadera libertad de expresión, que desde mi punto de vista es la que procede de un alma culta y sensible ¨,no hay peor cárcel Lennier que nuestra ignorancia, esa es la que nos limita, más que nada ni nadie ,recuerda a nuestro Apóstol : ¨ser cultos para ser libres¨. Por demás es mi derecho a opinar sobre lo que ocurre repito desde mi punto de vista, fíjate bien , con los comentarios sobre determinados artículos, los leo todos , los copio en word para no ocupar tiempo de conexión y los leo con calma, no desprecio nunca la oportunidad de leer a los demás , de meditar sobre lo que piensan ,pero me da pena que a veces se desvíe tanto el comentario del sentido con el que se escribió el artículo y en el debate se pierda la esencia de lo que nos quiere trasmitir el autor , y es feo que se agredan unos a otro y a veces hasta agredan al periodista o a la persona que lo escribió sin ni siquiera saber de quién se trata, la historia personal también desde mi punto de vista merece un respeto, pero más que eso las esencias. Me dolía que un escrito tan pero tan importante como llamada de alerta, hacia algo en que nunca debemos caer los cubanos, se perdiera en otros desvaríos, esa fue mi intención. Agradezco tu comentario.

    • Marcelino dijo:

      Tiene razón María en cuanto a que hay momentos y lugares para colocar las banderas. Coincido en que, por ejemplo, cuando haya un tope amistoso de béisbol entre Cuba y EEUU, puedan verse en el Latino ambas banderas. Lo cortés no quita lo valiente. O en un evento cultural que hermane a ambos pueblos, etc. ¿Pero como rutina en los edificios y vehículos públicos?. Tal ingenuidad puede conducir un día a que aceptemos que también pueda estar la bandera de EEUU en el Morro.
      Otra cosa: no podemos comparar el caso de la bandera de la Unión Soviética con la de EEUU. Como tampoco pudiéramos hacer igual valoración, por ejemplo, de la bandera venezolana. Hay que saber diferenciar el aprecio y preferencias entre los símbolos del amigo y del que no lo es.”Cultivo una rosa blanca, en julio como en enero, para el amigo sincero que me da su mano franca; y para el cruel que me arranca el corazón conque vivo, cardos ni orugas cultivo: ! cultivo la rosa blanca!”. Como vemos, este pensamiento de Martí no es excluyente, es equilibrado, justo. Eso creí entender del comentario de María. Lo esencial, creo que está en otro pensamiento de Martí: ” Yo quiero cuando me muera, sin Patria, pero sin amo, tener en mi tumba un ramo de flores y una bandera”. Eso define la preferencia esencial que debe sentir cada cubano.
      Por mi parte, nunca ostentaré bandera que represente a un país que nos bloquea cruelmente, impidiendo nuestro desarrollo por nosotros mismos, y ocupa por la fuerza un pedazo de mi Patria Al margen de cualquier ideología o nacionalismo, es una cuestión de dignidad humana.

      • miguelangel dijo:

        Marcelino el que estemo agradecido a un país no quiere decir que tengamos que poner su bandera en todos los actos o rendirle el mismo homenaje recuérdese de las estrofas de la poesía de Bonifacio Byrne Mi Bandera

      • Habanero dijo:

        Cuando era pequeño, hace muchos años, me enseñaron que el verso de Martí, decía:… cardo ni ortiga cultivo, cultivo una rosa blanca.
        El cardo es una planta espinosa y la ortiga es una planta que tiene unos pelos que segregan una sustancia urticante.
        No se por qué se ha cambiado el texto desde hace unos años, porque las orugas no se cultivan, a excepción del gusano de seda. (Aunque existe una planta crucífera anual que produce flores con pétalos blancos y morados y fruto cilíndrico que se emplea para hacer una especie de salsa) Pero no creo que Martí se haya referida a esta; hacía alusión más bien, a que cultivaba rosas blancas en lugar de plantas desagradables y dañinas, como las que señalé.

  • Elio Antonio dijo:

    Hola Luís:-)

    He leído los tres artículos y como en otros temas, la desidia es notoria; entonces me pregunto: ¿No sería mejor dirigir la crítica directamente a esas instituciones que deben primero que todos proteger nuestra ideología? Creo que si las opiniones, la crítica, las recomendaciones, las ideas, las palabras se lanzan simplemente al aire, el viento se las puede llevar muy lejos.

    No deje de mantenernos atentos con sus sabias palabras.

    Saludos;-)
    http://elioantonio.cubava.cu/

  • Eduardo Ortega dijo:

    Valiosa reflexión. De acuerdo; el asunto no es prohibir. Nuestro Estado y nuestro Partido deben actuar, consultando a los expertos en Ciencias Sociales. En estos momentos es más fácil comprar una bandera (de diferentes tamaños) de Estados Unidos que una de Cuba. Cuba debe hacer una inversión, que pudiera ser mínima, y poner a la disposición del Pueblo, de sus niños y jóvenes, banderas cubanas a precios justos; el precio de las que están en venta es en CUC. Evocando a José Martí podemos repetir: “Trincheras de ideas valen más que trincheras de piedras. No hay proa que taje una nube de ideas.” SALUDOS!

    • Bijirita dijo:

      Usted, me perdona, la palabra no es prohibir sino regular, o legislar. Eso lo tiene que hacer el Estado y tienen que exigir por su cumplimiento las organizaciones de masas y políticas que nos representan, porque las exigencias individuales no dan resultado como se ve. Soy una ciudadana que quiero saber qué se hace al respecto. Hoy es el momento oportuno, no mañana ni pasado.

      En el transporte público y estatal pululan las propagandas visuales y sonoras de todo tipo menos de las que necesitamos para divulgar lo mejor de nuestra cultura. Los
      casos de las banderas extranjeras, las pegatinas, los muñecos colgantes, las imágenes religiosas (todas cuestiones que pertenecen el espacio privado) también se benefician de nuestra falta de movilización hacia el problema y de coordinación de las acciones de los Ministerios.

      El artículo está muy bueno para estimular el pensamiento sobre los símbolos de carga política como la bandera norteamericana, en esta hora y en este lugar, donde nunca se quemó por respeto a lo que de bueno pone en ella el pueblo norteamericano, pero donde venerarla es una declaración de servilismo y anexionismo por todo lo que también porta de negativo para el mundo y en relación con la historia cubana.

      No obstante, necesito otro artículo que informe con datos precisos lo que se hace en Cuba para este tipo de regulaciones. Y que no sea por favor, mandar a nadie a Austria o Australia para ver cómo lo hacen allí.

  • Raysa Lucía dijo:

    Dr. Toledo Sande, usted siempre tan atinado y martiano. Lo felicito por tan contundente declaración de principios. Duele profundamente que algunas personas sean, o se hagan, tan ciegas de sentimientos y pensamiento. Ojalá otras publicaciones la dieran a conocer, sobre todo, impresas, así como la radio y la televisión. Gracias.

  • ABANDERADO CUBANO dijo:

    ¿y que? parece que han olvidado las veces que vimos la bandera de la hoz y el martillo sin ton ni son. los q peinamos canas nos acordamos muy bien de eso, y hasta muchos q entonamos sus himnos….pero en fin, parece que al señor Luis Toledo le molesta y cree q el sentido patrio de los cubanos puede ´aflojarse´ con banderitas norteamericanas q ´´pullulan´´ por doquier. tambien habría que criticar a aquellos q portan las banderas de Venezuela, Brasil, Alemania en fin todos los paises ¿por qué señor Luis le molesta la norteamericana ESPECIFICAMENTE?. mi padre decia muchas veces; DIME DE LO QUE PRESUMES Y TE DIRÉ QUE CARECES

    • Eduardo dijo:

      Pero la nación representada por aquella bandera nos ayudó sin pedir nada a cambio, sin que un soldado suyo orinara la estatua de Martí, sin querer someternos, sin introducirnos enfermedades que mataran decenas de criaturas. ¿TIenes eso en cuenta para la estulticia de hablar así?

    • ed dijo:

      Abanderado , detente a pensar si la historia entre Brasil,China ,Alemania,etc y Cuba es la MISMA que con los EE. UU?

  • ELPIDIO dijo:

    Luis Toledo ¿cree que por portar una bandera norteamericana dejaremos de ser cubanos? si usted tiene carro ¿porta acaso una bandera cubana? bueno, yo quisiera tener una calcomanía de mi bandera en mi carro pero NO LA VENDEN EN NUESTRAS TIENDAS ni aun en cuc¿que hacemos entonces? debería criticar en este articulo no al infeliz q puso una banderita norteamericana y q es un gran trabajador honesto y patriota q a lo mejor fué y hasta peleó en Angola, debería criticarse por su comentario superficial y poco honesto creyendo q nosotros los cubanos portando ´´esas banderita.. no sentimos x nuestra patria, por Martí Cépedes y Agramonte.

    • ed dijo:

      Si hay alguien que no es superficial y siempre ha sido honesto es Luis Toledo . NO seas superficial en el analisis y la alerta de Luis . Las consecuencias de ignorar el peligro son grandes. Las instituciones deben llevar la vanguardia y no sentarse a mirar. La guerra es de ideas. Prohibir no es una idea.

  • Eduardo, Camaguey dijo:

    El sentido patrio de los Cubanos…existe, pero hay que cuidarlo y enaltecerlo: Cerca de mi casa en un negocio particular, los delantales de los dependientes SON la bandera cubana !
    Es eso justo ? Es patriótico ? Tiene algo que ver con la cubanía ?. La bandera cubana es un delantal para limpiar las manos y la grasa ?
    No me parece atinado banderas de EE.UU. en carros del estado, como tampoco simbolos de Play Boy en autos del PCC (que los he visto).
    Y sobre el uso de la bandera de UK, si se dijo y bastante, hasta en el NTV. El problema no es la bandera, es el uso.
    Y sobre la bandera de la hoz y el martillo: Revisen la bandera del mayor partido político de la tierra, si, la del Partido Comunista de China (más de 66 millones de militantes): Tiene una bellísima hoz y un martillo en la misma. Allà los que quieran hablarnos de simbolos pasados.

    • Miguelangel dijo:

      No creo que China cambio de bandera, porque hasta ayer no llevaba la hoz y martillo

      • Eduardo, Camaguey dijo:

        Miguel Angel, podrías hacer el favor de LEER BIEN :
        Dije la bandera del PCCH, no de la República Popular China.
        O eres ciego a conveniencia ?

  • el socialismo real dijo:

    Estimado profesor, concuerdo con su escrito completamente, de igual forma a todo lo que acontece y espero usted pueda leer nuestros comentarios, imagino que algún día en el futuro volveremos a tener una Revolución, cómo expresara Silvio, y eso si acaso pueda Cuba volver a contar con un Fidel.

  • Lennier dijo:

    Pues si, Luis, podria ser preocupante que tantas banderas estadounidense de pronto se erijan hasta en los mas impensados lugares de Cuba. Sin embargo no podemos siquiera insinuar que las personas particulares no tienen pleno derecho a expresar lo que para ellos adquiere significado y relevancia (en este caso la bandera de U.S, en otros las banderas de equipos de futbol, etc). Tal vez nunca faltaron esas banderas, tal vez solo estuvieron esperando su momento para gritar. Y no me gusta la banalización de los simbolos nacionales, ni el plattismo; pero si hay tanta gente que legitimamente siente algun tipo de conexión con la bandera de U.S, algo se ha hecho mal.

    • ed dijo:

      Y porque algose hizo mal tenemos que rendirnos?

  • enrique dijo:

    Este artículo está muy bueno pero creo que debe ser publicado en la prensa plana para que la mayoría de los cubanos la lean, y que los dirigentes o administradores de empresas que tengan vehículos velen porque no se exponga la bandera de Estados Unidos o de otro país que están contra nuetsros principios, y otra cosa importante nuestro estado debe trabajar porque la población pueda comprar nuestra bandera a precios adsequibles para todos.

  • Leonel Manzo dijo:

    Muy buen articulo. El problema que muchos ven, es que este asunto queda en el papel, o mejor dicho, en internet, cosa que en Cuba nadie lee. Y ese es parte de peligro, porque ello es grave! Pienso que las autoridades deben actual mas energicamente y en armonia con todos los frentes que insiden en ello: Transito, cultura, radio, TV, etc,etc

    Gracias por el articulo

  • Linda dijo:

    Excelente análisis. Y no se trata de prohibir baneras, sino de que no seamos ingenuos. Aunque también es cierto que la mayoría de los cubanos no tenemos la posibilidad de adquirir una bandera nacional, porque tienen precios prohibitivos para nuestra economía doméstica. En eso también hay que pensar. Me encantaría poder exhibir una en la casa en fechas patrióticas.

  • Jocha Tuchman dijo:

    Soy residente permanente en Cuba y me parece excelente este artículo!!! Coincido totalmente.

Se han publicado 81 comentarios



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Luis Toledo Sande

Luis Toledo Sande

Escritor, poeta y ensayista cubano. Doctor en Ciencias Filológicas y autor, entre otros, de “Cesto de llamas”, Premio Nacional de la Crítica. Mantiene el blog http://luistoledosande.wordpress.com/

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