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Cuba: una batalla inusual en Washington

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Debido a la polarización existente entre demócratas y republicanos, no deja de ser una rareza la reciente creación de la coalición bipartidista Engage Cuba, destinada a promover las relaciones con la Isla. Basta analizar su composición, para percatarnos de su singularidad.

Su presidente es James Williams, un joven consultor que fue asesor del secretario de Estado, John Kerry, así como jefe de la oficina en Washington de Trimpa Group, una organización demócrata con base en el estado de Colorado, especializada en la promoción de “políticas y estrategias progresistas”, como ellos mismos se definen.

También de las filas demócratas proviene uno de los denominados “asesores principales”, Lucas Albee, quien fuera jefe de la oficina de los senadores Mark Warner y Patrick Leahy, dos de los principales promotores de un cambio de la política hacia Cuba en ese órgano.

Con el mismo rango de asesor principal, a ellos se une Sthepen Law, con vasta experiencia en las filas conservadoras republicanas. Fue subsecretario de Trabajo durante la administración de George W. Bush; ex jefe de la oficina del actual líder de la mayoría republicana en el senado, Mitch McConnell; antiguo ejecutivo de la Cámara de Comercio de Estados Unidos y, nada menos, que actual presidente del Super PAC republicano American Crossroads, fundado por Karl Rove, estratega por excelencia de las campañas políticas que llevaron a Bush hijo a la presidencia y orientaron su gestión gubernamental.

Según publicó el Wall Street Journal el pasado mes de abril, Engage Cuba contará también con dos prominentes lobistas republicanos de la firma Fierce Government Relations. El antiguo ayudante de George W. Bush, Kirsten Chadwick, liderará el lobby en la Cámara de Representantes, mientras que Billy Piper, otro antiguo asesor del Senador Mitch McConnell, hará algo similar en el Senado. La misma fuente plantea que Luis Miranda, asesor del presidente Obama, fue una de las personas que concibió la creación de Engage Cuba y ha contribuido a su materialización.

¿Qué explica esta extravagante alianza y cuáles son sus posibilidades de éxito?

No hay otra explicación que el interés por Cuba en un amplio espectro de los sectores económicos norteamericanos. Así se refleja en la propia composición de la coalición, donde aparecen algunos de los consorcios y asociaciones de negocios más importantes de Estados Unidos, abarcando ramas tan diversas como la agroalimentaria, la producción de maquinarias, las telecomunicaciones y el turismo.

En algunos casos, este interés se explica fácilmente por las oportunidades específicas que el mercado cubano pudiera brindar a algunas de estas empresas.

Según cálculos del propio Engage Cuba, eventualmente el mercado cubano pudiera ascender a 6 000 millones de dólares anuales, una cifra nada despreciable, que además aumentaría de manera significativa si continúa desarrollándose la industria turística, se autoriza el acceso de los productos cubanos al mercado norteamericano y si finalmente resulta posible explotar las reservas petroleras, que todo indica existen en las aguas territoriales del país.

No obstante, por sí mismo, en términos comparativos, esto no convierte al mercado cubano en un gran negocio para las empresas norteamericanas. Desde mi punto de vista, su verdadera importancia radica en lo que Cuba puede aportar al mejor funcionamiento del mercado interno estadounidense y sus exportaciones hacia otros países. Tres razones determinan este potencial: la geografía, el capital humano, así como la estabilidad política y social de la nación.

La ubicación geográfica de Cuba ha sido históricamente mirada desde dos perspectivas contradictorias. Como una virtud que ha catapultado su importancia a escala internacional desde los tiempos de la colonia y como una desgracia que condicionó la dependencia a Estados Unidos. El llamado “destino manifiesto”, que en muchos casos sirvió como argumento para la desmovilización de las luchas nacionales.

De cualquier forma, es un hecho que la cercanía a Estados Unidos inserta a Cuba en la lógica del comercio norteamericano más allá del interés bilateral. Ya sea para acceder de manera más eficiente a productos extranjeros, procesarlos y distribuirlos en el mercado nacional o proyectar sus exportaciones hacia el resto de América y Europa, la ubicación geográfica de Cuba adquiere una importancia estratégica para la economía norteamericana.

A esta lógica se suma el capital humano presente en Cuba. En pocos lugares las empresas norteamericanas pueden encontrar una fuerza de trabajo tan calificada. Ello implica que el interés fundamental no debe estar dirigido a reproducir las maquilas existentes en otras partes, sino a propiciar actividades productivas más complejas, que incluyen el uso de nuevas tecnologías, la producción sotfwares y el desarrollo de investigaciones científicas, con la perspectiva de integrarlas a las cadenas de valor originadas por la llamada “revolución del conocimiento”, que se lleva a cabo en ese país.

Para el buen desenvolvimiento de estos planes, resulta indispensable el clima de estabilidad social y política existente en Cuba. Por lo que no deja de resultar paradójico, que la política oficial norteamericana oriente sus objetivos a cambiar el régimen que ofrece estas ventajas.

No es, sin embargo, una sorpresa. Estas contradicciones están presentes en otros muchos aspectos de la política exterior de Estados Unidos –hasta el punto de que en ocasiones resulta difícil identificar el verdadero “interés nacional” de ese país– y la política cubana también tendrá que lidiar con esta realidad, para determinar sus acciones.

Sin embargo, de nada sirven estas consideraciones estratégicas, bajo las normas impuestas por el bloqueo económico. Ello explica el surgimiento de emprendimientos como Engage Cuba y la urgencia de importantes sectores económicos norteamericanos por desmantelar los remanentes de la política existente contra Cuba.

Sus posibilidades de éxito radican en que su empeño responde a factores objetivos, relacionados con los propios intereses norteamericanos, lo que, a la vez, saca a flote el desfase histórico de sus opositores y la consiguiente falta de popularidad de sus posiciones.

Para Cuba, también se trata de un proceso que rebasa la dimensión de su economía nacional y las relaciones bilaterales con Estados Unidos, en tanto la coloca en el foco de interés de otros países respecto al acceso al mercado norteamericano, potenciando su importancia a escala internacional.

También reaparece el peligro de la dependencia, adquiriendo renovada vigencia el viejo dilema sobre las ventajas y desventajas que implican las relaciones económicas con Estados Unidos. Ello determinará que el ejercicio de la política nacional a escala doméstica y mundial, transite por las complejas condiciones que impone la “normalización” de relaciones con ese país.

(Tomado de Progreso Semanal)

Se han publicado 20 comentarios



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  • Dinardo Suárez Rojas dijo:

    Somos de la opinión que los Estados Unidos tienen que ver a Cuba como un paiz que es libre e indepediete. A partir de este punto tienen que embricar su política de todo tipo, hacia nuestro pueblo, hoy es anacrónico hablar y mucho menos proponer acciones en este contexto sin el respeto internacional a la audeterminación de los Estados.
    Un buen cubano de esta Patria grande no puede dejar de decir.
    Hasta la victoria siempre.
    Dinardo

  • REFLEXIVO dijo:

    Lo fundamental a mi entender es que nos preparemos bien y hay tiempo para ello, para que no nos pase lo que en otros momentos, en que dependíamos de un polo único. No podemos darle la espalda a buenas oportunidades con otros, solo porque con los EEUU nos resulte más fácil, más cercano, más. . . además, para negociar con ese país, hay que tener un grado de profesionalismo muy alto o nos apabullan.

    • Jose R. Oro dijo:

      Completamente de acuerdo con usted, hay que prepararse bien, hay que entrenar bien a nuestros profesionales, no solo en temas científicos y tecnologicos o de educacion general, sino tambien en negocios, administración, cultural legal, etc. La economía de Cuba debe ser diversificada y no depender de un solo mercado, España, Rusia, China, Canadá, Japón, América Latina, Vietnam, Holanda, Portugal, Angola, tienen que tener gran papel en Cuba. Deseable que ningún país supere un 30% de l comercio cubano (digo un numero solo como el ejemplo). Lo mismo en el sector de los servicios, aunque en el Turismo, por su cercanía geográfica, EE.UU. va a ser el principal emisor (imaginemos, si de Canada vienen 1 millon de turistas cada año, cual es el potencial de EE.UU. con 10 veces mas población y una vasta cantidad de cubano-americanos)

  • egp dijo:

    Es dificil pensar que nuestros nietos en un futuro, podran vivir en paz despues de 54 años de violencia imperiaslista.A nuestra generacion le toco la parte mas dificil de este proceso,no obstante,debemos seguir luchando por conquistar una mejor forma de vida para ellos.¡Viva Cuba libre y soberana! ¡viva a Fidel y Raul! Seguimos en combate.

    • Jose R. Oro dijo:

      Usted dice “seguimos en combate”. Con el mayor respeto, creo que nadie quiere combatir con nosotros. El día sábado 6 de junio salió una caravana de unos doscientos carros con trescientos viejitos por las calles de Miami, para protestar con la política del presidente Obama hacia Cuba. Eso es todo lo que les queda, una protesta moribunda. Los políticos de EE.UU vieron eso como una muestra de la extrema debilidad de convocatoria de la ultraderecha cubano-americana y un conocido mío me pregunto cuántos cubanos habían participado en el primero de mayor en La Habana. Mil a uno por lo menos, le conteste. Por cierto, estos trescientos ancianos de la marcha anti-Cuba en Miami también decían “seguimos en combate”. Los extremos se tocan.
      Si hay cosas que debemos combatir, las carencias, la falta de viviendas, la ineficiencia empresarial, la corrupción, la falta de capital para construir o reconstruir infraestructuras, renegociar nuestra deuda externa, para tener más y mejores fuentes de crédito y financiamiento, no tener que importar cada cosa sino producirlas, combatir la deficiencias que todavía perduran en el Turismo para que este ingrese y gane más dinero para el país. Todas esas cosas son las que debemos combatir, no boxear a la sombra contra enemigos agonizantes, cayéndonos a consignasos.

      • tomcha dijo:

        comentario muy maduro y excelente, pienso como usted

      • El Experto dijo:

        Jose su forma de expresar le hace honor a su segundo apellido, estoy muy de acuerdo con usted.

  • Jose R. Oro dijo:

    Estimado Jesus Arboleya Cervera, felicidades por este profundo y bien orientado artículo. Si, usted tiene razón, el fenómeno de la mejoría de las relaciones entre Cuba y los EE.UU. es un raro y nada simple proceso político. El caso de Engage Cuba es una inusual coalición bipartidista, de la cual estoy directamente al tanto (cada día recibo bien escritos emails de ellos), y que tiene el apoyo y los fondos (provenientes de las empresas estadounidenses interesadas en invertir y trabajar en Cuba) para poder ser efectivos. Usted expreso bien las causas. Según cálculos…”eventualmente el mercado cubano pudiera ascender a 6 000 millones de dólares anuales”… “que además aumentaría de manera significativa si continúa desarrollándose la industria turística, se autoriza el acceso de los productos cubanos al mercado norteamericano y si finalmente resulta posible explotar las reservas petroleras”, en el Golfo de México.
    “No obstante, por sí mismo, en términos comparativos, esto no convierte al mercado cubano en un gran negocio para las empresas norteamericanas. Desde mi punto de vista, su verdadera importancia radica en lo que Cuba puede aportar al mejor funcionamiento del mercado interno estadounidense y sus exportaciones hacia otros países. Tres razones determinan este potencial: la geografía, el capital humano, así como la estabilidad política y social de la nación”
    “La ubicación geográfica de Cuba …es un hecho que la cercanía a Estados Unidos inserta a Cuba en la lógica del comercio norteamericano más allá del interés bilateral. Ya sea para acceder de manera más eficiente a productos extranjeros, procesarlos y distribuirlos en el mercado nacional o proyectar sus exportaciones hacia el resto de América y Europa, la ubicación geográfica de Cuba adquiere una importancia estratégica para la economía norteamericana” Solo me queda añadir que esto se acrecienta aún más con la ampliación del Canal de Panamá y el inicio de la construcción del nuevo canal transoceánico en Nicaragua. Los puertos cubanos de Cienfuegos, Santiago de Cuba y en el futuro cuando Guantanamo regrese a Cuba, como sucedera son el destino de transito de esas magnas obras ingenieras. Mariel, La Habana y Matanzas una mega area portuaria del Atlantico
    Acerca del capital humano y la estabilidad política y social de la nación cubana, no tengo nada que comentar, es simplemente así como Jesús Arboleya Cervera lo explica. Sin embargo, quiero decir que discrepo de …”que la política oficial norteamericana oriente sus objetivos a cambiar el régimen”, es que ese es precisamente el cambio principal del gobierno del Presidente Obama a partir de Diciembre 17, 2014 y que después lo expreso en la Cumbre de Panamá, el gobierno de EE.UU. hoy no quiere cambiar al régimen, para nada. Más aun, la estabilidad política y social de Cuba es parte fundamental de la estrategia de las grandes empresas y del liderazgo político estadounidense. Ellos quieren esa estabilidad para poder desarrollar negocios de todo tipo descritos correctamente en el artículo, quieren evitar un descontrol migratorio, quieren tener un aliado en la lucha contra el tráfico de drogas, en la prevención y combatir pandemias, y otras muchas cosas más.
    Hoy quienes están dentro de lo pudiéramos llamar “ la política oficial norteamericana “ por cambiar el régimen en Cuba, son una absoluta minoría, que se aprovechan de todo el vasto aparato leguleyo creado a lo largo de 56 años para dilatar sus políticas, pero son como flores en un búcaro, condenadas a desaparecer.

  • juan dijo:

    llevamos años dandole oportunidades de negocios a otros paises amigos y lamentablemente no hemos avanzado en nada, es hora de probar algo nuevo,aprovechar las relaciones con los ee uu,claro no somos ingenuos debemos prepararnos ,pero de esta manera el pueblo sentira mas alivio economico.

  • Espinosa dijo:

    Este es un tema extremadamente complejo por la enorme cantidad de aristas desde la que se puede analisar. Desde mi ignorante opinión de cubano de guagua local creo que ya fue suficiente las decádas de carencias, es hora de continuar la lucha en otros campos con más necesidades materiales cubiertas. Solo que eso va a requerir dirigentes(ojo…no jefes) con un compromiso real con el pueblo, no solo pretendiendo el estatus automático y el acceso a las “mieles del poder” (frase del propio Raul refiriendose a algunos delicuentes de cuyos nombres no quiero acordarme), el pueblo está preparado para esto y mucho más.

  • cubano dijo:

    el futuro es nuestro…viva cuba libre,soberana y democratica

  • Alan dijo:

    Cuba debe colocar sus cartas en lá mesa.Poner sua pontos inalienables e se colocar sin miedo su dignidad e autodeterminacion.Raul e Fidel dos grandes revolucionários saben lo que hacen.Hay que mobilizar el mundo contra o bloqueo del EEUU.Como decia CHE no confio un chiquito en el imperialismo.Mesmo viejo, mas vivo, es una ausência crucial.

  • Pablo dijo:

    Esto es cría fama y acuéstate a dormir. Qué manera de no decir nada…

  • Hugo Andrés Govín Díaz dijo:

    Jose R. Oro: De todo corazón quisiera suscribir la totalidad de sus comentarios, como lo hago sin suprimir ni una sola coma al expuesto por el Dr. Arboleya. El tema del que Ud con todo derecho discrepa, aparece consignado en el ADN del SISTEMA imperante en los Estados Unidos y, a todas luces, está por encima de la buena, regular o mala voluntad del Mr. President de turno. ¿Por qué espían a Alemania y a Francia, si son aliados? ¿Estoy obligado a creer en la buena voluntad del Sr. Obama? La ingenuidad se paga muy caro….
    Sin dudas, el gran reto de la sociedad cubana actual es poner la profesionalidad integral a la altura de los tiempos que vivimos. Desde el humilde barrendero de calles hasta el Presidente, estamos obligados a hacer las cosas que nos corresponden con eficiencia, desterrando consignas que jugaron su papel en sus tiempos y mantenernos alertas ante las pretensiones de dominaciones extranjeras que acumulan muchísimos años más que la existencia de la Revolución. No podemos olvidar que esas pretensiones desembarcaron en Bariay a bordo de tres Carabelas y no han cesado hasta hoy. El Gran Almirante genovés no venía con la encomienda de fomentar la colaboración y desarrllo en las tierras que “descubriera”.

    • Jose R. Oro dijo:

      Estimado Hugo Andrés Govín Díaz. Estoy enteramente de acuerdo con usted, solo que creo hay un malentendido, más semántico que conceptual. El Dr. Arboleya escribió “Para el buen desenvolvimiento de estos planes, resulta indispensable el clima de estabilidad social y política existente en Cuba. Por lo que no deja de resultar paradójico, que la política oficial norteamericana oriente sus objetivos a cambiar el régimen que ofrece estas ventajas” .Usted menciona que “ El tema del que Ud. con todo derecho discrepa, aparece consignado en el ADN del SISTEMA imperante en los Estados Unidos y, a todas luces, está por encima de la buena, regular o mala voluntad del Mr. President de turno”, lo cual puede ser cierto, pero ello no lo convierte en “ la política oficial norteamericana”, es decir usted, probablemente con toda razón se refiere a intenciones, pero no a la política oficial. Por otra parte, si hablamos de intenciones (y ahora entramos en el campo del subjetivismo), creo que para la cúpula político-empresarial que dirige a los EE.UU. es mucho más importante, lo que el Dr. Arboleya describe como “el clima de estabilidad social y política existente en Cuba”, lo cual completamente subscribo. Nada menos deseable para los líderes de los EE.UU. que un cambio de régimen en Cuba. Que es lo que ha cambiado? Creo que después de probar muchas fórmulas, se ha llegado a la conclusión de que no se puede cambiar al régimen, que si se produce un imposible cambio de ese tipo sería crear un caos en Cuba indeseable para EE.UU. (no es lo mismo en Libia o en Siria, que a 90 millas de sus propias costas), acerca del petróleo en el Golfo de México (acerca del cual ellos saben más que nosotros, créame ), acerca de la ampliación del Canal de Panamá y la recién iniciada construcción del de Nicaragua, asuntos migratorios, enfrentamiento de potenciales pandemia, del trafico de drogas, y muchos otros intereses tangibles y a veces menos manifiestos. Por todo ellos (y claro que esto es subjetivo, escribo acerca de intenciones), creo que la cúpula que lidera a EE.UU. considera que como dice correctamente el Dr. Arboleya “…resulta indispensable el clima de estabilidad social y política existente en Cuba”. Por otra parte la ultraderecha cubano-americana ha perdido una cuantía sustancial de poder político, lo que tiene un peso grande en la ecuación.
      Por otra parte apreciado Hugo Andrés Govín Díaz., si hay que prepararse como usted dice desde basurero hacia arriba todo el mundo. El futuro esta llenos de retos, tenemos que hacer las cosas con eficiencia, desarrollar en paralelo el sector no-estatal de la producción y los servicios, junto a una Empresa estatal socialista modernizada y productiva, y desarrollar Cuba a un ritmo como el de Vietnam, de quien debemos aprender muchas cosas (sin copiarlos, claro, porque somos diferentes). De que existen (y existirán) pretensiones extranjeras de aprovecharse de Cuba (y de cualquier otro país que lo permita), le informo que hace mucho tiempo que no creo en los Reyes Magos, y coincido totalmente con usted que hay que estar siempre alerta y no dedicarnos a soñar. ¡Muy agradable leer su comentario!

  • franklin dijo:

    hugo andres tu comentario es interesante,pero no podemos pensar en el miedo,ni en el pasado ,es hora de hacer cambios, no de sistema, sino en lo economico,por eso creo que es el momento para hacer esos cambios ,todo cambio trae problema,cada problema trae una solucion y cada solucion trae desarrollo no olvides eso.

  • Hugo Andrés Govín Díaz dijo:

    José R. Oro, muchísimas gracias por leer mi comentario y dedicarle su preciado tiempo. No tenemos ni una sola contradicción en lo que planteamos. Solamente puntos de vista discordantes que, afortunadamente, transitan sobre las arenas movedizas de lo subjetivo. Coincido plenamente con Ud en lo referente a la cercanía de Cuba a las costas de EU. Ese y la valentía de nuestro pueblo, han sido dos de los principales muros de contención que han evitado una aventura bélica de conquista por acá. Es hora de revertir todo y entregarnos por entero al desarrollo civilizado de aceptables relaciones de vecindad. Ninguno de los dos países tiene la posibilidad de mudarse para otro sitio. El respeto debe ser mutuo.
    Al forista franklin le quiero subrayar que no se me ocurriría hablar de miedo ni mucho menos anclarme en el pasado. En otros comentarios que he participado en este foro he dejado bien claro que nuestra sociedad no tiene alternativas: Ir directo y sin titubeos caminando de frente y aceptar los imprescindibles cambios que redundarán en desarrollo de nuestra economía. Gracias a todos por la atención.

    • Jose R. Oro dijo:

      Muchisimas gracias y mi mayor respeto para usted! Queremos lo mismo, sin dudas!

  • Jose M. Estevez dijo:

    Me resulta extrano que una persona de tan vasta experiencia en distintos campos, no apunte tambien en la necesidad de que continue y aumente , dada su su posicion moral, en el subcontinente americano y el Caribe, su intima relacion con los paises latinoamericanos y del Caribe atraves de organismos como la CELAC y otros que en definitiva podran ser la total independencia de todos ellos en relacion con el Norte ….

  • YOANDRY dijo:

    Es bueno saber que existen senadores de ambos partidos que cuentan con el apoyo de algunas organizaciones que impulsan el derrocamiento del bloqueo señalando hacia un futuro mejor y brillante para ambas naciones.

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Jesús Arboleya Cervera

Jesús Arboleya Cervera

Investigador cubano, especialista en relaciones Cuba-EEUU. Doctor en Ciencias Históricas con una decena de libros publicados.

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