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¿Y si no fuéramos genéticamente mestizos?

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Niños en Santo Tomás. Foto: Ismael Francisco/Cubadebate.

Niños en Santo Tomás. Foto: Ismael Francisco/Cubadebate.

Para enfrentar con eficacia el racismo es necesario conocerlo a fondo y desentrañar sus trampas. De lo contrario, podemos quedar enredados en ellas, poderosas y capaces de camuflarse “inocentemente” en intersticios del lenguaje, que no es un simple código de señales, sino el medio natural —el más expedito y asiduo, junto con la conducta— para la expresión de la conciencia. Las trampas mencionadas surten efecto incluso al abogar por “la igualdad de las razas humanas”, pues esos términos suponen aceptar la existencia de razas en la especie, y ello es medular en el cogollo del engaño. El nombre del mal, racismo, refuerza los prejuicios, aunque se use para combatir la realidad que designa, pues él surgió de la errónea aplicación de divisiones raciales en el género humano, y la lleva implícita.

Cuba tiene especial y honrosa responsabilidad en el cultivo de una herencia iluminadora si las ha habido: la que, como parte de su pensamiento, José Martí legó a este país y al mundo más de un siglo antes de que la ciencia probara, con descubrimientos relativos al genoma humano, que la humanidad es una sola, a despecho de las diferencias externas entre sus integrantes. En Nuestra América, ensayo publicado en enero de 1891, Martí negó radical y fundadamente que hubiera razas en los humanos.

Ese juicio se ha citado incontables veces, pero la persistencia mundial y local de las falacias por él refutadas, confirma que urge reiterarlo mucho más, como el concepto revolucionario que es:

“No hay odio de razas, porque no hay razas. Los pensadores canijos, los pensadores de lámparas, enhebran y recalientan las razas de librería, que el viajero justo y el observador cordial buscan en vano en la justicia de la Naturaleza, donde resalta en el amor victorioso y el apetito turbulento, la identidad universal del hombre. El alma emana, igual y eterna, de los cuerpos diversos en forma y en color. Peca contra la Humanidad el que fomente y propague la oposición y el odio de las razas”.

Frente a infundios que siguen calzando el racismo, la cita es una trinchera de ideas en los afanes para erradicarlo. Marcada por ese mal, la lucha de clases se cromatizó especialmente a partir de 1492, hito en el inicio de una mundialización con la cual los opresores fabricaron mayor diversidad de “argumentos” para blindar sus intereses. Hasta los conocidos sucesos de aquel año las fuerzas dominantes europeas habían esclavizado a masas poblacionales que tenían igual o similar color que el suyo; pero las colonizaciones y las conquistas entonces desatadas hicieron del color de la piel un recurso más para la dominación.

La expansión experimentada en el planeta la capitalizaron aquellas fuerzas para arrogarse el “derecho” de someter a comunidades que, por ser de otros colores epidérmicos, fueron tildadas de inferiores y carentes de alma, y obligadas a servir como bestias de labor. En contraposición se idealizó la falsa blancura como título nobiliario (para los poderosos: no de igual modo para los pobres). Todo ello se implantó en la esfera de la ideología, aunque nadie sea exactamente de ninguno de los colores decretados en ese rejuego como distintivos de supuestas razas.

Con respecto en particular al África, los efectos de la melanina se tomaron para urdir criterios con los cuales presentar la esclavitud como un mandato divino. En el interior de aquel continente existía ya dicho flagelo, sobre la base de diferencias sociales que no podían justificarse por diferencias de color, sino, como en todas las latitudes, por la fuerza material de los opresores. Ocurría también en los territorios identificados como de gente cobriza, que fue el caso de las tierras que los europeos denominaron América y a cuyos pobladores originarios impusieron el régimen de encomiendas, una forma de esclavitud; y similar suerte corrió Asia, con poblaciones también supuestamente cobrizas, y amarillas, según la región. En estos apuntes los colores aplicados a seres humanos aparecen sin comillas para simplificar la escritura, no porque tal aplicación se acepte como válida.

Los atajos por donde asoma o se oculta el racismo —un mal que solapa relaciones sociales determinadas por la clase de la cual se forma parte— son intrincados, y han hecho valer falacias variopintas: entre ellas, contraposiciones del tipo de facciones finas/facciones toscas, pelo bueno/pelo malo, y otras, como esa de “adelantar la raza”. Sinónimo de hibridez, el mestizaje se asoció a lo espurio, a lo sucio, distinto de la pureza, metáfora de índole moral trasplantada de terreno como arma de los opresores contra los oprimidos.

El ejemplo más brutal de valoración malvada, para denigrar, del mestizaje humano, lo ofrece una de sus variantes, y no estará de más recordarlo: los términos mulato y mulata se acuñaron por asociación conmulo y mula, para designar al mestizo de blanco y negra. También al de negro y blanca, pero este debe suponerse más escaso, al menos cuando los esclavistas —por lo general blancos, aunque se debe recordar que en la misma Cuba también los hubo, en menor cuantía, negros y mulatos— gozaban del  llamado derecho de pernada, o podían “seducir” por la fuerza.

Rebasada esa etapa, la escala de valores implantada en ella se prolongó allí donde, como en Cuba, el patriarcado y la herencia de la esclavitud perpetuaron la posición ventajosa del varón blanco, y la mujer blanca padeció en un estrato alto su “inferioridad” de género. Ella le tocaba en suerte al varón blanco y de recursos, quien podía, además, “beneficiar” a mujeres negras y mulatas, en relaciones ilícitas, pero “normales”. Incluso ante las mujeres de su mismo color —y esas eran las que “le tocaban”— el negro pobre sufría desventaja.

Es deseable, pero tal vez iluso, aspirar a que las secuelas de semejante realidad se extingan en pocas décadas: hasta pueden prolongarse en circunstancias diferentes, y sembrar rencores frustrantes. Por entre dicha realidad surgió la nación cubana, distintivamente mestiza, y en su formación un estatus similar al de negros y negras se reservó a los chinos y a lo que quedó de los pobladores originarios. El europeo era fundamentalmente el español, que ya había tenido en la Península su propio mestizaje, en el cual África tuvo un peso relevante, sobre todo pero no solo por el componente árabe.

Frente al positivismo, que tanto prejuicio calzó, Martí escribió años antes de Nuestra América:

“El espíritu, sumergido en lo abstracto, ve el conjunto; la ciencia, insecteando por lo concreto, no ve más que el detalle”.

Por su lado, la sabiduría popular hizo su aporte al conocimiento de la sociedad. Para quienes presumían de pureza blanca se creó una pregunta que irónicamente sigue rebasando sus términos: “¿Y tu abuela dónde está?”; y también esta afirmación, especialmente aguda como retrato de la realidad étnica nacional: “El que no tiene de congo tiene de carabalí”, o de mandinga, de lucumí, de etíope…

Un interesante artículo de Beatriz Marcheco Teruel, presidenta de la Sociedad Cubana de Genética Humana, informa que, sobre la base de una muestra demográfica —1019 cubanos de 137 municipios—, una investigación reciente corroboró una verdad sabida de antemano: Cuba es mestiza. El 72% de las evidencias genéticas corresponde a los ancestros europeos, los componentes africanos llegan al 20%, y al 8% los llamados indios.

Ello se explica porque el elemento europeo fue dominante en una nación sometida por el colonialismo español hasta casi cien años después del proceso de independencia continental, y porque la población originaria fue mayoritariamente diezmada en los primeros siglos de la colonia, mientras que la introducción de africanos se interrumpió con el fin legal de la trata y de la esclavitud en el siglo XIX. Además, siguieron llegando españoles hasta bien entrado el XX, y durante la esclavitud se importaron africanos de gran diversidad étnica —como para dificultar que se unieran en la lucha por la libertad—, pero las cifras de individuos negros no fueron tan significativas como en Haití, cuyo fantasma aterraba a la oligarquía de España, y a su súbdita criolla.

Objetivamente la confirmación del mestizaje cubano apoya la lucha contra prejuicios que han obstaculizado el afán con que, desde el triunfo en 1959, la Revolución erradicó legalmente y con medidas prácticas la discriminación, como un paso para eliminar el racismo, que no se borra por decreto ni actúa de un solo lado de la sociedad. Se sabe de revolucionarios blancos dispuestos a dar la vida por sus hermanos en África, pero no tanto a tolerar que una hija se le case con un compatriota negro. Ni es imposible oírle a un negro “chistes” condensables en decir que en su nacimiento fue la última vez que estuvo entre las piernas de una negra, y no está dispuesto a repetir la experiencia. Frente a eso, Nicolás Guillén —el del son entero— tenía claro que la mejor mujer para el amor es la enamorada.

Hace tiempo que el autor de este artículo no ve a un amigo mulato que solía decir cosas como aquella, y que logró su ideal de pareja y se fue a España, lo que de alguna manera hace pensar en quienes usan a la vez el derecho de reclamarse afrodescendientes y el de solicitar la ciudadanía española. Son derechos, y cada quien es libre de ejercerlos, y de pensar que los tiempos, las realidades, cambian. Pero también se debe tener libertad para valorar esos derechos, y otros, y para recordar algo en lo cual se puede ver raíces: Martí murió con documentos de Haití, que un agente consular de esa nación le extendió para facilitarle su llegada a Cuba, donde ocuparía su sitio en la guerra contra el colonialismo español, organizada con decisiva participación suya.

Recordar ese hecho no implica alimentar odios, ni ignorar la amplitud de la máxima Patria es humanidad, ni lo que Martí añadió a esas palabras y suele no citarse: patria “es aquella porción de la humanidad que vemos más de cerca, y en que nos tocó nacer;— ni se ha de permitir que con el engaño del santo nombre se defienda a monarquías inútiles, religiones ventrudas o políticas descaradas y hambronas, ni porque a estos pecados se dé a menudo el nombre de patria, ha de negarse el hombre a cumplir su deber de humanidad, en la porción de ella que tiene más cerca. Esto es luz, y del sol no se sale”.

En cuanto a la afrodescendencia vista desde Cuba, como desde cualquier parte del mundo, lo decisivo no es la cantidad de genes africanos que cada ciudadano tenga. Habría que ver si una muestra limitada da margen suficiente para afirmaciones absolutas al calificar la totalidad de una población, sea la cubana u otra. Decisivo es que la humanidad en pleno proviene de África, porque, según investigaciones hechas y el saber acumulado hasta hoy, allí se originó el homo sapiens, aunque haya quienes se irriten con el dato. Y si nuevas indagaciones probaran que la especie humana surgió en otro sitio, o en varios a la vez, ello no autorizaría a considerar que unas personas, por su origen, son superiores a otras.

Frente a posiciones racistas basadas en presuntas purezas raciales, la reivindicación del mestizaje ha tenido un fuerte cimiento en la creatividad de pueblos mestizos como los situados en tierras costeras del Mediterráneo, desde las cuales las culturas griega y latina hicieron aportes fundamentales al mundo. Sí, particularmente en Cuba el reconocimiento del mestizaje puede favorecer que se erradique la herencia de un pensamiento racista afianzado con la esclavitud y fortalecido con la influencia de la mayor base territorial que haya tenido la ferocidad racista en tierras de América: los Estados Unidos.

Pero, aunque no fuéramos mestizos, y aunque fuera incierto que el más negro de los cubanos tiene en su composición genética elementos europeos y no hay blanco que no tenga genes de origen africano, eso no sería la razón fundamental para combatir el racismo. Absolutizar ese camino puede conducir a que se eche mano a la preponderancia numérica de genes de origen europeo, y decretar que, con el aval de la cifra mayoritaria, a ese elemento le corresponden más derechos. En general, hacer depender de conteos genéticos la justicia entre los seres humanos, o considerar que ella puede necesariamente guardar relación directa con el mestizaje, acaba remitiendo de alguna manera a patrones racistas.

En Cuba, como en todo el mundo, los seres humanos tienen idéntico derecho a que se les considere iguales, y a serlo. Las únicas líneas divisorias válidas las trazan los valores éticos, y la disposición, probada en actos, de hacer el bien y defender las virtudes medulares, como la decencia. Y si no fuéramos genéticamente mestizos, lo somos culturalmente. Pero, aun si tampoco fuéramos mestizos en la cultura, tendríamos el mismo deber de cultivar la dignidad humana y su reconocimiento. Quien lo desee puede sentir orgullo de sus ancestros, pero vale reiterar que, vengamos de donde vengamos, nos convoca un deber: el de ser humanoascendentes, meta que desborda fronteras y orígenes, y, más que al pasado, remite al futuro, pero no visto pasivamente, sino con el afán de construirlo bien.

(Tomado de Cubarte)

Se han publicado 31 comentarios



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  • Roberto dijo:

    Excelente análisis

  • Magali dijo:

    Muy buen articulo, felicidades a su autor, basta ya de hablar de razas. Oficialmente en Cuba no existe discriminacion, pero subsiste no solo en actitudes negativas como las que cita en autor, sino tambien en el imaginario popular con los chistes, cada vez que alguien se rie de un chiste sobre negros, esta cultivando no el racismo, sino la deshumanizacion.

  • Guille dijo:

    Usted me perdona, Luis, pero sí existen las razas, y antes de continuar, le aclaro que odio la discriminación.
    Pienso que estemos de acuerdo en que el hombre, genéricamente hablando, es un animal más, solo que tiene la facultad de pensar y razonar –a veces ni eso– y eso lo distingue del resto de los animales.
    Ahora bien, ¿no son todos perros los pekineses, los pitbulls, los pastores alemanes, etc? En eso me baso: Todos son perros, pero los distingue la raza. Lo mismo sucede con los gatos o felinos, los osos (pardos, blancos, pandas) y así sucesivamente. Y en el hombre, existe la raza blanca, la negra, la india, etc.
    Lo demás, es muy romántico. Incluso el apóstol se contradice: “No hay odio de razas, porque no hay razas…” y a continuación dice: “Peca contra la Humanidad el que fomente y propague la oposición y el odio de las razas”. Entonces, ¿hay razas o no hay razas?

    • shadow dijo:

      Sí, los perros tienen esas razas cuando estas son puras, cuando se cruzan con otra ya no son de pura raza, son “cruzados”como le dicen por ahí, lo mismo pasa con los cubanos que aunque aparentemos una raza, pues tenemos varios “cruces” en nuestro ADN. Y en cuanto a lo del apóstol necesitas analizar más a fondo sus palabras, no es solo la lectura superficial de lo que escribe, sino encontraras muchas “contradicciones” en los escritos de muchos hombres de su época.

    • Robert dijo:

      Y usted me perdona Guille, pero el desinformado es usted, los estudios sobre el genoma humano y la evolución del ADN mitocondrial demuestran que en La Especie Humana (que es una sola) no existen las razas. Usted se está refiriendo al “color de la piel”, que no es mas que el resultado de la adaptación al medio de la melanina, una sustancia que éstá en la piel y que condiciona la pigmentación de esta, lo mismo sucede con otros rasgos, son adaptaciones al medio pero nada que constitulla una diferencia en razas, como si ocurre en los perros. Le sugiero que antes de emitir un criterio se documente un poquito, pues su comentario parece el de un esclavista del siglo 19.

  • Rafael Aguilar dijo:

    Geneticamente los humanos somos identicos unos a otros, tambien para nuestra desgracia lo es la estructura sicologica con toda su carga de virtudes y principalmente defectos, la codicia para citar un ejemplo no es privativa de ningun grupo etnico, triste es saber que ese infame trafico de esclavos africanos no fue posible sin la colaboracion de sus mismos hermanos de piel negra, sito un articulo sobre el tema:
    “Debe recordarse que la codicia contribuye a la formación de alianzas entre personas que tienen poco en común. Esta afectó tanto a blancos como a negros. De modo que el negrero no carecía de cómplices entre los africanos. Si el señuelo era lo suficientemente tentador, ponía en rivalidad a negro contra negro, familiar contra familiar, tribu contra tribu. Así se desarrolló el sistema mediante el cual los cazadores de esclavos podían comprar fácilmente su mercancía viviente. Las mujeres negras vendían a sus propios esclavos, a quienes habían obtenido como botín de guerras tribuales, por un nuevo collar de corales. El guerrero peleaba más arduamente para llegar a ser el vencedor de la batalla, de modo que pudiera vender por un barril de ron a los conquistados. Puesto que en ese tiempo no se conocía la moneda en el África, los traficantes de esclavos llenaban las bodegas de provisiones necesarias y artículos de poco valor para el hombre blanco, pero que eran considerados como lujos por el hombre negro, quien los aceptaba a cambio de sus hermanos negros. Así quedaba satisfecha la codicia de todos”.

  • Cubano Agradecido dijo:

    Guille :

    Estoy muy de acuerdo con ud, solo que me gustaria agregar que este tema es bastante peliagudo, mencion tambien para el periodista pero creo que la discriminacion tambien viene dada por el sometimiento y la esclavitud en tantos años(500), eso genera una cultural y esa cultura se trasmite aun en nuestros dias. Ser negro o ser diferente(segun mi opinion) esta en la actitud que tenemos ante la vida y eso viene dado por la formacion que recibimos y el entorno social en el que nos desarrollamos.
    Una pincelada, debrerian quitar en el CI. en acapite que se refiere a el color de la piel.

  • @lin@ dijo:

    No leo el articulo del todo; solo el titular, pero a estas alturas del tiempo y del desarrollo de la humanidad no creo en la posibilidad de la razas, convencida y feliz de la existencia del mestizaje que al final termine, con y desde todo punto de vista y paulatinamente con lo odioso del significado del Racismo y todo lo que significa y significo para la humanidad y las secuelas que dejo y por fin parece que va quedado atras,es y quedara como parte de historia dolorosa para la humanidad.

  • Io dijo:

    Eso de si somos mestizos o no al final no va a eliminar ninguna discriminación, esa es la naturaleza del animal (como bien somos), por la competencia por los escasos recursos (comida, pareja, bienestar, poder, etc…) y hay que competir, por lo tanto hay que descartar a la competencia por diversos motivos (raza, amistad, dinero, educación, salud, juventud, familia, pocesiones, religión etc…). Los europeos se discriminan los unos a los otros y la mayoria son rubios de ojos azules como los de la europa del este (polacos, rumanos, etc…), para los alemanes los judios era lo último y todos son super blancos. El dia que seamos todos mestizos en Cuba de seguro nos inventariamos algo para discriminar a grupos, no se acuerdan el chistes de que todos somos verdes, había la frase “los verdes claritos de un lado y los oscuros del otro”. Creo que el tema de que seamos mestizos o no, se resuelve con buena educación y cultura, mucha tolerancia y respeto, por una parte vamos bien por otras tenemos que superarnos.

  • Adrián dijo:

    Existen razas(fenotípicamente), lo que es inaceptable es el racismo. La cultura ha impuesto estereotipos muy difíciles de desarraigar. Existen patrones de belleza universalmente aceptados, pero cuando vemos, los asíáticos,indios, negros y blancos que mejor son aceptados son los que parecen por sus rasgos…europoides, o sea blancos.Es algo aceptado inconscientemente.Lo que ha creado las diferencias raciales son las diferencias sociales, y no hace ni 200 años los blancos esclavizaban a las demás razas , que eran consideradas “inferiores”, culturas “atrasadas”.O los israelitas eran odiados por “deicidas”,o porque no siendo europeos amasaban grandes fortunas como prestamistas y negociantes.Ahí están las claves de este mal.Existen otras formas de discriminación, pero el poder económico es la más extendida y arraigada hoy en día, y al parecer,mucho más aceptada que la discriminación por raza.Ojalá desapareciera un día de nuestras mentes, todas las formas de racismo, discriminación, intolerancia y odios.Requiere de que se atenúen las abismales diferencias sociales que existen, requiere de cultura, educación, bienestar espiritual y prosperidad, en todos los sentidos, para que sean solo los valores morales los que hagan la diferencia.O sea, plena y genuina justicia social.El racismo es uno de los flagelos más grandes de la humanidad. En Cuba se ha hecho mucho por extinguirlo,subsisten prejuicios, pero no es sistemático.En Europa, y muchos otros lugares del mundo si es un problema grave, más en tiempos de crisis.Excelente artículo.Moral e intelectualmente, no hay razas.

  • orion dijo:

    Buen analisis siempre se obtiene cuando de razas se habla , y no se trata de demostrar que somos geneticamente identicos sino socialmente identicos para lograr que se piense y se actue como tal . Cuando de razas se habla siempre se encuentra un gran arraigo a la historia que le dio origen ,pensemos que cuando somos capaces de esclavizar, domar etc a alguien ,psicologicamente creamos un pensamiento de superioridad el cual nos hace mantener el dominio sobre lo que esclavizamos . Demostrado está ademas, que las discusiones casi siempre se ganan cuando una de las partes da en el punto que mas le duele al otro . Eso resume nuestro mundo , el legado heredado por nuestros antepasados la capacidad de comportarse cualitativamente superiores para unos y para otros cargar con la cadena que lo mantiene atado a la esclavitud del espiritu y lo obliga a vivir con cada dosis de estres que te depara la vida que les toco vivir. Soy de los que creo que la necesidad fomenta buenos ejemplos , cuando pasamos por las llamas del periodo especial apreciamos que el cubano no escatima para brindar la mano , sea quien sea y como sea y este asunto era algo de lo que apenas se hablaba , vi muchos negros y blancos sentados en las salas de una casa viendo la television porque era el unico televisor existente en el barrio, vi madres que criaban decenas de niños para que sus verdaderos padres pudieran trabajar , en ese entonces no habia color de piel , todos nos habrazabamos con calor cubano . ahora mucho importancia se le da a lo que nada importa , nada va a cambiar , la piel depende de la melanina, no cambia aunque quieran algunas personas , recordemos que somos un pais muy pequeño y la influencia racial de la que estamos rodeados en el resto del mundo es muy grande , primero aprendamos a querernos como somos, descubramos de lo que somos capaces aun sin piel , querramos a las personas por lo que son y no por lo que aparentan ser .
    al final nuestros huesos son del mismo color pero ya seria muy tarde para darse cuenta.
    pd.soy negro y la vida me demostró que si no se aprovecha haciendo lo que uno quiere, se acaba sufriendo por lo que quieren los demas .

  • Raul dijo:

    El racismo, no es una filosofia, sino una malformacion cultural, como un cancer social, para el cual aun no se tiene un remedio general. Como se puede en unos anos, eliminar tendencias que se formaron por siglos y se anidaron en las metes de todos, del blanco y tambien del negro? Por que tu amigo mulato se caso con la espanola? Por que en USA los negros con dinero no fabrican sus casas en los barrios .de mayoria negros? Y la abuela negra, de la nieta mulata, que le dice cuando un negro comienza a visitarla
    Esta batalla no se gana en un dia y en esta lucha todos tenemos que batallar, el blanco y tambien el negro.

  • Pupi dijo:

    La discriminación racial es criminal pero no podemos simplificar el asunto y decir que no existen razas o que somos genéticamente iguales. No hay dos seres humanos genéticamente iguales, por favor, cada raza tiene sus particularidadesasí, los negros poseen un gen que codifica la melanina en la piel, confiriéndole el color oscuro, que los blancos no poseen, así como un gran % de blancos tienen un gen que codifica el color claro de los ojos y para más diferencia no existen dos seres humanos con huellas digitales idénticas, ni siquera los llamados gemelos idénticos, no nos llamemos a engaño.

    • Daurys Suarez dijo:

      Estimado Pupi, me he animado a responderle su comentario pues al parecer posee usted una cultura bastante general sobre gennetica y la utiliza para argumentar a favor de la diferenciacion de los seres humanos. Dichas diferencias a las que usted ampliamente se refiere son todas muy superficiales, tales como la mayor o menor concentracion de melanina en la piel, o el color del iris, lo que lleva a suponer que isted quizas no entendio correctamente las ideas fundamentales de este articulo. El autor claramente expresa que la verdadera diferencia entre las personas deben establecerse a nivel de sus valores eticos, morales, etcetera, y en ningun momento plantea una falsa igualdad totalitaria como al parecer usted percibio en este texto. Por lo demas, y abundando en el conocimiento de la genetica que tanto parece interesarle, permitame explicarle que las diferencias entre el ADN de dos seres humanos, por muy diferentes que luzcan exteriormente, nunca superan el 0,01% del material genetico. Si, asi es, por extraño que le parezca. En nombre de ese infimo porcentaje se han odiado los seres humanos durante demasiado tiempo. No contribuyamos mas a ese odio recalcando lo que nos diferencia y olvidando el 99,99% restante que nos hace hermanos.

  • Reinaldo dijo:

    Lo de razas,es un término inventado por el hombre y claro,por uno,o unos cuantos que creyeron ser superiores.Dígase HOMBRE,como lo señaló Martí.Lo demás,es pura mentira,falacia,engaño,justificaciones y deseos de unos para esclavizar a otros.O cuando menos,menospreciar a sus semejantes.Qué tiene de superior una persona sobre otra?…..Lo que vale,al final,es la ética personal,la decencia y el decoro,entre otras cualidades positivas que debieran tener los seres humanos.Lo del color,es pura vanidad creada por el hombre para diferenciarse y que ala vez constituye un VENENO PARALA ESPECIE HUMANA QUE ALIMENTA SU EXTERMINIO.Y por favor,esto es aplicable también a los animales,como el mismo ejemplo de los perros,cuyas….RAZAS….fueron creadas por el mismo HOMBRE,QUE NO SE CANSA DE INVENTAR COSAS BUENÍSMAS,sí,pero otras son Cavernícolas.

  • luis dijo:

    de acuerdo con el articulo, creo que no hacia falta un estudio genetico para tratar de convencer a un racista de su condicion humana inferior, el problema no es de razas , ni de genetica , es de ETICA, HUMANISMO, como dijo el apostol , digase hombre y ya se dicen todos los derechos, en cuanto a los chistes no necesariamente hay que verlos desde el punto de vsita resista, pues se hacen chistes de los colores de la piel pero tambien de los cojos, de los fañosos , de los locos, etc, y vuelvo al punto inicial es un problema de etica.

  • Jorge luis dijo:

    Buen ariculo publicado, para mi consideracion el problema no es la existencia de raza ,sino que nadie tiene el derecho a descrimar,obstaculizar y menospreciar el color de la raza ,ese desposeido valor humano que se llama racismo ,se erradica en el seno familiar,en el hogar, nadie nace racista ,no existe el racismo prenatal, es la generaciones anteriores que van transmitiendo ese rasgo negativo de odio, que es el racismo,fruto de la vanidad, de lo superficial y la mediocrida, ningun ser humano es superior a su projimo del color que sea , y no tiene tampoco el derecho de esclavizar por un determinado de color de raza que sea
    Es elemental que ha medida que evoluiona la sociedad se van mezclando la raza,la poblacion se hace mestiza ,no hace falta tanto estudio genetico a mi consideracion,el tiempo ,el desarrollo evolutivo educativo y cultural iran despojado ese rasgo negativo que se llama racismo,existira menos persona que tendra ese compejo de inferioridad de creerse que es superior a otra por el color de la raza y seran descrimiado por ser racista.no es romanticismo ,es la verdadera logica de la vida humana.

  • carlos gonzalez dijo:

    NO A LA DISCRIMINACION.TODAS LAS RAZAS UNIDAS.HAY GENTE BUENA Y MALA EN TODAS.EL AMOR Y LA AMISTAD LO PUEDE TODO…

  • Roge dijo:

    LAS RAZAS EXISTEN POR RAZONES HISTORICAS, LO QUE DEBERIA EXISTIR SON LAS COSTUMBRE, RAZGOS Y HABITOS, POR QUE PARA MI SOLO EXISTE UNA RAZA Y LA HUMANA, EL ANALISIS ESTá BIEN REALIZADO

  • Jose Luis Hernandez Caceres dijo:

    Creo que en este asunto de las razas los cubanos tenemos mucho que ganar si actuamos con inteligencia y mucho que perder si nos guiamos por fanatismos populistas. Creo que todos conocemos aquel chiste en que el guagüero interviene en una discusión entre negros y blancos y proclama: “ni negro ni blanco, todos somos verdes. Los verdes claritos que pasen primero.” Aun tratándose de un chiste acaso hasta de mal gusto, nos ilustra a lo que puede conducir la negación de lo que sí existe.
    Ahora resulta que el gran luchador antiapartheid Desmond Tutu no es negro, sino mulato, Malcom X odiaba que por sus venas corriera la sangre de un blanco violador. Para mí, eso es irrelevante desde el punto de vista social, tanto Malcom X como Desmond Tutu serán para siempre ejemplos de la lucha de los negros por su dignidad.
    Hace algún tiempo pude leer una declaración de los Babalawos cubanos donde enfatizaban que durante el capitalismo “nos despreciaban por negros, por mulatos y por blancos pobres”. ! Cuanta sabiduría en esas palabras! Mi condición de blanco pobre me hace más cercano a los negros que a los blancos ricos. La genética en fin de cuentas, lo que viene a demostrar que somos mestizos porque los blancos pobres no tenemos reparo en mezclarnos con los negros.
    Creo que esta perspectiva ha de cambiar una manera estereotipada de pensar.
    Claro que nos preocupa que la proporción de científicos negros sea relativamente baja y casi en proporción especular a la de deportistas negros. Pero sería interesante saber a 50 años de revolución cuantos de nuestros científicos más renombrados proceden de familias blancas pobres. No es la raza biológica, es la condición social la que impone impedimentos al avance individual. La revolución ha hecho casi lo imposible por impedirlo, pero los mecanismos son a veces más potentes de lo que creemos. En mi infancia se me despertó el interés por la lectura; mi familia en pleno proclamo que de tanto leer me volvería loco. Esa no es la historia de muchos colegas que conozco que sus padres les regalaban máquinas de escribir para cuando fueran científicos pudieran editar sus artículos; para nada me siento incómodo con mi destino, para nada envidio a mis excelentes colegas surgidos de la clase media y que me ayudaron muchísimo durante mi formación profesional. Pero creo que vale la pena mencionar esto porque tenemos el peligro de enredarnos en el tema del racismo “biológico” cuando en realidad estamos ante un escenario de racismo “social”.
    Por otra parte, en este mundo pseudoglobalizado se trata de importar esquemas que aparentemente funcionan en otras partes. La mayoría de los países del mundo son multiétnicos y por lo general unas etnias dominan sobre otras, pensemos en el sistema de castas en la India, o las masacres entre tutsis y hutus en Ruanda. Hoy se está insistiendo que en la Sudáfrica postapartheid a los mulatos y a los blancos se les está discriminando.
    Cuba tiene la gran ventaja de que aquí no existen comunidades raciales. Un mulato sudafricano interactúa solamente (o casi) con mulatos, un francocanadiense no tiene casi amigos anglocanadienses, un francocamerunes no se mezcla con los anglocameruneses. Aquí, en cambio, estamos mezclados, vivimos en el mismo edificio y muy frecuentemente bajo el mismo techo. A nadie le molesta tener un jefe negro, yo no escojo amigos por el color de la piel, sino por su virtud. En eso somos únicos, si empezamos a manipular el tema a la ligera, terminaremos en una separación entre los verdes más claritos y los verdes menos claritos.

  • gilberto dijo:

    mi modesta opinion, es que el paso mas grande para desmantelar el racismo, es el reconocimiento de la existencia de razas y de las diferencias entre ellas

    si podemos hablar de un patron mas o menos enfocado de la conducta social y personal de los chinos, o de los indues, o de los indios latinoamericanos, entonces por que no podemos mencionar patrones de igual naturaleza en la conducta y proyeccion de raza negra ?

    cual es el prblema en reconocer diferencias culturales, habitos, destrezas, inteligencias, etc, entre razas ?

    para mi , el principal combustible que alimenta al racismo hoy en dia, es confundir que existen diferencias pero que sin embargo con todo y ellas, los hombres tienen exactamente los mismos deberes y derechos en la sociedad

    • Leandro dijo:

      En mi criterio, aunque ese no es su propósito, sus ideas acentúan el racismo.

      Pienso que las diferencias entre chinos, indios,… no están en que unos sean más inteligentes que otros. Están en sus identidades cultuarales forjadas a traves de miles de años. En Cuba hay personas con facciones asiáticas y apllidos asiáticos que son tan cubanos como el que más,. Eso sucede en muchas otras partes del mundo.
      En cuanto a los niveles de inteligencia entre una persona y otra a mi juicio es algo relativo; pero si partimos de los patrones preestablecidos: Hay negros y asiáticos tan inteligentes como cualquier europeo o estadounidense “blancos”. Maceo, a decir de Martí, tenía tanta fuerza en el brazo, como en la mente.
      Creénse oportunidades por igual para el cultivo de la inteligencia y por doquier veremos que florece sin importar país, ni color de la piel.

  • Jorge luis dijo:

    Buen ariculo publicado, para mi consideracion el problema no es la existencia de razas ,sino que nadie tiene el derecho a descriminar,obstaculizar y menospreciar el color de la raza ,ese desposeido valor humano que se llama racismo ,se erradica en el seno familiar,en el hogar, nadie nace racista ,no existe el racismo prenatal, es la generaciones anteriores que van transmitiendo ese rasgo negativo de odio, que es el racismo,fruto de la vanidad, de lo superficial y la mediocrida, ningun ser humano es superior a su projimo por el color que sea , y no tiene tampoco el derecho de esclavizar por un determinado color de raza que sea
    Es elemental que ha medida que evoluiona la sociedad se van mezclando las razas,la poblacion se hace mestiza ,no hace falta tanto estudio genetico a mi consideracion,el tiempo ,el desarrollo evolutivo educativo y cultural iran despojado ese rasgo negativo que se llama racismo,existira menos persona que tendra ese compejo de inferioridad de creerse que es superior a otra por el color de la raza y seran descrimiado por ser racista.no es romanticismo ,es la verdadera logica de la vida humana.

  • YsJ dijo:

    ES BUENO CONOCER TANTOS CRITERIOS CON ESTE TEMA DE LA RAZA,SIEMPRE QUE SE TOCA EN UN ESCRITO CUALQUIERA QUE SEA ,TERMINA DEJANDO AL LECTOR CONECTADO CON ESTO QUE GOLPEA DE LA RAZA,TODO TIENE UN PRINCIPIO.
    LA RAZA NO EXISTE,TODOS SOMOS SERES PENSANTES CON EL COLOR QUE SEA SI SOMOS VARIADOS LA CIENCIA NOS LLEVA A CREER QUE ES POR DEL CLIMA DE LA REGION EN LAS QUE NOS TOCA VIVIR,LAS PIELES OSCURAS EN PAISES CALIDOS ,PUES SU PIEL ES MAS FUERTE Y LOS PROTEGE DEL SOL,CLARA PUES EN LOS PAISES INVERNALES,QUE LA PIEL NO TIENE QUE SER EXPUESTA A TANTA RADIACION SOLAR Y NO COGE EL COLOR DEL PIEL DE LAS PERSONAS QUE SI SUFREN DE LAS QUEMADURAS DEL SOL. QUE NOS TOCO VIVIR UNA VIDA DEPUES DE MILLONES DE AÑOS DONDE HUBO DIFERENTES CAMBIOS NATURALES,MAS SOCIALES ,PUES EL HOMBRE SIEMPRE SINTIO NECESIDAD DE MEJORAR Y LO LLEVO A OTRAS TIERRAS PARA DE OTRA FORMA VIVIR.CONCLUSION ES PRODUCTOS DE LAS MIGRACIONES Y DE LOS CAMBIOS DEL PLANETA DESDE HACE MUCHO AÑOS QUE NOS FUIMOS HACIENDO DIFERENTES EN COLOR DE PIEL,PERO SOMOS HUMANOS Y NOS DIFERENCIAMOS DE LOS ANIMALES ESTO ES RAZA.
    NOSOTROS LOS SERES HUMANOS SOMOS TODOS IGUALES.LA UNICA DEFIRENCIA EN RAZA ES ENTRE LOS ANIMALES Y NOSOTROS EL SER HUMANO.
    NOSOTROS LA CAPACIDAD DE PENSAR,LOS ANIMALES (LA OTRA RAZA)DE QUE LOS ENSEÑEMOS A PENSAR.BUENAS NOCHES ES MI CRITERIO GRACIAS AL REDACTOR.CULTURA Y PENSAMIENTO ES IGUAL YSJ=Yera

Se han publicado 31 comentarios



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Luis Toledo Sande

Luis Toledo Sande

Escritor, poeta y ensayista cubano. Doctor en Ciencias Filológicas y autor, entre otros, de “Cesto de llamas”, Premio Nacional de la Crítica. Mantiene el blog http://luistoledosande.wordpress.com/

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