Imprimir
Inicio » Opinión, Cultura  »

Si de banderas se trata…

| 11
La Bandera Nacional ondea en el cielo de Washington, durante la ceremonia oficial de reapertura de la Embajada de la Isla en Estados Unidos. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

La Bandera Nacional ondea en el cielo de Washington, durante la ceremonia oficial de reapertura de la Embajada de la Isla en Estados Unidos. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

La primera bandera documentada históricamente es del imperio Persa de la dinastía Aqueménide[i] y fue el símbolo de identificación del imperio y esa misma bandera fue utilizada por los Sasánidas[ii], razón por la cual es considerada por varios como la primera bandera nacional de los persas.

Pero no hay que confundir al estandarte[iii], con el pendón[iv] ni al confalón o gonfalón[v] con las banderas, cada uno tiene su simbología. Su distingo actual,  nos llegará en el Medioevo, tendrá que ver con el desarrollo del comercio, con la creación de los estados nacionales; porque será emblema que demuestre un orden interno propio, que identifique un espacio o territorio autónomo, que signifique un ordenamiento político, social, cultural y económico de otro, que ondeará en tierra firme o en carruajes o en los barcos, y tendrá colores que se considerarán nacionales, como diferenciación de otros y de espacios geopolíticos; y donde flamee esa bandera regirán reglas diferenciadas, por esa razón somos tan celosos de que se violen los espacios marcados por las banderas.

Pocos datos hemos encontrado sobre la aparición de las primeras banderas en Europa. Durante el imperio romano, las legiones portaban estandartes con símbolos generalmente de animales: lobos, águilas o cuervos. Algunos de estos estandartes comenzaron a tener partes que se movían con el viento, haciéndolos coincidir con las colas de los animales o las alas. Esta práctica se fue extendiendo hasta que se hicieron flexibles y fueron de cuero o de tela.

Las banderas acabarán nacionalizándose también[vi] y serán el totem del nacionalismo y a partir de ahí, se desarrollará una mística alrededor de ellas. Nacerán los días de la bandera, los homenajes a la bandera; y los colores de las banderas se incorporarán a las fiestas, y el ritual -originalmente militar- de su izado será parte de la educación pública y de la vida civil de un país.

La bandera cubana por ejemplo, fue diseñada por Miguel Teurbe Tolón, y su esposa Emilia fue quien la cosió a mano por vez primera. Narciso López hizo que ondeara el 19 de mayo de 1851 en Cárdenas y el 20 de mayo de 1902, fue la mano del Generalísimo Máximo Gómez la que izó la bandera cubana en el asta sobre el Castillo de los Tres Reyes del Morro, en La Habana.

La Duodécima Bienal de La Habana tuvo en el parque Morro-Cabañas una Zona franca, nombre con que fue inaugurada, como parte del programa colateral, una muestra que reunió a 266 artistas, entre proyectos personales (114) y exposiciones colectivas (alrededor de 20), e incluyó a pintores de varias generaciones y provincias del país, a un grupo importante de artistas plásticos entre los que estuvieron: Roberto Fabelo, Lázaro Saavedra, Eduardo Ponjuán (premios nacionales de las Artes Plásticas); Esterio Segura, Manuel López Oliva, Pedro de Oraá, Lesbia Vent Dumois, Arturo Montoto, Roberto Diago, Ernesto Rancaño, Ángel Ramírez, Eduardo Abela, Iván Capote, Abel Barroso, Flora Fong, entre otros[vii].

De la Serie "Carrera de relevos", de Michel Mirabal.

De la Serie “Carrera de relevos”, de Michel Mirabal.

Pero en medio de esa explosión de riqueza hubo una muestra que destacó por su plenitud irónica y su actualidad; Carrera de relevo de Michel Mirabal Martínez, que se expuso en la bóveda 4 del Pabellón 1 en la Cabaña. Un ejemplo de simbolismo y acercamiento, desde diversos ángulos, al signo y a la interpretación, una producción que desbordó los sentidos, más allá y más acá de ellos.

No busquemos los significados (démosle a la semántica su espacio) vámonos solamente tras el guiño apologético al deporte, del inicio; porque también los es, después encaminémonos a la reverencia del pintor a las luces y a las sombras bajo las cuales se ha movido y se mueve, en juego con la conceptualización, su obra usando “…patria, identidad, política, sociedad, ideología, emigración, derechos humanos, revolución, economía y tantos otros, (que) se entremezclan en cada pieza de forma explícita o implícita”[viii].

La bandera norteamericana también aparece en Carrera…, fue diseñada por Elizabeth Phoebe Griscom (1752-1836), ciudadana a quien se atribuye el diseño de la bandera de los Estados Unidos. Tiene trece bandas blancas y rojas representando a las Trece Colonias y originalmente tenía trece estrellas blancas, representando lo mismo, con los colores inspirados en la Revolución francesa.

Cabe recordar que ha existido un rechazo a las banderas como expresión de una estética nacional o antinacionalista, aparecerá por primera vez esto bien entrado los años sesenta del pasado siglo, con los movimientos estudiantiles de 1968, cuando como prenda de vestir o formando parte de ella se usen atributos con que la mística nacional significaba a las banderas hasta el momento.

De la Serie "Carrera de relevos", de Michel Mirabal.

De la Serie “Carrera de relevos”, de Michel Mirabal.

Las obras de Michel, en su mayoría, son de gran formato, las de Carrera… también lo son y aparece allí la “…capacidad de estructurar toda una compleja narrativa por sí mismas y en su conjunto conviven de manera armoniosa los titulares de los diarios New York Times, Granma y Juventud Rebelde, tejiendo una historia paralela in crescendo”[ix];  como telón de fondo; en tanto los colores y los símbolos compartidos en las banderas de ambos países, reflejan todo un entramado que va más allá de los fenómenos, objetos y sistemas de la significación, de los lenguajes y de los discursos, de los procesos que podamos asociarles con la producción y su interpretación, que entran en el espectador de una manera más que práctica y como vehículo los tiempos que pasaron y los que vendrán.

De la Serie "Carrera de relevos", de Michel Mirabal.

De la Serie “Carrera de relevos”, de Michel Mirabal.

¿Una semiología del destino y del futuro?, preguntaba un amigo al escribirnos sobre el tema de este artículo, lo ignoro. La bola de cristal que me traje a esta Isla en la búsqueda de una paz que no ha llegado nunca se hizo añicos en el camino y los cocos me dicen: Eyeife, sobre algo, pero no me responden la pregunta.

En sus obras Michel utiliza varias técnicas, las une y lo disfruta, usa objetos como referentes que refieren a otros y no al proceso de creación en si, no a la lectura del objeto siquiera, sino como ojeada a lo “recreado”, cada obra tiene su propio valor psicosocial (destaco el uso de la p, señalo el alma que una amiga psicóloga y librepensadora tanto reclama). ¿Mutan en otra cosa? No lo creo, son banderas, sus colores y hasta el sabor que dejan lo demuestran en su patriótico existir y en sus significantes, para los espectadores mantendrán su valor omnímodo, al menos para mi lo tienen. A una y cada se le incorporarán las lecturas polisémicas lógicas, y ondearán gracias a la decodificación propia de cada quien, sólo una advertencia: que quede lo aprendido de la Historia en la conciencia.

De la Serie "Carrera de relevos", de Michel Mirabal.

De la Serie “Carrera de relevos”, de Michel Mirabal.

A Michel Mirabal lo conocemos, viene de una familia de artistas, nieto de Martha Jean-Claude, es graduado de la Escuela de Diseño, cursó estudios en la Academia de San Alejandro y comenzó a pintar hace más de 20 años. Ha trabajado en la casa productora del ICAIC y en el Ballet Nacional de Cuba. Éxito ha tenido y eso lo demuestran su participación en más de 59 muestras personales y colectivas en Argentina, Canadá (Ottawa, Toronto y Montreal), Cuba, República Popular China, República Dominicana, Estados Unidos  (Chicago, Nueva York, Los Ángeles, Miami), España (Marbella, Palma de Mallorca, Santander), Francia (París), Gran Bretaña (Londres), Haití, Italia (Venecia y Jessolo), Jamaica, México, Panamá y Portugal.

Sus obras integran colecciones de importantes museos, fundaciones y muestras privadas entre las que se destacan los museos Rockefeller; los de Bellas Artes de Medellín y Bogotá en Colombia; las fundaciones “Martin Luther King” y Afroamericana de Nueva York, y las colecciones de Gabriel García Márquez, Mohamed Alí, Danny Glover, Angela Mizzoni, Quincy Jones y Carlos Santana, entre otros.

Michel ha ganado varios lauros, entre los contamos el Primer Premio de Dibujo Salas, Santo Domingo, República Dominicana; la Medalla de Plata Expo Trastiendas por la Asociación Nacional de Galerías de Argentina a la mejor exposición extranjera, Buenos Aires, Argentina; el Primer Premio Dibujo Maxin, Miami, Florida; el Primer Premio Mundial Beca Rockefeller de artes plásticas[x], Nueva York, EE.UU., y algunos más.

La pintura de Michel, como la de otros artistas plásticos contemporáneos, se integra a una corriente actual del arte, nos muestra que se han desplazado los polos artísticos que, desde casi siempre, habían sido ocupados por los lugares primarios de desarrollo y decidían, no solo en el escenario del arte, los temas y las tendencias en el mundo; pero tampoco nos engañemos, lo hacen aún, pagan por ello, allí está el dinero; aunque en el sur del mundo, y en este caso en el centro, se producen originales versiones del arte, aún cuando no todas las vocaciones y talentos puedan desarrollarse en nuestros países pobres por las lógicas razones económicas, políticas y sociales.

La especialista Silvia Llanes resalta de Michel y su obra: “… se apropia del símbolo de todos y lo reinventa para construir su propio símbolo, luego lo estampa sobre todos los soportes posibles: la tela, el papel, la madera, el muro, su propia piel. Una vez que lo ha absorbido para sí y lo ha arañado de afuera hacia adentro —sobre su cuerpo y en sus entrañas—, lo devuelve de los recónditos pasajes de su espíritu hacia el soporte artístico, hace que permanezca reconocible y, más todavía, asimilable por el espectador, que late en la misma frecuencia que el artista y consume el símbolo, y mejor que consumir, asume y comparte”[xi].

Viví la génesis de esta serie. Fue una tarde habanera y no llovía, era una mesa larga, vasos conteniendo espirituosos, humo de habanos y en el aire una provocación: ¿el mío y si hago una serie de pinturas con las banderas de Cuba y los EE.UU. montadas sobre los editoriales? Por respuesta una sonora carcajada.

Y a esto le siguió una llamada a un país del norte, no de donde es la otra bandera por cierto, y en medio de un frío infernal, una bella mujer de cuerpo nimio y rosado comenzó a caerle atrás ad literam en una intensa carrera sin relevos a todos los periódicos posibles, sin parar y por espacio de un largo tiempo, porque para ser absolutamente sincero, la idea de la serie vio la luz en medio de los editoriales The New York Times y aún no era 17 de diciembre. 

Entonces unos días después, encima de la madera se agruparon Juventud Rebelde, Trabajadores, Granma y The New York Times y las banderas de los dos países vecinos en colorida complacencia. Así nació Carrera de relevo, sin nombre ni apellidos todavía por aquellos días.

Muchas veces escuché hablar al autor de cómo serían las obras; un día una sorpresa llegó en forma de llamada convocante. Las primeras piezas recién nacidas del estudio-taller, en una pared, recostadas, me impactaron, los colores y el sabor, el tamaño y el simbolismo de las mismas eran fuertes.

Pero después se sumó otra idea, iría la Virgen de la Caridad del Cobre a la exposición, cubierta con un manto de pétalos de flores con los colores de la bandera cubana, y aquí me quedo en la historia; el pintor llega más lejos con las obras y el lector-espectador podrá ir donde quiera con su imaginación porque de la Patria y de sus símbolos se trata, de la bandera, de la virgen mambisa y de realidades nuestras, por eso también están el arroz, lo casquillos de las balas que los Juanes llevan en su barca, los pétalos que se desprenden y que se unen formando las banderas, los alambres de púas y los colores, los impactos, todo a la vez, como en la vida diaria.

Ya una de las banderas, la cubana, ondea en Washington, pronto la otra lo hará en La Habana frente a edificios que identifican los territorios “otros” y sus leyes; y de fondo al menos yo escucho, en ritornello, los versos de aquel poeta matancero[xii] que en su “ambición” pedía que el Sol la iluminara a ella sola “…en el llano, en el mar y en la cumbre”, como ha sido y como va a seguir siendo con la advertencia presente de que:

Si deshecha en menudos pedazos
llega a ser mi bandera algún día…
¡nuestros muertos alzando los brazos
la sabrán defender todavía!…

Notas


[i] Fue el primer y más extenso imperio de los persas llegó a los actuales estados de Irán, Iraq, Afganistán, Egipto, Turquía, Grecia y la Isla de Chipre, entre otros. Existió hasta el 550 ane cuando Darío III fue vencido por Alejandro Magno.[]

[ii] Fue el segundo imperio persa durante su cuarta dinastía (226 ane-651ane).

[iii] Llegan a la península ibérica en el siglo VIII. Se usaban para localizar las unidades propias en el campo de batalla. Por lo general era una pieza de tela de forma cuadrada o rectangular, con una divisa o algún distintivo.

[iv] Más largo que ancho, se empleaba como insignia distintiva de los regimientos, los batallones y otras agrupaciones militares, acababa en dos puntas, se lleva aún en las procesiones como insignia de una iglesia o cofradía.

[v] El confalón o gonfalón terminaba a veces en una o dos puntas, tenía serpentinas y estaba suspendido de un travesaño. Fue adoptado originalmente por las comunas medievales italianas y más tarde por los gremios, corporaciones y distritos locales.

[vii] Ver http://www.cubadebate.cu/fotorreportajes/2015/06/04/la-bienal-tiene-zona-franca/#.Va3I6NFsdMs

[viii] Ver en http://www.arteporexcelencias.com/es/noticias/2015-06-12/michel-mirabal-ensayo-visual-de-la-relacion-cubano-norteamericana.html#sthash.OLs1r1jo.7k1uhfnW.dpuf

[x] La Fundación Rockefeller le dio una beca en 1996 pero la perdió porque no le otorgaron la visa.

[xii] Bonifacio Byrne (1861-1936) Emigró a Estados Unidos al publicar sonetos anticoloniales. Regresó a Cuba en 1899. Fue “el último poeta patriótico de los tiempos coloniales”.

Se han publicado 11 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Deborah dijo:

    Precioso articulo Vladi. Con admiración por el trabajo de Michel y por tu palabra, una vez mas gracias por compartir con todos tus pensamientos.

  • Ricardo Salazar Crespo dijo:

    Sería bueno recordar que entre el 19 de mayo de 1850, fecha en que por primera vez en Cárdenas ondeó la bandera que hoy tenemos como uno de los símbolos patrios, y la fecha del 20 de mayo de 1902 cuando se izó para presidir la naciente República Mediatizada, esa bandera fue la escogida por Joaquín de Agüero y Agüero en su movimiento fracasado, confeccionada por su esposa Ana Josefa Agüero Perdomo (tal vez la primera de su tipo confeccionada en Cuba), para ser entregada a los combatientes, junto a unos versos de Martina Pierra Agüero, en las “alturas de Cascorro”, específicamente, según Julio rosas en su obra El cafetal azul, en la loma Deseada. Esto no fue posible porque tanto la bandera como los versos les fueron ocupados a Joaquín de Agüero Sánchez en una emboscada que los españoles le tendieron a la salida de Camagüey, en la finca Guanamaquilla. ¿En qué archivo de España estará esa histórica bandera?
    Y que esta fue la gloriosa bandera aprobada en la Asamblea de Guáimaro para presidir los combates por la independencia de Cuba.
    Los versos de Martina decían:

    De libertad, sublime y glorioso,
    El pendón recibid, camagüeyanos;
    Con entusiasmo desplegadlo ufanos,
    Que ha llegado el momento venturoso.

    Hacedlo que tremole siempre hermoso,
    En vuestras firmes, valientes manos,
    Y el que ostentan los déspotas hispanos,
    Destruid con su influjo portentoso.

    Valientes, combatid mientras al cielo
    Una plegaria alzamos fervorosa,
    Para que Dios nos dé pronto el consuelo
    De ver libre a nuestra patria hermosa
    Combatid, combatid, que la victoria
    Risueña os muestra el campo de la gloria.

    Prof. Ricardo Salazar Crespo,
    Cascorro. Tel. 87 8260.

  • Carlos Suárez dijo:

    Excelente artículo. La bandera! Pues mi bandera, lamentablemente la veo muy amenudo ondeando en universidades, escuelas, plazas públicas e instituciones del Estado, con la estrella al revés.
    Será que los compatriotas que tienen la misión de izarla no sabrán que la estrella debe aparecer con una de sus cinco puntas hacia arriba?

    • Carlos Villanueva dijo:

      muy interesante la historia de ricardo salazar sobre el origen de nuestra enseÑa nacional, porque esta no ha sido tan conocida y solo es el relato de Narciso Lopez y Teurbe Tolón

  • burundanga dijo:

    Felicidades por su artículo, es verdad lo que decía mi abuela: El que sabe, sabe.
    Gracias por su prosa digna.

  • Jorge dijo:

    Un comentario para el autor del artículo. Está muy interesante, pero Usted afirma que los colores de la bandera de EEUU están inspirados en la Revolución Francesa. PERO: la revolución de las 13 colonias fue antes de que se produjera la Revolución Francesa. ??

  • PEDRO H. PINO dijo:

    El autor quees conocedor dela sbanderas sabe si se mantien e un reglamento de uso de la bandera que regula elprocedimiento de izaje, arriamiento, doblado etc y que prohibe su uso como fondo etc o se actulizado con menos regulaciones

  • Lina María dijo:

    Existe un error imperdonable en la fecha del izado de la bandera por primera vez en Cárdenas, fue en 1850 y no fue Máximo Gómez quién la izó en el Catillo de los Tres Reyes, sino Emilio Núñez. Los textos de Wikipedia tienen errores y así aparece ahí. Por favor que se rectifique.

  • ACAA Y UNIÓN DE HISTORIADORES DE CÁRDENAS. dijo:

    Si de banderas se trata…
    La bandera cubana por ejemplo, fue diseñada por Miguel Teurbe Tolón, y su esposa Emilia fue quien la cosió a mano por vez primera. Narciso López hizo que ondeara el 19 de mayo de 1851 en Cárdenas y el 20 de mayo de 1902, fue la mano del Generalísimo Máximo Gómez la que izó la bandera cubana en el asta sobre el Castillo de los Tres Reyes del Morro, en La Habana.
    A todo el equipo del boletín CUBADEBATE.
    Con todo el respeto merecido por la ardua labor que realizan llevando noticias de última hora a la población cubana y más allá, es que decidimos pedirles que revisen en la historia el suceso de la bandera cubana.
    La bandera cubana fue enarbolada el 19 de mayo de 1850 en la entonces tenencia de gobierno en Cárdenas, hoy Hotel La Dominica, por Narciso López. Entre fecha y fecha deben recordar e informar a los lectores que fue aprobada como enseña de la nación cubana en armas el 11 de abril de 1869 en la Asamblea constituyente de Guáimaro. El día 10 hubo un debate de cuál debía ser la ondeada, si la que izó Carlos Manuel de Céspedes en La Demajagua o la que había enarbolado Narciso López en Cárdenas. Acordaron que fuera la que llegó a Cárdenas en 1850.
    Después fue izada el 20 de mayo de 1902 por el patriota cubano Emilio Núñez en el Castillo de Los Tres Reyes del Morro, en la Habana. El generalísimo Máximo Gómez la izó en el Palacio de los Capitanes Generales, lo acompañó el gobernador militar norteamericano hasta ese momento, Leonard Wood.
    Nos atrevemos a rectificar el año y a recordar algunas omisiones por el momento tan trascendental que hoy ocupa el tema de nuestra bandera cubana. Ella debe ondear libre y además con la historia que la envuelve sin omisiones ni errores. La wikipedia no es un medio de información confiable.
    Gracias por la atención y comprensión. Esperamos que se rectifique el error.

    Saludos.

    ACAA Y UNIÓN DE HISTORIADORES DE CÁRDENAS.

    • senelio ceballos dijo:

      ..POR FIN…QUE SIGNIFICABA LA ESTRELLA SOLITARIA…ideas anexionistas!! o ideas libertadoras????????????..

  • Doris de Segunda Cita dijo:

    Felicidades, Vladimir, por tan bello artículo

    Abrazos

Se han publicado 11 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

F. Vladimir Pérez Casal

F. Vladimir Pérez Casal

Filólogo cubano. Colaborador de Cubadebate.

Vea también