Imprimir
Inicio » Opinión, Política  »

La última bandera

| 15

La ceremonia para levantar en su Embajada en La Habana la bandera de los Estados Unidos fue la noticia del día en todo el mundo el pasado 14 de agosto. Era lógico que así fuese pues era quizás la expresión más visible del giro en la política norteamericana después de la decisión de restablecer las relaciones diplomáticas anunciada simultáneamente por los Presidentes Raúl Castro y Barak Obama el 17 de diciembre de 2014. Fue, como dijo John Kerry, el primer Secretario de Estado que visitaba Cuba en setenta años, un día histórico.

Que correspondiese a Kerry presidir tal acto era en cierto sentido también una manifestación de la justicia histórica. Desde sus años juveniles cuando al regresar de la guerra condecorado se puso a la cabeza de los veteranos que buscaron poner fin a la agresión contra el pueblo vietnamita hasta su larga carrera como Senador por Massachusetts, Kerry siguió una trayectoria coherente con lo que en su país se define como “liberalismo”. Su papel había sido determinante en el establecimiento de relaciones con Viet Nam y fue en el Senado una de las voces más críticas del bloqueo a Cuba y del uso de los fondos federales para “promover la democracia” en la isla.

Cincuenta y cuatro años atrás al cerrar su Embajada Washington creía que los días de la Revolución cubana estaban contados. Cuando tomó esa decisión, en enero de 1961, avanzaban sus planes para la invasión mercenaria que Cuba derrotaría en abril en menos de 72 horas en Playa Girón. Fracasado aquel plan intensificó sus acciones para asfixiar a la isla mientras elaboraba proyectos aun más agresivos que incluirían incluso el empleo de sus propias fuerzas armadas.

Consiguió que todos los gobiernos de América Latina, excepto México, rompieran también sus relaciones diplomáticas y cerraran sus misiones en la capital cubana. El golpe de estado que derrocó al Presidente Joao Goulart en Brasil fue elemento decisivo en el plan anticubano y dio paso a la larga noche de las dictaduras militares con su carga terrible de sangre, luto y dolor. Los pueblos latinoamericanos y sus democracias fueron víctimas directas de la pretensión yanqui contra la isla. Desde los años sesenta del pasado Siglo el derecho de Cuba a su independencia y la defensa de la democracia en el Continente han sido partes inseparables de una misma lucha.

Aunque fuera otra su intención tenían sentido las referencias a la democracia que repitió en su discurso el Secretario de Estado. Para aislar a Cuba Washington impuso hace medio siglo las peores tiranías. Ahora se vió obligado a reconocer a Cuba porque todos los demás ya lo habían hecho. La ruptura en el pasado marcó el inicio de una etapa sombría. El restablecimiento de las relaciones con Cuba ahora es ante todo la admisión de la derrota y la necesidad de buscar nuevos caminos. Al izar su bandera Estados Unidos no está indicando a nadie lo que debe hacer. Es al revés. Se está sumando a todos los demás. La enseña de las barras y las estrellas era la única bandera que faltaba y ahora, finalmente, se suma a la voluntad democrática del Continente.

Mucho ha cambiado esta parte del mundo desde aquellos tiempos en que la hegemonía norteamericana era acatada sin chistar.

Hace años ya que La Habana es una de las pocas capitales del planeta donde están presentes, con sus misiones diplomáticas y sus banderas, todos los demás países independientes del Hemisferio Occidental incluyendo todos y cada uno de los estados insulares caribeños. Más aun, sólo aquí hay una representación del pueblo de Puerto Rico cuya Misión Diplomática aunque opera bajo la responsabilidad de su movimiento patriótico es punto de encuentro frecuente de los visitantes puertorriqueños que son muchos y de todas las tendencias políticas sin excepción.

Queda mucho por andar en la senda de la “normalización” de las relaciones. Tal cosa es inconcebible mientras exista el bloqueo económico, continúe la usurpación de territorio cubano en Guantánamo y Estados Unidos mantenga su política injerencista. Tampoco resulta concebible en un contexto en que Washington pretende subvertir a gobiernos populares y progresistas en América Latina.

Ojalá Washington pueda aprender las lecciones de la Historia. Sus enseñanzas son muy claras para quien quiera verlas. Después de todo pocas veces brilló tanto el sol en La Habana como en la mañana del 14 de agosto.

Se han publicado 15 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Pablo dijo:

    Certero, profundo y objetivo comentario a tono con los tiempos y las circunstancias. Es el camino y el sentido histórico. Confíemos en nuestros dirigentes y en nuestras fortalezas, cambiemos las mentes y echemos adelante para hacer lo que hasta ahora no fue posible y para asumir en su momento la gloria como país grande.

  • beatriz.hernandez dijo:

    Es mucha verdad.
    El sol brilló en la habana.
    Brllo bello pues se estaba llevando a cabo una acto de reencuentro de dos pueblos , o por lo menos de dos gobierno que por causas conocidas habian estados casi en guerra por más de 56 años.
    Y los grupusculo de acá dentro que harán ahora, se sumarán a la guerra suave que se nos avecina, seguro oprque simepre el dinero ha sido su objetivo.
    Hay que habla, cambiar y renovar todo lo que se necesario para que nuestro socialismo siga siendo nuestro. Propio, nacional y único, que no sea igual a ninguno sino a nosotrs, los que llevamos más de 56 años contruyendolo.
    Y tenemos a Maceo, Máximo Gómez, Martí , Che, Camilo , Fidel , Raúl y muchos, muchos otros que dieron hasta su sangre por este puebo.
    Por ellos , por nosotros, por nuestros hijos y nietos debemos continuar.
    BHS.

  • Cubano criticón dijo:

    No sabía que Cuba había reconocido la independencia de Puerto Rico como estado…. Vaya! Cosas que no nos dicen en Derecho Internacional en la Universidad…

    • pacheco dijo:

      A: Cubano criticón.
      Elegiste un buen seudónimo. Alarcon habla de pueblo puertoriqueno y no de estado, el que debiera existir, pero lamentablemente no. Tuviste la insensatez de criticar algo de esta magnífica síntesis histórica realizada por ese gran pensador que se llama Alarcón.
      Compañero Alarcón lo instamos a que continúe escribiendo sus ilustradas reflexiones, sobre u otros temas, las que permiten trasmitir informaciones objetivas con ideas esclarecedoras. Saludos Pacheco

    • YUSIMI dijo:

      A: CUBANO “DESPISTADO”

      NO CREO HAYAS ESTUDIADO DERECHO O NO LEISTE BIEN. DICE EL TEXTO ALUDIDO: “…Más aun, sólo aquí hay una representación del pueblo de Puerto Rico cuya Misión Diplomática aunque opera bajo la responsabilidad de su MOVIMIENTO PATRIÓTICO…”

  • RULY EL SPIRITUANO dijo:

    Este es el articulo periodístico que hacia falta en estas circunstancias.Gracias Alarcon,U.D,como Carlos Rafael sus letras tienen filos.Cubanos de buena fe JUNTEMONOS.

  • rccc dijo:

    Gracias compañero Alarcón por aportanos tanta precisión para entender cabalmente procesos bien complejos.

  • Dinardo Suaárez Rojas dijo:

    Ojalá Washington pueda aprender las lecciones de la Historia. Sus enseñanzas son muy claras para quien quiera verlas. Después de todo pocas veces brilló tanto el sol en La Habana como en la mañana del 14 de agosto. Hoy Cuba tiene la experiecia de 54 años de no tener vinculos diplomáticos con Estados Unidos de Noeteaámerica, y tener el sentido maás justo de la solidaridad con los pueblos del mundo, solo Dios sabe las lágrimas derramadas por nuetras madres a raiz del acedio norteamericano de estos duros años.
    Somos firmes cundo decimos.
    Hasta la victoria siempre.
    Dinardo

  • Pierre dijo:

    Gracias Alarcón por su artículo, la mayor parte de lo que hay que hacer para normalizar las relaciones entre nuestros dos países está del lado del gobierno de EE.UU, bloqueo, financiamiento de grupos que pretenden acabar con el sistema político cubano, transmisiones ilegales reconocidas por la organización Internacional de Telecomunicaciones, devolución del territorio de la Base naval de Guantánamo, aspecto este que data desde cuando se apoderaron de este territorio, en fin como se dice en argot deportivo “la pelota está en su terreno.
    A Cuba y los cubanos nos queda la satisfacción de que lo alcanzado hasta hoy no solo a partir del 17 de diciembre de 2014, sino desde el mismo 10 e enero de 1959 es gracias a la resistencia heroica y sin claudicar, por ello nos reconoce el mundo entero.
    El Secretario de Estados de EE.UU en 1958 durante el gobierno de Eisenhower, expresó: “Estados Unidos no tiene amigos, solo intereses” (1), claro sabemos que ese Estados Unidos no incluye a su noble y trabajador pueblo, que nos ha dado múltiples muestras de amistad y solidaridad.
    Como usted dice que los gobernantes que tendrán la tarea de dirigir ese país en adelante, aprendan las lecciones de la historia y los cubanos tenemos que actualizarnos en ella, para saber nuestras raíces e identidad nacional. Siempre habrán anexionistas, más los que amamos la libertad de una patria libre y soberana seremos mayoría.
    (1) Tomado del libro, “Batista, últimos días en el poder” de los autores José Luis P y Padrón y Luis Adrián Betancourt, pagina 125.

  • Pierre dijo:

    Una aclaración que considero importante:
    El Secretario de Estados de EE.UU al que me refiero en mi comentario sobre el artículo, era John Foster Dulles.
    Gracias y disculpen el error involuntario.

  • franklin dijo:

    El sol brillo el 14 de agosto, y la calor que hizo jamas se le olvidara a los cubanos,buena filosofia de Ricardo Alarcon,yo creo que al bloqueo le queda poco compañero Alarcon y de ser asi comenzaria el comercio que en realidad es lo que nos apura, respecto a la base, con diplomacia e inteligencia, tambien lograremos buenos resultados,todo a su debido tiempo.

  • ALEPH dijo:

    Me gust;o el articulo

  • Caña dijo:

    !!! Genial !!!
    ……Al izar su bandera Estados Unidos no está indicando a nadie lo que debe hacer. Es al revés. Se está sumando a todos los demás…..

  • La otra Raquel dijo:

    Me gusta este análisis, así como los de Arboleya y permítanme expresar mi desacuerdo con parte del artículo “Días históricos, épocas históricas” de Martínez Heredia y con su tono, un poco subido. Solo él piensa que “. La tranquila y desvergonzada exposición de carros “americanos” durante el acto del viernes pasado pretendió borrar toda la grandeza cubana y reducir al país a la nostalgia de “los buenos tiempos”, antes de que imperaran la chusma y los castristas.” Nadie que conozca ha dicho, ni siquiera ha pensado eso, solo él. La verdad es que me resulta muy extremista su análisis.
    Quería agregar, además, que desde siempre hemos estado en medio de peleas de símbolos y peor. Antes, menos expuestos, al estar prácticamente prohibidas las relaciones con extranjeros, los viajes al extranjero, el hospedaje en nuestros hoteles, la compra de celulares y computadoras y una serie de delicadezas más, ahora, más. Pero no se preocupe demasiado, la cultura cubana y nuestros valores han prevalecido a todas las invasiones y ocupaciones, españolas, inglesas, americanas, rusas, etc. Por cierto, avergonzada me siento yo cuando veo que en el año 2015, gracias a esos carros “americanos” se transporta la mayoría de nuestros compatriotas dentro y fuera de La Habana.
    Por otro lado, qué poca confianza en nosotros los cubanos percibo en su escrito! Miedo, casi histeria, ante los símbolos con los que hemos convivido siempre. Y si eso es ahora que se restablecen las relaciones diplomáticas con EEUU, a usted le va a dar un infarto con la primera empresa mixta cubana-estadunidense! Ja, a Ud. lo percibo como antiamericano, no antiimperialista, por suerte no son muchos, y créame, tiene Ud. derecho a serlo, no faltaba más, en esta Cuba de hoy, hay de todo.
    Por cierto, para Alarcón sí fue un día histórico, lo invito a leerlo en: http://www.cubadebate.cu/opinion/2015/08/21/la-ultima-bandera/#.Vddl1meAMpt cuando dice:
    “La ceremonia para levantar en su Embajada en La Habana la bandera de los Estados Unidos fue la noticia del día en todo el mundo el pasado 14 de agosto. Era lógico que así fuese pues era quizás la expresión más visible del giro en la política norteamericana después de la decisión de restablecer las relaciones diplomáticas anunciada simultáneamente por los Presidentes Raúl Castro y Barak Obama el 17 de diciembre de 2014. Fue, como dijo John Kerry, el primer Secretario de Estado que visitaba Cuba en setenta años, un día histórico.”

  • Marta de Argentina dijo:

    Gracias, compañero Alarcón, sus artículos son siempre esperados y disfrutados.

Se han publicado 15 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Ricardo Alarcón de Quesada

Ricardo Alarcón de Quesada

Doctor en Filosofía y Letras, escritor y político cubano. Fue Embajador ante la ONU y Canciller de Cuba. Presidió durante 20 años la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba (Parlamento).

Vea también